¿Por qué las empresas siguen sin apostar masivamente por los vehículos eléctricos?

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La transición hacia la movilidad eléctrica suele presentarse como un proceso inevitable. Entre metas climáticas, compromisos corporativos y avances tecnológicos, parecería lógico que las empresas estuvieran acelerando de forma masiva la sustitución de sus flotas de combustión interna. Sin embargo, la realidad muestra un panorama más complejo: la electrificación avanza, pero todavía lejos del ritmo que exigen los objetivos climáticos y energéticos.

El desafío no radica únicamente en la disponibilidad tecnológica. Y es que, como señala edie, para muchas compañías, la decisión de incorporar vehículos eléctricos implica revisar modelos financieros, infraestructura operativa y esquemas regulatorios que todavía favorecen, de manera explícita o implícita, a los vehículos tradicionales. La discusión sobre los vehículos eléctricos en las empresas ya no depende exclusivamente de la voluntad ambiental, sino de la capacidad de los sistemas económicos para hacer viable la transición.

Vehículos eléctricos en las empresas: una transición que avanza con frenos estructurales

Las flotas corporativas ocupan un lugar estratégico dentro de la movilidad global. En Europa, los vehículos de empresa representan alrededor del 60% de las nuevas matriculaciones y concentran el 78% del petróleo importado consumido por este segmento, según un análisis reciente de Transport & Environment (T&E). Además, suelen recorrer mayores distancias y permanecer más tiempo en circulación antes de integrarse al mercado de segunda mano.

Este comportamiento convierte a las flotas corporativas en un actor decisivo para la descarbonización del transporte. A diferencia de los consumidores individuales, las empresas pueden renovar grandes volúmenes de vehículos y modificar cadenas completas de movilidad logística o comercial. Sin embargo, el potencial transformador de este sector todavía enfrenta importantes barreras.

T&E identificó que solo nueve de los 27 Estados miembros de la Unión Europea cuentan con sistemas tributarios que realmente incentivan la electrificación corporativa. Dinamarca, Francia, Grecia, Portugal, Países Bajos, Malta, Eslovenia, Irlanda y Bélgica destacan por ofrecer señales fiscales claras para acelerar la transición.

El resto del continente presenta una paradoja significativa: mientras se promueve la reducción de emisiones desde el discurso político y corporativo, numerosos sistemas tributarios continúan favoreciendo económicamente los vehículos de gasolina mediante deducciones fiscales y amortizaciones. Esta contradicción ayuda a explicar por qué los vehículos eléctricos en las empresas todavía no logran una adopción masiva.

vehículos eléctricos en las empresas

El factor económico: cuando la sostenibilidad compite con la rentabilidad inmediata

Uno de los principales frenos para la electrificación corporativa sigue siendo el costo inicial. En 2025, T&E estima que la diferencia de precio entre un vehículo eléctrico y uno de combustión interna alcanza aproximadamente 10,650 euros. Aunque los costos operativos y energéticos suelen ser menores en el largo plazo, muchas compañías continúan evaluando la inversión bajo criterios de rentabilidad inmediata.

En teoría, los incentivos fiscales podrían compensar este sobreprecio y modificar la ecuación financiera. No obstante, el análisis muestra que en dos tercios de los países europeos la diferencia tributaria no resulta suficiente para impulsar el cambio tecnológico.

Esto genera un mensaje contradictorio para el sector empresarial. Por un lado, las compañías reciben presión para reducir emisiones y fortalecer sus estrategias ESG; por otro, los marcos fiscales continúan premiando tecnologías intensivas en combustibles fósiles.

Stef Cornelis, director de flotas y transporte de mercancías de T&E, resume este problema con claridad: “En un momento en que la UE quiere reducir su dependencia del petróleo, los gobiernos de los principales mercados automovilísticos de la UE no están incentivando a las empresas a adoptar la electrificación”.

La consecuencia es evidente. Mientras la sostenibilidad compite contra subsidios heredados y ventajas fiscales históricas para los motores de combustión, la adopción de vehículos eléctricos en las empresas avanza con lentitud y dependencia de incentivos locales más que de una política estructural homogénea.

vehículos eléctricos en las empresas

Casos de éxito y lo que viene para las flotas corporativas

A pesar de los obstáculos, algunos países demuestran que la transición puede acelerarse cuando existen señales regulatorias consistentes. Bélgica aparece como uno de los ejemplos más citados por T&E.

El país restringió las deducciones por depreciación exclusivamente a vehículos eléctricos, generando una ventaja fiscal superior a 6,500 euros durante la propiedad del vehículo. El resultado fue contundente: la adopción empresarial de vehículos eléctricos pasó de 8.8% en 2021 a 54.2% en 2025.

Este caso demuestra que la electrificación no depende únicamente de convicción ambiental, sino de políticas públicas capaces de reducir incertidumbre y modificar incentivos económicos. Para muchas compañías, la transición comienza cuando el entorno financiero deja de castigar la innovación sostenible.

T&E también advierte que el diseño tributario debe penalizar de forma coherente las emisiones elevadas, especialmente en vehículos corporativos de mayor tamaño. Bajo esta lógica, cuanto más contaminante sea un automóvil, mayor debería ser la carga económica asociada a su operación.

vehículos eléctricos en las empresas

Cornelis advierte además sobre la necesidad de proteger simultáneamente la industria y la seguridad energética europea: “Resulta desconcertante que en casi la mitad de los países de la UE, los gobiernos sigan subvencionando a las empresas para que utilicen coches de gasolina”. Esta reflexión abre una discusión relevante para otras regiones, incluida América Latina, donde los incentivos para movilidad limpia siguen siendo fragmentados y poco consistentes.

Electrificación, competitividad y visión estratégica

La movilidad corporativa se encuentra en un punto de inflexión. La electrificación ya no es una discusión experimental ni una agenda exclusiva de empresas pioneras; comienza a perfilarse como un componente estratégico de competitividad, resiliencia energética y cumplimiento climático.

