¿Qué es la escucha social y por qué ayuda a construir reputación sostenible?

En un mundo interconectado, donde las conversaciones digitales pueden definir el éxito o fracaso de una marca, comprender lo que se dice en redes sociales y plataformas digitales se vuelve fundamental. Aquí es donde entra en juego la escucha social, una herramienta estratégica que permite a las organizaciones detectar oportunidades, riesgos y percepciones en tiempo real.

Más allá del monitoreo tradicional, la escucha social ayuda a las empresas a sintonizar con las expectativas sociales, culturales y ambientales de sus públicos. Esta práctica no solo permite reaccionar, sino anticipar, adaptarse y construir relaciones basadas en confianza, pilares clave para una reputación corporativa sólida y sostenible en el tiempo.

¿Qué es la escucha social y cómo va más allá del monitoreo?

Para entender qué es la escucha social, es necesario distinguirla del simple monitoreo de redes. Mientras el monitoreo se limita a contar menciones, la escucha analiza el tono, contexto y tendencias detrás de esas conversaciones. Es una forma de interpretar los sentimientos y necesidades de los usuarios, más allá de los números.

La escucha social involucra herramientas digitales que recopilan y analizan datos de múltiples fuentes, como redes sociales, blogs, foros y medios digitales. Sin embargo, lo más importante es la capacidad de traducir esa información en conocimiento estratégico.

Esta práctica ayuda a detectar puntos críticos: desde posibles crisis de reputación hasta oportunidades para mejorar productos, servicios o campañas sociales. En resumen, la escucha permite a las marcas estar un paso adelante y demostrar que verdaderamente escuchan a sus comunidades.

qué es la escucha social

La escucha social como base de una comunicación ética

Una de las ventajas más importantes de saber qué es la escucha social es su capacidad de fomentar una comunicación más transparente, ética y basada en valores. Escuchar antes de hablar permite que las marcas respondan de forma más empática y responsable.

Cuando las organizaciones prestan atención a los discursos que emergen en redes, pueden reconocer causas sociales relevantes, preocupaciones ciudadanas y movimientos emergentes. Así, no solo se adaptan, sino que también se alinean con el contexto social.

Además, la escucha social reduce el riesgo de caer en prácticas oportunistas o mensajes que parezcan vacíos. Evita el greenwashing y el pinkwashing al conectar genuinamente con lo que importa a las audiencias, desde la diversidad hasta la sostenibilidad.

Detectar riesgos antes de que escalen

Una empresa que sabe qué es la escucha social no se entera de una crisis cuando es viral, sino cuando apenas empieza a gestarse. Esta anticipación es clave para cuidar la reputación y actuar con rapidez y responsabilidad.

La escucha permite identificar patrones de descontento, cambios en la percepción pública o rumores que podrían escalar. Cuando las señales de alerta se detectan temprano, las respuestas pueden ser más estratégicas, informadas y humanas.

Este enfoque reduce daños reputacionales y también evita consecuencias legales, financieras o sociales. Escuchar a tiempo puede marcar la diferencia entre una marca que se disculpa y una que repara con acciones concretas.

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Construir vínculos con grupos de interés

Entender qué es la escucha social también significa reconocer su poder para fortalecer la relación con los grupos de interés. Involucrar activamente a consumidores, colaboradores, comunidades y aliados genera confianza mutua.

A través de la escucha, las organizaciones pueden comprender mejor qué esperan sus stakeholders: desde mejoras en productos hasta compromisos más claros con la sostenibilidad o la diversidad. Estas expectativas, cuando se atienden, generan lealtad.

Al construir vínculos con base en datos reales, las empresas evitan asumir lo que sus públicos quieren y, en cambio, responden con pertinencia. Esto crea una cultura empresarial más participativa, centrada en el diálogo y la mejora continua.

Escucha social para fortalecer iniciativas de RSE

La escucha también tiene un rol estratégico en las iniciativas de responsabilidad social empresarial (RSE). Permite identificar causas que resuenan auténticamente con las comunidades y entender cómo articular alianzas más efectivas.

Al saber qué es la escucha social, las empresas pueden crear campañas más sensibles, evitar errores de percepción y garantizar que sus acciones sociales sean relevantes y valoradas. Esto da como resultado programas más impactantes y sostenibles.

También facilita evaluar el impacto emocional de las acciones de RSE, más allá de los indicadores cuantitativos. Así, las empresas pueden ajustar sus estrategias, amplificar lo que funciona y reconocer lo que puede mejorar.

¿Cómo comenzar a implementar escucha social?

Adoptar la escucha social requiere más que tecnología; requiere una mentalidad abierta al aprendizaje y a la crítica constructiva. El primer paso es identificar qué plataformas son más relevantes para cada organización y qué tipo de conversaciones desea analizar.

Existen herramientas especializadas que ayudan a filtrar menciones, analizar sentimientos y agrupar temas. Pero lo esencial es contar con un equipo capaz de interpretar los datos y convertirlos en decisiones estratégicas.

La implementación debe ser constante y no solo reactivamente. Invertir en escucha es invertir en inteligencia social, algo cada vez más valioso en un entorno donde la reputación se construye en segundos, pero también puede perderse en un clic.

Saber qué es la escucha social es comprender que no se trata solo de datos, sino de personas. Escuchar con atención y empatía nos permite actuar con responsabilidad, construir relaciones duraderas y generar impacto positivo desde la comunicación.

En una época donde los valores importan tanto como los productos, la escucha social se convierte en un recurso indispensable para las marcas que desean construir una reputación sostenible, alineada con lo que verdaderamente importa a la sociedad.

Pantene se deslinda de Lady Racista y defiende sus valores de inclusión

La conversación en redes sociales volvió a encenderse luego de que se viralizara un video en el que Ximena Pichel, identificada por los usuarios como “Lady Racista”, profiere insultos clasistas y racistas hacia un agente de tránsito de la CDMX. El contenido, ampliamente compartido, generó dudas sobre su supuesta participación en una campaña de Pantene, debido a clips donde se le observa en sets de grabación vinculados al cuidado del cabello.

Según con SDP, frente a los señalamientos, Pantene actuó con rapidez y contundencia. A través de un comunicado oficial, la marca aseguró no tener ninguna relación profesional con la implicada y aclaró que el contenido difundido no forma parte de sus campañas. Así, Pantene se deslinda de Lady Racista y reitera su compromiso con la inclusión y el respeto como pilares de su identidad de marca.

Pantene se deslinda de Lady Racista: una respuesta inmediata

El domingo 6 de junio, Pantene emitió un comunicado en el que niega cualquier tipo de relación laboral, contractual o promocional con Ximena Pichel. “Podemos confirmar que las imágenes en redes sociales no tienen nuestro logo ni forman parte de ninguna producción de Pantene”, aseguró la empresa.

A pesar de que la mujer aparece en grabaciones que podrían interpretarse como parte de una campaña de cuidado del cabello, la marca insistió en que no ha colaborado con ella bajo ninguna modalidad, ni siquiera en esquemas de influencer marketing. Así, Pantene se deslinda de Lady Racista con base en una investigación interna que validó cada una de las evidencias circulando en redes.

