En medio de sequías históricas, acuíferos agotados y ciudades que enfrentan estrés hídrico extremo, el Día Mundial del Medio Ambiente, que se conmemora cada 5 de junio, llega este año con una pregunta incómoda para las grandes empresas: ¿cuánta agua le deben realmente al planeta?
México atraviesa una de las crisis hídricas más delicadas de su historia. Y aunque durante años el debate se ha centrado en la escasez de agua para la población, cada vez resulta más evidente que el sector corporativo también tiene una responsabilidad imposible de ignorar.
Las proyecciones del Atlas de Riesgos Hídricos del World Resources Institute advierten que, para 2030, 14 de las 32 entidades del país enfrentarán niveles extremadamente altos de agotamiento de agua, superiores al 80%. A nivel global, la Organización de las Naciones Unidas estima que cerca de 5 mil millones de personas podrían sufrir escasez de agua hacia 2050.
El problema no es menor. Actualmente, 157 de los 653 acuíferos de México están sobreexplotados y otros 105 se encuentran al límite de su capacidad. Detrás de esta presión hídrica no solo está el consumo doméstico, también se encuentra industrias cuya operación depende de grandes volúmenes de agua.
Por eso, en medio de coyunturas como la del Día Mundial del Medio Ambiente, es importante que la industria avance de manera certera hacia la sostenibilidad, pues la exigencia social y la misma exigencia industrial, pide resultados medibles, acciones comprobables y compromisos transparentes.
La próxima década definirá qué industrias estarán preparadas para operar en un entorno donde el agua será uno de los recursos más estratégicos y limitados del planeta. Frente a este escenario, el sector empresarial tiene la responsabilidad de elevar sus estándares y asumir un papel activo en la construcción de una economía hídrica sostenible.
La colaboración entre industria, gobierno, academia y sociedad será indispensable para modernizar infraestructura, impulsar innovación y promover una cultura de eficiencia que permita garantizar agua para las futuras generaciones. El desafío es enorme, pero también representa una oportunidad histórica para transformar la manera en que México produce, construye y crece.
El futuro de nuestras ciudades, de la infraestructura y de la industria dependerá de las decisiones que tomemos hoy. La sustentabilidad y el cuidado y uso eficiente del agua ya no puede entenderse como un diferenciador; debe convertirse en el nuevo estándar de desarrollo para México.
Desde Grupo Helvex hacemos un llamado a la industria, desarrolladores, fabricantes y actores del sector construcción para acelerar la adopción de tecnologías y procesos que permitan un uso más eficiente del agua. Durante más de 76 años hemos demostrado que la sostenibilidad puede ser un motor de competitividad, y que la innovación aplicada genera resultados tangibles: tan solo desde 2010, nuestros productos y tecnologías han contribuido al ahorro de más de 730 mil millones de litros de agua. Frente a una crisis hídrica cada vez más profunda, es momento de que la eficiencia hídrica, la economía circular y la gestión responsable de los recursos dejen de ser una excepción y se conviertan en el nuevo estándar para el desarrollo de México.
Hoy, el verdadero reto ambiental está en la capacidad de todos los actores sociales para saldar la deuda que durante décadas hemos acumulado con el planeta. Y quizá ese sea el mayor desafío este 5 de junio: lograr que el Día Mundial del Medio Ambiente deje de ser una fecha simbólica y se convierta en un punto de inflexión.
Esta semana se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente. La Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA) recuerda el impacto que pueden tener los efectos del cambio climático en los microempresarios y pone de relieve los retos a los que se enfrentan para aplicar criterios de sostenibilidad y resiliencia financiera en los pequeños negocios.
La Fundación apoya a más de tres millones de emprendedores vulnerables en cinco países de América Latina, la segunda región más expuesta del planeta a los eventos climáticos extremos (solo superada por África), según el Índice de Vulnerabilidad al Financiamiento Climático (CliF, por sus siglas en inglés).
“En el último año, hemos logrado que más de 100 mil microempresarios tengan cobertura frente a eventos climáticos y casi 9 mil agricultores hayan accedido a créditos para ser más resilientes; por ejemplo, con sistemas de riego por goteo. También impulsamos créditos verdes para optimizar el acceso al agua y la conexión a los sistemas de saneamiento públicos. Lo complementamos con formación a emprendedores sobre el impacto del cambio climático para el negocio y sobre prácticas de producción más sostenibles”, afirma Susana González, responsable de Sostenibilidad de la FMBBVA.
Los asesores de FMBBVA analizan riesgos y aconsejan a los emprendedores a través de mapas climáticos, con los que pueden proteger sus negocios, hogares-empresa, cultivos y animales ante elementos climáticos. Además, les proporcionan educación ambiental y formación sobre productos bancarios, digitalización y finanzas sostenibles. La fundación también apoya a emprendedores de escasos recursos con créditos adaptados a los ciclos de producción para que mitiguen los efectos del cambio climático: desde sistemas de riego impulsados por energía solar ante el elevado precio del combustible al uso de abonos orgánicos.
La alta vulnerabilidad ante los eventos climatológicos supone una amenaza a los pequeños negocios en América Latina. Un evento adverso puede destruir la única fuente de ingresos de una microempresa, limitando su ya escasa capacidad de ahorro y su inversión en infraestructuras para mejorar su resiliencia medioambiental a largo plazo.
Estos eventos climatológicos extremos (olas de calor, sequías, lluvias torrenciales) también son una realidad creciente en España. En nuestro país, el 89,5% de las empresas desarrolla actuaciones de sostenibilidad, aunque no todas disponen de una estrategia definida, según el Observatorio de Competitividad Empresarial de la Cámara de Comercio. El 81,1% de las grandes compañías tienen una política de sostenibilidad ambiental, frente al 18,7% de las microempresas (hasta 10 trabajadores) y el 34,1% de las pequeñas (entre 10 y 49 trabajadores).
El 75% de las pymes españolas considera prioritario aplicar factores ambientales, sociales y de gobernanza, pero para más del 80% es difícil ponerlas en marcha por sus altos costes. Por su tamaño, tienen menos capacidad de inversión, y eso dificulta su acceso a tecnologías limpias y a la renovación de equipos ineficientes, según el Informe sobre Sostenibilidad del Informe sobre Sostenibilidad del Observatorio de FINRESP y CEPYME.
