HEINEKEN impulsa en México un modelo hídrico basado en Reducir, Reusar y Reabastecer

En el marco del Día Mundial del Agua, la conversación empresarial sobre sostenibilidad hídrica evoluciona hacia un modelo claro y medible: Reducir, Reusar y Reabastecer.

Hoy, la gestión del agua en el sector productivo ya no puede entenderse solo como eficiencia operativa; requiere una visión integral que conecte procesos industriales con la salud de las cuencas y con resultados verificables de largo plazo. Las 3Rs se consolidan como el estándar técnico para operar con responsabilidad en un contexto de creciente estrés hídrico. 

Reducir implica optimizar cada proceso para disminuir el consumo de agua por unidad producida, apoyándose en innovación tecnológica, monitoreo constante y disciplina operativa.

En México, los avances en eficiencia hídrica muestran resultados tangibles. Un caso destacado es la operación de HEINEKEN México y su planta Meoqui, que sigue posicionándose como la más eficiente del grupo a nivel global, con un consumo de 1.71 litros de agua por litro de cerveza producido. 

A nivel nacional el promedio de consumo de agua de HEINEKEN México se sitúa en 2.3 litros por litro de cerveza producido en zonas de estrés hídrico, cifra significativamente por debajo del promedio global de la industria cervecera, que oscila entre 4 y 6 litros.

Reducir no solo representa ahorro de recursos; significa disminuir presión sobre acuíferos y generar resiliencia operativa en regiones con alta variabilidad hídrica. 

Reusar implica extender la vida útil del agua dentro de los procesos productivos mediante sistemas de tratamiento, circularidad y aprovechamiento en etapas secundarias. 

La circularidad hídrica se convierte así en una práctica transversal que combina inversión en tecnología, mejora continua y estándares técnicos rigurosos. El reúso permite reducir extracción sin comprometer calidad ni seguridad, fortaleciendo la sostenibilidad desde el corazón mismo de la operación industrial.

HEINEKEN México

Reabastecer. La tercera R, trasciende la planta y conecta la operación con los ecosistemas. A través de soluciones basadas en la naturaleza, es posible reabastecer las cuencas y contribuir activamente a la seguridad hídrica de las comunidades y los entornos donde hay operación. 

Reabastecer significa contribuir a la resiliencia hídrica regional con acciones trazables, medibles y de impacto comprobable.

Un hito reciente es el logro del balance hídrico total en la operación de Tecate de HEINEKEN México, convirtiéndose en la primera cervecería del grupo en América Latina en reabastecer la totalidad del agua contenida en sus productos a la cuenca.

Este resultado se alcanzó mediante proyectos de restauración y reposición enfocados en ecosistemas estratégicos como la cuenca del Río Colorado, en alianzas con organizaciones especializadas como Restauremos el Colorado A.C. 

Reducir, Reusar y Reabastecer no son conceptos aspiracionales, sino criterios técnicos que orientan inversión, innovación y toma de decisiones. En un país donde el agua es un recurso estratégico, las empresas tienen la responsabilidad y la oportunidad de demostrar que crecimiento y cuidado ambiental pueden avanzar de la mano.

Porque cada litro cuenta, y cada acción suma hacia cuencas más saludables y un futuro hídrico más resiliente para México. 

En el Día Mundial del Agua, cuyo tema central en 2026 es agua y género, el llamado es claro: la sostenibilidad hídrica empresarial debe basarse en evidencia, métricas y colaboración multisectorial. En este contexto, HEINEKEN México impulsa diversas iniciativas como, “Cultivadoras de Agua y Clima”, que fortalece proyectos liderados por mujeres mexicanas que protegen el agua, la biodiversidad y el clima en distintas regiones del país, promoviendo soluciones con impacto real en las comunidades y los ecosistemas.

Nace el CISEF, una apuesta de CETYS por el impacto social y el liderazgo femenino

CETYS Universidad, a través del Colegio de Administración y Negocios, presentó el Centro para el Impacto Social y el Emprendimiento Femenino (CISEF), iniciativa orientada a fortalecer el desarrollo de la comunidad mediante el impulso del emprendimiento liderado por mujeres. Este espacio surge con una visión integral que reconoce no solo el impacto económico de las emprendedoras, sino también su capacidad para generar transformación social en sus entornos, promoviendo oportunidades, innovación y equidad.

La Dra. Guadalupe Sánchez Vélez, Directora del Colegio de Administración y Negocios del Sistema CETYS, explicó que el CISEF será un espacio de aprendizaje que brindará recursos, herramientas y generación de conocimiento para comprender mejor la realidad de las mujeres emprendedoras e incidir en su crecimiento económico.

“Tenemos una visión que reconoce a las mujeres emprendedoras no sólo como agentes económicos, sino como impulsoras de transformación social, capaces de generar cambios significativos en sus familias y en sus entornos”, expresó.

Por su parte, la Mtra. Yanina Rubio Bojórquez, Directora de CETYS Universidad Campus Tijuana, subrayó que este centro representa una plataforma clave para abrir oportunidades, fortalecer capacidades y construir un futuro más equitativo.

“Hoy más que nunca es importante generar espacios que impulsen el talento, la innovación y la participación de las mujeres en el ámbito empresarial, con un impacto significativo en nuestra comunidad”, puntualizó.

CETYS Universidad

El CISEF funcionará como un puente entre la academia y la comunidad, articulando esfuerzos de investigación aplicada, vinculación y formación. A través de la participación de profesorado y estudiantes, el centro impulsará iniciativas pertinentes y de alto impacto, fomentando el trabajo colaborativo y el aprendizaje experiencial.

En ese sentido, el Mtro. Jaime Moncada Garibay, Director del Centro de Excelencia en Competitividad y Emprendimiento (CECE) del Sistema CETYS, destacó que CETYS ya cuenta con diversos centros enfocados en la generación de conocimiento, como el Centro de Investigación de Estudios Económicos del Noroeste (CIEN), orientado al análisis de los retos económicos en la región. Señaló que, con la incorporación del CISEF, se fortalece la dimensión social del emprendimiento, particularmente en el impulso al talento femenino.

“Estamos impulsando diversas iniciativas para generar beneficios tangibles en estudiantes, academia y comunidad. En este caso, las mujeres emprendedoras pueden acercarse a las incubadoras de negocios de los tres campus para recibir acompañamiento y, posteriormente, vincularse con las acciones del CISEF”, comentó.

