Con el compromiso de mantener a las familias cerca de sus hijos durante sus tratamientos médicos, Casa Ronald McDonald México celebró el pasado viernes 9 de octubre su 27ª Cena con Causa, un encuentro que reunió a empresas, aliados estratégicos y representantes de la sociedad civil para impulsar la continuidad de los programas de acompañamiento de la organización.
La cena se llevó a cabo en el Salón Terraza Virreyes del Hotel Camino Real Polanco y fue un espacio para reconocer el papel que desempeñan las empresas, los donantes y las personas que, a través de sus aportaciones y compromiso, contribuyen a que más familias puedan permanecer juntas mientras sus hijos reciben atención médica.
Los recursos recaudados durante la Cena con Causa permitirán fortalecer los programas de Casa Ronald McDonald México, que brindan apoyo a familias que deben dejar temporalmente sus hogares para que niñas, niños y adolescentes accedan a tratamientos médicos especializados. Además de la atención médica, estos traslados pueden implicar costos adicionales por hospedaje, alimentación y transporte, así como cambios importantes en la dinámica familiar.
La participación de los aliados es fundamental para responder a estas necesidades y ampliar el alcance de los programas de la organización. A través de su colaboración, empresas y miembros de la sociedad civil contribuyen a ofrecer espacios seguros, servicios de apoyo y condiciones que favorecen el bienestar de las familias durante procesos médicos que pueden prolongarse por semanas o meses.
La 27ª Cena con Causa contó con la presencia de destacadas personalidades del ámbito empresarial, gastronómico, del entretenimiento y la comunicación, entre ellas Abel Hernández, fundador de Grupo Chic Cuisine; Alfredo Hong, empresario restaurantero de China Girl; Francisco Bolaños, director general de Arcos Dorados México; Presidente del Consejo Directivo de la Fundación Infantil Ronald McDonald México; Juana Ramírez, presidenta de Grupo SOHIN; y Xavier López Ancona, presidente de KidZania, entre otros invitados que se sumaron a esta iniciativa.
“Detrás de cada tratamiento médico hay una familia que enfrenta cambios importantes en su vida y que necesita apoyo para atravesar ese proceso. Por eso, la participación de nuestros aliados es tan valiosa, su confianza y generosidad nos permiten acompañar a más familias y ofrecerles un lugar donde puedan encontrar tranquilidad mientras sus hijos reciben atención médica. Esta Cena con Causa es una oportunidad para agradecer año con año a quienes hacen posible nuestra labor y refrendar que, cuando empresas y sociedad civil trabajamos juntos, podemos generar un impacto significativo en la vida de las familias”, señaló María Gabriela Gatica Laborde, directora ejecutiva de Casa Ronald McDonald México.
En México, el acceso a servicios médicos especializados puede requerir que las familias se trasladen lejos de sus comunidades de origen, lo que implica retos económicos, logísticos y emocionales. Frente a esta realidad, Casa Ronald McDonald México trabaja para reducir algunas de estas dificultades y procurar que madres, padres y cuidadores puedan permanecer cerca de sus hijos durante sus tratamientos.
Para ello, la organización cuenta con distintos programas, entre ellos las Casas Ronald, las Salas Familiares, que responden a necesidades específicas y buscan ofrecer apoyo a las familias en diferentes momentos de su experiencia de atención médica.
La continuidad de estos programas depende, en buena medida, de una red de colaboración en la que cada aportación suma, las alianzas con empresas, organizaciones y personas comprometidas permiten a Casa Ronald McDonald México mantener sus servicios, fortalecer su capacidad de atención y continuar trabajando para que las dificultades económicas o la distancia no representen una barrera adicional para las familias.
Con la celebración de su 27ª Cena con Causa, Casa Ronald McDonald México reconoce a quienes se han sumado a su misión y reafirma la importancia de construir alianzas de largo plazo en favor de las familias que enfrentan enfermedades infantiles. La organización invita a más empresas y miembros de la sociedad civil a conocer su labor y sumarse a esta causa, convencida de que acompañar a una familia también significa contribuir a que pueda concentrar sus esfuerzos en lo más importante: la recuperación y el bienestar de sus hijos.
Una mejora ambiental puede tener respaldo científico, reducir el consumo de recursos y responder a los objetivos de sostenibilidad de una empresa. Sin embargo, esas ventajas no garantizan que el mercado esté dispuesto a pagar por ella. Para convertir una innovación en una oportunidad de negocio, las compañías necesitan demostrar que el beneficio ambiental también representa un valor relevante para sus clientes.
Esta brecha explica por qué tantas iniciativas prometedoras enfrentan dificultades antes de llegar al mercado. La innovación sostenible exige coordinar el desempeño ambiental con la calidad, el precio, la funcionalidad y las expectativas de compra. Por eso, tal como ha señalado Sustainable Brands, el verdadero desafío para las empresas no consiste únicamente en desarrollar productos con menor impacto, sino en identificar qué hace que los consumidores los prefieran y justifique la inversión necesaria para producirlos.
¿Qué valor ofrece la innovación sostenible al cliente?
Una de las principales barreras para rentabilizar la innovación sostenible es la distancia entre el beneficio ambiental de una mejora y la razón por la que alguien compraría el producto. Incorporar materiales reciclados, por ejemplo, puede reducir el uso de materias primas vírgenes, pero esa ventaja no necesariamente influye en la decisión de compra. Las empresas deben identificar cómo traducirla en un beneficio que el consumidor reconozca y valore.
Ese valor no siempre se expresa en un ahorro económico inmediato. Puede traducirse en menores facturas de energía, productos más duraderos o la posibilidad de consumir de acuerdo con determinados valores ambientales. Su relevancia depende de la categoría, el mercado y el segmento al que se dirige la propuesta. Suponer que todos los clientes pagarán más por una mejora ambiental puede ser tan equivocado como creer que solo comprarán si ahorran dinero.
Una revisión de 46 estudios sobre productos fabricados con materiales reciclados, publicada en 2022, identificó factores que influyen en su aceptación, como los beneficios ambientales, la calidad percibida, la seguridad, los riesgos y las diferencias individuales. También encontró que las actitudes favorables no siempre se traducen en compras. La brecha entre intención y comportamiento representa un reto comercial para las empresas que desarrollan productos con atributos sostenibles.