Resiliencia financiera frente al cambio climático
En el corazón del Amazonas, la emprendedora colombiana Kasia Morales confecciona mochilas artesanales con tela hecha de corteza de árbol y tintes naturales, que extrae de las plantas que cultiva. El impacto de su negocio trasciende a su núcleo familiar, formado por sus cinco hijos y su esposo: proporciona empleo directo a siete mujeres de su comunidad y su taller es un centro de formación donde recibe a profesores universitarios y estudiantes, compartiendo su conocimiento a todo el mundo.
Kasia ha obtenido el sello de sostenibilidad gubernamental “Negocio Verde”, que reconoce que su proceso productivo respeta los ciclos de la selva y promueve una economía en armonía con la naturaleza. Logró
este reconocimiento tras registrar su empresa en la Cámara de Comercio. En su camino de progreso ha contado con el apoyo de Bancamía, la entidad de FMBBVA en Colombia. “En las capacitaciones me han enseñado a fortalecer mi negocio y he aprendido técnicas de sembrado atendiendo al cambio climático”, indica Kasia.
El Día Mundial del Medio Ambiente se celebra cada 5 de junio para impulsar la conciencia sobre la sostenibilidad y el cambio climático, fomentando la acción colectiva para proteger el planeta.
The Home Depot México obtuvo por vigésima ocasión consecutiva el Distintivo Empresa Socialmente Responsable (ESR®), reconocimiento otorgado por el Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi) a las compañías que integran prácticas responsables en su operación, cultura y relación con las comunidades.
The Home Depot México impulsa iniciativas enfocadas en generar impacto positivo dentro y fuera de la organización a través de programas comunitarios, acciones de voluntariado y proyectos orientados en el bienestar social y ambiental y por eso ha recibido durante dos décadas este importante reconocimiento.
Con este reconocimiento, la compañía suma dos décadas impulsando iniciativas enfocadas en generar impacto positivo dentro y fuera de la organización, a través de programas comunitarios, acciones de voluntariado y proyectos orientados al bienestar social y ambiental.
“Cumplir 20 años consecutivos recibiendo este distintivo representa un enorme orgullo para toda la compañía. Es resultado del compromiso constante de nuestros asociados y asociadas, quienes viven nuestra cultura de devolver a la comunidad y contribuir positivamente en cada lugar donde tenemos presencia”, señaló Erika Díaz, vicepresidenta de Mercadotecnia, Venta en línea y Relaciones Públicas de The Home Depot México.
Actualmente, The Home Depot México desarrolla iniciativas enfocadas en apoyo a comunidades, mejoramiento de espacios, atención ante emergencias y participación voluntaria de sus asociados mediante los Equipos Depot, presentes en tiendas, centros logísticos y oficinas de todo el país.
Tan solo en 2025, la compañía benefició a más de 100 mil personas a través de distintas iniciativas sociales, realizó 935 jornadas de voluntariado y apoyó a más de 900 instituciones en todo México. Asimismo, donó más de 78.7 millones de pesos en especie para contribuir al bienestar de comunidades en situación vulnerable.
Asimismo, la empresa mantiene campañas de recaudación y programas de donación que permiten sumar esfuerzos con clientes, proveedores y organizaciones sociales para beneficiar a personas en situación vulnerable.
Como parte de su compromiso social de largo plazo, The Home Depot México también alcanzó recientemente las 10 mil jornadas de Equipos Depot realizadas desde su llegada al país, reflejo del compromiso y participación activa de sus asociados en acciones de voluntariado y apoyo comunitario.
Este reconocimiento refrenda el compromiso de The Home Depot México de continuar promoviendo acciones responsables y sostenibles que contribuyan al desarrollo de comunidades más fuertes y al bienestar de miles de familias mexicanas.
La industria turística atraviesa una transformación impulsada por viajeros cada vez más conscientes del impacto social y ambiental de sus decisiones. Hoy, la experiencia ya no se mide únicamente por la calidad del servicio o la exclusividad de un destino, sino también por la capacidad de generar un beneficio tangible para las comunidades y el entorno. En este escenario, algunos actores del sector hotelero están replanteando el concepto de lujo para alinearlo con las expectativas de una nueva generación de consumidores.
Uno de los ejemplos más destacados es Rosewood Villa Magna, ubicado en Madrid, España. Este hotel ha desarrollado una estrategia integral que combina conservación ambiental, inclusión social y apoyo a la economía local, demostrando que la hospitalidad puede convertirse en una plataforma para impulsar cambios positivos. Su propuesta no solo responde a las tendencias actuales, sino que también refleja el potencial del turismo sostenible para redefinir la forma en que las personas viajan y se relacionan con los destinos.
Turismo sostenible que impulsa la inclusión y la economía circular
Uno de los pilares más innovadores de la estrategia del hotel es su apuesta por la reutilización de materiales a través de proyectos con impacto social. Las sábanas que concluyen su ciclo de vida dentro de las habitaciones encuentran una segunda oportunidad al transformarse en uniformes, delantales artesanales y pijamas exclusivas para huéspedes.
La iniciativa se desarrolla en colaboración con Deleite Wear y la ONG Entreculturas, organizaciones que trabajan con personas que han enfrentado situaciones de vulnerabilidad, exclusión social o explotación. Más allá de reducir residuos, el proyecto busca generar oportunidades económicas y laborales mediante procesos de producción locales y artesanales.
Este tipo de acciones reflejan cómo el turismo sostenible puede trascender las prácticas ambientales tradicionales para convertirse en un vehículo de inclusión social. Al colocar las historias humanas en el centro de la experiencia, el hotel demuestra que la sostenibilidad también implica construir modelos económicos más equitativos y resilientes.
El valor social detrás de cada experiencia
La responsabilidad social forma parte de la identidad de Rosewood Villa Magna y se integra de manera visible en la experiencia de los visitantes. Una muestra de ello es la colaboración con la Fundación Prodis, organización dedicada a promover la inclusión de personas con discapacidad intelectual.
Gracias a esta alianza, artistas vinculados a la fundación participan en el diseño de los menús de helados de verano, así como en distintos elementos decorativos que forman parte de la experiencia gastronómica y cultural del hotel. Sin embargo, la colaboración no se limita al ámbito creativo.
Profesionales de la fundación también se incorporan a diversas áreas operativas y participan en eventos especiales, fortaleciendo una cultura organizacional basada en la diversidad y la inclusión. Estas acciones contribuyen a visibilizar el talento de grupos históricamente subrepresentados y generan espacios de interacción que enriquecen la experiencia de huéspedes y colaboradores por igual.
