Nuevo marco de descarbonización: la apuesta de P&G por un futuro más sostenible

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En un contexto de creciente presión regulatoria y social para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), P&G ha dado un paso estratégico al participar en el desarrollo de un nuevo modelo que impulsa la transición hacia procesos más limpios. Según información del portal edie, este proyecto que tuvo una duración de 18 meses, realizado en colaboración con Innovate UK y la Universidad de Durham, responde a la necesidad urgente de herramientas integrales que permitan a las industrias químicas y de bienes de consumo evaluar tecnologías con menor huella de carbono.

El marco de descarbonización P&G representa una respuesta innovadora y ambiciosa para enfrentar los desafíos del cambio climático desde una perspectiva estructural. Combina herramientas clave como la evaluación del ciclo de vida (LCA), la evaluación tecnoeconómica (TEA) y el análisis de políticas públicas. Gracias a esta integración, se pueden comparar opciones tecnológicas no solo en términos de su viabilidad económica, sino también desde una óptica ambiental y regulatoria.

¿Qué es el marco de descarbonización P&G?

El marco de descarbonización P&G tiene como propósito principal facilitar la toma de decisiones informadas en la manufactura de productos químicos, una de las industrias con mayores niveles de emisiones. Su estructura permite analizar las compensaciones entre costo, impacto ambiental y política regulatoria, apoyando así un enfoque sistémico en la selección de nuevas tecnologías o la mejora de las existentes.

La combinación de herramientas analíticas dentro del marco permite a los tomadores de decisiones evaluar no solo las tecnologías actuales, sino también aquellas en desarrollo. Esto lo convierte en un instrumento clave para fomentar la adopción de energía verde, especialmente electricidad e hidrógeno de bajo costo, como alternativas viables para disminuir la huella de carbono industrial.

La utilidad del marco no se limita al interior de las operaciones de P&G. También se proyecta como una base de referencia para toda la industria, al aportar lineamientos claros y cuantificables que pueden orientar tanto a empresas como a formuladores de políticas públicas en la transición hacia procesos más sostenibles.

Energía limpia como eje de la transición

Uno de los hallazgos centrales del proyecto es la relevancia de integrar fuentes de energía limpia en los procesos de manufactura. El uso de electricidad e hidrógeno verde puede marcar una diferencia significativa en la reducción de emisiones dentro de las cadenas de suministro de productos químicos y de consumo masivo.

El marco de descarbonización P&G identifica estas fuentes energéticas como catalizadores clave para transformar la industria sin comprometer su capacidad de producción. No solo se trata de sustituir combustibles fósiles, sino de rediseñar las cadenas de valor con un enfoque estratégico de largo plazo.

Al reconocer estas fuentes como pilares de una economía baja en carbono, el proyecto impulsa a las empresas a invertir en infraestructura energética sostenible y a priorizar alianzas que aceleren la descarbonización. De esta forma, se alinean los intereses corporativos con los compromisos globales del Acuerdo de París.

marco de descarbonización P&G

Descarbonización más allá de las operaciones directas

P&G ha identificado que abordar las emisiones de Alcance 3 es crucial para lograr un impacto climático significativo. Estas emisiones, que provienen de fuentes indirectas como proveedores, transporte o uso del producto, son difíciles de medir pero representan una proporción sustancial del total.

Como parte de su estrategia, la empresa se ha comprometido a reducir sus emisiones de Alcance 3 en un 40% por unidad de producción para 2030, tomando como referencia los niveles de 2020. Este compromiso ha sido validado por la iniciativa Science Based Targets (SBTi), lo que refuerza su credibilidad y rigor científico.

El marco de descarbonización P&G también puede ser una herramienta útil para alcanzar estos objetivos. Al permitir un análisis integral de las cadenas de valor, facilita la identificación de puntos críticos donde se pueden aplicar innovaciones que reduzcan las emisiones indirectas, desde el diseño de productos hasta su desecho final.

Impacto sistémico y futuro del modelo

El valor de este marco no radica únicamente en su aplicabilidad dentro de una empresa líder como P&G. Su alcance potencial es mucho mayor: puede servir como referencia para toda la industria de bienes de consumo, al estandarizar métodos de evaluación que contribuyan a decisiones más transparentes y sostenibles.

Además, su enfoque holístico —que une economía, ecología y política— permite anticiparse a nuevas regulaciones ambientales y mantenerse competitivo en un entorno que exige cada vez más responsabilidad social y climática. El hecho de que los resultados iniciales ya hayan sido publicados en ACS Sustainable Resource Management demuestra su validez científica.

A futuro, se espera que este modelo evolucione y se complemente con nuevos estudios. La colaboración entre el sector privado, la academia y los organismos públicos será clave para convertirlo en una plataforma de transformación profunda, no solo a nivel corporativo sino también sectorial y nacional.

marco de descarbonización P&G

La sostenibilidad como motor de innovación

El marco de descarbonización P&G es un claro ejemplo de cómo la innovación aplicada a la sostenibilidad puede transformar las operaciones empresariales y, al mismo tiempo, influir positivamente en todo un sector. Al abordar tanto las emisiones directas como indirectas, y combinar herramientas técnicas avanzadas, este proyecto se posiciona como un hito dentro de la estrategia climática de P&G.

El camino hacia la neutralidad de carbono exige más que compromisos: requiere herramientas prácticas, colaboraciones estratégicas y voluntad de cambio. El marco impulsado por P&G y sus socios es una apuesta concreta por ese futuro sostenible, donde las decisiones basadas en datos y ciencia marcarán la diferencia.

Derechos humanos en riesgo: de la omisión institucional a la resistencia civil

Por Aldo Farrugia

En los últimos años, el mundo ha sido testigo de un preocupante retroceso en materia de derechos humanos. En países democráticos y autoritarios por igual, se están normalizando prácticas que vulneran las libertades más básicas:

  • Represión de la protesta social en lugares como Irán, Rusia o Nicaragua.
  • Uso excesivo de la fuerza y militarización en países como Colombia, Estados Unidos y Brasil.
  • Persecución política y censura en Hong Kong, Turquía y Egipto.
  • Migración forzada por violencia, hambre o crisis climática, sin garantías de protección internacional.
  • Y en todo el planeta, un patrón constante: criminalización de la pobreza, del disenso y de las minorías.

Lo alarmante no es solo que estas violaciones ocurran, sino que muchas veces son legitimadas o minimizadas por los propios gobiernos. En este escenario global, la defensa de los derechos humanos se convierte en un acto de resistencia.

En nuestro país, las cifras hablan por sí solas:

  • Más de 100 mil personas desaparecidas, la mayoría sin respuesta estatal.
  • Feminicidios y violencia de género sistemática.
  • Criminalización de defensores del territorio y periodistas (México es uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo).
  • Cárceles sobrepobladas con miles de personas presas por pobreza, no por peligrosidad.
  • Violencia institucional contra personas con discapacidad, indígenas y migrantes.

