Este martes, en un encuentro virtual con medios de comunicación, Alejandra Cervantes, directora general de Papalote Museo del Niño; Rafael Serrano, director de la Sede Cuernavaca; y la reconocida artista visual Betsabeé Romero, presentaron los detalles y la filosofía que dan vida a la nueva instalación monumental del museo: el “Árbol que Rueda”.
Durante la reunión, coincidieron en que la Navidad de 2025 exigía una propuesta que fuera más allá de la decoración tradicional, buscando una pieza que detonara conversaciones sobre el consumo responsable y la esperanza; acerca del aprendizaje de la conciencia ambiental.
En un diálogo sobre arte y conciencia, Alejandra Cervantes, Directora General de Papalote, abrió la conversación destacando el rol del museo como un espacio de encuentro familiar y reflexión. Cervantes subrayó que esta instalación busca reforzar el valor educativo de las fiestas decembrinas. “En la reunión virtual compartimos cómo este árbol es una experiencia que nos conecta con la naturaleza y la comunidad. Buscamos sembrar la esperanza de un futuro más sostenible, donde todos podamos disfrutar de un planeta sano y próspero”, refirió la directiva sobre la misión de la pieza.
Por su parte, la creadora de la obra, Betsabeé Romero, profundizó en su proceso artístico durante la charla. Explicó cómo transformó materiales asociados al desgaste urbano —35 llantas completas y 33 medias llantas— en un símbolo de vida de 6 metros de altura. “Esta instalación nos recuerda que hasta lo que parece más sucio e inservible puede tener un segundo ciclo y germinar en un árbol frondoso”, comentó la artista, detallando el uso de vinil dorado, espejos y luz cálida para cambiar la narrativa del hule negro hacia la vitalidad de la naturaleza.
Sostenibilidad desde la sede local En su intervención, Rafael Serrano, director de Papalote Cuernavaca, contextualizó la llegada de esta obra al Foro Circular del recinto. Serrano explicó que el “Árbol que Rueda” no es un esfuerzo aislado, sino la continuación natural del compromiso ambiental que la sede ha mantenido, dando seguimiento a la narrativa iniciada con la exposición temporal “RUTA 5Rs”. El director enfatizó que la instalación reafirma el propósito de promover la reutilización creativa y la responsabilidad ecológica a través del juego y el arte en la comunidad de Morelos.
Alejandra Cervantes dijo: “los esperamos en estas fiestas y deseamos que vivan y recuerden en Cuernavaca la nostalgia”
La experiencia ya está disponible y el costo por boleto es de $65 pesos y estará abierto de lunes a domingo, informó el Director del Museo Sede Cuernavaca, Rafael Serrano.
Los voceros concluyeron el evento invitando a las familias a presenciar el resultado físico de esta colaboración. La instalación quedó oficialmente disponible al público desde el 9 de diciembre y permanecerá en exhibición hasta el 10 de enero de 2026.
Con esta obra, Papalote Museo del Niño Cuernavaca y Betsabeé Romero demostraron que la tradición y la sostenibilidad pueden rodar juntas hacia un mismo destino: la conciencia ambiental.
Multiva recibió el distintivo “Hecho en México”, que la distingue por ser una institución con capital y talento mexicanos, así como una empresa que impulsa el desarrollo productivo del país. Por parte de la Secretaría de Economía estuvieron presentes Ximena Escobedo, titular de la Unidad de Desarrollo Productivo y Bárbara Botello, responsable del Plan de Marca Nacional Hecho en México; por parte de Multiva asistieron Tamara Caballero, directora general de Banco Multiva y Valeria Vázquez, integrante del consejo directivo.
El emblema servirá como un sello visual de calidad y pertenencia nacional. Su uso permitirá comunicar el papel activo de Multiva en el financiamiento y apoyo a empresas mexicanas, así como en la generación de oportunidades dentro del país.
Será un elemento clave en campañas de fomento económico y desarrollo empresarial.
Multiva es una institución con cerca de dos décadas de experiencia en el diseño de soluciones crediticias hechas a la medida para empresas y gobiernos de todos los niveles. Se ha consolidado como especialista en el financiamiento de proyectos de infraestructura en sectores clave y recientemente se convirtió en el líder del sector fiduciario.
En la ceremonia realizada en la Secretaría de Economía, Tamara Caballero, directora general de Banco Multiva, comentó: “Este distintivo confirma nuestra convicción: el país se construye desde adentro, con soluciones propias, con instituciones comprometidas y con una banca decidida a ser motor del crecimiento nacional. En el caso de Multiva, diseñamos soluciones ágiles e innovadoras que impulsan sectores estratégicos, como infraestructura, energía, agua, movilidad e inmobiliario. El uso del emblema refuerza nuestra identidad como una empresa comprometida con el crecimiento del país”. Por su parte, Valeria Vázquez, declaró:
“El distintivo Hecho en México reafirma nuestro compromiso con el país al subrayar que somos una institución que nació aquí, que cree en los mexicanos y trabaja todos los días por su bienestar y desarrollo. Hecho en México significa hacer las cosas bien, con visión, con talento y con el corazón puesto en el futuro”.
Durante su intervención, Bárbara Botello, puntualizó: “Multiva se suma a una comunidad de instituciones que creen en la capacidad productiva de nuestro país, en su talento; y cuya participación es clave para que miles de personas puedan creer, exportar, innovar, invertir y competir con los mercados globales”.
“Quiero agradecer profundamente a Banco Multiva por su apertura, por su profesionalismo y su gran compromiso con México. Estoy segura de que esta certificación va a marcar el inicio de proyectos mucho más ambiciosos, más transformadores y más cercanos a la visión que compartimos y que, por supuesto, abandera nuestro gran Secretario de Economía, Marcelo Ebrard.”
Por su parte, Ximena Escobedo, mencionó: “Hecho en México es el área de oportunidad que vimos para darle un giro de 180 grados a la política industrial del país. Somos los mejores en el mundo en manufactura y queremos jugar un nuevo papel en la cadena de valor y economía mundial. Apostarle a la infraestructura es apostar por la productividad”.
“Estamos en un contexto donde debemos doblar las apuestas por las instituciones financieras. No todos los días damos este distintivo a un banco mexicano, nos da mucho gusto dárselo a Multiva. Lo que está hecho en México y en Multiva está bien hecho”.
Ximena Escobedo.
Como parte de su estrategia, la institución destinará 170 mil millones de pesos en los próximos 3 años a proyectos de sectores estratégicos delineados por el Plan México, a través de un equipo de expertos con más de 500 proyectos exitosos desarrollados en todo el país. Por ejemplo, el último año Multiva ha financiado proyectos portuarios como la ampliación de la Bahía Norte en el puerto de Veracruz; energéticos como el primer financiamiento verde para generación distribuida a la compañía Energía Real junto con Bancomext, así como el financiamiento, junto a la banca de desarrollo, para la construcción de Aztlán Parque Urbano.
El distintivo Hecho en México se presentará en la narrativa publicitaria, no solo como una certificación, sino como una declaración de orgullo, innovación y excelencia mexicana, vinculando a Multiva con el futuro de México.
Se aplicará también de manera estratégica en: campañas institucionales y de reputación corporativa; publicidad en medios digitales, radio, televisión y exteriores; material audiovisual y contenido en redes sociales; y comunicación en sucursales y eventos corporativos.
Su incorporación seguirá los lineamientos oficiales respecto a color, proporciones y ubicación.
Multiva forma parte de Grupo Vazol, un conglomerado 100% mexicano liderado por el licenciado Olegario Vázquez Aldir, cuya visión ha sido clave para impulsar el desarrollo económico y social del país. Desde sus inicios el grupo ha trabajado con un propósito muy claro: ser un habilitador del crecimiento y bienestar de las y los mexicanos.
La desigualdad de riqueza en el mundo ha alcanzado niveles que ya no pueden considerarse normales ni sostenibles. Así lo confirma el Informe sobre la desigualdad mundial 2026, un documento elaborado por más de 200 investigadores que revela una concentración económica sin precedentes: menos de 60.000 personas —el 0.001% de la población— poseen tres veces más que la mitad más pobre de la humanidad. Esta cifra, por sí sola, ilustra un escenario donde la acumulación extrema se ha convertido en una barrera estructural para el desarrollo global.
El informe también muestra cómo los ingresos y, sobre todo, la riqueza se han desplazado progresivamente hacia una élite reducida. El 10% más rico concentra el 75% de la riqueza del planeta, mientras que la mitad más pobre apenas accede al 2%. Ante este panorama, los autores —liderados por Ricardo Gómez-Carrera y figuras como Thomas Piketty— advierten que estas brechas están debilitando democracias, frenando oportunidades y afectando incluso la estabilidad del planeta, por lo que resulta imprescindible un cambio de rumbo.
Desigualdad en el mundo
Este informe presenta muchos datos y explora varias dimensiones de la desigualdad (clima, género, capital humano, sistema financiero global, brechas territoriales).
El informe subraya que la concentración extrema no solo representa un fenómeno económico, sino un desequilibrio de poder. “Una pequeña minoría posee un poder financiero sin precedentes”, advierten los autores, describiendo sociedades donde miles de millones de personas ni siquiera alcanzan la estabilidad económica mínima. Este desbalance crea ecosistemas sociales en los que la movilidad y el bienestar colectivo quedan subordinados a intereses de quienes concentran la riqueza.
Desde 1995, la participación del 0.001% más rico pasó del 4% al más del 6% de la riqueza global, mientras que los multimillonarios incrementaron su fortuna a un ritmo del 8% anual. Este aumento duplica el crecimiento experimentado por la mitad más pobre de la población. En casi todas las regiones del mundo, el 1% más rico acumula más que el 90% más pobre, una tendencia que se profundiza año con año.
El Informe sobre la desigualdad mundial demuestra, además, que reducir estas brechas no es solo un acto de justicia social, sino un requisito para garantizar resiliencia económica. Las sociedades que sostienen desigualdades extremas tienden a experimentar inestabilidad política, mayor polarización y menor capacidad para enfrentar crisis globales como el cambio climático o los desastres económicos.
Al tratarse del informe de desigualdad más influyente del mundo —elaborado en colaboración con el PNUD—, sus conclusiones no se limitan al análisis: buscan moldear el debate público y, en este contexto, han surgido iniciativas como la del Premio Nobel Joseph Stiglitz, quien en el prefacio del documento propone crear un panel internacional al estilo del IPCC para monitorear la desigualdad.
Desigualdades múltiples: ingresos, género, oportunidades y clima
La desigualdad de riqueza en el mundo va acompañada de otras desigualdades que perpetúan la brecha económica. Una de las más contundentes es la desigualdad de oportunidades: el informe revela que el gasto educativo por menor en Europa y Norteamérica supera en 40 veces al de África Subsahariana. Esto consolida “una geografía de oportunidades” en la que los países ricos siguen ampliando sus ventajas mientras los países pobres lidian con restricciones estructurales.
A esta brecha se suman las desigualdades de género. A pesar de avances sociales, la brecha salarial persiste en todas las regiones. Excluyendo el trabajo no remunerado, las mujeres ganan apenas el 61% de lo que reciben los hombres por hora. Si se contabiliza el trabajo doméstico y de cuidados, la cifra cae a solo el 32%. El informe describe esta situación como evidencia de un sistema global “profundamente patriarcal”.
Otra dimensión crítica es el impacto ambiental. La desigualdad de riqueza también implica desigualdad en emisiones de carbono. Según el informe, la mitad más pobre del planeta apenas contribuye al 3% de las emisiones derivadas de la propiedad del capital, mientras que el 10% más rico concentra el 77%. Las personas adineradas, señala el documento, “alimentan la crisis climática con sus inversiones incluso más que con su consumo”.
Además, la vulnerabilidad climática se intensifica en las poblaciones con menores recursos: quienes menos contaminan son quienes más sufren los impactos del calentamiento global. Esta realidad evidencia cómo la justicia climática está directamente ligada a la justicia económica.
El papel del sistema financiero global y la urgencia de un impuesto progresivo
Una parte significativa de la desigualdad de riqueza en el mundo se explica por un sistema financiero internacional desequilibrado. El informe afirma que el modelo actual favorece a los países ricos, permitiéndoles endeudarse a tasas preferenciales e invertir en mercados emergentes con altos rendimientos. Este ciclo perpetúa un flujo anual equivalente al 1% del PIB mundial desde países pobres hacia países ricos.