Desigualdad en el emprendimiento femenino

La Dra. Karina Parra Elizalde, Directora de la Escuela de Administración y Negocios en CETYS Tijuana, explicó que la creación de este centro responde a un contexto donde persisten brechas importantes para las mujeres, como la desigualdad de ingresos, la alta informalidad en los emprendimientos y las limitadas oportunidades de acceso al empleo. Estas condiciones evidencian la necesidad de implementar acciones que fortalezcan sus capacidades y reduzcan las barreras estructurales, especialmente en una región dinámica y compleja como la frontera.

CETYS Universidad

Para atender esta realidad, el CISEF contempla diversas líneas de acción que incluyen proyectos de investigación, programas de vinculación comunitaria, formación de liderazgo social y el desarrollo de un observatorio que genere información relevante sobre el emprendimiento femenino. Asimismo, se ofrecerán talleres, acompañamiento mediante incubación y aceleración de negocios, mentorías especializadas y espacios de aprendizaje que permitirán a las participantes fortalecer sus proyectos y consolidar redes de apoyo.

ESTADÍSTICA

  • Las mujeres emprendedoras ganan hasta 37% menos que los hombres emprendedores, 
  • 5.2 millones de emprendedoras, el 82% operan en la informalidad. 
  • 10 millones de mujeres en México no tienen autonomía económica y solo el 40% de toda la población de mujeres en Tijuana tienen autonomía.

SC Johnson y KidZania inauguran Planta de Reciclaje para fomentar la economía circular desde la infancia

SC Johnson, el fabricante de marcas del hogar como Pato®, Windex® y Mr. Músculo® y KidZania, la ciudad interactiva para niñas y niños que combina educación y entretenimiento, inauguraron una experiencia educativa inspirada en una Planta de Reciclaje a escala, diseñada para impulsar la conciencia ambiental, la economía circular y prácticas sostenibles entre niñas y niños mediante el aprendizaje práctico.

Ubicada en KidZania Cuicuilco, esta nueva actividad invita a los visitantes a asumir el rol de Ingenieros de Reciclaje, y a participar activamente en el proceso de transformación de una botella de PET, desde su clasificación y tratamiento hasta su conversión en un nuevo producto elaborado con material reciclado. Esta experiencia permite a los participantes aprender de manera práctica cómo los residuos pueden reincorporarse a la cadena productiva cuando se gestionan de forma responsable.

La Planta de Reciclaje está diseñada para que niñas y niños desarrollen habilidades técnicas mientras aprenden sobre los sistemas de reciclaje, el tratamiento del PET y la gestión responsable de residuos. Durante la actividad, fortalecen su capacidad de análisis, resolución de problemas y pensamiento crítico, al tiempo que descubren los principios de la economía circular y el impacto positivo que las acciones individuales pueden generar en el cuidado del medio ambiente.

La inauguración de la Planta de Reciclaje responde a la creciente necesidad de promover hábitos responsables en torno al manejo de residuos y el uso eficiente de los recursos. Al introducir estos temas desde la infancia, KidZania y SC Johnson refuerzan la importancia de la educación ambiental como un pilar clave para construir un mundo más sustentable.

Como parte del modelo educativo de KidZania, la experiencia se fundamenta en el concepto de eduentretenimiento, integrando aprendizaje y juego en un entorno inmersivo. Al finalizar la actividad, los Ingenieros de Reciclaje reciben 12 kidZos, la moneda oficial de KidZania, como reconocimiento a su participación y aprendizaje.

SC Johnson y KidZania

SC Johnson es una empresa familiar con más de 140 años de historia, comprometida con construir un mundo mejor y más sostenible, hoy y para las generaciones futuras. Como parte de su estrategia global de economía circular, desde 2018 la compañía ha reducido en 32% el uso de plástico virgen y actualmente más del 65% de sus empaques son reciclables o reutilizables, avanzando hacia un modelo que transforma los residuos en recursos.

En México, este compromiso se refleja en marcas como Windex®, Mr. Músculo®, Pledge®, FamilyGuard® y Pato®, cuyas presentaciones incluyen botellas elaboradas con hasta 100% de plástico reciclado posconsumo (PCR), acercando la sustentabilidad a la vida cotidiana de las familias. Asimismo, su planta en Toluca cumple por octavo año consecutivo con la meta Zero Waste to Landfill y opera con más del 55% de energía proveniente de fuentes limpias, reafirmando una visión integral de sostenibilidad.

Esta nueva experiencia en KidZania se suma a iniciativas comunitarias que la compañía ha impulsado en el país para promover la cultura del reciclaje entre familias mexicanas, como el Reciclomóvil, una iniciativa que recorrió distintas alcaldías recolectando residuos plásticos a cambio de productos de la compañía. Con este taller de reciclaje de PET, SC Johnson continúa reforzando su compromiso de crear un mundo mejor para las siguientes generaciones, apostando por la educación como motor de cambio.

A través de esta alianza con KidZania, SC Johnson busca acercar la economía circular a la vida cotidiana de las nuevas generaciones. La compañía parte de la convicción de que la sustentabilidad se construye a partir de acciones concretas y de que la educación desde la infancia es clave para fomentar hábitos responsables. Esta experiencia permite que niñas y niños comprendan cómo cada decisión puede contribuir a un futuro más limpio.

Con esta nueva experiencia, KidZania, desde su sede en Cuicuilco, reafirma su compromiso de ofrecer contenidos educativos relevantes, alineados con los desafíos ambientales actuales y enfocados en el desarrollo de habilidades para la vida. Asimismo, fortalece su red de socios de propósito que comparten la visión de generar un impacto positivo en la sociedad a través de la educación.

La Planta de Reciclaje de SC Johnson ya se encuentra abierta al público dentro de KidZania Cuicuilco, sumándose a las experiencias que combinan juego de rol, aprendizaje y valores, con el objetivo de formar niñas y niños más conscientes del impacto de sus acciones y del papel que pueden desempeñar en el cuidado del medio ambiente.

KidZania Cuicuilco se ubica en 649, Av. San Fernando 3500, Manantial Peña Pobre, alcaldía Tlalpan, Ciudad de México, y opera en un horario flexible dependiendo el día entre las 9 a.m. y las 7 p,m, Para más información sobre boletos y actividades disponibles, se puede consultar https://mexico.kidzania.com/mx-es.

Lo que dijo Larry Fink sin decirlo

Por Edgar López

Leyendo la carta 2026 de Larry Fink (BlackRock), lo primero que llama la atención no es lo que dice… sino lo que ya no dice.

Durante varios años, el mensaje era directo: el capital iba a empezar a diferenciar —y eventualmente premiar— a las empresas mejor preparadas en temas como clima, gobernanza y largo plazo.