Esta reacción rápida fue aplaudida por algunos internautas, quienes destacaron la importancia de deslindarse de comportamientos que promueven la violencia simbólica y la exclusión. En contextos digitales tan inmediatos como polarizados, la rendición de cuentas de las marcas debe ser clara y sin ambigüedades.

La viralidad que obliga a actuar

La crisis estalló tras la difusión de un video en el que Ximena Pichel agrede verbalmente a un agente de tránsito por intentar inmovilizar su automóvil en la colonia Condesa. El incidente no solo generó indignación, sino también una búsqueda colectiva de consecuencias, incluyendo el llamado a boicotear marcas con las que supuestamente estaría relacionada.

En ese contexto, Pantene se deslinda de Lady Racista como parte de un esfuerzo por contener la desinformación y salvaguardar su reputación. La marca no solo negó vínculos con la persona implicada, sino que agradeció públicamente a quienes alertaron del contenido en cuestión.

Este tipo de escenarios muestran cómo una crisis reputacional no siempre surge por acción directa de una marca, sino por suposiciones que la vinculan indirectamente. El desafío está en cómo se reacciona, y en este caso, Pantene lo hizo con claridad, rapidez y coherencia con sus valores.

Una reafirmación de principios

Lejos de limitarse a desmentir, Pantene aprovechó la coyuntura para reforzar sus valores corporativos. En su mensaje, recordó su compromiso con una belleza que se construye desde el respeto, la inclusión y la autenticidad, rechazando de forma tajante cualquier forma de racismo o discriminación.

Además, subrayó que los contenidos ofensivos y excluyentes “jamás representarían a la marca”. Así, Pantene se deslinda de Lady Racista, pero también transforma una crisis potencial en una oportunidad para dejar clara su postura en temas éticos y sociales.

Este tipo de posicionamientos son cada vez más esperados por consumidores conscientes. No basta con vender productos, las marcas deben defender principios y ser coherentes con ellos, incluso —o especialmente— cuando las redes sociales se convierten en escenario de controversia.

¿Qué implica para la RSE de una marca?

En el entorno actual, la responsabilidad social empresarial no se limita a buenas prácticas internas: también abarca cómo una marca responde frente a temas de discriminación, ética pública y representación social. Pantene se deslinda de Lady Racista no solo como una declaración de inocencia, sino como un gesto activo de alineación con valores humanistas.

Esta acción es parte de una tendencia en la que las marcas se convierten en actores culturales con responsabilidades que trascienden lo comercial. Dejar pasar el incidente sin pronunciarse habría sido leído como complicidad o indiferencia.

En este sentido, Pantene demuestra que actuar con ética y comunicar con transparencia son fundamentales para conservar la confianza del público. En tiempos donde los consumidores evalúan con lupa cada acción, defender valores es parte esencial de cualquier estrategia de responsabilidad social.

Más allá de un deslinde

La reacción de Pantene ante esta polémica no solo fue oportuna, sino pedagógica. Al declarar que Pantene se deslinda de Lady Racista, la empresa trazó una línea clara entre sus valores y los discursos de odio, dejando ver que el respeto, la inclusión y la autenticidad no son solo eslóganes, sino compromisos reales.

Este caso es un recordatorio de que la reputación ética se construye tanto en las decisiones cotidianas como en las respuestas a momentos críticos. Las marcas deben ser más que espectadoras: son protagonistas con voz, valores y, sobre todo, responsabilidad.

FUCAM celebra 25 años acompañando mujeres con cáncer de mama

Por Aldo Farrugia

Este mes, FUCAM (Fundación de Cáncer de Mama) cumple 25 años acompañando a mujeres mexicanas en uno de los procesos más significativos de su vida: el camino hacia el diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama.

Desde el año 2000, FUCAM ha sido una institución pionera en ofrecer atención médica integral, con calidez y excelencia, especialmente a mujeres que viven en condiciones de vulnerabilidad. Su compromiso ha sido claro: brindar servicios de detección oportuna, tratamiento especializado y seguimiento, siempre con un enfoque humano y digno.

A lo largo de este tiempo, hemos sido testigos de miles de historias que nos han conmovido, nos han inspirado y nos han recordado que cada mujer merece recibir atención de calidad, sin importar su contexto social o económico.

FUCAM celebra 25 años

Este aniversario es un homenaje a cada paciente, familia, profesional de la salud, colaborador, voluntario y donante que ha formado parte de este proyecto de vida. Gracias a su confianza y generosidad, FUCAM se ha consolidado como una comunidad activa que cuida, informa y transforma.

A lo largo de estos años FUCAM ha impactado la vida de millones de personas con presencia en más de 20 estados de la República Mexicana a través de unidades móviles y una gran alianza con el Dr. Vagón, El tren de la salud.

·  +2 millones de estudios realizados desde su fundación, incluyendo mastografías, ultrasonidos, biopsias y otros estudios diagnósticos.

·  +75,000 pacientes atendidas anualmente.

·  +12,000 tratamientos integrales de cáncer de mama brindados, incluyendo cirugía, quimioterapia, radioterapia y atención psicológica.

25 años salvando vidas. 25 años latiendo por ellas.

https://www.fucam.org.mx

@fucam_ac


El valor del altruismo, por Aldo Farrugia

Aldo Farrugia es un mexicano comprometido con el altruismo y la RS. Fundador y Director de Comunal, una agencia que promueve el impacto social mediante consultoría, marketing con causa y conferencias. También preside la Fundación Comunal, dedicada al fortalecimiento de organizaciones sin fines de lucro.

Con una formación en Mercadotecnia y certificaciones en Estrategia Comercial y Sostenibilidad, ha colaborado con más de 50 ONGs, enfocándose en ayudar a diversos grupos vulnerables, desde personas con discapacidad hasta pacientes con cáncer.

Busca transformar el individualismo en activismo, fomentando la empatía y la participación social entre los mexicanos. En 2023, desafió sus propios límites al correr el maratón de la CDMX a ciegas para apoyar a niños con retinoblastoma, logrando recaudar más de $500,000 mxn y obteniendo un Récord Guinness.

¿Cómo impulsar la RSE en los jóvenes profesionistas? Grupo Restaurantero Gigante llega a la UNAM

En un contexto global donde la crisis ambiental exige una transformación urgente, la educación en sostenibilidad se ha convertido en un eje clave para construir futuros más conscientes. Formar jóvenes capaces de integrar valores ambientales en sus estilos de vida no solo contribuye al cuidado del planeta, sino que también permite generar una cultura que prioriza el equilibrio ecológico sobre el consumo desmedido. La educación ambiental no solo enseña a reciclar, sino a replantear cómo vivimos, producimos y consumimos.

Esta necesidad se vuelve aún más crítica cuando se piensa en las empresas y su papel en la transformación de los sistemas de producción. Incorporar prácticas sostenibles en el mundo corporativo depende, en gran medida, de los futuros profesionistas.

