Hasta 2024, más de la mitad de las empresas en México (56%) ya cuenta con estrategias formales para promover la inclusión LGBTQ+ dentro de sus organizaciones, reveló el análisis de tendencias laborales de ManpowerGroup.
En México, se estima que 5 millones de personas se autoidentifican con una orientación sexual e identidad de género LGBTI+, de acuerdo con datos del INEGI.
Las compañías se encuentran en distintas etapas del camino hacia la inclusión: un 26% está escalando sus iniciativas, implementándolas en toda la empresa; 18% ya está transformando su cultura organizacional y otro 12% lidera con acciones innovadoras dentro de su industria. Sin embargo, todavía un 9% no ha tomado acción al respecto.
“Hoy más que nunca, las empresas tenemos la responsabilidad de construir entornos donde todas las personas, sin importar su identidad u orientación, puedan desarrollarse con libertad y equidad. La inclusión no es solo una cuestión ética, es también un pilar para la innovación y el crecimiento de las organizaciones”, afirmó Gabriela Medina, directora de Fundación ManpowerGroup.
Entre las principales acciones que ya se implementan destacan:
● 71% ha establecido políticas de no discriminación por orientación, identidad y expresión de género.
● 66% ofrece capacitación en temas de diversidad.
● 63% ha empezado a contratar con un enfoque en diversidad.
● 54% cuenta con sistemas anónimos de reporte para posibles casos de discriminación.
“La integración de esta comunidad al trabajo formal tiene retos porque el tema del rechazo se manifiesta con la exclusión en la contratación o que existan ambientes laborales hostiles para ellos, por prejuicios, falta de información o sesgos entre los empleadores y compañeros de trabajo”, añadió Gabriela Medina.
A pesar del progreso, aún hay áreas con espacio de mejora: sólo el 45% de las organizaciones celebra internamente la diversidad LGBTQ+ y el mismo porcentaje lo hace de manera externa, por ejemplo, en redes sociales o con campañas públicas.Además, solo el 49% ha decidido definir y promover el lenguaje incluyente.
La directora de Fundación ManpowerGroup subrayó: “Avanzar hacia una inclusión plena no es tarea de un solo mes ni de una sola área. Es un compromiso continuo que debe permear en todos los niveles de la organización. El cambio cultural comienza con políticas claras, pero se consolida con educación, representación y liderazgo”.
Natura, líder en belleza y cosmética en Latinoamérica, fue reconocida como la marca más sustentable del mundo en el Brand Blueprint Awards de Kantar, líder mundial en datos, insights y consultoría.
Natura fue la marca con mejor desempeño en la Puntuación de Sustentabilidad (Sustainability Score) en el análisis “Blueprint for Brand Growth”, que se basa en una amplia base de evidencia, derivada del análisis de 880 marcas en 22 países.
El Plan utiliza el modelo “Meaningful, Different & Salient” (“Significativo, Diferente y Destacado”), que demuestra algo contundente: las marcas que se distinguen por ser “significativamente diferentes” ante un mayor número de consumidores logran una penetración de mercado hasta cinco veces superior a la de sus competidores. Cada categoría del premio Kantar representa un “Acelerador de Crecimiento”, un camino identificado por este plan para alcanzar el éxito.
Tatiana Ponce, vocera de Natura, reflexionó sobre el reconocimiento: “es un inmenso honor y confirma la convicción de Natura de que la Regeneración y el impacto positivo son el camino correcto hacia un futuro más próspero y el motor para construir una marca cada vez más sólida y resiliente”.
“Ser una marca significativamente diferente para los consumidores es la consecuencia natural de nuestras prácticas de comercio justo con las comunidades amazónicas, la gestión ética de la biodiversidad y la próspera relación con nuestra red de millones de Consultoras de Belleza en toda Latinoamérica. No son sólo diferenciadores éticos, sino activos estratégicos que generan valor, fortalecen la lealtad del consumidor e impulsan un crecimiento sólido y duradero”, destacó Tatiana.
Con motivo de la 27ª edición de los Premios Internacionales L’Oréal-UNESCO “La Mujer y la Ciencia”, cinco investigadoras de renombre mundial fueron reconocidas anoche en una ceremonia en la sede de la UNESCO en París por su trabajo innovador en ciencias físicas, matemáticas y ciencias de la computación, así como por sus contribuciones al progreso científico frente a los principales desafíos de nuestro tiempo.
La ceremonia también estuvo marcada por un importante anuncio: el programa “Por las Niñas en la Ciencia”, iniciado por la Fundación L’Oréal, ahora se ampliará internacionalmente a través de una alianza estratégica con la UNESCO. Esta ambiciosa iniciativa tiene como objetivo inspirar a más niñas a seguir carreras científicas al concientizar a estudiantes y profesores para combatir la exclusión sistémica de las mujeres de la ciencia.
“Junto con la Fundación L’Oréal, hemos estado apoyando a mujeres científicas durante casi treinta años. Hoy, estamos entrando en un nuevo capítulo. Juntos, trabajaremos para inspirar a millones de niñas en las escuelas primarias y secundarias asociadas a la UNESCO y guiarlas hacia carreras científicas”, dijo Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO.
“Continuaremos tomando medidas desde la edad del despertar de las vocaciones, durante todo el año, en el campo. Este es todo el significado y la fuerza de nuestro programa ‘Por las Niñas y la Ciencia’. Estamos encantados con el alcance internacional, y por lo tanto el gran impacto que este maravilloso programa tendrá gracias al apoyo de la UNESCO”, dijo Jean-Paul Agon, Presidente de la Fundación L’Oréal.
El programa “Por las Niñas en la Ciencia” se amplía internacionalmente
Si bien la representación de las mujeres en las carreras científicas sigue siendo insuficiente en todo el mundo, la educación y la sensibilización a una edad temprana son esenciales para transformar las mentalidades a largo plazo y avanzar hacia la igualdad de género en la ciencia. Como se destaca en un informe reciente de la UNESCO, hay la mitad de investigadoras que de investigadores, y aunque más mujeres que hombres se matriculan en la universidad, en última instancia representan solo el 35% de los graduados en ciencias.
El 12 de junio, el programa “Por las Niñas en la Ciencia” alcanzó un hito importante con el anuncio de que se ampliaría de un programa francés a uno internacional, un paso posible gracias a una nueva alianza estratégica entre la Fundación L’Oréal y la UNESCO. Esta ambiciosa iniciativa se basará en las herramientas y el contenido utilizados por la Fundación L’Oréal, y en la larga experiencia de la UNESCO en educación y ciencia.
Su despliegue internacional se llevará a cabo a través de la Red de Escuelas Asociadas a la UNESCO, que reúne a casi 10,000 escuelas en 180 países y más de 328,000 docentes. Activa desde 1953, esta red tiene como objetivo llegar a hasta 5 millones de jóvenes para 2030.
Al combinar herramientas educativas, formación de docentes y modelos a seguir, el programa “Por las Niñas en la Ciencia” busca inspirar a la próxima generación de mujeres científicas.
27 años empoderando a las mujeres en la ciencia
Durante la ceremonia en la sede de la UNESCO, se celebró la extraordinaria contribución de las mujeres a la ciencia en presencia de representantes de la comunidad científica, académicos, líderes de opinión clave, políticos, autoridades públicas y organizaciones que promueven la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.
El evento incluyó discursos de la Sra. Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO, y el Sr. Jean-Paul Agon, Presidente de la Fundación L’Oréal, así como un discurso de la Profesora Yasmine Belkaid, Presidenta del Instituto Pasteur. Juntos, reiteraron su compromiso de cerrar la brecha de género en la ciencia.