Este año, ese tono no aparece.

No hay referencias claras a ESG como criterio de asignación.

Tampoco hay advertencias sobre hacia dónde se moverá el capital en función de estos temas.

En cambio, la conversación se mueve a otro lugar.

Fink habla de acceso al capital, de quién participa realmente del crecimiento económico y del riesgo de que la inteligencia artificial termine ampliando aún más la brecha entre quienes tienen activos y quienes no.

Lo pone así, sin rodeos:

Too many people don’t feel connected to the economic growth happening around them”.

Ese es el eje.

Y no es menor.

Porque la lógica de fondo —riesgo, largo plazo, resiliencia— sigue ahí, pero ya no se articula desde el lenguaje ESG.

Más bien, parece diluirse dentro de una conversación más amplia sobre cómo sostener la credibilidad del sistema.

No es que ESG haya desaparecido.

Pero dejó de ser protagonista.

Y eso, para quienes estamos en estos temas, vale más la pena observarlo que discutirlo.

¿Será que el verdadero ‘stakeholder capitalism’ del futuro ya no se mide en toneladas de CO₂, sino en cuántas personas realmente son dueñas del crecimiento de su país?


R con R, por Edgar López

Edgar López Pimentel, es actualmente Director en Expok, ejerciendo su liderazgo día a día con pasión por la responsabilidad social y el desarrollo sustentable. Su labor ha contribuido significativamente al posicionamiento de empresas líderes en materia de responsabilidad social.

Su formación académica, enriquecida por programas de Alta Dirección de Empresas en el IPADE e IE Business School, así como una maestría en Responsabilidad Social Empresarial en la Universidad Anáhuac Norte, respaldan su liderazgo.

Edgar López es un activo participante en diversos comités dedicados a promover la responsabilidad social en México.

CERAWeek 2026: lo que este foro puede anticipar sobre el futuro del ESG

0

En un contexto marcado por tensiones geopolíticas, presión por resultados de corto plazo y una transición energética más compleja de lo previsto, hay espacios que vale la pena observar con atención.

Uno de ellos es CERAWeek, el foro anual que se lleva a cabo en Houston y que reúne a algunos de los actores más influyentes del sector energético, tecnológico, financiero y gubernamental a nivel global.

La edición 2026 se realizará del 23 al 27 de marzo en Houston, Texas. Para quienes quieran entender mejor el tipo de conversación que se dará, vale la pena revisar su agenda oficial:

Más que un programa de actividades, es una lectura bastante clara de las prioridades actuales.

Un foro donde se cruzan decisiones

A diferencia de otros espacios donde la sostenibilidad se aborda desde lo aspiracional, CERAWeek destaca por reunir a quienes toman decisiones sobre inversión, energía, tecnología y regulación.

Eso lo convierte en algo más que un evento sectorial.

Es un punto de encuentro donde se alinean —o se tensionan— prioridades que después terminan reflejándose en mercados, industrias y estrategias empresariales.

CERAWeek 2026

La agenda ya dice mucho

El eje de este año —energía, tecnología y geopolítica— no es menor.

Más allá de los discursos, refleja un entorno donde:

●     la seguridad energética vuelve a ganar peso

●     la competencia global condiciona decisiones

●     la tecnología redefine capacidades y tiempos

Y eso tiene una implicación clara: los temas que solemos agrupar bajo ESG ya no se están discutiendo en abstracto.

Se están discutiendo en función de su viabilidad.

El punto de fondo: el rol del capital

Durante la última década, el avance del ESG estuvo fuertemente impulsado por el sistema financiero. Bancos, fondos e inversionistas jugaron un papel clave para posicionar el tema, estructurar métricas y empujar compromisos.

Hoy el entorno es distinto.

La volatilidad energética, los costos de transición, la presión política y la exigencia de resultados en el corto plazo están haciendo que ese mismo impulso empiece a evaluarse también desde el riesgo.

No porque el ESG deje de importar, sino porque ya no todo lo que cabe dentro de esa agenda resulta igual de viable bajo las condiciones actuales.

CERAWeek 2026

De la expansión a la selección

Si esta lectura se confirma, lo que veremos no es un retroceso del ESG, sino una etapa distinta.

Menos expansión por inercia.

Más selección.

El capital se vuelve más cauteloso, prioriza y deja de empujar de forma generalizada. Eso implica que no todos los proyectos, compromisos o narrativas van a avanzar al mismo ritmo.

Por qué vale la pena seguir CERAWeek

El valor de CERAWeek no está solo en los anuncios, sino en las señales.

Ahí se puede observar:

●     qué temas ganan centralidad

●     qué compromisos empiezan a matizarse

●     y cómo se está reconfigurando la conversación del capital

Para empresas, consultores y profesionales en sostenibilidad, esto es particularmente relevante.

Porque muchas de las decisiones que se discuten en estos espacios terminan influyendo —directa o indirectamente— en la forma en que se diseñan, financian y comunican las estrategias ESG.

Una lectura para el momento actual

Más que anticipar el fin del ESG, lo que este tipo de foros permite ver es un cambio en su lógica.

De un enfoque más aspiracional a uno mucho más condicionado por la realidad económica, política y energética.

En ese contexto, la pregunta deja de ser si el ESG seguirá avanzando.

Y pasa a ser otra:

en qué condiciones —y con qué nivel de impulso— lo hará.

Cómo lograr que la alta dirección apueste por la sostenibilidad

En muchas organizaciones, el liderazgo en sostenibilidad enfrenta una paradoja estructural: se cuenta con la visión, el conocimiento técnico y la claridad estratégica para impulsar iniciativas transformadoras, pero su implementación depende, en última instancia, de la aprobación de la alta dirección. Esta dinámica genera un cuello de botella que no solo retrasa avances, sino que también diluye el potencial impacto de proyectos diseñados para fortalecer la resiliencia y competitividad del negocio.

El reto no es menor: traducir el lenguaje técnico de la sostenibilidad en argumentos que conecten con las prioridades del C-suite y convencer a quienes toman decisiones de que integrarse como una aliada de la sostenibilidad no es un acto reputacional, sino una apuesta estratégica de negocio. Es por eso que, en esta ocasión, presentamos tres formas que, según Trellis, pueden ayudar a persuadir a la alta dirección de convertirse en una aliada de la sostenibilidad.