Por ello, la innovación sostenible necesita partir de una pregunta concreta: ¿qué necesidad del cliente resuelve y qué evidencia demuestra que esa necesidad influye en su elección? La investigación de mercado debe explorar preferencias ante productos específicos, no limitarse a preguntar si las personas apoyan la sostenibilidad en términos generales. Esta distinción ayuda a identificar oportunidades reales antes de comprometer recursos en cambios de diseño, materiales o procesos productivos.
¿Qué dicen los consumidores sobre su disposición a pagar?
Los datos muestran que el interés por los atributos sostenibles existe, pero no es uniforme. Un experimento de elección con 800 participantes del Reino Unido examinó una puntuación hipotética de economía circular junto con precio, duración de batería, garantía y apariencia en teléfonos móviles y aspiradoras robot. El atributo ambiental ocupó el quinto lugar en importancia para los teléfonos y el tercero o cuarto para las aspiradoras, según el escenario. Los resultados midieron preferencias declaradas, no compras efectivas.
También existen diferencias entre grupos de consumidores. Una encuesta de McKinsey sobre envases, realizada en 11 países en 2025, encontró que el 25% de los millennials de altos ingresos en Alemania afirmaba que pagaría «mucho más» por envases sostenibles, frente al 1% de los consumidores de la Generación X de altos ingresos. Aunque estas cifras revelan contrastes en la disposición declarada a pagar, no deben interpretarse como una predicción directa del comportamiento de compra.
Los datos comerciales ofrecen otra perspectiva. El Índice de Cuota de Mercado Sostenible 2025, de NYU Stern y Circana, publicado en abril de 2026, reportó que los productos comercializados con criterios de sostenibilidad representaron el 25.4% de las ventas en dólares del mercado estadounidense de bienes de consumo envasados analizado. Además, concentraron casi la mitad del crecimiento registrado desde 2013. La cifra sugiere una oportunidad de mercado, aunque no significa que todas las categorías sostenibles tengan el mismo desempeño.
La disposición a pagar también está condicionada por el presupuesto. Según la encuesta La Voz del Consumidor 2024, de PwC, algunos consumidores afirmaron estar dispuestos a pagar, en promedio, un 9.7% más por productos que cumplen determinados criterios ambientales, incluidos los fabricados con materiales reciclados. La firma advirtió que la inflación, la incertidumbre económica y el costo de vida pueden impedir que esa intención se traduzca en gasto real. Para las empresas, validar el precio y la demanda es tan importante como demostrar el beneficio ambiental.
¿Cómo equilibrar los beneficios ambientales, el precio y el desempeño?
La viabilidad comercial también depende de que una mejora sostenible cumpla los requisitos técnicos del producto. En un caso de incorporación de materiales reciclados, la iniciativa se pospuso porque todavía hacían falta una evaluación de riesgos, validación técnica adicional y pruebas con clientes. La reducción potencial del uso de material virgen era prometedora, pero no bastaba para justificar la modificación sin evidencia sobre su desempeño y aceptación.
Este tipo de decisiones requiere evaluar la calidad, la consistencia de los materiales, la capacidad de fabricación y la disponibilidad de suministro. Al mismo tiempo, las pruebas con consumidores deben analizar la propuesta frente a factores como el precio, la funcionalidad y la experiencia de uso. Una alternativa con menor impacto ambiental solo puede consolidarse como negocio si cumple las expectativas que llevaron al cliente a considerar el producto en primer lugar.
Los cambios regulatorios también pueden impulsar inversiones que necesitan validación comercial. En otro programa, una nueva legislación relacionada con la sustitución de baterías obligó a modificar el diseño de un producto. Aunque la norma establecía los requisitos que debían cumplirse, la empresa necesitaba comprender cómo reaccionarían los clientes ante el nuevo diseño. La posibilidad de prolongar la vida útil debía acompañarse de una experiencia satisfactoria, costos razonables de reemplazo y disponibilidad de piezas.
La innovación sostenible exige, por tanto, definir desde las primeras etapas qué beneficios deben demostrarse, qué compensaciones son aceptables y qué riesgos siguen pendientes. Integrar estas preguntas en las especificaciones permite que los equipos técnicos, comerciales y de sostenibilidad trabajen con criterios compartidos. También reduce el riesgo de invertir en una solución que funciona ambientalmente, pero no satisface las condiciones necesarias para competir en el mercado.
Rentabilidad y credibilidad: dos pruebas para la innovación sostenible
La comunicación representa otro punto crítico. Afirmar que un producto utiliza menos material virgen es más preciso que presentarlo de forma genérica como «más sostenible», pero la afirmación debe estar respaldada por datos y describir correctamente su alcance. Si el material reciclado solo está presente en algunos componentes, la empresa no debería dar a entender que todo el producto es reciclado o que presenta ventajas ambientales en todas las etapas de su ciclo de vida.
La oportunidad empresarial está en integrar la sostenibilidad a las decisiones que determinan el valor de un producto, desde su diseño hasta su comercialización. Esto requiere evidencia ambiental verificable, investigación sobre las preferencias de los clientes y una evaluación realista de costos, precios y desempeño. Cuando estas condiciones se consideran desde el inicio, la innovación sostenible tiene más posibilidades de superar la fase experimental y convertirse en una oferta competitiva. El objetivo no es solo desarrollar productos con menor impacto, sino demostrar por qué merecen una inversión y por qué los consumidores elegirían comprarlos.
El Fórmula 1 Gran Premio de la Ciudad de México busca ampliar su compromiso ambiental con una estrategia que combina reducción de emisiones, economía circular y bienestar, además de acciones para recuperar las chinampas de Xochimilco. Para 2026, la organización plantea medidas que abarcan desde disminuir el consumo de diésel hasta restaurar canales y plantar ahuejotes, vinculando la operación del evento con la conservación de uno de los ecosistemas bioculturales más importantes del país.
La iniciativa da continuidad a las acciones de la edición 2025, por las que el Gran Premio obtuvo dos estrellas en el Programa de Acreditación Medioambiental de la Federación Internacional del Automóvil (FIA). Su alcance plantea una oportunidad para analizar cómo los eventos masivos pueden incorporar criterios ESG y convertir sus compromisos ambientales en resultados verificables.
¿Cuáles son los pilares de la sostenibilidad de la F1 México en 2026?
La estrategia se estructura en tres ejes: descarbonización, circularidad y bienestar. Cada uno aborda distintos impactos de la organización de una competencia internacional, desde el consumo de combustibles hasta la generación de residuos y las condiciones de los asistentes.