Frente a este panorama, lo que se espera es una respuesta clara, firme y autónoma de instituciones como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). Sin embargo, la CNDH ha mantenido una postura débil, opaca y, en muchos casos, más cercana al poder que a las víctimas.

Mientras las instituciones callan, la sociedad civil organizada se levanta. Organizaciones, colectivos y personas activistas asumen la defensa de los derechos humanos como una responsabilidad ineludible. Su trabajo consiste en:

  • Documentar violaciones.
  • Acompañar legal y emocionalmente a las víctimas.
  • Exigir cambios estructurales.
  • Luchar contra la impunidad y la normalización de la violencia.

Estas acciones no son pequeñas. Son un contrapeso fundamental ante un Estado que falla sistemáticamente.

México enfrenta cifras alarmantes de desaparición forzada, tortura, extrosión,  “cobro de piso y violencia estructural contra mujeres, personas LGBTIQ+, comunidades indígenas, periodistas y quienes viven en pobreza extrema. 

En este contexto, hablar de derechos humanos es urgente y necesario, no como discurso, sino como acción con resultados tangibles.

Hoy quiero platicarles y resaltar la labor de organizaciones como Documenta, se especializa en ofrecer soluciones alternas a la discriminación y desventajas estructurales que enfrentan grupos invisibilizados y marginados, especialmente frente a un Estado marcado por la impunidad. Con una convergencia de asesoría legal, investigación rigurosa, incidencia política y narrativas artísticas:

  • Enfoca su acción en temas como la criminalización de la pobreza, delitos menores, la detención preventiva y la tortura.
  • Trabaja junto a personas en situación de pobreza, individuos con discapacidad, población BIPOC (Black, Indigenous and People of Color), activistas y personas privadas de su libertad.
  • Opera con un enfoque interseccional para entender cómo intersecan género, origen étnico, condición económica, discapacidad y otros factores en las violaciones a sus derechos. 
  • Sus estrategias incluyen: litigio estratégico, fortalecimiento de capacidades locales, investigación documentada e incidencia política.

Este trabajo posiciona a Documenta como un actor clave que no sólo expone violaciones, sino que propone soluciones viables desde la base comunitaria.

Para que la defensa de los derechos humanos no recaiga solo en organizaciones, como ciudadanos podemos:

  1. Informarnos y compartir información responsable sobre violaciones.
  2. Participar activamente en iniciativas que promuevan la rendición de cuentas.
  3. Apoyar —con tiempo, asesorías o donaciones— a organizaciones como Documenta.
  4. Exigir a nuestras autoridades mecanismos de investigación y sanción efectivos, no discursos vacíos.

Nuestra democracia se define por cómo protegemos a quienes están más expuestos a la injusticia. Cuando la defensa institucional falla, es la sociedad quien debe asumir el rol de vigilante. Organizaciones como Documenta demuestran que es posible transformar esa frustración en acción, pero su labor necesita respaldo. 

Defender los derechos humanos es una responsabilidad colectiva, no una opción.

Más info aquí: @documenta_ac


El valor del altruismo, por Aldo Farrugia

Aldo Farrugia es un mexicano comprometido con el altruismo y la RS. Fundador y Director de Comunal, una agencia que promueve el impacto social mediante consultoría, marketing con causa y conferencias. También preside la Fundación Comunal, dedicada al fortalecimiento de organizaciones sin fines de lucro.

Con una formación en Mercadotecnia y certificaciones en Estrategia Comercial y Sostenibilidad, ha colaborado con más de 50 ONGs, enfocándose en ayudar a diversos grupos vulnerables, desde personas con discapacidad hasta pacientes con cáncer.

Busca transformar el individualismo en activismo, fomentando la empatía y la participación social entre los mexicanos. En 2023, desafió sus propios límites al correr el maratón de la CDMX a ciegas para apoyar a niños con retinoblastoma, logrando recaudar más de $500,000 mxn y obteniendo un Récord Guinness.

Grupo Xcaret celebra 24 años consecutivos de recibir el distintivo ESR® del Cemefi

Grupo Xcaret celebra este 2025 un logro que va más allá de un reconocimiento: la obtención por 24 años consecutivos del Distintivo ESR® (Empresa Socialmente Responsable), otorgado por el Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi). Esta distinción valida el compromiso sostenido y tangible del Grupo: con la responsabilidad social, y representa una oportunidad para visibilizar cómo vivimos, desde la práctica, una forma de gestión basada en la ética, la sostenibilidad y el respeto por las personas, la cultura y el planeta.

“En Grupo Xcaret, la sostenibilidad no es un área de colaboración dentro del Grupo: es nuestra forma de hacer empresa, de hacer recreación turística sostenible y de contribuir al país. Lo vivimos en cada parque, hotel y comunidad con la que colaboramos”, señaló Miriam Alonso Pacheco, Subdirección de Sostenibilidad en Grupo Xcaret.

De acuerdo con datos de Cemefi, este año solo 1,065 empresas grandes en México obtuvieron el Distintivo ESR®. De ellas, apenas 17 están en Quintana Roo, y menos del 1% ha logrado mantener el distintivo de forma ininterrumpida por más de dos décadas.

Grupo Xcaret ha sido pionero en el sector turístico al adoptar la responsabilidad social como una forma de hacer empresa. Más allá de figurar en una lista, lo relevante ha sido sostener este compromiso de forma continua durante 24 años consecutivos.

Grupo XcaretGrupo Xcaret

El proceso de evaluación del Distintivo ESR® se basa en una metodología transversal e independiente que revisa indicadores sociales, ambientales, éticos y de gobernanza. Todo esto se valida con registros, mismos que dan testimonio de la forma en que opera la organización y qué impacto genera. El Distintivo también representa un vínculo con la identidad cultural de México, ya que la estatuilla está intervenida con la técnica tradicional de chaquira sobre cera de Campeche, realizada por el taller de la Maestra Artesana Perla Carrillo, originaria de la comunidad de Mezquitic, Jalisco. 

“Desde nuestros inicios, la sostenibilidad forma parte del modelo único de gestión de Grupo Xcaret y se construye todos los días, en cada área del Grupo. Se refleja en la forma en la que cuidamos nuestro entorno, protegemos el patrimonio natural y cultural de México, y generamos prosperidad compartida junto con nuestras comunidades, aliados y colaboradores.”, añadió Miriam Alonso.

Este 2025, Grupo Xcaret reafirma que ser una Empresa Socialmente Responsable no es una meta alcanzada, sino un compromiso vivo, constante y compartido, que honra el respeto a la integridad a las personas, a la cultura, a la naturaleza y a las generaciones por venir. Y lo hace con la misma convicción que ha guiado su historia desde el inicio: “hacer más feliz al planeta, contagiando su gran amor por México”.