Cada vez que abrimos una botella, retiramos un envoltorio plástico o calentamos alimentos en recipientes reutilizables, podríamos estar liberando partículas invisibles pero potencialmente dañinas en nuestra comida. Se trata de microplásticos y nanoplásticos, diminutos fragmentos derivados de los plásticos que, según informa CNN, llegan directamente a nuestros alimentos y bebidas debido al contacto con empaques de plástico.
Aunque ya se sabía que los microplásticos están presentes en el ambiente, un reciente estudio publicado en NPJ Science of Food señala que los envases alimentarios de uso común son una fuente directa y subestimada de esta contaminación. Esto pone en jaque la seguridad de miles de productos de consumo diario y plantea una interrogante urgente: ¿qué tan seguros son realmente nuestros alimentos frente a los microplásticos en la comida y bebida?
El estudio que evidenció la contaminación por microplásticos en la comida y bebida
El artículo publicado en la revista NPJ Science of Food presenta la primera evidencia sistemática de cómo el uso común de empaques plásticos puede contaminar directamente los alimentos con microplásticos y nanoplásticos. Dirigido por Lisa Zimmermann y Jane Muncke del Food Packaging Forum en Zúrich, el estudio se basó en una revisión crítica de más de un centenar de investigaciones científicas previas.
Los autores partieron de una búsqueda exhaustiva de estudios sobre presencia de microplásticos en productos alimenticios. Tras una evaluación rigurosa de la calidad de cada uno, redujeron el universo a siete estudios altamente confiables. En estos, identificaron una correlación clara entre el tipo de empaque, el procesamiento industrial y la liberación de partículas plásticas.
Uno de los hallazgos más alarmantes fue que alimentos mínimamente procesados presentan niveles mucho menores de microplásticos que los ultraprocesados. Esto se atribuye a que estos últimos pasan por más etapas de contacto con equipos plásticos y envases, lo que incrementa la contaminación. En productos como el agua embotellada, por ejemplo, se hallaron hasta 240,000 partículas plásticas por litro, principalmente nanoplásticos.
Además, los investigadores señalaron que muchos de los estudios anteriores tenían limitaciones metodológicas. Por ello, uno de los aportes más importantes de esta revisión fue aplicar una evaluación crítica a la fiabilidad de las técnicas utilizadas, estableciendo así un estándar más riguroso para futuras investigaciones sobre microplásticos en la comida y bebida.
Cómo los envases plásticos están contaminando nuestra dieta diaria
Según el estudio, abrir envases de plástico o reutilizarlos puede incrementar significativamente la cantidad de partículas que se desprenden y terminan en los alimentos. La abrasión causada por abrir y cerrar tapas o envolver y desenvolver productos genera fricción suficiente para liberar micro y nanoplásticos, incluso desde materiales que no están en contacto directo con el contenido, como los recubrimientos plásticos en tapas metálicas, según explicó Lisa Zimmermann, coautora del estudio:
“La investigación muestra que la cantidad de microplásticos aumenta con cada apertura de botella, por lo que podemos decir que es el uso del artículo en contacto con alimentos lo que conduce a la liberación de micro y nanoplásticos”.
Esta afirmación subraya que el problema no es solo la presencia del plástico, sino la manera en que lo usamos cotidianamente.
También se evidenció que la exposición al calor, la luz solar y el lavado reiterado de recipientes de plástico contribuye de forma significativa a la migración de estas partículas a los alimentos. En un experimento, se lavaron repetidamente recipientes de melamina y se encontró que cada lavado aumentaba la liberación de microplásticos, especialmente cuando después se usaban para servir alimentos calientes.
Esta investigación es la primera en demostrar que tanto el procesamiento como el envasado de alimentos en recipientes plásticos son fuentes clave de contaminación. Así lo resume Zimmermann:
“Hemos descubierto que los envases de alimentos son, de hecho, una fuente directa de los microplásticos y nanoplásticos detectados en los alimentos”.
Tóxicos en los empaques: un viejo problema con nuevas dimensiones
Desde hace décadas, los científicos saben que ciertos químicos usados en plásticos pueden migrar a los alimentos. Sin embargo, el estudio del Food Packaging Forum publicado en septiembre de 2024 fue más allá: identificó más de 3,600 sustancias que se filtran durante el procesamiento, envasado y almacenamiento de alimentos y que terminan en el cuerpo humano.
De esas sustancias, 79 son reconocidas por su potencial cancerígeno, mutagénico o disruptor endocrino. Aunque estas advertencias no son nuevas, la novedad del estudio reciente es que resalta otra dimensión del problema: los microplásticos en la comida y bebida podrían ser vehículos de exposición a estas toxinas en partículas sólidas que, por su tamaño, evaden los controles tradicionales de seguridad alimentaria.
David Andrews, director científico interino del Environmental Working Group, alertó:
“Este nuevo estudio destaca los equipos de envasado y procesamiento de alimentos como posibles fuentes importantes de contaminación por microplásticos en los alimentos que consumimos y, en última instancia, en nuestro organismo”.
La falta de protocolos regulatorios para abordar esta fuente específica de exposición es una brecha crítica en la legislación alimentaria actual.
Ante esto, se vuelve urgente no solo mejorar los estándares científicos de detección, sino también actualizar las regulaciones de inocuidad alimentaria para que contemplen la migración de partículas sólidas, no sólo de sustancias químicas en forma líquida o gaseosa.
¿Qué podemos hacer frente a esta amenaza invisible?
Aunque los consumidores no pueden eliminar por completo su exposición a los microplásticos en la comida y bebida, sí pueden adoptar medidas para reducirla. Evitar alimentos ultraprocesados, preferir productos envasados en vidrio sin recubrimientos plásticos, o trasladar los alimentos a recipientes no plásticos tras comprarlos son acciones útiles.
Además, es clave no calentar alimentos en recipientes plásticos, ni reutilizar envases como tápers o botellas de agua que no están diseñadas para un uso prolongado. El contacto prolongado, el calor y el lavado constante incrementan el desprendimiento de partículas, como evidenció el estudio.
Pero las soluciones individuales no bastan. Es necesario que gobiernos, industrias e instituciones se comprometan a regular los materiales en contacto con alimentos y a invertir en tecnologías seguras e innovadoras. “No podemos seguir ignorando la contaminación plástica en nuestra dieta”, afirman los autores del estudio. La transparencia en el etiquetado y una normatividad más estricta son pasos ineludibles.
Por último, urge fomentar políticas de responsabilidad extendida del productor, en las que las empresas asuman el impacto de los empaques que ponen en el mercado. Las soluciones deben venir desde el diseño, con materiales que no representen un riesgo para la salud humana.
Una señal de alerta que no debemos ignorar
El hallazgo de que los empaques plásticos no solo transportan sino también generan contaminación por microplásticos en la comida y bebida debería ser tomado con la seriedad que amerita. Se trata de una amenaza silenciosa que compromete tanto la salud humana como la confianza en los sistemas de producción de alimentos.
La responsabilidad no puede recaer únicamente en los consumidores. Es imperativo que las industrias alimentarias, los reguladores y la comunidad científica trabajen juntos para erradicar esta fuente evitable de contaminación. Exigir alimentos seguros también implica repensar desde sus empaques hasta la forma en que se procesan y manipulan antes de llegar a nuestra mesa.
El planeta enfrenta una crisis de extinción de aves sin precedentes, pues según un estudio liderado por la Universidad de Reading más de 500 especies podrían desaparecer durante el próximo siglo si no se toman medidas urgentes. Esta cifra triplica el número de aves extintas en los últimos 500 años, según detalla la investigación publicada en Nature Ecology and Evolution.
Aves emblemáticas como el frailecillo, la tórtola europea y la avutarda están en riesgo inminente. Su desaparición implicaría no solo una pérdida para la biodiversidad, sino también un fuerte golpe para los ecosistemas de los que dependen otras especies, incluidos los seres humanos. “Nos enfrentamos a una crisis de extinción de aves sin precedentes en la era moderna”, declaró Kerry Stewart, autor principal del informe.
