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Presiones para renunciar podrían constituir despido injustificado; ¿la razón?

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En muchas organizaciones, las salidas laborales suelen asociarse a una renuncia voluntaria o a un despido comunicado de manera formal. Sin embargo, la realidad de los centros de trabajo demuestra que existen escenarios más complejos, donde las personas trabajadoras enfrentan condiciones que las empujan a abandonar sus puestos sin que exista una terminación expresa de la relación laboral.

Precisamente sobre este tipo de situaciones se pronunció recientemente el Poder Judicial, al reconocer que determinadas conductas patronales pueden configurar un despido injustificado aun cuando no exista una notificación formal de cese. La decisión abre una discusión relevante sobre la protección de los derechos laborales y sobre la responsabilidad de las organizaciones de garantizar entornos de trabajo justos, transparentes y libres de presiones indebidas.

¿Cuándo un despido injustificado puede ocurrir sin ser expresado?

La resolución emitida por el Primer Tribunal Colegiado en Materias Administrativa y de Trabajo del Décimo Primer Circuito establece que existen actos patronales que pueden impedir materialmente que una persona continúe desempeñando sus funciones. Cuando esto ocurre, la terminación de la relación laboral puede atribuirse al empleador, incluso si nunca comunicó un despido de manera explícita.

Entre las conductas identificadas destacan la suspensión reiterada del pago del salario o la baja de la persona trabajadora en los registros electrónicos de entrada y salida. Estas acciones, según el criterio judicial, pueden convertirse en indicios suficientes para acreditar una ruptura de la relación laboral con responsabilidad para el patrón.

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El análisis resulta particularmente relevante porque reconoce que las relaciones laborales no se desarrollan únicamente a través de documentos o comunicaciones formales. Las acciones cotidianas dentro de una organización también generan consecuencias jurídicas cuando afectan derechos fundamentales de las personas trabajadoras.

Conductas patronales y despido injustificado: lo que determinó el tribunal

El caso que dio origen al criterio judicial surgió cuando una persona trabajadora demandó el pago de la indemnización constitucional y otras prestaciones laborales. Según su relato, fue dada de baja del sistema electrónico de asistencia y dejó de recibir su salario durante dos quincenas consecutivas.

Inicialmente, la autoridad laboral local consideró que no se había acreditado el despido y concluyó que la persona había decidido rescindir la relación laboral debido a la falta de pago. Sin embargo, el análisis posterior permitió observar que las circunstancias del caso podían interpretarse de manera distinta.

El tribunal señaló que cuando las acciones del patrón generan una imposibilidad real para continuar trabajando, la terminación de la relación laboral no necesariamente deriva de una decisión libre de la persona trabajadora. En estos casos, la responsabilidad puede recaer en quien creó las condiciones que hicieron inviable la continuidad del empleo.

La importancia de acreditar las presiones en juicio

Aunque el criterio judicial amplía la protección para las personas trabajadoras, también establece la necesidad de demostrar las conductas patronales que originaron la salida del empleo. No basta con afirmar que existió presión o intimidación; es necesario presentar elementos que permitan acreditar los hechos ante la autoridad correspondiente.

Registros de asistencia, comprobantes de pago, comunicaciones internas y otros documentos pueden convertirse en evidencia relevante para demostrar que existieron acciones orientadas a impedir el desarrollo normal de las actividades laborales.

Este aspecto es fundamental porque fortalece la seguridad jurídica para ambas partes. Mientras las personas trabajadoras cuentan con mecanismos para defender sus derechos, las organizaciones también tienen claridad sobre las conductas que podrían generar responsabilidades legales.

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Más allá de la ley: una reflexión sobre la cultura laboral

La resolución también plantea preguntas importantes sobre la forma en que las empresas gestionan sus relaciones laborales. En un contexto donde la responsabilidad social corporativa cobra cada vez más relevancia, las prácticas de gestión del talento son observadas no solo desde una perspectiva legal, sino también ética.

Generar condiciones que presionen indirectamente a una persona para abandonar su empleo puede afectar la confianza organizacional, deteriorar el clima laboral y comprometer la reputación de una empresa frente a colaboradores, inversionistas y otros grupos de interés.

Por ello, especialistas en sostenibilidad y gobernanza coinciden en que el cumplimiento normativo debe complementarse con políticas que promuevan el respeto, la transparencia y la protección efectiva de los derechos humanos en el trabajo.

El reciente criterio del Poder Judicial reconoce una realidad que durante años ha sido señalada por especialistas y personas trabajadoras: no todos los despidos ocurren mediante una notificación formal. En ocasiones, son las propias acciones del empleador las que terminan haciendo imposible la continuidad de la relación laboral.

Aunque la tesis aislada publicada el 29 de mayo de 2026 no constituye jurisprudencia obligatoria, sí representa una referencia relevante para futuros casos relacionados con despido injustificado. Su alcance podría contribuir a una interpretación más amplia de los derechos laborales y a una mayor responsabilidad de las organizaciones respecto al trato que brindan a quienes forman parte de ellas.

¿Patagonia traiciona su misión de cuidado del planeta? Demanda a activista climática

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Durante décadas, Patagonia ha construido una reputación difícil de igualar. La empresa de ropa para actividades al aire libre se convirtió en un referente global por defender causas ambientales, impulsar campañas de conservación y promover un modelo empresarial alineado con la protección del planeta. Su propósito de “salvar nuestro hogar, el planeta Tierra” ha sido parte central de su identidad corporativa.

Por ello, la controversia que hoy enfrenta ha generado un intenso debate entre activistas, especialistas en sostenibilidad y consumidores. La reciente demanda de Patagonia contra la activista climática y drag queen Pattie Gonia ha puesto sobre la mesa una pregunta incómoda:

¿hasta dónde puede llegar una empresa para proteger su marca sin comprometer los valores que la hicieron destacar?

La demanda de Patagonia abre una discusión sobre coherencia corporativa

De acuerdo con TIME, el conflicto comenzó en enero, cuando la compañía presentó una acción legal contra Wyn Wiley, mejor conocida como Pattie Gonia. La empresa argumenta que existe una infracción de marca registrada derivada del uso comercial del nombre y de elementos que considera cercanos a su identidad corporativa.

Aunque la compensación económica solicitada es simbólica —un dólar más gastos legales—, la activista sostiene que los costos asociados al litigio podrían superar el millón de dólares. Para ella, el caso trasciende una disputa jurídica y representa un intento de limitar el alcance de su activismo ambiental.

La situación adquirió mayor visibilidad cuando Pattie Gonia utilizó sus redes sociales para denunciar públicamente el proceso. Con millones de seguidores entre Instagram y TikTok, la creadora afirmó que la acción legal contradice el discurso ambiental que Patagonia ha promovido durante años.

¿Quién es Pattie Gonia y por qué su voz tiene tanta influencia?

Lo que comenzó como un juego de palabras en 2018 terminó convirtiéndose en uno de los movimientos de activismo climático más visibles en redes sociales. Pattie Gonia nació como un personaje drag creado por Wyn Wiley, pero rápidamente evolucionó hacia una plataforma de defensa ambiental y derechos LGBTQ+.

A través de campañas, eventos y colaboraciones, la activista ha construido una comunidad comprometida con la justicia social y climática. Su impacto también se refleja en la recaudación de más de 3.7 millones de dólares destinados a organizaciones sin fines de lucro dedicadas a causas ambientales y sociales.

Su creciente relevancia le ha valido reconocimientos internacionales, incluyendo su inclusión entre las Líderes de la Próxima Generación de 2024 y las creadoras más influyentes de 2025. Por ello, el conflicto con una marca considerada aliada de las causas ambientales ha generado sorpresa entre sus seguidores.

El origen del conflicto: una marca registrada en disputa

La controversia se intensificó cuando Pattie Gonia solicitó el registro oficial de su marca para desarrollar actividades comerciales vinculadas con mercancía, campañas digitales y promoción de causas sociales.

Según Patagonia, esta decisión representó un cambio importante respecto al uso inicial del personaje. La empresa sostiene que la solicitud refleja la intención de construir una operación comercial más amplia bajo el nombre Pattie Gonia, lo que podría generar riesgos para la protección de su propia marca.

Por su parte, la activista rechaza esta interpretación. Wiley asegura que nunca existió un acuerdo permanente con Patagonia sobre el uso futuro de su identidad y que cualquier conversación previa estuvo relacionada únicamente con colaboraciones específicas realizadas años atrás.

La defensa de Patagonia: proteger la marca para proteger la misión

Desde la perspectiva de la compañía, la situación no se trata de una diferencia ideológica. Patagonia sostiene que la defensa constante de sus marcas registradas es una obligación legal necesaria para preservar sus derechos de propiedad intelectual.

La empresa argumenta que una aplicación selectiva de las normas podría debilitar su capacidad para enfrentar infracciones futuras. Entre los ejemplos citados se encuentran falsificadores, grupos extremistas o industrias cuyos intereses podrían entrar en conflicto con los valores ambientales que la compañía promueve.

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Además, la organización ha señalado que proteger la marca Patagonia es esencial para garantizar la continuidad de su negocio y, en consecuencia, de las iniciativas ambientales que financia y respalda desde hace décadas.

La demanda de Patagonia y el debate sobre la parodia

Uno de los aspectos más complejos del caso gira en torno a la interpretación de la parodia. La activista sostiene que gran parte de los elementos señalados por la empresa forman parte de expresiones humorísticas propias de la cultura drag y del activismo creativo.

Según Pattie Gonia, nunca utilizó directamente el logotipo oficial ni la identidad visual completa de la compañía en los productos que comercializa. En cambio, afirma que la demanda de Patagonia toma ejemplos aislados de parodias o referencias satíricas para construir un argumento de infracción más amplio.

Este punto será determinante en caso de que el litigio avance. Los tribunales deberán evaluar si las similitudes son suficientes para generar confusión entre consumidores o si se encuentran protegidas por principios relacionados con la libertad de expresión y la parodia.

Activismo, reputación y expectativas sociales

Más allá de la resolución legal, el caso plantea una discusión relevante para las organizaciones que han construido su reputación alrededor de valores sociales y ambientales. Cuando una empresa adopta una causa como parte de su identidad, las expectativas de sus grupos de interés suelen elevarse significativamente.

En este contexto, muchos observadores consideran que la controversia pone a prueba la capacidad de Patagonia para equilibrar la protección de sus activos corporativos con la percepción pública de coherencia y autenticidad.

Al mismo tiempo, el caso refleja una realidad cada vez más frecuente: las tensiones que pueden surgir cuando activistas, creadores de contenido y empresas comparten causas similares, pero también intereses comerciales que eventualmente pueden entrar en conflicto.

¿Es posible una solución fuera de los tribunales?

Durante los últimos meses ambas partes han manifestado públicamente su interés por evitar una confrontación prolongada. Pattie Gonia incluso ofreció retirar su solicitud de marca registrada si la empresa desistía de la acción legal.

Patagonia respondió señalando que la resolución dependería de condiciones más amplias, incluyendo el retiro de solicitudes de registro, el cese del uso de ciertos elementos asociados a la marca y la suspensión de actividades comerciales relacionadas con dichos elementos.

Por ahora, ninguna de las partes parece dispuesta a ceder completamente. Sin embargo, la posibilidad de alcanzar un acuerdo negociado sigue abierta y podría evitar que el conflicto continúe escalando.

La demanda de Patagonia contra Pattie Gonia ha trascendido el ámbito jurídico para convertirse en un caso emblemático sobre reputación, activismo y responsabilidad corporativa. Lo que para la empresa representa una obligación legal para proteger su marca, para la activista simboliza una contradicción frente a los valores ambientales que la organización ha defendido públicamente.

Mientras los tribunales o las negociaciones determinan el desenlace, el caso deja una lección relevante para empresas y organizaciones: en una época donde la coherencia es uno de los activos más valiosos, cada decisión corporativa es observada no solo por sus implicaciones legales, sino también por el impacto que tiene en la confianza de las comunidades que respaldan una causa.

Una buena calificación ESG: ¿vale la pena para empresas y OSC?

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Las siglas ESG han pasado de ser un concepto conocido únicamente por especialistas financieros a convertirse en una referencia habitual dentro de los consejos directivos, los equipos de sostenibilidad y las organizaciones de la sociedad civil. Hoy, tanto empresas como OSC se enfrentan a una pregunta cada vez más relevante: ¿realmente una buena calificación ESG genera valor o se ha convertido en un ejercicio administrativo que consume tiempo y recursos?

La discusión no es menor. En un entorno donde los inversionistas, clientes y reguladores exigen mayor transparencia, las evaluaciones ESG prometen ofrecer una fotografía del desempeño ambiental, social y de gobernanza de una organización. Sin embargo, detrás de cada puntuación existen metodologías distintas, interpretaciones variables y una creciente carga operativa que ha llevado a muchas organizaciones a cuestionar si el esfuerzo realmente compensa los beneficios.

La calificación ESG como lenguaje común entre organizaciones e inversionistas

Durante años, los mercados financieros han buscado herramientas que permitan evaluar riesgos más allá de los indicadores económicos tradicionales. En este contexto surgieron las evaluaciones ESG, que analizan aspectos relacionados con el medio ambiente, el impacto social y las prácticas de gobernanza corporativa.

De acuerdo con el Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD), estas calificaciones funcionan como evaluaciones elaboradas por agencias externas que recopilan información pública y corporativa para asignar una puntuación o clasificación. En teoría, este mecanismo facilita el diálogo entre empresas, inversionistas y otros grupos de interés al ofrecer un marco común de referencia.

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De acuerdo con Sustainability Mag, para muchas organizaciones, contar con una evaluación positiva puede representar una ventaja competitiva al momento de acceder a financiamiento, participar en índices especializados o responder a las expectativas de clientes estratégicos.