En materia de descarbonización, el objetivo es reducir hasta 67% el consumo de diésel. Por tercer año consecutivo, también se medirá la huella de carbono del evento; en 2025, la organización reportó que evitó la emisión de 17 toneladas de CO₂. La continuidad de estas mediciones puede ayudar a identificar fuentes de emisiones y evaluar avances, siempre que los resultados se acompañen de metodologías claras y datos comparables.
El segundo eje, circularidad, busca generar cero residuos mediante la instalación de 333 estaciones de segregación y más de mil contenedores. Además, se ofrecerán más de un millón de vasos de aluminio 100% reciclables. Estas acciones facilitan la separación de materiales, aunque el impacto dependerá de su recolección y aprovechamiento efectivo. La reciclabilidad de un producto no garantiza, por sí sola, que termine reciclado.
Por último, el pilar de bienestar contempla 5,509 metros cuadrados de áreas de sombra, la entrega de 20 mil tapones para los oídos y 16 activaciones STEM para acercar a las nuevas generaciones al automovilismo y la tecnología. Así, la estrategia incorpora tanto medidas de protección para el público como oportunidades de aprendizaje.
El #MexicoGP 2026 refuerza su estrategia de sostenibilidad 🌱
Tres pilares: Descarbonización, Circularidad y Bienestar. Incluye la recuperación de chinampas en Xochimilco, nuestro primer evento Cero Residuos y más acciones para los aficionados.
F1 México y Arca Tierra: ¿cómo contribuirán a recuperar Xochimilco?
Uno de los componentes más relevantes del plan es Una chinampa, impacto real, proyecto que el Gran Premio desarrolla en alianza con Arca Tierra. La iniciativa vincula la celebración del Día de Muertos con el cultivo de cempasúchil utilizado durante el evento en una chinampa de Xochimilco.
Las acciones de recuperación y restauración contemplan tres objetivos:
2,260 metros cuadrados de chinampa por recuperar.
2,489 metros cuadrados de canales por restaurar.
4,900 metros cuadrados destinados a la plantación de ahuejotes, árboles asociados al ecosistema chinampero.
Estas intervenciones buscan contribuir a la conservación de un territorio cuyo valor trasciende lo ambiental: Xochimilco también representa un patrimonio agrícola y cultural que depende de prácticas tradicionales como la chinampería.
El cultivo de cempasúchil ofrece una conexión entre la actividad del Gran Premio y la producción agrícola local. Sin embargo, el impacto de la iniciativa dependerá de la calidad de los trabajos, el mantenimiento de las áreas intervenidas y la continuidad de las acciones. Dar seguimiento a la supervivencia de los árboles, la recuperación de los canales y la participación de productores locales permitiría evaluar sus beneficios a largo plazo.
La sostenibilidad de la F1 México: el verdadero impacto va más allá de la pista
Un evento de la magnitud de la Fórmula 1 tiene una responsabilidad que va más allá de organizar una competencia exitosa: reconocer el impacto de sus operaciones y aprovechar su capacidad de convocatoria para impulsar cambios positivos. En ese sentido, la sostenibilidad de la F1 México resulta relevante no solo por sus metas de reducción de emisiones y reciclaje, sino por su apuesta por contribuir a la recuperación de Xochimilco.
Vincular un espectáculo internacional con la conservación de las chinampas permite acercar la sostenibilidad a un territorio concreto, con valor ambiental, histórico y cultural. La iniciativa también recuerda que la protección de los ecosistemas requiere reconocer a las comunidades y las prácticas productivas que los mantienen vivos. No se trata únicamente de plantar árboles o recuperar superficies, sino de contribuir a que estos espacios conserven su función y puedan sostenerse a largo plazo.
Por supuesto, anunciar objetivos ambiciosos no equivale a cumplirlos. La reducción del consumo de diésel, el aprovechamiento de los residuos y la restauración de Xochimilco tendrán que respaldarse con resultados comprobables. Pero la dirección es significativa: un evento deportivo puede utilizar su alcance para mostrar que la sostenibilidad no se limita a gestionar mejor sus propias operaciones, sino que también puede generar vínculos con los desafíos ambientales de su entorno.
El reto para la F1 México será conseguir que el legado de estas acciones dure más que un fin de semana de carreras. Si las medidas se traducen en reducciones verificables y en una recuperación ecológica sostenida, la iniciativa podrá demostrar que la responsabilidad ambiental de un gran evento no termina cuando se apagan los motores.
La seguridad de la inteligencia artificial vuelve a estar bajo escrutinio tras una nueva acción legal contra OpenAI. Ocho estados de Estados Unidos demandaron a la compañía responsable de ChatGPT por presuntamente exponer a menores y otras personas vulnerables a interacciones que podrían fomentar conductas autolesivas, ofrecer consejos médicos peligrosos e incluso incitar al suicidio. Las autoridades sostienen que estas prácticas contradicen las garantías de seguridad que la empresa comunica al público.
¿Hasta dónde llega la obligación de las compañías tecnológicas de prevenir daños cuando sus productos interactúan con personas en situaciones de vulnerabilidad? Más allá de las acusaciones particulares, el caso pone en cuestión los mecanismos de protección, la transparencia y los criterios éticos que guían el desarrollo de sistemas de IA con millones de usuarios.
¿Por qué ocho estados demandaron a OpenAI?
Kansas, Arizona, Montana, Iowa y otros cuatro estados presentaron una demanda conjunta en la que acusan a OpenAI de incurrir en una conducta que califican como «deliberada, peligrosa, imprudente e ilegal». Los fiscales generales sostienen que los productos de la empresa pueden perjudicar a menores de edad al generar respuestas que promueven la autolesión o el suicidio.
Brenna Bird, fiscal general de Iowa, cuestionó las afirmaciones de seguridad de la compañía y señaló que ChatGPT puede ofrecer consejos médicos peligrosos e incitar a las personas a hacerse daño o a dañar a terceros, mientras proyecta una imagen de amistad y comprensión.
Los ocho estados alegan que OpenAI ha infringido leyes de protección al consumidor al presentar ChatGPT como una herramienta segura sin advertir adecuadamente sobre los riesgos que atribuyen a su funcionamiento. Por ello, solicitan medidas judiciales para:
Modificar sus productos: introducir cambios que refuercen la protección de los usuarios jóvenes.
Obtener una indemnización económica: reclamar compensaciones mediante el proceso judicial.
Limitar determinados desarrollos tecnológicos: impedir que la empresa desarrolle modelos de IA capaces de mejorarse a sí mismos hasta demostrar que se ajustan a los valores humanos.