La crisis de extinción se acelera
Los científicos evaluaron datos de casi 10,000 especies de aves, casi todas las conocidas por la ciencia. Usando información de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), calcularon el riesgo de extinción para el próximo siglo. El resultado fue contundente: la pérdida de hábitat, especialmente por la expansión agrícola, es el principal impulsor de esta amenaza global.
Sin embargo, incluso si hoy se detuvieran la deforestación, la caza y el deterioro climático, más de 250 especies podrían extinguirse de todas formas, explicó Stewart:
“Muchas aves ya están tan amenazadas que reducir el impacto humano por sí solo no las salvará”
Para estos casos, hacen falta medidas complementarias que vayan más allá de la protección básica.
Entre las soluciones urgentes que los expertos destacan están la reproducción en cautiverio, la restauración de ecosistemas y la creación de programas de recuperación específicos. La profesora Manuela González-Suárez, coautora del estudio, subraya que al menos entre 250 y 350 especies necesitarán estas acciones para sobrevivir el próximo siglo.
Historias que muestran esperanza
Aunque el panorama global es preocupante, las experiencias de conservación en algunos países demuestran que es posible revertir la tendencia. El caso del cóndor de California es emblemático. En 1987, esta especie se había extinguido en estado silvestre. Solo quedaban 22 ejemplares en cautiverio. Hoy, gracias a programas de cría y reintroducción, existen más de 350 cóndores volando libremente.
Otro ejemplo alentador proviene del Reino Unido, donde el avetoro había desaparecido como especie reproductora desde 1870. Gracias a la restauración de humedales y la protección activa, actualmente hay más de 280 machos registrados. Su población se encuentra en el nivel más alto de los últimos 200 años.
Estos casos evidencian que los esfuerzos bien planificados pueden marcar la diferencia, incluso para especies al borde de la extinción. “Los proyectos de restauración y conservación local pueden parecer pequeños, pero son esenciales para evitar pérdidas irreversibles”, reiteran los investigadores.
Las causas detrás del declive
El reciente Estado de las Aves del Mundoconfirma la gravedad de la situación: casi la mitad de las especies de aves del planeta están en declive. La pérdida de hábitat lidera las causas, seguida por la tala indiscriminada, el cambio climático, la explotación de recursos y las especies invasoras.
En este contexto, Stuart Butchart, científico jefe de BirdLife International, advirtió: “No existe una solución mágica para la crisis de extinción”. Aun así, las áreas protegidas, junto con políticas de control a la agricultura, pesca y caza, son herramientas esenciales para mitigar las amenazas.
Sin embargo, para muchas aves en peligro crítico, estas estrategias generales ya no son suficientes. Butchart insiste en que se necesitan “intervenciones como la cría en cautiverio, la liberación, la translocación o la alimentación suplementaria” para superar los obstáculos que impiden su recuperación natural.
Acciones urgentes para frenar la crisis de extinción
El informe sostiene que, frente a esta crisis de extinción, no basta con detener las amenazas globales: se requiere una movilización de recursos, conocimiento y voluntad política sin precedentes. La ciencia ha identificado con claridad las especies más amenazadas y los factores de riesgo. Ahora el reto es actuar antes de que sea demasiado tarde.
Organizaciones de conservación, gobiernos y empresas con compromisos en responsabilidad social tienen un papel estratégico en este desafío. Crear alianzas, financiar proyectos de recuperación y participar en la restauración de hábitats puede tener un impacto concreto. Como concluyen los autores, el momento de actuar es ahora.
Salvar a las aves es salvar el equilibrio natural
La extinción de más de 500 especies de aves no es un dato aislado: es una alerta roja sobre el estado de nuestro planeta. Las aves cumplen funciones clave en los ecosistemas, desde el control de plagas hasta la dispersión de semillas. Perderlas implica romper cadenas ecológicas esenciales para la vida humana y no humana.
La crisis de extinción que hoy se evidencia es también una oportunidad para replantear nuestra relación con la naturaleza. Las historias de éxito demuestran que la acción concertada puede salvar especies. Frente a un futuro incierto, comprometerse con su preservación no es solo una decisión ambiental: es una decisión ética.
A juzgar por ciertos titulares o discursos políticos recientes, podría parecer que las estrategias de diversidad, equidad e inclusión (DEI) están atravesando su declive definitivo en Estados Unidos. La narrativa dominante habla de retrocesos, de empresas acorraladas por la presión conservadora y de consumidores cada vez menos comprometidos con la equidad. Pero esta imagen, tal como lo muestra un artículo publicado en Sustainable Brands, es incompleta y muchas veces engañosa.
La última encuesta de GlobeScan ofrece una visión distinta, más matizada y reveladora. El 72 % de los consumidores estadounidenses considera que las empresas deben seguir comprometidas con la DEI a pesar del contexto político adverso. Lejos de desaparecer, la DEI sigue siendo una expectativa clave entre los grupos de interés. Por eso, aunque se adapte, reconfigure o renombre, la DEI no desaparecerá. Sigue siendo una parte central de las estrategias sostenibles y del posicionamiento reputacional a largo plazo.
DEI no desaparecerá: coherencia, no neutralidad
Muchas empresas se encuentran hoy en una encrucijada: mantenerse firmes en sus compromisos de DEI y enfrentar posibles críticas, o ceder ante presiones externas y traicionar principios fundamentales. Casos recientes como el de Target ilustran esta tensión. La marca, antes considerada referente en inclusión, redujo en 2023 su visibilidad en iniciativas LGBTQ+ tras boicots organizados. Pero su retroceso no fue aplaudido, sino duramente criticado por sectores progresistas y por consumidores que la consideraban aliada.
Mientras tanto, empresas como Costco han optado por otra estrategia: menos visible, pero más coherente. Sin pronunciamientos públicos ni campañas estridentes, ha mantenido sus políticas inclusivas sin modificar su narrativa ni su identidad. El resultado es una percepción de solidez y confianza. En un contexto de polarización, la DEI no desaparecerá para aquellas marcas que han logrado integrarla auténticamente a su ADN.
Disney es otro caso ilustrativo. En marzo de 2024, enfrentó una propuesta de accionistas contraria a la DEI, pero esta fue rechazada por amplia mayoría. Fue un mensaje claro de los inversionistas: la inclusión no solo es aceptada, sino deseada como parte de una visión de negocio moderna y sostenible. La DEI ya no es solo una política social; es una estrategia de gestión de riesgos, reputación y fidelización.
Un lenguaje nuevo, pero el mismo fondo
Algunas empresas han optado por transformar la manera en que se comunican sobre DEI, sin abandonar sus objetivos fundamentales. PepsiCo anunció recientemente que dejará de usar el término “DEI” en sus comunicaciones externas, optando por la expresión “inclusión para el crecimiento”. Esta decisión busca esquivar el rechazo que ciertas etiquetas provocan, manteniendo intacta la intención estratégica y operativa.
La especialista en sostenibilidad Solitaire Townsend advirtió que esta táctica puede ser útil si el cambio es profundo. “Un cambio de lenguaje puede ser estratégico si fortalece el enfoque inclusivo, pero si es solo una fachada para recortes, los empleados y consumidores lo detectarán al instante”. En otras palabras, la DEI no desaparecerá, pero sí mutará hacia formas de expresión más tácticas, especialmente en entornos políticamente hostiles.
Esta tendencia muestra que muchas compañías no están dispuestas a renunciar al fondo, aunque modifiquen la forma. Las nuevas narrativas se alejan de declaraciones públicas masivas para enfocarse en resultados concretos: diversidad en la alta dirección, brechas salariales corregidas, representatividad en la publicidad y equidad en la cadena de valor. Es un giro hacia la sustancia más que la simbología.