Conscientes de ello, Grupo Restaurantero Gigante (GRG) y la Facultad de Contaduría y Administración (FCA) de la UNAM decidieron unir esfuerzos para impulsar la RSE entre el estudiantado mediante una jornada de conferencias que llevó por nombre el Día GRG, una experiencia académica diseñada para inspirar desde el ejemplo. Te invitamos a conocer cómo se vivió esta iniciativa.

Compromiso que se construye con constancia

Grupo Restaurantero Gigante ha consolidado un historial de compromiso con la responsabilidad social y ambiental a través de prácticas operativas y programas que priorizan a las personas y al medio ambiente, consolidándose así como un referente en en materia dentro del sector restaurantero. Esta filosofía no solo se mantiene vigente, sino que se fortalece con iniciativas como su colaboración con la FCA de la UNAM.

Desde hace cerca de diez años, GRG imparte una Cátedra Universitaria dirigida a estudiantes de la UNAM, el IPN y otras instituciones educativas, mediante la cual, jóvenes de carreras afines a los negocios aprenden sobre la operación restaurantera desde un enfoque ético y sostenible, una experiencia que permite acercar la teoría a la práctica y mostrarles que es posible liderar empresas exitosas con conciencia social.

No obstante, este año, como parte de sus esfuerzos por promover la educación sostenible y de calidad, GRG decidió ampliar su colaboración con la UNAM mediante la organización del Día GRG, una labor destinada a enriquecer la formación universitaria a través de conferencias magistrales impartidas por aliados estratégicos de la compañía, quienes han colaborado con el Grupo en proyectos de alto impacto en materia de sostenibilidad ambiental y responsabilidad social.

El evento también incluyó la participación del propio Director de Responsabilidad Social de GRG, Gustavo Pérez Berlanga, quien reafirmó con su presencia el compromiso de la empresa con la educación y la formación ética de los futuros líderes.

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Día GRG: una jornada para aprender desde la experiencia

El Día GRG se llevó a cabo el 7 de mayo en la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM. Durante esta jornada, tres conferencias reunieron a decenas de estudiantes interesados en aprender cómo se vive la responsabilidad social en el mundo real. Las sesiones fueron presentadas por aliados clave de GRG, con proyectos ejemplares en temas sociales y ambientales.

La primera conferencia fue impartida por Ricardo Yepez Gerón, director de la Fundación Yepez, quien abordó cómo la Responsabilidad Social Corporativa puede impactar directamente en la conservación de los ecosistemas y en la protección de animales en peligro de extinción. Su experiencia en la protección de tortugas marinas ofreció una visión clara sobre el papel activo que pueden jugar las organizaciones en el cuidado del medio ambiente.

Posteriormente, Germán López Sarabia, representante de Reforestalia, compartió el tema “Emprendedores Ambientales”, una plática que inspiró a los jóvenes a ver el emprendimiento como una herramienta para resolver problemáticas ecológicas, demostrando que es posible generar valor económico, mientras se protege la naturaleza.

La jornada cerró con la ponencia de Gustavo Pérez Berlanga, quien habló sobre la responsabilidad social como forma de vida. Su charla fue una invitación directa a los estudiantes a integrar la ética, la sostenibilidad y el compromiso social en decisiones tanto profesionales, como personales, haciendo hincapié en que cada una de ellas tiene el poder de impulsar la RSE.

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Más que teoría, inspiración y conciencia en acción

El Día GRG demostró que impulsar la RSE en los jóvenes no se limita a enseñar conceptos, sino a mostrar ejemplos reales de cómo una empresa puede liderar con propósito. Las y los alumnos no solo escucharon sobre sostenibilidad, también presenciaron cómo se aplica desde distintos frentes. Alpha, estudiante de la FCA, compartió:

“Yo creo que todo lo que escuché en la cátedra fue importante, fue una plática muy nutritiva y que cualquier persona debería de tomar en esta universidad y en todas las escuelas, porque como dijeron en la plática es muy importante la educación ambiental y es algo que nosotros como país no tenemos mucho y a lo que tenemos que ponerle mucha importancia porque nos afecta a todos”.

Alpha, estudiante de la FCA.

Su testimonio refleja cómo el evento sembró inquietudes profundas y necesarias en los asistentes. Por su parte, Paulina Osorio destacó:

“Lo que me llevo es la motivación. Aprendí que no se necesita mucho dinero para empezar a cambiar algo. Lo importante es tener la iniciativa, la sensibilidad y actuar con ética”.

Paulina Osorio, estudiante de la FCA.

Su experiencia resume el espíritu del evento: sembrar conciencia, movilizar desde el ejemplo. El propio Ricardo Yepez, fundador de la organización que lleva el apellido de su familia, subrayó que la educación ambiental es la clave del éxito para lograr proteger la biodiversidad:

“La educación ambiental es importante porque tú no puedes amar lo que no conoces. Si conoces, por ejemplo, el valor de una hoja, le das ese valor agregado y entonces puedes comprender y es allí donde nace el amor, tú no puedes dañar lo que amas, pero tampoco puedes cuidar lo que no conoces, por eso educa es la clave para poder proteger el medioambiente.”

Ricardo Yepez, director de Fundación Yepez.
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Enseñanzas que dejan huella

Esta jornada organizada por GRG dejó una huella profunda entre los universitarios. Alumnas y alumnos agradecieron la oportunidad de conocer de cerca a quienes están generando cambios reales, dentro y fuera de las empresas. La conexión entre teoría y práctica fue evidente y transformadora, tal como señaló Francisco Martínez García, secretario de vinculación de la FCA:

“La responsabilidad social ya no es opcional, es una obligación. Por eso, estas colaboraciones son tan valiosas. GRG no solo nos mostró cómo funcionan sus restaurantes, también nos enseñó la ética que hay detrás de cada decisión empresarial”.

Francisco Martínez García, secretario de vinculación de la FCA.

Yepez también agradeció a GRG por su compromiso con el medio ambiente:

“Gracias por no olvidar el tema ambiental. Acciones como estas abren espacios para formar a los líderes del futuro, que son quienes van a heredar nuestras empresas y el planeta. Este tipo de iniciativas son un regalo para México”.

Ricardo Yepez, director de Fundación Yepez.
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Por su parte, alumnos como Paulina Osorio no perdieron la oportunidad de invitar a la compañía a seguir participando en este tipo de eventos que contribuyen a su formación:

“Agradezco mucho que GRG esté aquí con nosotros y que nos brinde el acercamiento a este tipo de personas que son un total ejemplo a seguir y son muy bienvenidos a la Facultad de Contaduría de Administración para seguir dándonos conferencias”.

Paulina Osorio, estudiante de la FCA de la UNAM.

El Día GRG es una muestra clara de cómo impulsar la RSE desde las escuelas puede influir de forma profunda en quienes en unos años estarán tomando decisiones clave dentro de las organizaciones.

Educación con propósito, alianzas con impacto

La alianza entre GRG y la UNAM demuestra cómo el sector privado puede fortalecer la educación pública con acciones significativas. Al compartir su experiencia en responsabilidad social y sostenibilidad, GRG se convierte en un referente para formar profesionistas comprometidos con el bienestar social y ambiental.