La acción destaca porque es la primera vez que varios estados estadounidenses coordinan una demanda contra una empresa de inteligencia artificial. El caso traslada el debate sobre la seguridad de estas tecnologías al terreno de la protección al consumidor y la responsabilidad legal de sus desarrolladores.
Es importante precisar que se trata de acusaciones que deberán examinarse en el proceso judicial, no de responsabilidades que ya hayan sido determinadas por un tribunal.
¿Qué riesgos de OpenAI señalan las autoridades?
Uno de los puntos centrales de la demanda es la diferencia entre las medidas de seguridad que OpenAI afirma implementar y los riesgos que, según los estados, persisten en las interacciones con ChatGPT.
Los fiscales generales sostienen que el chatbot ha sido diseñado para mostrarse excesivamente complaciente y simular compasión humana. Desde su perspectiva, esta característica puede resultar especialmente problemática cuando una persona menor de edad o en una situación emocional vulnerable interpreta las respuestas del sistema como las de un interlocutor confiable.
Las autoridades también mencionan investigaciones que, según su exposición, apuntan a posibles efectos negativos de la interacción con chatbots, entre ellos:
Deterioro del pensamiento crítico: preocupación por la influencia de estas herramientas en la capacidad de evaluar información y formular juicios propios.
Refuerzo de la paranoia y los delirios: la posibilidad de que determinadas respuestas agraven creencias perjudiciales en personas vulnerables.
Consejos médicos peligrosos: información que podría conducir a decisiones inadecuadas sobre la salud.
Promoción de conductas dañinas: interacciones que presuntamente podrían alentar la autolesión, el suicidio o la violencia contra otras personas.
Estas preocupaciones no significan que todas las interacciones con ChatGPT produzcan esos efectos ni que las acusaciones estén demostradas en todos los casos. Sin embargo, plantean una cuestión relevante para el diseño responsable de la IA: la seguridad no depende únicamente de evitar respuestas explícitamente peligrosas, sino también de identificar cuándo una conversación puede agravar una situación de vulnerabilidad.
En este sentido, los riesgos de OpenAI que se discuten en la demanda no se limitan a errores de información. También incluyen el comportamiento conversacional del sistema, la manera en que establece una relación con el usuario y su capacidad para reconocer cuándo debe poner límites o recomendar apoyo humano.
¿Qué responde OpenAI a las acusaciones?
OpenAI rechazó las críticas a sus medidas de protección y defendió los mecanismos de seguridad que ha incorporado en sus productos. Drew Pusateri, portavoz de la compañía, afirmó que la empresa ha integrado protecciones específicas por edad que considera líderes en la industria, y señaló que ningún sistema puede ser perfecto. También sostuvo que OpenAI continuará colaborando con expertos para fortalecer sus medidas de seguridad.
Entre los mecanismos mencionados por el portavoz se encuentran:
Controles parentales.
Recordatorios para realizar pausas durante el uso.
Protecciones de los modelos adaptadas a la edad de los usuarios.
La compañía también manifestó su disposición a colaborar con los estados para promover políticas de IA que se apliquen a toda la industria, en lugar de centrarse exclusivamente en una empresa. Esta respuesta pone sobre la mesa otro aspecto de la responsabilidad empresarial: contar con medidas preventivas es importante, pero también lo es evaluar si funcionan en condiciones reales, identificar sus limitaciones y corregirlas cuando sea necesario.
No obstante, la existencia de controles parentales o filtros de seguridad resulta insuficiente para resolver el problema. La cuestión es si las protecciones son suficientes para los distintos perfiles de usuarios, si responden a situaciones de riesgo y si la empresa comunica de forma clara las limitaciones de su tecnología.
Las demandas contra OpenAI se suman a una controversia más amplia
La acción de los ocho estados se produce en medio de una serie de litigios contra OpenAI y otras compañías tecnológicas por los posibles efectos de sus chatbots sobre la salud mental y el comportamiento de sus usuarios. OpenAI también enfrenta siete casos distintos en los que se acusa a ChatGPT de actuar como un supuesto «entrenador de suicidios». Además, se han presentado decenas de demandas relacionadas con la presunta participación de la herramienta en tiroteos masivos.
Entre los casos mencionados se encuentran dos especialmente relevantes:
Universidad Estatal de Florida: el fiscal general de Florida presentó una investigación penal y una demanda civil en las que acusa a OpenAI de ocultar riesgos de seguridad después de un tiroteo masivo.
Tumbler Ridge, Canadá: las familias de 37 víctimas de un tiroteo masivo demandaron a la compañía al alegar que ChatGPT indujo al atacante a cometer el atentado.
Estos procesos corresponden a acusaciones distintas y deben analizarse según sus propios hechos y evidencias. No obstante, su acumulación incrementa el escrutinio sobre la manera en que las empresas de IA evalúan los riesgos de sus productos, responden a posibles señales de alerta y asumen responsabilidades cuando se les atribuye un daño.
La relevancia empresarial de estos casos también reside en que la seguridad tecnológica no puede evaluarse exclusivamente mediante el rendimiento, la adopción o la utilidad de una herramienta. Cuando un producto interactúa con personas y puede influir en decisiones sensibles, la evaluación debe incluir sus posibles efectos adversos y los mecanismos para prevenirlos.
¿Qué deben aprender las empresas de IA de este caso?
Las acusaciones contra OpenAI ofrecen lecciones para el conjunto de la industria. Una de ellas es que la gestión responsable de la inteligencia artificial requiere anticipar consecuencias que no siempre aparecen en las pruebas técnicas convencionales.
Para las empresas que desarrollan o incorporan estas herramientas, algunas medidas relevantes son:
Evaluar riesgos durante todo el ciclo de vida: realizar pruebas antes del lanzamiento y revisiones periódicas después de que el producto llegue al mercado.
Diseñar protecciones según el usuario: adaptar las salvaguardas a la edad, el contexto de uso y la sensibilidad de las interacciones.
Establecer protocolos para situaciones críticas: definir cómo debe responder el sistema ante señales de autolesión, violencia u otras situaciones de riesgo, sin sustituir la intervención de profesionales.
Auditar el comportamiento de los modelos: identificar patrones de respuestas que puedan reforzar creencias dañinas o generar una confianza excesiva en la herramienta.
Crear mecanismos de reporte y reparación: facilitar que usuarios, familias y especialistas comuniquen incidentes, y establecer procesos para investigarlos y corregirlos.