Valor de negocio, no solo imperativo moral
Más allá de los compromisos éticos, el enfoque DEI ha demostrado tener beneficios económicos medibles. Empresas con culturas diversas e inclusivas presentan mayor innovación, captan mejor talento, reflejan la diversidad de sus mercados y resisten mejor las crisis reputacionales. En términos simples: la DEI agrega valor.
REI, la cooperativa de actividades al aire libre, es un ejemplo contundente. Según Kristin Rodney, directora de REDI (Racial Equity, Diversity and Inclusion), “centrar la voz y experiencia de los empleados es clave”. Gracias a sus redes internas y consultas periódicas, han conseguido diseñar productos más inclusivos y aumentar la participación comunitaria, con efectos positivos en ventas y fidelidad de marca.
Nicole Lacasse, gerenta sénior de REDI, refuerza la idea: “Reducir nuestros compromisos contradice nuestra identidad. Para nosotros, la inclusión no es una postura política; es un imperativo estratégico y moral”. Este tipo de declaraciones sintetizan por qué, en organizaciones con propósito claro, la DEI no desaparecerá: porque no se ve como una tendencia, sino como una inversión estructural.
Cuando los valores se convierten en activos reputacionales
Hoy, las marcas no compiten solo por cuota de mercado, sino por confianza. Y la confianza se gana con coherencia, transparencia y responsabilidad. Las audiencias actuales —especialmente las nuevas generaciones— esperan algo más que eslóganes: demandan datos verificables, avances medibles y consistencia a lo largo del tiempo.
Ya no basta con campañas publicitarias durante el Mes del Orgullo o el Día Internacional de la Mujer. Los consumidores preguntan por políticas salariales, por representatividad en los consejos de administración, por prácticas de compra con proveedores diversos. Y quieren saber si las promesas hechas en 2020, tras el asesinato de George Floyd, siguen vigentes.
En este contexto, la DEI se ha transformado en un activo reputacional. Las marcas que retroceden enfrentan consecuencias tangibles: desconfianza, abandono de talentos clave, boicots y pérdida de valor. Las que perseveran con integridad construyen capital simbólico, lealtad y resiliencia. Por eso, y pese al ruido, la DEI no desaparecerá.
DEI, ¿crisis o transformación?
Aunque el clima político actual es hostil en ciertos sectores, la DEI está lejos de desaparecer. Está, más bien, en una fase de transformación. Las empresas que logren integrar estos principios de forma estratégica, transparente y creíble tendrán una ventaja competitiva en los próximos años. La inclusión no es una moda: es una exigencia estructural del mercado y de la sociedad.
Así como la sostenibilidad ambiental ha dejado de ser un “plus” para convertirse en un estándar, la diversidad, la equidad y la inclusión también lo serán. Las empresas ya no pueden permitirse tratar la DEI como un proyecto lateral. Hoy es, más que nunca, parte del corazón de su propósito, cultura y modelo de negocio.
Cada año, el Día Mundial del Cáncer de Riñón, que se celebra el tercer jueves de junio, nos recuerda una realidad que suele pasar desapercibida: la vida de miles de niñas y niños que enfrentan esta y otras enfermedades renales. Estos padecimientos, muchas veces crónicos y progresivos, alteran por completo su desarrollo, bienestar emocional y la estabilidad de sus familias.
Para estos menores, su día a día se divide entre tratamientos invasivos, hospitalizaciones prolongadas y una carga emocional difícil de sobrellevar tanto para ellos como para sus familias, mientras que la infancia, etapa de juego y aprendizaje, se transforma en una lucha constante por la supervivencia, donde los problemas físicos y psicológicos se entrelazan.
Consciente de esta situación, Corporativo Kosmos, líder nacional en servicios de alimentación, ha decidido no mirar hacia otro lado y emprender acciones concretas para ofrecer alivio, esperanza y mejores condiciones de vida a las infancias que enfrentan enfermedades renales. Su labor no sólo atiende necesidades físicas, sino que también abraza el componente emocional, tan vital en estos casos.
¡Corporativo Kosmos brinda apoyo a menores con enfermedades renales!
Corporativo Kosmos, a través de su brazo social la Fundación Pablo Landsmanas, ha demostrado un fuerte compromiso con las infancias más vulnerables, como es el caso de su alianza con DAR, una organización que se dedica a brindar apoyo integral a menores con enfermedades graves, entre ellas las renales. Esta colaboración ha permitido que muchas familias reciban respaldo emocional, un alivio financiero y apoyo alimentario en momentos especialmente complejos.
DAR se enfoca en transformar la vivencia de la enfermedad a través de la alegría, la contención y la creación de experiencias mágicas que permitan a los infantes recuperar las fuerzas. Además, la organización no se limita sólo al apoyo del menor enfermo, sino que extiende su ayuda a padres, madres y hermanos, entendiendo que todo el núcleo familiar sufre con la enfermedad.
Para llevar a cabo este tipo de acciones, la ayuda de organizaciones como la FPL se vuelve fundamental, ya que la operación de DAR depende de las donaciones que recibe, de la ayuda que brindan los voluntarios y de la voluntad de colaboración por parte de individuos y empresas que, como Corporativo Kosmos, buscan apoyar a quienes atraviesan situaciones difíciles.
El poder del acompañamiento emocional
Uno de los mayores aportes de DAR es el acompañamiento emocional que ofrece a los niños con enfermedades renales y sus familias. Con el respaldo de donadores como la Fundación Pablo Landsmanas, esta organización puede extender su labor y llegar a más personas que enfrentan la enfermedad con incertidumbre, miedo y, sobre todo, agotamiento.
Rosuca Palacio, codirectora de DAR, explica la fuerte carga emocional que experimentan los menores enfermos y sus familiares:
“La gente se enfoca solamente en la parte física de la enfermedad, pero el desgaste emocional es muchísimo más grande. Los menores suelen experimentar separación familiar; los hermanos viven sentimientos de aislamiento; y los papás están bajo una carga emocional y financiera constante”.
Estas palabras revelan la magnitud del desafío y la necesidad de brindar soporte más allá del tratamiento médico y es en este contexto que el trabajo conjunto de DAR y la FPL ha demostrado que una sonrisa o un momento de felicidad puede ser tan poderoso como una medicina:
“La gente no ve el valor que tiene brindar esperanza y alegría, del apoyo emocional a estas familias. Lo que nosotros hacemos va mucho más allá de un tratamiento médico, se trata de darles ese empuje para seguir adelante y ganas de luchar y recargarlos, ayudarles a crear memorias felices y fuera del hospital que se queden en su corazón”.
Michelle Dondich Rubinsteins, codirectora de DAR.
La contención emocional fortalece el espíritu de los menores y sus familias y multiplica su resiliencia, incluso en escenarios adversos. Además, dar esperanza y alegría no sólo impacta en el presente, sino que deja huellas imborrables y que prevalecen en el tiempo. Regalar un recuerdo feliz fuera del hospital permite que las familias se aferren a lo bueno en medio de la tormenta, por lo que es crucial que el apoyo a enfermedades renales también contemple la necesidad de reír, soñar y contar con espacios de recreación para impulsar la recuperación de los pacientes.
Cumplir sueños, alimentar esperanza
A sabiendas de que la salud mental y emocional también son fundamentales para la recuperación de los infantes con enfermedades graves, DAR y la Fundación Pablo Landsmanas están trabajando juntas para impulsar acciones que logren transformar la vida de los menores y sus familias al regalarles experiencias que revitalizan su ánimo y su deseo de seguir luchando, como son:
Donación de recursos económicos para hacer realidad sueños
La FPL ha brindado apoyo económico esencial para ayudar a DAR a cumplir los sueños de los menores con enfermedades renales y otros padecimientos, como es el caso de los más recientes viajes a Disney que llevaron a cabo, donde siete menores vivieron una experiencia inolvidable acompañados de sus familias.