La propuesta europea de Ecologización de Flotas Corporativas y el Reglamento sobre Vehículos Corporativos Limpios apuntan precisamente en esa dirección. Al establecer cuotas mínimas de vehículos de cero y bajas emisiones para 2030, la Unión Europea reconoce que el mercado por sí solo difícilmente romperá la inercia existente.

Para las organizaciones, el mensaje es claro. Apostar por los vehículos eléctricos en las empresas implica mucho más que renovar unidades: supone anticiparse a nuevas reglas del mercado, reducir dependencia energética y fortalecer credenciales de sostenibilidad. Quienes comprendan esta transformación como una oportunidad estratégica y no como una obligación regulatoria tendrán mayores posibilidades de liderar la movilidad corporativa del futuro.

La pregunta, entonces, no es si la electrificación llegará al mundo empresarial, sino qué tan preparadas estarán las compañías cuando deje de ser una ventaja competitiva y se convierta en una expectativa básica del mercado y de la sociedad. Los vehículos eléctricos en las empresas ya forman parte de esa conversación ineludible.

Bepensa, 17 años consecutivos reconocida como empresa socialmente responsable

En el marco de ocho décadas de trayectoria, Bepensa recibió por décimo séptimo año consecutivo el Distintivo Empresa Socialmente Responsable (ESR®), reconocimiento otorgado por el Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi) e impulsado por AliaRSE, que reconoce a las empresas con prácticas orientadas a la ética, la sostenibilidad y la generación de valor para la sociedad.

Este reconocimiento refleja una forma de entender el crecimiento empresarial que Bepensa lleva integrado en su cultura: generar desarrollo económico mientras se fortalecen comunidades, se impulsan acciones de conservación ambiental y se promueve una organización basada en la responsabilidad y el compromiso con la gente.

La obtención consecutiva del distintivo durante 17 años representa la continuidad de esa visión empresarial, sustentada en criterios sociales, ambientales y de gobernanza como parte de su operación y de la toma de decisiones en cada una de sus cinco divisiones.

El proceso de evaluación del Distintivo ESR® considera aspectos relacionados con medio ambiente, comunidad, gobernanza, ética empresarial y vinculación con colaboradores y grupos de interés, validando las prácticas que las empresas desarrollan para contribuir positivamente en su entorno.

Bepensa

Para Bepensa, recibir este reconocimiento el año en el que conmemora 80 años de historia compartida con generaciones de colaboradores, reafirma su visión de continuar trabajando con crecimiento responsable y generación de valor para las personas, las comunidades y el entorno donde tiene presencia.

A lo largo de estas ocho décadas, la empresa ha impulsado iniciativas enfocadas en sostenibilidad, economía circular, eficiencia hídrica, desarrollo comunitario y fortalecimiento de alianzas con distintos sectores, bajo la convicción de que el crecimiento empresarial también debe generar bienestar y valor compartido.

El Distintivo ESR® refleja el esfuerzo colectivo de quienes forman parte de Bepensa, quien refrenda su compromiso de continuar evolucionando y fortaleciendo iniciativas que contribuyan al desarrollo sostenible, entendiendo la responsabilidad social como un proceso permanente de mejora, aprendizaje y construcción de futuro.

Refrenda SuKarne apoyo al combate a la inflación

En el marco de la renovación del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC) encabezada por la Presidenta de la República, Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, el Presidente de SuKarne, Jesús Vizcarra Calderón, refrendó la incorporación formal de la empresa a este acuerdo nacional.

Como parte fundamental de este compromiso con la estabilidad económica, la compañía implementa un descuento que garantiza un precio menor a los 150 pesos por kilogramo de bistec rebanado de res, en beneficio de las familias mexicanas.

Esta reactivación se ejecutará a través de la infraestructura clave de la empresa, aplicando de manera directa el ajuste de precios en las 500 tiendas propias de SuKarne y en sus más de 400 unidades de distribución con cobertura en todo el país.

“Para SuKarne no se trata solo de participar en un acuerdo. Se trata de convertir esta responsabilidad en un beneficio verificable para las familias”, afirmó el Presidente de la compañía.

La renovación del PACIC reunió a productores, comercializadores y cadenas de autoservicio para refrendar su compromiso de mantener el precio máximo de la canasta básica de 24 productos en 910 pesos.

Esta mañana, en Palacio Nacional, la Presidenta Claudia Sheinbaum renovó con productores, comercializadores y cadenas de autoservicio integrados en la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) y del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), el Paquete Contra la Inflación y la Carestía, a través del cual se comprometen a mantener la canasta básica de 24 productos en un precio máximo de 910 pesos.

SuKarne ha participado de manera continua en este acuerdo desde su implementación en 2022, contribuyendo a los esfuerzos para fortalecer el abasto de alimentos y la estabilidad de precios en beneficio de las familias mexicanas.

Aleatica supera su meta climática rumbo a 2030 y avanza en seguridad e impacto social

Aleatica presentó su Informe Anual de Sostenibilidad 2025, titulado “Innovación en movimiento”, que integra los principales avances ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ASG) alcanzados durante el último año. El documento destaca la evolución de la empresa hacia un modelo de movilidad inteligente, segura y sostenible, y el fortalecimiento de innovación tecnológica y eficiencia operativa en todas sus operaciones en Europa y América Latina. 

“En Aleatica entendemos que la sostenibilidad dejó de ser un complemento para convertirse en el eje que guía nuestra estrategia corporativa y nuestro crecimiento futuro. Hemos evolucionado de iniciativas de responsabilidad social hacia una gestión estratégica basada en ciencia, datos y viabilidad a largo plazo”, afirmó Itzel Meyenberg, Directora Global de Comunicación y Sostenibilidad de Aleatica. 

La seguridad mantiene un papel central en la empresa. Durante 2025, fortaleció sus programas de capacitación, monitoreo, nuevas tecnologías y mejoras en la infraestructura. Como resultado, logró reducir los accidentes con baja en su plantilla en 9%, y significativamente entre sus contratistas, en 57%. Y en las autopistas que opera, redujo en 3.8% los accidentes viales sin víctimas entre 2024 y 2025, en un contexto de mayor tráfico. 