7 brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO: Estudio

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El camino hacia el liderazgo ejecutivo no es igual para todas las personas. Un reciente estudio de Women’s Power Gap reveló los patrones y obstáculos en las trayectorias profesionales de las y los CEOs del índice S&P 500, haciendo hincapié en las disparidades que enfrentan las mujeres en su ascenso. La investigación excluyó a fundadores —que representan el 6% del total— debido a que no siguen una ruta tradicional. Cabe destacar que ninguno de los 29 fundadores en el estudio era mujer.

Este estudio permite visualizar con claridad las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO al explorar las posiciones previas a ser nombradas como máximas líderes. A través de una revisión funcional de estos roles, el estudio arroja luz sobre los desafíos estructurales y culturales que aún persisten en el ámbito corporativo. Aquí te presentamos algunas brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO.

7 brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO

1. Aumento en el número de mujeres CEO, pero con desafíos latentes

Actualmente, 48 mujeres ocupan el cargo de CEO en las principales empresas de Estados Unidos, una mejora notable en comparación con las 9 que había en el año 2000. Esta cifra representa casi el 10% del total en el S&P 500. En 2024, 11 mujeres fueron nombradas CEO, lo cual equivale al 17% de los nuevos nombramientos, lo que indica avances modestos pero constantes.

Sin embargo, este crecimiento sigue siendo limitado cuando se analiza la evolución histórica. A pesar de representar la mitad de la fuerza laboral, las mujeres siguen estando significativamente subrepresentadas en los niveles más altos de decisión. El avance hacia posiciones de liderazgo continúa siendo desigual, evidenciando las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO, incluso en un contexto de mayor visibilidad y promoción de la equidad.

brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO

2. Invisibilidad de las mujeres de color en la cima corporativa

El estudio reveló que solo seis mujeres CEO en el S&P 500 son asiáticas, mientras que no hay representación de mujeres afroamericanas ni latinas. Esta falta de diversidad étnica agrava las brechas estructurales, y se refleja también entre los ejecutivos mejor pagados, donde las mujeres de color apenas alcanzan el 3%, frente al 18% de los hombres de color.

Este dato alerta sobre una doble barrera: género y raza. Las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO de grupos racializados son aún más profundas, afectando tanto su acceso a oportunidades como su permanencia en roles estratégicos. A pesar de los esfuerzos de diversidad e inclusión, la representación real de mujeres de color en puestos de alto liderazgo sigue siendo ínfima.

3. Las mujeres CEO están más calificadas, pero enfrentan trayectorias más largas

El análisis muestra que las mujeres que llegan a la posición de CEO suelen tener credenciales iguales o incluso superiores a las de sus pares hombres. De hecho, son 32% más propensas a ocupar el rol de presidenta antes de ser nombradas CEO, lo que implica un paso adicional en su trayectoria profesional.

Esta diferencia puede interpretarse como un indicio de que las empresas exigen a las mujeres más validaciones antes de otorgarles el máximo cargo. Las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO también incluyen la percepción del riesgo asociado a su nombramiento. Esto refuerza la necesidad de revisar los criterios de selección desde una perspectiva de equidad real.

brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO

4. Menor presencia femenina en posiciones con responsabilidad de P&L

Solo el 24% de los llamados “launch roles” —puestos con responsabilidad directa sobre ganancias y pérdidas— están ocupados por mujeres. Estas posiciones son consideradas la antesala al rol de CEO y, sin acceso a ellas, muchas mujeres quedan fuera del camino hacia la alta dirección.

A menudo, las mujeres son canalizadas hacia funciones como Recursos Humanos, Sostenibilidad o Comunicación, que si bien son estratégicas, no son vistas como puertas de entrada al liderazgo ejecutivo. Esta segregación funcional es una de las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO, ya que limita sus posibilidades de demostrar capacidades directivas ligadas a resultados financieros.

5. El último escalón: una caída inexplicable en la transición final

Aun cuando logran ocupar launch roles, las mujeres experimentan una caída notable en el paso final hacia la dirección general. Representan el 24% de estas posiciones, pero solo el 8% accede al cargo de CEO, una caída del 67% que no puede explicarse solo como un problema de pipeline.

Este fenómeno, identificado como una manifestación clara del “techo de cristal”, muestra que las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO también están ligadas a sesgos en los procesos de selección. A pesar de estar listas y presentes, muchas mujeres no son consideradas como candidatas viables por razones que siguen siendo poco transparentes.

brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO

6. Ausencia total de mujeres fundadoras como CEOs en el S&P 500

De los 500 CEOs analizados, 29 eran fundadores y todos eran hombres. Esto muestra que el emprendimiento tampoco es una vía de acceso al liderazgo corporativo para las mujeres en el contexto de las grandes empresas públicas. La falta de inversión en proyectos liderados por mujeres refuerza esta tendencia.

Este dato es crítico porque evidencia que las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO también se reproducen en los ecosistemas de innovación y capital. La falta de acceso a financiamiento para mujeres fundadoras impide que construyan empresas que puedan escalar y eventualmente cotizar en bolsa, perpetuando su invisibilidad.

7. La industria importa: la representación femenina varía por sector

El estudio encontró que el porcentaje de mujeres CEO difiere considerablemente entre sectores. Las industrias de servicios públicos y materiales cuentan con un 15% y 11% de mujeres líderes respectivamente, mientras que sectores como tecnología, finanzas y energía apenas alcanzan el 4%.

Esto sugiere que algunos sectores están abiertos a criterios más amplios de liderazgo o tienen culturas organizacionales más inclusivas. Las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO están influenciadas por los valores dominantes en cada industria, por lo que comprender estos matices es clave para diseñar intervenciones efectivas.

brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO

Este análisis nos muestra que las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO son complejas, multidimensionales y profundamente arraigadas en las estructuras corporativas tradicionales. Aunque hay avances, como el aumento en el número de mujeres al frente de grandes empresas, persisten barreras invisibles en el acceso, permanencia y legitimación del liderazgo femenino.

Para el ecosistema de responsabilidad social empresarial, estos hallazgos deben ser un llamado a la acción. Promover trayectorias equitativas al liderazgo requiere transformar no solo los sistemas de reclutamiento y promoción, sino también los imaginarios sobre quién puede —y debe— liderar en la economía global. Las empresas comprometidas con la equidad tienen en este estudio una hoja de ruta clara para actuar, si quieres consultarlo da click aquí.