Uno de los casos más conmovedores fue el de Sebastián, un niño con insuficiencia renal que estuvo años en diálisis y logró recibir un trasplante, pero aún después de la operación tenía problemas de peso bajo, por lo que visitaba constantemente al nutriólogo. No obstante, Dondich comparte que “sólo en el viaje a Disney recuperó tres kilos”, mientras que su madre no perdió oportunidad de expresar su gratitud por esta oportunidad que le devolvió la alegría y el entusiasmo por vivir a su hijo.
El caso de Sebastián es una prueba más de que estos momentos mágicos no sólo hacen felices a los menores, sino que tienen efectos perceptibles en su recuperación física y emocional y de que el apoyo a enfermedades renales también se construye con magia, memorias y sonrisas.
Donación de despensas para apoyar la alimentación de los menores y sus familias
Además de los recursos para cumplir sueños, la FPL realiza donaciones periódicas de despensas a las familias apoyadas por DAR, las cuales han marcado una diferencia significativa en la economía y bienestar de los pacientes y sus familias, tal como lo ha dicho una de las beneficiarias:
“A veces nos quedamos sin comer porque mi esposo no siempre puede trabajar, nosotros venimos de Puebla y las citas son seguidas, entre los pasajes y los medicamentos, el dinero no alcanza. La verdad esa despensa que ustedes ahorita están donando es para mí una gran ayuda”.
María Fernanda Francisco, mamá de Perla Regina y beneficiaria de DAR.
La Fundación Pablo Landsmanas reconoce qué para las familias con un paciente pediátrico, la preocupación diaria por conseguir alimento se suma al peso de la enfermedad. Es por ello que, a través de DAR, les dona alimentos saludables y suficientes, los cuales no sólo representan un alivio financiero, sino también un acto de cuidado que fortalece su derecho a una vida digna.
🎥 En este video puedes ver por qué nos esforzamos tanto en ser una empresa socialmente responsable 🤝. 📌 Apoyamos mediante nuestro expertise y alianzas a diferentes grupos vulnerables 👧🧓. ¡Escucha este impactante caso y descubre el impacto real que generamos! 🔊✨#RSEpic.twitter.com/0FMj57BLni
— Fundación Pablo Landsmanas (@FPLandsmanas) April 2, 2025
Corporativo Kosmos y DAR: una alianza que cambia vidas
El trabajo de DAR no podría ser posible sin el apoyo de aliados comprometidos como Corporativo Kosmos y la Fundación Pablo Landsmanas. Su contribución permite que el amor, la esperanza y la salud emocional lleguen a cientos de familias en situación de vulnerabilidad, pues, como lo afirma Michel Dondich, codirectora de DAR, “nosotros podemos tener toda la intención del mundo, pero sin organizaciones como la Fundación Pablo Landsmanas que nos brinden su respaldo, sería imposible hacer esta labor”.
Esta sensibilidad por el bienestar integral de la infancia enferma convierte a Corporativo Kosmos en un ejemplo de cómo el sector privado puede apoyar la recuperación de menores que enfrentan enfermedades complejas. Gracias a la visión humana que caracteriza a esta compañía, la FPL ha entendido que el apoyo a enfermedades renales no se limita a lo clínico:
“Ustedes han entendido que los niños no pueden darse el lujo de perder la esperanza. Nos ayudan a reconstruir momentos de alegría, y eso les da fuerza para seguir adelante”.
Rosuca Palacio Galindo, codirectora de DAR.
Sin duda, la labor coordinada entre DAR y Corporativo Kosmos demuestra que, para vivir, también se necesita salud mental, soporte emocional y la posibilidad de seguir soñando.
Una causa que merece más aliados
El caso de Corporativo Kosmos y su colaboración con DAR a través de la Fundación Pablo Landsmanas nos recuerda que el apoyo a enfermedades renales comienza con empatía. Cuando una empresa reconoce que puede sumar desde lo que sabe hacer —como donar alimentos saludables— o contribuir con fondos, se convierte en un agente que transforma su entorno.
Los niños con enfermedades renales enfrentan desafíos diarios, pero gracias a organizaciones como el Corporativo Kosmos y DAR, que eligen acompañarlos, muchos pueden recobrar fuerza, esperanza y razones para sonreír. Apoyar esta causa es regalar vida en todas sus dimensiones.
En un contexto global cada vez más tenso, marcado por conflictos internacionales, polarización política y amenazas a la seguridad, la paz se ha convertido en un valor codiciado y escaso. Para muchos ciudadanos, sobre todo en naciones con altos niveles de violencia o militarización, mudarse a un país más pacífico no es solo un sueño, sino una necesidad urgente para garantizar bienestar y estabilidad.
En esta nota exploraremos los 10 países más pacíficos según el Índice de Paz Global (IPG) 2025, un ranking que no solo revela destinos atractivos para vivir, sino que también es una herramienta clave para entender qué países ofrecen condiciones óptimas en términos de seguridad, convivencia social y baja presencia de conflictos y ofrece valiosas lecciones sobre gobernanza, responsabilidad social y calidad de vida.
Los 10 países más pacíficos del mundo
1. Islandia
Islandia encabeza por decimoséptimo año consecutivo la lista de los 10 países más pacíficos, según el Índice de Paz Global 2025. Esta nación nórdica destaca por sus bajísimos niveles de criminalidad, su casi inexistente presencia militar y su fuerte cohesión social. No participa en conflictos internacionales y mantiene una política exterior basada en la neutralidad. Sus instituciones son transparentes, su sistema judicial es independiente y su nivel de confianza entre ciudadanos es uno de los más altos del mundo. Todo esto le ha permitido sostener un modelo de sociedad estable, segura y orientada al bienestar común.
A pesar de ser uno de los países más caros para vivir, Islandia ofrece un altísimo nivel de vida y servicios públicos de gran calidad. Su belleza natural, que incluye volcanes, géiseres y auroras boreales, atrae tanto a turistas como a quienes buscan una vida más tranquila y conectada con el entorno. Además, su política ambiental y su uso intensivo de energías renovables refuerzan su compromiso con la sostenibilidad. La ausencia de tensiones políticas o sociales significativas lo hace particularmente atractivo para quienes desean seguridad a largo plazo. Islandia es, sin duda, un modelo de paz duradera en un mundo cada vez más convulso.
2. Irlanda
Irlanda ocupa el segundo lugar en el ranking de los 10 países más pacíficos del mundo, destacando especialmente por su bajo nivel de militarización y su estabilidad interna. El país ha consolidado una democracia sólida y unas instituciones confiables que aseguran una convivencia armónica entre sus ciudadanos. A pesar de su historia marcada por conflictos, hoy Irlanda es un ejemplo de reconciliación, diplomacia y progreso social. Su sistema educativo es inclusivo, y sus políticas públicas promueven la equidad y el respeto por los derechos humanos. Todo esto ha contribuido a construir una sociedad en la que prevalece la calma y la cooperación.
Además de su entorno seguro, Irlanda se ha convertido en un destino atractivo para expatriados por su dinamismo económico, su patrimonio cultural y sus paisajes de ensueño. Ciudades como Dublín y Cork combinan infraestructura moderna con una calidad de vida envidiable. Los irlandeses, conocidos por su hospitalidad, fortalecen la cohesión social con una actitud comunitaria y solidaria. Esto, sumado a su neutralidad militar y su política exterior pacífica, refuerza su posición en el IPG. Irlanda demuestra que es posible transformar un pasado conflictivo en un presente pacífico con visión, liderazgo y compromiso colectivo.