Las transferencias de ingresos netas —producto de mayores retornos de inversión y menores pagos de intereses— representan casi el triple de la ayuda internacional al desarrollo. Esto reafirma que el sistema financiero global funciona como un mecanismo que reproduce desigualdad.
El informe también expone un problema recurrente: la evasión fiscal de las élites económicas. Los investigadores detectaron que las tasas efectivas del impuesto sobre la renta aumentan progresivamente para la mayoría de la población, pero caen drásticamente para multimillonarios y centimillonarios. En proporción, “estas élites pagan menos que muchos hogares con ingresos modestos”.
Como respuesta, el documento respalda la propuesta de un impuesto global del 3% a menos de 100.000 personas ultra ricas, capaz de recaudar 750.000 millones de dólares al año, equivalentes al presupuesto global en educación de los países de ingresos bajos y medios. Los autores son claros: reducir la desigualdad es una decisión política que requiere voluntad, no capacidad técnica.
Hacia una economía más justa
La desigualdad de riqueza en el mundo ya no es solo un desafío económico: es una amenaza directa a la estabilidad social, la cohesión democrática y la sostenibilidad planetaria. Los datos del informe revelan que vivimos en un sistema donde la riqueza extrema se consolida mientras las oportunidades para la mayoría se reducen, alimentando desigualdades que se transmiten entre generaciones y entre países.
Superar esta brecha implica transformar el sistema tributario global, fortalecer los mecanismos redistributivos, ampliar la inversión pública en educación y salud y crear instituciones internacionales que vigilen la desigualdad con el mismo rigor con el que hoy se monitorea el cambio climático. Las herramientas existen; como concluye el informe, el verdadero reto es la voluntad política. Sin ella, la desigualdad seguirá siendo la mayor barrera para un futuro justo y sostenible.
En un escenario global marcado por tensiones geopolíticas, cambios regulatorios y una creciente presión sobre la transparencia corporativa, un reciente estudio de Environmental Resources Management (ERM) confirma que las empresas mantienen su compromiso ESG con notable firmeza. Los hallazgos muestran que la sostenibilidad sigue siendo un componente esencial en las estrategias de negocio, especialmente en organizaciones con una evolución avanzada en materia de desempeño ambiental, social y de gobernanza.
Lo más relevante es que, pese a la complejidad del entorno, la colaboración con evaluadores ESG no solo continúa, sino que se mantiene como una prioridad estratégica. ERM señala que la interacción con estos proveedores sigue siendo un elemento clave para alinear esfuerzos corporativos con estándares globales y fortalecer la credibilidad ante sus grupos de interés.
Empresas mantienen su compromiso ESG: Selección estratégica en un entorno cambiante
El informe de ERM muestra que, aunque las empresas mantienen su compromiso ESG, los equipos de sostenibilidad enfrentan una presión creciente al tener que gestionar un ecosistema de evaluaciones cada vez más exigente. El número de empresas que colabora con más de diez calificadoras ha disminuido, señal de que las organizaciones están priorizando aquellas herramientas que aportan mayor calidad y utilidad real a su gestión. Esta selección cuidadosa no implica un retroceso, sino un ajuste estratégico para optimizar recursos y garantizar decisiones basadas en datos más consistentes.
ERM reporta que la mayoría de las empresas ahora interactúan activamente con entre tres y cinco agencias, un número más manejable que permite profundizar en la calidad de cada interacción. Esta tendencia está marcando el inicio de un proceso de consolidación en el sector de las calificaciones, donde los proveedores con mejor rigor metodológico y mayor reconocimiento están ganando terreno. La evolución impulsa una mayor alineación con estándares internacionales y una reducción de modelos que generan ruido o falta de comparabilidad.
La investigación también revela que la industria se está reconfigurando desde 2018, cuando existían más de 600 calificadores ESG a nivel global. Hoy, un grupo más pequeño de proveedores domina el mercado, lo que sugiere un ecosistema más estructurado. Esta consolidación cobra especial relevancia al considerar las nuevas regulaciones impulsadas por la Autoridad de Conducta Financiera (FCA) del Reino Unido, que buscan evitar el greenwashing y elevar los niveles de transparencia en los procesos de evaluación.
Para las empresas que navegan estas dinámicas, el mensaje es claro: priorizar a los evaluadores más sólidos permite mantener su enfoque estratégico en sostenibilidad sin sacrificar profundidad. Por ello, incluso bajo presión, las empresas mantienen su compromiso ESG como una pieza central de su competitividad y reputación corporativa.
Calificaciones ESG en evolución: tendencias que reconfiguran la demanda
Una de las transformaciones más relevantes identificadas por ERM es el cambio en las motivaciones para colaborar con evaluadores ESG. Mientras que en años anteriores los inversionistas eran el principal motor, en 2024 la demanda de los clientes ha tomado protagonismo. El porcentaje de empresas que identifica a los clientes como su principal razón para interactuar con calificadoras pasó del 7 % al 23 %, mostrando un salto significativo en solo un año. Este giro evidencia que la sostenibilidad ya forma parte de las expectativas del mercado y no únicamente de los criterios financieros.
A su vez, la presión de los inversionistas disminuyó 11 puntos porcentuales desde 2023, lo que sugiere un mercado más maduro, donde la integración ESG se ha normalizado y los stakeholders externos ya no dependen exclusivamente de las calificadoras para evaluar el desempeño corporativo. Sin embargo, esto no significa una pérdida de relevancia, sino una diversificación de las fuentes que impulsan la rendición de cuentas.
El estudio también destaca a los evaluadores con mejor percepción en calidad y utilidad. S&P Global ESG y CDP ocupan los primeros lugares en calidad, mientras que EcoVadis asciende al primer lugar en utilidad. Este crecimiento de EcoVadis se explica por la creciente necesidad de información detallada vinculada a la cadena de suministro, lo cual se alinea con la urgencia de gestionar riesgos materiales en contextos regulatorios más estrictos.
El avance de estas plataformas demuestra que las evaluaciones ESG no solo siguen vigentes, sino que están sofisticándose para responder a las nuevas expectativas del mercado. La evidencia respalda que, incluso con presiones adicionales, las empresas mantienen su compromiso ESG porque las calificaciones siguen siendo herramientas estratégicas para medir, comparar y mejorar su desempeño sostenible.
Regulación, transparencia y el futuro de las calificaciones ESG
Al analizar cómo las calificaciones ESG pueden servir mejor a las empresas e inversionistas en los próximos cinco años, las organizaciones identifican la alineación con estándares obligatorios como la prioridad número uno. La coherencia, comparabilidad y transparencia metodológica ocupan también lugares centrales entre las expectativas del mercado. Esto muestra una clara convergencia hacia la necesidad de homogenizar criterios, algo que el sector ha solicitado por más de una década.
Casi la mitad de las empresas encuestadas cree que la relevancia de las calificaciones ESG podría disminuir con el tiempo si no se fortalecen sus bases metodológicas. Este sentimiento ha impulsado propuestas regulatorias como las de la FCA del Reino Unido, que buscan garantizar mayor calidad, gestionar conflictos de interés y mejorar la participación de las partes interesadas en los procesos de evaluación. Estas reformas podrían elevar el estándar global y generar mayor confianza en los sistemas de calificación.
Las declaraciones de Aiste Brackley, socia de ERM, subrayan esta necesidad. Señala que las calificadoras deben responder con mayor rigor metodológico y transparencia, especialmente en un contexto de estándares regulatorios en constante evolución. También destaca que la demanda de datos ESG de alta calidad por parte de los inversores sigue siendo sólida, lo que implica que las calificadoras que se adapten serán las mejor posicionadas para el futuro.
En perspectiva, estas tendencias indican que las calificaciones ESG seguirán ajustándose a un mercado más sofisticado y exigente. Y en este entorno, las empresas mantienen su compromiso ESG porque entienden que una evaluación robusta favorece la asignación de capital hacia modelos de negocio sostenibles y de impacto real.
La vigencia estratégica de las calificaciones ESG
La evolución del mercado, las nuevas regulaciones y la presión creciente de los clientes muestran que las calificaciones ESG continúan siendo un referente esencial para la toma de decisiones. Más allá de los desafíos metodológicos, representan un puente clave entre las necesidades de los stakeholders y la capacidad de las empresas para demostrar avances reales en sostenibilidad. Su capacidad de adaptación será determinante para mantener su relevancia en los próximos años.
En este contexto, los hallazgos del estudio de ERM confirman que las empresas no solo sostienen, sino que fortalecen su apuesta por la sostenibilidad. La consolidación del sector, las nuevas expectativas del mercado y la creciente alineación con estándares obligatorios indican que las calificaciones ESG seguirán desempeñando un papel crítico. Y en ese camino, las empresas mantienen su compromiso ESG como un elemento clave para garantizar transparencia, competitividad e impacto positivo en un entorno global complejo.
Tras el sorteo oficial del Mundial 2026, quedó definido que Irán y Egipto se enfrentarán en Seattle el 26 de junio, fecha que coincide con el inicio del fin de semana del Orgullo LGBTQ+ en esta ciudad, razón por la que el comité organizador local había decidido con antelación que el encuentro sería designado como el “Partido del Orgullo LGBTQ+”, una iniciativa comunitaria que no depende de la FIFA, sino del Comité Asesor de Partidos del Orgullo de Seattle (PMAC), cuyo objetivo es integrar la celebración local al calendario deportivo mundialista.
Sin embargo, la elección de estos dos países —ambos con legislaciones que penalizan las relaciones entre personas del mismo sexo— generó un conflicto inmediato, ya que las naciones no dudaron en rechazar dicha iniciativa de manera pública, misma que Mahdi Taj, presidente de la Federación de Futbol iraní, calificó de “irrazonable”:
“Tanto nosotros como Egipto hemos protestado. Es una decisión irrazonable que parece apoyar a un grupo en particular”.
Taj añadió “sin duda, abordaremos este asunto”, anticipando que la discusión podría escalar diplomáticamente. La noticia no solo enfrenta a los organizadores con dos selecciones nacionales, sino con dos realidades en países donde la homosexualidad es penalizada y abre un debate sobre el choque entre valores culturales, derechos humanos y la búsqueda de espacios de inclusión dentro de los eventos deportivos de mayor visibilidad global.
🚫🌈 IRÁN Y EGIPTO NO QUIEREN JUGAR EL "PARTIDO DEL ORGULLO LGBTQ+" DEL MUNDIAL 2026 🇮🇷🇪🇬
🌎 De antemano, antes del sorteo de la Copa del Mundo, FIFA había fijado que el partido del 27/6 en Seattle iba a ser aquel especialmente destinado a promover el respeto por la diversidad… pic.twitter.com/NvBVILQgQ8
Rechazan partido del Orgullo LGBTQ+: un choque entre deporte, identidad y derechos humanos
Más allá de las cuestiones deportivas, la noticia de que Irán y Egipto rechazaron el partido del Orgullo LGBTQ+ habla de la persistencia de marcos legales que criminalizan identidades y orientaciones sexuales. En estos países, donde las relaciones entre personas del mismo sexo son penalizadas, una designación vinculada a la diversidad resulta incompatible con sus contextos culturales, políticos y religiosos.
El posicionamiento oficial de Irán, que calificó la decisión como un apoyo a “un grupo en particular”, refleja también la percepción de amenaza cultural. Para gobiernos con posturas conservadoras, la visibilidad LGBTQ+ no se interpreta como un gesto de inclusión global, sino como un intento de influir en sus valores sociopolíticos. Este tipo de tensiones se ha hecho evidente en otros escenarios deportivos internacionales, donde símbolos de diversidad han sido regulados o prohibidos para evitar “provocaciones”.
A pesar del rechazo, el comité local en Seattle mantuvo su decisión de dedicar el partido al Orgullo como parte del calendario de celebraciones de la ciudad, que coincide con el Mes del Orgullo. El hecho de que PMAC no tenga vínculo con la FIFA subraya que la celebración responde más a una iniciativa comunitaria que a un mandato institucional. Esto abre una conversación relevante sobre quién tiene la autoridad simbólica en los eventos deportivos globales y qué mensajes se pueden transmitir desde lo local hacia lo internacional.