4 señales de que la sostenibilidad continúa avanzando 

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En un momento en que la narrativa común habla de la sostenibilidad como si estuviera “en una encrucijada”, es hora de dejarlo claro: no hay dos caminos posibles. El único rumbo viable es el que prioriza al planeta, a las personas y al largo plazo. Hoy, más que nunca, la sostenibilidad continúa avanzando como una estrategia de negocio necesaria, no opcional.

Las empresas que aún se preguntan si deben actuar, ya están quedándose atrás. Los datos son contundentes: los desastres naturales ya afectan economías completas, los consumidores están elevando sus exigencias y los valores compartidos se han convertido en el nuevo diferenciador competitivo. La sostenibilidad continúa avanzando, no como una moda, sino como una urgencia respaldada por cifras, mercados y expectativas sociales. Un artículo de Sustainable Brands nos comparte 4 señales clave en materia.

4 señales de que la sostenibilidad continúa avanzando 

1. Liderazgos que marcan la pauta

Más del 70 % de las personas encuestadas en EE. UU. —de todas las generaciones y afiliaciones políticas— quieren que las empresas mantengan el rumbo en temas como cambio climático y diversidad. No hay duda: los líderes empresariales ya no pueden guardar silencio ni evadir responsabilidades sociales.

Esta demanda se traduce en una oportunidad estratégica. Las organizaciones que entienden que la sostenibilidad continúa avanzando están invirtiendo en liderazgos valientes, que comunican con claridad, toman decisiones con enfoque ético y marcan tendencia con propósito.

sostenibilidad continúa avanzando

2. Las decisiones de consumo son más conscientes

Cada vez más personas eligen con la cartera: el 49 % de los consumidores en EE. UU. afirman haber comprado un producto sostenible el último mes, un aumento significativo respecto a 2024. Esta tendencia demuestra que el consumo responsable ya no es marginal, sino creciente.

Las marcas que entienden que la sostenibilidad continúa avanzando están rediseñando su oferta y mensaje. La elección ya no depende solo de precio o calidad, sino de valores: las personas están dispuestas a premiar o castigar con base en la ética empresarial.

3. El crecimiento económico tiene un nuevo motor

El mercado de productos sostenibles está creciendo 71 % más rápido que el convencional. Solo en EE. UU., se espera que las ventas en este rubro superen los 217 mil millones de dólares en 2025, y alcancen más de 400 mil millones en 2032.

Esto evidencia que la sostenibilidad continúa avanzando no solo como una tendencia social, sino como un impulsor clave de rentabilidad. Las empresas que la adoptan con autenticidad están encontrando nuevas rutas de expansión, innovación y fidelización.

sostenibilidad continúa avanzando

4. Los valores construyen lealtad de marca

Un consumidor que conecta emocionalmente con una marca por sus valores será fiel más allá del precio o la conveniencia. La sostenibilidad continúa avanzando como eje de conexión profunda con las audiencias, construyendo relaciones más sólidas y duraderas.

Como afirmó Paul Polman, “el peor mensaje que puede enviar un líder es el silencio”. La neutralidad ya no es percibida como prudencia, sino como falta de convicción. Hablar de sostenibilidad con autenticidad es hoy un acto de liderazgo.

Claves para comunicar con impacto en medio del ruido

1. Enfócate y prioriza. Ya no basta con declaraciones bonitas. Identifica los temas materiales para tu empresa, define uno prioritario y comunica con claridad, consistencia y enfoque.

2. Habla claro. Elimina el lenguaje técnico. Usa palabras que la gente entienda y sienta cercanas: salud, agua limpia, bienestar. Si no lo diría alguien de confianza en una conversación real, no lo digas así.

sostenibilidad continúa avanzando

3. Hazlo personal. Relaciona los beneficios de la sostenibilidad con la vida diaria de las personas: su salud, su ahorro, su tranquilidad. La empatía conecta más que cualquier gráfico de impacto.

La sostenibilidad continúa avanzando como el único camino viable para las empresas que buscan ser relevantes, resilientes y responsables. No se trata de elegir entre propósito o ganancias: se trata de entender que una no existe sin la otra.

Hoy, liderar con visión implica actuar con compromiso ambiental y social, pero también comunicar con valentía. Porque quedarse callado ya no es una opción. La sostenibilidad no es una apuesta: es el nuevo estándar.

Aleatica y Tec de Monterrey presentan herramienta de autodiagnóstico ASG

Las ciudades enfrentan cada vez más desafíos derivados del cambio climático. Fenómenos como lluvias extremas, inundaciones o temperaturas récord han dejado en claro que la infraestructura vial necesita evolucionar para hacer frente a estas nuevas realidades. No solo se trata de garantizar la movilidad y seguridad de los usuarios, sino también de asegurar que las vías y sistemas que conectan al país resistan condiciones cada vez más impredecibles.

Por otro lado, resulta importante considerar que el sector de la infraestructura vial y la construcción es responsable de casi el 40% las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), por lo que su participación en la búsqueda de alternativas que permitan mitigar su impacto ambiental, así como crear soluciones para ofrecer vialidades más resilientes, es pieza clave cuando se piensa en lograr un futuro con ciudades más sostenibles.

Conscientes de este reto, Aleatica y el Centro para el Futuro de las Ciudades (CFC) del Tec de Monterrey han desarrollado una herramienta de autodiagnóstico ASG que busca impulsar la adopción de estos criterios entre las empresas del sector, misma que no sólo es de libre acceso, sino que ofrece a las organizaciones una guía clara para medir, evaluar y mejorar su desempeño en sostenibilidad.

Un lanzamiento que impulsa la transformación del sector

El 4 de junio de 2025, en la Ciudad de México, se llevó a cabo un encuentro que reunió a representantes de empresas, academia y sociedad civil con motivo de la presentación oficial de una plataforma desarrollada por Aleatica y el Tec de Monterrey, la cual busca impulsar una transformación sostenible dentro del sector de la movilidad vial.

Durante la presentación se explicó que la plataforma está diseñada para que empresas concesionarias, constructoras, operadoras de servicios de infraestructura, compañías de transporte, y fabricantes o desarrolladores de tecnología relacionada con la movilidad, así como actores que formen parte de la cadena de valor de estos sectores, puedan evaluar su nivel de adopción de criterios ASG con base en 53 indicadores clave. A partir de este análisis, las organizaciones podrán identificar fortalezas, áreas de oportunidad y riesgos, para luego acceder a recomendaciones y buenas prácticas que les permitan avanzar hacia una operación más responsable.

herramienta de autodiagnóstico ASG

Además, esta plataforma busca generar información de valor, un lenguaje común y una directriz compartida que facilite la colaboración y acción entre empresas del ramo, pues, tal como expresó Vanessa Silveyra, directora global de sostenibilidad y atención al usuario de Aleatica:

 “Solo a través de la colaboración podremos generar un impacto positivo real en nuestras ciudades, comunidades y el planeta”.

