Las mujeres trabajadoras constituyen un porcentaje de la población activa del mundo en franco crecimiento; se considera que las mujeres representan 46% del total de la fuerza laboral actual.
En los mercados emergentes, la mayoría de ellas son trabajadoras autónomas, con sueldos bajos e irregulares.
En los países latinoamericanos, por ejemplo, donde existen muchos trabajadores migratorios, las mujeres quedan rezagadas para cuidar a sus familias, tomando empleos como peluqueras, artesanas, proveedoras de catering y proveedoras de cuidado infantil.