Comunicar las limitaciones con claridad: evitar que la presentación comercial de una herramienta genere expectativas de seguridad absoluta o de comprensión humana que el sistema no puede garantizar.
Estas acciones no eliminan todos los riesgos, pero ayudan a convertir la seguridad en una responsabilidad operativa y verificable, en lugar de tratarla únicamente como un compromiso público.
El reto también exige coordinación entre empresas, especialistas, autoridades y sociedad civil. La innovación tecnológica puede ofrecer beneficios importantes, pero su desarrollo responsable requiere mecanismos de supervisión proporcionales a los daños potenciales y vías claras para exigir cuentas cuando las protecciones resultan insuficientes.
La confianza en la inteligencia artificial exige algo más que promesas de seguridad
La demanda de los ocho estados estadounidenses coloca a OpenAI ante un desafío legal y reputacional. Mientras las autoridades buscan que la compañía modifique sus productos y responda por las presuntas infracciones, la empresa defiende las protecciones que ya ha incorporado y su disposición a reforzarlas.
El desenlace judicial determinará el alcance de las responsabilidades que puedan acreditarse. Sin embargo, el debate empresarial ya plantea una cuestión más amplia: qué deben hacer las compañías para demostrar que sus compromisos de seguridad se traducen en resultados concretos.
El caso recuerda que la innovación responsable no se mide únicamente por las posibilidades de una tecnología, sino también por la capacidad de reconocer sus límites, prevenir daños y responder ante las personas afectadas. En una industria que avanza con rapidez, la confianza no puede descansar exclusivamente en las promesas de sus desarrolladores: requiere evidencia, supervisión y rendición de cuentas.
PepsiCo está modificando la composición de algunas de sus marcas más reconocidas para responder a consumidores que buscan menos ingredientes artificiales, porciones controladas y opciones con proteínas, fibra o menos azúcar. La estrategia incluye nuevos productos, cambios en las recetas y una mayor oferta de bebidas sin azúcar. El objetivo es mantener la relevancia de sus marcas en un mercado donde las expectativas nutricionales también influyen en las decisiones de compra.
Esta transformación ya tiene un peso comercial para la compañía. En el segundo trimestre de 2026, PepsiCo reportó ingresos netos por 24,181 millones de dólares, un aumento de 6.4%, mientras que sus ingresos orgánicos crecieron 2.4%. En ese escenario, la reformulación de productos representa una vía para ampliar su oferta y adaptarse a nuevas preferencias sin renunciar a las marcas que sostienen su negocio.
¿Cómo está cambiando PepsiCo sus botanas?
La compañía está ampliando su cartera con productos que responden a distintas expectativas nutricionales. En Estados Unidos, PepsiCo afirma que cinco de las diez marcas de aperitivos más grandes de su portafolio clasificado como permitted —que agrupa opciones diseñadas para atender preferencias nutricionales cambiantes— forman parte de su oferta. Esta cartera generó alrededor de 3,000 millones de dólares en ingresos netos anualizados durante el segundo trimestre de 2026.
Entre las marcas y líneas que registraron crecimiento tanto en volumen como en ingresos netos se encuentran Baked, Simply, SunChips, Siete y Quaker Rice Cakes. La empresa también impulsa productos que incorporan atributos específicos, como proteínas y fibra, con propuestas como Doritos Protein, Quaker Protein Rice Crisps, PopCorners Protein, SunChips Fiber y Smartfood FiberPop.
¿Qué cambió en Doritos, Cheetos y Lay’s?
La estrategia de la compañía no se limita a lanzar nuevas variedades. También contempla la reformulación de productos emblemáticos para modificar ingredientes y responder a las preocupaciones de quienes buscan etiquetas más sencillas. Algunos ejemplos de estos cambios son:
Doritos y Cheetos: PepsiCo lanzó versiones NKD, desarrolladas sin colorantes ni saborizantes artificiales. Además, incorporó Doritos Protein a su oferta, con una propuesta centrada en el contenido de este nutriente.
Lay’s: la marca inició un relanzamiento en distintos países, con nuevos empaques, campañas de marketing y mensajes centrados en ingredientes simples y de alta calidad. La compañía también destaca variedades libres de saborizantes y colorantes artificiales.
Otras botanas: PepsiCo está probando cambios en los aceites utilizados en algunas líneas. Los productos horneados incorporan aceite de oliva, mientras que Miss Vickie’s utiliza aceite de aguacate.
Estas iniciativas muestran que la innovación avanza por varias vías: eliminar ciertos ingredientes artificiales, explorar distintas formulaciones y desarrollar productos con atributos nutricionales específicos. Sin embargo, quitar colorantes o saborizantes artificiales no significa necesariamente reducir el sodio, las grasas saturadas o las calorías. Por eso, para evaluar el alcance de la reformulación de productos, es necesario distinguir entre una etiqueta más sencilla y una mejora nutricional integral.
hear ye, hear ye! introducing Doritos and Cheetos SIMPLY NKD, now made with no dyes or artificial flavors. available for pre-order now at Walmart pic.twitter.com/B8ijxj5G5I
El tamaño de los empaques es otro componente de la estrategia. PepsiCo está reforzando su oferta de paquetes múltiples con porciones controladas, que ya generan más de 3,500 millones de dólares en ingresos netos anuales. Tanto sus ventas como el volumen de estos productos aumentaron durante el segundo trimestre.
La decisión también responde a una preocupación económica: ofrecer marcas conocidas en tamaños y precios que se ajusten a los presupuestos familiares. En Estados Unidos, PepsiCo ha identificado una mayor presión sobre el gasto de los hogares, por lo que los formatos pequeños pueden funcionar como una alternativa para conservar el acceso a sus productos.
No obstante, una porción menor no cambia por sí sola la composición nutricional del alimento. Puede ayudar a controlar la cantidad consumida, pero su efecto depende del tamaño real de la porción, de la frecuencia de consumo y de si el consumidor termina comiendo varias unidades.
¿Cómo está reduciendo PepsiCo el azúcar en sus bebidas?
En el negocio de bebidas, la transformación se concentra con mayor claridad en las opciones sin azúcar o con menos azúcar. Gatorade Bajo en Azúcar contribuyó al crecimiento del volumen y los ingresos de la marca. Según la información proporcionada por la compañía, esta variedad se desarrolló sin saborizantes, edulcorantes ni colorantes artificiales.
