Una investigación epidemiológica efectuada por el Instituto Nacional de Salud Pública reveló que alrededor de cada escuela de primaria y secundaria existen por lo menos 8 establecimientos que expenden cigarros, y que en 5 de cada 10 se instalan vendedores ambulantes que venden tabaco suelto, de manera ilegal, a menores de edad a un precio de $2.50 por unidad.
Los resultados obtenidos del estudio Vigilancia Epidemiológica, de las estrategias de control de los productos de tabaco y de cumplimiento de la Ley General de Control del Tabaco, que se aplicó en 257 instituciones educativas, también se detalla que en dichas tiendas formales se colocan las cajetillas de cigarros a la vista de los menores de edad, inclusive a la mano, y sólo en 3 de cada 10 se colocaron letreros de prohibición a menores de edad.
Inclusive, la industria tabacalera organiza en vitrinas, por colores y marcas, en lugares privilegiados, sus productos en tiendas como Oxxo, que han proliferado de manera significativa en el país.