Impulsar la RSE desde las aulas es apostar por un futuro más justo, más verde y más consciente, y jornadas como el Día GRG son el mejor ejemplo de cómo sembrar semillas de cambio entre quienes pronto estarán liderando las empresas, las comunidades y el país.

Whirlpool Corporation transforma el lavado a mano con The Washing Machine Project

En la actualidad 60% de personas a nivel mundial, en particular mujeres y niñas, recurren al lavado de la ropa a mano, una tarea pesada que requiere mucho tiempo y en la que se gastan muchos litros de agua. Para transformar esta situación, Whirlpool Corporation, a través de la iniciativa social The Washing Machine Project y diversos grupos comunitarios, ha estado haciendo entrega de 255 lavadoras manuales en diversas comunidades y hogares de Puebla y en esta ocasión también lo hacen en Ocuilapa, Chiapas. 

Según la Organización Mundial de la Salud, el 70% de los hogares de todo el mundo dependen de las mujeres y las niñas para la recogida de agua y el lavado de ropa, quienes dedican aproximadamente 20 horas a la semana al lavado a mano de la ropa en comunidades desfavorecidas.

Por esta razón, y como parte de su programa de Responsabilidad Social Global House and Home cuyo objetivo es mejorar la vida en el hogar de las comunidades en las que opera para lograr resiliencia y mejores oportunidades, Whirlpool en conjunto con la iniciativa The Washing Machine Project y diversos grupos comunitarios, realizó la entrega de 255 lavadoras manuales en México fabricadas completamente por empleados voluntarios de Whirlpool, de las cuales, 225 se entregaron en Puebla y 30 en Chiapas.

The Washing Machine Project

“Cada lavadora que entregamos representa mucho más que un electrodoméstico, son herramientas de cambio social que devuelven aproximadamente 15 horas mensuales a una familia al reducir el tiempo dedicado al lavado de ropa a mano, permitiendo que las mujeres enfoquen el tiempo en su educación, al emprendimiento de un negocio, a la convivencia familiar o simplemente al descanso”, afirmó Delia Sánchez, Senior Manager de Comunicación, Relaciones Públicas, Responsabilidad Social y Cultural de Whirlpool LAR.

La lavadora llamada Divya, es la primera lavadora manual del mundo que se puede plegar y que permite a los usuarios lavar su ropa sin necesidad de electricidad ni de una fuente de agua conectada. Su diseño sencillo reduce la necesidad del esfuerzo físico prolongado que suele requerir el lavado a mano de la ropa, sustituyéndolo por una sencilla máquina manual que se puede utilizar con frecuencia y de forma segura.

La colaboración para hacer entrega de lavadoras manuales se ha replicado para generar cambios tangibles en comunidades donde el acceso a electrodomésticos convencionales está limitado por infraestructura o recursos económicos en países como la India, México, República del Congo y Uganda, por mencionar algunos.

The Washing Machine Project

“Este proyecto representa la filosofía de Whirlpool de desarrollar soluciones prácticas que mejoren la vida cotidiana de las personas, y con The Washing Machine Project estamos transformando vidas, no solo con electrodomésticos avanzados para mercados desarrollados, sino también con innovaciones adaptadas a las necesidades de todas las comunidades”, agregó Delia Sánchez.

Se espera que durante los próximos cinco años esta iniciativa beneficie a alrededor de 150,000 personas en todo el mundo para mejorar su calidad de vida al aportar soluciones de lavado eficientes y sostenibles donde más se necesitan.

Jóvenes por la Caficultura Sostenible: el futuro del café mexicano en sus manos

¿Sabías que el café es la segunda bebida más consumida en el mundo, solo después del agua? En México, esta tradición se remonta a más de 250 años, una historia que ha ido tejiéndose con el trabajo de miles de familias cafetaleras. Gracias a la geografía  y el clima privilegiado de varias regiones, México se ha consolidado como un productor de café reconocido mundialmente por su calidad y sabor distintivo.

El café mexicano no es solo un producto comercial; es un patrimonio cultural y natural. Cada grano representa el esfuerzo, la pasión y la dedicación de comunidades que han trabajado la tierra por generaciones, transmitiendo conocimientos y tradiciones que se reflejan en cada taza. Esta conexión profunda con la tierra y la historia es lo que hace único al café mexicano.

Sabormex lleva más de 75 años llegando a las mesas de las familias de México. Su compromiso con la calidad y el origen les ha permitido ofrecer uno de los cafés más vendidos que se cultiva, cosecha y tuesta exclusivamente en México.

Café Mexicano: Calidad y origen 100% nacional

La marca Café Mexicano destaca por su proceso de producción integral y su apego a la autenticidad. Desde la siembra hasta el tostado, todo se realiza en México, lo que no solo asegura la frescura y calidad del producto, sino que también impulsa la economía local. Esta cadena de valor completa es un ejemplo de cómo se puede cuidar y potenciar un producto nacional con orgullo y responsabilidad.

Al producir café exclusivamente en tierras mexicanas, se genera empleo en comunidades rurales, ayudando a mantener vivas las tradiciones y a fortalecer el tejido social. De esta forma, el impacto social como valor añadido, junto al característico sabor de la mezcla de grano arábico y robusta con tueste medio oscuro se ha consolidado como un distintivo para nuestro producto cada vez más valorado por los consumidores.

Pero el café enfrenta retos significativos: el cambio climático y el abandono de la tierra por parte de las nuevas generaciones. Por ello, Sabormex entiende que es fundamental no solo preservar la tradición, sino también innovar y buscar nuevas soluciones para asegurar que el cultivo del café continúe siendo viable y rentable en el futuro.

Jóvenes por la Caficultura Sostenible: educación y oportunidad

Ante estos desafíos, en 2023 Sabormex, en alianza con Brianna’s, lanzó el programa “Jóvenes por la Caficultura Sostenible”, un diplomado diseñado para formar y motivar a las nuevas generaciones de productores y colaboradores en el sector cafetalero. Este programa nace con el objetivo de empoderar a jóvenes de comunidades cafetaleras, ofreciéndoles las herramientas necesarias para enfrentar los retos de la industria y promover un desarrollo sostenible.

El programa se realiza en colaboración con AMSA/ECOM, el Centro de Investigaciones Económicas, Sociales y Tecnológicas de la Agroindustria y la Agricultura Mundial (CIESTAM) y la Universidad de Chapingo. Así, se garantiza un contenido académico riguroso y pertinente, que combina conocimiento técnico con aspectos sociales y ambientales, alineado con las necesidades reales de los jóvenes y sus comunidades.

Además de la capacitación, el programa ofrece un reconocimiento que busca no solo premiar el esfuerzo, sino también incentivar la permanencia y el compromiso. De esta forma, Sabormex apuesta por una educación integral que combina formación, apoyo económico y motivación para sembrar en las nuevas generaciones la pasión por el café y la sostenibilidad.

Resultados que inspiran y motivan

El impacto del programa “Jóvenes por la Caficultura Sostenible” es evidente en sus resultados. La primera generación, en 2023, contó con 24 jóvenes becados, con 21 apoyos de Sabormex y3 adicionales gracias a la colaboración con Chep. Esta alianza permitió ampliar el alcance y asegurar una mayor participación de jóvenes con gran potencial.