Vanessa Silveyra, directora global de sostenibilidad y atención al usuario de Aleatica.

Un proceso colaborativo y sectorial detrás de la herramienta de autodiagnóstico ASG

La creación de esta herramienta de autodiagnóstico ASG fue resultado de un proceso colaborativo iniciado en 2024. Aleatica y el CFC organizaron una serie de talleres y espacios de diálogo con más de 35 organizaciones del sector, entre empresas, especialistas y académicos, que aportaron su experiencia y visión para la construcción de una solución útil, concreta y adaptada a las necesidades reales de este campo.

La metodología utilizada partió de estándares internacionales, como los desarrollados por SASB, pero fue adaptada de forma específica al contexto de la movilidad vial y carretera. “No se trata de copiar fórmulas”, explicó Perla Martínez, líder de Ciudades y Cambio Climático del CFC. “Se trata de crear herramientas hechas a la medida que puedan ofrecer resultados reales y aplicables”.

Cada fase del proyecto consideró momentos de retroalimentación, evaluación y validación con expertos del sector. La finalidad no solo era crear una herramienta diagnóstica, sino también generar conocimiento útil que pueda alimentar futuras estrategias públicas y privadas hacia una infraestructura más sostenible.

Perla Martínez también destacó que esta herramienta permite generar datos valiosos:

“Es un insumo útil y práctico para las empresas, pero también nos permitirá, desde la academia, identificar retos específicos y crear nuevas estrategias para apoyar al sector en su transición hacia la sostenibilidad”.

Perla Martínez, líder de Ciudades y Cambio Climático del CFC.

Un recurso para evaluar, aprender y transformar el sector

La herramienta de autodiagnóstico ASG se compone de tres elementos esenciales: un cuestionario con 53 indicadores que permiten conocer el nivel de madurez de la empresa en sostenibilidad; una colección de buenas prácticas organizadas por fases para fortalecer capacidades; y un marco de referencia por industria para orientar los esfuerzos hacia objetivos estratégicos.

No solo se trata de medir, sino de aprender. Las empresas que utilicen esta plataforma recibirán recomendaciones específicas según su nivel de madurez (básico, intermedio o avanzado), y podrán establecer un plan de mejora continua que impacte positivamente tanto en su operación como en el entorno social y ambiental.

herramienta de autodiagnóstico ASG

Además, al agregar los datos de diversas empresas del sector, el Centro para el Futuro de las Ciudades podrá generar análisis más amplios que ayuden a diseñar políticas públicas, programas de capacitación y nuevas herramientas que refuercen el camino hacia una movilidad más verde, todo lo cual, se traducirá en beneficios no solo para las empresas, sino para toda la sociedad. Vanessa Silveyra reafirmó el compromiso de Aleatica con esta transformación:

“Como líderes en sostenibilidad, no basta con hacer bien las cosas. Debemos convocar a los demás actores del sector para avanzar juntos en una agenda común que tenga como centro al planeta, las personas y el buen gobierno corporativo”.

Vanessa Silveyra, directora global de sostenibilidad y atención al usuario de Aleatica.

Aleatica: un liderazgo que impulsa el cambio

La plataforma lanzada por Aleatica y el Tec de Monterrey representa mucho más que un recurso técnico. Es una apuesta decidida por transformar un sector clave para el desarrollo urbano y la lucha contra el cambio climático. Con esta iniciativa, ambas instituciones se colocan a la vanguardia del impulso a prácticas empresariales más responsables y sostenibles.

El sector de la movilidad vial necesita nuevas herramientas para adaptarse a los desafíos actuales, por lo que esta herramienta de autodiagnóstico ASG no solo facilita ese proceso, sino que también construye puentes de colaboración, aprendizaje y mejora continua entre actores que comparten la misma responsabilidad ambiental y social.

Con este esfuerzo, Aleatica y el Tec de Monterrey demuestran que es posible liderar con propósito y, al hacerlo, inspiran a más empresas a tomar decisiones conscientes, a medir su impacto y a comprometerse con un futuro donde la infraestructura no solo conecte destinos, sino también contribuya activamente al bienestar del planeta.

 Día Mundial del Medio Ambiente, un llamado a la acción empresarial

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Por Fernanda Aguilar, Gerente de Sostenibilidad en Genomma Lab

El verdadero progreso se refleja en la capacidad para proteger y preservar el mundo que nos rodea. Con acciones concretas y una visión a largo plazo, es posible construir un futuro donde desarrollo y sostenibilidad avancen de manera paralela, asegurando que las próximas generaciones disfruten de un planeta saludable y equilibrado. 

El Día Mundial del Medio Ambiente es una fecha propicia para tener en cuenta que las empresas tienen en sus manos la capacidad de contribuir a cambiar el rumbo, de convertir desafíos en oportunidades y de dejar una huella positiva en la historia. 

En ese contexto, desde nuestra experiencia en Genomma Lab, entendemos que la sostenibilidad no es una meta aislada, sino parte esencial de una manera distinta de hacer negocios. Hemos adoptado prácticas que reflejan este compromiso: desde la protección de millones de abejas, hasta el impulso de la economía circular y el diseño de instalaciones industriales con estándares internacionales en eficiencia y sustentabilidad. Cada acción representa una convicción: es posible crecer cuidando lo que nos rodea.

Genomma Lab sostenibilidad

Hemos dado pasos firmes hacia un modelo de negocio más sostenible y responsable con el medio ambiente. 

En los últimos dos años, uno de los avances más significativos ha sido la apertura de laboratorios apícolas asociados a la marca Tío Nacho®, en Colombia, Florida y Costa Rica. Estas instalaciones no sólo resguardan a más de cuatro millones de abejas, sino que también impulsan la polinización en alrededor de 900 hectáreas, contribuyendo a la preservación de la biodiversidad en los países donde tenemos operaciones. A la par, se han desarrollado programas para incentivar el reciclaje de los envases de fórmulas lácteas como Novamil®, integrando campañas educativas para fomentar hábitos de consumo más conscientes.

El Complejo Industrial de San Cayetano, en el Estado de México, representa otro paso en la dirección correcta. Diseñado bajo criterios de eficiencia ambiental, cuenta con la certificación EDGE (Excellence in Design for Greater Efficiencies), que avala reducciones sustanciales en el uso de energía, agua y materiales en su proceso de diseño y construcción. Estos esfuerzos han sido reconocidos por organismos internacionales, como lo reflejan las calificaciones obtenidas en MSCI ESG Ratings y la presencia en índices como el Dow Jones Sustainability Index MILA.

