Buena parte de la industria farmacéutica que opera en el País parece estar contra las cuerdas.
Apenas el martes, importantes laboratorios recibieron un “upper cut” por parte de la Comisión Federal de Competencia (CFC).
¿Recuerda? Fue porque varios de ellos se coludieron para cobrar caras algunas medicinas que venden al IMSS.
Anótelas. Fueron firmas como Eli Lilly México; Laboratorios Cryopharma; Probiomed y Laboratorios Pisa, las que, según la CFC, conspiraron en detrimento del erario para el que usted coopera.
Por eso la CFC, que comanda Eduardo Pérez Motta, las multó por una suma conjunta de más de 150 millones de pesos.