En 2024, la segunda generación reconoció a 27 jóvenes participantes, de los cuales 15 fueron patrocinados por Sabormex y 11 por Brianna’s, consolidando así un esfuerzo conjunto para seguir impulsando a más jóvenes hacia el futuro de la caficultura. Este crecimiento refleja la confianza en el programa y la importancia de la educación para el desarrollo sostenible del sector.

Para 2025, la tercera generación ya está en marcha, con 44 jóvenes inscritos. De ellos, 26 participaron en el evento kick-off, donde tuvieron la oportunidad de vivir una experiencia enriquecedora que marcó el inicio de su camino formativo. Estos resultados muestran no solo números, sino también historias de jóvenes motivados que están dispuestos a ser agentes de cambio en sus comunidades.

el futuro del café mexicano

Un día único para conectar y aprender

El evento de lanzamiento del diplomado es una experiencia fundamental para los jóvenes participantes. Provenientes de diferentes estados como Oaxaca, Veracruz y Puebla, y de diversas comunidades y etnias, vivieron un día lleno de aprendizajes y actividades prácticas. Durante la jornada, visitaron centros de compostaje, plantas de beneficio húmedo gourmet, áreas de tratamiento de aguas residuales y procesos especiales.

Este día no solo busca abrirles la mente y mostrarles nuevas oportunidades, sino también fomentar la interacción entre ellos. Es una ocasión para que los jóvenes se conozcan, compartan sus experiencias y se sientan motivados a enfrentar los retos con una visión común y colaborativa. Este sentido de comunidad es vital para fortalecer el relevo generacional y el compromiso con el sector.

Además, el kick-off sirve para inspirar y motivar a los jóvenes a asumir un papel activo en la construcción de un futuro sostenible para el café mexicano. Las experiencias vividas les brindan nuevas perspectivas y herramientas para que, a lo largo del diplomado, puedan desarrollar proyectos innovadores que contribuyan a la conservación de esta tradición y al desarrollo económico de sus regiones.

Preservar la tradición con innovación y sostenibilidad

La caficultura mexicana enfrenta retos urgentes como el cambio climático y la necesidad de un relevo generacional que esté preparado para innovar. Por eso, el programa “Jóvenes por la Caficultura Sostenible” no solo busca preservar la tradición, sino también fomentar la creatividad y el uso de tecnologías que permitan una producción más eficiente y amigable con el medio ambiente.

La educación es el pilar que permitirá que las nuevas generaciones enfrenten estos desafíos. A través de este diplomado, los jóvenes aprenden sobre innovación en modelos de negocio, contabilidad y finanzas, prácticas sustentables, innovación en procesos y manejo técnico del cultivo de café, todo con el fin de asegurar un desarrollo integral y duradero para la caficultura en México.

Estos jóvenes serán los líderes que transformarán el sector, impulsando modelos de negocio responsables, promoviendo el cuidado ambiental y apoyando a sus comunidades. Así, el café mexicano no solo mantendrá su calidad y prestigio, sino que también será un ejemplo de sostenibilidad y responsabilidad social.

El compromiso de Sabormex con la educación, la innovación y la colaboración es una muestra clara de que el café mexicano puede y debe seguir siendo un producto emblemático, sostenible y con impacto social positivo. Cada taza de Café Mexicano representa no solo un sabor excepcional, sino también el esfuerzo y la pasión de una generación que apuesta por un futuro mejor.

Obispos católicos lanzan llamado histórico por el Acuerdo de París antes de la COP30

A pocos meses de la COP30, los obispos católicos del Sur Global han emitido un pronunciamiento sin precedentes: un llamado histórico por el Acuerdo de París, en el que demandan medidas climáticas urgentes, justas y ambiciosas. Representando a más de 800 millones de personas en África, Asia, América Latina y el Caribe, las conferencias episcopales se unieron por primera vez para exigir que los compromisos nacionales sean coherentes con la magnitud de la crisis climática actual.

Este llamado colectivo se da en un momento crítico: a diez años de la publicación de Laudato Si’ y de la firma del Acuerdo de París, cuando los efectos del calentamiento global ya impactan de forma devastadora en regiones vulnerables. A través de una declaración de 34 páginas, los líderes religiosos plantean una hoja de ruta ética y política que interpela tanto a gobiernos como a instituciones financieras internacionales.

Un llamado histórico por el Acuerdo de París y la acción climática

El llamado histórico por el Acuerdo de París fue presentado en una rueda de prensa desde la Oficina de Prensa del Vaticano, a través de una declaración conjunta de las Conferencias y Consejos Episcopales Católicos de todo el Sur Global. En este documento, los obispos instaron a los Estados a reforzar sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) con la urgencia y ambición que exige la emergencia climática.

Según el acuerdo adoptado en 2015, cada país debe diseñar sus propias NDC para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y adaptar sus economías al cambio climático. Sin embargo, los obispos consideran que el ritmo de implementación ha sido insuficiente: “Diez años después de la publicación de Laudato Si’ y la firma del Acuerdo de París, los países no han respondido con la urgencia necesaria”, escribieron en el comunicado.

llamado histórico por el Acuerdo de París

El cardenal Filipe Neri Ferrão, presidente de la Federación de Conferencias Episcopales de Asia, enfatizó la dimensión humana de esta crisis:

“En Asia, millones de personas ya están viviendo los efectos devastadores del cambio climático: tifones, migración forzada, pérdida de islas y contaminación de los ríos”.

Por ello, el llamado no se limita a lo técnico, sino que tiene un fuerte enfoque ético y de justicia global.

Un eco de Laudato Si’: la continuidad del llamado del papa Francisco

Este llamado histórico por el Acuerdo de París también representa una continuación directa del mensaje de Laudato Si’, la encíclica del papa Francisco publicada en 2015, que revolucionó el enfoque de la Iglesia sobre el cuidado de la casa común. El documento episcopal cita explícitamente esta encíclica como fundamento moral y espiritual para exigir una acción climática más decidida.

Laudato Si’ subraya la conexión entre el colapso ecológico y la pobreza, y ha sido uno de los textos más influyentes en el ámbito del desarrollo sostenible. Su espíritu se reflejó en el preámbulo del Acuerdo de París, reconociendo el rol de las religiones en la construcción de conciencia climática global.

Ahora, en vísperas de la COP30, los obispos reafirman esta postura, comprometiéndose a seguir abogando por los más vulnerables, fortalecer alianzas intercontinentales en el Sur Global y trabajar hacia una coalición climática entre el Norte y el Sur. El mensaje es claro: la crisis climática es también una crisis moral.

https://twitter.com/VaticanNews/status/1914268877120233640

Justicia climática: deuda ecológica y financiamiento justo

El documento episcopal exige a los países ricos saldar su deuda ecológica sin generar nuevas cargas para los países en desarrollo. Según los obispos, la historia de contaminación del Norte Global impone una responsabilidad proporcional en la transición energética y en el financiamiento climático. “La financiación debe entregarse directamente a las comunidades vulnerables, con total transparencia”, señala el llamado.