Turismo sostenible que también se construye desde la gastronomía
La gastronomía se ha convertido en uno de los principales vehículos para impulsar prácticas responsables dentro del sector turístico. Consciente de ello, el hotel ha incorporado criterios de abastecimiento local y orgánico en su propuesta culinaria, priorizando ingredientes provenientes de productores cercanos.
Esta estrategia contribuye a fortalecer las economías regionales, reducir las emisiones asociadas al transporte de alimentos y ofrecer productos con altos estándares de calidad y frescura. Al mismo tiempo, permite que los visitantes establezcan una conexión más auténtica con el territorio que visitan.
La tendencia responde a una demanda creciente por parte de consumidores que buscan experiencias alineadas con valores de sostenibilidad y consumo responsable. En este sentido, la gastronomía deja de ser únicamente un servicio complementario para convertirse en una herramienta de transformación social y ambiental.
Un compromiso ambiental respaldado por acciones concretas
La dimensión ambiental de la estrategia también ocupa un papel central. Rosewood Villa Magna trabaja activamente para eliminar los plásticos de un solo uso dentro de sus instalaciones, una medida que contribuye a disminuir significativamente la generación de residuos.
A ello se suma la implementación de sistemas para reutilizar restos de productos cosméticos, el uso de iluminación LED, la incorporación de productos de limpieza ecológicos y el mantenimiento de una cubierta vegetal que favorece la eficiencia energética del edificio.
Estas acciones forman parte de una visión integral que ha permitido al inmueble obtener la certificación LEED Gold, uno de los estándares internacionales más reconocidos en materia de construcción sostenible. El reconocimiento valida una estrategia que busca reducir continuamente la huella ambiental de la operación sin comprometer la calidad de la experiencia ofrecida a los huéspedes.
La evolución de las expectativas de los viajeros está obligando al sector turístico a replantear sus modelos de negocio. En este contexto, Rosewood Villa Magna muestra cómo la sostenibilidad puede integrarse de manera transversal en una operación hotelera, generando beneficios para las personas, las comunidades y el medioambiente.
Su experiencia evidencia que el futuro del turismo sostenible no depende únicamente de la adopción de tecnologías o certificaciones ambientales, sino de la capacidad de construir relaciones más humanas, inclusivas y responsables. A medida que más empresas del sector sigan este camino, el turismo tendrá la oportunidad de convertirse en una verdadera fuerza para el desarrollo sostenible.
La inteligencia artificial se ha convertido en uno de los motores tecnológicos más importantes de nuestra época. Desde asistentes virtuales hasta sistemas capaces de generar contenido, analizar datos y optimizar procesos, su crecimiento parece imparable. Sin embargo, detrás de cada consulta, imagen generada o algoritmo entrenado existe una infraestructura física que consume enormes cantidades de recursos naturales.
Durante años, la conversación sobre el impacto ambiental de la inteligencia artificial se centró principalmente en las emisiones de carbono. Hoy, nuevas investigaciones revelan que el verdadero desafío podría ser mucho más complejo. Un reciente informe de la Universidad de las Naciones Unidas advierte que la demanda de agua de la IA podría alcanzar niveles sin precedentes, generando presiones significativas sobre ecosistemas, comunidades y recursos hídricos en distintas regiones del mundo.
La creciente demanda de agua de la IA preocupa a expertos
El informe elaborado por el Instituto de Agua, Medio Ambiente y Salud de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-INWEH) presenta una advertencia contundente: para 2030, los centros de datos que impulsan la inteligencia artificial podrían utilizar una cantidad de agua equivalente a las necesidades básicas de consumo de 1,300 millones de personas durante un año.
Esta proyección pone sobre la mesa una realidad poco visible. Mientras millones de usuarios interactúan diariamente con herramientas basadas en IA, los centros de datos requieren sistemas de enfriamiento permanentes para evitar el sobrecalentamiento de miles de servidores que operan las 24 horas del día.
La investigación señala que la demanda de agua de la IA está directamente relacionada con el crecimiento acelerado de la infraestructura tecnológica global. A medida que aumenta la adopción de estas herramientas, también se incrementan las necesidades energéticas y los recursos necesarios para mantener operativos los sistemas que las hacen posibles.
El enorme costo ambiental detrás de cada consulta
Los investigadores destacan que evaluar el impacto ambiental de la inteligencia artificial únicamente a través de las emisiones de carbono resulta insuficiente. El funcionamiento de los centros de datos genera también importantes huellas hídricas y territoriales que suelen quedar fuera del análisis público.
Según las proyecciones del informe, para 2030 los centros de datos especializados en IA consumirán alrededor de 945 teravatios-hora de electricidad al año. Esta cifra equivale a casi tres veces el consumo anual combinado de países como Pakistán, Bangladesh y Nigeria, donde viven más de 650 millones de personas.
Además del consumo energético, la expansión de esta infraestructura requerirá extensiones territoriales cada vez mayores. Los cálculos indican que la superficie destinada a estas instalaciones podría superar los 5,590 kilómetros cuadrados, una extensión comparable al doble del área metropolitana de Yakarta.
Cuando las soluciones climáticas generan nuevos desafíos
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que reducir una huella ambiental no necesariamente implica disminuir todas las demás. En algunos casos, las estrategias para reducir emisiones pueden generar efectos secundarios significativos sobre el agua y el uso del suelo.
Los investigadores ejemplifican esta situación con la transición del carbón hacia la bioenergía. Aunque este cambio puede disminuir las emisiones de carbono hasta en un 70%, también incrementa considerablemente la cantidad de agua requerida para generar electricidad y multiplica la superficie terrestre necesaria para la producción energética.
Esta situación obliga a replantear la forma en que se evalúa la sostenibilidad tecnológica. La sostenibilidad de la inteligencia artificial no puede medirse únicamente por su contribución a la descarbonización, sino también por las consecuencias que genera sobre otros recursos fundamentales para la vida.
La demanda de agua de la IA ya genera tensiones en comunidades
Las preocupaciones descritas en el informe no son escenarios hipotéticos. En distintas partes del mundo ya existen comunidades que experimentan los efectos del crecimiento acelerado de los centros de datos.
Durante 2025, estas instalaciones consumieron aproximadamente 448 teravatios-hora de electricidad, una cantidad superior al consumo total de Arabia Saudita. En Irlanda, por ejemplo, los centros de datos representaron el 21% de toda la electricidad medida en 2023, superando incluso el consumo de los hogares urbanos.