Como parte de su estrategia para mitigar el cambio climático, Aleatica aceleró su meta de descarbonización, al reducir en 14% sus emisiones Alcance 1 y 2 respecto a 2024, con lo que alcanzó una reducción acumulada de 43% desde 2019 y superó su meta de 42% para 2030. 

Gracias a proyectos como la instalación masiva de plantas fotovoltaicas, la autogeneración de energía solar aumentó en 452% en 2025, mientras 82% de la energía que consume en sus operaciones ya proviene de fuentes renovables. 

Su compromiso social con las comunidades donde opera se reafirmó con la creación de entornos más seguros, sostenibles y resilientes, y la ejecución de programas de educación vial, derechos humanos y fortalecimiento comunitario. Tan solo en 2025, destinó 7.4 millones de euros a 63 iniciativas de impacto social, una inversión que fue cerca de 11% mayor a la del año anterior. Entre ellas destaca el desarrollo de un invernadero comunitario de 1,360 metros cuadrados aledaño a la autopista Atizapán-Atlacomulco. Produce aproximadamente 20 toneladas de jitomate al año y genera oportunidades económicas y empleo local para las comunidades cercanas.

El Informe Anual de Sostenibilidad 2025 también refleja el fortalecimiento de los estándares de gobierno corporativo, transparencia e integridad. La compañía mantiene una política de tolerancia cero frente a la corrupción, reforzó su modelo de prevención de delitos y obtuvo la certificación ISO 37001 en sistemas de gestión antisoborno. En los últimos cuatro años tuvo cero casos de corrupción. 

En materia de verificación de proveedores, evaluó a más de 1,002 terceros en relación con riesgos de corrupción y agregó 97 nuevos proveedores a su cadena de valor tras evaluaciones rigurosas basadas en criterios de gobierno corporativo, sostenibilidad ambiental e integridad, un 64% más que en 2024. 

Los resultados reflejan una estrategia enfocada en fortalecer la infraestructura de transporte, elevar los estándares de seguridad, resiliencia y sostenibilidad, y generar valor social y ambiental de largo plazo en las comunidades donde opera. 

Para ver el resumen ejecutivo del Informe de Sostenibilidad, aquí.

AliaRSE cambia de presidencia y relanza una vieja idea: la empresa que forma personas

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El relevo presidencial de AliaRSE por México dejó algo más que un cambio de liderazgo. Dejó una señal sobre el tipo de conversación que la organización quiere impulsar: más formación, más articulación, menos burocracia de la sostenibilidad.

Los cambios de presidencia tienen una gramática predecible: reconocimientos al saliente, objetivos del entrante, aplausos, foto oficial. El relevo de AliaRSE por México del pasado 21 de mayo siguió ese protocolo. Pero debajo del protocolo había algo más.

Algo que vale la pena leer con atención.

Porque mientras gran parte de los debates sobre sostenibilidad empresarial giran hoy alrededor de marcos regulatorios, estándares de reporte e indicadores comparables, el panel y el discurso inaugural de la nueva presidencia eligieron hablar de otra cosa: de la persona al centro, de la ética como criterio de gestión, de la empresa como comunidad, del propósito como algo distinto a la misión.

Eso no fue accidental.

Una organización que sigue construyendo su espacio

Para entender el momento conviene mirar el camino recorrido. Durante la gestión de Gustavo Pérez Berlanga (2024–2026), AliaRSE fortaleció su presencia en espacios empresariales y amplió su vinculación con cámaras, asociaciones y organismos relacionados con la sostenibilidad, la ética y la integridad corporativa. El periodo permitió ampliar relaciones y mantener vigente la conversación sobre empresa responsable en diversos círculos.

Sin embargo, la organización continúa enfrentando el reto genuino de ampliar su alcance e influencia dentro de un ecosistema cada vez más amplio y competido. La nueva presidencia parece reconocer ese desafío con claridad: más que anunciar programas propios, los mensajes apuntan a construir una organización capaz de conectar esfuerzos, formar liderazgos y articular una visión compartida.

AliaRSE cambia de presidencia

El regreso del lenguaje humanista

Rosa Marta Abascal —empresaria, fundadora de yoinfluyo.com, exvicepresidenta nacional de Coparmex y actual coordinadora de la agenda de RSE en el Consejo Coordinador Empresarial— asumió la presidencia para el periodo 2026–2028 con una convicción que funcionó como hilo conductor de toda la tarde:

“La única forma de transformar a México es a través de la formación de sus personas.”

Rosa Marta Abascal, presidenta de AliaRSE 2026–2028

Desde ahí desplegó tres ejes para su gestión: formación, articulación e institucionalización. El primero apunta no solo a capacitación técnica, sino a algo más profundo: impulsar modelos vinculados a UNIAPAC, fortalecer espacios de reflexión sobre liderazgo y valores, y explorar el desarrollo de una Maestría en Responsabilidad Social Empresarial en colaboración con la Universidad Panamericana.

La apuesta, en síntesis, no es solo que las empresas tengan mejores herramientas. Es que quienes las dirigen tengan mejores convicciones.

“Necesitamos que los colaboradores vean en la empresa no solamente un vehículo económico indispensable para el sustento de sus familias, sino también un verdadero espacio de crecimiento humano y de transformación social“.

Rosa Marta Abascal

Una crítica elegante a la fragmentación

Quizá el momento más revelador del discurso llegó cuando Abascal nombró una realidad que muchos actores del ecosistema reconocen pero pocos dicen abiertamente:

“Durante años hemos visto cómo esfuerzos extraordinarios en nuestro ecosistema caminan en paralelo, a veces se duplican y hasta compiten por el mismo espacio y el mismo recurso. Esto tiene que acabar”.

Rosa Marta Abascal
AliaRSE cambia de presidencia

La respuesta que propone es convertir a AliaRSE en una plataforma de articulación antes que en promotora de proyectos propios: conectar metodologías probadas, visibilizar buenas prácticas, escalar lo que ya funciona. Pasar, en sus palabras, “de la suma de esfuerzos a la multiplicación estratégica del impacto.”