Sin embargo, más allá del acto simbólico, lo importante es la reflexión que este conflicto genera en materia de derechos humanos. Recordatorios como este exponen la enorme brecha global en cuanto a libertades civiles: mientras en algunas sociedades la diversidad avanza, en otras persiste el riesgo real de persecución, encarcelamiento e incluso muerte. Y es precisamente en este contraste donde la decisión de Irán y Egipto cobra mayor relevancia.
Una realidad global: criminalización, silencio y el papel del deporte
El hecho de que Irán y Egipto rechazaron el partido del Orgullo LGBTQ+ debe entenderse dentro de un contexto más amplio donde la criminalización sigue siendo una herramienta de control social. Organizaciones como Human Rights Watch documentan que en estos países las relaciones entre personas del mismo sexo pueden castigarse con prisión, tortura e incluso pena de muerte. Esta realidad no solo condiciona la vida cotidiana de quienes pertenecen al colectivo LGBTQ+, sino que también limita su capacidad de participación en espacios culturales y deportivos.
En este sentido, el futbol —un deporte seguido por millones y con fuerte influencia simbólica— se convierte en un escenario donde las tensiones entre inclusión y rechazo se hacen visibles.
El caso también evidencia los límites de la “neutralidad deportiva”, un concepto históricamente utilizado para evitar posiciones políticas en espacios deportivos. Sin embargo, cuando una comunidad enfrenta persecución legal por su identidad, la neutralidad deja de ser una opción ética viable. La simple designación de un partido puede provocar reacciones diplomáticas, mostrando que el deporte no está aislado de las tensiones geopolíticas ni de los debates sobre dignidad humana.
Por ello, es fundamental reflexionar sobre el papel que eventos como el Mundial 2026 pueden desempeñar para promover narrativas de inclusión sin poner en riesgo a jugadores, aficionados o ciudadanos de países donde ser parte del colectivo LGBTQ+ implica peligro. El caso demuestra que visibilizar también requiere sensibilidad y un análisis profundo del impacto político y social de estas decisiones.
Entre la visibilidad y el riesgo, una conversación necesaria
La decisión de Irán y Egipto de rechazar el partido del Orgullo LGBTQ+ no es solo una noticia mediática; es un recordatorio de que las libertades y protecciones que existen en algunos países siguen siendo inalcanzables en otros. La reacción evidencia el miedo, el control estatal y las realidades punitivas que enfrentan muchas personas LGBTQ+ en distintas partes del mundo.
Este episodio ofrece una oportunidad para analizar cómo los eventos deportivos globales pueden servir como plataformas de diálogo, pero también como espacios donde se evidencian las desigualdades normativas y culturales. La sostenibilidad social exige comprender estas complejidades y reconocer que la visibilidad sin estrategias de protección puede generar tensiones o incluso riesgos para las comunidades involucradas.
En última instancia, este caso pone sobre la mesa la importancia de avanzar hacia un deporte verdaderamente inclusivo, capaz de defender los derechos humanos sin ignorar los contextos culturales, legales y políticos de todos los países participantes. La conversación apenas comienza, pero es indispensable.
La producción global de alimentos y combustibles fósiles está generando un costo ambiental que asciende a 5.000 millones de dólares por hora, según el informe Perspectivas del Medio Ambiente Mundial (GEO) elaborado por 200 especialistas para el Programa de la ONU para el Medio Ambiente. El documento revela que estas actividades no solo agravan la crisis climática, sino que minan los cimientos económicos, sociales y políticos que sostienen la estabilidad mundial. Además, las cifras evidencian que las decisiones productivas actuales siguen ignorando su precio real para el planeta.
El GEO subraya que estas crisis no pueden seguir considerándose meros problemas ambientales, sino amenazas directas a la seguridad alimentaria, hídrica y humana. Los expertos advierten que frenar estos millones en daños ambientales es indispensable para evitar un colapso que ya se perfila como inminente si no se actúa a gran escala. A pesar de la complejidad geopolítica, el informe insiste en que la ciencia es clara, las soluciones existen y solo falta voluntad política.
Alimentos y combustibles fósiles: motores del deterioro ambiental
El sistema alimentario es, según el informe, el mayor generador de deterioro ecológico a nivel mundial, dado que la agricultura industrial utiliza grandes extensiones de tierra, demanda altos volúmenes de agua y depende intensamente de fertilizantes y pesticidas, procesos que generan contaminación, degradación del suelo y pérdida masiva de biodiversidad. Por ello, sus externalidades ascienden a 20 billones de dólares anuales en daños ambientales.
La producción y quema de combustibles fósiles, por su parte, representa uno de los problemas más graves, con 45 billones de dólares en daños anuales. El carbono emitido por carbón, petróleo y gas no solo alimenta el calentamiento global, sino que también provoca impactos sanitarios cuantiosos derivados de la contaminación del aire. A pesar del crecimiento de energías renovables, persisten los intereses económicos que frenan la transición.
Los expertos del GEO señalan que la inacción resulta mucho más costosa que implementar medidas de mitigación y adaptación. Según sus cálculos, los beneficios de la acción climática alcanzarán 20 billones de dólares al año para 2070 y podrán llegar a 100 billones para 2100. Ignorar esta realidad, advierten, solo agravará los efectos en cadena.
El informe también denuncia la existencia de 1.5 billones de dólares en subsidios perjudiciales a combustibles fósiles, minería y alimentos. Estos incentivos distorsionan el mercado, abaratan actividades contaminantes y bloquean alternativas sostenibles. Su eliminación podría reducir emisiones globales en un tercio, un impacto inmediato y significativo.
La magnitud del problema: millones en daños ambientales cada hora
El informe GEO establece con contundencia que las crisis climática, ecológica y de contaminación están interconectadas y se intensifican mutuamente. No se trata solo de millones en daños ambientales: estos procesos están socavando la seguridad hídrica, la salud humana, la estabilidad económica y la seguridad geopolítica.
Uno de los principales factores detrás de esta crisis es el crecimiento de la demanda global de alimentos y energía, mayoritariamente producidos bajo modelos extractivos que destruyen la naturaleza. Según el informe, cada hora se acumulan 5.000 millones de dólares en pérdidas derivadas de emisiones, contaminación y destrucción de ecosistemas. La agricultura industrial y los combustibles fósiles concentran la mayor parte de estos costos.
Los autores del estudio advierten que la situación geopolítica actual —con países clave resistiéndose a medidas ambientales— dificulta avanzar en soluciones globales. Aun así, destacan que la ciudadanía y el sector privado pueden impulsar cambios significativos, mientras el profesor Robert Watson reuerda que “la ciencia no es negociable”, aun cuando algunos Estados intentan limitar las referencias a combustibles fósiles o dietas sostenibles.
¿Qué podemos hacer? Recomendaciones del informe GEO
El informe GEO sostiene que es posible construir un futuro sostenible, siempre que exista voluntad política y compromiso multisectorial. Una de las recomendaciones principales es integrar las externalidades ambientales —estos millones en daños ambientales— en los precios de energía y alimentos, para que reflejen su impacto real. Esto crearía incentivos económicos para adoptar prácticas más limpias y reducir el consumo de bienes contaminantes.
Sin embargo, el informe también advierte que estas medidas deben acompañarse de redes de protección social. Incluir externalidades en los precios podría afectar a las poblaciones más vulnerables si no se implementan mecanismos de compensación como una renta básica universal o subsidios para alimentos saludables de origen vegetal.
Otra recomendación central es redirigir los subsidios dañinos hacia la transición energética y sistemas alimentarios sostenibles. Estos recursos podrían financiar energía solar y eólica, apoyos para productores agroecológicos y programas de restauración de ecosistemas. Este rediseño fiscal sería clave para acelerar cambios estructurales.
Finalmente, el informe subraya que la política ambiental debe convertirse en un componente esencial de la seguridad nacional y la estrategia económica, pues el margen de acción se reduce rápidamente, y retrasar medidas solo incrementará los riesgos. En palabras del profesor Edgar Gutiérrez-Espeleta copresidente del infrome y ex ministro de Medio Ambiente de Costa Rica:
“La ciencia es buena. Las soluciones son conocidas. Lo que se necesita es valentía para actuar a la escala y la velocidad que exige la historia”.
Un llamado urgente a transformar los sistemas
La evidencia presentada por el informe GEO confirma que la producción de alimentos y combustibles fósiles sigue impulsando una factura global que acumula millones en daños ambientales cada hora. Esta realidad no puede seguir tratándose como un asunto exclusivamente ecológico. Se trata de una emergencia económica, social y política que amenaza la estabilidad futura de las sociedades y desafía los modelos actuales de desarrollo.
Lograr un cambio profundo requerirá transformar los sistemas alimentarios, acelerar la transición energética, eliminar subsidios perjudiciales y fortalecer políticas públicas que integren justicia social y sostenibilidad. La ventana de oportunidad para actuar se está cerrando, pero aún es posible evitar un colapso mayor si gobiernos, empresas y ciudadanía asumen su papel en esta transformación histórica.
Cada 10 de diciembre se conmemora el Día de los Derechos Humanos, una fecha que nos recuerda la importancia de seguir trabajando por sociedades en las que todas las personas podamos gozar de condiciones de bienestar. En un contexto global donde las desigualdades sociales persisten y las vulnerabilidades se acentúan, resulta crucial recordar el papel que el sector privado puede jugar al asumir un papel activo en la construcción de espacios inclusivos y en la defensa de la dignidad humana.
Promover los Derechos Humanos en la cultura corporativa se ha convertido en un imperativo para las empresas que aspiran a generar entornos laborales éticos, equitativos y seguros. Una cultura organizacional que se nutre de estos principios impulsa el crecimiento profesional, evita prácticas discriminatorias y construye ambientes de trabajo más saludables.
Corporativo Kosmos, el conglomerado de empresas de alimentación más grande de México, se ha posicionado como una de las empresas que ha logrado integrar los derechos humanos en sus operaciones cotidianas mediante políticas internas, pero también mediante acciones externas que ayudan a promover el goce de estas garantías entre los sectores más vulnerables.
Derechos Humanos en la cultura corporativa: la visión integral de Corporativo Kosmos
Corporativo Kosmos promueve, protege y hace cumplir los derechos humanos dentro y fuera de la compañía, mediante políticas internas que ayudan a garantizar el bienestar de los colaboradores, así como a través de las iniciativas impulsadas por la Fundación Pablo Landsmanas, el brazo social de la compañía, las cuales ayudan a que personas desfavorecidas puedan hacer efectivos sus derechos. Algunas de las acciones que la compañía líder en servicios alimentarios en México ha puesto en práctica para promover las garantías individuales son:
Crear un ambiente laboral con igualdad, no discriminación y condiciones laborales dignas
Corporativo Kosmos ha consolidado una política interna orientada a garantizar entornos laborales libres de violencia, discriminación y desigualdad. Su certificación en la Norma Mexicana NMX-R-025-SCFI-2015 es un reconocimiento formal a las prácticas que implementa para asegurar procesos de reclutamiento inclusivos, equidad salarial entre mujeres y hombres, mecanismos de atención frente a situaciones de acoso y herramientas para promover la corresponsabilidad entre la vida personal y profesional de sus colaboradores.
Asimismo, dentro de la empresa, se han establecido lineamientos que promueven el trato igualitario y la igualdad de oportunidades, independientemente del género o condición personal de los colaboradores. Esto incluye políticas como igualdad de remuneración por el mismo trabajo, perspectiva de género en la asignación de puestos y procesos de crecimiento profesional basados en el talento. Estas prácticas no solo crean un ambiente laboral más justo, sino que fortalecen la permanencia, la motivación y el bienestar general del personal y garantizan que la cultura organizacional esté alineada con estándares internacionales en materia de derechos humanos.
📊 La NOM-025 promueve igualdad laboral y no discriminación. ¡Vital para empresas modernas! 💼 🌟 Orgullosos de que Corporativo Kosmos se una a esta iniciativa. pic.twitter.com/emqZvlWRCK
— Fundación Pablo Landsmanas (@FPLandsmanas) August 2, 2024
Alianzas que buscan ampliar el acceso a la educación
Además de sus iniciativas internas, Corporativo Kosmos impulsa acciones externas que fortalecen el acceso a los derechos básicos de grupos en condiciones de vulnerabilidad. A través de su brazo social, la Fundación Pablo Landsmanas, la empresa ha colaborado con instituciones que brindan educación, alimento, cobijo y herramientas de desarrollo a niñas, niños y adolescentes que enfrentan contextos adversos. Estas acciones refuerzan la idea de que los derechos humanos no se limitan al espacio laboral, sino que trascienden hacia la comunidad.