La situación también genera inquietudes en América Latina. En Querétaro, uno de los principales polos tecnológicos de México, diversas voces han alertado sobre el impacto que podría tener la construcción acelerada de nuevos centros de datos en una región que ya enfrenta periodos recurrentes de sequía. Casos similares se registraron en Uruguay durante la crisis hídrica de 2023, cuando surgieron protestas por la asignación de recursos hídricos a proyectos industriales mientras la población enfrentaba restricciones en el acceso al agua potable.
Una brecha digital que también es ambiental
El informe identifica otro desafío emergente: la concentración global de la infraestructura de inteligencia artificial. Actualmente, la mayor parte de la capacidad instalada se encuentra en un número reducido de países, generando desigualdades en el acceso a los beneficios económicos de esta tecnología.
Para 2025, solo 32 países albergaban centros de datos especializados en IA, y cerca del 90% de esa capacidad estaba concentrada en Estados Unidos y China. Esta distribución desigual limita la participación de muchas economías en desarrollo dentro de la nueva revolución tecnológica.
Al mismo tiempo, los impactos ambientales asociados suelen trasladarse hacia regiones con menor capacidad regulatoria. La extracción de minerales, la disposición de residuos electrónicos y la instalación de infraestructura pueden generar presiones adicionales sobre comunidades que muchas veces no participan directamente en los beneficios económicos del ecosistema digital.
El reto de los residuos electrónicos y los límites planetarios
Además del agua, la electricidad y el uso de suelo, la expansión de la inteligencia artificial traerá consigo una creciente generación de residuos electrónicos. Los investigadores estiman que para 2030 podrían producirse hasta 2.5 millones de toneladas métricas de desechos tecnológicos cada año vinculados a esta infraestructura.
Muchos de estos residuos terminan exportándose hacia países con sistemas limitados de gestión ambiental, exponiendo a las comunidades más vulnerables a sustancias tóxicas y materiales peligrosos. Este fenómeno amplía aún más la discusión sobre la responsabilidad compartida dentro de las cadenas globales de suministro tecnológicas.
La situación evidencia que la transformación digital no ocurre en un vacío. Cada avance tecnológico implica decisiones sobre recursos naturales, gobernanza, justicia ambiental y distribución equitativa de beneficios y riesgos.
Hacia un ecosistema de inteligencia artificial responsable
Ante este panorama, los autores del informe proponen avanzar hacia un modelo de gobernanza que considere de forma integral todos los impactos ambientales asociados al desarrollo de la inteligencia artificial. Esto incluye fortalecer los procesos de permisos, evaluaciones de impacto ambiental y mecanismos de consulta con las comunidades locales.
Asimismo, señalan la necesidad de que gobiernos, inversionistas e instituciones financieras incorporen criterios más amplios para evaluar proyectos tecnológicos, considerando no solo las emisiones de carbono, sino también el uso del agua, la ocupación territorial y la gestión de residuos.
La demanda de agua de la IA representa uno de los desafíos más relevantes de la próxima década. Su crecimiento exponencial obliga a replantear cómo se construye la infraestructura digital que sostiene gran parte de la innovación contemporánea.
La inteligencia artificial tiene el potencial de impulsar el desarrollo económico, la productividad y el bienestar humano. Sin embargo, alcanzar estos beneficios de manera sostenible requerirá garantizar que la expansión tecnológica ocurra dentro de los límites planetarios y sin comprometer los recursos esenciales de las comunidades. El verdadero desafío no será únicamente desarrollar sistemas más inteligentes, sino hacerlo de manera responsable, equitativa y compatible con el futuro del planeta.
La economía circular se ha convertido en uno de los pilares de las estrategias ambientales impulsadas por gobiernos, empresas y organizaciones de todo el mundo. En este contexto, el reciclaje de plásticos se presenta como una solución clave para reducir la contaminación, disminuir la extracción de recursos vírgenes y avanzar hacia modelos de producción más sostenibles. Sin embargo, nuevas investigaciones advierten que no todo el material recuperado ofrece las mismas garantías de calidad y seguridad.
Un reciente estudio publicado en la revista Nature ha encendido las alertas sobre un aspecto poco discutido del reciclaje: la posible presencia de sustancias peligrosas en materiales recuperados de residuos mezclados. Los hallazgos sugieren que…
Aunque la tecnología permite recuperar grandes cantidades de envases plásticos, la procedencia de estos residuos puede marcar una diferencia significativa en términos de contaminación y potenciales riesgos para la salud humana.
El desafío oculto detrás de los plásticos rescatados
Existen dos formas principales de recuperar residuos plásticos para su reciclaje. La primera consiste en la separación en origen, es decir, cuando las personas clasifican correctamente sus desechos en contenedores específicos. La segunda se basa en recuperar materiales mediante procesos automatizados que extraen los residuos aprovechables de la basura mezclada antes de que lleguen a vertederos o incineradoras.
Durante años se ha considerado que la separación en origen era la opción más eficiente debido a la menor contaminación de los materiales recuperados. Ahora, una investigación desarrollada por universidades de Bélgica, Alemania y Países Bajos aporta evidencia científica que refuerza esta percepción, demostrando que los plásticos rescatados de residuos mezclados presentan una carga significativamente mayor de contaminantes.
¿Por qué los plásticos rescatados contienen más contaminantes?
Los investigadores analizaron químicamente envases recuperados mediante ambos sistemas y encontraron concentraciones superiores de sustancias potencialmente peligrosas en aquellos obtenidos de la basura mezclada. Entre los contaminantes detectados destacan metales pesados como el plomo y el cadmio, elementos asociados con diversos efectos negativos para la salud humana.
El origen de esta contaminación se encuentra en la convivencia de los envases con otros residuos presentes en los contenedores generales. Juguetes, textiles, medicamentos, macetas y especialmente calzado pueden transferir sustancias químicas al plástico durante el proceso de recolección y clasificación. En el caso de los zapatos, por ejemplo, se identificaron niveles particularmente elevados de plomo, posiblemente acumulado a través de pinturas o partículas ambientales presentes en las suelas.
Tecnología eficiente, pero con nuevos desafíos
Uno de los hallazgos más sorprendentes del estudio es que las modernas plantas de clasificación son capaces de separar correctamente distintos tipos de polímeros incluso cuando estos se encuentran mezclados con residuos orgánicos y otros materiales. En términos de pureza del plástico recuperado, ambos sistemas ofrecen resultados comparables.