Pepsi Zero Sugar, Mountain Dew Zero Sugar y otras alternativas sin azúcar también ganaron participación de mercado durante el trimestre. En conjunto, estas propuestas amplían las opciones disponibles para consumidores que desean reducir su consumo de azúcar sin abandonar las marcas que ya conocen.
Los resultados operativos reflejan el movimiento de la cartera: durante el segundo trimestre, el volumen orgánico global de alimentos preparados de PepsiCo aumentó 3%, mientras que el de bebidas creció 2%. La empresa también informó que el crecimiento del volumen orgánico acumulado en 2026 alcanzó su ritmo más rápido desde 2022.
Estas cifras muestran que la transformación del portafolio acompaña el desempeño comercial, aunque no permiten atribuir el crecimiento exclusivamente a las mejoras nutricionales. El precio, la distribución, la publicidad y el lanzamiento de nuevos productos también pueden influir en las ventas.
Introducing Gatorade Lower Sugar. No artificial flavors, sweeteners, or colors. pic.twitter.com/kaRy5SuK3N
¿Qué impulsa la reformulación de productos de PepsiCo?
Los cambios responden a una combinación de expectativas de los consumidores y necesidades comerciales. El sabor y el precio siguen siendo relevantes, pero ahora conviven con otras consideraciones: el contenido de azúcar, la lista de ingredientes, el tamaño de las porciones y la presencia de nutrientes como proteínas y fibra.
La reformulación de productos permite a PepsiCo competir dentro de esas nuevas preferencias sin abandonar sus marcas tradicionales. En vez de sustituir por completo sus botanas y bebidas más conocidas, la compañía está ampliando sus familias de productos y modificando algunas de sus recetas para ofrecer más alternativas.
La apuesta también muestra cómo la salud se ha convertido en un terreno de competencia para las empresas de alimentos y bebidas. Las marcas buscan diferenciarse mediante atributos nutricionales y fórmulas que respondan a las demandas del mercado. Pero la expansión de opciones no equivale necesariamente a una transformación profunda de todo el portafolio: para determinar su alcance, será necesario conocer qué proporción de las ventas corresponde a productos reformulados y cómo cambian sus perfiles nutricionales.
Reformular no basta: el reto de ofrecer opciones realmente más saludables
La estrategia de PepsiCo plantea una cuestión que va más allá de la innovación comercial. La compañía está respondiendo a consumidores que piden productos con menos azúcar, ingredientes más sencillos y porciones moderadas, pero también cabe preguntarse por qué estos cambios avanzan al ritmo de la demanda y no como parte de un compromiso más amplio con la salud de sus consumidores.
Eliminar colorantes artificiales, introducir proteínas o cambiar el aceite utilizado puede ser relevante, pero ninguna de esas medidas, por sí sola, demuestra que un producto sea más saludable. La evaluación requiere considerar el conjunto de su composición nutricional, la cantidad de sodio, azúcares y grasas saturadas, así como el lugar que ocupa dentro de la alimentación cotidiana.
Para que la reformulación de productos tenga un impacto significativo, PepsiCo tendrá que demostrar que sus innovaciones mejoran efectivamente el perfil nutricional de una parte sustancial de su oferta, no solo que crean nuevas variedades con atributos atractivos para el consumidor. También será importante que la comunicación distinga con claridad entre productos sin ingredientes artificiales, opciones con menos azúcar y alimentos que presentan mejoras nutricionales más amplias.
La compañía tiene la escala y la capacidad de innovación para influir en lo que millones de personas encuentran en los anaqueles. El desafío es aprovecharlas para que la búsqueda de crecimiento comercial avance junto con una oferta más saludable. Responder a las preferencias del mercado es una estrategia legítima; anticiparse a ellas, estableciendo criterios nutricionales ambiciosos y verificables, sería una señal más contundente de responsabilidad empresarial.
En México, niñas, niños, adolescentes y personas adultas mayores se encuentran entre los grupos que sufren mayor vulnerabilidad, principalmente cuando se trata de aquellos que se enfrentan a condiciones de abandono o diversas carencias. Ante esta realidad, tanto el sector privado, como las organizaciones de la sociedad civil (OSC) tienen un papel relevante que desempeñar, ya que mediante sus acciones y alianzas pueden brindar recursos y apoyo que permita a estas personas acceder a oportunidades que, de otro modo, podrían estar fuera de su alcance.
Este es el caso de Corporativo Kosmos, empresa líder en servicios de alimentación en México que, a través de su brazo social, la Fundación Pablo Landsmanas (FPL), concentra el 80% de sus acciones sociales en apoyar a niñas, niños y adolescentes (NNA), y el 20% restante en ayudar a adultos mayores y otros grupos vulnerables.
A lo largo de los años, la FPL ha logrado apoyar a más de 125 organizaciones altruistas, mientras que en la actualidad apoya a más de 30 organizaciones entre cuyos beneficiarios se encuentran principalmente menores y adultos mayores.
¿Cómo la FPL apoya a la niñez y los adultos mayores?
Una de las principales formas en que Corporativo Kosmos y la FPL respaldan a estas poblaciones es mediante la donación de insumos alimentarios a organizaciones de primer piso, que son las encargadas de brindar atención directa a las personas beneficiarias.
Este esquema permite que las instituciones receptoras aseguren alimentos suficientes y de calidad, mientras destinan sus recursos a otras necesidades. Así, la alimentación funciona como una base para proporcionar una atención integral a los beneficiarios. Las siguientes alianzas ejemplifican con claridad el modelo de operación de la Fundación Pablo Landsmanas y el alcance de su impacto.
Fundación Ser Humano: Corporativo Kosmos brinda alimentos para menores con VIH
A través de su alianza con Fundación Ser Humano, la Fundación Pablo Landsmanas proporciona alimentos diarios a niñas, niños y jóvenes con VIH. Este apoyo permite que los menores tengan acceso a una alimentación nutritiva, suficiente y adecuada a sus necesidades, ya que requieren una dieta especial hiperproteica y balanceada que contribuya a cuidar su salud y prevenir problemas asociados con una mala alimentación.
El beneficio también alcanza otras dimensiones de su bienestar. De acuerdo con Fernando Rergis, director ejecutivo de Fundación Ser Humano, los buenos hábitos alimenticios contribuyen a la estabilidad emocional de los menores, además de ayudarles a enfrentar los desafíos relacionados con su condición de salud. De esta manera, el apoyo de la FPL cubre una necesidad básica y, al mismo tiempo, fortalece las condiciones para brindarles una atención integral.