La empresa como comunidad de personas

El panel previo al acto protocolario —moderado por Enrique de la Madrid, con participación de Pepe Medina de Coparmex, Alejandra Ibarrola de Grupo Bimbo, el Ing. Nicolas Mariscal y el doctor José Antonio Lozano, entre otros— recorrió temas tan distintos como salario digno, propósito empresarial, inteligencia artificial y diálogo con sindicatos. Detrás de cada intervención apareció una idea recurrente.

Medina la expresó de la forma más directa:

“Las empresas no son una razón social, no son un edificio, no son las cuatro paredes de una oficina. Las empresas son las personas”.

José Medina Mora, presidente nacional de Coparmex

Lozano aportó una perspectiva que ancla esa convicción en resultados medibles: un estudio aplicado en más de mil empresas europeas mostró que las organizaciones con propósito más claro —aquellas que responden no solo al para qué sino al por qué existen— son más consistentes en el tiempo y, en casi todos los casos, más rentables. “La empresa es primero una comunidad de personas”, sintetizó. “Cuando se atiende esa comunidad, la rentabilidad se vuelve mucho más pertinente.”

Alejandra Ibarrola recordó que para Grupo Bimbo la aspiración fundacional sigue siendo construir una organización “altamente productiva y plenamente humana”, y que esa conciliación no es una aspiración sino un principio estratégico vigente desde 1945. Aunque cuando De la Madrid preguntó directamente qué pasa con la inteligencia artificial y el riesgo de desplazamiento laboral, la respuesta —impecable en términos institucionales— no terminó de aterrizar en lo concreto. Una señal de que incluso las empresas más comprometidas todavía están procesando esa pregunta.

Lo que viene

La responsabilidad social empresarial lleva décadas construyendo un lenguaje poderoso: dignidad humana, bien común, propósito, ética. AliaRSE apuesta a que ese lenguaje —lejos de quedar obsoleto frente al avance de los marcos ESG y la regulación— sigue siendo el fundamento sin el cual ninguna herramienta de gestión produce transformación real.

“La responsabilidad social no puede reducirse a un reporte o a una obligación externa. Tiene que convertirse en cultura”.

Rosa Marta Abascal

Los próximos dos años dirán si AliaRSE logra traducir esa convicción en mayor capacidad de articulación, convocatoria e influencia dentro de un ecosistema que la necesita más coordinada que nunca.

Por ahora, la señal más clara que dejó el relevo es esta: la organización quiere reabrir una conversación sobre el tipo de empresa que México necesita construir. Y esa, en sí misma, ya es una toma de posición.

¿Cómo las empresas pueden formar talento con conciencia social? Caso Grupo Restaurantero Gigante

Las universidades desempeñan un papel fundamental en la formación de generaciones capaces de entender el impacto social y ambiental de sus decisiones y prácticas en lo profesional. Sin embargo, en muchos casos, la preparación universitaria continúa concentrándose principalmente en competencias técnicas y conocimientos especializados, dejando en segundo plano herramientas vinculadas con la comprensión de problemáticas sociales, sostenibilidad, ética empresarial o toma de decisiones con impacto colectivo.

El resultado es una paradoja cada vez más evidente: egresan profesionistas altamente capacitados para desempeñar funciones específicas, pero no siempre preparados para comprender las implicaciones sociales y ambientales que acompañan sus decisiones laborales. Sin embargo, en un contexto en el que las crisis climáticas, la desigualdad y las transformaciones económicas profundas son un tema cada vez más frecuente en la agenda global, esta brecha comienza a representar un desafío importante  no sólo para la educación, sino también para las propias empresas y para la sociedad en su conjunto.

El nuevo rol de las empresas en la formación profesional

Por ello, la formación universitaria ya no puede depender exclusivamente del aula, sino que requiere de aliados multisectoriales que ayuden a ofrecer a los jóvenes una educación más integral y práctica.  En este sentido, el papel de las empresas en el apoyo a la educación resulta fundamental, dado que  poseen conocimientos, experiencias y capacidades que complementan la educación académica y permiten acercar a los jóvenes a desafíos reales. 

Si bien su participación no sustituye a las instituciones educativas, sí puede fortalecer significativamente la preparación de quienes pronto tomarán decisiones dentro del sector productivo. Al involucrarse activamente en el proceso educativo, las organizaciones pueden contribuir a formar profesionales más críticos, empáticos y preparados para enfrentar los retos del presente mediante acciones como:

• Alianzas con instituciones académicas
La colaboración entre empresas y universidades permite actualizar contenidos y conectar la teoría con la práctica. Cuando estas alianzas incorporan temas de sostenibilidad, ética o responsabilidad social, los estudiantes adquieren una visión más amplia del entorno empresarial y comprenden cómo las decisiones corporativas generan impactos positivos o negativos en la sociedad.

• Mentorías y acompañamiento profesional
El contacto directo con líderes empresariales ofrece a los jóvenes referencias concretas sobre liderazgo responsable y toma de decisiones. Las mentorías permiten compartir experiencias reales, dilemas éticos y aprendizajes que difícilmente se encuentran en los libros, ayudando a desarrollar criterio y sensibilidad frente a problemáticas complejas.

• Prácticas profesionales con propósito
Las prácticas profesionales suelen representar el primer acercamiento formal al mundo laboral. Cuando se diseñan con objetivos formativos claros y exposición a programas de responsabilidad social o sostenibilidad, dejan de ser únicamente un requisito académico y se convierten en experiencias transformadoras que fortalecen el sentido de corresponsabilidad.

talento con conciencia social

• Espacios de aprendizaje vinculados con problemáticas reales
Los programas que acercan a estudiantes a desafíos concretos —desde cadenas de suministro sostenibles hasta gestión ambiental o inclusión laboral— permiten comprender que los negocios no operan aislados de su entorno. Resolver problemas reales desarrolla pensamiento crítico y habilidades que serán indispensables en el ejercicio profesional.

• Formación en liderazgo y ética empresarial
Cada vez más compañías desarrollan seminarios, laboratorios o programas especializados orientados al liderazgo responsable. Estos espacios ayudan a comprender que dirigir organizaciones implica asumir impactos sociales y ambientales, además de cumplir metas financieras. Su relevancia radica en que ayudan a formar talento con conciencia social capaz de equilibrar competitividad y propósito.