¿Cuándo una calificación ESG realmente aporta valor?

El informe del WBCSD plantea que estas evaluaciones son especialmente útiles cuando tienen una aplicación concreta en la toma de decisiones. Por ejemplo, pueden servir para identificar riesgos emergentes, anticipar controversias o fortalecer los procesos internos de supervisión y gestión.

Además, ayudan a reducir la asimetría de información entre empresas e inversionistas. Al contar con parámetros relativamente estandarizados, los actores financieros pueden identificar con mayor facilidad cuáles son los temas materiales y las áreas prioritarias de atención.

En algunos casos, las evaluaciones ESG también contribuyen a mejorar la percepción del mercado y a cumplir requisitos específicos establecidos por prestamistas, fondos de inversión o cadenas de suministro que incorporan criterios de sostenibilidad en sus procesos de selección.

Cuando las calificaciones se convierten en una carga operativa

No obstante, el mismo instrumento que puede abrir puertas también puede convertirse en un desafío importante. Muchas organizaciones destinan una cantidad considerable de recursos humanos y financieros a responder cuestionarios, recopilar evidencia y atender solicitudes de múltiples agencias calificadoras.

El problema surge cuando los equipos comienzan a perseguir una puntuación en lugar de enfocarse en mejorar su desempeño real. En estos escenarios, la prioridad deja de ser la generación de impacto y se concentra en producir documentos, políticas y reportes que satisfagan los requisitos de evaluación.

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Esta situación puede resultar especialmente compleja para las organizaciones de la sociedad civil, cuyos recursos suelen ser más limitados y cuya capacidad operativa puede verse comprometida por procesos de reporte excesivamente demandantes.

Las limitaciones detrás de una calificación ESG

Uno de los principales desafíos identificados por especialistas es la falta de uniformidad entre las metodologías utilizadas por los distintos proveedores. Una misma empresa puede recibir evaluaciones significativamente diferentes dependiendo de la agencia que realice el análisis.

Las diferencias obedecen a factores como los indicadores seleccionados, las ponderaciones asignadas, los criterios de materialidad o las fuentes de información empleadas. Incluso cuando se analiza exactamente la misma información pública, los resultados pueden variar considerablemente.

Esta falta de consistencia ha llevado a muchos inversionistas institucionales a desarrollar modelos propios de evaluación, utilizando las calificaciones externas únicamente como una referencia adicional y no como un criterio definitivo para la toma de decisiones.

Más datos no siempre significan mejores resultados

El crecimiento de los reportes de sostenibilidad ha generado una enorme cantidad de información disponible. Sin embargo, el WBCSD advierte que el volumen de datos divulgados no necesariamente se traduce en una mejor comprensión del desempeño organizacional.

En numerosas ocasiones, los sistemas de evaluación terminan premiando la existencia de políticas, procedimientos o documentos, mientras que los resultados tangibles en materia ambiental y social reciben una atención menor. Esto puede generar incentivos equivocados para las organizaciones.

Por ello, cada vez más empresas están orientando sus esfuerzos hacia indicadores con impacto directo en la generación de valor, como metas de reducción de emisiones, estrategias de adaptación climática, asignación de capital sostenible o métricas relacionadas con la resiliencia operativa.

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Inteligencia artificial y el futuro de las evaluaciones ESG

La transformación digital también está modificando la manera en que se generan y analizan las calificaciones. Actualmente, muchas agencias utilizan inteligencia artificial, aprendizaje automático y procesamiento de lenguaje natural para examinar grandes volúmenes de información corporativa.

Estas herramientas permiten detectar riesgos, monitorear controversias y automatizar procesos de análisis con una velocidad impensable hace algunos años. Asimismo, tecnologías como el etiquetado digital y los sistemas de prellenado de cuestionarios prometen reducir significativamente la carga administrativa asociada a los reportes.

Sin embargo, los expertos coinciden en que la supervisión humana sigue siendo indispensable. Aspectos como la materialidad, el contexto empresarial o las decisiones estratégicas continúan requiriendo criterio profesional para evitar interpretaciones erróneas o conclusiones simplificadas.

Más allá de la puntuación: el verdadero objetivo

Una de las conclusiones más relevantes del informe es que las organizaciones no deberían invertir recursos ilimitados únicamente para mejorar una puntuación. La prioridad debe ser fortalecer la gestión interna, la transparencia, la gobernanza y la calidad de los datos de sostenibilidad.

Cuando existe una justificación clara —como cumplir requisitos de financiamiento, acceder a determinados mercados o satisfacer expectativas específicas de clientes— una calificación ESG puede convertirse en una herramienta valiosa. Sin embargo, perseguir una puntuación alta como objetivo aislado rara vez genera beneficios sostenibles a largo plazo.

La verdadera fortaleza de una organización no radica en el número que aparece en un reporte externo, sino en su capacidad para gestionar riesgos, generar impacto positivo y construir confianza entre todos sus grupos de interés.

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El debate sobre si las calificaciones ESG son aliadas o enemigas está lejos de terminar. Lo que resulta evidente es que estas herramientas seguirán formando parte del ecosistema empresarial y financiero durante los próximos años, impulsadas por nuevas regulaciones, mayores exigencias de transparencia y avances tecnológicos.

Para empresas y organizaciones de la sociedad civil, el desafío consiste en encontrar el equilibrio adecuado: aprovechar los beneficios que puede ofrecer una calificación ESG sin perder de vista que el verdadero éxito en sostenibilidad no se mide únicamente por una puntuación, sino por los resultados concretos que generan valor para las personas, las comunidades y el planeta.

Primera mujer laica en un alto cargo del Vaticano: histórico nombramiento de León XIV

Durante siglos, los principales puestos de decisión dentro de la Iglesia católica estuvieron reservados casi exclusivamente para hombres ordenados o miembros de congregaciones religiosas. Sin embargo, una nueva página comienza a escribirse en la historia del Vaticano con un nombramiento que refleja los cambios que han ido tomando forma en los últimos años.

El papa León XIV ha designado a María Montserrat Alvarado como prefecta del Dicasterio para la Comunicación, convirtiéndola en la primera mujer laica en ocupar un cargo de este nivel dentro del gobierno central de la Santa Sede. La decisión no sólo rompe una barrera histórica, sino que también envía un mensaje sobre el rumbo que podría tomar la Iglesia en temas de liderazgo, participación y modernización institucional.

La primera mujer laica en el Vaticano al frente de la comunicación global

De acuerdo con The Guardian, a partir del 1 de noviembre, María Montserrat Alvarado asumirá la dirección del Dicasterio para la Comunicación, uno de los organismos más estratégicos de la Santa Sede. Desde esta posición coordinará los principales canales informativos del Vaticano, incluyendo su portal de noticias, la radio, el periódico oficial, la oficina de prensa, la editorial y la filmoteca.

La relevancia del cargo va más allá de la administración de medios. En una época marcada por la hiperconectividad, la desinformación y los cambios en la forma de consumir contenidos, la comunicación se ha convertido en una herramienta fundamental para acercar la Iglesia a millones de personas en todo el mundo.

Nacida en Ciudad de México y ciudadana estadounidense desde 2008, Alvarado llega al puesto después de una trayectoria consolidada en EWTN News, donde se desempeñó como presentadora, directora de operaciones y posteriormente presidenta de la organización.

Mujer laica en el Vaticano: un símbolo de continuidad con las reformas de Francisco

El nombramiento de Alvarado también es interpretado como una señal de continuidad respecto a las transformaciones impulsadas por el papa Francisco. Durante su pontificado, el líder argentino promovió una mayor participación femenina dentro de las estructuras de gobierno de la Iglesia y cuestionó abiertamente las resistencias culturales que limitaban su acceso a posiciones de liderazgo.

En los meses previos a su fallecimiento, Francisco nombró a las religiosas Raffaella Petrini y Simona Brambilla en puestos de gran responsabilidad dentro de la curia romana. Sin embargo, el caso de Alvarado marca un precedente distinto, ya que se trata de la primera mujer laica en el Vaticano que alcanza el rango de prefecta de un dicasterio.

Este paso representa un cambio significativo en una institución donde las transformaciones suelen producirse de manera gradual, pero cuyos efectos pueden tener un impacto duradero en la cultura organizacional y en la percepción pública de la Iglesia.

Una apuesta por modernizar la comunicación de la Iglesia

La elección de Alvarado ocurre en un momento clave para la comunicación vaticana. Desde 2015, el Dicasterio para la Comunicación ha sido responsable de integrar y modernizar las distintas plataformas informativas de la Santa Sede, una tarea iniciada por Francisco para hacer los mensajes de la Iglesia más accesibles y cercanos.

León XIV parece dispuesto a profundizar ese proceso. Recientemente convocó a los cardenales a una reunión para revisar la eficacia de la comunicación eclesial y explorar nuevas formas de fortalecer su dimensión evangelizadora.

Para el pontífice, el desafío no consiste únicamente en transmitir información, sino en comunicar esperanza y construir puentes en una sociedad cada vez más fragmentada. Bajo esa visión, el área de comunicación adquiere un papel estratégico para el futuro de la Iglesia.

Del periodismo católico a uno de los cargos más influyentes de Roma

La trayectoria de María Montserrat Alvarado refleja una combinación de experiencia en medios, liderazgo organizacional y conocimiento profundo de la comunicación religiosa. Su llegada al Vaticano representa el punto más alto de una carrera construida durante años dentro de uno de los grupos mediáticos católicos más influyentes de Estados Unidos.

Curiosamente, EWTN fue objeto de críticas por parte del papa Francisco debido a algunos contenidos que cuestionaban aspectos de su pontificado. No obstante, la designación de Alvarado sugiere que León XIV ha priorizado la experiencia profesional y la capacidad de gestión por encima de las diferencias editoriales que pudieron existir en el pasado.

En su primer mensaje tras conocerse el nombramiento, la futura prefecta reconoció que la noticia fue inesperada y expresó su disposición para servir al Santo Padre y continuar fortaleciendo la labor comunicativa de la Iglesia a nivel global.

mujer laica en el Vaticano

Un nombramiento que trasciende al Vaticano

La llegada de una mujer laica en el Vaticano a uno de los puestos más importantes de la Santa Sede constituye mucho más que una designación administrativa. Se trata de una decisión con un fuerte componente simbólico que refleja la evolución de una institución que busca responder a las exigencias de un mundo en constante transformación.

Aunque los desafíos relacionados con la participación femenina dentro de la Iglesia siguen siendo amplios, el nombramiento de María Montserrat Alvarado marca un precedente histórico. Su liderazgo será observado de cerca tanto por quienes impulsan una mayor inclusión dentro de las estructuras eclesiales como por quienes analizan el futuro de una organización con más de mil millones de fieles en todo el mundo.

The Home Depot rehabilita 100 canchas de fútbol en 2026 en México

The Home Depot México continúa fortaleciendo su compromiso de Devolver a la comunidad a través de Equipos Depot, uno de los programas de voluntariado más grandes e importantes de México, enfocado en la recuperación y mejora de espacios públicos como parques, escuelas, canchas deportivas y centros comunitarios.

Como parte de este compromiso, la compañía alcanzó la meta de su iniciativa nacional “100 canchas, 100 comunidades”, creada en el marco de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ con el objetivo de rehabilitar 100 canchas de fútbol en parques públicos y espacios comunitarios de todo el país para promover la convivencia, el deporte y la recuperación del tejido social.

La cancha número 100 fue intervenida el 29 de mayo durante una Macrojornada de voluntariado en la Ciudad de México, donde más de 60 asociados(as) voluntarios(as) de las 13 tiendas de The Home Depot en CDMX participaron en labores de rehabilitación en el parque Rancho La Estrella, ubicado en la alcaldía Coyoacán.

Equipos Depot

Durante la jornada se realizaron trabajos de pintura y rehabilitación de canchas deportivas, guarniciones, áreas verdes y espacios comunitarios, con el objetivo de generar entornos más seguros, dignos y funcionales para niñas, niños, jóvenes y familias mexicanas.

Desde su llegada a México en 2001, The Home Depot ha convertido el voluntariado en uno de los pilares más importantes de su cultura y de su compromiso social. A través de Equipos Depot, la empresa ha realizado más de 10,000 jornadas de voluntariado en todo el país, en las que han participado más de 110 mil voluntarios(as).

Gracias a estas acciones, la compañía ha contribuido a mejorar casi  4,500 escuelas y centros educativos, así como alrededor de 900 parques y espacios públicos en distintas comunidades de México.

Equipos Depot

Tan solo el año pasado, la empresa realizó más de 900 jornadas de voluntariado Equipos Depot en las 32 entidades de la República Mexicana, incluyendo la mejora de más de 250 escuelas y más de 100 parques públicos.

En The Home Depot creemos que mejorar un espacio público también significa fortalecer una comunidad. Cada parque, escuela o cancha rehabilitada representa nuevas oportunidades para convivir, practicar deporte, inspirar a las nuevas generaciones y construir comunidades más fuertes y unidas. Nos llena de orgullo ver cómo miles de asociados(as) voluntarios(as) han hecho de Equipos Depot uno de los programas de voluntariado más importantes del país”, comentó Erika Díaz, VP de eCommerce, Mercadotecnia y Relaciones Públicas de The Home Depot México.

Con iniciativas como “100 canchas, 100 comunidades”, The Home Depot México reafirma su compromiso de seguir generando un impacto positivo en las comunidades del país y de continuar impulsando espacios públicos que promuevan la convivencia, el bienestar y el desarrollo social.