3 formas de convertir a la alta dirección en una aliada de la sostenibilidad

1. Demostrar que la sostenibilidad impulsa ventas y valor de negocio

Una de las estrategias más efectivas para posicionar a la alta dirección como aliada de la sostenibilidad es demostrar, con evidencia clara, que las iniciativas sostenibles generan ingresos. El caso de Liquid IV, filial de Unilever, ilustra este enfoque: al destinar el 1% de sus ingresos a programas de impacto social, la sostenibilidad deja de ser un costo y se convierte en una inversión alineada al crecimiento del negocio. La clave está en vincular estas acciones con indicadores financieros tangibles y mantener una comunicación constante con los líderes clave.

En paralelo, empresas como Ulta Beauty han integrado la sostenibilidad como un factor decisivo en la experiencia del cliente. Los consumidores no solo valoran productos responsables, sino que su preferencia impacta directamente en las ventas. Aquí, el rol del área de sostenibilidad es estratégico: traducir datos de interacción con clientes en argumentos comerciales. Adaptar el mensaje a cada audiencia —desde ventas hasta regulación— permite construir un caso sólido donde la sostenibilidad no es periférica, sino central para la competitividad.

aliada de la sostenibilidad

2. Construir relaciones internas más allá de lo transaccional

Convertir a la alta dirección en una aliada de la sostenibilidad también implica un cambio en la forma de relacionarse dentro de la organización. No se trata únicamente de presentar proyectos, sino de co-crear soluciones. El ejemplo de Ulta Beauty es revelador: antes de definir objetivos climáticos, su equipo de sostenibilidad invirtió tiempo en entender las prioridades de cada área y en integrar sus perspectivas en la estrategia.

Este enfoque colaborativo genera un doble beneficio. Por un lado, aumenta el sentido de pertenencia de los líderes en torno a los objetivos sostenibles; por otro, facilita su implementación, ya que las áreas clave se convierten en promotoras internas. Cuando los mensajes estratégicos provienen de líderes operativos —como el área comercial— y no exclusivamente del equipo de sostenibilidad, la narrativa gana legitimidad y tracción. Así, la sostenibilidad deja de ser un esfuerzo aislado y se convierte en una agenda compartida.

3. Activar influenciadores internos como portavoces estratégicos

En organizaciones donde el acceso a la alta dirección es limitado, es fundamental identificar y formar aliados internos que puedan actuar como portavoces. Esta estrategia permite que la sostenibilidad se mantenga en la agenda incluso en ausencia del equipo especializado. Comenzar con proyectos piloto, alineados a indicadores clave del negocio, es una forma efectiva de generar resultados visibles y captar la atención de tomadores de decisión.

Además, capacitar a líderes intermedios o figuras de confianza del C-suite puede acelerar significativamente la adopción de iniciativas. Estos actores tienen una ventaja relacional: cuentan con credibilidad previa y participan en espacios donde se definen prioridades estratégicas. Convertirlos en defensores permite amplificar el mensaje y posicionar a la sostenibilidad como un tema recurrente en la conversación ejecutiva, fortaleciendo así su consolidación como prioridad organizacional.

aliada de la sostenibilidad

De la narrativa a la integración: sostenibilidad como ventaja competitiva

Más allá de convencer, el verdadero reto es integrar la sostenibilidad en el ADN de la organización. Esto implica evolucionar de una narrativa aspiracional a un enfoque operativo donde cada decisión de negocio incorpore criterios ESG. Para lograrlo, es indispensable construir métricas claras que vinculen sostenibilidad con desempeño financiero, eficiencia operativa y gestión de riesgos.

Asimismo, las empresas deben reconocer que el entorno competitivo está cambiando. Clientes, inversionistas y reguladores demandan cada vez mayor transparencia y compromiso. En este contexto, posicionar a la alta dirección como aliada de la sostenibilidad no solo fortalece la reputación corporativa, sino que también permite anticiparse a riesgos y capitalizar nuevas oportunidades de mercado. La sostenibilidad, bien gestionada, se convierte en una palanca de innovación y diferenciación.

Liderar desde la evidencia y la colaboración

Lograr que la alta dirección se convierta en una aliada de la sostenibilidad no es un proceso inmediato, pero sí alcanzable cuando se combinan tres elementos clave: evidencia de valor, relaciones estratégicas y una adecuada gestión de influencias internas. Más que persuadir desde la urgencia, se trata de construir una narrativa sólida que conecte con los objetivos del negocio y que demuestre resultados concretos.

En un entorno donde la sostenibilidad ha dejado de ser opcional, el liderazgo empresarial debe evolucionar hacia modelos más integrados y responsables. Para los profesionales de RSE, el desafío es claro: traducir complejidad en claridad estratégica y posicionar la sostenibilidad no como una iniciativa aislada, sino como una decisión inteligente de negocio. Solo así será posible avanzar hacia organizaciones donde la alta dirección no solo apruebe, sino que lidere activamente esta agenda.

La ONU marca un hito en justicia de género al incluir a mujeres privadas de libertad

0

En un avance sin precedentes dentro de la agenda internacional, la Organización de las Naciones Unidas ha marcado un punto de inflexión al incorporar explícitamente a las mujeres privadas de libertad en un acuerdo global sobre igualdad. Este hito, adoptado durante el 70.º periodo de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, representa un cambio sustantivo en la manera en que se entiende y se aborda la justicia de género a nivel mundial. Por primera vez en siete décadas, este grupo históricamente invisibilizado entra en el centro del debate.

La relevancia de esta decisión no radica únicamente en su valor simbólico, sino en su potencial transformador. Durante años, las mujeres encarceladas han quedado fuera de las políticas públicas, los marcos normativos y las discusiones globales sobre derechos. Hoy, su inclusión redefine los alcances de la justicia de género, ampliando su enfoque hacia poblaciones que enfrentan múltiples formas de discriminación. Este reconocimiento abre la puerta a una agenda más integral, donde la equidad no excluye a quienes han sido sistemáticamente marginadas.

Un acuerdo histórico que redefine la justicia de género

Las conclusiones adoptadas en la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer constituyen un parteaguas en la agenda global. Este acuerdo no solo reconoce la existencia de mujeres privadas de libertad, sino que establece un marco de análisis y recomendaciones dirigidas a gobiernos, sociedad civil e instituciones internacionales para atender su situación.

La inclusión responde a una realidad alarmante: más de 740,000 mujeres y niñas se encuentran detenidas en el mundo, una cifra que ha crecido un 60% desde el año 2000, casi triplicando el ritmo del encarcelamiento masculino. Este fenómeno evidencia fallas estructurales en los sistemas de justicia, donde la pobreza, la violencia y las leyes discriminatorias incrementan el riesgo de encarcelamiento femenino. En este contexto, la justicia de género deja de ser un concepto abstracto y se convierte en una herramienta para cuestionar y transformar estas dinámicas. Como señaló Patsilí Toledo, experta en género y justicia penal:

 “Es la primera vez en 70 años que se aborda con seriedad el tema de las mujeres en prisión”. 

 justicia de género

Este reconocimiento envía una señal clara a los Estados: la exclusión ya no es aceptable dentro de una agenda global que pretende ser verdaderamente inclusiva.