• Experiencias inmersivas dentro de las operaciones empresariales
Visitar plantas, centros de distribución, oficinas o unidades operativas permite observar cómo se traducen en la práctica conceptos como eficiencia, responsabilidad y cultura organizacional. Este tipo de experiencias reduce la distancia entre teoría y realidad y permite entender que la sostenibilidad no es un discurso aislado, sino una decisión operativa cotidiana.

Grupo Restaurantero Gigante: un caso ejemplar en la formación de talento con conciencia social

En México, diversas empresas ya participan activamente en este esfuerzo de complementar la formación universitaria, no obstante, un ejemplo destacado en materia es Grupo Restaurantero Gigante (GRG), que ha impulsado desde hace más de una década la Cátedra GRG, una iniciativa desarrollada en alianza con la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM y la Escuela Superior de Contabilidad y Administración del IPN.

La colaboración busca fortalecer la formación académica de estudiantes universitarios mediante conocimientos actualizados y herramientas prácticas para su desarrollo profesional, pero, más allá de compartir conocimientos sobre la industria restaurantera, la iniciativa pretende formar profesionistas con una visión social y ambientalmente responsable.

La Cátedra GRG funciona como un programa académico–empresarial con duración aproximada de cuatro meses y cupo limitado para estudiantes de ambas instituciones, a través de la cual, las y los estudiantes adquieren conocimientos teóricos y prácticos sobre la operación de empresas restauranteras combinados con una perspectiva ética, social y ambiental, misma que caracteriza al grupo.

talento con conciencia social

Uno de los elementos más valiosos del programa es su dinámica de aprendizaje inmersivo, pues las sesiones no se limitan al entorno universitario, sino que también se desarrollan en las oficinas corporativas de GRG en Miyana, así como en centros de distribución y restaurantes del grupo. Esta experiencia permite al alumnado conocer de primera mano el funcionamiento interno de la organización y acercarse a sus iniciativas de responsabilidad social y operación empresarial responsable.

A través de este modelo, los jóvenes exploran temas vinculados con liderazgo responsable, toma de decisiones con impacto social y responsabilidad empresarial, al tiempo que observan cómo estos principios pueden integrarse dentro de un negocio competitivo y exitoso. Por ello, la relevancia de la Cátedra GRG radica precisamente en esa posibilidad de tender puentes entre la educación y la realidad empresarial, ya que no presenta la sostenibilidad o la ética como conceptos, sino que muestra al estudiantado cómo ésta puede traducirse en decisiones, diseño de procesos operativos y creación de una cultura organizacional.

Además, la experiencia impulsada por GRG mediante la cátedra universitaria pone en evidencia una verdad arrolladora: que formar talento con conciencia social no depende únicamente de incorporar asignaturas adicionales en los planes de estudio, sino de generar espacios donde los jóvenes vivan, observen y comprendan cómo las organizaciones pueden convertirse en agentes de transformación.

talento con conciencia social

Formar personas, fortalecer empresas

El debate sobre el futuro del trabajo suele concentrarse en habilidades digitales, automatización o productividad. Sin embargo, el desafío es mucho más amplio. El mundo necesita profesionistas capaces de innovar y generar valor económico, pero también conscientes del impacto que sus decisiones tienen sobre las personas y el planeta.

Por ello, formar profesionales social y ambientalmente responsables no sólo fortalece a las nuevas generaciones; también contribuye a construir empresas más resilientes, legítimas y comprometidas con su entorno. Organizaciones como Grupo Restaurantero Gigante muestran que el sector privado puede asumir un papel activo en esta tarea y que la colaboración entre academia y empresa representa una de las rutas más prometedoras para enfrentar los desafíos del mañana.

En tiempos donde las crisis sociales y ambientales amenazan con redefinir nuestro futuro, apostar por una formación integral ya no es una acción complementaria, sino una inversión estratégica para construir sociedades y negocios más sostenibles.

Burberry retrasa hasta 2050 su meta de cero emisiones: ¿fracaso climático o ajuste inevitable?

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Durante años, las grandes marcas de lujo se posicionaron como referentes de sostenibilidad, presentando ambiciosos compromisos climáticos que parecían marcar el ritmo de una nueva era empresarial. Sin embargo, cuando una compañía como Burberry decide aplazar una década su objetivo de neutralidad climática, la conversación inevitablemente cambia: ¿se trata de un retroceso ambiental o de una estrategia más realista? La discusión no es menor, especialmente en un contexto donde inversionistas, consumidores y expertos en sostenibilidad observan cada movimiento corporativo con mayor rigor.

La noticia ha provocado preguntas incómodas dentro y fuera de la industria. Según su más reciente informe anual, la firma británica trasladó su meta de cero emisiones netas de 2040 a 2050, argumentando que ahora cuenta con mejores metodologías científicas, datos más precisos sobre emisiones y una comprensión más profunda del impacto de su cadena de suministro. La decisión abre un debate que atraviesa a múltiples sectores: ¿es preferible mantener promesas difíciles de cumplir o rediseñar objetivos con base en información más sólida?

El nuevo rumbo de la cero emisiones de Burberry

La revisión del cronograma climático de la empresa no significa, según Burberry, una renuncia a sus compromisos. La firma asegura que su ambición de alcanzar emisiones netas cero en operaciones y cadena de valor permanece intacta, aunque el camino para conseguirlo ha sido replanteado. El cambio ocurre tras reconocer que gran parte de las emisiones reales estaban concentradas en eslabones complejos de la cadena de suministro, particularmente en las emisiones indirectas o de Alcance 3.

La actualización también responde a una transformación más amplia en los sistemas de medición ambiental. Durante años, numerosas empresas construyeron metas climáticas sobre datos incompletos o estimaciones poco precisas, especialmente relacionadas con proveedores, materias primas y transporte. Hoy, con mejores capacidades de monitoreo, los compromisos comienzan a ajustarse a escenarios más cercanos a la realidad operativa.