Fundación Tijuana Sin Hambre: el poder de una comunidad unida para combatir el hambre

Por Aldo Farrugia

Este fin de semana tuve la oportunidad de asistir al evento anual de Fundación Tijuana Sin Hambre, una organización que se ha convertido en un referente de cómo la colaboración entre ciudadanía, empresas, líderes comunitarios y organizaciones sociales puede transformar realidades.

Lo que encontré fue mucho más que una cena o una recaudación de fondos. Fue una demostración de que cuando distintos sectores de la sociedad se unen alrededor de una causa común, es posible generar soluciones concretas para algunos de los desafíos más urgentes que enfrentamos como país.

Fundación Tijuana Sin Hambre nació con el objetivo de combatir la inseguridad alimentaria que afecta a miles de personas en Baja California. A lo largo de los años ha logrado construir una red de apoyo integrada por empresas, fundaciones, voluntarios y ciudadanos comprometidos con garantizar que quienes más lo necesitan tengan acceso a una alimentación digna.

Uno de los momentos más emotivos de la noche fue el reconocimiento a Carolina Aubanel Riedel de Cohen, una de las figuras más influyentes de la comunicación y la promoción cultural en Baja California. Su trayectoria ha estado marcada por un profundo compromiso con el desarrollo comunitario, el fortalecimiento del arte y la cultura, así como por una constante labor filantrópica en beneficio de distintas causas sociales.

combatir el hambre

El evento también reunió a importantes aliados que han hecho posible el crecimiento y fortalecimiento de esta iniciativa. Organizaciones y empresas como ICF, CBX y This Is About Humanity fueron reconocidas por su compromiso con la construcción de una comunidad más solidaria y con mayores oportunidades para todos.

La gastronomía también jugó un papel fundamental durante la velada. Reconocidos chefs nacionales e internacionales se sumaron para apoyar la causa, demostrando que el talento puede convertirse en una poderosa herramienta de impacto social. Entre ellos participaron Drew Deckman, Leopoldo Bórquez, Adria Marina, Lula Martín del Campo, Maribel Villareal, Miguel Ángel Guerrero y Ruffo Ibarra, quienes ofrecieron una experiencia culinaria extraordinaria al servicio de una misión mucho más grande.

Sin embargo, más allá de los nombres, los reconocimientos y la celebración, el mensaje central fue claro: ninguna organización puede resolver sola los grandes retos sociales.

La lucha contra el hambre requiere de alianzas estratégicas, recursos, liderazgo y, sobre todo, voluntad colectiva. Requiere que empresas, ciudadanos, fundaciones y líderes comunitarios entiendan que el bienestar de una sociedad depende de la participación de todos.

combatir el hambre

En una época donde con frecuencia escuchamos hablar de divisiones, individualismo y polarización, resulta inspirador encontrarse con iniciativas que nos recuerdan el enorme poder de la colaboración.

Fundación Tijuana Sin Hambre es un ejemplo de que la filantropía moderna no se trata únicamente de donar recursos, sino de construir comunidades capaces de generar cambios sostenibles.

Al salir del evento, me quedó una reflexión sencilla pero poderosa: cuando las personas deciden involucrarse, compartir sus talentos y trabajar juntas por una causa común, el impacto puede ir mucho más allá de una comida servida o un cheque entregado. Puede convertirse en esperanza, dignidad y oportunidades para miles de personas.

Y eso, sin duda, merece ser reconocido y replicado.

www.fundaciontijuanasinhambre.org


Aldo Farrugia

El valor del altruismo, por Aldo Farrugia

Aldo Farrugia es un mexicano comprometido con el altruismo y la RS. Fundador y Director de Comunal, una agencia que promueve el impacto social mediante consultoría, marketing con causa y conferencias. También preside la Fundación Comunal, dedicada al fortalecimiento de organizaciones sin fines de lucro.

Con una formación en Mercadotecnia y certificaciones en Estrategia Comercial y Sostenibilidad, ha colaborado con más de 50 ONGs, enfocándose en ayudar a diversos grupos vulnerables, desde personas con discapacidad hasta pacientes con cáncer.

Busca transformar el individualismo en activismo, fomentando la empatía y la participación social entre los mexicanos. En 2023, desafió sus propios límites al correr el maratón de la CDMX a ciegas para apoyar a niños con retinoblastoma, logrando recaudar más de $500,000 mxn y obteniendo un Récord Guinness.

Liderazgo tóxico: un riesgo para la sostenibilidad empresarial

La conversación sobre sostenibilidad empresarial suele concentrarse en emisiones, gobernanza o cadenas de suministro responsables. Sin embargo, existe un factor interno que frecuentemente permanece invisibilizado y que puede erosionar cualquier estrategia ESG desde dentro: la calidad del liderazgo. Una organización difícilmente puede presumir compromiso social o bienestar laboral si sus estructuras de mando reproducen dinámicas de miedo, desgaste o abuso cotidiano.

El liderazgo tóxico no es únicamente un problema interpersonal ni un desacuerdo entre jefe y colaborador. Se trata de un fenómeno organizacional que, según El Economista, afecta la productividad, deteriora la reputación corporativa y pone en riesgo la permanencia del talento, por lo que comprender el costo del liderazgo tóxico se ha vuelto una prioridad estratégica y no solo un asunto de recursos humanos.

Cuando el liderazgo deja de ser una fortaleza

Un liderazgo basado en el autoritarismo, la intimidación o el control excesivo suele producir efectos que trascienden la incomodidad cotidiana. De acuerdo con Sami Ramírez, autora del libro ¡Auxilio! Tengo un jefe, trabajar con un mal jefe puede convertirse en una experiencia profundamente desgastante, aunque también en una oportunidad para identificar patrones que no deben repetirse dentro de las organizaciones.

“Una mala relación con el jefe despierta un montón de emociones que nadie nos ha enseñado a gestionar. Lo sé porque lo viví en carne propia, y muy poca gente habla de eso”, explica la autora.

Esta afirmación resulta particularmente relevante para las organizaciones comprometidas con la sostenibilidad social. Durante años, ciertas prácticas de mando fueron normalizadas bajo la idea de que la presión constante, la rigidez o el temor eran herramientas legítimas para obtener resultados. No obstante, cada vez es más evidente que el costo del liderazgo tóxico se refleja en agotamiento, pérdida de confianza y debilitamiento de la cultura corporativa.

Más allá del daño individual, las compañías enfrentan consecuencias tangibles: rotación de personal, reducción del compromiso, menor capacidad de innovación y deterioro reputacional. El talento especializado, especialmente entre nuevas generaciones, ya no solo evalúa salarios o beneficios; también observa la calidad del entorno laboral y la coherencia ética del liderazgo.

costo del liderazgo tóxico

Personalidades distintas, conflictos previsibles

Ramírez plantea que no todas las relaciones laborales fallidas derivan necesariamente de malas intenciones. En muchos casos, los conflictos surgen porque las personalidades entre líderes y colaboradores no logran coincidir o entenderse.

La autora identifica cuatro perfiles inspirados en distintos test de personalidad:

  • Guerrero: orientado al control, cómodo con el mando, enfocado en resultados y decisiones rápidas.
  • Mediador: prioriza la confianza, la colaboración y evita confrontaciones innecesarias.
  • Explorador: disfruta el reconocimiento, la interacción social y la motivación colectiva.
  • Guardián: privilegia la estabilidad, la planeación y el orden.

El valor de esta clasificación no radica en etiquetar personas, sino en reconocer que los estilos de interacción influyen directamente en la dinámica laboral. Todos los individuos pueden utilizar rasgos de los cuatro perfiles dependiendo del contexto; sin embargo, cuando un liderazgo desconoce estas diferencias o impone una sola manera de trabajar, las tensiones aumentan.

“Tuve una situación difícil con un jefe y emocionalmente fue complicado para mí y me impactó mucho. En ese momento, no tuve las herramientas o suficientes herramientas para poderlo manejar”, comparte Ramírez.

Para las empresas, esta lectura es especialmente útil. Un líder que interpreta toda diferencia como resistencia o incompetencia puede terminar creando relaciones laborales basadas en desconfianza y control. El costo del liderazgo tóxico comienza muchas veces en esa incapacidad de reconocer la diversidad emocional y conductual dentro de los equipos.

costo del liderazgo tóxico

El costo del liderazgo tóxico y el desgaste emocional

Uno de los aportes más relevantes del libro es poner sobre la mesa el papel de las emociones en el entorno laboral. Tradicionalmente, las organizaciones han privilegiado la racionalidad productiva mientras relegan la dimensión emocional a la esfera privada.

Ramírez sostiene que desde edades tempranas aprendemos a reprimir ciertas emociones y a validar únicamente aquellas asociadas con fortaleza o control:

“Solo hubo una emoción que se volvió una herramienta y nos permitimos usar en sociedad, porque aprendimos que nos servía para protegernos, para parecer fuertes y pedir cosas. Nos convencimos que nos servía para ser respetados y tener el control: el enojo”.

Este aprendizaje cultural tiene implicaciones directas en el liderazgo. Cuando los jefes carecen de herramientas de inteligencia emocional, el enojo puede convertirse en mecanismo recurrente de gestión, generando ambientes hostiles y normalizando dinámicas agresivas.

La autora explica que muchas personas ni siquiera logran identificar con claridad lo que sienten en el trabajo, lo que dificulta establecer límites o pedir ayuda oportunamente. El resultado es un desgaste progresivo que puede derivar en ansiedad, estrés crónico o síndrome de burnout.

Aquí el costo del liderazgo tóxico deja de ser abstracto. Los impactos sobre la salud mental de los colaboradores se traducen en ausentismo, menor productividad y disminución del sentido de pertenencia. Desde una perspectiva de responsabilidad social, ignorar estas consecuencias representa una omisión que compromete tanto el bienestar humano como la sostenibilidad del negocio.

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Ambientes laborales tóxicos: una deuda pendiente de la cultura organizacional

El liderazgo tóxico rara vez opera de manera aislada. Con frecuencia prospera en culturas organizacionales donde los malos tratos se justifican en nombre del desempeño, la presión comercial o la jerarquía. Ramírez advierte que muchas personas tardan en reconocer que enfrentan una relación laboral dañina:

“Las personas que se enfrentan con un jefe tóxico, les toma mucho tiempo darse cuenta. Mantienen la creencia que son fuertes y pueden soportarlos”.

Esta normalización es peligrosa porque prolonga dinámicas que afectan profundamente la innovación y la permanencia del talento. Equipos que trabajan bajo miedo o desgaste emocional difícilmente desarrollan creatividad, confianza o colaboración genuina.

costo del liderazgo tóxico

El problema suele agravarse por una falla estructural en las organizaciones: ascender a personas por sus competencias técnicas sin prepararlas para liderar.

“La mayoría de los jefes ascienden porque hacen un buen trabajo, pero no porque son buenos líderes”, señala la autora.

Esta observación debería funcionar como una alerta para las empresas. El costo del liderazgo tóxico no se reduce únicamente mediante códigos de ética o políticas de bienestar; requiere inversión sistemática en formación de líderes.

Capacitar en inteligencia emocional, comunicación, resolución de conflictos y liderazgo consciente debe entenderse como una estrategia preventiva de sostenibilidad empresarial. Las organizaciones que descuidan este proceso corren el riesgo de convertir el talento directivo en un factor de deterioro interno.

Hoy, la sostenibilidad corporativa exige ampliar la mirada. No basta con reportar indicadores sociales; es necesario revisar cómo se ejerce el poder dentro de las empresas. Porque una organización puede perder reputación, innovación y capital humano mucho antes de detectar que el verdadero problema estaba sentado en la oficina de un jefe.

¿Cómo TikTok está contribuyendo a normalizar el vapeo ilegal entre los jóvenes?

El vapeo parecía, hace apenas algunos años, una moda pasajera asociada a nuevos hábitos de consumo y a una supuesta alternativa menos dañina que el cigarro tradicional. Sin embargo, lejos de desaparecer, su presencia se ha consolidado entre adolescentes y jóvenes, impulsada por una industria dinámica y por ecosistemas digitales que amplifican su atractivo. Hoy, el debate ya no gira únicamente en torno a los riesgos sanitarios del vapeo, sino sobre cómo las plataformas digitales participan en la construcción social que lo vuelve aceptable y cotidiano.

En ese contexto, TikTok se ha convertido en un actor central dentro de esta narrativa. El contenido breve, visual y altamente emocional que caracteriza a la plataforma está moldeando percepciones sobre el consumo de cigarrillos electrónicos, incluidos aquellos que se comercializan de manera irregular o ilegal. Así lo ha advertido un estudio publicado en la revista Addiction, que señala cómo los contenidos de la plataforma están presentando este hábito de una forma seductora y engañosa.

Vapeo ilegal en TikTok: lo que revela el estudio de la Universidad de East Anglia

La investigación fue desarrollada por especialistas de la Universidad de East Anglia (UEA), en Reino Unido, encabezados por la Dra. Emma Ward, de la Facultad de Medicina de Norwich, y por Eleanor Bray, investigadora asociada de la Facultad de Psicología. El estudio, publicado en la revista Addiction, analizó cómo los jóvenes encuentran información radicalmente distinta sobre vapeadores ilícitos dependiendo de la plataforma que utilicen.

Para ello, los investigadores compararon recursos educativos oficiales localizados mediante Google con videos de TikTok vinculados a hashtags relacionados con el vapeo ilícito. El equipo recopiló 200 videos y seleccionó 58 directamente relacionados con el tema, además de revisar 18 recursos educativos formales. El análisis midió aspectos como tono del mensaje, evidencia científica, claridad sobre riesgos y capacidad de atraer la atención juvenil.

vapeo ilegal en TikTok

Los hallazgos mostraron una brecha profunda entre ambos universos informativos. Mientras los contenidos oficiales resultaban correctos desde el punto de vista técnico, TikTok presentaba mensajes más emocionales y cercanos a la experiencia cotidiana de los adolescentes.  La Dra. Emma Ward señala:

“Nuestra investigación demuestra que los jóvenes se encuentran con mensajes muy diferentes sobre los cigarrillos electrónicos ilícitos dependiendo de dónde busquen información en internet”.