La sostenibilidad también implica mirar hacia adentro. Por ello, se han fortalecido los vínculos con proveedores a través de programas orientados a mejorar prácticas ambientales y sociales a lo largo de la cadena de suministro. Internamente, se opera bajo un Sistema de Gestión Ambiental y Social (SGAS), que articula más de 50 procedimientos evaluados anualmente por entidades como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Corporación Financiera Internacional (IFC), lo que permite asegurar una administración de recursos alineada con estándares internacionales. 

Genomma Lab sostenibilidad

El uso responsable del agua es uno de los pilares de nuestra estrategia ambiental. Contamos con una política enfocada en el uso eficiente del recurso y operamos una planta de tratamiento que garantiza la calidad del agua en nuestros procesos. Para 2025, se prevé una optimización aún mayor en este rubro. En paralelo, hemos logrado que 100% de los residuos peligrosos sean tratados adecuadamente y que más del 40% de los no peligrosos se reciclen o reutilicen. A través de alianzas como la que mantenemos con CHEP®, hemos evitado la tala de más de 5,600 árboles y la emisión de 1.2 millones de kilogramos de CO₂.

Estas acciones están alineadas con marcos internacionales como The Taskforce on Nature-related Financial Disclosures (TNFD), lo que permite integrar la gestión de riesgos ambientales en nuestro modelo de negocio. También impulsamos la innovación sostenible en nuestros productos: una parte importante de nuestros empaques ya es reciclable o contiene materiales reciclados. En México, algunos envases incluyen hasta 30% de material post consumo, y en Colombia, 100% de nuestras cajas de cartón provienen de residuos agroindustriales como el bagazo de caña de azúcar y tamo de arroz. La sostenibilidad, más que una meta, se ha convertido en una manera de operar.

Nuestro compromiso es seguir avanzando con coherencia y convicción, integrando la sostenibilidad como parte de nuestro modelo de negocio, no como un añadido. Cuidar el medio ambiente, innovar con propósito y generar valor compartido no son esfuerzos aislados, sino parte de una visión más amplia sobre el rol que las empresas debemos asumir. Porque cuando la acción se alinea con la responsabilidad, podemos ser más que testigos del cambio: podemos ser parte activa de una transformación que realmente trascienda generaciones.

¿Sin agua en 2030? Esta ciudad moderna está al borde del colapso hídrico

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El reloj avanza sin pausa para Kabul. La capital afgana, con más de 7 millones de habitantes, se enfrenta a una crisis hídrica sin precedentes que podría convertirla en la primera ciudad moderna en quedarse completamente sin agua en 2030. La advertencia proviene de la ONG Mercy Corps, que ha documentado una caída de hasta 30 metros en los niveles de sus acuíferos en tan solo una década.

De acuerdo con The Guardian, este escenario no solo plantea una amenaza local: es un llamado urgente para la comunidad internacional. Lo que sucede en Kabul es un espejo de lo que podría ocurrir en otras ciudades del mundo si no actuamos con decisión y con visión de largo plazo. Es momento de dejar de ver el agua como un recurso inagotable.

Sin agua en 2030: una crisis con rostro humano

Lo que en otros lugares se discute en cifras, en Kabul se vive en carne propia. Las familias deben decidir entre comprar comida o pagar por agua, que puede absorber hasta el 30 % de sus ingresos. Más del 60 % se ha endeudado solo para cubrir este recurso básico, y casi la mitad de los pozos de la ciudad se han secado.

La desigualdad se hace evidente cuando empresas privadas excavan nuevos pozos y revenden el agua a precios inflados. Mientras tanto, las autoridades carecen de los medios –y en muchos casos, de la voluntad política– para frenar la sobreexplotación y garantizar el acceso equitativo.

Los habitantes de Kabul no solo enfrentan la escasez, sino también la contaminación: el 80 % de las aguas subterráneas se consideran insalubres por su alto contenido de residuos, salinidad y arsénico. La crisis, más que hídrica, es estructural.

sin agua en 2030

Urbanización desmedida, gobernanza ausente

En apenas dos décadas, Kabul pasó de tener menos de un millón de habitantes a más de siete. Esta expansión urbana desregulada ha puesto una presión descomunal sobre los recursos hídricos, y los acuíferos no logran recargarse al ritmo en que son explotados: 44 millones de metros cúbicos más por año, según Mercy Corps.

La falta de una política pública eficaz y una gobernanza debilitada han perpetuado este desequilibrio. El problema no es solo técnico o ambiental: es una crisis de gestión, planeación y responsabilidad intergubernamental.

Desde la óptica de la responsabilidad social, urge que tanto gobiernos como empresas reconozcan su rol en esta cadena de decisiones que lleva al desastre. No se trata solo de eficiencia, sino de ética y justicia intergeneracional.

La ayuda internacional: ausente o paralizada

Uno de los factores más críticos que ha profundizado esta crisis es el congelamiento de fondos internacionales. Desde 2021, tras el regreso del régimen talibán, se han retenido más de 3.000 millones de dólares destinados a agua y saneamiento, mientras que los recortes de USAID han superado el 80 %.

A pesar de las alarmas, la comunidad internacional apenas ha respondido. En 2025, solo se habían recibido 8,4 millones de los 264 millones necesarios para atender el acceso al agua en Afganistán. Esta parálisis amenaza con dejar a millones sin soluciones viables.

Los recortes no solo afectan proyectos de infraestructura, también reducen la capacidad de monitoreo, educación comunitaria y respuesta humanitaria. La falta de inversión en soluciones a largo plazo nos acerca peligrosamente al escenario sin agua en 2030.

Alternativas sostenibles en pausa

Existe al menos una esperanza concreta: el proyecto del acueducto del río Panjshir, que podría abastecer de agua potable a dos millones de personas. Su diseño está terminado, pero requiere 170 millones de dólares para iniciar su ejecución, y aún no cuenta con los fondos suficientes.

Este tipo de iniciativas no solo alivian la presión sobre los acuíferos, sino que permiten sentar bases para una gestión más equitativa y sostenible del agua. Su viabilidad depende de la cooperación internacional y de la confianza en el liderazgo técnico local.

La participación del sector privado con enfoque en inversión de impacto también puede ser una vía. Invertir en infraestructura resiliente no es solo un imperativo moral: también es una oportunidad para crear valor compartido a largo plazo.

sin agua en 2030

El rol del liderazgo social y empresarial

Kabul es un llamado urgente para los actores de la responsabilidad social en todo el mundo. La escasez hídrica no es un fenómeno aislado ni exclusivo del sur global. Lo que sucede hoy en Afganistán podría repetirse en otras ciudades si no se adoptan medidas integrales.

Es momento de que las organizaciones –empresariales, académicas y civiles– promuevan una agenda de corresponsabilidad que priorice la seguridad hídrica. Esto implica desde el monitoreo comunitario hasta la transformación de modelos de consumo y producción.