La invisibilización histórica y la criminalización de las mujeres

Uno de los elementos más relevantes de este avance es el reconocimiento de la invisibilización sistemática que han sufrido las mujeres dentro del sistema de justicia penal. Durante décadas, la discusión sobre igualdad de género omitió a quienes enfrentaban procesos de criminalización, perpetuando una narrativa incompleta de la justicia de género.

Esta exclusión ha tenido consecuencias profundas. Muchas mujeres privadas de libertad han sido criminalizadas por contextos de vulnerabilidad, incluyendo situaciones de violencia doméstica, pobreza extrema o participación en economías informales. En lugar de recibir apoyo, han sido absorbidas por sistemas punitivos que no consideran estas condiciones estructurales.

Mary Robinson, ex Alta Comisionada de Derechos Humanos, lo sintetiza con claridad:

Durante demasiado tiempo, las mujeres que han sufrido criminalización han permanecido prácticamente invisibles en los debates mundiales sobre igualdad de género”.

Esta afirmación subraya una deuda histórica que el nuevo acuerdo busca comenzar a saldar, integrando estas realidades en el núcleo de la justicia de género.

 justicia de género

Retos estructurales: desigualdad, violencia y sistemas ineficientes

La inclusión de mujeres privadas de libertad en la agenda global también pone en evidencia los múltiples retos que enfrentan. No se trata únicamente de condiciones dentro de los centros penitenciarios, sino de un entramado de desigualdades previas que las conducen a estos espacios.

Factores como la falta de acceso a la justicia, la violencia de género, la discriminación legal y la ausencia de redes de apoyo incrementan la probabilidad de encarcelamiento. Además, la situación se agrava cuando se considera que alrededor de 19,000 niños viven en prisión con sus madres, lo que amplía el impacto social del problema.

Expertos en derechos humanos han advertido que “el acceso a la justicia, la seguridad y la dignidad de las mujeres privadas de libertad sigue siendo gravemente insuficiente”. Esto revela que, aunque el reconocimiento es un paso crucial, la implementación de políticas efectivas será determinante para materializar los principios de la justicia de género en este ámbito.

De la visibilidad a la acción: el papel de la sociedad y los gobiernos

El consenso alcanzado en este acuerdo es resultado de años de activismo por parte de organizaciones como Women Beyond Walls y de mujeres que han vivido el sistema penitenciario. Su trabajo ha sido clave para posicionar el tema en la agenda internacional y evidenciar la urgencia de una respuesta coordinada.

Sin embargo, el reto ahora es transformar el reconocimiento en acción. Esto implica abordar las causas estructurales del encarcelamiento femenino, invertir en soluciones comunitarias y diseñar políticas públicas que prioricen la prevención sobre la penalización. Como señalan especialistas, no basta con incluir a estas mujeres en el discurso; es necesario replantear los sistemas que perpetúan su exclusión.

En este sentido, la justicia de género debe evolucionar hacia un enfoque más integral, que no solo garantice derechos dentro del sistema penal, sino que evite que las mujeres lleguen a él por causas estructurales prevenibles.

 justicia de género

Ampliar los límites de la justicia de género

La inclusión de mujeres privadas de libertad en este acuerdo global representa un avance significativo, pero también plantea nuevas responsabilidades. La justicia de género no puede limitarse a quienes están fuera del sistema penal; debe abarcar todas las experiencias de desigualdad, incluyendo aquellas que han sido históricamente ignoradas.

Este hito abre una oportunidad para redefinir políticas, fortalecer marcos institucionales y generar soluciones más humanas y efectivas. Para los actores involucrados en responsabilidad social, el mensaje es claro: la sostenibilidad social implica reconocer y atender las intersecciones más complejas de la desigualdad.

El verdadero desafío será traducir este reconocimiento en cambios tangibles. Solo así será posible avanzar hacia una justicia de género que no deje a nadie atrás y que responda, de manera integral, a las realidades de las mujeres en todo el mundo.

IA y reciclaje: la estrategia tecnológica para gestionar mejor la basura

0

Durante décadas, la industria del reciclaje ha enfrentado un problema estructural: su incapacidad para escalar de manera eficiente. A pesar de los avances en infraestructura y concientización, el modelo tradicional —basado en trituración o clasificación manual— ha demostrado ser limitado, costoso y poco rentable. La contaminación de materiales, la dependencia de mano de obra intensiva y los márgenes estrechos han impedido que el reciclaje alcance el nivel de eficiencia que exige la economía circular.

Los datos son contundentes: solo en Estados Unidos se generan cerca de 300 millones de toneladas de basura al año, y apenas el 21% de los residuos reciclables domésticos se recupera, una cifra que además va en descenso. Frente a este escenario, la apuesta por la IA y reciclaje surge como una posible solución transformadora. Hoy, las empresas del sector están integrando inteligencia artificial para optimizar procesos, mejorar la separación de materiales y redefinir el modelo de negocio del reciclaje. Los primeros resultados muestran que esta tecnología no solo mejora la eficiencia, sino que puede cambiar por completo la lógica económica del sector.

La apuesta de la industria: inversión estratégica en IA y reciclaje

La transición hacia modelos más eficientes de gestión de residuos está siendo impulsada por inversiones significativas en automatización e inteligencia artificial. Empresas líderes como Waste Management, una de las más grandes en norteamérica, están destinando más de 1,400 millones de dólares para modernizar sus instalaciones de reciclaje mediante sistemas automatizados basados en IA. Esta apuesta refleja un cambio estructural: dejar atrás procesos mecánicos obsoletos y avanzar hacia sistemas inteligentes capaces de identificar, clasificar y valorizar residuos con mayor precisión.

IA y reciclaje

Por su parte, compañías como AMP están diseñando plantas completamente basadas en inteligencia artificial, donde la visión computacional y los robots reemplazan gran parte del trabajo manual. Según su fundadora, Matanya Horowitz, “prácticamente cualquier cosa que tú y yo podamos identificar, ella puede aprender a identificarla”. Este avance posiciona a la IA y reciclaje como una dupla estratégica capaz de transformar no solo la eficiencia operativa, sino también la rentabilidad del sector. Los siguientes son algunos de los principales avances tecnológicos en materia.