La decisión de Burberry podría parecer contradictoria en un momento donde la urgencia climática exige acelerar acciones, no postergarlas. Sin embargo, desde una perspectiva de gobernanza ESG, también plantea una pregunta relevante: ¿es más responsable sostener un objetivo inalcanzable o transparentar las dificultades y reformularlo con evidencia?

cero emisiones de Burberry

¿Qué cambia realmente en la estrategia climática?

Aunque el aplazamiento al 2050 ha captado toda la atención, Burberry sostiene que no ha reducido sus metas de corto plazo. La compañía mantendrá su objetivo de disminuir 95% de las emisiones de Alcance 1 y 2 para 2027, tomando como referencia los niveles de 2017. Esto incluye emisiones directas y aquellas derivadas del consumo energético en operaciones.

El mayor desafío sigue estando en las emisiones de Alcance 3, aquellas vinculadas con proveedores, manufactura, materias primas, transporte y uso de productos. En este rubro, Burberry estableció nuevas metas: reducir 46.2% de emisiones indirectas no FLAG para 2030 y alcanzar una disminución del 90% hacia 2050 respecto a la línea base de 2019.

Por otro lado, la empresa también anunció objetivos específicos para emisiones FLAG, relacionadas con agricultura, silvicultura y uso del suelo. Su apuesta contempla una reducción de 30.3% para 2030 y de 72% hacia 2050, reconociendo que el impacto ambiental de materiales como cuero, papel o fibras textiles requiere un abordaje mucho más especializado.

Cero emisiones de Burberry: más allá del carbono

La narrativa climática de Burberry no se limita únicamente al carbono. En paralelo al ajuste de metas, la empresa presentó su primer Plan de Transición Climática alineado con el objetivo de 1.5 °C del Acuerdo de París, una señal de que busca mantener coherencia estratégica pese al aplazamiento.

Uno de los anuncios más relevantes tiene que ver con deforestación. La marca fijó el objetivo de alcanzar deforestación cero en materias primas clave como cuero bovino, viscosa, madera y papel para 2030. En un sector donde la trazabilidad suele representar un desafío estructural, este compromiso podría convertirse en un diferenciador importante.

Además, Burberry busca reforzar la transparencia de origen de materiales mediante sistemas de terceros y mayor colaboración con proveedores de primer y segundo nivel. La trazabilidad ya no es únicamente una cuestión reputacional: para muchas compañías, se ha convertido en una herramienta indispensable para identificar riesgos ambientales, reducir emisiones y responder a nuevas regulaciones globales.

Agua, empaques y energía: las otras piezas del rompecabezas

El agua emerge como otra prioridad crítica en la estrategia ambiental de Burberry. La compañía busca eliminar puntos críticos de riesgo hídrico en su cadena de suministro para 2030, utilizando herramientas de evaluación como el Filtro de Riesgo Hídrico de WWF para medir escasez, intensidad de consumo y resiliencia de proveedores.

En paralelo, la empresa mantiene su compromiso con electricidad 100% renovable en operaciones, en línea con la iniciativa RE100. Esto incluye mejoras constantes en eficiencia energética dentro de sus instalaciones, una medida que ha permitido a varias compañías del sector reducir emisiones directas mientras enfrentan mayores retos en la cadena de valor.

Respecto a empaques, Burberry actualizó sus objetivos para eliminar plásticos innecesarios de un solo uso hacia 2030. El plástico restante —actualmente cercano al 6% del total de materiales de empaque— deberá limitarse a aplicaciones esenciales y cumplir con criterios de reutilización o reciclabilidad certificada.

¿Burberry está sola? El efecto dominó de las metas climáticas corporativas

El caso de Burberry no ocurre en aislamiento. Cada vez más empresas están reevaluando compromisos climáticos formulados durante los años de auge de los anuncios ESG. A medida que los sistemas de información mejoran y las emisiones indirectas dejan de ser estimaciones ambiguas, las organizaciones enfrentan un escenario más complejo del que originalmente proyectaban.

Compañías globales han comenzado a revisar cronogramas y metodologías para alcanzar emisiones netas cero, particularmente cuando se trata de Alcance 3. En muchos casos, el verdadero reto no está en cambiar las operaciones internas, sino en transformar ecosistemas completos de proveedores distribuidos alrededor del mundo.

Esto no significa necesariamente un abandono de la agenda climática, pero sí una transición hacia objetivos más verificables y medibles. El riesgo, no obstante, está en la percepción pública: retrasar metas puede ser interpretado como pérdida de ambición, incluso cuando existan fundamentos técnicos detrás de la decisión.

¿Realismo climático o una señal preocupante?

La cero emisiones de Burberry se ha convertido en un ejemplo de las tensiones que hoy enfrenta el mundo corporativo entre ambición y viabilidad. Por un lado, ajustar metas puede interpretarse como un acto de transparencia sustentado en datos más robustos; por otro, posponer una década un compromiso climático inevitablemente alimenta cuestionamientos sobre la capacidad real de las empresas para cumplir lo que prometen.

La respuesta probablemente no sea absoluta. En un entorno donde la sostenibilidad ya no depende solo de intenciones sino de evidencia verificable, las compañías deberán demostrar que los ajustes en calendarios vienen acompañados de acciones concretas, inversión y resultados medibles. Para Burberry, el verdadero desafío no será justificar el retraso, sino probar que el nuevo rumbo realmente acerca a la meta de una transformación climática tangible y no simplemente a una promesa más lejana.

Terralago fortalece su estrategia de mitigación ambiental con la instauración de tecnología hídrica, energética y de movilidad

En un contexto donde el crecimiento urbano enfrenta el desafío de avanzar de manera responsable, resiliente y en sintonía con las nuevas exigencias ambientales y regulatorias, cada vez más ciudades, inversionistas y organismos internacionales impulsan modelos de planeación que incorporen criterios de sostenibilidad desde las primeras etapas de desarrollo.

En este escenario, Terralago continúa fortaleciendo su estrategia de mitigación ambiental mediante acciones integrales orientadas a la preservación del entorno natural, la gestión eficiente de recursos y la construcción de comunidades sostenibles de largo plazo. Desde su concepción, el desarrollo ha incorporado criterios de planeación urbana responsable, priorizando el equilibrio entre crecimiento, bienestar social y cuidado ambiental, con iniciativas enfocadas en la conservación ecológica, infraestructura sostenible y uso eficiente de recursos.