También denuncian el uso contradictorio de las ganancias provenientes de los combustibles fósiles para financiar lo que se presenta como una transición energética. Para los obispos, esta lógica es inaceptable si no hay un compromiso claro de superar los modelos extractivos. “Resulta gravemente contradictorio”, expresan, “utilizar las ganancias de la extracción petrolera para financiar la transición energética”.

Los bancos de desarrollo y las instituciones financieras internacionales también son interpelados. El documento exige que cesen las inversiones en combustibles fósiles y proyectos extractivos, y pide poner fin a todo intento de “financiarizar la naturaleza”, es decir, de convertir ecosistemas como ríos y bosques en mercancías reguladas por el mercado.

llamado histórico por el Acuerdo de París

Piden concretar uso de energía limpia para el futuro

Po su parte, el obispo Allwyn D’Silva, presidente de la Oficina de Desarrollo Humano de la Federación de Conferencias Episcopales de Asia, fue contundente al afirmar:

“Los combustibles fósiles pertenecen al pasado; el futuro debe ser impulsado por energía limpia y renovable”.

Esta declaración sintetiza el espíritu transformador del llamado: se trata de un giro de paradigma, no solo tecnológico, sino ético. Los obispos apelan al principio de precaución científica y exhortan a limitar el calentamiento global a 1.5°C, tal como lo señala la comunidad científica internacional. De no hacerlo, los impactos serían “catastróficos”, especialmente para las regiones más pobres del planeta. Por ello, su propuesta está acompañada por acciones concretas de la Iglesia en favor de la resiliencia climática y la defensa de los derechos humanos.

Además, la declaración reconoce el rol de los pueblos indígenas, las mujeres y los jóvenes en la protección de la biodiversidad y el clima. Son ellos quienes, históricamente excluidos de las mesas de decisión, hoy deben ser reconocidos como actores centrales en cualquier solución justa y sostenible.

llamado histórico por el Acuerdo de París

La Iglesia, la justicia y el Acuerdo de París

Este llamado histórico por el Acuerdo de París no es solo una advertencia ante la crisis climática, sino una propuesta de transformación social basada en la justicia, la equidad y el respeto por la creación. Al elevar sus voces de manera conjunta, los obispos del Sur Global marcan un precedente sin igual en la historia de la diplomacia moral y la participación eclesial en temas internacionales.

Más allá de los discursos técnicos, este pronunciamiento interpela a los líderes mundiales, pero también a las empresas, instituciones financieras y sociedades civiles. En el marco de la COP30, el mensaje es contundente: el tiempo de las palabras ha terminado; ahora es el momento de actuar con la urgencia, profundidad y solidaridad que exige nuestro planeta.

Lenguaje inclusivo en la empresa: ¿moda o herramienta real de transformación?

En los últimos años, el debate sobre el lenguaje inclusivo en la empresa ha cobrado fuerza. Para algunos, se trata de una estrategia superficial guiada por las tendencias del momento. Para otros, es una herramienta potente que abre espacios de reconocimiento y equidad en los entornos laborales. Lo cierto es que el lenguaje no es neutro, y lo que decimos —o callamos— también estructura las relaciones de poder.

Adoptar o no prácticas de lenguaje inclusivo puede parecer una decisión menor, pero tiene implicaciones profundas. Las palabras reflejan y, al mismo tiempo, moldean la cultura corporativa. En un mundo empresarial que busca ser más diverso y justo, vale la pena preguntarse: ¿el lenguaje inclusivo en la empresa es una moda pasajera o un pilar real de transformación?

¿Qué es el lenguaje inclusivo en la empresa y por qué genera tanto debate?

El lenguaje inclusivo busca nombrar, visibilizar y no excluir a personas por su género, identidad, discapacidad u otras condiciones. En el contexto laboral, se trata de revisar y adaptar las formas de comunicación —verbales y escritas— para que todas las personas se sientan reconocidas y respetadas. Desde evitar expresiones sexistas hasta sustituir genéricos masculinos, el objetivo es claro: abrir la conversación a la pluralidad.

Algunas críticas apuntan a que esta tendencia responde más a una presión social o reputacional que a un convencimiento auténtico. En este sentido, implementar lenguaje inclusivo en la empresa puede parecer una estrategia de marketing con poco impacto real. Sin embargo, su aplicación coherente y sostenida puede tener efectos transformadores, sobre todo en ambientes con alta diversidad.

El dilema, entonces, no está en el lenguaje en sí, sino en cómo se implementa. Cuando es parte de una cultura organizacional comprometida con la inclusión, va más allá de lo simbólico. Pero si se limita a un manual de estilo sin cambios estructurales, pierde fuerza y se convierte en un gesto vacío.

lenguaje inclusivo en la empresa

En definitiva, el lenguaje inclusivo en la empresa es tanto un espejo como un motor: refleja los valores institucionales y puede impulsar nuevas formas de convivencia. Su impacto no depende solo de su uso, sino del contexto, del compromiso detrás y de la escucha activa a las personas que históricamente han sido invisibilizadas.

5 casos en los que el lenguaje inclusivo puede transformar el entorno corporativo

1. Fomentar una cultura de respeto desde el primer contacto

El lenguaje que se utiliza en procesos de reclutamiento y bienvenida puede ser decisivo para que las personas se sientan aceptadas desde el inicio. Formular convocatorias con términos neutros como “persona candidata” o “quien postule” evita suposiciones sobre género, origen o situación personal. También permite que personas de grupos históricamente excluidos se reconozcan en las vacantes y se animen a participar.

Este enfoque transmite un mensaje claro de inclusión desde el primer contacto: todos y todas son bienvenidos en igualdad de condiciones. Aplicar lenguaje inclusivo en la empresa en estas etapas iniciales favorece la atracción de talento diverso, mejora la reputación corporativa y fortalece los principios de equidad. Así, las palabras se convierten en el primer puente hacia una cultura verdaderamente transformadora.

lenguaje inclusivo en la empresa

2. Visibilización equitativa de mujeres y minorías

Modificar el lenguaje para referirse a todos los géneros en cargos, convocatorias o comunicados ayuda a corregir una invisibilización histórica. Al hablar de “las gerentas y los gerentes” o de “las personas líderes”, se valida que hay mujeres, personas no binarias y otros grupos ocupando esos roles. Esta visibilidad lingüística tiene un efecto simbólico potente y genera referentes positivos.

El lenguaje inclusivo en la empresa también contribuye a que más personas se sientan legitimadas para aspirar a posiciones de liderazgo. Al nombrar a quienes antes se excluía por omisión, se impulsa una cultura organizacional más equitativa. Además, se envía un mensaje claro: el talento no tiene género ni pertenece a un grupo exclusivo.

3. Inclusión de personas con discapacidad

Usar un lenguaje respetuoso y no capacitista en las comunicaciones internas y externas ayuda a eliminar barreras simbólicas que muchas veces pasan desapercibidas. Evitar expresiones como “no ve” o “no escucha” cuando no son necesarias, y priorizar términos consensuados como “personas con discapacidad” en lugar de eufemismos, es un paso básico. También es clave adaptar materiales a formatos accesibles para todos.