Un ejemplo claro es el apoyo otorgado aSEDAC, institución dedicada a proveer el acceso a la educación y la atención integral de menores vulnerables. Mediante la participación en el programa “Día del Pan en tu Empresa”, Corporativo Kosmos contribuye directamente a financiar la educación de niñas y niños mediante la compra de pan elaborado por la propia institución.
La empresa también ha mostrado su compromiso con la educación mediante la donación de equipos de cómputo a organizaciones como Casa Hogar Alegría, que ofrece un hogar y formación académica a niñas y adolescentes sin cuidados parentales. La entrega de estos ordenadores permite que las beneficiarias realicen sus tareas escolares, accedan a plataformas digitales y continúen su trayectoria educativa en condiciones dignas, contribuyendo así a su autonomía futura.
Acciones como estas evidencian que incorporar los principios de Derechos Humanos en la cultura corporativa no se limita a la política interna, sino que también se materializa a través de iniciativas de responsabilidad social que buscan cerrar brechas educativas y ofrecer oportunidades reales de crecimiento a grupos desfavorecidos.
👩👧👦 3 de cada 10 mujeres en México son jefas de familia. En Corporativo Kosmos, creemos que apoyarlas es construir un futuro más justo. 🍞 Por eso apoyamos a SEDAC: cada pan que adquirimos apoya la educación de sus hijas e hijos. Pequeños gestos, grandes cambios. 💥#Mujeres#RSEpic.twitter.com/uXc6F9ek53
— Fundación Pablo Landsmanas (@FPLandsmanas) March 29, 2025
Iniciativas para brindar apoyo a migrantes y refugiados
La defensa de los derechos humanos también se refleja en la manera en que Corporativo Kosmos responde a las necesidades de personas en movilidad, un sector históricamente vulnerado. A través de la Fundación Pablo Landsmanas, la empresa ha colaborado con laFundación Scalabrini, equipando el centro comunitario de la Casa del Migrante Arcángel Rafael, donde se brinda asesoría jurídica y acompañamiento integral a quienes buscan regularizar su situación legal en México.
La donación de equipo de cómputo permitió habilitar un espacio desde el cual los migrantes pueden realizar trámites fundamentales como la obtención de CURP provisional, la solicitud de asilo, juicios de amparo, trámites de naturalización, revalidación de estudios y quejas por violación de derechos humanos. Sin duda, apoyos como estos facilitan la reinserción social y legal de las personas migrantes, permitiéndoles acceder a servicios básicos y a mejores oportunidades laborales.
Además, las computadoras donadas se utilizan para impartir capacitación laboral, ofreciendo talleres de computación, cursos de idiomas, programas de administración y contabilidad, así como herramientas para la continuidad de estudios. Con ello, Corporativo Kosmos impulsa la autonomía económica de los migrantes y refuerza la visión de que todas las personas, independientemente de su origen, merecen acceso a derechos, educación y posibilidades reales de integración.
Una cultura corporativa que prioriza a las personas
Corporativo Kosmos se ha consolidado como un referente en la integración de los Derechos Humanos en la cultura corporativa, pues no solo incorpora estos principios en sus operaciones internas, sino que ha buscado llevar estos valores a las comunidades externas.
Al adoptar políticas internas robustas y promover programas sociales estratégicos, la empresa demuestra que el sector empresarial puede liderar iniciativas que protejan, impulsen y restituyan derechos, esfuerzos que no solo mejoran la calidad de vida de quienes forman parte de la compañía, sino también la de miles de personas en situación de vulnerabilidad a las que la compañía ayuda mediante sus programas de RSE. En un entorno global que demanda un compromiso ético y humanitario, las acciones de Corporativo Kosmos ponen de manifiesto la importancia de no limitarse al cumplimiento normativo, sino buscar generar impactos positivos más allá de las fronteras corporativas.
Si estás leyendo esta nota es porque sabes que elegir la prepa no es cualquier cosa,es la etapa que conecta tu vida escolar con lo que vas a hacer después, ya sea universidad o incluso un primer trabajo. Pero hay muchas opciones; hay escuelas que se destacan en diferentes áreas; algunas lo hacen por sus grandes planteles, otras por su prestigio académico, unas más por sus atributos sostenibles y algunas más por enseñar en varios idiomas. ¿Y si la prepa en donde vas a estudiar, además de ser bilingüe tiene atributos de responsabilidad social? Hablemos de ello.
Lo bueno de una prepa bilingüe es que no solo aprendes inglés en serio, sino que vives la experiencia completa: clases con profesores extranjeros, bibliotecas con material en idiomas y espacios como cafeterías donde convives con compañeros que también practican inglés. Todo esto hace que tu experiencia en la prepa sea más completa y útil para tu futuro.
Además de buscar que la escuela sea bilingüe, si quieres estudiar en una institución con alta responsabilidad social, busca que tenga el Distintivo Empresa Socialmente Responsable que otorga el Centro Mexicano para la Filantropía, y que avala el trabajo social, ambiental y de gobernanza, con acciones que generan resultados y mejoran el entorno.
Veamos ventajas en detalle:
Ir a una prepa bilingüe mejora (de verdad) tu nivel de inglés
Lejos de quedarse con lo básico o del típico “estudio para aprobar y luego olvido”, en una preparatoria bilingüe usas el idioma todos los días en materias, proyectos, y hasta actividades fuera de la institución. Eso hace que tu inglés sea natural, con un aprendizaje orgánico y no algo que estudias de memoria y sin interés.
El usar un segundo idioma todo el día estimula y prepara tu cerebro para pensar en dos idiomas, lo que marca una diferencia enorme entre el egresado de la prepa bilingüe y aquellas personas que sólo han tomado clases normales de inglés. La diferencia no depende de cuánto estudies sino de cuánto uso le das al lenguaje en tu vida estudiantil.
Tienes más oportunidades en la universidad y el trabajo si has ido a una prepa bilingüe
Hablar inglés ya no es un extra, ahora es casi un requisito en la mayoría de universidades y en muchísimos trabajos. Estar en una prepa bilingüe te da la ventaja de practicar el idioma todos los días y salir con un nivel mucho más sólido. Eso significa que al presentar exámenes de admisión o entrevistas, ya llevas ventaja frente a quienes apenas manejan lo básico. Es como empezar la carrera con un paso adelante.
Además, el inglés te abre la puerta a cosas que de otra forma serían complicadas: becas internacionales, programas de intercambio y hasta carreras que incluyen materias en otro idioma. No solo es entender lo que dicen los libros, sino poder participar activamente en clases, proyectos y experiencias fuera del país. Es como contar con un plus que abre oportunidades académicas y laborales que para muchos aún están cerradas.
La prepa bilingüe te prepara para estudiar o viajar al extranjero
Si sueñas con estudiar un semestre en el extranjero, o incluso hacer tu universidad fuera de México, ya tendrás la base para entender clases y comunicarte sin problema. Ya que, una de las ventajas más grandes de una prepa bilingüe es que te da la seguridad para salir de tu zona de confort. Eso hace que la idea de viajar no se sienta lejana, sino alcanzable.
Tal es así, que incluso en viajes personales o intercambios cortos, tener un buen nivel de inglés cambia toda la experiencia, no dependeras de un traductor en tu celular ni de que alguien más te ayude. Podrás pedir comida, moverte en transporte, hacer amigos y vivir cada momento de forma más auténtica. El idioma deja de ser una barrera y se convierte en una herramienta que te abre el mundo.
Cuando acabes la prepa bilingüe tendrás más confianza y habilidades sociales
Hablar en otro idioma frente a tus compañeros, profesores o incluso en actividades extracurriculares te ayuda a perder la vergüenza y ganar confianza. A medida que vas avanzando en las materias, semestres y años, poco a poco aprendes a expresarte mejor, a improvisar y a comunicarte con seguridad en inglés. Eso se refleja en tu vida diaria y te sirve más allá de la escuela.
También desarrollas habilidades como liderazgo, trabajo en equipo y resolución de problemas. En una prepa bilingüe es común que tengas debates, exposiciones y proyectos en grupo en inglés. Todo eso te entrena para hablar claro y trabajar con otros, cualidades que son súper útiles en la universidad y en tu futuro profesional.
Las mejores preparatorias bilingües son presenciales en campus y responsables
Estudiar en una prepa bilingüe no solo es cuestión de idioma, también es vivir el día a día en un campus con espacios diseñados para aprender más y mejor. Bibliotecas con libros en dos idiomas, laboratorios modernos, canchas para deportes y cafeterías donde convives con tus compañeros hacen que tu rutina sea dinámica y divertida.
Si ya has tomado la decisión pero aún no sabes dónde inscribirte, puedes echarle un ojo al plan de estudios de la prepa bilingüe de UNITEC, que da la opción de hacerla en 2 o 3 años, dependiendo de tus objetivos. Además, sus estudios están disponibles de forma presencial, por lo que podrás asistir a clases y poner en práctica el idioma con otros compañeros.
Además la UNITEC cuenta con el Distintivo Empresa Socialmente Responsable desde hace 15 años, lo que garantiza su enfoque de ciudadanía corporativa.
Expo Guadalajara informa que hoy se conectaron los 1,200 m² de paneles solares al sistema eléctrico de las instalaciones, con esto se aumenta la generación de energía solar en una potencia de hasta 499 kW, que equivalen, aproximadamente, al 12% del consumo diario del recinto y al de 300 hogares mexicanos.
Esta puesta en funcionamiento evitará, cada año, una emisión cercana a 390 toneladas de CO2 al ambiente y permitirá un ahorro de más de un millón de pesos.
Anteriormente se contaba con un menor abastecimiento de energía solar, por lo que esta ampliación marca un paso decisivo dentro de la estrategia de sustentabilidad del recinto, creada en 2024.
El sistema fotovoltaico se encuentra en la cubierta del Salón México y cumple con la normativa mexicana y los permisos aplicables en materia de generación solar a esta escala, representando un aporte significativo para reducir la demanda eléctrica tradicional y fortalecer la operación sustentable.
Expo Guadalajara avanza en su propósito de ser un espacio cada vez más consciente, responsable y alineado a las mejores prácticas internacionales de sustentabilidad.
Descarga la estrategia de sustentabilidad de Expo Guadalajara dando clic aquí.
Banco Santander México anunció hoy la creación de la nueva Fundación Santander México, una asociación civil donante que marca un paso decisivo en la evolución de la inversión social del Banco, y que ya estableció sus tres primeros compromisos para 2026.
La Fundación nace con patrimonio propio aportado por el Banco, y contará también con donaciones voluntarias de colaboradores y usuarios de cajeros automáticos que se sumen a las campañas de recaudación social.
La Fundación Santander México busca generar soluciones sistémicas y sostenibles a los principales desafíos sociales del país a través de asociaciones civiles. Su enfoque estará centrado en el impulso a (i) grupos vulnerables, principalmente jóvenes y mujeres; (ii) la educación financiera; (iii) investigación en salud, (iv) conservación del medioambiente con especial atención en el cuidado del agua y de los suelos y (v) ayuda humanitaria oportuna ante desastres priorizando la sociedad civil.
“Queremos llevar la actividad social del banco en el país al siguiente nivel y por eso lanzamos hoy nuestra Fundación Santander México. Sus características la hacen única en el sector financiero porque apuntamos a brindar soluciones sistémicas a los retos sociales del país. No se trata solo de apoyar causas, sino de impulsar transformaciones que mejoren el bienestar de las y los mexicanos”, afirmó Valentina Villa, Directora General de la Fundación Santander México.
Por su parte, el Director General de Santander México, Felipe García Ascencio enfatizó que “en Santander hacemos negocio con propósito, y nuestra actividad siempre se acompaña de un arraigo y compromiso con la comunidad, por ello vamos a elevar la labor social que por más de 30 años hemos mantenido ahora por medio de nuestra Fundación Santander México que se convertirá en nuestro brazo de acción hacia la sociedad”.
La Fundación Santander México ha definido tres objetivos iniciales para 2026:
Ayudar a que más de 15 mil jóvenes tengan acceso a educación de calidad para que puedan concluir la preparatoria.
