Proteger los derechos humanos de los trabajadores, erradicar la discriminación, favorecer al medio ambiente y no permitir la corrupción dentro de la organización, son algunas prácticas que las pequeñas y medianas empresas (Pymes) deben implementar para aumentar su nivel de responsabilidad social.
México ocupa el segundo lugar en este tema a nivel Latinoamérica, con casi 45% de las empresas que realizan al menos una práctica de responsabilidad social dentro de sus procesos, dijo Santiago Macías, coordinador general de Comité Nacional de Productividad e Innovación Tecnológica (Compite).
Sin embargo, estas prácticas aún están lejos de ser parte de los esquemas de trabajo de las Pymes.