Aplicaciones clave de la IA que están transformando el reciclaje

Clasificación inteligente

Uno de los mayores avances en la IA y reciclaje es la capacidad de identificar y separar materiales con precisión. A diferencia de la trituración tradicional, que degrada la calidad de los materiales, los sistemas de visión artificial permiten reconocer objetos individuales en cintas transportadoras y clasificarlos adecuadamente. Esto reduce la contaminación y aumenta el valor de los materiales recuperados.

Además, estos sistemas pueden alcanzar tasas de identificación de hasta el 90% de los residuos, lo que representa un salto significativo frente a los métodos tradicionales. Este nivel de precisión no solo mejora la eficiencia, sino que también abre nuevas oportunidades de negocio, como la venta de materiales mejor clasificados o la reducción de costos asociados al transporte y disposición final.

IA y reciclaje

Robótica aplicada al reciclaje electrónico

El reciclaje de residuos electrónicos ha sido históricamente uno de los procesos más complejos y costosos. Sin embargo, la IA está permitiendo automatizar tareas que antes requerían intervención manual intensiva. Empresas emergentes están desarrollando robots capaces de desarmar dispositivos electrónicos utilizando visión artificial para identificar componentes clave.

Un ejemplo revelador es el procesamiento de pantallas planas: mientras una operación manual puede procesar 25 unidades por hora con pérdidas, una línea robótica puede alcanzar hasta 120 unidades por hora. Este incremento en productividad es crucial si se considera que componentes como las placas lógicas contienen materiales valiosos —como oro, cobre y paladio— cuyo valor puede ser hasta 100 veces mayor que el de materiales como el acero.

IA y reciclaje

Separación avanzada de materiales

La industria textil enfrenta un desafío particularmente complejo debido a la mezcla de fibras en las prendas. Aquí, la IA y reciclaje está facilitando la clasificación automatizada de textiles según su composición, estado y potencial de reutilización. Sistemas desarrollados en centros de investigación permiten separar prendas aptas para reventa de aquellas que deben someterse a procesos de reciclaje químico.

Esta tecnología ya se está implementando en mercados como Estados Unidos e Indonesia. Sin embargo, persisten barreras económicas: los materiales vírgenes suelen ser más baratos que los reciclados, lo que limita la demanda. Aun así, la IA está sentando las bases para un sistema más eficiente que podría escalar con el apoyo adecuado de políticas públicas y compromisos corporativos.

Nuevos modelos de negocio impulsados por IA

Más allá de la eficiencia operativa, la IA y reciclaje está redefiniendo el modelo de negocio del sector. En lugar de depender exclusivamente de tarifas municipales o del precio de las materias primas, las empresas pueden generar ingresos a partir de múltiples fuentes: venta de materiales clasificados, producción de biocarbón con créditos de carbono y reducción de costos logísticos.

Este enfoque permite procesar residuos sin necesidad de que los consumidores los separen previamente, ampliando el alcance del reciclaje a sectores históricamente excluidos, como edificios multifamiliares o zonas sin infraestructura adecuada. En este sentido, la IA no solo optimiza procesos, sino que democratiza el acceso al reciclaje.

IA y reciclaje

El reto del mercado y la paradoja de la sostenibilidad

A pesar de los avances, el desarrollo de la IA y reciclaje enfrenta un obstáculo crítico: la falta de demanda para los materiales recuperados. Aunque algunas tecnologías pueden clasificar hasta el 90% de los residuos, solo existe mercado para el 50% o 60% de ellos. Esto limita la viabilidad económica de muchas operaciones y evidencia que la innovación tecnológica, por sí sola, no es suficiente.

El reto ahora es generar incentivos para que empresas y gobiernos adopten estas soluciones. Invertir en IA aplicada al reciclaje podría acelerar significativamente la transición hacia modelos más sostenibles, pero también requiere cambios estructurales en regulación, diseño de productos y hábitos de consumo. La fragmentación del sector y los bajos márgenes dificultan la adopción de tecnologías costosas, especialmente para operadores pequeños.

Sin embargo, este debate abre una reflexión más profunda. Como señala la experta Callie Babbitt:

Desde una perspectiva de sostenibilidad, es mucho mejor prevenir los residuos que reciclarlos”.

En este contexto, la IA podría desempeñar un papel aún más relevante aguas arriba: ayudando a diseñar productos más reciclables, optimizando cadenas de suministro o incluso reduciendo la generación de residuos desde su origen. En última instancia, la IA y reciclaje no deben entenderse como una solución aislada, sino como una herramienta dentro de una estrategia más amplia. Su verdadero potencial no está solo en gestionar mejor la basura, sino en replantear cómo la producimos, utilizamos y evitamos. Para los líderes en sostenibilidad, el desafío será integrar esta tecnología en una visión sistémica que priorice, por encima de todo, la reducción de residuos.

Gen Z pide explicaciones a las empresas por sus compromisos ambientales

Durante años, la sostenibilidad fue tratada por muchas empresas como un elemento accesorio dentro de su narrativa corporativa: un valor agregado útil para la reputación, pero no necesariamente central para la estrategia de negocio. Sin embargo, esta visión ha quedado rebasada ante la intensificación de la crisis climática, el endurecimiento regulatorio y, sobre todo, la presión de consumidores cada vez más informados y exigentes. Hoy, la sostenibilidad no solo se comunica: se evalúa, se mide y se cuestiona.

En este nuevo contexto, la Generación Z —jóvenes nacidos entre 1995 y 2009— emerge como un grupo clave. Se trata de consumidores que han crecido en un entorno marcado por incendios forestales, fenómenos meteorológicos extremos y debates globales sobre el cambio climático. Esto los convierte en un segmento altamente atractivo por su poder de consumo presente y futuro, pero también en uno particularmente crítico. La Gen Z exige RSE con una mirada vigilante: no solo observa lo que las empresas dicen, sino que cuestiona activamente lo que hacen, evaluando la coherencia entre discurso y acción.

Un escrutinio activo: Gen Z exige RSE

Esta tendencia no es anecdótica. Un estudio reciente, liderado por Elisenda Estanyol de la Universitat Oberta de Catalunya, en colaboración con la Universidad Pompeu Fabra y el monitor MERCO, analizó las percepciones de 8,980 personas en seis países: España, Italia, Portugal, Chile, Colombia y México. El objetivo fue medir cómo distintas generaciones perciben el compromiso ambiental de las empresas y cómo esto impacta en su reputación. Los resultados son contundentes: la Gen Z exige RSE de manera activa, crítica y constante.