No obstante, la investigación concluye que la capacidad tecnológica para identificar materiales no resuelve por completo el problema de la contaminación química. Mientras la clasificación mecánica logra recuperar una gran cantidad de residuos aprovechables, también facilita la entrada de compuestos no deseados que pueden afectar tanto la calidad del material reciclado como la eficiencia de los procesos posteriores.
La salud humana en el centro del debate
La principal preocupación de los científicos radica en que los contaminantes detectados podrían incorporarse a nuevos productos fabricados con plástico reciclado. Este riesgo cobra especial relevancia en un contexto donde las regulaciones internacionales exigen aumentar progresivamente el contenido de material reciclado en los envases.
Aunque existen tecnologías avanzadas de reciclaje físico y químico capaces de reducir ciertos contaminantes, estas soluciones aún no se encuentran implementadas de manera masiva. En consecuencia, los sistemas de reciclaje mecánico actualmente predominantes podrían no ser suficientes para eliminar completamente algunas sustancias incrustadas en los materiales recuperados.
Además, el estudio señala que los procesos de lavado, aunque ayudan a reducir suciedad superficial, no eliminan por completo la diversidad química introducida por residuos ajenos a los envases. Esto plantea interrogantes sobre la seguridad de determinadas aplicaciones y sobre los estándares que deberán adoptarse en el futuro.
Más reciclaje no siempre significa más circularidad
La presión por incrementar las tasas de reciclaje es cada vez mayor. En Europa, por ejemplo, la normativa exige objetivos cada vez más ambiciosos para la recuperación de envases plásticos y la incorporación de contenido reciclado en nuevos productos.
Sin embargo, los investigadores advierten que aumentar la cantidad de residuos recuperados no garantiza automáticamente una economía circular más efectiva. Cuando la calidad de la materia prima disminuye debido a la presencia de contaminantes, también se reducen las posibilidades de reutilizar ese material en aplicaciones de alto valor.
Este escenario obliga a replantear las estrategias de gestión de residuos, equilibrando la necesidad de incrementar los volúmenes reciclados con la importancia de preservar la calidad de los materiales recuperados.
Sistemas de devolución: una alternativa para mejorar la calidad
Ante estos desafíos, diversos países están impulsando mecanismos que favorecen la recuperación limpia de envases. Uno de ellos es el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), mediante el cual los consumidores recuperan una cantidad económica al devolver los envases vacíos.
Este modelo busca evitar que los envases entren en contacto con otros residuos, reduciendo significativamente la posibilidad de contaminación. Además de aumentar las tasas de recuperación, el sistema permite obtener materiales de mejor calidad para su posterior reciclaje.
La experiencia internacional sugiere que estos esquemas pueden contribuir a fortalecer la circularidad de los materiales, garantizando que los residuos recuperados mantengan condiciones adecuadas para reincorporarse de forma segura a nuevos ciclos productivos.
El estudio publicado en Nature aporta evidencia relevante para comprender que la calidad del reciclaje es tan importante como la cantidad de residuos recuperados. Los hallazgos sobre los plásticos rescatados de la basura mezclada muestran que la contaminación química representa un desafío creciente para la economía circular y para la seguridad de los materiales reciclados.
A medida que las regulaciones exigen una mayor incorporación de contenido reciclado en nuevos productos, será indispensable fortalecer los sistemas de separación en origen, impulsar modelos de recuperación más limpios y desarrollar tecnologías capaces de eliminar contaminantes de manera efectiva. Solo así los plásticos rescatados podrán convertirse en un verdadero recurso para la sostenibilidad, sin comprometer la salud humana ni los objetivos de circularidad a largo plazo.
El futbol suele presentarse como un lenguaje universal capaz de unir culturas, generar emociones compartidas y construir puentes entre naciones. Sin embargo, a medida que se acerca una nueva edición de la Copa Mundial, la conversación alrededor del máximo organismo rector del deporte vuelve a estar marcada por cuestionamientos relacionados con la gobernanza, la transparencia y el respeto a los principios éticos que dice promover.
En este contexto, una nueva denuncia contra la FIFA busca poner bajo la lupa la actuación de sus principales dirigentes. La iniciativa, impulsada por activistas y organizaciones que durante años han monitoreado las decisiones de la federación, pretende convertirse en la mayor acción colectiva de este tipo en la historia del organismo y reaviva el debate sobre la rendición de cuentas dentro del futbol internacional.
La campaña que busca reunir miles de voces
A pocos días del inicio del Mundial, el grupo activista FairSquare lanzó la campaña denominada “Reboot FIFA”, una iniciativa que busca reunir firmas de aficionados, especialistas y ciudadanos inconformes con diversas decisiones tomadas por la organización en los últimos años.
El objetivo es presentar una queja masiva ante el Comité de Ética de la FIFA una vez concluido el torneo. Los promotores esperan que la movilización se convierta en la mayor acción colectiva jamás dirigida contra la institución, reflejando un creciente descontento entre sectores de la sociedad civil y parte de la comunidad futbolística internacional.
La campaña cuenta con el respaldo de figuras reconocidas en el análisis y la investigación del futbol, entre ellas el historiador David Goldblatt y la denunciante Bonita Mersiades, quienes consideran que las estructuras de gobernanza del organismo requieren una revisión profunda para fortalecer la confianza pública.
¿Qué motiva la denuncia contra la FIFA?
La principal denuncia contra la FIFA se centra en la actuación de su presidente, Gianni Infantino. Según FairSquare, el dirigente habría vulnerado en distintas ocasiones el principio de neutralidad política establecido en el Código de Ética de la organización.
Las acusaciones surgieron tras la participación de Infantino en una Cumbre por la Paz organizada por el presidente estadounidense Donald Trump y, posteriormente, por la decisión de otorgarle el Premio de la Paz de la FIFA. Para los activistas, estas acciones podrían interpretarse como una intervención política incompatible con las obligaciones institucionales del cargo.
El director de FairSquare, Nick McGeehan, sostiene que la indignación acumulada por diferentes controversias ha generado un escenario propicio para exigir cambios estructurales. Entre las preocupaciones mencionadas destacan los elevados precios de las entradas para el Mundial y la percepción de una creciente distancia entre la dirigencia y los aficionados.