El caso de Kabul no es solo una tragedia en desarrollo: también es una oportunidad para redefinir cómo nos relacionamos con el agua. El escenario sin agua en 2030 no debe ser una profecía autocumplida.

Lo que estamos presenciando en Kabul debe sacudirnos profundamente. La amenaza de quedarnos sin agua en 2030 no es una exageración, sino una advertencia clara del colapso que ya se vive en algunos rincones del planeta. Es tiempo de actuar con responsabilidad, de invertir en soluciones sostenibles y de ejercer presión desde todos los frentes posibles.

El agua no puede seguir siendo rehén de las crisis políticas ni de la desidia institucional. Es un derecho humano, un bien común y un factor de estabilidad social. En nuestras manos está transformar esta historia de escasez en un ejemplo de resiliencia y acción solidaria.

Tras interceptar barco humanitario rumbo a Gaza, deportan a Greta Thunberg de Israel

La activista climática y defensora de los derechos humanos Greta Thunberg fue deportada de Israel tras su participación en una misión humanitaria con destino a Gaza. La joven sueca fue detenida junto con otros activistas a bordo del barco Madleen, interceptado por las fuerzas israelíes en el Mediterráneo. Su presencia a bordo no solo subraya el carácter simbólico de esta acción, sino también la creciente conexión entre causas climáticas y derechos humanos.

De acuerdo con CNN, el episodio ha generado reacciones inmediatas en la comunidad internacional, particularmente en organizaciones de derechos humanos. Para muchos, el hecho de que deportan a Greta Thunberg de Israel representa un retroceso en la protección de la acción humanitaria pacífica y legítima. Además, reabre el debate sobre el papel de los Estados frente a la cooperación internacional en contextos de emergencia humanitaria prolongada.

Un gesto político que trasciende lo climático

Cuando deportan a Greta Thunberg de Israel, no solo se silencia una voz activista, sino que se reprime una acción solidaria que cuestiona el status quo. Thunberg, famosa por evitar los viajes en avión y por su lucha frontal contra el cambio climático, se encontraba en la región como parte de una misión con fuerte contenido humanitario. El barco Madleen, perteneciente a la Coalición de la Flotilla de la Libertad, pretendía romper el bloqueo sobre Gaza.

Esta deportación revela cómo los activismos se intersecan y se tornan incómodos para gobiernos que consideran cualquier desafío al bloqueo como un acto hostil. El activismo climático ha adquirido una dimensión transversal que, en este caso, toca directamente el ámbito de los derechos humanos y la soberanía territorial. La reacción del Estado de Israel se enmarca dentro de su política de seguridad, aunque muchas voces la consideran desproporcionada y contraria al derecho internacional.

En particular, las organizaciones de responsabilidad social ven en este caso un mensaje preocupante: se criminaliza la solidaridad. Deportan a Greta Thunberg de Israel, pero también desalientan futuras acciones humanitarias que intenten brindar auxilio a una población en situación límite.

El bloqueo a Gaza: una crisis ignorada

El contexto en el que deportan a Greta Thunberg de Israel no puede entenderse sin mirar hacia Gaza. Con más de 600 días de conflicto y 11 semanas de bloqueo total a la ayuda humanitaria, el enclave palestino se encuentra al borde de una catástrofe alimentaria. Según informes respaldados por la ONU, uno de cada cinco habitantes se enfrenta a la inanición.

A pesar de una reciente flexibilización mínima en la entrada de ayuda, la situación dista mucho de mejorar. La comunidad internacional, incluida la propia ONU, ha advertido sobre el riesgo de hambruna masiva y el colapso de los servicios básicos. En este contexto, la misión del Madleen era no solo un acto humanitario, sino también una denuncia directa de una política que afecta a millones de personas.

Interceptar este tipo de embarcaciones y deportar a sus tripulantes, como ocurrió cuando deportan a Greta Thunberg de Israel, supone una estrategia de disuasión que ignora las verdaderas raíces de la crisis. Para la comunidad especializada en responsabilidad social, esta acción representa un límite alarmante a la ayuda internacional.

La respuesta institucional ante la detención

El arresto de Thunberg y otros activistas desató una serie de gestiones diplomáticas, especialmente por parte del Parlamento Europeo. Rima Hassan, eurodiputada francesa y una de las detenidas, fue objeto de esfuerzos coordinados para garantizar su seguridad. La presencia de actores institucionales de alto perfil evidencia la gravedad que representa la detención de civiles en contextos humanitarios.

Francia logró negociar la salida voluntaria de uno de sus ciudadanos, mientras otros cinco se negaron a firmar los documentos de deportación. La postura de estos activistas refuerza la dimensión de resistencia simbólica de la misión. El proceso judicial que se abre para ellos será observado de cerca por defensores de derechos humanos y juristas internacionales.

En contraste, deportan a Greta Thunberg de Israel sin necesidad de procedimiento judicial, debido a su aceptación voluntaria de salir del país. Su decisión evita una confrontación legal, pero no apaga el debate sobre la legalidad de la interceptación del Madleen en aguas internacionales.

La narrativa de la criminalización de la ayuda

Israel ha descrito el barco humanitario como un “yate de selfis” lleno de “celebridades”, minimizando el carácter humanitario de la acción. Esta estrategia discursiva no es nueva y suele usarse para deslegitimar las acciones civiles que cuestionan decisiones políticas estatales. Sin embargo, en este caso, la narrativa se encuentra con una audiencia global más informada y crítica.

Amnistía Internacional ha condenado lo ocurrido, señalando violaciones al derecho internacional por interceptar el barco en aguas internacionales y poner en riesgo a los tripulantes. Esta denuncia se suma a una lista creciente de alertas sobre el uso excesivo de la fuerza y la criminalización de la ayuda humanitaria. Deportan a Greta Thunberg de Israel, pero también intentan deportar una narrativa incómoda para los actores del poder.

Para la comunidad de responsabilidad social, esta dinámica resulta peligrosa: transforma la ayuda en un acto de confrontación política en vez de un deber ético universal. Esto plantea serios desafíos para futuras misiones y llama a redefinir los protocolos internacionales que protejan a quienes brindan auxilio.

Un llamado global a repensar la solidaridad

El caso Thunberg obliga a reflexionar sobre los límites actuales de la acción solidaria en escenarios de conflicto. Deportan a Greta Thunberg de Israel, pero su expulsión reaviva un debate sobre la legitimidad y el alcance de la cooperación internacional no estatal. Las ONG, activistas y entidades multilaterales enfrentan crecientes restricciones para operar en zonas de conflicto prolongado.

En Gaza, donde la ayuda humanitaria es vital, estas restricciones ponen en riesgo millones de vidas. Las recientes muertes de palestinos intentando obtener alimentos en puntos de distribución alternativos evidencian la urgencia de soluciones más eficientes y menos politizadas. La intervención de Thunberg no fue un gesto aislado, sino parte de una estrategia global de visibilización.