Lo más llamativo es que la Generación Z no es indiferente ni complaciente: observan, evalúan y juzgan activamente el comportamiento de las empresas”, afirma Estanyol.

Gen Z exige RSE

Esta generación no solo consume productos, sino que construye —o destruye— la reputación corporativa a partir de la evidencia ambiental que percibe.

Además, el estudio revela una sensibilidad particularmente alta frente al ecoblanqueo. “El estudio muestra una generación especialmente sensible al ecoblanqueo y dispuesta a exigir responsabilidades cuando las empresas dicen una cosa y hacen otra”, advierte la investigadora. En este sentido, la Gen Z exige RSE no como una narrativa aspiracional, sino como un estándar verificable.

Diferencias geográficas: expectativas diversas, misma exigencia

Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que, aunque la exigencia es transversal, las expectativas varían según el contexto geográfico. En Europa, particularmente en España, los jóvenes muestran un nivel de escrutinio más elevado hacia las empresas. Esto responde a una mayor concienciación social, una cobertura mediática más intensa sobre la crisis climática y una histórica desconfianza hacia las grandes corporaciones.

En España, la Generación Z no da por sentado el compromiso medioambiental: exige pruebas, transparencia y resultados tangibles”, explica Estanyol. En este contexto, la Gen Z exige RSE con un enfoque más crítico, donde la comunicación sin evidencia carece de valor.

En contraste, países latinoamericanos como México y Colombia registran percepciones más positivas sobre las acciones empresariales. Sin embargo, esto no necesariamente implica un mayor desempeño ambiental. Según el estudio, en contextos donde la regulación es menos estricta, cualquier esfuerzo visible se percibe como significativo. Aun así, la tendencia es clara: la sostenibilidad ha dejado de ser opcional y comienza a consolidarse como un estándar mínimo esperado.

Gen Z exige RSE

Reputación sectorial: no todas las industrias parten del mismo lugar

El estudio también evidencia que la reputación ambiental no se distribuye de manera homogénea entre sectores, y que la exigencia no se aplica en un vacío: hay industrias que enfrentan un escrutinio estructuralmente más alto. En particular, sectores como el tabaco, los combustibles fósiles, los juegos de azar y las bebidas azucaradas parten con una desventaja reputacional significativa. Esto se debe a que sus modelos de negocio están directamente asociados a impactos negativos —ya sea en la salud pública, el medio ambiente o el bienestar social— lo que condiciona la forma en que los consumidores interpretan cualquier mensaje de sostenibilidad.

Por ejemplo, las empresas de combustibles fósiles son cuestionadas por su contribución directa al cambio climático, lo que hace que cualquier iniciativa ambiental sea evaluada bajo un lente de escepticismo estructural. En el caso del tabaco y las bebidas azucaradas, el problema radica en el impacto comprobado en la salud, lo que genera una percepción de incoherencia cuando estas compañías comunican compromisos responsables. Por su parte, la industria del juego enfrenta críticas por su impacto social, particularmente en temas de adicción y vulnerabilidad económica. En todos estos casos, la Gen Z exige RSE con un nivel de rigor mucho más alto, ya que percibe una brecha más amplia entre el core del negocio y los principios de sostenibilidad.

Esto implica que, para estas industrias, no basta con implementar iniciativas aisladas o campañas de comunicación bien diseñadas. La Gen Z exige RSE desde una lógica de transformación profunda, donde los esfuerzos deben estar alineados con cambios reales en el modelo de negocio o, al menos, con estrategias claras de mitigación de impactos. De lo contrario, cualquier acción puede ser interpretada como ecoblanqueo. En este sentido, el desafío no es solo comunicar mejor, sino demostrar una evolución genuina frente a un público que no concede beneficios de la duda.

Gen Z exige RSE

Sin neutralidad ni simulación: claves para responder a una generación que exige

La evidencia es clara: para la Generación Z, la neutralidad no es una opción. La Gen Z exige RSE con una lógica de recompensa o castigo inmediato, donde la coherencia entre discurso y acción determina la confianza y la legitimidad social de las empresas.

En este contexto, las organizaciones que buscan conectar con este segmento deben considerar varias recomendaciones estratégicas:

Primero, priorizar la evidencia sobre la narrativa. Las afirmaciones vagas o los eslóganes sin sustento generan desconfianza. Como señala Estanyol: “No basta con hablar de sostenibilidad: hay que demostrarla constantemente”. Esto implica desarrollar indicadores claros, reportar avances y someterse al escrutinio público.

Segundo, fomentar la interacción. La Gen Z no es un receptor pasivo; utiliza plataformas digitales para cuestionar, dialogar y exigir explicaciones. Las empresas deben estar preparadas para participar en estas conversaciones de manera transparente y ágil.

Tercero, adaptar los mensajes a contextos específicos. Las expectativas varían según el país, el entorno regulatorio y el nivel de concienciación social. Una estrategia uniforme puede resultar ineficaz o incluso contraproducente.

Finalmente, asegurar coherencia organizacional. La sostenibilidad no puede ser un esfuerzo aislado del área de RSE; debe integrarse en la operación, la cadena de valor y la toma de decisiones estratégicas. Solo así será posible responder a una generación que no tolera inconsistencias.

Gen Z exige RSE

La sostenibilidad como licencia social para operar

La irrupción de la Generación Z está redefiniendo las reglas del juego en materia de sostenibilidad corporativa. Ya no se trata de comunicar compromisos, sino de demostrar resultados. La Gen Z exige RSE como un requisito básico para otorgar confianza, reputación y legitimidad a las empresas.

Para los líderes en responsabilidad social, el mensaje es contundente: ignorar estas expectativas no solo implica un riesgo reputacional, sino también una pérdida de competitividad en mercados cada vez más conscientes. En cambio, aquellas organizaciones que logren alinear estrategia, operación y comunicación bajo principios de sostenibilidad verificable estarán mejor posicionadas para construir relaciones sólidas con esta generación.

En un entorno donde la transparencia es la nueva norma, la sostenibilidad deja de ser una opción estratégica y se convierte en una condición indispensable para operar. La pregunta ya no es si las empresas deben actuar, sino qué tan rápido pueden hacerlo antes de que la Gen Z deje de esperar y comience a reemplazarlas.

Alianza por la salud: Corporativo Kosmos y FUTEJE impulsan la prevención del cáncer colorrectal

El cáncer colorrectal se ha convertido en uno de los principales desafíos de salud pública en el mundo. Actualmente es el tercer tipo de cáncer más frecuente a nivel global y se considera la segunda causa de muerte por esta enfermedad, una realidad que ha encendido las alertas de los sistemas sanitarios, especialmente porque su incidencia comienza a observarse cada vez con mayor frecuencia en personas jóvenes.