Transparencia, auditorías y rendición de cuentas
Más allá de las acusaciones específicas, la campaña también pone sobre la mesa un debate más amplio sobre la gobernanza en las organizaciones deportivas globales. Los activistas plantean reformas enfocadas en incrementar la supervisión sobre los recursos económicos que la FIFA distribuye entre sus asociaciones miembro.
Entre las propuestas destacan una mayor auditoría de los miles de millones de dólares destinados al desarrollo del futbol, una separación más clara entre las funciones comerciales y regulatorias del organismo, así como mecanismos de rendición de cuentas más robustos y accesibles para la ciudadanía.
Para quienes trabajan en temas de responsabilidad social y sostenibilidad, estas demandas reflejan tendencias cada vez más visibles en distintos sectores: las organizaciones, independientemente de su naturaleza, enfrentan una creciente presión para demostrar integridad, transparencia y apertura al escrutinio público.
La respuesta de la FIFA ante las críticas
La FIFA ha rechazado las acusaciones y sostiene que durante la última década ha llevado a cabo profundas reformas orientadas a fortalecer sus sistemas de gestión y gobernanza. De acuerdo con el organismo, los recursos distribuidos a federaciones y asociaciones son auditados anualmente por firmas independientes.
Asimismo, la institución asegura que desde 2016 existe una separación clara entre las operaciones comerciales y los principales órganos de decisión, incluyendo el Consejo y el Congreso de la FIFA. También destaca que sus resoluciones judiciales son públicas y que sus reportes financieros cumplen con estándares internacionales.
Desde la perspectiva de la federación, estos cambios han permitido recuperar la confianza de organismos internacionales, organizaciones de la sociedad civil y socios comerciales, especialmente después de los escándalos de corrupción que marcaron etapas anteriores de su historia.
La denuncia contra la FIFA gana respaldo internacional
Uno de los elementos que ha dado mayor visibilidad al proceso es el apoyo recibido por parte de líderes del futbol internacional. Entre ellos destaca Lise Klaveness, presidenta de la Federación Noruega de Fútbol y reconocida defensora de reformas dentro del deporte.
La dirigente confirmó que la federación noruega envió una carta formal al Comité de Ética respaldando la iniciativa impulsada por FairSquare. Además, anunció que continuará promoviendo reuniones y acciones de seguimiento una vez que concluya el Mundial.
Este respaldo resulta significativo porque demuestra que las inquietudes no provienen únicamente de organizaciones de derechos humanos o grupos de activistas, sino también de actores que forman parte de la estructura institucional del futbol global y que consideran necesario fortalecer los mecanismos de supervisión interna.
The 76th #FIFA Congress will take place in Vancouver today.
With reports that FIFA is still considering whether to ask President Trump to halt cruel #ICE raids during the World Cup, it is incredible that Gianni Infantino is yet to make this call in order to protect everyone… pic.twitter.com/Z8loRcLg9Z
La controversia también ha abierto una discusión sobre el papel que deben desempeñar los líderes deportivos en escenarios políticos. Mientras los críticos cuestionan la cercanía de Infantino con determinados actores gubernamentales, el presidente de la FIFA argumenta que mantener relaciones sólidas con los líderes de los países anfitriones es fundamental para garantizar el éxito de los torneos.
Infantino ha defendido públicamente la entrega del Premio de la Paz a Trump, asegurando que el reconocimiento buscaba destacar esfuerzos para resolver conflictos y promover la cooperación internacional. Sin embargo, para los detractores, esta postura refuerza la necesidad de revisar los límites entre la diplomacia institucional y la neutralidad política.
La situación pone de manifiesto un desafío recurrente para las organizaciones globales: equilibrar su influencia internacional con la obligación de preservar la independencia, la imparcialidad y la confianza de sus distintos grupos de interés.
La actual denuncia contra la FIFA representa mucho más que una disputa administrativa o un desacuerdo entre activistas y directivos. Se trata de una discusión sobre la legitimidad, la transparencia y la responsabilidad que deben caracterizar a una de las organizaciones deportivas más influyentes del mundo.
A medida que el futbol fortalece su impacto económico, social y cultural, también aumentan las expectativas sobre la forma en que sus instituciones gestionan el poder. Independientemente del resultado que tenga esta iniciativa, el debate evidencia que la gobernanza y la rendición de cuentas se han convertido en elementos tan relevantes para el futuro del deporte como lo que ocurre dentro de la cancha.
Los siniestros viales son un problema que afecta a miles de personas en nuestro país. Tan solo durante el último año se registraron más de 16,000 fatalidades y más de 43,000 personas lesionadas gravemente por hechos de tránsito en México, según el Monitor de la Seguridad Vial 2025 de Fundación Aleaticapara la Seguridad Vial. La problemática resulta aún más preocupante si se considera que, según estimaciones de la organización, cada 30 minutos una persona pierde la vida en las calles y carreteras del país.
No obstante, tal como recuerda Fernanda Espinosa, directora de la organización, detrás de cada cifra existen historias interrumpidas de padres, madres, hijos, amigos y familiares que no regresaron a casa por situaciones que, en muchos casos, pudieron haberse evitado.
A sabiendas de esto y con el propósito de incidir en esta problemática es que Fundación Aleatica para la Seguridad Vial ha lanzado, desde hace cuatro años, la Convocatoria Somos Seguridad Vial, a través de la cual, la organización busca contribuir a reducir riesgos, proteger vidas y construir ciudades más seguras para todas las personas.
¿Qué es la Convocatoria Somos Seguridad Vial?
La Convocatoria Somos Seguridad Vial es una iniciativa impulsada por Fundación Aleatica para la Seguridad Vial que busca financiar, fortalecer y acompañar proyectos con potencial de generar cambios reales en materia de seguridad vial en México.
La convocatoria está dirigida a organizaciones de la sociedad civil y emprendimientos que trabajan en proyectos relacionados con la prevención de siniestros viales, la protección de usuarios vulnerables y la promoción de una cultura de movilidad más segura.
Para esta cuarta edición, las iniciativas que deseen participar deberán enfocarse en alguno de los principales factores de riesgo asociados a las fatalidades por hechos de tránsito, entre ellos el exceso de velocidad, el uso adecuado de equipamiento de protección para motociclistas, la seguridad de peatones y ciclistas, el fortalecimiento de la infraestructura vial y la promoción de conductas seguras entre los distintos usuarios de la vía.
Más allá del financiamiento, la convocatoria busca impulsar soluciones de movilidad segura que sean aplicables, medibles y escalables, con la capacidad de generar beneficios sostenibles para las comunidades donde se implementan.
