Por Aldo Farrugia
Desde hace varios años sigo muy de cerca la historia de Álex Roca. Como corredor, su historia me ha inspirado a desafiar mis propios límites; pero, sobre todo, como persona, me ha hecho cuestionarme muchas veces qué significa realmente decir “no puedo”.
Álex tiene parálisis cerebral y una discapacidad física del 76%. Se comunica a través de lengua de signos adaptada y, contra muchos de los pronósticos que escuchó a lo largo de su vida, ha terminado maratones, triatlones y algunas de las pruebas deportivas más exigentes. Pero reducir su historia a sus logros deportivos sería quedarse muy corto.
Álex habla de inclusión, de prejuicios, de la manera en la que miramos la discapacidad y de algo que me parece todavía más importante: de vivir plenamente.
Desde 2023 tuve el sueño de poder traerlo a México. Lo intentamos entonces, pero por distintas circunstancias no fue posible. La idea, sin embargo, nunca se fue.
Tres años después, finalmente sucedió.
Álex vino por primera vez a México para participar en México Siglo XXI, el encuentro organizado por Fundación Telmex Telcel en el Auditorio Nacional frente a 10,000 beneficiados y compartiendo escenario con personalidades como Carlos Slim Domit, Justin Trudeau, Andrew Lloyd Webber, Charlize Theron, Rafael Márquez, Guillermo Ochoa y Javier “Vasco” Aguirre, entre muchos otros.
Pero para mí, lo más especial de su visita sucedió también fuera del escenario.
Durante esos días tuvimos la oportunidad de acompañar a Álex y a su esposa, Maricarme, por distintos lugares de la Ciudad de México. Y en cada uno de ellos pude dimensionar algo que desde las redes sociales es difícil de entender: el impacto que puede tener una persona cuando su historia logra conectar genuinamente con los demás.
Uno de los momentos que más me marcó fue nuestra visita al CRIT Estado de México.
Mientras recorríamos sus instalaciones, familias de niñas y niños que reciben atención ahí se acercaban a Álex. Querían conocerlo, tomarse una fotografía con él, abrazarlo o simplemente decirle unas palabras.
Algunas personas le decían que era una inspiración para ellas; otras, para sus hijos o para algún familiar que vive con discapacidad.Ver esos abrazos fue maravilloso.
Porque detrás de cada uno había una historia diferente, pero también un mensaje en común: ver a alguien como Álex hacer lo que hace puede cambiar la percepción de lo que creemos posible.

También vivimos el Maratón de la Ciudad de México desde otro lugar. Fuimos a apoyar a los corredores y ocurrió algo que me sorprendió muchísimo: algunas personas, en plena carrera, se detenían cuando reconocían a Álex para saludarlo o pedirle una fotografía.
Quienes hemos corrido un maratón sabemos lo que significa detenerse cuando estás buscando un tiempo o simplemente intentando llegar a la meta. Por eso, esos pequeños momentos decían mucho sobre el cariño con el que México lo recibió.
Durante su visita grabamos también un video con Robe Grill; Álex estuvo en COMUNAL Podcast; (escucha el episodio aquí) fuimos al estadio a apoyar al América, donde tuvo la oportunidad de bajar a la cancha y recibir su propia playera; y participó en entrevistas con TV Azteca e Imagen TV.
También hicimos un shooting con GQ México, algo que para mí tiene un significado especial.
Álex ha insistido en la importancia de que la inclusión llegue también a industrias como la moda. Durante décadas hemos construido ideas muy rígidas alrededor de la belleza, los cuerpos y aquello que consideramos “normal”. Tener mayor representación de personas con discapacidad no debería verse como una concesión ni como una campaña extraordinaria, sino como parte natural de la diversidad que existe en nuestra sociedad.
Porque la inclusión también comienza con aquello que vemos.
Pero quizá lo más valioso de todos estos días no fueron los medios, las fotografías, los eventos o las entrevistas.
Fue conocer realmente a Álex y a Maricarme.
Detrás del atleta, del récord Guinness, de las conferencias y de los millones de personas que conocen su historia, encontramos a dos personas extraordinariamente cercanas, divertidas y humanas.
Y eso hizo todavía más poderoso su mensaje. “Los límites te los pones tú.”
Una frase que puede parecer sencilla hasta que conoces la historia detrás de ella.
Álex no pretende decir que todos enfrentamos las mismas circunstancias ni que cualquier obstáculo desaparece simplemente con actitud. Su historia demuestra algo distinto: que muchas veces existen límites impuestos por los prejuicios, por las expectativas de los demás y por aquello que socialmente hemos decidido que una persona “puede” o “no puede” hacer.
Y esos límites sí podemos empezar a romperlos.
Esta visita comenzó para mí como un sueño personal. Quería traer a México a alguien que durante años me había inspirado a correr, a desafiarme y a pensar diferente.
Terminó convirtiéndose en algo mucho más grande.
Durante unos días pudimos llevar su mensaje a medios de comunicación, corredores, familias, niñas y niños, aficionados al futbol y miles de personas que descubrieron o volvieron a escuchar su historia.
Pero también me dejó una reflexión personal. A veces pensamos que para cambiar el mundo necesitamos hacer cosas gigantescas. Álex me recordó que el cambio también comienza cuando una persona decide vivir sin aceptar las etiquetas que otros le pusieron, cuando una familia descubre nuevas posibilidades para su hijo o cuando alguien escucha una historia que le hace replantearse sus propios prejuicios.
Su primer viaje a México terminó, pero estoy convencido de que será solamente el primero de muchos.
Porque todavía quedan muchas historias por contar, muchos prejuicios por romper y muchos límites que demostrar que nunca debieron existir.
Y si algo quedó claro después de estos días es que México conectó profundamente con Álex Roca.
Ahora toca seguir llevando ese mensaje mucho más lejos.
Los límites te los pones tú.
Te invito a seguirlo y conocer más de Álex, si quieres una conferencia con Álex en México búscanos: [email protected]
@alexroca91
www.alexroca91.com

El valor del altruismo, por Aldo Farrugia
Aldo Farrugia es un mexicano comprometido con el altruismo y la RS. Fundador y Director de Comunal, una agencia que promueve el impacto social mediante consultoría, marketing con causa y conferencias. También preside la Fundación Comunal, dedicada al fortalecimiento de organizaciones sin fines de lucro.
Con una formación en Mercadotecnia y certificaciones en Estrategia Comercial y Sostenibilidad, ha colaborado con más de 50 ONGs, enfocándose en ayudar a diversos grupos vulnerables, desde personas con discapacidad hasta pacientes con cáncer.
Busca transformar el individualismo en activismo, fomentando la empatía y la participación social entre los mexicanos. En 2023, desafió sus propios límites al correr el maratón de la CDMX a ciegas para apoyar a niños con retinoblastoma, logrando recaudar más de $500,000 mxn y obteniendo un Récord Guinness.