Por su parte, Eleanor Bray subrayó que el valor del estudio radica precisamente en haber contrastado ambos escenarios digitales: “Al analizar tanto los resultados de búsqueda de Google como el contenido de TikTok, pudimos comparar los mensajes formales sobre salud con el contenido informal que los jóvenes consumen con mayor frecuencia a diario”.

Aunque la investigación se desarrolla en Reino Unido, sus implicaciones resuenan en México, donde el consumo de vapeadores entre menores continúa preocupando a autoridades sanitarias y organizaciones civiles. El entorno digital no reconoce fronteras regulatorias, y la circulación de contenidos sobre vapeadores ocurre con una velocidad que supera la capacidad de respuesta institucional.

Lo que TikTok muestra —y omite— sobre el vapeo

El estudio identificó un patrón consistente: numerosos videos presentaban el vapeo ilegal como una práctica ingeniosa, divertida o socialmente aceptada. En lugar de enfatizar riesgos o ilegalidades, el contenido priorizaba la experiencia emocional y estética del consumo.

Algunos videos mostraban cómo adquirir vapeadores sin identificación oficial; otros ofrecían consejos para ocultarlos de padres y profesores. También se identificaron estrategias comerciales que mezclaban vapeadores con dulces, cosméticos y artículos asociados a la cultura juvenil, diluyendo cualquier percepción de riesgo.

“Lo que más llamó la atención fue la inconsistencia con la que se aborda el vapeo ilícito en las distintas plataformas. En TikTok, a veces se glorificaban activamente los productos ilegales, y los vendedores comercializaban los dispositivos mediante ofertas combinadas diseñadas para eludir la verificación de edad”, señaló Bray.

vapeo ilegal en TikTok

Este fenómeno convierte al vapeo ilegal en TikTok en algo más complejo que simples publicaciones aisladas. La plataforma contribuye a crear una narrativa cultural donde vapear no parece peligroso ni problemático, sino parte de una identidad juvenil aspiracional.

La construcción visual desempeña un papel decisivo. Música en tendencia, humor, edición dinámica, jerga digital y códigos de belleza transforman el vapeo en un acto integrado al entretenimiento cotidiano. El estudio encontró que los videos relacionados con la satisfacción de infringir normas superaron los 24.5 millones de “me gusta”, evidencia del enorme alcance de estas narrativas.

Cuando la exposición es repetitiva, el riesgo comienza a percibirse como distante o poco relevante. El vapeo ilegal en TikTok no se normaliza mediante discursos explícitos de promoción, sino a través de una acumulación de imágenes y símbolos que reducen la percepción de daño.

Una práctica entre jóvenes que sigue creciendo

La preocupación aumenta porque el vapeo juvenil ya muestra una trayectoria ascendente. De acuerdo con datos de Action on Smoking and Health citados en la investigación, el 20% de los jóvenes entre 11 y 17 años ha probado el vapeo y el 7% lo utiliza de manera habitual. En 2019, los usuarios regulares representaban apenas el 0.8%.

El crecimiento del fenómeno ocurre además en un contexto donde los productos ilícitos presentan riesgos adicionales. Algunos contienen niveles excesivos de nicotina, depósitos superiores a los permitidos, etiquetado deficiente o ausencia total de aprobación regulatoria. Otros incluyen THC o cannabinoides sintéticos, incrementando la incertidumbre sanitaria.

Los investigadores también identificaron señales de una subcultura emergente del vapeo ilícito: hashtags, bromas internas, trucos para evadir controles y lenguaje propio del grupo.

“Estos vídeos de TikTok atraen mucha atención y pueden alimentar una subcultura emergente de vapeo ilícito, donde los jóvenes intercambian consejos, experiencias y maneras de eludir las restricciones de edad”, advirtió Ward.

vapeo ilegal en TikTok

Para México, este punto es especialmente relevante. La discusión sobre vapeadores suele concentrarse en decomisos, prohibiciones o comercio ilegal, pero menos en la dimensión cultural del problema. La pertenencia grupal y la identidad digital se están convirtiendo en variables críticas para entender por qué el consumo persiste y se adapta.

RSE digital y salud pública: la responsabilidad pendiente

El estudio también deja una pregunta incómoda para la conversación sobre responsabilidad social empresarial: ¿qué papel juegan las plataformas digitales cuando contenidos potencialmente dañinos circulan y ganan popularidad entre menores?

TikTok sostiene políticas contra la promoción de productos restringidos; sin embargo, la investigación muestra que los creadores modifican hashtags, utilizan palabras clave ambiguas y disfrazan la venta dentro de contenido de estilo de vida, dificultando la moderación. Esta realidad revela una tensión entre gobernanza algorítmica, monetización y protección de usuarios vulnerables.

Está claro que la discusión no puede limitarse a la eliminación reactiva de contenidos. Plataformas con influencia masiva entre menores tienen la responsabilidad de desarrollar mecanismos preventivos, auditorías de riesgo digital y sistemas más eficaces de detección contextual.

El problema, sin embargo, tampoco se resolverá únicamente mediante prohibiciones. Los investigadores observaron que muchos recursos educativos oficiales resultan poco competitivos frente al lenguaje digital que consumen los adolescentes. Textos largos, tono legalista y mensajes moralizantes reducen significativamente su impacto.

vapeo ilegal en TikTok

“Este entorno en línea fragmentado es preocupante”, señaló Ward. “Cuando la información precisa es difícil de encontrar o resulta poco atractiva, los jóvenes pueden recurrir a contenidos más interesantes pero también más engañosos”.

Por ello, los expertos plantean una ruta complementaria para el sector salud y para organizaciones comprometidas con la prevención: producir información que dialogue con las plataformas donde están los jóvenes.

“Los mensajes de salud pública tienen más probabilidades de ser efectivos cuando se dirigen a los jóvenes y a las plataformas que ya utilizan”, afirmó Bray y añadió:

“Para proteger al público joven, necesitamos información en línea que no solo sea precisa, sino también accesible, atractiva y relevante para su vida cotidiana”.

La lección es clara. Combatir el vapeo ilegal en TikTok exige algo más que regulación; requiere comunicación estratégica, alfabetización digital y responsabilidad compartida. Cuando el contenido riesgoso se vuelve entretenido y socialmente aspiracional, la salud pública necesita aprender a competir en el mismo lenguaje. Ignorar esta transformación no solo deja espacio a la desinformación: también normaliza prácticas que millones de jóvenes pueden interpretar como inofensivas.

Refugios de México, EE.UU. y Canadá llaman a combatir la violencia de género durante el Mundial

Los grandes eventos deportivos suelen asociarse con celebración, identidad colectiva y oportunidades económicas para los países anfitriones. Sin embargo, detrás del entusiasmo que acompaña a competencias globales como la Copa Mundial de Fútbol también emergen realidades sociales que rara vez ocupan el centro de la conversación pública, como lo es la violencia contra las mujeres, una problemática estructural que persiste mucho antes del silbatazo inicial, pero que puede intensificarse durante eventos deportivos de gran convocatoria y alta carga emocional.

Con el Mundial de 2026 a celebrarse en México, Estados Unidos y Canadá, organizaciones de refugios y defensoras de derechos humanos buscan colocar esta discusión en la agenda regional. Para organizaciones especializadas en atención y protección de las mujeres, el desafío de habla sobre violencia de género durante el Mundial no consiste solo en visibilizar el aumento de la violencia durante este tipo de eventos, sino en aprovechar la oportunidad para fortalecer la prevención, ampliar redes de apoyo y exigir que la seguridad y dignidad de las mujeres formen parte del legado social que dejará uno de los eventos deportivos más importantes del planeta.

Abordar la violencia de género durante el Mundial como una agenda regional de prevención

Bajo el lema “La violencia contra las mujeres no es parte del juego”, la Red Nacional de Refugios (RNR) de México, Women’s Shelters Canada y National Network to End Domestic Violence de Estados Unidos lanzaron una campaña regional rumbo a la Copa del Mundo de 2026. El esfuerzo reúne a organizaciones de los tres países sede con una apuesta compartida: utilizar el contexto del Mundial para fortalecer una conversación pública que con frecuencia permanece fuera de la agenda deportiva.

La iniciativa busca generar conciencia, promover la cero tolerancia frente a las violencias machistas y consolidar rutas de atención antes, durante y después del torneo. Desde esta perspectiva, hablar de violencia de género durante el Mundial significa colocar la prevención y la protección en el diseño mismo del evento, evitando que la seguridad de mujeres y niñas quede relegada frente a prioridades vinculadas únicamente con turismo o infraestructura.

“No queremos un Mundial que solo deje cifras de turismo y derrama económica; queremos un Mundial que deje acciones concretas para prevenir las violencias”, afirmó Wendy Figueroa Morales, directora general de la Red Nacional de Refugios.

Como parte de la campaña, la RNR anunció que brindará acompañamiento gratuito y especializado a mujeres mexicanas y extranjeras que enfrenten situaciones de violencia durante el desarrollo del torneo. Además, las organizaciones alertaron sobre la necesidad de fortalecer mecanismos de prevención frente a riesgos como violencia familiar, violencia sexual, acoso, explotación sexual y trata de mujeres y niñas.

El valor de esta iniciativa radica también en su dimensión regional. Las redes participantes parten de una premisa fundamental: la violencia no reconoce fronteras y, por tanto, las respuestas tampoco deberían hacerlo. En ese sentido, abordar la violencia de género durante el Mundial se convierte en una oportunidad para articular esfuerzos trinacionales que trasciendan la coyuntura deportiva y dejen capacidades institucionales duraderas.

“La violencia contra las mujeres no reconoce fronteras, la protección y prevención tampoco debería hacerlo”, señaló Figueroa Morales al insistir en que la seguridad de las mujeres “no puede quedar fuera de la conversación”.

El contexto social que impulsa la campaña

La convocatoria de las redes de refugios no surge en el vacío. Diversos antecedentes muestran que los grandes eventos deportivos pueden funcionar como momentos de especial visibilidad para discutir problemáticas sociales que ya existen estructuralmente y que requieren mayor atención pública.

De acuerdo con datos de ONU Mujeres, durante megaeventos deportivos las llamadas de emergencia por violencia familiar pueden aumentar hasta un 30%. Este dato no implica que el deporte origine por sí mismo la violencia, sino que las dinámicas sociales y familiares asociadas a eventos de alta intensidad emocional pueden visibilizar o exacerbar situaciones preexistentes.

En México, el contexto resulta especialmente preocupante. Entre marzo de 2025 y marzo de 2026 aumentaron los casos de violencia familiar a nivel nacional, según la Red Nacional de Refugios. Además, Ciudad de México, Nuevo León y Jalisco —las sedes mexicanas del Mundial— se encuentran entre las entidades con mayores reportes de violencia familiar, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

A ello se suma una crisis persistente de violencia feminicida. Organizaciones civiles y datos oficiales indican que alrededor de diez mujeres son asesinadas diariamente en el país y que menos de una cuarta parte de los casos se investiga como feminicidio. Estas cifras evidencian que la problemática antecede al Mundial y exige respuestas permanentes.

Precisamente por ello, las organizaciones insisten en que la conversación sobre violencia de género durante el Mundial debe entenderse como una estrategia de focalización mediática y no como una preocupación limitada al calendario deportivo. El torneo representa un escaparate global capaz de atraer atención gubernamental, empresarial y social hacia una agenda históricamente postergada.

En este contexto, la RNR cuestiona que muchas estrategias rumbo al Mundial continúen priorizando promoción internacional, obras e inversión turística mientras siguen siendo limitadas las acciones específicas de prevención y atención.

“La vida, la dignidad y la libertad de las mujeres no pueden quedar fuera del juego”, reiteró Figueroa Morales, sintetizando una demanda que interpela a gobiernos, organizadores, patrocinadores y empresas vinculadas al torneo.

Cuando el deporte puede amplificar los derechos humanos

Los megaeventos deportivos poseen una capacidad única para movilizar atención, recursos y narrativas colectivas. Esa visibilidad, que tradicionalmente se ha utilizado para promover turismo o identidad nacional, también puede convertirse en un instrumento poderoso para impulsar agendas sociales que requieren mayor presencia pública y voluntad política.

La relevancia de esta campaña radica precisamente en entender la violencia de género durante el Mundial como una oportunidad de incidencia y prevención. Los gobiernos tienen la responsabilidad de fortalecer políticas y protocolos; las organizaciones civiles aportan experiencia y acompañamiento; mientras que empresas, patrocinadores y medios pueden amplificar mensajes y respaldar acciones concretas. El legado de un Mundial no debería medirse únicamente en infraestructura o ingresos económicos, sino también en su capacidad para contribuir a sociedades más seguras e incluyentes. Si el futbol aspira a unir fronteras, la protección de las mujeres también debería formar parte del juego.

¿Por qué las empresas siguen sin apostar masivamente por los vehículos eléctricos?

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La transición hacia la movilidad eléctrica suele presentarse como un proceso inevitable. Entre metas climáticas, compromisos corporativos y avances tecnológicos, parecería lógico que las empresas estuvieran acelerando de forma masiva la sustitución de sus flotas de combustión interna. Sin embargo, la realidad muestra un panorama más complejo: la electrificación avanza, pero todavía lejos del ritmo que exigen los objetivos climáticos y energéticos.