El lenguaje inclusivo en la empresa en este ámbito permite que las personas con discapacidad participen en igualdad de condiciones. Más allá de las palabras, promueve una conciencia organizacional más empática y reduce la estigmatización. Así, se fortalece el compromiso con la diversidad funcional y se construyen espacios de trabajo verdaderamente incluyentes.

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4. Desestigmatización de condiciones de salud mental

El lenguaje tiene un papel crucial en cómo se perciben y se viven las condiciones de salud mental dentro del entorno laboral. Frases como “está loco” o “es bipolar” dichas sin cuidado pueden reforzar prejuicios y crear climas hostiles. Sustituir estas expresiones por términos neutros y respetuosos ayuda a crear una cultura organizacional basada en la empatía y el respeto.

Cuando se usa lenguaje inclusivo en la empresa para hablar de salud mental, se fomenta un ambiente de seguridad psicológica. Las personas se sienten más dispuestas a compartir sus experiencias o pedir apoyo sin temor al juicio. Esto mejora la comunicación, disminuye el estigma y contribuye al bienestar general del equipo.

5. Integración en contextos multiculturales

En organizaciones con equipos diversos a nivel cultural o lingüístico, el lenguaje puede ser una herramienta de inclusión o una barrera. Evitar localismos, usar expresiones claras y neutras, y facilitar traducciones accesibles puede marcar la diferencia en la participación de todas las personas. A su vez, adaptar los mensajes para que no supongan una carga cultural o lingüística refuerza el respeto por las diferencias.

El lenguaje inclusivo en la empresa, entendido también como culturalmente sensible, permite que todas las personas comprendan, participen y se sientan parte de la dinámica organizacional. Esto fortalece la colaboración, reduce errores por malentendidos y promueve un entorno donde cada quien puede aportar desde su identidad sin sentirse excluido por la forma en que se comunica el resto.

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Más allá de lo simbólico: claves para una implementación efectiva

El lenguaje inclusivo debe ir más allá de los manuales de redacción o las publicaciones en redes sociales. Su implementación implica procesos continuos de formación, escucha activa y revisión de políticas internas. No basta con cambiar palabras: es necesario transformar las estructuras que perpetúan la exclusión.

Uno de los mayores errores es usar lenguaje inclusivo en la empresa de forma inconsistente. Por ejemplo, aplicarlo solo en días conmemorativos o restringirlo al área de comunicación. Integrarlo en toda la cultura organizacional, desde recursos humanos hasta operaciones, hace la diferencia.

También es clave abrir canales de retroalimentación con personas trabajadoras que pertenecen a grupos históricamente excluidos. Ellas pueden ofrecer perspectivas valiosas sobre cómo ciertas expresiones o prácticas afectan su experiencia laboral, más allá de lo visible o medible.

lenguaje inclusivo en la empresa

Nombrar es transformar

El debate sobre el lenguaje inclusivo en la empresa no es solo gramatical: es ético, político y cultural. Elegir nombrar a todas las personas no implica renunciar a la claridad, sino ampliar los márgenes de lo que se considera legítimo, visible y digno en los espacios laborales

Más que una moda, el lenguaje inclusivo puede ser una herramienta poderosa cuando se conecta con acciones reales. Si se adopta con coherencia y escucha, puede transformar entornos, reparar ausencias históricas y dar forma a culturas organizacionales más equitativas.

En un mundo en el que la responsabilidad social corporativa va más allá del marketing, incorporar el lenguaje inclusivo en la empresa no es un gesto menor. Es una forma concreta de demostrar que las palabras importan, y que las empresas que escuchan y nombran con respeto construyen un futuro más justo.

Consumir menos carne no es cuestión de lógica, sino de emociones: estudio

Reducir el consumo de carne es una de las acciones más urgentes para mitigar el cambio climático, dado el papel que juega la industria cárnica en las emisiones de gases de efecto invernadero, la deforestación y el uso intensivo del agua. Aunque las dietas basadas en plantas presentan múltiples beneficios ambientales, los esfuerzos por modificar los hábitos alimenticios han tenido resultados limitados a nivel global.

Un nuevo estudio del PsyLab de la Universidad Católica de Milán sugiere que consumir menos carne no es una decisión que dependa solamente de la lógica o los datos científicos, sino de factores emocionales y morales. Dichos hallazgos redefinen las estrategias necesarias para impulsar dietas más sostenibles y apuntan hacia nuevos marcos de comunicación centrados en el asco, el placer y las justificaciones morales.

Consumir menos carne se logra mediante emociones, no argumentos

El estudio reveló que los mensajes que apelan al disgusto físico o moral pueden ser más eficaces para motivar a las personas a consumir menos carne. Los investigadores probaron distintos tipos de mensajes: uno mostraba heridas e imágenes insalubres en granjas industriales, otro apelaba a la injusticia del sufrimiento animal, y un tercero era neutral.

Los resultados indicaron que el mensaje con imágenes físicas provocó una reducción en el disfrute al comer carne. Esta disminución del placer no cambió directamente la conducta alimentaria, pero sí afectó las emociones asociadas al consumo. Como resultado, los participantes se mostraron más propensos a elegir alimentos de origen vegetal.

El asco no convenció mediante razonamientos, sino debilitando el atractivo emocional de la carne. Esta vía indirecta puede ser más efectiva que los argumentos tradicionales centrados en salud o impacto ambiental, que a menudo no logran modificar comportamientos profundamente arraigados.

consumir menos carne

El papel del asco físico y moral en la dieta

El estudio encontró que las imágenes de condiciones antihigiénicas en la producción animal reducían la respuesta hedonista al consumo de carne. Aunque no generaban una decisión inmediata de cambio, abrían una ventana para adoptar una dieta vegetal a través del debilitamiento del placer alimenticio.

Por otro lado, el mensaje de disgusto moral —centrado en el sufrimiento animal— no tuvo efectos universales. Sin embargo, entre quienes creían firmemente en la superioridad humana, sí redujo la desconexión moral que permite justificar el consumo de carne pese al conocimiento del daño que provoca.

Este hallazgo muestra que quienes mantienen una postura antropocéntrica pueden ser más sensibles a argumentos que cuestionen su derecho moral a dominar a los animales. Así, consumir menos carne puede surgir no por salud o ecología, sino por el derrumbe de una narrativa de poder.

Justificación, placer y hábitos arraigados

Una de las barreras más resistentes para consumir menos carne es el hedonismo carnívoro. El estudio muestra que muchas personas siguen consumiendo carne no porque ignoren sus consecuencias, sino porque encuentran un alto nivel de satisfacción emocional en ella.

Incluso quienes no creen en la supremacía humana y poseen conciencia ética, mantienen el hábito debido al placer, no por desconexión moral. Por eso, el mensaje de disgusto moral tuvo menos efecto en ellos: ya están convencidos, pero no necesariamente listos para cambiar.

consumir menos carne

Esto revela una dualidad en las motivaciones alimentarias: por un lado, la racionalización moral; por otro, la fuerza del hábito emocional. Cambiar la dieta, por tanto, no depende solo de la lógica, sino de intervenir en el sistema de gratificaciones y narrativas que sostienen nuestras elecciones cotidianas.