Invertir 5 millones de pesos en investigación en salud.
Crear un fondo de atención ante emergencias que, junto con la ayuda brindada en Veracruz, Hidalgo y Querétaro, suma 5 millones de pesos.
Estas acciones iniciales se enmarcan en un modelo de trabajo que busca generar impacto nacional y regional, con resultados medibles y sostenibles.
La Fundación Santander México representa el compromiso del Banco con la movilidad social, el desarrollo sostenible y la colaboración intersectorial. Su propósito es multiplicar el impacto de las acciones sociales y contribuir a la construcción de un país más equitativo y resiliente.
Mercado Libre presentó el reporte “Orgullo Local 2025: Lo Mejor de México”, un análisis que muestra cómo la identidad, la innovación y el uso de herramientas digitales están impulsando a miles de marcas y emprendedores mexicanos a posicionarse dentro y fuera del país. El informe llega tras la adhesión de Mercado Libre al sello Hecho en México, fortaleciendo su compromiso con la producción nacional.
Tendencias generales:
● La demanda de productos con raíces nacionales continúa creciendo y las marcas mexicanas se posicionan como alternativas competitivas frente a opciones globales.
● Marcas como Slim Pop, Flor de la Paz, Pirma y Coqueta y Audaz se consolidan en el ecosistema digital.
Principales hallazgos por región:
● Norte: Crece el interés por alimentos y bebidas artesanales. La cerveza artesanal supera 6 millones de búsquedas; Sonora lidera las búsquedas regionales. El chicharrón supera las 712 mil búsquedas, con Chihuahua como principal demandante. Marcas como Cervecería de Colima, Robs y Marama destacan en consumo local.
● Bajío: Se consolida como referente en calzado y textil. Las botas acumulan más de 76 millones de búsquedas; marcas como Siete Leguas, Yuyin, Coqueta y Audaz, Brantano y Bala di Gala han aprovechado el auge digital. El calzado infantil, femenino y deportivo reafirma el liderazgo regional.
● Centro: Fuerte presencia en moda, productos de diseñador y alimentos premium. La mezclilla supera 35 millones de búsquedas, liderada por CDMX. El chocolate mexicano también rebasa los 35 millones. Marcas como Furor Jeans, Kampak, Pineda Covalin y Chocolates Picard ganan relevancia.
● Sur: Destaca por productos naturales y artesanales. El café mexicano alcanza más de 92 millones de búsquedas; el mezcal cerca de 1 millón; las hamacas superan 4.6 millones. Marcas como Nectar Maya, Café Etnia 52 y Oasis Maya Hamacas refuerzan la identidad regional.
● Occidente: Sólida presencia en diseño y bebidas. Los muebles superan 15 millones de búsquedas y el tequila 8.4 millones. Marcas como Easy Living, Imanol, Cloud, Gran Malo y Kuul sobresalen en hogar, diseño y belleza.
“El crecimiento de las marcas mexicanas no es solo una tendencia de consumo; es un motor real para el desarrollo económico del país. Por eso ponemos al servicio de estos negocios una infraestructura tecnológica, logística y comercial que las impulsa para llegar más lejos. Nuestro rol es seguir habilitando ese camino y multiplicar las oportunidades para quienes están construyendo el México del mañana”, comentó Luis Pedraza, Director Comercial de Mercado Libre de México.
Logística que impulsa a México:
Uno de los factores clave que acelera la expansión de los negocios mexicanos dentro del ecosistema digital es la infraestructura logística de Mercado Libre, hoy la más robusta de América Latina. Gracias a esta red, productos creados en cualquier región del país pueden trasladarse a cualquier rincón de México con rapidez y confiabilidad, permitiendo que emprendedores, pequeñas y medianas empresas y marcas nacionales escalen su operación sin importar su ubicación.
Actualmente, Mercado Libre cuenta en México con más de 100 instalaciones logísticas, incluidos 14 centros de distribución, 4 aviones recorriendo el país de punta a punta, más de 1,000 vans realizando entregas diariamente y posibilidad de entrega el mismo día en 28 ciudades del país, permitiendo así, que un producto artesanal del sur, un textil del Bajío o un diseño del occidente llegue con la misma eficiencia a Tijuana, Mérida o Monterrey, impulsando el alcance comercial y la competitividad de miles de negocios mexicanos.
Con este reporte, Mercado Libre busca celebrar el talento y la creatividad que están impulsando a miles de emprendedores en todo México. Además, reafirma su compromiso con el desarrollo económico del país y la construcción de un ecosistema donde lo mexicano pueda competir, crecer y proyectarse a nivel internacional.
El crecimiento de la cultura de separación y reciclaje en México vive un momento histórico. ECOCE, asociación civil sin fines de lucro líder en educación ambiental y economía circular, celebra la expansión de PetStar —la planta de reciclaje de PET grado alimenticio más grande del mundo—, una ampliación que representa no solo un avance tecnológico histórico en México, sino también el resultado tangible de una transformación social que ECOCE ha impulsado durante más de dos décadas.
De acuerdo con datos del INEGI y la SEMARNAT, en México, cada persona genera alrededor de un kilogramo de residuos al día. Se estima que entre el 12% y el 14% corresponde a plásticos; sin embargo, no todos tienen el mismo potencial de recuperación.
El PET, identificado con el número 1, es el material plástico más reciclado y con la cadena de valor más consolidada en el país, lo que ha permitido que proyectos de talla mundial como PetStar operen y se expandan. Otras resinas, en contraste, aún enfrentan retos para transitar hacia modelos verdaderamente circulares.
Desde su creación, ECOCE ha construido un ecosistema donde la educación ambiental, la corresponsabilidad ciudadana y la colaboración con gobiernos y empresas se han convertido en pilares del reciclaje en México. Ese trabajo ha fortalecido la separación de residuos en millones de hogares, escuelas y comunidades, generando el volumen, la calidad y la continuidad necesarios para que infraestructuras como PetStar puedan crecer y operar a escala global.
La nueva etapa de expansión permitirá que PetStar incremente su capacidad anual de resina reciclada grado alimenticio de 50,000 a 86,000 toneladas, a partir del acopio proveniente de sus centros operativos en todo el país. Este crecimiento demuestra que México cuenta con la capacidad instalada para reciclar más botellas. No obstante, estos resultados solo se materializan cuando los hogares, los gobiernos, la industria y los recicladores colaboran de forma articulada.
El impacto ambiental de PetStar es uno de los más relevantes en América Latina: procesa 5,500 millones de botellas al año, equivalentes a llenar 4.5 veces el Estadio Azteca; cuenta desde 2020 con certificación Cero Huella de Carbono; recicla 60 % del agua utilizada; y permite que las botellas de PET tengan “vidas infinitas”, evitando la producción de plástico nuevo. A lo largo de su historia, ha acopiado más de 86,300 millones de botellas y producido más de 820,000 toneladas de resina reciclada.
Para ECOCE, estos logros confirman que la educación ambiental sostenida sí transforma sistemas completos. Lo que comenzó como esfuerzos de separación y comunicación ciudadana es hoy una cadena nacional de acopio, infraestructura de talla mundial y un modelo botella-a-botella reconocido globalmente.
“La expansión de PetStar demuestra lo que sucede cuando la conciencia ambiental se convierte en acción colectiva”, señaló Jorge Terrazas, director general de ECOCE. “Lo que hoy celebramos no es solo el crecimiento de una planta, sino el impacto acumulado de millones de decisiones responsables, impulsadas por años de educación, evidencia técnica y colaboración multisectorial”, añadió.
No obstante, indicó que todavía no queda claro que es la economía circular: “es un modelo que busca reducir el impacto ambiental manteniendo los materiales en uso el mayor tiempo posible. Integra estrategias como: reducción y rediseño; reutilización; reciclaje e innovación en modelos de producción y consumo”, explicó el directivo.
Aunque el reciclaje no cubre todo el ciclo, sin reciclaje no existe economía circular, especialmente para materiales con cadenas de valor robustas como el PET. La circularidad requiere una visión de sistema completo: diseño, consumo, separación y gestión final.
“En ECOCE sabemos que existen muchos mitos alrededor del reciclaje. Uno de los más comunes es creer que ‘el reciclaje no sirve’, pero la realidad es que sí funciona cuando el sistema opera de manera articulada. México cuenta con una infraestructura sólida para el PET, pero su desempeño depende de algo tan básico como la separación en origen y de factores como la demanda de resina reciclada o las condiciones municipales y de mercado”, expuso Terrazas.
Especificó que otro mito recurrente es pensar que si baja la tasa de acopio el sistema falló. “Las tasas fluctúan por razones económicas, regulatorias o de consumo; una variación temporal no invalida el proceso, simplemente nos señala qué áreas necesitan fortalecerse. También es falso que la economía circular signifique eliminar plásticos: la circularidad integra reducción, rediseño, reúso y reciclaje. Sustituir materiales sin evaluar impactos puede incluso generar nuevos problemas ambientales”, reveló el directivo.
Jorge Terrazas ilustró que para que la economía circular avance, “necesitamos que todos los actores se muevan al mismo ritmo: la ciudadanía separando correctamente; los gobiernos locales garantizando una recolección adecuada; la industria rediseñando y demandando contenido reciclado; los recicladores operando cadenas eficientes; y las autoridades regulando con base científica. Cuando uno de estos eslabones se rezaga, el sistema entero pierde eficiencia”.
ECOCE, fundada y auspiciada por la industria de bebidas y alimentos, cumple con la Responsabilidad Extendida del Productor (REP) para la correcta gestión de residuos de envases y empaques.
A lo largo de más de 20 años ha trabajado en el fortalecimiento de la cadena de acopio y reciclaje; en la operación de planes de manejo autorizados por la autoridad; programas de educación ambiental para fomentar la separación; en el desarrollo de cadenas nacientes, como la de empaques plásticos flexibles, en la participación técnica en mesas de trabajo con autoridades e instituciones.
Con ECOCE 2.0, la organización actúa como articulador del sistema, conectando a industria, gobierno, academia, recicladores y ciudadanía para impulsar soluciones basadas en evidencia.
Más allá de los retos globales del reciclaje, la separación sigue siendo una acción indispensable. Cada envase separado correctamente es un material que puede reincorporarse al ciclo productivo, en lugar de terminar en tiraderos o ecosistemas naturales.
México cuenta con infraestructura, experiencia y actores comprometidos. El reto ahora es alinear a todos los sectores para que los materiales realmente circulen y el país avance hacia un modelo más sostenible y eficiente.
Con este nuevo capítulo, ECOCE reafirma su compromiso de impulsar una economía circular más robusta, informada y corresponsable, donde cada persona pueda decir:
En un entorno digital que crece de manera exponencial, la sostenibilidad se ha convertido en una prioridad para las empresas que buscan reducir su impacto ambiental. Desde centros de datos hasta aplicaciones móviles, cada interacción en línea consume energía y genera una huella de carbono invisible para la mayoría de los usuarios. Por ello, conceptos como el Green UX están ganando relevancia entre equipos de diseño, profesionales de RSE y organizaciones que buscan integrar la sostenibilidad en sus estrategias tecnológicas.
Explorar qué es el Green UX implica mirar más allá del atractivo visual de una interfaz y enfocarse en cómo las decisiones de diseño pueden apoyar la eficiencia energética, la reducción del consumo de recursos y una navegación más limpia. Para quienes comienzan a acercarse al tema, este enfoque representa una oportunidad única para entender cómo la tecnología puede alinearse con los objetivos de sostenibilidad. Para quienes ya tienen un compromiso con la sostenibilidad en sus tres pilares, se trata de un campo indispensable para construir productos digitales responsables y competitivos.
¿Qué es el Green UX? Un enfoque para diseñar con menor impacto ambiental
El Green UX es una corriente del diseño centrada en reducir el impacto ambiental de productos digitales, desde sitios web hasta aplicaciones. Al explicar qué es el Green UX, se habla de un enfoque que combina experiencia de usuario, eficiencia tecnológica y sostenibilidad, donde cada elemento visual o funcional —imágenes, videos, código, tiempos de carga— busca consumir la menor energía posible. Su objetivo es crear interacciones que mantengan la calidad de uso, pero con un uso optimizado de recursos.