El desafío no radica únicamente en la disponibilidad tecnológica. Y es que, como señala edie, para muchas compañías, la decisión de incorporar vehículos eléctricos implica revisar modelos financieros, infraestructura operativa y esquemas regulatorios que todavía favorecen, de manera explícita o implícita, a los vehículos tradicionales. La discusión sobre los vehículos eléctricos en las empresas ya no depende exclusivamente de la voluntad ambiental, sino de la capacidad de los sistemas económicos para hacer viable la transición.

Vehículos eléctricos en las empresas: una transición que avanza con frenos estructurales

Las flotas corporativas ocupan un lugar estratégico dentro de la movilidad global. En Europa, los vehículos de empresa representan alrededor del 60% de las nuevas matriculaciones y concentran el 78% del petróleo importado consumido por este segmento, según un análisis reciente de Transport & Environment (T&E). Además, suelen recorrer mayores distancias y permanecer más tiempo en circulación antes de integrarse al mercado de segunda mano.

Este comportamiento convierte a las flotas corporativas en un actor decisivo para la descarbonización del transporte. A diferencia de los consumidores individuales, las empresas pueden renovar grandes volúmenes de vehículos y modificar cadenas completas de movilidad logística o comercial. Sin embargo, el potencial transformador de este sector todavía enfrenta importantes barreras.

T&E identificó que solo nueve de los 27 Estados miembros de la Unión Europea cuentan con sistemas tributarios que realmente incentivan la electrificación corporativa. Dinamarca, Francia, Grecia, Portugal, Países Bajos, Malta, Eslovenia, Irlanda y Bélgica destacan por ofrecer señales fiscales claras para acelerar la transición.

El resto del continente presenta una paradoja significativa: mientras se promueve la reducción de emisiones desde el discurso político y corporativo, numerosos sistemas tributarios continúan favoreciendo económicamente los vehículos de gasolina mediante deducciones fiscales y amortizaciones. Esta contradicción ayuda a explicar por qué los vehículos eléctricos en las empresas todavía no logran una adopción masiva.

vehículos eléctricos en las empresas

El factor económico: cuando la sostenibilidad compite con la rentabilidad inmediata

Uno de los principales frenos para la electrificación corporativa sigue siendo el costo inicial. En 2025, T&E estima que la diferencia de precio entre un vehículo eléctrico y uno de combustión interna alcanza aproximadamente 10,650 euros. Aunque los costos operativos y energéticos suelen ser menores en el largo plazo, muchas compañías continúan evaluando la inversión bajo criterios de rentabilidad inmediata.

En teoría, los incentivos fiscales podrían compensar este sobreprecio y modificar la ecuación financiera. No obstante, el análisis muestra que en dos tercios de los países europeos la diferencia tributaria no resulta suficiente para impulsar el cambio tecnológico.

Esto genera un mensaje contradictorio para el sector empresarial. Por un lado, las compañías reciben presión para reducir emisiones y fortalecer sus estrategias ESG; por otro, los marcos fiscales continúan premiando tecnologías intensivas en combustibles fósiles.

Stef Cornelis, director de flotas y transporte de mercancías de T&E, resume este problema con claridad: “En un momento en que la UE quiere reducir su dependencia del petróleo, los gobiernos de los principales mercados automovilísticos de la UE no están incentivando a las empresas a adoptar la electrificación”.

La consecuencia es evidente. Mientras la sostenibilidad compite contra subsidios heredados y ventajas fiscales históricas para los motores de combustión, la adopción de vehículos eléctricos en las empresas avanza con lentitud y dependencia de incentivos locales más que de una política estructural homogénea.

vehículos eléctricos en las empresas

Casos de éxito y lo que viene para las flotas corporativas

A pesar de los obstáculos, algunos países demuestran que la transición puede acelerarse cuando existen señales regulatorias consistentes. Bélgica aparece como uno de los ejemplos más citados por T&E.

El país restringió las deducciones por depreciación exclusivamente a vehículos eléctricos, generando una ventaja fiscal superior a 6,500 euros durante la propiedad del vehículo. El resultado fue contundente: la adopción empresarial de vehículos eléctricos pasó de 8.8% en 2021 a 54.2% en 2025.

Este caso demuestra que la electrificación no depende únicamente de convicción ambiental, sino de políticas públicas capaces de reducir incertidumbre y modificar incentivos económicos. Para muchas compañías, la transición comienza cuando el entorno financiero deja de castigar la innovación sostenible.

T&E también advierte que el diseño tributario debe penalizar de forma coherente las emisiones elevadas, especialmente en vehículos corporativos de mayor tamaño. Bajo esta lógica, cuanto más contaminante sea un automóvil, mayor debería ser la carga económica asociada a su operación.

vehículos eléctricos en las empresas

Cornelis advierte además sobre la necesidad de proteger simultáneamente la industria y la seguridad energética europea: “Resulta desconcertante que en casi la mitad de los países de la UE, los gobiernos sigan subvencionando a las empresas para que utilicen coches de gasolina”. Esta reflexión abre una discusión relevante para otras regiones, incluida América Latina, donde los incentivos para movilidad limpia siguen siendo fragmentados y poco consistentes.

Electrificación, competitividad y visión estratégica

La movilidad corporativa se encuentra en un punto de inflexión. La electrificación ya no es una discusión experimental ni una agenda exclusiva de empresas pioneras; comienza a perfilarse como un componente estratégico de competitividad, resiliencia energética y cumplimiento climático.

La propuesta europea de Ecologización de Flotas Corporativas y el Reglamento sobre Vehículos Corporativos Limpios apuntan precisamente en esa dirección. Al establecer cuotas mínimas de vehículos de cero y bajas emisiones para 2030, la Unión Europea reconoce que el mercado por sí solo difícilmente romperá la inercia existente.

Para las organizaciones, el mensaje es claro. Apostar por los vehículos eléctricos en las empresas implica mucho más que renovar unidades: supone anticiparse a nuevas reglas del mercado, reducir dependencia energética y fortalecer credenciales de sostenibilidad. Quienes comprendan esta transformación como una oportunidad estratégica y no como una obligación regulatoria tendrán mayores posibilidades de liderar la movilidad corporativa del futuro.

La pregunta, entonces, no es si la electrificación llegará al mundo empresarial, sino qué tan preparadas estarán las compañías cuando deje de ser una ventaja competitiva y se convierta en una expectativa básica del mercado y de la sociedad. Los vehículos eléctricos en las empresas ya forman parte de esa conversación ineludible.

Bepensa, 17 años consecutivos reconocida como empresa socialmente responsable

En el marco de ocho décadas de trayectoria, Bepensa recibió por décimo séptimo año consecutivo el Distintivo Empresa Socialmente Responsable (ESR®), reconocimiento otorgado por el Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi) e impulsado por AliaRSE, que reconoce a las empresas con prácticas orientadas a la ética, la sostenibilidad y la generación de valor para la sociedad.

Este reconocimiento refleja una forma de entender el crecimiento empresarial que Bepensa lleva integrado en su cultura: generar desarrollo económico mientras se fortalecen comunidades, se impulsan acciones de conservación ambiental y se promueve una organización basada en la responsabilidad y el compromiso con la gente.

La obtención consecutiva del distintivo durante 17 años representa la continuidad de esa visión empresarial, sustentada en criterios sociales, ambientales y de gobernanza como parte de su operación y de la toma de decisiones en cada una de sus cinco divisiones.

El proceso de evaluación del Distintivo ESR® considera aspectos relacionados con medio ambiente, comunidad, gobernanza, ética empresarial y vinculación con colaboradores y grupos de interés, validando las prácticas que las empresas desarrollan para contribuir positivamente en su entorno.

Bepensa

Para Bepensa, recibir este reconocimiento el año en el que conmemora 80 años de historia compartida con generaciones de colaboradores, reafirma su visión de continuar trabajando con crecimiento responsable y generación de valor para las personas, las comunidades y el entorno donde tiene presencia.

A lo largo de estas ocho décadas, la empresa ha impulsado iniciativas enfocadas en sostenibilidad, economía circular, eficiencia hídrica, desarrollo comunitario y fortalecimiento de alianzas con distintos sectores, bajo la convicción de que el crecimiento empresarial también debe generar bienestar y valor compartido.

El Distintivo ESR® refleja el esfuerzo colectivo de quienes forman parte de Bepensa, quien refrenda su compromiso de continuar evolucionando y fortaleciendo iniciativas que contribuyan al desarrollo sostenible, entendiendo la responsabilidad social como un proceso permanente de mejora, aprendizaje y construcción de futuro.

Refrenda SuKarne apoyo al combate a la inflación

En el marco de la renovación del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC) encabezada por la Presidenta de la República, Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, el Presidente de SuKarne, Jesús Vizcarra Calderón, refrendó la incorporación formal de la empresa a este acuerdo nacional.

Como parte fundamental de este compromiso con la estabilidad económica, la compañía implementa un descuento que garantiza un precio menor a los 150 pesos por kilogramo de bistec rebanado de res, en beneficio de las familias mexicanas.

Esta reactivación se ejecutará a través de la infraestructura clave de la empresa, aplicando de manera directa el ajuste de precios en las 500 tiendas propias de SuKarne y en sus más de 400 unidades de distribución con cobertura en todo el país.

“Para SuKarne no se trata solo de participar en un acuerdo. Se trata de convertir esta responsabilidad en un beneficio verificable para las familias”, afirmó el Presidente de la compañía.

La renovación del PACIC reunió a productores, comercializadores y cadenas de autoservicio para refrendar su compromiso de mantener el precio máximo de la canasta básica de 24 productos en 910 pesos.

Esta mañana, en Palacio Nacional, la Presidenta Claudia Sheinbaum renovó con productores, comercializadores y cadenas de autoservicio integrados en la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) y del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), el Paquete Contra la Inflación y la Carestía, a través del cual se comprometen a mantener la canasta básica de 24 productos en un precio máximo de 910 pesos.

SuKarne ha participado de manera continua en este acuerdo desde su implementación en 2022, contribuyendo a los esfuerzos para fortalecer el abasto de alimentos y la estabilidad de precios en beneficio de las familias mexicanas.

Aleatica supera su meta climática rumbo a 2030 y avanza en seguridad e impacto social

Aleatica presentó su Informe Anual de Sostenibilidad 2025, titulado “Innovación en movimiento”, que integra los principales avances ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ASG) alcanzados durante el último año. El documento destaca la evolución de la empresa hacia un modelo de movilidad inteligente, segura y sostenible, y el fortalecimiento de innovación tecnológica y eficiencia operativa en todas sus operaciones en Europa y América Latina. 

“En Aleatica entendemos que la sostenibilidad dejó de ser un complemento para convertirse en el eje que guía nuestra estrategia corporativa y nuestro crecimiento futuro. Hemos evolucionado de iniciativas de responsabilidad social hacia una gestión estratégica basada en ciencia, datos y viabilidad a largo plazo”, afirmó Itzel Meyenberg, Directora Global de Comunicación y Sostenibilidad de Aleatica. 

La seguridad mantiene un papel central en la empresa. Durante 2025, fortaleció sus programas de capacitación, monitoreo, nuevas tecnologías y mejoras en la infraestructura. Como resultado, logró reducir los accidentes con baja en su plantilla en 9%, y significativamente entre sus contratistas, en 57%. Y en las autopistas que opera, redujo en 3.8% los accidentes viales sin víctimas entre 2024 y 2025, en un contexto de mayor tráfico. 

Como parte de su estrategia para mitigar el cambio climático, Aleatica aceleró su meta de descarbonización, al reducir en 14% sus emisiones Alcance 1 y 2 respecto a 2024, con lo que alcanzó una reducción acumulada de 43% desde 2019 y superó su meta de 42% para 2030. 

Gracias a proyectos como la instalación masiva de plantas fotovoltaicas, la autogeneración de energía solar aumentó en 452% en 2025, mientras 82% de la energía que consume en sus operaciones ya proviene de fuentes renovables. 

Su compromiso social con las comunidades donde opera se reafirmó con la creación de entornos más seguros, sostenibles y resilientes, y la ejecución de programas de educación vial, derechos humanos y fortalecimiento comunitario. Tan solo en 2025, destinó 7.4 millones de euros a 63 iniciativas de impacto social, una inversión que fue cerca de 11% mayor a la del año anterior. Entre ellas destaca el desarrollo de un invernadero comunitario de 1,360 metros cuadrados aledaño a la autopista Atizapán-Atlacomulco. Produce aproximadamente 20 toneladas de jitomate al año y genera oportunidades económicas y empleo local para las comunidades cercanas.

El Informe Anual de Sostenibilidad 2025 también refleja el fortalecimiento de los estándares de gobierno corporativo, transparencia e integridad. La compañía mantiene una política de tolerancia cero frente a la corrupción, reforzó su modelo de prevención de delitos y obtuvo la certificación ISO 37001 en sistemas de gestión antisoborno. En los últimos cuatro años tuvo cero casos de corrupción. 

En materia de verificación de proveedores, evaluó a más de 1,002 terceros en relación con riesgos de corrupción y agregó 97 nuevos proveedores a su cadena de valor tras evaluaciones rigurosas basadas en criterios de gobierno corporativo, sostenibilidad ambiental e integridad, un 64% más que en 2024. 

Los resultados reflejan una estrategia enfocada en fortalecer la infraestructura de transporte, elevar los estándares de seguridad, resiliencia y sostenibilidad, y generar valor social y ambiental de largo plazo en las comunidades donde opera. 

Para ver el resumen ejecutivo del Informe de Sostenibilidad, aquí.

AliaRSE cambia de presidencia y relanza una vieja idea: la empresa que forma personas

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El relevo presidencial de AliaRSE por México dejó algo más que un cambio de liderazgo. Dejó una señal sobre el tipo de conversación que la organización quiere impulsar: más formación, más articulación, menos burocracia de la sostenibilidad.