Para la organización, contar con estos alimentos significa además liberar recursos que puede destinar a otras necesidades de las niñas y niños, como medicamentos, mejoras en las instalaciones, becas escolares y servicios recreativos. Así, el donativo de la FPL no solo contribuye directamente a la alimentación y bienestar de los menores, sino que permite a Fundación Ser Humano ampliar los recursos disponibles para ofrecerles más y mejores servicios.
Casa de las Mercedes: alimentación para niñas sin cuidados parentales
El abandono y la negligencia también representan una problemática para la infancia. Datos de REDIM, con base en registros de la Secretaría de Salud, señalan que en 2023 más de 1,200 niñas, niños y adolescentes fueron atendidos en hospitales por estas causas.
Frente a esta realidad, Corporativo Kosmos mantiene desde hace más de 16 años una alianza con Casa de las Mercedes, institución que brinda refugio y atención integral a bebés, niñas y adolescentes que han enfrentado abandono, violencia y abuso. A través de la FPL, la organización recibe de manera quincenal alimentos balanceados y de alta calidad para cubrir desayunos, comidas, cenas, lunches escolares y colaciones.
Para Ángela González Colimoro, directora de Casa de las Mercedes, este apoyo es determinante, ya que la alimentación es el proyecto más costoso de la institución. No obstante, la aportación de la FPL ha permitido duplicar el número de niñas atendidas. Así, el respaldo alimentario del brazo solidario de Kosmos libera recursos para otros componentes de su modelo de atención, como servicios médicos, psicológicos, educativos y recreativos.
Asilo San Judas Tadeo: alimentación y cuidados para personas adultas mayores
Las personas adultas mayores que viven en condiciones de vulnerabilidad requieren espacios donde puedan contar con alimentación, cuidados y condiciones de vida dignas. Para contribuir a ello, Corporativo Kosmos, a través de la Fundación Pablo Landsmanas (FPL), mantiene una alianza con el Asilo de Ancianos San Judas Tadeo A.C., una casa de reposo dedicada al cuidado y sustento de personas mayores.
Como parte de esta colaboración, la FPL realiza donaciones constantes de alimentos que permiten cubrir una parte importante de las necesidades nutrimentales de quienes viven en el asilo. Así, el apoyo contribuye a que los residentes tengan acceso a una alimentación saludable y, al mismo tiempo, fortalece las condiciones de atención que la institución puede ofrecerles.
El respaldo también representa un alivio para las finanzas de la organización. Al reducir los gastos destinados a la compra de alimentos, el asilo puede contar con mayores recursos para brindar un entorno seguro y los cuidados que requieren sus residentes, quienes provienen de distintos contextos socioeconómicos. De esta manera, la labor de la FPL contribuye tanto al bienestar cotidiano de las personas adultas mayores como a la capacidad de la institución para atenderlas de manera integral.
Corporativo Kosmos fortalece la alimentación en México para ampliar oportunidades
La labor de Corporativo Kosmos y de la Fundación Pablo Landsmanas demuestra que apoyar la alimentación en México puede generar efectos que van más allá de cubrir una necesidad básica.
Al concentrar el grueso de sus acciones en apoyar la nutrición de niñas, niños y adolescentes, la FPL contribuye a crear mejores condiciones para quienes representan el futuro de la sociedad. Al mismo tiempo, su labor dirigida a personas adultas mayores y otros grupos vulnerables ayuda a fortalecer la atención de quienes necesitan acompañamiento en una de las etapas más vulnerables de la vida y que, en algunos casos, no cuentan con redes que garanticen su bienestar.
Al respaldar a dos de los grupos que requieren mayor protección, la FPL avanza en su misión de crear más oportunidades para quienes enfrentan contextos adversos, mientras contribuye en la construcción de una sociedad más justa e inclusiva para todas las personas.
Nuestra jerarquía simplificada de las luces y sombras, de lo que todos hablan y lo que pocos saben en el mundo de la responsabilidad corporativa y la sostenibilidad.
Grupo Restaurantero Gigante (GRG), operador de marcas como Toks, Shake Shack, Panda Express y El Farolito, anuncia su adhesión a la iniciativa internacional Taskforce on Nature-related Financial Disclosures (TNFD), reafirmando su compromiso con la protección de la biodiversidad, la gestión responsable de los recursos naturales y la integración de la sostenibilidad en su estrategia de negocio.
Con esta incorporación, GRG forma parte de las organizaciones que han asumido el compromiso de adoptar progresivamente las recomendaciones de TNFD, iniciativa internacional que promueve la identificación, evaluación, gestión y divulgación de las dependencias, impactos, riesgos y oportunidades relacionados con la naturaleza. La empresa figura en el registro oficial de organizaciones adoptantes, con 2027 como año de referencia para iniciar sus divulgaciones alineadas con este marco.
La adhesión representa un avance en la evolución de la estrategia ambiental de Grupo Restaurantero Gigante, al reconocer que la conservación de los ecosistemas, la disponibilidad de agua, la salud de los suelos y la protección de la biodiversidad son elementos fundamentales para garantizar la resiliencia de la industria restaurantera y de sus cadenas de suministro.
Gustavo Pérez Berlanga, Director de Responsabilidad Social y Sostenibilidad de Grupo Restaurantero Gigante, destacó que la sostenibilidad debe trascender el cumplimiento normativo para convertirse en una convicción ética y en un componente esencial de las decisiones empresariales.
“Como grupo restaurantero que opera más de 250 restaurantes en México, nuestro negocio depende diariamente de la naturaleza: del agua, del clima, de los polinizadores y de los ecosistemas que hacen posible la producción de los alimentos que preparamos. Nuestra adhesión a la iniciativa TNFD representa un paso natural para comprender mejor estas dependencias y los riesgos asociados a ellas. Este compromiso fortalece la resiliencia de nuestras operaciones y de nuestros proveedores, al tiempo que reafirma nuestra aspiración de impulsar el crecimiento de Grupo Restaurantero Gigante de una manera que proteja el capital natural del que dependen nuestras marcas”.
La incorporación a TNFD se suma a las iniciativas que GRG ha desarrollado durante los últimos años en materia de responsabilidad social, economía circular y conservación ambiental. Entre ellas destaca el proyecto de café responsable, implementado en colaboración con pequeños productores de la Reserva de la Biósfera del Volcán Tacaná, en Chiapas, mediante un modelo de abastecimiento responsable que promueve mejores oportunidades económicas para las comunidades productoras y prácticas orientadas a la conservación del entorno natural.