Un diseño Green UX se basa en principios como la simplicidad, la reducción del peso digital y la priorización de contenidos verdaderamente útiles. Esto implica optimizar imágenes, evitar animaciones innecesarias, mejorar la arquitectura de la información y reducir el procesamiento en segundo plano. Al hacerlo, los productos digitales no solo se vuelven más sostenibles, sino que también mejoran en velocidad, accesibilidad y experiencia para el usuario final.
Entender qué es el Green UX también implica comprender que no se trata de un estándar aislado, sino de un enfoque estratégico de largo plazo. Las organizaciones que lo adoptan no solo reducen su huella de carbono digital, sino que muestran compromiso con una tendencia global: la construcción de plataformas más éticas, eficientes y alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Diseño digital sostenible: ¿por qué importa?
La incorporación del Green UX en productos digitales puede parecer un detalle técnico, pero su impacto tiene alcances mucho más amplios en términos de responsabilidad social. Las empresas dependen cada vez más de plataformas digitales para operar, vender, comunicarse y capacitar. Si estas plataformas no optimizan sus recursos, aumentan innecesariamente su consumo energético y, con ello, sus emisiones de carbono.
Adoptar prácticas de diseño sostenible permite que las organizaciones alineen sus productos digitales con sus metas de ESG, particularmente en las dimensiones ambiental y social. Diseños ligeros hacen que los sitios web sean más accesibles para personas con conexiones lentas, dispositivos antiguos o zonas con limitaciones de infraestructura, reduciendo así brechas digitales.
Green UX representa una oportunidad para integrar la sostenibilidad en áreas donde históricamente no se había considerado. Es una forma innovadora de demostrar compromiso ambiental sin necesidad de grandes inversiones, pero con resultados tangibles en menor uso de energía, mejor inclusión y mayor eficiencia operativa.
Estrategias Green UX para empresas: más allá del diseño técnico
Para que una organización adopte el Green UX de forma estructural, debe comenzar por construir una cultura digital sostenible. Esto implica sensibilizar a los equipos de diseño, TI, mercadotecnia y RSE sobre el impacto ambiental de sus decisiones, desde la elección de hosting hasta los elementos que se incorporan en la interfaz. Elegir servidores alimentados por energías renovables, por ejemplo, es un primer paso hacia un ecosistema digital más responsable.
Otra estrategia clave es la medición. Las empresas pueden evaluar la huella digital de sus plataformas mediante herramientas que analizan el peso total de sus páginas, tiempos de carga y consumo estimado de energía. Con estos datos, es posible identificar áreas de mejora, establecer metas y monitorear avances de forma continua, lo que genera una narrativa sólida para informes de sostenibilidad o auditorías de desempeño ESG.
Finalmente, el Green UX invita a las organizaciones a pensar en escalabilidad responsable. A medida que los productos digitales crecen, la carga ambiental también lo hace. Adoptar desde el principio prácticas de diseño sostenible evita futuros costos, tanto económicos como ambientales, y fortalece la reputación corporativa ante consumidores, inversionistas y reguladores que exigen mayor transparencia y eficiencia en el uso de recursos.
Green UX y la huella de carbono digital: un reto global emergente
La conversación sobre sostenibilidad digital es cada vez más urgente, en parte porque la huella de carbono de internet ya supera a industrias como la aviación comercial, según diversos análisis energéticos internacionales. Esto significa que el ecosistema digital, aunque intangible, tiene un impacto físico y ambiental profundo que a menudo pasa desapercibido.
El Green UX aparece como una de las herramientas más accesibles para enfrentar este reto, permitiendo que las organizaciones reduzcan emisiones desde el diseño. Minimizar datos transmitidos, optimizar servidores o favorecer estructuras ligeras puede traducirse en reducciones significativas de emisiones cuando se aplican a millones de usuarios.
Para las empresas con compromisos climáticos, esta práctica puede convertirse en un eslabón clave dentro de sus estrategias de descarbonización. A medida que los países fortalecen regulaciones ambientales, la sostenibilidad digital dejará de ser una tendencia y se volverá un requisito. Quienes adopten Green UX desde hoy tendrán una ventaja competitiva y reputacional notable.
Un diseño que impulsa sostenibilidad real
El Green UX abre una puerta a una forma distinta de entender el diseño digital: una en la que estética, funcionalidad y sostenibilidad trabajan juntas para crear experiencias más humanas y menos intensivas en recursos. Para empresas comprometidas con la responsabilidad social, este enfoque ofrece una forma concreta de reducir su impacto ambiental mientras fortalecen la accesibilidad y los estándares éticos de sus plataformas.
A medida que el mundo digital continúa expandiéndose, integrar prácticas de Green UX será indispensable para cualquier organización que quiera mantenerse competitiva, responsable y alineada con las metas globales de sostenibilidad. Incorporarlo hoy no solo reduce la huella digital: construye un futuro donde la tecnología sirve a la sociedad y al planeta con mayor conciencia y equilibrio.
Los donativos en efectivo y especie de las fundaciones empresariales representan una parte esencial de la inversión social, ya que permiten canalizar recursos clave hacia comunidades que enfrentan rezagos y necesidades urgentes. A través de estos apoyos, organizaciones de la sociedad civil, escuelas, albergues y familias en situación de vulnerabilidad acceden a servicios y herramientas que, de otra manera, serían inalcanzables. Su valor radica no solo en cubrir necesidades inmediatas, sino también en sembrar oportunidades de desarrollo a largo plazo.
Este tipo de donativos generan un cambio indiscutible en la vida de miles de personas, ya que se traducen en acceso a educación, alimentación, atención médica, refugio seguro, infraestructura básica y acompañamiento institucional.
En México, un país donde persisten profundas desigualdades y emergencias recurrentes, los donativos de estas organizaciones son un instrumento crucial para cerrar brechas y sostener a quienes más lo necesitan. Pero su importancia no termina ahí, pues también fortalecen a las organizaciones que prestan ayuda directa, profesionalizan procesos, impulsan la participación comunitaria y generan alianzas multisectoriales que enriquecen el tejido social y multiplican el impacto.
El valor de los donativos en efectivo y especie de las fundaciones empresariales
Los donativos en especie son aportaciones de bienes materiales que cubren necesidades concretas: desde artículos escolares y muebles para reconstrucción hasta despensas o equipos especializados. Su valor radica en que permiten responder de manera inmediata a crisis o carencias muy específicas, llegando directamente a las manos de quienes más los necesitan. Además, representan un ahorro importante para las instituciones o personas beneficiadas, permitiéndoles canalizar su presupuesto hacia otros servicios esenciales.
Este tipo de aportaciones tienen un enorme potencial para transformar vidas, especialmente en situaciones de emergencia, pobreza extrema o limitaciones estructurales. Cuando una familia recibe los insumos básicos, el apoyo se convierte en una herramienta para construir proyectos de vida y abrirse nuevas posibilidades de desarrollo.
Por su parte, los donativos en efectivo brindan flexibilidad y capacidad de respuesta estratégica. Estos recursos permiten financiar mejoras institucionales, profesionalizar equipos, sostener programas de largo plazo, adquirir insumos especializados o cubrir servicios indispensables. En muchos casos, las organizaciones requieren fondos para garantizar procesos de calidad, y este tipo de apoyo marca una diferencia significativa en su sostenibilidad y alcance.
Cuando hablamos de donaciones en efectivo y en especie de las fundaciones empresariales, Fundación Gigante es un ejemplo destacado, pues con su trabajo ha demostrado cómo una organización puede transformar la vida de cientos de personas mediante apoyos estratégicamente dirigidos. A través de sus donaciones, la fundación ha logrado fortalecer programas educativos, ayudar de manera eficiente a afectados por desastres naturales y colaborar en alianzas que impulsan el desarrollo de niñas, niños y adolescentes en situaciones altamente vulnerables. Te contamos, a continuación, algunos de los impactos que ha logrado mediante sus aportaciones.
Donativos que han transformado historias: Fundación Gigante
Donación de paquetes de útiles escolares
El programa de entrega de paquetes de útiles escolares de Fundación Gigante es un ejemplo claro de un donativo en especie que impulsa directamente la educación. La iniciativa contempla la entrega de materiales escolares esenciales a niñas y niños a nivel nacional, incluidos los hijos de colaboradores de Grupo Gigante y Grupo Presidente.
Tan solo en 2023, la organización entregó 9,508 paquetes de útiles escolares a hijas e hijos de colaboradores, además de 972 paquetes adicionales a escuelas e instituciones públicas, ampliando el alcance del programa. Con ello, la fundación contribuyó a reducir barreras económicas que afectan el rendimiento académico y la permanencia escolar y apoyó a familias que enfrentan dificultades financieras.Sin duda, este esfuerzo ayuda a garantizar que más estudiantes cuenten con herramientas básicas para su aprendizaje y a ampliar el acceso a la educación de los infantes mexicanos.
Apoyo a afectados por el huracán Otis
Tras el devastador impacto del huracán Otis, Fundación Gigante puso en marcha un donativo en especie de gran escala, enfocado en atender las necesidades de colaboradores afectados por el desastre. La fundación entregó diversos enseres, entre ellos mobiliario, materiales de reconstrucción, láminas para techos, tinacos y despensas.
La respuesta inmediata por parte de la organización permitió aliviar la crisis y brindar estabilidad a familias que lo perdieron todo. El impacto de estas acciones fue significativo, pues se logró apoyar a 187 colaboradores mediante la entrega de 800 muebles, más de 2,100 láminas, 34 tinacos, materiales de reconstrucción, 3,490 despensas y la reconstrucción de 5 casas. Con ello, Fundación Gigante brindó ayuda vital para que las personas pudieran enfrentar la emergencia, además de fortalecer la resiliencia familiar y promover la recuperación económica y social en una comunidad severamente golpeada por un fenómeno natural.
Ayuda a menores sin cuidados parentales
Entre los donativos en efectivo con enfoque estratégico que Fundación Gigante ha realizado se encuentra el efectuado mediante la alianza Sumar para Transformar, integrada por seis fundaciones, entre ellas el brazo social de Grupo Gigante. Dicha iniciativa consistió en la creación de un fondo destinado a fortalecer a Centros de Asistencia Social (CAS) y Casas Hogar (CH), con el objetivo de ayudarles a mejorar sus sistemas institucionales, promover la crianza con ternura y proteger la salud de las niñas, niños y adolescentes sin cuidados parentales que atienden.
Gracias a la alianza se logró reunir un fondo de 27 millones 400 mil pesos, destinado a cubrir las necesidades de 14 CAS y CH en Ciudad de México y Querétaro que resultaron ganadoras de la convocatoria 2024 de esta iniciativa. Con estos recursos, los centros podrán mejorar procesos, profesionalizar servicios y ofrecer mejores condiciones de vida para las infancias que dependen totalmente del cuidado institucional para su bienestar y desarrollo.
Donativos que impulsan futuros
Los donativos en efectivo y especie de las fundaciones empresariales continúan demostrando su eficacia como herramientas de transformación social, pues no solo resuelven necesidades inmediatas, sino que crean las condiciones para que las personas recuperen estabilidad, accedan a servicios esenciales y desarrollen nuevas oportunidades a largo plazo. Además, la combinación de acciones estratégicas, alianzas multisectoriales y un enfoque centrado en las personas permite que estos apoyos tengan un efecto multiplicador.
Programas como los de Fundación Gigante dejan ver que, cuando los recursos se gestionan con visión, responsabilidad y sensibilidad social, los donativos se convierten en motores de bienestar y desarrollo humano. Su labor confirma que el compromiso empresarial puede transformar historias y contribuir a construir un país más justo y solidario.
El calentamiento global está dejando de ser una amenaza lejana para convertirse en un factor que altera la vida cotidiana y el futuro de millones de niños. De acuerdo con información de Expansión, un reciente estudio de la Universidad de Nueva York reveló que el calor extremo afecta desarrollo cognitivo desde edades tempranas, reduciendo la probabilidad de que los menores alcancen hitos básicos de alfabetización y habilidades numéricas. Estos hallazgos obligan a replantear el papel del cambio climático en la primera infancia, un periodo determinante para el aprendizaje y el bienestar a largo plazo.