Nuevas herramientas para el cambio: más allá de la razón

Los hallazgos del PsyLab apoyan un cambio en la forma de comunicar temas ambientales y de salud pública. Las emociones, valores y normas sociales están demostrando ser más eficaces que los datos en sí mismos. En este contexto, el asco aparece como una herramienta de transformación cultural, pues según Patrizia Catellani, directora del estudio:

“El asco es más que una reacción visceral: puede ser una herramienta poderosa para desafiar creencias y hábitos arraigados”.

Por eso, enmarcar el consumo de carne como emocional y moralmente inaceptable podría ser más efectivo que insistir únicamente en los impactos ambientales.

Los responsables políticos y activistas que buscan que la gente consuma menos carne pueden integrar estos hallazgos en campañas más creativas y emocionalmente resonantes. Aunque los mensajes basados en el asco pueden generar reacciones adversas, también alcanzan a públicos resistentes o indiferentes a los argumentos racionales.

consumir menos carne

Cambiar la dieta desde el corazón

El estudio demuestra que para lograr que las personas consuman menos carne, no basta con explicar los daños ecológicos o sanitarios. Es necesario apelar a emociones profundas como el asco, la culpa o la compasión, que conectan con dimensiones personales y morales. En este nuevo paradigma, los argumentos racionales se complementan con recursos narrativos más eficaces.

De cara a los desafíos del siglo XXI, los comunicadores sociales y responsables de políticas deben considerar el papel central de la emoción en el comportamiento humano. Solo así podrán diseñar intervenciones que no solo informen, sino que realmente transformen los hábitos alimentarios y, con ello, el futuro del planeta.

Las marcas de moda posponen la sostenibilidad que prometieron

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La industria de la moda, responsable de hasta el 8 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, enfrenta una creciente presión para cumplir sus compromisos ambientales. Diversas marcas se han fijado metas de cero neto para 2050 o incluso antes, respaldadas por objetivos basados en ciencia y promesas de transformación profunda de sus cadenas de suministro.

Sin embargo, un nuevo estudio de Stand.earth revela que muchas de estas metas no solo están lejos de cumplirse, sino que podrían estar retrocediendo. A través del análisis de 42 marcas globales, el informe muestra que la mayoría está avanzando demasiado lento —cuando no retrocediendo— en su camino hacia la descarbonización.

Marcas de moda posponen la sostenibilidad: hallazgos clave del estudio

El estudio de Stand.earth expone una realidad preocupante: para 2025, solo un tercio de las marcas evaluadas habrá logrado una reducción del 10 % en sus emisiones, mientras que un 40 % incluso habrá aumentado su huella climática. Esta evidencia contradice los discursos corporativos sobre liderazgo climático y sostenibilidad. Todd Paglia, director de la organización, fue tajante:

“Las marcas se están moviendo demasiado lento”. En lugar de avanzar hacia sus metas de neutralidad de carbono, muchas empresas están generando una desconexión entre lo que prometen públicamente y lo que implementan en sus cadenas de producción.

El informe también muestra que apenas una fracción de las marcas analizadas está financiando iniciativas reales para reducir emisiones. La carga recae, en cambio, sobre los proveedores de países como Bangladesh, India o Camboya, que no cuentan con el músculo financiero para costear la transición.

El rezago estructural en los países productores

Uno de los puntos más críticos del informe es el retraso de acciones climáticas en los centros de manufactura. En Bangladesh, por ejemplo, el 83 % de las emisiones de la industria provienen de la quema de gas natural para producir energía térmica. Este patrón se repite en India y Vietnam, donde los procesos de lavado, teñido y acabado dependen de combustibles fósiles.

Reducir estas emisiones requiere inversiones sustanciales en tecnologías limpias, como bombas de calor o fuentes renovables. Sin embargo, el Apparel Impact Institute (AII) estima que en Bangladesh existe una brecha de inversión de 4,800 millones de dólares para cumplir con las metas climáticas hacia 2030.

Pese a este panorama, las marcas de moda posponen la sostenibilidad al no destinar fondos suficientes para transformar sus cadenas de valor. De las 42 marcas estudiadas, solo seis han financiado proyectos de descarbonización directamente, y muchas limitan su apoyo a evaluaciones o pilotos de pequeña escala.

Casos aislados de acción frente a un sistema rezagado

Entre las pocas marcas que han actuado con mayor decisión se encuentra H&M, que ha financiado iniciativas de baja emisión en 23 fábricas y planea expandir sus pruebas de tecnologías energéticamente eficientes en Asia. “La tecnología ya está aquí; no se trata de innovar, sino de implementarla”, explicó Kim Hellström, gerente de sostenibilidad del grupo sueco.

Aun así, los casos como H&M son la excepción, no la norma. Kristina Elinder Liljas, del AII, subraya que los presupuestos corporativos deben alinearse con los objetivos climáticos para que las alianzas con proveedores sean sostenibles:

“Todos tienen algo en juego: las marcas deben asegurar su futuro, y los proveedores, su relevancia”.

El estudio advierte que sin acuerdos de compra a largo plazo, precios justos e incentivos financieros, los proveedores no podrán asumir los costos de esta transformación. La transición energética, lejos de ser solo una cuestión tecnológica, es una cuestión de corresponsabilidad económica.

La urgencia de acelerar: promesas vs. realidad

Más allá del caso a caso, el estudio apunta a una tendencia general: muchas marcas de moda posponen la sostenibilidad que prometieron públicamente hace años. Aunque aproximadamente la mitad ha establecido metas basadas en ciencia, estas no se traducen en planes operativos reales ni en inversión efectiva.

Mohiuddin Rubel, exdirector de la Asociación de Fabricantes de Prendas de Bangladesh, lo resume con claridad: “Las marcas están transformando sus objetivos en mandatos sin financiamiento”. El resultado es un sistema donde los proveedores son responsables del cambio, pero no cuentan con los medios para lograrlo.

Esto plantea un escenario peligroso: si las marcas no transforman sus estructuras de colaboración y financiamiento, el avance hacia la neutralidad de carbono se detendrá. Y con ello, no solo estarán incumpliendo sus promesas, sino comprometiendo su propia sostenibilidad empresarial en un mundo cada vez más regulado y exigente.

marcas de moda posponen la sostenibilidad

Del compromiso a la coherencia

La sostenibilidad no puede seguir siendo postergada
El estudio de Stand.earth no deja lugar a dudas: las marcas de moda posponen la sostenibilidad en detrimento de sus propios compromisos y del bienestar del planeta. Si bien algunas empresas comienzan a financiar la transición energética, el avance es insuficiente frente a la magnitud de la crisis climática y la urgencia de descarbonizar la industria.

Cumplir con los objetivos de cero neto implica actuar ahora, con inversión, planificación y responsabilidad compartida. No se trata solo de mantener una buena imagen corporativa, sino de asegurar un modelo de negocio viable en un futuro bajo en carbono. Las marcas tienen en sus manos la posibilidad de liderar, pero el tiempo para actuar se está agotando.