¿Por qué esta convocatoria puede impulsar el crecimiento de tu proyecto?
Lo que debes saber es que participar en la Convocatoria Somos Seguridad Vial significa ser parte de un proceso diseñado para fortalecer a las organizaciones, pues los proyectos ganadores recibirán apoyo económico para su implementación, además de acompañamiento técnico que les permitirá mejorar su capacidad de ejecución, incrementar su escalabilidad y ampliar su impacto social.
Así que, si estás pensando en postular el proyecto de tu organización o startup es importante que revises en la página de la convocatoria las especificaciones con las que deben cumplir las propuestas. El periodo de registro ya ha comenzado y termina el 25 de junio, por lo que te recomendamos iniciar tu postulación cuanto antes.
Una edición que busca generar soluciones de movilidad segura con enfoque de género
A lo largo de sus primeras tres ediciones, los proyectos ganadores han desarrollado intervenciones en escuelas, programas de formación de multiplicadores, campañas de concientización comunitaria y acciones de urbanismo táctico enfocadas en mejorar entornos escolares y espacios públicos. Como explica Fernanda Espinosa, directora de Fundación Aleatica para la Seguridad Vial:
“La convocatoria Somos Seguridad Vial ha beneficiado a más de 27,000 mexicanos de manera directa; sin embargo, a través de los proyectos de infraestructura y cultura vial hemos llegado a muchas más personas y comunidades en territorio mexicano”.
No obstante, la iniciativa sigue renovándose y es por ello que para esta cuarta edición, la convocatoria ha incorporado una perspectiva de género, reconociendo que las mujeres enfrentan condiciones específicas de vulnerabilidad en sus desplazamientos cotidianos, pues, como refiere Espinosa:
“Las mujeres nos movemos más en el día a día y también utilizamos diferentes maneras de transporte para nuestras actividades. Sin embargo, 7 de cada 10 mujeres se sienten inseguras cuando usan el transporte público o caminan por las calles, esto por falta de infraestructura vial, falta de iluminación y muchas veces temas de acoso; es por eso que hemos decidido incluir este enfoque”.
La incorporación de este enfoque busca fomentar proyectos que contribuyan a generar entornos más seguros, accesibles e inclusivos para las mujeres, ampliando así el alcance de las soluciones de movilidad segura que impulsa la convocatoria.
¡Una oportunidad para transformar ideas en proyectos que salvan vidas!
Las cifras de seguridad vial en México dejan clara la necesidad de actuar y establecer colaboraciones multisectoriales para acelerar los cambios que el país necesita. En este contexto, la cuarta edición de la Convocatoria Somos Seguridad Vial representa una oportunidad para que organizaciones de la sociedad civil y startups conviertan sus ideas en acciones capaces de generar impacto real. Por eso, si el proyecto de tu organización busca desarrollar soluciones de movilidad segura con potencial de transformación y crecimiento, este es el momento de llevarlo al siguiente nivel.
¡Tienes hasta el 25 de junio para registrarte en esta página y formar parte de una comunidad comprometida con salvar vidas y construir calles más seguras para todas las personas!
Con “Precios que NO se tocan”, Walmart Centroamérica refuerza su compromiso de ofrecer Precios Bajos Todos los Días en productos esenciales para las familias de la región. La iniciativa hace tangible una propuesta de valor basada en ahorro consistente, mayor control del presupuesto y acceso confiable a artículos de compra frecuente.
Del 3 de junio al 21 de julio, la empresa mantendrá estables los precios de productos esenciales en tiendas físicas y en línea. Con ello, Walmart da mayor previsibilidad a la compra diaria y facilita que los clientes encuentren ahorro en los productos que necesitan, sin depender de promociones temporales o esperar descuentos especiales.
La iniciativa se concentra en productos clave de la canasta básica —abarrotes, comestibles y perecederos— por su peso en el gasto cotidiano de millones de familias centroamericanas. “El objetivo es claro: contribuir a que, independientemente de las necesidades y preferencias de cada hogar, el recibo total sea más conveniente y represente un ahorro concreto para las familias”, destacó Ignacio Baladrón, vicepresidente Comercial de Walmart Centroamérica.
Baladrón explicó que esta iniciativa es una expresión concreta de lo que Walmart entiende por Precios Bajos Todos los Días: “en el contexto económico actual, nos hemos planteado como prioridad brindar mayor tranquilidad a nuestros clientes. Por eso hemos decidido mantener —y solo reducir— los precios de un surtido relevante de productos esenciales, para que las familias puedan planificar mejor su compra y cuidar su presupuesto”.
Este compromiso se respalda con acciones concretas en toda la operación: negociaciones eficientes, trabajo con proveedores para obtener costos competitivos, eficiencia en la cadena de valor y enfoque en el abastecimiento para asegurar disponibilidad y precio en tienda.
Desde sus formatos —Walmart Supercenter, Supermercados (Masxmenos, Paiz, La Despensa de Don Juan y La Unión), Bodegas (Maxi Despensa y Maxi Palí) y Descuentos (Palí y Despensa Familiar)— la empresa ofrece una propuesta consistente en toda la región: precios bajos y acceso confiable a productos esenciales, sin importar dónde o cómo compren los clientes.
Análisis riguroso de clientes y categorías
La selección de productos parte de un análisis riguroso del comportamiento de compra de los clientes y de la relevancia de cada categoría en su presupuesto diario.
Con base en ese análisis, Walmart seleccionó productos de alto impacto en la canasta básica para mantener estabilidad en categorías clave. Así, la compañía prioriza artículos de consumo frecuente y protege el presupuesto del cliente en productos relevantes para su día a día.
En tienda, la iniciativa estará acompañada por señalización clara y visible para facilitar la identificación de los productos con precios estables.
Más que una acción puntual, esta iniciativa refuerza la confianza de los clientes en una propuesta de valor centrada en ahorro cotidiano, consistencia y cercanía con sus necesidades reales.
Precios que NO se tocan reafirma el compromiso de Walmart Centroamérica de generar valor tangible para sus clientes con una propuesta basada en precios bajos, productos esenciales y ahorro todos los días. Con esta iniciativa, la compañía fortalece su propósito de ayudar a las familias a ahorrar dinero y vivir mejor.
Para visibilizar y sistematizar la contribución del sector privado al desarrollo social y ambiental del país, la Fundación del Empresariado en México, el brazo social del Consejo Coordinador Empresarial presentó el Radar de Impacto y firmó un convenio de colaboración con Cemefi para ampliar su alcance mediante la incorporación de información de más de 2,400 empresas con Distintivo ESR®.