3. Nueva Zelanda
Nueva Zelanda es el país más pacífico de la región Asia-Pacífico y el tercero a nivel global, gracias a su eficaz control de conflictos y su baja tasa de criminalidad. La nación oceánica promueve una cultura de respeto mutuo, inclusión y armonía con la naturaleza. Su gobierno ha sabido combinar políticas sociales avanzadas con una economía sostenible y estable. También se ha destacado por su enfoque colaborativo en la resolución de disputas y su capacidad para generar confianza entre grupos diversos. Estos elementos han consolidado su reputación internacional como una sociedad justa y pacífica.
Además, Nueva Zelanda es famosa por su calidad de vida y su riqueza natural, que abarca montañas, playas y reservas protegidas. La vida en sus ciudades es tranquila, con buenos servicios, movilidad segura y bajos niveles de contaminación. Esto la convierte en un destino ideal para familias, estudiantes y emprendedores. Su compromiso con los pueblos originarios y su enfoque progresista en temas de género, salud y medio ambiente la posicionan como un referente global. Nueva Zelanda es una prueba viviente de que la paz se construye con inclusión, equidad y conexión con la tierra.
4. Austria
Austria mantiene desde hace años un lugar destacado en el listado de los 10 países más pacíficos, gracias a su tradición de neutralidad y su sólida estructura institucional. El país tiene un bajo nivel de conflictos internos, una tasa de criminalidad reducida y un gasto militar muy contenido. Viena, su capital, ha sido reconocida múltiples veces como la ciudad más habitable del mundo. Esto se debe a su infraestructura eficiente, su sistema de salud público y su amplia oferta cultural. En Austria, la paz se vive como un equilibrio entre orden, calidad de vida y diversidad.
Este país alpino combina una historia rica con un presente orientado a la innovación social y la sostenibilidad. Su sistema educativo es accesible y de calidad, y su economía está orientada al bienestar colectivo. La vida comunitaria, el respeto por las normas y una ciudadanía activa fortalecen el tejido social. Austria también desempeña un papel relevante en la diplomacia internacional, siendo sede de importantes organismos como la ONU y la OSCE. Su estabilidad política y su enfoque humanista la convierten en un refugio seguro y un modelo de convivencia armoniosa.
5. Suiza
Suiza es mundialmente conocida por su neutralidad y su papel como mediadora en conflictos internacionales, lo que la mantiene firme entre los 10 países más pacíficos del mundo. En 2025, se ubicó entre los mejores países en los dominios del IPG vinculados a seguridad social y conflictos actuales. Su modelo de democracia directa permite una participación ciudadana activa y una toma de decisiones inclusiva. Además, sus instituciones son altamente confiables y su sistema legal garantiza el respeto de los derechos fundamentales. Esta estructura fortalece la paz interna y proyecta estabilidad en el escenario internacional.
Con ciudades como Ginebra, apodada la “Capital de la Paz”, Suiza también ofrece una calidad de vida sobresaliente. Sus servicios públicos, la eficiencia de su transporte y el acceso a la salud y la educación son ejemplares. A pesar de su alto costo de vida, muchos expatriados valoran la seguridad, la limpieza y el orden que caracterizan al país. También destaca por su liderazgo en sostenibilidad y su compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Suiza demuestra que una paz sólida se sostiene sobre pilares de justicia, equidad y participación democrática.
6. Singapur
Singapur ocupa el sexto lugar en el ranking de los 10 países más pacíficos, sobresaliendo en seguridad social y estabilidad política dentro de la región Asia-Pacífico. A pesar de ser una ciudad-estado altamente urbanizada y con una densidad poblacional elevada, mantiene niveles de criminalidad extremadamente bajos. Su sistema legal es estricto, pero ampliamente respetado, y su gobernanza es considerada una de las más eficientes del mundo. Esto ha permitido que su sociedad funcione con altos niveles de orden y confianza ciudadana. Además, es un referente en innovación, tecnología y educación.
La vida en Singapur es segura, limpia y altamente estructurada, lo que la hace especialmente atractiva para familias y profesionales expatriados. El gobierno promueve políticas de inclusión racial y religiosa que favorecen la cohesión social. En el ámbito internacional, mantiene una postura diplomática prudente, evitando tensiones con otras potencias regionales. Su estrategia de defensa está centrada en la disuasión y no en la confrontación. En conjunto, Singapur ejemplifica cómo una economía dinámica puede coexistir con una cultura cívica sólida y un entorno de paz sostenible.
7. Portugal
Portugal ha ganado terreno constante en el Índice de Paz Global y se consolida como uno de los 10 países más pacíficos por su baja militarización y su estabilidad institucional. Es uno de los países europeos con menor gasto en defensa y no participa activamente en conflictos internacionales. Sus índices de violencia son bajos y la percepción ciudadana sobre la seguridad es generalmente positiva. Esta atmósfera tranquila, combinada con su clima templado, ha hecho del país un destino predilecto para jubilados y nómadas digitales. También ha sido valorado por su calidad de vida asequible y su sistema de salud pública.
En años recientes, Portugal ha sido mencionado como uno de los países más hospitalarios de Europa, lo que ha fortalecido su reputación internacional. Lisboa y Oporto se han convertido en polos atractivos para la inversión extranjera y el turismo responsable. El país mantiene una política exterior pacifista y ha adoptado posiciones progresistas en temas como derechos humanos y sostenibilidad. Además, su enfoque de gobernanza local y su compromiso con la cohesión territorial han reducido desigualdades. Portugal demuestra que una democracia joven también puede convertirse en un faro de paz y desarrollo.
8. Dinamarca
Dinamarca es otro referente de estabilidad y bienestar que figura entre los 10 países más pacíficos. Su modelo de sociedad está basado en la igualdad, la transparencia institucional y una fuerte confianza social. El IPG destaca su desempeño en seguridad social, aunque ha tenido un leve descenso en el dominio de militarización debido al aumento de su gasto defensivo. No obstante, sigue siendo una nación ejemplar en términos de calidad de vida, derechos laborales y políticas de conciliación. Su cultura del consenso político permite resolver diferencias sin recurrir a conflictos sociales o políticos intensos.
El país también es líder mundial en sostenibilidad, energía limpia y protección ambiental, lo que fortalece su reputación como nación responsable y orientada al futuro. Las ciudades danesas se caracterizan por su diseño urbano seguro y amigable con el peatón, lo que contribuye al bienestar general. Además, el sistema educativo promueve la empatía, la participación democrática y la resolución pacífica de conflictos. Dinamarca demuestra que la paz no es solo la ausencia de violencia, sino una cultura activa del respeto y el cuidado mutuo. En este sentido, su ejemplo es valioso tanto para gobiernos como para empresas.
9. Eslovenia
Eslovenia, uno de los países menos mencionados del continente europeo, ha logrado posicionarse entre los 10 países más pacíficos gracias a sus bajos niveles de militarización y una notable cohesión interna. Su estabilidad política y su pequeño tamaño le han permitido consolidar una gobernanza eficaz y un ambiente social armonioso. El gasto militar del país es mínimo y no está involucrado en conflictos internacionales. Además, mantiene buenas relaciones diplomáticas con sus vecinos y participa activamente en misiones de paz. Su inclusión en este ranking refleja una estrategia silenciosa pero efectiva en la promoción de la estabilidad.
Desde el punto de vista social y cultural, Eslovenia destaca por su alto índice de desarrollo humano, su excelente sistema educativo y su preocupación por el medio ambiente. Con una naturaleza abundante y políticas verdes en expansión, el país ha fomentado un estilo de vida tranquilo y saludable. La seguridad pública es una prioridad nacional y las tasas de criminalidad son notablemente bajas. Esta combinación de factores lo convierte en una “joya escondida” para quienes buscan una vida serena en Europa. Su caso demuestra que incluso países pequeños pueden alcanzar altos niveles de paz y bienestar.