La pregunta que queda en el aire es: ¿cómo proteger la acción humanitaria de la instrumentalización política? Deportan a Greta Thunberg de Israel, pero el mensaje de fondo sigue viajando, con fuerza renovada, hacia una comunidad global más consciente.

La deportación de Greta Thunberg por parte de Israel es más que un hecho aislado: simboliza la tensión entre activismo, ayuda humanitaria y control estatal en contextos de conflicto. Para los profesionales en responsabilidad social, este caso representa una alerta sobre los crecientes obstáculos que enfrentan las misiones humanitarias en el mundo actual.

Deportan a Greta Thunberg de Israel y con ello intentan cerrar un capítulo, pero lo abren en la conciencia internacional. La responsabilidad social no puede permanecer al margen de estas dinámicas. Al contrario, debe asumir un rol activo en la defensa del derecho a la solidaridad y en la construcción de espacios seguros para quienes lo ejercen.

Más allá del arcoíris: inclusión que no se borra en julio

Por Azucena Martínez

Cada junio, los colores del arcoíris invaden los logotipos corporativos. Algunas empresas lanzan campañas con mensajes como “Love is love” y organizan eventos para demostrar que están “con la comunidad”. Y aunque es lindo ver señales de apoyo, también es válido preguntarse: ¿eso es todo?

El riesgo de estas acciones es que, si no están respaldadas por una transformación interna, terminen utilizando el apoyo simbólico para capitalizar de forma oportunista un movimiento social. A esto se le conoce como rainbow washing.

¿Y si en lugar de solo cambiar el logo durante un mes, cambiáramos cosas que realmente importan durante todo el año?

Quiero compartirte tres preguntas incómodas que pueden ayudarte a detectar puntos ciegos dentro de tu organización y avanzar hacia una inclusión que sea real, profunda y sostenida.

1. ¿Dónde están las personas LGBTQ+ dentro de tu empresa?

Tener representación diversa es importante, pero no basta con contar cabezas. La pregunta clave no es solo cuántas personas LGBTQ+ hay, sino dónde están y qué tipo de roles ocupan.

Si la mayoría están en diseño, comunicación o producción de eventos, puede que estés repitiendo un patrón conocido como “pink ghetto”: encasillar a personas LGBTQ+ en áreas tradicionalmente consideradas “creativas”, “cuidadoras” o “blandas”. ¿Y las áreas técnicas? ¿La estrategia? ¿La toma de decisiones?

La diversidad no solo se trata de estar presentes, sino de tener oportunidades reales de crecer, aportar y liderar. Si ya estás viendo esta tendencia, esta es tu señal. Una invitación a abrir más puertas y hacerte preguntas sobre cómo se distribuyen las oportunidades dentro de tu equipo.

Más allá del arcoíris
Fuente: Carolina Burbano

2. ¿Cómo estás escribiendo tus vacantes?

La inclusión no empieza con la bienvenida, empieza con la invitación.

Muchas veces los procesos de selección ya tienen sesgos antes de que alguien llegue a la entrevista. ¿Qué palabras estás usando para describir el perfil? ¿Quién redacta las vacantes? ¿Dónde las publicas? ¿Quién siente que puede postularse?

Frases como “líder nato” o “buena presencia” pueden parecer inofensivas, pero en realidad pueden filtrar  a quienes no se identifican con esos estereotipos. Incluso la forma en la que se nombra el puesto “Director de opreaciones”, “Ejecutivo senior” son denominaciones que hacen que una persona no binarix no se sienta invitada.

Un cambio sencillo pero poderoso: agregar tus pronombres en la firma del correo o en la convocatoria. No solo es un gesto de respeto, también abre la puerta para que otras personas se sientan cómodas compartiendo su identidad sin miedo.

Pequeños gestos pueden generar grandes transformaciones. Y sí, el lenguaje importa.

Más allá del arcoíris
Fuente: Carolina Burbano

3. ¿Estás tratando a todo el mundo “por igual”… o estás ignorando las diferencias?

Una frase que se escucha mucho es: “Aquí tratamos a todas las personas por igual”. Suena justo, ¿no? Pero si lo pensamos bien, puede esconder una trampa: la idea de que todas las personas parten desde el mismo lugar, tienen las mismas oportunidades y viven las mismas realidades.

Cuando hablamos de inclusión, la neutralidad muchas veces termina siendo una forma de invisibilizar.

La verdadera equidad reconoce que no todas las personas han tenido el mismo camino. Que hay quienes enfrentan microagresiones, prejuicios, discriminación, inseguridad al visibilizarse o miedo a no “encajar”. Por eso, más que tratar a todo el mundo “igual”, se trata de crear condiciones para que las diferencias no se traduzcan en desventajas.

Nombrar no es dividir. Nombrar, en muchos casos, es reconocer.

Para cerrar: Acciones > arcoíris

Como escribió Lily Zheng en su artículo Your Rainbow Logo Doesn’t Make You an Ally:

“Considere retirar el logotipo del arcoíris el año que viene. Deje que sus acciones de aquí al siguiente Pride demuestren su compromiso con la comunidad LGBTQ+, en cambio.”

Más allá del arcoíris

Ser aliade no es una identidad, es una práctica constante. No se trata de “hacerlo perfecto” el primer día, sino de construir una cultura donde la mejora sea sostenida, donde se escuche, se repare, se aprenda, se actúe.

En muchas empresas, las personas LGBTQ+ no solo trabajan: también educan, corrigen, explican, diseñan iniciativas, representan a toda la comunidad, lidian con sesgos y navegan la incomodidad de forma silenciosa para evitar confrontaciones… todo eso, además de cumplir con sus responsabilidades laborales.

La inclusión no es una lista de tareas que se tacha una vez al año. Es una práctica diaria, viva y colectiva. Y como todo proceso, necesita compromiso, humildad y evolución.

Ojalá que el siguiente junio, el orgullo esté en lo que sientan las personas LGBTQ+ por pertenecer al entorno de tu empresa.

Entonces, si tu empresa ya tiene metas ambiciosas para mejorar sus ventas, eficiencia o innovación…
¿Por qué no tener la misma energía para mejorar en inclusión?


Con.tribu.yendo por Azucena Martínez

Azucena Martínez es estratega con más de una década de experiencia colaborando con marcas globales y un firme compromiso con la diversidad, la equidad y la inclusión (DEI). Su formación en instituciones como el Tecnológico de Monterrey, Fudan University y Cambridge Judge Business School le ha brindado bases sólidas, mientras que las experiencias compartidas con personas de contextos diversos han enriquecido su perspectiva y ampliado su visión del mundo.