El Radar de Impacto es una herramienta de inteligencia social que a través de un análisis metodológico estructurado evalúa variables clave como la inversión social, el voluntariado corporativo, la materialidad, los criterios ASG (Ambiental, Social y Gobernanza) y la alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU.
Su valor estratégico consiste en convertir información dispersa en inteligencia colectiva, permitiendo identificar tendencias, orientar acciones y construir una narrativa sustentada en evidencia sobre la contribución del sector empresarial al desarrollo del país. De esta manera, fortalece la confianza en el empresariado y visibiliza su papel como motor de competitividad, sostenibilidad y crecimiento de largo plazo.
Esta primera edición del Radar reúne el análisis de aproximadamente 100 informes integrados de empresas públicas en México, en alianza con la Bolsa Mexicana de Valores y Bolsa Institucional de Valores.
En el marco de esta presentación, Cemefi y Fundemex firmaron un convenio de colaboración que permitirá ampliar significativamente el alcance y la capacidad analítica del Radar de Impacto. Gracias a esta alianza, la plataforma incorporará información estadística de las 2,432 empresas que cuentan con el Distintivo ESR® otorgado por Cemefi, multiplicando significativamente la base de conocimiento disponible para analizar el impacto empresarial en México.
La integración de esta información permitirá complementar el análisis de los reportes corporativos con datos provenientes de empresas de distintos tamaños, sectores y regiones del país, fortaleciendo la generación de conocimiento, la identificación de tendencias y la construcción de indicadores sobre el impacto social, ambiental y de gobernanza del sector privado.
Además de ampliar la capacidad de medición, la alianza permitirá generar referentes, identificar áreas de oportunidad y compartir mejores prácticas que contribuyan a que más empresas fortalezcan su desempeño social, ambiental y de gobernanza. De esta manera, el Radar de Impacto no sólo ayudará a comprender mejor la contribución empresarial al desarrollo del país, sino también a impulsar procesos de mejora continua.
Con ello, el Radar de Impacto se consolida como una herramienta estratégica para comprender, visibilizar y potenciar la contribución del empresariado mexicano al desarrollo nacional.
A lo largo de más de dos décadas, el Distintivo ESR® ha impulsado la evolución de la responsabilidad social empresarial en México, promoviendo una visión que integra la sostenibilidad en la estrategia de negocio. Su evolución hacia un modelo de gestión estratégica ha permitido que la responsabilidad social trascienda la filantropía o el cumplimiento normativo para convertirse en una forma integral de generar valor para las personas, las comunidades, el medio ambiente y las propias empresas.
Durante la presentación, Jimena Fernández, Directora General de Fundemex, señaló que el Radar de Impacto integra información de empresas pertenecientes a sectores como industria, servicios financieros, materiales, consumo, salud, telecomunicaciones y servicios públicos, lo que permite generar análisis, comparativos y referencias por industria, tema, Objetivo de Desarrollo Sostenible o región del país.
Explicó que la plataforma transforma información pública en conocimiento estratégico mediante indicadores y cruces de datos que facilitan una mejor comprensión del impacto empresarial. “Ya sabemos que el 92% contribuye a los ODS, que la inversión social de este centenar de empresas es de $9 mil millones, los cuales impactan a 100 millones de personas que se benefician directamente por programas sociales. En términos del empleo, contribuyen con 2 millones de colaboradores y 533 mil contrataciones de tiempo completo”.
Por su parte, José Medina Mora, Presidente del Consejo Coordinador Empresarial, destacó que la responsabilidad social de las empresas comienza por reconocer la realidad de las personas y comunidades de las que forman parte. “De los 130 millones de habitantes que tiene México, 36 millones viven en condición de pobreza, de los cuales siete millones se encuentran en pobreza extrema. No podemos ser ajenos a esa realidad”, afirmó.
En ese sentido, señaló que las organizaciones deben plantearse preguntas fundamentales sobre el bienestar de sus colaboradores: “¿Cuánto gana quien percibe el menor ingreso en la empresa? ¿Cuál es su nivel educativo? ¿En qué condiciones vive? ¿Cómo es su situación patrimonial?”. Medina Mora subrayó que responder a estas preguntas es indispensable para fortalecer una cultura de responsabilidad social empresarial con mayor impacto, particularmente entre las empresas medianas, donde existe una importante oportunidad para ampliar su contribución al desarrollo social del país.
🤝 #Cemefi y @Fundemex A.C. firmaron un convenio de colaboración para impulsar iniciativas en favor de la responsabilidad social empresarial, la filantropía, el empleo digno, la participación ciudadana y el fortalecimiento de las organizaciones de la sociedad civil.#HaceBienESRpic.twitter.com/k3nrMbVZZ6
— Centro Mexicano para la Filantropía (@Cemefi) June 1, 2026
Javier de la Calle Pardo, Presidente del Consejo Directivo de Cemefi, hizo énfasis en que la cultura de responsabilidad social empresarial debe estar en todas las personas físicas o morales que decidan emprender, que decidan hacer una acción de producción, de venta o de servicios, en todo aquel que busque generar un valor económico. Por ello, “en Cemefi colaboramos para que los ciudadanos sepamos que se construye una sociedad fuerte cuando las empresas son socialmente responsables”, aseguró.
Jorge López Pérez, Presidente de Fundemex, al hablar del valor de Radar de Impacto, destacó la colaboración de cámaras empresariales, confederaciones y fundaciones empresariales cuya participación enriquece al instrumento, sobre todo porque es una muestra de que la persona está en el centro de las acciones de las organizaciones, sentenció.
“La alianza entre Radar de Impacto y el Distintivo ESR® permite pasar de la medición a la mejora continua. No se trata únicamente de reunir información, sino de generar conocimiento útil para que más empresas, especialmente pequeñas y medianas, fortalezcan su desempeño social, ambiental y de gobernanza y amplíen su contribución al desarrollo sostenible del país”; aseguró Evodio Sánchez Rodríguez, Director de Responsabilidad Social Empresarial de Cemefi.
Con esta alianza, Fundemex y Cemefi fortalecen las capacidades del sector empresarial para medir, comprender y ampliar su contribución al desarrollo sostenible de México, impulsando una cultura de decisiones basadas en evidencia y orientadas a generar mayor impacto social, ambiental y económico.