10. Finlandia
Cerrando la lista de los 10 países más pacíficos, Finlandia brilla por su extraordinario desempeño en el dominio de seguridad social del IPG. Este país nórdico tiene una de las tasas de criminalidad más bajas del mundo y una población que confía profundamente en sus instituciones. Los finlandeses valoran la igualdad, la educación y la vida comunitaria, elementos que refuerzan la estabilidad interna. Además, sus servicios públicos funcionan con eficiencia y sus autoridades priorizan el diálogo como método de resolución de conflictos. Este enfoque social cohesionado ha sido clave en su reconocimiento global como sociedad pacífica.
Finlandia también ha sido nombrada durante varios años consecutivos como el país más feliz del mundo, según el Informe Mundial de la Felicidad. Esta felicidad no es trivial: refleja una estructura social sólida, bajos niveles de corrupción y un equilibrio saludable entre vida personal y laboral. El país ha sabido mantenerse neutral en conflictos internacionales y apuesta por una diplomacia firme pero pacífica. Su inversión en innovación, educación y salud pública complementan su visión de desarrollo humano integral. Finlandia demuestra que la paz se puede cultivar desde la base: construyendo confianza, garantizando derechos y priorizando el bienestar colectivo.
¿Qué mide realmente el Índice de Paz Global?
El Índice de Paz Global (IPG), elaborado anualmente por el Institute for Economics and Peace, analiza 23 indicadores cuantitativos y cualitativos agrupados en tres categorías clave: seguridad social, conflictos internos y externos, y grado de militarización. Estos criterios permiten una evaluación multidimensional de la paz en más de 160 países.
Entre los factores medidos están la tasa de homicidios, la estabilidad política, el número de refugiados, la percepción de criminalidad y el acceso a armas. También se consideran el gasto militar, la participación en conflictos internacionales y el tamaño de las fuerzas armadas. Este enfoque integral distingue al IPG de otros rankings más limitados.
El IPG no solo clasifica países, sino que ofrece datos útiles para gobiernos, empresas e instituciones que buscan operar o invertir en entornos estables. En el campo de la responsabilidad social, entender qué hace a un país pacífico puede inspirar políticas corporativas que fomenten la cohesión social y el desarrollo sostenible desde una perspectiva global.
Vivir en paz: más allá de las fronteras
Más allá de los indicadores duros, los 10 países más pacíficos comparten valores culturales que promueven la equidad, la confianza ciudadana y el respeto al otro. En muchos de ellos, las políticas públicas están diseñadas para reducir desigualdades y fortalecer los vínculos comunitarios, lo que refuerza un círculo virtuoso de estabilidad y bienestar.
En contraste, países con altos niveles de militarización, violencia o desigualdad tienden a mostrar mayores niveles de inseguridad social, lo que afecta tanto la salud mental de sus habitantes como su calidad de vida. Esto explica por qué muchas personas —incluidos estadounidenses— consideran mudarse a lugares que priorizan la paz y la convivencia armónica.
Desde una perspectiva de responsabilidad social empresarial, conocer los rasgos que hacen pacífico a un país permite a las compañías implementar mejores prácticas. Promover la no violencia laboral, políticas de conciliación o inclusión, así como invertir en comunidades locales, puede ayudar a construir entornos más justos y pacíficos en cualquier parte del mundo.
La paz como guía de futuro
Los 10 países más pacíficos del mundo no solo encabezan una lista, sino que representan una hoja de ruta hacia sociedades más humanas, resilientes y sostenibles. En una época marcada por la incertidumbre global, estos países demuestran que la inversión en cohesión social, justicia y bienestar da frutos tangibles y duraderos.
Aspirar a la paz no significa ignorar los conflictos, sino enfrentarlos con políticas públicas eficaces, diálogo constante y una ciudadanía informada. La paz es una construcción diaria que involucra tanto a líderes gubernamentales como a ciudadanos comunes, empresas, ONGs e instituciones educativas.
Si queremos un futuro más justo, debemos aprender de estos modelos y exigir condiciones similares en nuestras propias comunidades. Promover la paz es, al final, una forma de promover la vida en todas sus formas: digna, libre de violencia y orientada al bien común.
En un país donde el abuso sexual infantil sigue siendo una de las violencias más invisibilizadas y silenciadas, surge una propuesta urgente y poderosa: la exposición temporal Infancias en Silencio, organizada por Fundación Freedom en colaboración con el Museo Memoria y Tolerancia.
Esta iniciativa no solo es una muestra artística, sino un llamado a la conciencia colectiva. La exposición busca visibilizar las múltiples formas de violencia que enfrentan niñas, niños y adolescentes, y abrir un espacio para hablar de aquello que, por miedo o por incomodidad, muchas veces se evita: el abuso sexual infantil.
En México, 1 de cada 4 niñas y 1 de cada 6 niños son víctimas de abuso sexual antes de cumplir 18 años. Aún más preocupante es que el 85% de los agresores son personas cercanas a la víctima, lo que hace aún más difícil que los casos se denuncien. Cada año, al menos 21,000 menores de edad son enganchados para redes de trata sexual infantil, un crimen que destroza vidas y perpetúa ciclos de violencia.
Si supieras que el 85% de los casos de abuso sexual infantil se comete en un entorno de confianza, ¿qué harías diferente? Infórmate, habla con tus hijos y comparte este mensaje. A nadie le gusta hablar de esto, pero tenemos que hacerlo.https://t.co/es8r8OYMbopic.twitter.com/ZseICKL7bV
La exposición Infancias en Silencio, que será inaugurada al público el próximo 27 de junio en el Museo Memoria y Tolerancia, está compuesta por siete salas temáticas. Cada una explora aspectos clave del entorno infantil: el hogar, la escuela, los espacios públicos, los medios digitales, y los factores de riesgo que rodean a las infancias vulnerables.
Más allá de los datos, la muestra busca provocar conversación y empatía. Habrá también un testimonio conmovedor de Eduardo Cruz, sobreviviente de abuso sexual infantil, que nos recuerda que detrás de cada cifra hay una historia, una vida marcada por el silencio… y con esperanza de sanación.
Hablar de abuso sexual infantil no es fácil, pero es urgente. La prevención empieza por reconocer que este problema existe, que puede ocurrir en cualquier entorno, y que es responsabilidad de la sociedad entera romper el silencio.
Fundación Freedom, a través de esta exposición, nos invita a no mirar hacia otro lado, a informarnos, a escuchar y a actuar. Porque prevenir también es educar, acompañar y construir entornos seguros para las infancias.
La entrada a la exposición será en el Museo Memoria y Tolerancia, ubicado en Plaza Juárez, Centro Histórico de la Ciudad de México. Más información en: www.fundacionfreedom.mx .
El valor del altruismo, por Aldo Farrugia
Aldo Farrugia es un mexicano comprometido con el altruismo y la RS. Fundador y Director de Comunal, una agencia que promueve el impacto social mediante consultoría, marketing con causa y conferencias. También preside la Fundación Comunal, dedicada al fortalecimiento de organizaciones sin fines de lucro.
Con una formación en Mercadotecnia y certificaciones en Estrategia Comercial y Sostenibilidad, ha colaborado con más de 50 ONGs, enfocándose en ayudar a diversos grupos vulnerables, desde personas con discapacidad hasta pacientes con cáncer.
Busca transformar el individualismo en activismo, fomentando la empatía y la participación social entre los mexicanos. En 2023, desafió sus propios límites al correr el maratón de la CDMX a ciegas para apoyar a niños con retinoblastoma, logrando recaudar más de $500,000 mxn y obteniendo un Récord Guinness.