Los cambios de presidencia tienen una gramática predecible: reconocimientos al saliente, objetivos del entrante, aplausos, foto oficial. El relevo de AliaRSE por México del pasado 21 de mayo siguió ese protocolo. Pero debajo del protocolo había algo más.

Algo que vale la pena leer con atención.

Porque mientras gran parte de los debates sobre sostenibilidad empresarial giran hoy alrededor de marcos regulatorios, estándares de reporte e indicadores comparables, el panel y el discurso inaugural de la nueva presidencia eligieron hablar de otra cosa: de la persona al centro, de la ética como criterio de gestión, de la empresa como comunidad, del propósito como algo distinto a la misión.

Eso no fue accidental.

Una organización que sigue construyendo su espacio

Para entender el momento conviene mirar el camino recorrido. Durante la gestión de Gustavo Pérez Berlanga (2024–2026), AliaRSE fortaleció su presencia en espacios empresariales y amplió su vinculación con cámaras, asociaciones y organismos relacionados con la sostenibilidad, la ética y la integridad corporativa. El periodo permitió ampliar relaciones y mantener vigente la conversación sobre empresa responsable en diversos círculos.

Sin embargo, la organización continúa enfrentando el reto genuino de ampliar su alcance e influencia dentro de un ecosistema cada vez más amplio y competido. La nueva presidencia parece reconocer ese desafío con claridad: más que anunciar programas propios, los mensajes apuntan a construir una organización capaz de conectar esfuerzos, formar liderazgos y articular una visión compartida.

AliaRSE cambia de presidencia

El regreso del lenguaje humanista

Rosa Marta Abascal —empresaria, fundadora de yoinfluyo.com, exvicepresidenta nacional de Coparmex y actual coordinadora de la agenda de RSE en el Consejo Coordinador Empresarial— asumió la presidencia para el periodo 2026–2028 con una convicción que funcionó como hilo conductor de toda la tarde:

“La única forma de transformar a México es a través de la formación de sus personas.”

Rosa Marta Abascal, presidenta de AliaRSE 2026–2028

Desde ahí desplegó tres ejes para su gestión: formación, articulación e institucionalización. El primero apunta no solo a capacitación técnica, sino a algo más profundo: impulsar modelos vinculados a UNIAPAC, fortalecer espacios de reflexión sobre liderazgo y valores, y explorar el desarrollo de una Maestría en Responsabilidad Social Empresarial en colaboración con la Universidad Panamericana.

La apuesta, en síntesis, no es solo que las empresas tengan mejores herramientas. Es que quienes las dirigen tengan mejores convicciones.

“Necesitamos que los colaboradores vean en la empresa no solamente un vehículo económico indispensable para el sustento de sus familias, sino también un verdadero espacio de crecimiento humano y de transformación social“.

Rosa Marta Abascal

Una crítica elegante a la fragmentación

Quizá el momento más revelador del discurso llegó cuando Abascal nombró una realidad que muchos actores del ecosistema reconocen pero pocos dicen abiertamente:

“Durante años hemos visto cómo esfuerzos extraordinarios en nuestro ecosistema caminan en paralelo, a veces se duplican y hasta compiten por el mismo espacio y el mismo recurso. Esto tiene que acabar”.

Rosa Marta Abascal
AliaRSE cambia de presidencia

La respuesta que propone es convertir a AliaRSE en una plataforma de articulación antes que en promotora de proyectos propios: conectar metodologías probadas, visibilizar buenas prácticas, escalar lo que ya funciona. Pasar, en sus palabras, “de la suma de esfuerzos a la multiplicación estratégica del impacto.”

La empresa como comunidad de personas

El panel previo al acto protocolario —moderado por Enrique de la Madrid, con participación de Pepe Medina de Coparmex, Alejandra Ibarrola de Grupo Bimbo, el Ing. Nicolas Mariscal y el doctor José Antonio Lozano, entre otros— recorrió temas tan distintos como salario digno, propósito empresarial, inteligencia artificial y diálogo con sindicatos. Detrás de cada intervención apareció una idea recurrente.

Medina la expresó de la forma más directa:

“Las empresas no son una razón social, no son un edificio, no son las cuatro paredes de una oficina. Las empresas son las personas”.

José Medina Mora, presidente nacional de Coparmex

Lozano aportó una perspectiva que ancla esa convicción en resultados medibles: un estudio aplicado en más de mil empresas europeas mostró que las organizaciones con propósito más claro —aquellas que responden no solo al para qué sino al por qué existen— son más consistentes en el tiempo y, en casi todos los casos, más rentables. “La empresa es primero una comunidad de personas”, sintetizó. “Cuando se atiende esa comunidad, la rentabilidad se vuelve mucho más pertinente.”

Alejandra Ibarrola recordó que para Grupo Bimbo la aspiración fundacional sigue siendo construir una organización “altamente productiva y plenamente humana”, y que esa conciliación no es una aspiración sino un principio estratégico vigente desde 1945. Aunque cuando De la Madrid preguntó directamente qué pasa con la inteligencia artificial y el riesgo de desplazamiento laboral, la respuesta —impecable en términos institucionales— no terminó de aterrizar en lo concreto. Una señal de que incluso las empresas más comprometidas todavía están procesando esa pregunta.

Lo que viene

La responsabilidad social empresarial lleva décadas construyendo un lenguaje poderoso: dignidad humana, bien común, propósito, ética. AliaRSE apuesta a que ese lenguaje —lejos de quedar obsoleto frente al avance de los marcos ESG y la regulación— sigue siendo el fundamento sin el cual ninguna herramienta de gestión produce transformación real.

“La responsabilidad social no puede reducirse a un reporte o a una obligación externa. Tiene que convertirse en cultura”.

Rosa Marta Abascal

Los próximos dos años dirán si AliaRSE logra traducir esa convicción en mayor capacidad de articulación, convocatoria e influencia dentro de un ecosistema que la necesita más coordinada que nunca.

Por ahora, la señal más clara que dejó el relevo es esta: la organización quiere reabrir una conversación sobre el tipo de empresa que México necesita construir. Y esa, en sí misma, ya es una toma de posición.

¿Cómo las empresas pueden formar talento con conciencia social? Caso Grupo Restaurantero Gigante

Las universidades desempeñan un papel fundamental en la formación de generaciones capaces de entender el impacto social y ambiental de sus decisiones y prácticas en lo profesional. Sin embargo, en muchos casos, la preparación universitaria continúa concentrándose principalmente en competencias técnicas y conocimientos especializados, dejando en segundo plano herramientas vinculadas con la comprensión de problemáticas sociales, sostenibilidad, ética empresarial o toma de decisiones con impacto colectivo.

El resultado es una paradoja cada vez más evidente: egresan profesionistas altamente capacitados para desempeñar funciones específicas, pero no siempre preparados para comprender las implicaciones sociales y ambientales que acompañan sus decisiones laborales. Sin embargo, en un contexto en el que las crisis climáticas, la desigualdad y las transformaciones económicas profundas son un tema cada vez más frecuente en la agenda global, esta brecha comienza a representar un desafío importante  no sólo para la educación, sino también para las propias empresas y para la sociedad en su conjunto.

El nuevo rol de las empresas en la formación profesional

Por ello, la formación universitaria ya no puede depender exclusivamente del aula, sino que requiere de aliados multisectoriales que ayuden a ofrecer a los jóvenes una educación más integral y práctica.  En este sentido, el papel de las empresas en el apoyo a la educación resulta fundamental, dado que  poseen conocimientos, experiencias y capacidades que complementan la educación académica y permiten acercar a los jóvenes a desafíos reales. 

Si bien su participación no sustituye a las instituciones educativas, sí puede fortalecer significativamente la preparación de quienes pronto tomarán decisiones dentro del sector productivo. Al involucrarse activamente en el proceso educativo, las organizaciones pueden contribuir a formar profesionales más críticos, empáticos y preparados para enfrentar los retos del presente mediante acciones como:

• Alianzas con instituciones académicas
La colaboración entre empresas y universidades permite actualizar contenidos y conectar la teoría con la práctica. Cuando estas alianzas incorporan temas de sostenibilidad, ética o responsabilidad social, los estudiantes adquieren una visión más amplia del entorno empresarial y comprenden cómo las decisiones corporativas generan impactos positivos o negativos en la sociedad.

• Mentorías y acompañamiento profesional
El contacto directo con líderes empresariales ofrece a los jóvenes referencias concretas sobre liderazgo responsable y toma de decisiones. Las mentorías permiten compartir experiencias reales, dilemas éticos y aprendizajes que difícilmente se encuentran en los libros, ayudando a desarrollar criterio y sensibilidad frente a problemáticas complejas.

• Prácticas profesionales con propósito
Las prácticas profesionales suelen representar el primer acercamiento formal al mundo laboral. Cuando se diseñan con objetivos formativos claros y exposición a programas de responsabilidad social o sostenibilidad, dejan de ser únicamente un requisito académico y se convierten en experiencias transformadoras que fortalecen el sentido de corresponsabilidad.

talento con conciencia social

• Espacios de aprendizaje vinculados con problemáticas reales
Los programas que acercan a estudiantes a desafíos concretos —desde cadenas de suministro sostenibles hasta gestión ambiental o inclusión laboral— permiten comprender que los negocios no operan aislados de su entorno. Resolver problemas reales desarrolla pensamiento crítico y habilidades que serán indispensables en el ejercicio profesional.

• Formación en liderazgo y ética empresarial
Cada vez más compañías desarrollan seminarios, laboratorios o programas especializados orientados al liderazgo responsable. Estos espacios ayudan a comprender que dirigir organizaciones implica asumir impactos sociales y ambientales, además de cumplir metas financieras. Su relevancia radica en que ayudan a formar talento con conciencia social capaz de equilibrar competitividad y propósito.

• Experiencias inmersivas dentro de las operaciones empresariales
Visitar plantas, centros de distribución, oficinas o unidades operativas permite observar cómo se traducen en la práctica conceptos como eficiencia, responsabilidad y cultura organizacional. Este tipo de experiencias reduce la distancia entre teoría y realidad y permite entender que la sostenibilidad no es un discurso aislado, sino una decisión operativa cotidiana.

Grupo Restaurantero Gigante: un caso ejemplar en la formación de talento con conciencia social

En México, diversas empresas ya participan activamente en este esfuerzo de complementar la formación universitaria, no obstante, un ejemplo destacado en materia es Grupo Restaurantero Gigante (GRG), que ha impulsado desde hace más de una década la Cátedra GRG, una iniciativa desarrollada en alianza con la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM y la Escuela Superior de Contabilidad y Administración del IPN.

La colaboración busca fortalecer la formación académica de estudiantes universitarios mediante conocimientos actualizados y herramientas prácticas para su desarrollo profesional, pero, más allá de compartir conocimientos sobre la industria restaurantera, la iniciativa pretende formar profesionistas con una visión social y ambientalmente responsable.

La Cátedra GRG funciona como un programa académico–empresarial con duración aproximada de cuatro meses y cupo limitado para estudiantes de ambas instituciones, a través de la cual, las y los estudiantes adquieren conocimientos teóricos y prácticos sobre la operación de empresas restauranteras combinados con una perspectiva ética, social y ambiental, misma que caracteriza al grupo.

talento con conciencia social

Uno de los elementos más valiosos del programa es su dinámica de aprendizaje inmersivo, pues las sesiones no se limitan al entorno universitario, sino que también se desarrollan en las oficinas corporativas de GRG en Miyana, así como en centros de distribución y restaurantes del grupo. Esta experiencia permite al alumnado conocer de primera mano el funcionamiento interno de la organización y acercarse a sus iniciativas de responsabilidad social y operación empresarial responsable.

A través de este modelo, los jóvenes exploran temas vinculados con liderazgo responsable, toma de decisiones con impacto social y responsabilidad empresarial, al tiempo que observan cómo estos principios pueden integrarse dentro de un negocio competitivo y exitoso. Por ello, la relevancia de la Cátedra GRG radica precisamente en esa posibilidad de tender puentes entre la educación y la realidad empresarial, ya que no presenta la sostenibilidad o la ética como conceptos, sino que muestra al estudiantado cómo ésta puede traducirse en decisiones, diseño de procesos operativos y creación de una cultura organizacional.

Además, la experiencia impulsada por GRG mediante la cátedra universitaria pone en evidencia una verdad arrolladora: que formar talento con conciencia social no depende únicamente de incorporar asignaturas adicionales en los planes de estudio, sino de generar espacios donde los jóvenes vivan, observen y comprendan cómo las organizaciones pueden convertirse en agentes de transformación.

talento con conciencia social

Formar personas, fortalecer empresas

El debate sobre el futuro del trabajo suele concentrarse en habilidades digitales, automatización o productividad. Sin embargo, el desafío es mucho más amplio. El mundo necesita profesionistas capaces de innovar y generar valor económico, pero también conscientes del impacto que sus decisiones tienen sobre las personas y el planeta.

Por ello, formar profesionales social y ambientalmente responsables no sólo fortalece a las nuevas generaciones; también contribuye a construir empresas más resilientes, legítimas y comprometidas con su entorno. Organizaciones como Grupo Restaurantero Gigante muestran que el sector privado puede asumir un papel activo en esta tarea y que la colaboración entre academia y empresa representa una de las rutas más prometedoras para enfrentar los desafíos del mañana.

En tiempos donde las crisis sociales y ambientales amenazan con redefinir nuestro futuro, apostar por una formación integral ya no es una acción complementaria, sino una inversión estratégica para construir sociedades y negocios más sostenibles.

Burberry retrasa hasta 2050 su meta de cero emisiones: ¿fracaso climático o ajuste inevitable?