Las conclusiones se volvieron especialmente relevantes al publicarse en paralelo con nuevas advertencias del Servicio de Cambio Climático Copernicus, que estima que 2025 será uno de los años más calurosos jamás registrados. Mientras el planeta supera de forma recurrente promedios críticos de temperatura, la evidencia científica confirma que la niñez será la población más afectada si no se impulsan políticas de mitigación, adaptación y protección desde el ámbito público y privado.
Cuando el calor altera el aprendizaje: evidencia científica
La investigación, publicada en Journal of Child Psychology and Psychiatry, analizó datos de más de 19,000 niños de entre tres y cuatro años provenientes de seis países vulnerables al cambio climático. Los resultados son contundentes: la exposición a temperaturas superiores a 30 °C redujo entre 5% y 6.7% la probabilidad de cumplir con indicadores clave de desarrollo en alfabetización, matemáticas, habilidades socioemocionales y desarrollo físico. Este patrón se repitió de forma consistente en regiones con altas temperaturas.
Para evaluar estas afectaciones, los investigadores utilizaron el Índice de Desarrollo de la Primera Infancia (ECDI), una herramienta que mide los hitos de aprendizaje temprano. Los datos muestran que el calor extremo afecta desarrollo cognitivo de manera directa, comprometiendo funciones esenciales para el aprendizaje, como la concentración, la memoria y la capacidad de autorregulación emocional. Jorge Cuartas, profesor asistente de psicología aplicada en la Universidad de Nueva York Steinhardt y autor principal del estudio, explicó las implicaciones de la investigación:
“Si bien la exposición al calor se ha relacionado con resultados negativos de salud física y mental a lo largo de la vida, este estudio proporciona un nuevo conocimiento de que el calor excesivo afecta negativamente el desarrollo de los niños pequeños en diversos países”
Los autores subrayan que estos hallazgos deben ser un llamado urgente a legisladores, instituciones educativas y empresas, que hoy enfrentan el reto de proteger a las futuras generaciones en un ambiente marcado por el calentamiento acelerado del planeta.
Vulnerabilidad infantil: el calor y otras crisis
El impacto del calor en la infancia no ocurre en el vacío: se intensifica cuando se cruza con desigualdad, falta de acceso a servicios básicos o crisis humanitarias. El estudio encontró afectaciones más pronunciadas en niños de hogares con menos recursos y con acceso limitado a agua potable, así como en contextos urbanos donde las islas de calor agravan las temperaturas diarias.
El caso de la Franja de Gaza ejemplifica la gravedad del problema. En septiembre se declaró hambruna en la zona, y la totalidad de los menores de cinco años enfrenta riesgo de malnutrición aguda, un factor que, junto con las altas temperaturas, acelera la pérdida de capacidades cognitivas. Es decir, cuando el calor extremo afecta desarrollo cognitivo, sus consecuencias se multiplican en territorios marcados por conflictos, pobreza o inseguridad alimentaria.
Para los expertos, es evidente que se necesitan más investigaciones que permitan entender por qué algunos niños son más vulnerables que otros. Sin embargo, ya es claro que cualquier estrategia de adaptación climática debe considerar la protección del desarrollo infantil como un componente prioritario dentro de la agenda social y empresarial.
Calor extremo afecta desarrollo cognitivo: un riesgo creciente en un planeta más caliente
Las conclusiones del estudio coinciden con las advertencias de agencias internacionales que registran temperaturas récord durante la última década y posicionan al 2025 como uno de los tres años más calurosos registrados. Según Copernicus y la Organización Meteorológica Mundial, los próximos años consolidarán una tendencia preocupante: el planeta se aproxima a superar permanentemente el límite de 1.5 °C establecido en el Acuerdo de París.
Este calentamiento continuo significa que el calor extremo afectará el desarrollo cognitivo de la niñez con mayor frecuencia e intensidad, al aumentar la exposición a olas de calor y noches extremadamente cálidas que dificultan el descanso. El impacto ya no es excepcional: está convirtiéndose en la norma y afectará tanto a países con alta vulnerabilidad como a economías emergentes que no inviertan en infraestructura resiliente.
Ante este escenario, la ONU ha instado a los gobiernos y al sector privado a acelerar la reducción de emisiones y a crear estrategias de resiliencia comunitaria, especialmente en educación y salud infantil, sectores críticos para el desarrollo sostenible.
Proteger la infancia es proteger el futuro
El calentamiento global ya está afectando la manera en que los niños aprenden, crecen y se relacionan con su entorno. La evidencia científica es contundente: el impacto del calor sobre el desarrollo cognitivo constituye una emergencia educativa y social que requiere acción multisectorial inmediata.
Para las organizaciones comprometidas con la responsabilidad social empresarial, este es el momento de integrar la protección de la infancia dentro de sus estrategias climáticas. Adaptar escuelas, apoyar la investigación y promover comunidades resilientes no solo reduce riesgos: garantiza que las próximas generaciones tengan la oportunidad de desarrollarse plenamente en un mundo menos hostil.
En un reciente comunicado, Krispy Kreme México aseguró que “reafirma su compromiso con la comunidad”, destacando una serie de acciones de responsabilidad social que, en el papel, pretenden fortalecer su papel como empresa solidaria. Pero al leer con detenimiento, surgen más preguntas que certezas: ¿realmente estas acciones reflejan un compromiso serio con la sostenibilidad social? ¿O son solo gestos simbólicos sin impacto real?
La respuesta, lamentablemente, parece inclinarse hacia lo segundo.
Entre el gesto y el compromiso
El comunicado menciona donaciones a bomberos, médicos, estudiantes y organizaciones contra el cáncer de mama. En concreto:
400 donas entregadas a estaciones de bomberos en todo México (sí, en todo un país de más de 120 millones de personas).
Unas 300 donas distribuidas en eventos del programa Bécalos.
Algunas docenas más entregadas a fundaciones durante el mes de la lucha contra el cáncer.
La suma de todas estas iniciativas, aunque bien intencionada, no resiste una evaluación seria de impacto social. Son gestos simpáticos, de esos que funcionan bien para una foto en redes sociales, pero que no transforman realidades, no resuelven problemas y, mucho menos, pueden considerarse responsabilidad social empresarial en sentido estratégico.
El riesgo del purpose washing
El problema no es regalar donas. El problema es pretender que regalar donas es suficiente para hablar de compromiso social.
En un contexto donde las empresas enfrentan un escrutinio creciente por parte de consumidores, medios e inversores, este tipo de acciones mal comunicadas pueden caer fácilmente en el terreno del purpose washing: aparentar compromiso con causas sociales sin una base estructural, sin planes medibles ni continuidad.
¿Qué se espera de una empresa realmente comprometida?
La ISO 26000 —guía internacional para la responsabilidad social— establece que una organización debe identificar asuntos relevantes, dialogar con sus partes interesadas, establecer metas medibles y rendir cuentas sobre su desempeño social y ambiental.
Nada de eso está presente en el comunicado de Krispy Kreme.
Tampoco hay referencias claras a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), ni a marcos reconocidos como el Pacto Mundial de la ONU, ni a métricas que den cuenta de un impacto real. Estamos, en el mejor de los casos, ante acciones puntuales de marketing con causa.
Filantropía básica ≠ sostenibilidad corporativa
Es válido —y a veces necesario— tener gestos simbólicos. Reconocer a los bomberos, brindar un momento agradable a pacientes oncológicos o acompañar a estudiantes que parten al extranjero tiene valor emocional. Pero cuando se trata de responsabilidad social corporativa, el estándar es otro.
Las empresas deben ir más allá de lo anecdótico. Se espera de ellas:
Estrategias estructuradas de inversión social.
Programas con continuidad y evaluación de resultados.
Alianzas transformadoras con organizaciones de la sociedad civil.
Transparencia y trazabilidad en sus acciones.
Menos azúcar, más estrategia
Krispy Kreme podría tener un rol más potente si decide asumir con seriedad su papel como actor social. Pero para eso necesita dejar atrás la lógica de la donación de excedentes y adoptar una visión estratégica, medible y transformadora de su responsabilidad social.
La ciudadanía ya no se conforma con dulces gestos. Espera empresas que dejen huella.
aRSEnico es el seudónimo químico de un asesor en RS muy tóxico, solitario, ensimismado y cuasi misántropo, que a través de una propuesta editorial de crítica ácida, expone las circunstancias, a veces inverosímiles, que se presentan en la RSE. La columna, si bien es ficticia se alimenta de eventos de la vida real sin los cuales no sería posible su realización. El objetivo es precisamente, además de provocar la risa forzada de reconocer y reconocerse en ella, señalar dichas circunstancias desde un enfoque cínico e incluso que raya en anti RS, para mostrar finalmente en este radioactivo estilo, el “deber ser” de la RSE.
México recibirá a más de 5.5 millones de turistas que se desplazarán entre Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara para vivir el Mundial 2026 entre junio y julio del siguiente año. Este fenómeno supondrá una presión extraordinaria sobre sistemas de transporte, servicios urbanos e infraestructura turística, impulsando a las ciudades sede a repensar cómo se mueven las personas y cómo operan sus centros neurálgicos. Esta vez, el reto no se reduce a gestionar flujos masivos, sino a garantizar que todo el ecosistema urbano funcione bajo principios de eficiencia ambiental, inclusión social y viabilidad económica.
Ante este panorama se llevó a cabo la conferencia “Movilidad, logística y sustentabilidad rumbo al Mundial 2026”, en la que expertos de Steer, Gensler y JLL coincidieron en que este evento será un parteaguas en la transformación urbana del país. Arturo Bañuelos, director de Proyectos y Desarrollos de JLL Latinoamérica señaló:
“El Mundial representará mucho más que un evento deportivo. Es una oportunidad para repensar cómo nuestras ciudades se conectan”.
Además, aseguraron que la agenda sustentable deberá ir más allá del torneo para consolidar un legado que permanezca después del último gol.
Mundial 2026 y el desafío de la movilidad sustentable
La movilidad será uno de los mayores retos del Mundial 2026, especialmente por el flujo esperado de millones de visitantes y operadores. Silvia Mejía, líder de planeación urbana en Steer, señaló:
“Mover a millones de aficionados requerirá una coordinación sin precedentes entre gobiernos locales, sector privado y ciudadanía”.
Esta exigencia obliga a diversificar los esquemas de transporte y favorecer soluciones intermodales seguras, accesibles y bajas en emisiones.
Para México, este reto es también una prueba social: garantizar que los sistemas de transporte público sean funcionales tanto para visitantes como para residentes. Ciudades como Guadalajara y Monterrey deberán fortalecer rutas, ampliar frecuencias y mejorar la señalización universal para asegurar experiencias inclusivas. El transporte no puede fallar, pues la movilidad es la columna vertebral de la experiencia turística y del bienestar local.
Desde la perspectiva económica, Javier Gutiérrez de JLL destacó que aeropuertos, hoteles y estaciones deben entenderse como nodos estratégicos para generar valor inmobiliario sostenible. “Cada punto de contacto con el visitante debe pensarse como parte de la experiencia”, afirmó. Esto implica invertir en infraestructura que no solo soporte el torneo, sino que continúe impulsando la actividad económica a largo plazo.
Finalmente, en materia ambiental, la optimización de rutas y la reducción de transportes innecesarios será clave. La recomendación de los expertos es clara: priorizar el transporte público y fomentar vehículos eléctricos o de bajas emisiones. Esto permitirá reducir significativamente la huella de carbono en un momento donde los desplazamientos masivos podrían representar un riesgo ambiental mayor.
Infraestructura sostenible: entre la eficiencia, el diseño y el legado
El Mundial 2026 abre una oportunidad histórica para demostrar cómo la infraestructura puede ser sostenible, rentable y socialmente inclusiva. La FIFA exige que los estadios cumplan con certificaciones como LEED Silver, lo que implica medidas estrictas de eficiencia energética, sistemas ahorradores de agua y manejo integral de residuos. Para Ruth Corona, directora de Servicios de Sustentabilidad de JLL México, “queremos que la sustentabilidad no sea un requisito, sino una práctica cotidiana que trascienda el evento”.
Los estadios están siendo concebidos como “espacios legado”, según Federico Montero de Gensler, quien asegura que las adaptaciones consideran el futuro de las ciudades, no solo el torneo. Estos recintos integran materiales reciclables, tecnología para ahorro de agua y espacios inclusivos como los primeros sensory rooms instalados en estadios mexicanos para personas con neurodivergencia. Esto marca un antes y un después en el diseño universal.