La situación también es preocupante cuando se observa el panorama del cáncer colorrectal en México, pues, según datos oficiales, tan solo en 2022 se registraron 16,082 nuevos casos y más de 8,000 defunciones asociadas a esta enfermedad, lo que la convierte en una de la causas de muerte por cáncer más frecuentes del país, sin duda un contexto que refrenda la necesidad de hacer de la prevención y la detección temprana nuestros mejores aliados para salvar vidas.

Por ello, en el marco del Día Internacional contra el Cáncer Colorrectal, que se conmemora el 31 de marzo, la Fundación Fomento de Desarrollo Teresa de Jesús (FUTEJE), que brinda apoyo integral a pacientes con cáncer colorrectal y gástrico, y Corporativo Kosmos, líder nacional en servicios de alimentación, a través de su brazo social, la Fundación Pablo Landsmanas (FPL), unieron esfuerzos para impulsar la prevención a través del deporte, la alimentación saludable y la concientización.

Deporte y concientización frente al cáncer colorrectal en México

En línea con su visión de impulsar una alimentación más saludable y promover la salud de los mexicanos, la Fundación Pablo Landsmanas se sumó por segundo año consecutivo como aliada de FUTEJE en la quinta edición de su Carrera contra el Cáncer Colorrectal, un instrumento que busca generar conciencia sobre el cáncer colorrectal en México, así como promover hábitos de vida saludables que ayuden a reducir el riesgo de desarrollar esta enfermedad.

Como parte de su participación, la fundación realizó la donación de 1,300 plátanos y 1,300 naranjas para la recuperación de los corredores al finalizar la carrera, un apoyo que, aunque a simple vista podría parecer un apoyo pequeño, para FUTEJE representa un aporte significativo que permite fortalecer sus programas de prevención y atención a pacientes. Francisco Freyría Sutcliffe, director general de la fundación, lo explica con claridad:

“Contar con el apoyo de la Fundación Pablo Landsmanas es muy importante para nosotros. Son más de mil corredores y, si no tuviéramos este respaldo, tendríamos que asumir ese gasto, pero gracias a su ayuda este ahorro se destina directamente a seguir apoyando tratamientos para pacientes y a nuestros programas de prevención y detección oportuna”.

Además del beneficio económico para la organización, esta donación cumple un papel importante en la recuperación física de quienes participan en la carrera, dado que consumir frutas ricas en vitaminas y minerales ayuda a reponer energía después del esfuerzo físico. Además, esta acción también permite reforzar el mensaje central de la iniciativa: la importancia de combinar el ejercicio con una alimentación equilibrada como dos hábitos poderosos para prevenir esta y otras enfermedades.

Los propios corredores reconocen el valor de este apoyo, como es el caso de Juan Antonio González Aguilar, uno de los corredores que destacó la importancia de estos alimentos para quienes realizan actividad física:

“Los alimentos que nos dan aquí son muy buenos para nosotros porque muchos venimos en ayunas y después del ejercicio una naranja o un plátano ayudan mucho a recuperar lo que el cuerpo perdió”.

Prevención y detección: claves frente al cáncer colorrectal

Sin lugar a dudas, la prevención juega un papel fundamental frente al cáncer colorrectal en México, ya que se trata de una enfermedad que puede detectarse oportunamente y que, si se diagnostica a tiempo, tiene altas probabilidades de curación.

De acuerdo con especialistas, algunos de los factores de riesgo más comunes incluyen el sedentarismo, el consumo excesivo de carnes procesadas o grasas, la baja ingesta de frutas y verduras, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol y la obesidad. Por eso, Francisco Freyría, director general de FUTEJE, hace hincapié en los hábitos saludables que debemos adoptar para evitar desarrollar este padecimiento:

“Hacer ejercicio y tener una sana alimentación, comer más fibra, más fruta, más verduras y reducir el consumo de grasas y carne roja. También hay que evitar el tabaco y el alcohol, porque son factores de riesgo importantes”.

cáncer colorrectal en México

A estas recomendaciones se suman otras medidas clave, como realizar actividad física de forma regular, mantener un peso adecuado y acudir al médico ante cualquier síntoma sospechoso, como cambios en los hábitos intestinales, presencia de sangre en las heces, dolor abdominal persistente o pérdida de peso inexplicable.

Álvaro Calzadilla, beneficiario de FUTEJE y sobreviviente de cáncer colorrectal, compartió su experiencia con la esperanza de generar conciencia en las personas que lo escuchen:

 “Todas las personas deberían hacerse estudios. El cuerpo nos avisa cuando algo no está bien. Si hay algún cambio o molestia, hay que atenderse y acudir al médico”.

Asimismo, Calzadilla reflexionó sobre la importancia de procurar hábitos de vida saludables y cómo esto puede hacer la diferencia:

“Yo creo que en mi caso influyó mucho la mala alimentación durante muchos años, porque yo siempre comía en la calle y eso perjudicó mi colon. Hoy trato de comer mejor y cuidar más mi salud. Ojalá las personas aprendan a prevenir y no tengan que pasar por lo que yo viví”.

Otro testimonio relevante es el de Leonor Osnaya, sobreviviente de esta enfermedad, quien destaca la importancia de escuchar al cuerpo: “Les recomiendo que pongan mucha atención a su salud. Si tienen síntomas constantes, atiéndanse y hagan estudios. El ejercicio y cuidar la alimentación también son muy importantes”.

cáncer colorrectal en México

Cuando las alianzas también salvan vidas

La lucha contra enfermedades como el cáncer colorrectal requiere mucho más que tratamientos médicos. Implica construir una cultura de prevención y es en este contexto que iniciativas como la carrera organizada por FUTEJE demuestran que la colaboración entre instituciones puede convertirse en poderosos motores de transformación.

Por su parte, la participación de Corporativo Kosmos y de la Fundación Pablo Landsmanas en este tipo de iniciativas refleja cómo el sector empresarial puede contribuir activamente a la promoción de estilos de vida saludables y en la concientización sobre enfermedades prevenibles, pues, como expresó Freyría:

“El contar con el apoyo de empresas comprometidas con la salud como Corporativo Kosmos nos permite seguir impulsando la prevención y apoyar a más pacientes diagnosticados”.

Al final, estas organizaciones nos recuerdan una cosa: que adoptar hábitos saludables, realizarse chequeos médicos y fortalecer las alianzas en favor de la salud puede marcar la diferencia entre la detección tardía y la oportunidad de salvar vidas.