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Durante años, las grandes marcas de lujo se posicionaron como referentes de sostenibilidad, presentando ambiciosos compromisos climáticos que parecían marcar el ritmo de una nueva era empresarial. Sin embargo, cuando una compañía como Burberry decide aplazar una década su objetivo de neutralidad climática, la conversación inevitablemente cambia: ¿se trata de un retroceso ambiental o de una estrategia más realista? La discusión no es menor, especialmente en un contexto donde inversionistas, consumidores y expertos en sostenibilidad observan cada movimiento corporativo con mayor rigor.

La noticia ha provocado preguntas incómodas dentro y fuera de la industria. Según su más reciente informe anual, la firma británica trasladó su meta de cero emisiones netas de 2040 a 2050, argumentando que ahora cuenta con mejores metodologías científicas, datos más precisos sobre emisiones y una comprensión más profunda del impacto de su cadena de suministro. La decisión abre un debate que atraviesa a múltiples sectores: ¿es preferible mantener promesas difíciles de cumplir o rediseñar objetivos con base en información más sólida?

El nuevo rumbo de la cero emisiones de Burberry

La revisión del cronograma climático de la empresa no significa, según Burberry, una renuncia a sus compromisos. La firma asegura que su ambición de alcanzar emisiones netas cero en operaciones y cadena de valor permanece intacta, aunque el camino para conseguirlo ha sido replanteado. El cambio ocurre tras reconocer que gran parte de las emisiones reales estaban concentradas en eslabones complejos de la cadena de suministro, particularmente en las emisiones indirectas o de Alcance 3.

La actualización también responde a una transformación más amplia en los sistemas de medición ambiental. Durante años, numerosas empresas construyeron metas climáticas sobre datos incompletos o estimaciones poco precisas, especialmente relacionadas con proveedores, materias primas y transporte. Hoy, con mejores capacidades de monitoreo, los compromisos comienzan a ajustarse a escenarios más cercanos a la realidad operativa.

La decisión de Burberry podría parecer contradictoria en un momento donde la urgencia climática exige acelerar acciones, no postergarlas. Sin embargo, desde una perspectiva de gobernanza ESG, también plantea una pregunta relevante: ¿es más responsable sostener un objetivo inalcanzable o transparentar las dificultades y reformularlo con evidencia?

cero emisiones de Burberry

¿Qué cambia realmente en la estrategia climática?

Aunque el aplazamiento al 2050 ha captado toda la atención, Burberry sostiene que no ha reducido sus metas de corto plazo. La compañía mantendrá su objetivo de disminuir 95% de las emisiones de Alcance 1 y 2 para 2027, tomando como referencia los niveles de 2017. Esto incluye emisiones directas y aquellas derivadas del consumo energético en operaciones.

El mayor desafío sigue estando en las emisiones de Alcance 3, aquellas vinculadas con proveedores, manufactura, materias primas, transporte y uso de productos. En este rubro, Burberry estableció nuevas metas: reducir 46.2% de emisiones indirectas no FLAG para 2030 y alcanzar una disminución del 90% hacia 2050 respecto a la línea base de 2019.

Por otro lado, la empresa también anunció objetivos específicos para emisiones FLAG, relacionadas con agricultura, silvicultura y uso del suelo. Su apuesta contempla una reducción de 30.3% para 2030 y de 72% hacia 2050, reconociendo que el impacto ambiental de materiales como cuero, papel o fibras textiles requiere un abordaje mucho más especializado.

Cero emisiones de Burberry: más allá del carbono

La narrativa climática de Burberry no se limita únicamente al carbono. En paralelo al ajuste de metas, la empresa presentó su primer Plan de Transición Climática alineado con el objetivo de 1.5 °C del Acuerdo de París, una señal de que busca mantener coherencia estratégica pese al aplazamiento.

Uno de los anuncios más relevantes tiene que ver con deforestación. La marca fijó el objetivo de alcanzar deforestación cero en materias primas clave como cuero bovino, viscosa, madera y papel para 2030. En un sector donde la trazabilidad suele representar un desafío estructural, este compromiso podría convertirse en un diferenciador importante.

Además, Burberry busca reforzar la transparencia de origen de materiales mediante sistemas de terceros y mayor colaboración con proveedores de primer y segundo nivel. La trazabilidad ya no es únicamente una cuestión reputacional: para muchas compañías, se ha convertido en una herramienta indispensable para identificar riesgos ambientales, reducir emisiones y responder a nuevas regulaciones globales.

Agua, empaques y energía: las otras piezas del rompecabezas

El agua emerge como otra prioridad crítica en la estrategia ambiental de Burberry. La compañía busca eliminar puntos críticos de riesgo hídrico en su cadena de suministro para 2030, utilizando herramientas de evaluación como el Filtro de Riesgo Hídrico de WWF para medir escasez, intensidad de consumo y resiliencia de proveedores.

En paralelo, la empresa mantiene su compromiso con electricidad 100% renovable en operaciones, en línea con la iniciativa RE100. Esto incluye mejoras constantes en eficiencia energética dentro de sus instalaciones, una medida que ha permitido a varias compañías del sector reducir emisiones directas mientras enfrentan mayores retos en la cadena de valor.

Respecto a empaques, Burberry actualizó sus objetivos para eliminar plásticos innecesarios de un solo uso hacia 2030. El plástico restante —actualmente cercano al 6% del total de materiales de empaque— deberá limitarse a aplicaciones esenciales y cumplir con criterios de reutilización o reciclabilidad certificada.

¿Burberry está sola? El efecto dominó de las metas climáticas corporativas

El caso de Burberry no ocurre en aislamiento. Cada vez más empresas están reevaluando compromisos climáticos formulados durante los años de auge de los anuncios ESG. A medida que los sistemas de información mejoran y las emisiones indirectas dejan de ser estimaciones ambiguas, las organizaciones enfrentan un escenario más complejo del que originalmente proyectaban.

Compañías globales han comenzado a revisar cronogramas y metodologías para alcanzar emisiones netas cero, particularmente cuando se trata de Alcance 3. En muchos casos, el verdadero reto no está en cambiar las operaciones internas, sino en transformar ecosistemas completos de proveedores distribuidos alrededor del mundo.

Esto no significa necesariamente un abandono de la agenda climática, pero sí una transición hacia objetivos más verificables y medibles. El riesgo, no obstante, está en la percepción pública: retrasar metas puede ser interpretado como pérdida de ambición, incluso cuando existan fundamentos técnicos detrás de la decisión.

¿Realismo climático o una señal preocupante?

La cero emisiones de Burberry se ha convertido en un ejemplo de las tensiones que hoy enfrenta el mundo corporativo entre ambición y viabilidad. Por un lado, ajustar metas puede interpretarse como un acto de transparencia sustentado en datos más robustos; por otro, posponer una década un compromiso climático inevitablemente alimenta cuestionamientos sobre la capacidad real de las empresas para cumplir lo que prometen.

La respuesta probablemente no sea absoluta. En un entorno donde la sostenibilidad ya no depende solo de intenciones sino de evidencia verificable, las compañías deberán demostrar que los ajustes en calendarios vienen acompañados de acciones concretas, inversión y resultados medibles. Para Burberry, el verdadero desafío no será justificar el retraso, sino probar que el nuevo rumbo realmente acerca a la meta de una transformación climática tangible y no simplemente a una promesa más lejana.

Terralago fortalece su estrategia de mitigación ambiental con la instauración de tecnología hídrica, energética y de movilidad

En un contexto donde el crecimiento urbano enfrenta el desafío de avanzar de manera responsable, resiliente y en sintonía con las nuevas exigencias ambientales y regulatorias, cada vez más ciudades, inversionistas y organismos internacionales impulsan modelos de planeación que incorporen criterios de sostenibilidad desde las primeras etapas de desarrollo.

En este escenario, Terralago continúa fortaleciendo su estrategia de mitigación ambiental mediante acciones integrales orientadas a la preservación del entorno natural, la gestión eficiente de recursos y la construcción de comunidades sostenibles de largo plazo. Desde su concepción, el desarrollo ha incorporado criterios de planeación urbana responsable, priorizando el equilibrio entre crecimiento, bienestar social y cuidado ambiental, con iniciativas enfocadas en la conservación ecológica, infraestructura sostenible y uso eficiente de recursos.

Uno de los principales hitos de este modelo fue la obtención de la certificación LEED Gold for Communities, otorgada por el U.S. Green Building Council (USGBC), reconocimiento internacional que distingue a los proyectos urbanos que integran prácticas sostenibles en sus procesos de planeación, construcción y operación. Esta certificación evalúa aspectos clave como eficiencia en el uso del suelo, resiliencia urbana, movilidad sustentable, calidad ambiental y gestión eficiente del agua.

Como parte de su estrategia ambiental, Terralago contempla que 23.60% de su superficie permanezca como área verde preservada, una cifra que supera referencias internacionales utilizadas en modelos de urbanismo sostenible y sistemas como LEED for Communities, donde desarrollos entre 15% y 20% de conservación ecológica ya son considerados positivos por sus beneficios en biodiversidad, regulación térmica y captación pluvial. A ello se suma que 20.54% del proyecto corresponde a áreas verdes accesibles, fortaleciendo la integración de espacios naturales orientados a mejorar la calidad de vida, bienestar social y resiliencia urbana.

biznagas de Terralago

“Hoy, el desarrollo urbano ya no puede entenderse únicamente desde la expansión de infraestructura; debe responder también a los desafíos ambientales, sociales y de resiliencia que enfrentan las ciudades. En Terralago hemos asumido el compromiso de impulsar un modelo de comunidad que integre planeación responsable, respeto por el entorno natural y una visión de largo plazo que genere valor tanto para las personas como para el territorio”, señaló Roberto Cueto, Director de Relaciones Institucionales.

En materia hídrica, el proyecto contempla que el 100% de las aguas residuales sean conducidas a plantas de tratamiento ubicadas dentro del propio desarrollo, alineándose con prácticas internacionales de eficiencia en agua y gestión responsable de recursos hídricos impulsadas por organismos como el World Green Building Council y sistemas LEED. Esta infraestructura permitirá reducir presión sobre redes municipales y fortalecer modelos de aprovechamiento más eficientes frente al creciente estrés hídrico que enfrentan distintas regiones del país.

Adicionalmente, Terralago avanza en la implementación de medidas complementarias de mitigación ambiental, entre las que destacan procesos de separación, contabilización y valorización de residuos generados durante la obra, reutilización de materiales, manejo especializado de residuos peligrosos, resguardo de tierra fértil para futuras áreas verdes y acciones de irrigación para disminuir la dispersión de partículas de polvo durante las etapas constructivas. Asimismo, el proyecto incorpora infraestructura hidráulica y sanitaria, sistemas de drenaje pluvial y sanitario, así como ecotecnias orientadas a fortalecer la eficiencia energética y ambiental del desarrollo.

Con estas acciones, Terralago reafirma su compromiso con un modelo de desarrollo que combina innovación, sostenibilidad y responsabilidad social, contribuyendo a la construcción de comunidades más resilientes y preparadas para los desafíos ambientales del futuro. 

Boston’s Pizza inaugura la sucursal 27 en México y fortalece su presencia en Querétaro rumbo al Mundial

BPT Group, principal franquiciatario en México, continúa fortaleciendo su presencia en el segmento Casual Dining y Sports Bar con la apertura de una nueva sucursal de Boston’s Pizza en Querétaro. Actualmente, el grupo opera 10 sucursales de la marca en México y proyecta una nueva apertura en Mérida durante los próximos meses, como parte de su estrategia de crecimiento rumbo al Mundial 2026.

Con esta apertura, Boston’s Pizza alcanza 27 sucursales a nivel nacional, consolidando su presencia en mercados estratégicos con una creciente demanda de experiencias ligadas a la gastronomía, el deporte y la convivencia social.

La apertura forma parte del plan de expansión de la marca en ciudades con alto dinamismo económico y una evolución en los hábitos de consumo, donde cada vez existe una mayor búsqueda de espacios que combinan gastronomía, entretenimiento y experiencias sociales. Actualmente, Boston’s Pizza tiene presencia en Ciudad de México, Monterrey, Mérida, Cancún, Tijuana, Veracruz y Villahermosa, entre otras ciudades.

“Hoy vemos una creciente demanda de espacios donde las personas puedan reunirse, disfrutar del deporte y vivir experiencias alrededor de la gastronomía y el entretenimiento. Querétaro es una ciudad clave para seguir fortaleciendo la presencia de Boston’s Pizza en una región con gran afinidad por el deporte y la convivencia social, especialmente rumbo al Mundial 2026”, señaló Lorena Díaz, Directora de Marketing de Boston’s Pizza México.

La nueva unidad generará alrededor de 80 empleos directos como parte de la estrategia de crecimiento sostenido que BPT Group continuará impulsando en ciudades clave del país durante los próximos años.

Boston’s Pizza

El crecimiento de las experiencias deportivas y sociales

La expansión de Boston’s Pizza ocurre en un momento en el que los consumidores mexicanos muestran una mayor preferencia por espacios que integren gastronomía, entretenimiento y convivencia en un mismo lugar. Bajo este modelo, la marca ha fortalecido un concepto híbrido que combina restaurante familiar y sports bar, ofreciendo una experiencia diseñada para familias, grupos de amigos y aficionados al deporte.

En línea con esta propuesta de experiencia y entretenimiento, la nueva unidad cuenta con 40 pantallas distribuidas estratégicamente en el restaurante, permitiendo a los asistentes disfrutar simultáneamente de distintos eventos deportivos en un ambiente dinámico y social. La oferta se complementa con un menú de más de 80 platillos y una selección de bebidas que incluye coctelería de autor y mocktails, diseñada para responder a diferentes gustos y ocasiones de consumo. Adicionalmente, existen varias amenidades para toda la familia, incluida Fanatic Kids y la diversión con nuestra mascota Boss.

