La banca ética es la oportunidad de las finanzas de generar impactos positivos en la sociedad. Sus servicios pueden ser no sólo un negocio sino ofrecer respeto a los derechos laborales y fundamentales, transparencia en las inversiones y beneficios sociales y medioambientales.
“La caída de Wall Street es para el fundamentalismo de mercado lo que la caída del Muro de Berlín fue para el comunismo. Nos estamos ahogando. Si miramos la desigualdad, la más grande desde la Gran Depresión, tenemos un problema muy importante en el mundo”. Son reflexiones de Joseph Stigilitz, profesor en Columbia y premio Nobel de Economía en 2001.
Quien así habla ha sido durante muchos años economista jefe en el Fondo Monetario Internacional (FMI), por lo que las críticas a la deriva que habían tomado el sistema financiero internacional todavía están más legitimadas, conoce por dentro el sistema.