La candidatura de Donald Trump al Premio Nobel de la Paz vuelve a provocar polémica global. Esta vez, la propuesta no vino de un país aliado tradicional, sino del congresista estadounidense Buddy Carter, quien argumentó que el expresidente desempeñó un “papel histórico” en el acuerdo de alto al fuego entre Israel e Irán, alcanzado tras una ofensiva militar que él mismo ordenó.
La nominación, sin embargo, ha generado reacciones divididas tanto en la comunidad internacional como en el propio Estados Unidos. ¿Es apropiado postular al Nobel de la Paz para Trump cuando su estrategia se basó en el uso de la fuerza? ¿Puede el mismo líder que ha profundizado la polarización social ser símbolo de paz mundial?
Nobel de la Paz para Trump: una nominación polémica
El congresista republicano Buddy Carter envió una carta formal al Comité Noruego del Nobel en la que propuso a Donald Trump como candidato al Nobel de la Paz por su rol en el acuerdo de cese al fuego entre Israel e Irán. Carter resaltó su “determinación” al impedir que Irán, a quien considera el mayor patrocinador estatal del terrorismo, accediera al armamento nuclear.
Todavía no hay paz entre Irán e Israel… y dista mucho de que bombardear sea un acto de paz, pero Trump ha sido nominado para el Nobel de la Paz por el representante @RepBuddyCarter. pic.twitter.com/I326w4OPzn
Trump no tardó en publicar con entusiasmo esa carta en su red Truth Social. En el post, celebró lo que calificó como una “decisión audaz y necesaria” que dio lugar a un acuerdo inesperado. Asimismo, no dudo en jactarse de haber destruido las intalaciones nucleares iraníes de Isfahán, Natanz y Fordo y agregó “Fue un gran honor para mí”.
Israel también se sumó a esta nominación, pues su embajador ante la ONU, Danny Danon, declaró que Trump “merece el premio” por su liderazgo:
“Debemos agradecerle las decisiones que tomó y reconocer el esfuerzo de Estados Unidos”.
Para Danon, este logro puede incluso abrir el camino a nuevas adhesiones a los Acuerdos de Abraham.
La nominación al Nobel de la Paz para Trump también se apoya en el precedente de sus esfuerzos por formalizar relaciones diplomáticas entre países árabes e Israel durante su primer mandato. No obstante, el hecho de que el alto al fuego se haya dado tras un ataque militar siembra dudas sobre los criterios para el galardón.
🤷🏻♀️ Decisiones del nominado al "Premio Nobel de la Paz" #Trump Presidente de 🇺🇸, 🧏🏻♀️ Habrán consecuencias!!! pic.twitter.com/l4pJfpet8Z
Más allá del conflicto entre Israel e Irán, la candidatura al Nobel de la Paz para Trump se basa en su intervención en múltiples escenarios internacionales. Uno de ellos fue el conflicto entre India y Pakistán, donde, según el gobierno paquistaní, Trump desempeñó un rol diplomático crucial para frenar la escalada.
La semana pasada, Pakistán anunció su intención de nominar formalmente a Trump al Nobel por su “liderazgo decisivo” en dicho conflicto y aseveró en un comunicado:
“El presidente Trump demostró una gran visión estratégica y una habilidad política excepcional mediante una sólida colaboración diplomática con Islamabad y Nueva Delhi, que redujo la tensión en una situación que se deterioraba rápidamente. Esta intervención es un testimonio de su papel como auténtico pacificador”.
Sin embargo, esta nominación ha sido controvertida incluso dentro del país asiático, especialmente por su respaldo a Israel en Gaza.
Trump también ha citado su papel en la pacificación de otras regiones como el Congo, Ruanda y los Balcanes. “Deberían darme el Premio Nobel por Ruanda, y si miran el Congo, o podríamos decir Serbia, Kosovo…”, declaró en Morristown, en tono desafiante, sumando varios escenarios a su lista de méritos.
Donald Trump: “I deserve the Nobel Peace Prize for stopping war between India & Pakistan.” 🇺🇸
No es la primera vez que un presidente estadounidense es propuesto para este premio. Sin embargo, lo novedoso en este caso es la insistencia con la que Trump —y sus aliados— buscan posicionarlo como un líder de paz, pese a que muchas de sus decisiones se han basado en la demostración de poder militar o en políticas polarizantes.
Trump y el anhelo del Nobel: entre el ego y la narrativa del liderazgo único
La insistencia de Trump en ser reconocido con el Nobel no es nueva. Desde su primer mandato ha manifestado abiertamente que merece el galardón, en especial luego de que Barack Obama lo recibiera al inicio de su presidencia. “No lo recibiré, no importa lo que haga… pero la gente lo sabe”, escribió recientemente.
Esta narrativa se alinea con su lema “Make America Great Again”, en el que él mismo se presenta como la figura central e insustituible del renacimiento estadounidense. El Nobel sería, desde su visión, una validación personal y geopolítica de su liderazgo.
En diversas entrevistas y publicaciones, Trump ha lamentado lo que considera un sesgo político por parte del Comité Nobel. En su entorno, se ha vuelto común la queja de que no se reconoce adecuadamente su impacto en el orden global.
El nobel de la paz para Trump también se ha convertido en un símbolo de la batalla cultural y política que libra: una forma de reafirmar que, desde su perspectiva, su estilo directo y disruptivo no solo es eficaz, sino merecedor de los más altos honores.
🚩 #ÚltimaHora | Juez determina que el gobierno de Trump "privó claramente" del debido proceso a venezolanos expulsados a El Salvador.
Aunque la nominación está formalmente aceptada, surge un debate ético: ¿es responsable entregar el Nobel de la Paz para Trump considerando sus antecedentes? Las acciones militares como las ordenadas en Irán, su apoyo incondicional a Israel en Gaza y su retórica incendiaria hacia inmigrantes y opositores plantean serios cuestionamientos.
Durante su mandato y precampañas, Trump ha intensificado el discurso nacionalista, exacerbando divisiones raciales y políticas en Estados Unidos. Su retórica ha sido señalada como uno de los catalizadores del asalto al Capitolio en 2021 y de múltiples expresiones de violencia política.
Además, sus políticas migratorias —como la separación de familias en la frontera y el veto a países de mayoría musulmana— contrastan con los valores humanitarios que el Nobel de la Paz pretende defender. La tensión entre sus logros diplomáticos y su historial divisivo no puede pasarse por alto.
Otorgar el Nobel de la Paz para Trump podría interpretarse como un respaldo a estrategias de poder basadas en la fuerza, más que en la diplomacia. El riesgo es legitimar un estilo de liderazgo que prioriza la confrontación sobre el consenso, lo que pondría en entredicho la credibilidad del galardón.
¿Una distinción que desdibuja el ideal de paz?
El Nobel de la Paz ha sido históricamente un símbolo de diálogo, reconciliación y compromiso ético con los derechos humanos. En ese marco, la candidatura de Trump, impulsada por sus acciones recientes, plantea una paradoja incómoda. ¿Puede quien promueve el fuego también ser reconocido por apagarlo?
Sin duda, Trump ha influido en varios procesos internacionales, y su papel en desescalar conflictos puntuales es innegable. Pero cuando se analiza su trayectoria completa, surgen sombras que contradicen el espíritu del premio. Las acciones no pueden evaluarse solo por su resultado inmediato, sino por su coherencia con principios universales.
Conceder el Nobel de la Paz para Trump implicaría redefinir qué entendemos por liderazgo pacífico. Y esa, más allá de la coyuntura, es una pregunta profunda que interpela no solo al Comité Nobel, sino a toda la comunidad internacional.