Con presencia en México, Canadá y Estados Unidos —los tres países anfitriones del Mundial 2026—, Boston’s Pizza busca consolidarse como uno de los principales espacios para vivir el deporte, la gastronomía y la convivencia social en comunidad. La marca continuará fortaleciendo su propuesta de restaurante familiar y sports bar ante el creciente interés de los consumidores por experiencias ligadas al entretenimiento y los grandes eventos deportivos.

“Con nuestros platillos ideales para compartir y una amplia variedad en el menú, buscamos consolidarnos como el punto de encuentro para quienes disfrutan vivir la emoción del deporte, ya sea en familia o con amigos. Más que un restaurante, somos un espacio donde el entretenimiento y la pasión por los grandes eventos, se comparten alrededor de la mesa”, señaló la Directora de Marketing.

Además de su expansión, la marca impulsa iniciativas de integración comunitaria, generación de empleo y colaboración con proveedores locales, así como programas de responsabilidad social como Boston’s Cares, enfocado en apoyar fundaciones y comunidades mediante distintas dinámicas de recaudación.

Como parte de esta apertura, la marca también realizará promociones y actividades especiales para sus primeros visitantes, inspiradas en el ambiente deportivo y familiar que caracteriza a la marca.

Volkswagen Financial Services México consolida una década de compromiso social con la certificación ESR®

En reconocimiento a su sólido compromiso con la sostenibilidad, el impacto social y las mejores prácticas corporativas, Volkswagen Financial Services México (VWFS) fue reconocido nuevamente con el Distintivo de Empresa Socialmente Responsable (ESR), otorgado por el Centro Mexicano para la Filantropía a sus entidades comerciales. Este año marca un hito histórico, celebrando 10 años continuos para Volkswagen Leasing (VWL) y 9 años para Volkswagen Bank (VWB), lo que reafirma la integración de los criterios ESG en el núcleo de su operación, en sintonía con la visión sostenible global de la compañía.

“Alcanzar una década de compromiso ininterrumpido con la responsabilidad social es un hito que refleja la solidez de nuestra cultura organizacional. Obtener nuevamente el distintivo ESR no es solo una meta lograda, sino la base de nuestra evolución hacia una estrategia ESG integral. Estamos transformando la movilidad en México con una visión que trasciende el negocio, alineándonos a los estándares globales de sostenibilidad para asegurar que cada una de nuestras decisiones financieras genere un impacto positivo, ético y duradero en la sociedad y el medio ambiente”, puntualizó Manuel Dávila, CEO de Volkswagen Financial Services México.

Apoyo social e inclusión

Como testimonio de la evolución de su responsabilidad corporativa, la empresa destacó los resultados de su iniciativa interna #OneVoiceToEmpower, un programa de impacto social enfocado en promover la igualdad de género como una responsabilidad compartida. La iniciativa ha involucrado activamente a más de 400 colaboradores y líderes a través de espacios de concientización y foros de diálogo, dando como resultado acciones concretas como la implementación de los “Orange Days” para prevenir la violencia en los espacios de trabajo y la creación de un comité liderado por mujeres para diseñar un innovador producto de crédito femenino.

El impacto de VWFS trasciende sus oficinas, extendiendo su alcance a las comunidades: la iniciativa también contempla el Pabellón de Emprendimiento Femenino un espacio que reunió proyectos liderados por mujeres que presentaron sus productos y modelos de negocio a colaboradores. Este esfuerzo subraya el liderazgo femenino en el ecosistema emprendedor, donde el 81% de los proyectos del programa han sido encabezados por mujeres, generando impacto social y económico en la región.

Adicionalmente, la iniciativa incluye la capacitación de 20 educadores para impulsar habilidades de emprendimiento social en 1,900 estudiantes de comunidades rurales en la Sierra de Puebla.

Volkswagen Financial Services México

Cultura Corporativa, Equidad y Gobernanza

La continuidad en la obtención de estos distintivos es también un reflejo directo del entorno laboral equitativo que la financiera ha construido. Actualmente, VWFS demuestra un balance de género estructural notable, contando con un 51% de mujeres en la organización y un 49% en puestos directivos, respaldado por la garantía de igualdad salarial.

Estas políticas de gobernanza inclusiva posicionaron a la empresa en el 5º lugar regional del ranking Great Place to Work (GPTW) en 2025, y le otorgaron la certificación nacional Mamá Godín, gracias a sus políticas parentales flexibles para todos los géneros. Además, como parte de su meta de inclusión financiera, la empresa ha emitido ya 1,000 contratos de productos financieros adaptados especialmente a las necesidades de adultos mayores.

Compromiso histórico y medioambiental

La trayectoria de 10 y 9 años como ESR ha sido pavimentada también por las consistentes acciones ambientales de la compañía. Reafirmando el pilar ambiental de la estrategia ESG, VWFS ha implementado un Plan de Manejo y Mantenimiento de la Laguna de San Baltazar, uno de los pulmones verdes de la ciudad de Puebla, con la finalidad de proteger la diversidad de la flora y fauna del ecosistema. Adicional, como parte de su estrategia de sostenibilidad la compañía tiene instalados 3,000 metros cuadrados de paneles fotovoltaicos que le permiten la reducción de emisiones.

“Este reconocimiento nos impulsa a seguir liderando el camino hacia una financiera con propósito. A través de las diferentes iniciativas que hemos implementado estamos logrando que la equidad y la inclusión financiera sean pilares vivos de nuestra operación. Nuestra meta es clara: desarrollar soluciones financieras inclusivas, como nuestros productos para adultos mayores y los nuevos créditos diseñados para mujeres, que cierren brechas y fomenten el desarrollo económico de las comunidades a las que servimos”, señaló Ricardo Camargo, Director de Back Office de VWFS.

Cada año, la empresa acredita ante Cemefi el cumplimiento de los indicadores que califican cuatro criterios como Ambiente, Social, Gobernanza y Contexto Global, así como nueve ámbitos que están alineados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

En este 2026, Volkswagen Financial Services México fue reconocida como una Súper Empresa por Top Companies, ocupado el lugar 27 en el listado de empresas con menos de 500 colaboradores, este distintivo avala de forma adicional el trabajo que la financiera realiza para fortalecer su cultura corporativa y los esfuerzos que lleva a cabo para ser una empresa sostenible.

Confianza, ciencia y producción local: las señales de sostenibilidad que dejó la inversión farmacéutica anunciada en Palacio Nacional

Cuando se anunció una inversión superior a los 21 mil millones de pesos por parte de diversas empresas farmacéuticas durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, la noticia parecía centrarse en una cifra. Sin embargo, para quienes observamos la relación entre competitividad, sostenibilidad y desarrollo económico, el anuncio dejó señales más interesantes que el monto mismo.

La conversación que se desarrolló en Palacio Nacional no giró únicamente alrededor de nuevas plantas, ampliaciones de capacidad productiva o generación de empleos. También dejó entrever una narrativa poco común en los últimos años: la construcción de confianza entre gobierno, industria, comunidad científica y organismos reguladores como una condición necesaria para impulsar inversión de largo plazo.

Y esa puede ser la noticia más relevante.

Mucho más que inversión

A lo largo de las intervenciones de directivos de Abbott, Bristol Myers Squibb, Neolpharma, Opella, Kener, Liomont, Sanofi y Bayer aparecieron conceptos que rara vez ocupan los titulares económicos: investigación clínica, transferencia tecnológica, desarrollo de talento, manufactura local, cadenas de suministro regionales y colaboración público-privada.

En conjunto, estas expresiones dibujan una visión que trasciende la llegada de capital.

Lo que parece estar en construcción es una apuesta por fortalecer capacidades productivas dentro del país y reducir dependencias externas en un sector particularmente sensible: la salud.

La pandemia dejó una lección difícil de ignorar. Cuando las cadenas globales se interrumpen, la disponibilidad de medicamentos, vacunas, materias primas e insumos médicos puede convertirse en un asunto de seguridad nacional.

Por ello no resulta casual que varios de los participantes insistieran en conceptos como “soberanía sanitaria”, “autosuficiencia farmacéutica” y “producción local”.

inversión farmacéutica

La confianza como activo estratégico

Quizá el elemento más interesante de la jornada fue la frecuencia con la que apareció una palabra que pocas veces se asocia con indicadores financieros: confianza.

Bristol Myers Squibb habló de una relación construida sobre la ciencia y la confianza mutua.

Sanofi destacó la posibilidad de generar valor juntos entre gobierno y empresas para construir prosperidad compartida.

Bayer señaló que varios de sus proyectos han sido posibles gracias al diálogo y la coordinación con instituciones públicas.

Más allá de simpatías o diferencias políticas, el mensaje es relevante porque recuerda una realidad frecuentemente olvidada: la inversión de largo plazo no depende únicamente de incentivos económicos.

También requiere certidumbre regulatoria, instituciones funcionales, procesos eficientes y canales permanentes de diálogo.

Desde una perspectiva ESG, estos elementos forman parte de la dimensión de gobernanza. Y sin gobernanza sólida resulta difícil construir sostenibilidad.

Producción local en un mundo menos global

Una de las intervenciones más interesantes fue la de Luz Astrea Ocampo, directora general de Grupo Neolpharma, quien planteó que el mundo atraviesa una transición desde la hiperglobalización hacia una regionalización de las cadenas de suministro.

La afirmación no es menor.

Durante años, gran parte de la industria farmacéutica mundial concentró la producción de principios activos y materias primas en Asia, particularmente en China e India. La pandemia evidenció las vulnerabilidades de ese modelo. Los conflictos geopolíticos recientes han reforzado la discusión.

En este contexto, México aparece como una posible pieza estratégica para la construcción de cadenas regionales de suministro en América del Norte.

No se trata únicamente de producir medicamentos terminados, sino también de recuperar capacidades industriales que permitan fabricar ingredientes farmacéuticos activos, desarrollar investigación clínica, generar conocimiento especializado y fortalecer la soberanía sanitaria del país.

Curiosamente, esta visión apareció de manera reiterada durante la conferencia.

Desde el inicio, el secretario de Salud, David Kershenobich, pareció interesado en colocar la conversación más allá de los montos anunciados. Al referirse a los más de 21 mil millones de pesos de inversión, señaló que lo verdaderamente relevante era la posibilidad de desarrollar industria farmacéutica nacional, producir medicamentos en México y fortalecer capacidades estratégicas para el largo plazo.

La idea reapareció más adelante cuando, tanto Kershenobich como Eduardo Clark, plantearon la necesidad de recuperar la producción nacional de ingredientes farmacéuticos activos (APIs), reducir dependencias externas y utilizar el poder de compra del Estado para incentivar inversión, innovación y manufactura local.

Más que una suma de proyectos empresariales aislados, lo que pareció dibujarse fue una visión de política industrial en salud: aprovechar la capacidad científica del país, fortalecer instituciones como Birmex, impulsar investigación clínica y construir una plataforma farmacéutica con mayor capacidad de producción y exportación.

Un ejemplo particularmente ilustrativo surgió durante la participación de Bayer México. Al explicar el papel de su planta de Orizaba en la producción de principios activos hormonales, Daniel Landero afirmó:

“Podemos decir con muchísimo orgullo que cada vez que una mujer en el mundo está usando un anticonceptivo de Bayer, el principio activo se hizo en México”.

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La construcción de la frase pudo sonar más cercana al marketing que a una explicación industrial. Sin embargo, detrás de ella existe una realidad relevante: México ya participa en cadenas globales altamente especializadas y exporta componentes estratégicos que terminan formando parte de medicamentos utilizados en todo el mundo.

El orgullo al que hacía referencia el directivo no era el consumo del producto, sino la capacidad industrial, científica y tecnológica que existe detrás de su fabricación.

La sostenibilidad también se fabrica

Aunque el tema ambiental no dominó la conversación, sí apareció una señal relevante.

Neolpharma anunció inversiones en energía solar para reducir la huella de carbono asociada a la producción de ingredientes farmacéuticos activos.

La referencia fue breve, pero significativa.

Con frecuencia la sostenibilidad se asocia exclusivamente con reciclaje, residuos o energías renovables. Sin embargo, en sectores industriales complejos como el farmacéutico, la discusión también involucra eficiencia energética, resiliencia operativa, trazabilidad y gestión responsable de cadenas de suministro.

Si México aspira a convertirse en un actor relevante dentro de la industria farmacéutica global, estas variables serán cada vez más importantes.

No solo por razones ambientales, sino porque forman parte de los criterios que inversionistas, clientes y mercados internacionales evalúan al tomar decisiones.

El reto comienza después del anuncio

Las inversiones anunciadas representan una señal positiva para la industria farmacéutica mexicana y para la agenda de desarrollo productivo impulsada por el Plan México.

Sin embargo, como ocurre con cualquier anuncio de inversión, el verdadero reto comienza después de la fotografía.

La sostenibilidad de estos proyectos dependerá de su capacidad para generar empleos de calidad, fortalecer ecosistemas de investigación, impulsar innovación local, desarrollar talento especializado y construir cadenas de suministro más resilientes.

También dependerá de que la confianza que hoy parece existir entre gobierno e industria logre traducirse en resultados medibles.

Porque la confianza es un excelente punto de partida.

Sin embargo, el verdadero valor de estas inversiones no se medirá por los montos anunciados ni por las fotografías de presentación, sino por su capacidad para generar conocimiento, empleos de calidad, innovación, producción local y acceso a la salud en los próximos años.

Como ocurre con cualquier estrategia de sostenibilidad, la confianza termina validándose en los hechos.