Asimismo, la empresa ha impulsado programas de reforestación, valorización de residuos, aprovechamiento responsable del agua y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Estas acciones reflejan una visión empresarial que busca generar valor económico, social y ambiental de manera simultánea.
La adopción del marco TNFD permitirá fortalecer progresivamente los procesos de identificación y gestión de riesgos asociados con la naturaleza, particularmente aquellos relacionados con la disponibilidad de recursos hídricos, la producción agroalimentaria, la degradación de ecosistemas y la vulnerabilidad de las cadenas de suministro frente al cambio climático.
El marco internacional TNFD contempla cuatro pilares fundamentales: gobernanza, estrategia, gestión de riesgos e impactos, y métricas y objetivos. Su aplicación busca que las empresas incorporen información relacionada con la naturaleza en sus procesos de gestión y toma de decisiones, favoreciendo una mayor transparencia ante inversionistas, autoridades y demás grupos de interés.
Para Grupo Restaurantero Gigante, este compromiso también representa una oportunidad para fortalecer la colaboración con productores agroalimentarios, comunidades rurales, organizaciones de la sociedad civil, instituciones académicas y otros actores que participan en la construcción de sistemas alimentarios más sostenibles.
Con su adhesión a TNFD, Grupo Restaurantero Gigante refrenda su convicción de que la prosperidad empresarial y la conservación de la naturaleza no son objetivos contrapuestos, sino condiciones complementarias para construir un modelo de negocio responsable, resiliente y capaz de generar bienestar para las generaciones presentes y futuras.
En el marco de la Semana de México por el Clima, Grupo Restaurantero Gigante (GRG), a través de su Director de Responsabilidad Social y Sostenibilidad, Gustavo Pérez Berlanga, impartió el pasado 5 de octubre un taller dirigido a pequeños productores agroalimentarios de la Ciudad de México, con el objetivo de fortalecer sus capacidades comerciales y acercarlos a nuevas oportunidades de negocio dentro de la industria restaurantera.
El encuentro, organizado conjuntamente por la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA), Grupo Restaurantero Gigante y los organizadores de la Semana de México por el Clima, reunió a productores dedicados a diversas actividades agroalimentarias, entre ellas el cultivo de maíz, nopal y amaranto, la producción de miel y lácteos, así como la piscicultura.
Durante el taller se compartieron conocimientos y experiencias sobre los principales requisitos para establecer relaciones comerciales sólidas, competitivas y de largo plazo con empresas del sector restaurantero. Entre los temas abordados destacaron la importancia de la calidad e inocuidad de los productos, la continuidad del suministro, la estandarización, la logística, la competitividad de precios y el cumplimiento de los compromisos comerciales.
Asimismo, se analizaron los desafíos que enfrentan los pequeños productores para incorporarse a cadenas de suministro formales, así como las oportunidades que representa el fortalecimiento de sus capacidades productivas, administrativas y comerciales para acceder a nuevos mercados.
La sostenibilidad como oportunidad de desarrollo económico
Uno de los principales mensajes del encuentro fue que la sostenibilidad empresarial debe traducirse en oportunidades económicas concretas para las comunidades productoras, mediante relaciones comerciales basadas en la confianza, la corresponsabilidad, la transparencia y la generación de valor compartido.
En este sentido, Gustavo Pérez Berlanga destacó la importancia de construir puentes entre las grandes empresas y los pequeños productores, reconociendo que el desarrollo de proveedores locales representa una oportunidad para fortalecer la economía regional, impulsar modelos de producción responsables y promover cadenas de suministro más resilientes.
La experiencia de Grupo Restaurantero Gigante en el desarrollo de proyectos productivos con comunidades rurales e indígenas, particularmente mediante su modelo de compra responsable de café a pequeños productores de la Reserva de la Biósfera del Volcán Tacaná, en Chiapas, permitió compartir aprendizajes sobre los factores que favorecen la construcción de relaciones comerciales sostenibles y de largo plazo.
Este modelo demuestra cómo la colaboración entre empresas y organizaciones productoras puede trascender las relaciones tradicionales de compraventa para convertirse en un mecanismo de desarrollo económico, fortalecimiento de capacidades y generación de oportunidades para las comunidades.
Vinculación entre productores locales y la industria restaurantera
El taller también permitió identificar características de la oferta agroalimentaria de la Ciudad de México y explorar posibles áreas de vinculación con las necesidades de abastecimiento de la industria restaurantera.
Productos como el nopal, el amaranto, la miel, el maíz criollo, los lácteos y los provenientes de la acuacultura representan oportunidades para fortalecer el consumo local, diversificar las cadenas de suministro y promover una mayor integración entre productores y empresas.
La cercanía geográfica entre los centros de producción y los establecimientos restauranteros también puede representar ventajas logísticas y oportunidades para reducir impactos ambientales asociados al transporte, siempre que existan condiciones adecuadas de calidad, disponibilidad y competitividad.
Alianzas para impulsar sistemas alimentarios más sostenibles
La coordinación entre SEDEMA, Grupo Restaurantero Gigante y los organizadores de México por el Clima refleja la importancia de las alianzas entre el sector público, la iniciativa privada y las organizaciones de la sociedad civil para promover modelos de producción y consumo más responsables.
Estas iniciativas contribuyen a fortalecer el diálogo entre quienes producen los alimentos y quienes los comercializan, favoreciendo el intercambio de conocimientos, la identificación de oportunidades y el desarrollo de capacidades que permitan construir sistemas alimentarios más inclusivos y sostenibles.
Para Grupo Restaurantero Gigante, la participación en este tipo de espacios forma parte de su estrategia de responsabilidad social y sostenibilidad, orientada a integrar criterios económicos, sociales y ambientales en sus decisiones empresariales y a generar impactos positivos a lo largo de su cadena de valor.
Con esta participación, GRG reafirma su compromiso de compartir conocimientos y experiencias que contribuyan al fortalecimiento de los pequeños productores mexicanos, convencido de que una industria restaurantera más sostenible comienza con cadenas de suministro responsables, competitivas e incluyentes.
Mermelada Santa Rosa de Toks, un producto que no sólo acompaña desayunos y platillos dentro de la cadena restaurantera, sino que también representa una historia de crecimiento comunitario, colaboración y orgullo por lo hecho en México. Pero, ¿de dónde viene esta deliciosa mermelada y quién la elabora?