Uno de los principales hitos de este modelo fue la obtención de la certificación LEED Gold for Communities, otorgada por el U.S. Green Building Council (USGBC), reconocimiento internacional que distingue a los proyectos urbanos que integran prácticas sostenibles en sus procesos de planeación, construcción y operación. Esta certificación evalúa aspectos clave como eficiencia en el uso del suelo, resiliencia urbana, movilidad sustentable, calidad ambiental y gestión eficiente del agua.

Como parte de su estrategia ambiental, Terralago contempla que 23.60% de su superficie permanezca como área verde preservada, una cifra que supera referencias internacionales utilizadas en modelos de urbanismo sostenible y sistemas como LEED for Communities, donde desarrollos entre 15% y 20% de conservación ecológica ya son considerados positivos por sus beneficios en biodiversidad, regulación térmica y captación pluvial. A ello se suma que 20.54% del proyecto corresponde a áreas verdes accesibles, fortaleciendo la integración de espacios naturales orientados a mejorar la calidad de vida, bienestar social y resiliencia urbana.

biznagas de Terralago

“Hoy, el desarrollo urbano ya no puede entenderse únicamente desde la expansión de infraestructura; debe responder también a los desafíos ambientales, sociales y de resiliencia que enfrentan las ciudades. En Terralago hemos asumido el compromiso de impulsar un modelo de comunidad que integre planeación responsable, respeto por el entorno natural y una visión de largo plazo que genere valor tanto para las personas como para el territorio”, señaló Roberto Cueto, Director de Relaciones Institucionales.

En materia hídrica, el proyecto contempla que el 100% de las aguas residuales sean conducidas a plantas de tratamiento ubicadas dentro del propio desarrollo, alineándose con prácticas internacionales de eficiencia en agua y gestión responsable de recursos hídricos impulsadas por organismos como el World Green Building Council y sistemas LEED. Esta infraestructura permitirá reducir presión sobre redes municipales y fortalecer modelos de aprovechamiento más eficientes frente al creciente estrés hídrico que enfrentan distintas regiones del país.

Adicionalmente, Terralago avanza en la implementación de medidas complementarias de mitigación ambiental, entre las que destacan procesos de separación, contabilización y valorización de residuos generados durante la obra, reutilización de materiales, manejo especializado de residuos peligrosos, resguardo de tierra fértil para futuras áreas verdes y acciones de irrigación para disminuir la dispersión de partículas de polvo durante las etapas constructivas. Asimismo, el proyecto incorpora infraestructura hidráulica y sanitaria, sistemas de drenaje pluvial y sanitario, así como ecotecnias orientadas a fortalecer la eficiencia energética y ambiental del desarrollo.

Con estas acciones, Terralago reafirma su compromiso con un modelo de desarrollo que combina innovación, sostenibilidad y responsabilidad social, contribuyendo a la construcción de comunidades más resilientes y preparadas para los desafíos ambientales del futuro. 

Boston’s Pizza inaugura la sucursal 27 en México y fortalece su presencia en Querétaro rumbo al Mundial

BPT Group, principal franquiciatario en México, continúa fortaleciendo su presencia en el segmento Casual Dining y Sports Bar con la apertura de una nueva sucursal de Boston’s Pizza en Querétaro. Actualmente, el grupo opera 10 sucursales de la marca en México y proyecta una nueva apertura en Mérida durante los próximos meses, como parte de su estrategia de crecimiento rumbo al Mundial 2026.

Con esta apertura, Boston’s Pizza alcanza 27 sucursales a nivel nacional, consolidando su presencia en mercados estratégicos con una creciente demanda de experiencias ligadas a la gastronomía, el deporte y la convivencia social.

La apertura forma parte del plan de expansión de la marca en ciudades con alto dinamismo económico y una evolución en los hábitos de consumo, donde cada vez existe una mayor búsqueda de espacios que combinan gastronomía, entretenimiento y experiencias sociales. Actualmente, Boston’s Pizza tiene presencia en Ciudad de México, Monterrey, Mérida, Cancún, Tijuana, Veracruz y Villahermosa, entre otras ciudades.

“Hoy vemos una creciente demanda de espacios donde las personas puedan reunirse, disfrutar del deporte y vivir experiencias alrededor de la gastronomía y el entretenimiento. Querétaro es una ciudad clave para seguir fortaleciendo la presencia de Boston’s Pizza en una región con gran afinidad por el deporte y la convivencia social, especialmente rumbo al Mundial 2026”, señaló Lorena Díaz, Directora de Marketing de Boston’s Pizza México.

La nueva unidad generará alrededor de 80 empleos directos como parte de la estrategia de crecimiento sostenido que BPT Group continuará impulsando en ciudades clave del país durante los próximos años.

Boston’s Pizza

El crecimiento de las experiencias deportivas y sociales

La expansión de Boston’s Pizza ocurre en un momento en el que los consumidores mexicanos muestran una mayor preferencia por espacios que integren gastronomía, entretenimiento y convivencia en un mismo lugar. Bajo este modelo, la marca ha fortalecido un concepto híbrido que combina restaurante familiar y sports bar, ofreciendo una experiencia diseñada para familias, grupos de amigos y aficionados al deporte.

En línea con esta propuesta de experiencia y entretenimiento, la nueva unidad cuenta con 40 pantallas distribuidas estratégicamente en el restaurante, permitiendo a los asistentes disfrutar simultáneamente de distintos eventos deportivos en un ambiente dinámico y social. La oferta se complementa con un menú de más de 80 platillos y una selección de bebidas que incluye coctelería de autor y mocktails, diseñada para responder a diferentes gustos y ocasiones de consumo. Adicionalmente, existen varias amenidades para toda la familia, incluida Fanatic Kids y la diversión con nuestra mascota Boss.

Con presencia en México, Canadá y Estados Unidos —los tres países anfitriones del Mundial 2026—, Boston’s Pizza busca consolidarse como uno de los principales espacios para vivir el deporte, la gastronomía y la convivencia social en comunidad. La marca continuará fortaleciendo su propuesta de restaurante familiar y sports bar ante el creciente interés de los consumidores por experiencias ligadas al entretenimiento y los grandes eventos deportivos.

“Con nuestros platillos ideales para compartir y una amplia variedad en el menú, buscamos consolidarnos como el punto de encuentro para quienes disfrutan vivir la emoción del deporte, ya sea en familia o con amigos. Más que un restaurante, somos un espacio donde el entretenimiento y la pasión por los grandes eventos, se comparten alrededor de la mesa”, señaló la Directora de Marketing.

Además de su expansión, la marca impulsa iniciativas de integración comunitaria, generación de empleo y colaboración con proveedores locales, así como programas de responsabilidad social como Boston’s Cares, enfocado en apoyar fundaciones y comunidades mediante distintas dinámicas de recaudación.

Como parte de esta apertura, la marca también realizará promociones y actividades especiales para sus primeros visitantes, inspiradas en el ambiente deportivo y familiar que caracteriza a la marca.

Volkswagen Financial Services México consolida una década de compromiso social con la certificación ESR®

En reconocimiento a su sólido compromiso con la sostenibilidad, el impacto social y las mejores prácticas corporativas, Volkswagen Financial Services México (VWFS) fue reconocido nuevamente con el Distintivo de Empresa Socialmente Responsable (ESR), otorgado por el Centro Mexicano para la Filantropía a sus entidades comerciales. Este año marca un hito histórico, celebrando 10 años continuos para Volkswagen Leasing (VWL) y 9 años para Volkswagen Bank (VWB), lo que reafirma la integración de los criterios ESG en el núcleo de su operación, en sintonía con la visión sostenible global de la compañía.

“Alcanzar una década de compromiso ininterrumpido con la responsabilidad social es un hito que refleja la solidez de nuestra cultura organizacional. Obtener nuevamente el distintivo ESR no es solo una meta lograda, sino la base de nuestra evolución hacia una estrategia ESG integral. Estamos transformando la movilidad en México con una visión que trasciende el negocio, alineándonos a los estándares globales de sostenibilidad para asegurar que cada una de nuestras decisiones financieras genere un impacto positivo, ético y duradero en la sociedad y el medio ambiente”, puntualizó Manuel Dávila, CEO de Volkswagen Financial Services México.

Apoyo social e inclusión

Como testimonio de la evolución de su responsabilidad corporativa, la empresa destacó los resultados de su iniciativa interna #OneVoiceToEmpower, un programa de impacto social enfocado en promover la igualdad de género como una responsabilidad compartida. La iniciativa ha involucrado activamente a más de 400 colaboradores y líderes a través de espacios de concientización y foros de diálogo, dando como resultado acciones concretas como la implementación de los “Orange Days” para prevenir la violencia en los espacios de trabajo y la creación de un comité liderado por mujeres para diseñar un innovador producto de crédito femenino.

El impacto de VWFS trasciende sus oficinas, extendiendo su alcance a las comunidades: la iniciativa también contempla el Pabellón de Emprendimiento Femenino un espacio que reunió proyectos liderados por mujeres que presentaron sus productos y modelos de negocio a colaboradores. Este esfuerzo subraya el liderazgo femenino en el ecosistema emprendedor, donde el 81% de los proyectos del programa han sido encabezados por mujeres, generando impacto social y económico en la región.

Adicionalmente, la iniciativa incluye la capacitación de 20 educadores para impulsar habilidades de emprendimiento social en 1,900 estudiantes de comunidades rurales en la Sierra de Puebla.

Volkswagen Financial Services México

Cultura Corporativa, Equidad y Gobernanza

La continuidad en la obtención de estos distintivos es también un reflejo directo del entorno laboral equitativo que la financiera ha construido. Actualmente, VWFS demuestra un balance de género estructural notable, contando con un 51% de mujeres en la organización y un 49% en puestos directivos, respaldado por la garantía de igualdad salarial.

Estas políticas de gobernanza inclusiva posicionaron a la empresa en el 5º lugar regional del ranking Great Place to Work (GPTW) en 2025, y le otorgaron la certificación nacional Mamá Godín, gracias a sus políticas parentales flexibles para todos los géneros. Además, como parte de su meta de inclusión financiera, la empresa ha emitido ya 1,000 contratos de productos financieros adaptados especialmente a las necesidades de adultos mayores.

Compromiso histórico y medioambiental

La trayectoria de 10 y 9 años como ESR ha sido pavimentada también por las consistentes acciones ambientales de la compañía. Reafirmando el pilar ambiental de la estrategia ESG, VWFS ha implementado un Plan de Manejo y Mantenimiento de la Laguna de San Baltazar, uno de los pulmones verdes de la ciudad de Puebla, con la finalidad de proteger la diversidad de la flora y fauna del ecosistema. Adicional, como parte de su estrategia de sostenibilidad la compañía tiene instalados 3,000 metros cuadrados de paneles fotovoltaicos que le permiten la reducción de emisiones.

“Este reconocimiento nos impulsa a seguir liderando el camino hacia una financiera con propósito. A través de las diferentes iniciativas que hemos implementado estamos logrando que la equidad y la inclusión financiera sean pilares vivos de nuestra operación. Nuestra meta es clara: desarrollar soluciones financieras inclusivas, como nuestros productos para adultos mayores y los nuevos créditos diseñados para mujeres, que cierren brechas y fomenten el desarrollo económico de las comunidades a las que servimos”, señaló Ricardo Camargo, Director de Back Office de VWFS.

Cada año, la empresa acredita ante Cemefi el cumplimiento de los indicadores que califican cuatro criterios como Ambiente, Social, Gobernanza y Contexto Global, así como nueve ámbitos que están alineados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

En este 2026, Volkswagen Financial Services México fue reconocida como una Súper Empresa por Top Companies, ocupado el lugar 27 en el listado de empresas con menos de 500 colaboradores, este distintivo avala de forma adicional el trabajo que la financiera realiza para fortalecer su cultura corporativa y los esfuerzos que lleva a cabo para ser una empresa sostenible.