Económicamente, estas adecuaciones representan inversiones que buscan ser rentables más allá del torneo. La implementación de paneles solares, sistemas LEED y soluciones zero waste en hoteles, restaurantes y aeropuertos también contribuye a la eficiencia operativa. Para inversionistas y desarrolladores, este impulso significa un valor agregado de largo plazo que favorece la estabilidad financiera del sector turístico y de infraestructura.
Asimismo, la integración de criterios de economía circular en empaques, residuos y materiales permitirá reducir costos y minimizar el impacto ambiental. Esta visión, respaldada por firmas globales, reconoce que la infraestructura sostenible no solo mejora la experiencia del visitante, sino que contribuye a construir ciudades resilientes.
Sustentabilidad integral: la oportunidad de México para liderar
El Mundial 2026 obliga a repensar la sustentabilidad desde una perspectiva social, ambiental y económica. En primer lugar, el reto social implica construir ciudades más inclusivas, accesibles y seguras. Esto significa fortalecer espacios públicos, generar señalización universal y garantizar que la experiencia sea óptima tanto para visitantes como para residentes.
Desde el ángulo ambiental, las estrategias se enfocan en reducir emisiones mediante transporte público eficiente, promover energías limpias y optimizar la logística. La recomendación central de los especialistas es contundente: la movilidad deberá priorizar opciones bajas en carbono y eliminar viajes innecesarios. Este enfoque permitirá disminuir la carga ambiental de un evento que moviliza a millones.
En la dimensión económica, México tiene la oportunidad de consolidar un modelo de inversión sostenible. Los hoteles, aeropuertos, restaurantes y centros de entretenimiento que adopten tecnologías eficientes podrán reducir costos operativos y, al mismo tiempo, ofrecer experiencias de mayor calidad. “La infraestructura turística será clave para que los inversionistas tengan un retorno de inversión positivo”, subrayó Javier Gutiérrez.
Finalmente, el diseño urbano se convierte en un eje transversal. Las ciudades se transformarán no solo para recibir turistas, sino para consolidarse como espacios modernos, inclusivos y resilientes. Como apuntan Steer, JLL y Gensler, este momento puede convertir a México en un referente regional en planificación urbana sostenible.
Un legado que debe perdurar
El Mundial 2026 representa un desafío sin precedentes para México, pero también una oportunidad invaluable. La capacidad del país para articular movilidad sostenible, infraestructura inteligente y planificación urbana determinará no solo el éxito del evento, sino el futuro de sus ciudades. La coordinación intersectorial será esencial para garantizar que el torneo se traduzca en un beneficio real y duradero.
Si México aprovecha este momento para impulsar políticas urbanas integrales, podrá demostrar al mundo que es capaz de construir urbes más conectadas, incluyentes y respetuosas con el ambiente. El verdadero resultado del torneo no se medirá en goles, sino en el legado sostenible que deje para las próximas décadas.
Detener la deforestación se ha convertido en uno de los compromisos climáticos más urgentes para el sector privado, especialmente para aquellas compañías cuya operación depende de materias primas agrícolas y forestales. Sin embargo, el camino hacia cadenas de suministro libres de deforestación sigue siendo complejo: regulaciones cambiantes, metas postergadas y falta de claridad sobre cómo convertir los compromisos en acciones reales han frenado el progreso. En este contexto, la iniciativa del Marco de Responsabilidad (AFi) ha lanzado una nueva guía diseñada para brindar orientación operativa más allá de 2025.
El documento, “Orientación operativa sobre compromisos y vías de progreso”, busca ofrecer a empresas e instituciones financieras una hoja de ruta para cerrar brechas, elevar su ambición climática y cumplir estándares globales. Esto es especialmente relevante considerando que, según el último informe Forest 500, el 60% de las empresas evaluadas aún no cuenta con políticas contra la deforestación. La guía llega, por tanto, en un momento crítico donde la claridad técnica se vuelve indispensable para transformar compromisos públicos en resultados verificables.
La nueva guía de la AFi: una ruta práctica para detener la deforestación
La nueva guía de la AFi ofrece una solución a uno de los mayores desafíos del sector: pasar de declaraciones generales a estrategias concretas para detener la deforestación. El documento proporciona criterios claros para establecer compromisos creíbles, definir plazos, construir indicadores y evaluar el desempeño real de la empresa. A diferencia de otros marcos, este recurso no solo fija expectativas, sino que ayuda a las empresas a determinar el nivel de ambición adecuado con base en su impacto y modelo de negocio.
Además, la guía reconoce que muchas compañías están enfrentando confusión ante los cambios regulatorios globales. Marcos como SBTi y el propio AFi habían establecido 2025 como fecha límite para eliminar la deforestación de las cadenas de suministro, pero el avance real ha sido lento. Ante este retraso, la guía explica explícitamente qué deben hacer las empresas que no cumplieron con la fecha objetivo y cómo pueden reincorporarse a una trayectoria de alineación climática.
Otro elemento clave es que el documento no se limita a las empresas productoras. Instituciones financieras —que compran, financian o comercializan productos como soja, carne, cuero, caucho o aceite de palma— también reciben criterios para evaluar riesgos, exigir trazabilidad y condicionar financiamiento al desempeño ambiental. En un contexto donde los flujos de capital determinan la velocidad del cambio, este aspecto resulta crítico.
El contexto regulatorio: entre avances, retrasos y nuevas exigencias
El lanzamiento de la guía coincide con un momento de incertidumbre regulatoria. El reciente retraso del Reglamento de Deforestación de la Unión Europea (EUDR) ha generado preocupación entre actores clave del mercado. Empresas como Nestlé, Ferrero y Mars Wrigley han advertido que aplazar la entrada en vigor del EUDR “pone en riesgo la preservación de los bosques en todo el mundo”. Y aunque el retraso ofrece tiempo adicional, también podría disminuir el sentido de urgencia en algunos sectores.
El EUDR exige que productos derivados de carne bovina, cacao, café, soja, caucho o madera estén libres de deforestación para ingresar al mercado europeo. Esto implica trazabilidad geográfica hasta el origen, verificación de prácticas legales y evidencia de cumplimiento posterior a 2020. Las empresas importadoras son responsables directas, lo que incrementa la necesidad de controles robustos sobre los proveedores.
En este escenario, la nueva guía de la AFi actúa como un puente entre las expectativas regulatorias y la capacidad real de las empresas para cumplirlas. El documento ayuda a traducir requisitos como trazabilidad, monitoreo satelital o evaluación de riesgos en pasos operativos concretos. De esta manera, la guía no solo ayuda a atender el EUDR, sino a alinear a las empresas con regulaciones emergentes en Reino Unido, Estados Unidos y mercados asiáticos.
Recomendaciones clave de la AFi: cómo construir cadenas libres de deforestación
La nueva guía propone acciones estratégicas que pueden elevar el desempeño corporativo y acelerar el cumplimiento de compromisos. Estas recomendaciones representan una oportunidad para que el sector privado lidere la transformación y demuestre que es posible detener la deforestación sin comprometer la rentabilidad.
1. Construir compromisos creíbles y medibles. La AFi destaca la necesidad de definir objetivos con plazos concretos, métricas claras y rutas de acción verificables. Esto evita que los compromisos se conviertan en promesas vacías sin impacto tangible.
2. Integrar la trazabilidad como eje central. La guía explica cómo adoptar sistemas de monitoreo satelital, análisis geoespacial y herramientas de identificación de riesgo por región. Para productos de alto impacto como soja, caucho o carne bovina, esta trazabilidad resulta indispensable para anticipar riesgos reputacionales y regulatorios.
3. Exigir transparencia y corresponsabilidad a proveedores. La AFi recomienda desarrollar políticas de abastecimiento responsable acompañadas de auditorías y procesos de verificación independientes. Un cambio estructural ocurre cuando la responsabilidad se comparte a lo largo de toda la cadena.
4. Involucrar al sector financiero. Instituciones financieras pueden condicionar créditos y financiamiento al cumplimiento ambiental, acelerando la transición hacia cadenas limpias. El capital, usado estratégicamente, puede convertirse en el mayor aliado para transformar sistemas productivos.
5. Garantizar respeto a los derechos humanos. La guía subraya que detener la deforestación también implica proteger comunidades locales, territorios indígenas y trabajadores agrícolas. La pérdida de bosques suele estar asociada a violaciones de derechos, por lo que la acción corporativa debe ser integral y basada en justicia ambiental.
Una oportunidad histórica para el sector privado
Detener la deforestación requiere más que compromisos: exige una transformación profunda en la forma en que las empresas producen, compran, financian y distribuyen. La nueva guía de la AFi se posiciona como uno de los recursos más completos de los últimos años, pues no solo fija expectativas, sino que ofrece rutas claras para pasar de la intención a la acción. Para las organizaciones rezagadas, este documento representa una segunda oportunidad para alinearse con las metas globales de 2025 y los nuevos estándares del mercado internacional.
El sector empresarial está frente a una decisión histórica. Con regulaciones como el EUDR acercándose, la presión de consumidores y la urgencia climática creciendo, actuar no es opcional. Solo las compañías que adopten prácticas de trazabilidad, compromisos sólidos y un enfoque de derechos humanos estarán preparadas para liderar un cambio real. El futuro de los bosques —y la credibilidad de las empresas— dependerá de estas decisiones.
Está abierto el periodo de subvenciones del Fondo de Educación de FIFA Global Citizen para organizaciones sin fines de lucro, comprometidas con mejorar las oportunidades educativas de los niños. Las solicitudes de financiamiento estarán disponibles hasta el 31 de diciembre del 2025.
El fondo de Educación de FIFA Global Citizen tiene como objetivo ampliar el acceso a una educación de calidad, la alfabetización y el deporte.
MetLife Foundation es donante fundador tras su contribución a este fondo; además MetLife ha iniciado una alianza de tres años con Global Citizen, en apoyo a la misión de erradicar la pobreza extrema. Esta alianza impulsará un cambio positivo y ayudará a construir comunidades más resilientes.
Las solicitudes estarán abiertas hasta a finales del presente año, para organizaciones comunitarias que trabajan para mejorar la calidad y el acceso de los niños a la educación y el deporte.
En MetLife Foundation, estamos comprometidos con impulsar la movilidad económica inclusiva. Colaboramos con organizaciones sin fines de lucro y otorgamos subvenciones alineadas con tres áreas estratégicas clave: empoderamiento económico, salud financiera y comunidades resilientes, al tiempo que involucramos a colaboradores voluntarios de MetLife para contribuir al impacto. MetLife Foundation se creó en 1976 para continuar la larga tradición de MetLife de contribuciones corporativas y compromiso con la comunidad. Desde su inicio, MetLife Foundation ha aportado más de 1.000 millones de dólares para fortalecer las comunidades en las que MetLife está presente. Para obtener más información sobre MetLife Foundation, visita: www.metlife.org
Acerca de Global Citizen
Global Citizen es el movimiento más grande del mundo para acabar con la pobreza extrema. Impulsado por defensores cotidianos en todo el mundo, impulsa la acción a través de campañas y eventos que convocan a líderes en música, entretenimiento, políticas públicas, medios, filantropía y negocios. Desde su inicio, se han desplegado $49 mil millones en compromisos, impactando más de 1.3 mil millones de vidas.
En los últimos años, la conversación sobre sostenibilidad ha evolucionado de la simple separación de residuos a un análisis más profundo sobre los materiales que usamos todos los días. Sin embargo, entre tantas etiquetas verdes, certificaciones confusas y estrategias de marketing, distinguir qué envases son realmente amigables con el ambiente se ha convertido en un desafío técnico y, al mismo tiempo, ético. Cada decisión en la cadena de valor puede generar impactos invisibles, tanto positivos como negativos.
En este contexto, identificar empaques biodegradables se ha vuelto no solo una necesidad ambiental, sino también un compromiso con la transparencia, la circularidad y la integridad corporativa. Las empresas que hoy apuestan por soluciones más responsables requieren comprender a detalle cómo funcionan los materiales, qué garantías existen y qué prácticas deberían evitarse para no caer en greenwashing. Esta guía ofrece un recorrido claro, profundo para tomar decisiones informadas y estratégicas.
El origen importa: trazar el camino del material
Conocer el punto de partida de un empaque es clave para identificar empaques biodegradables con veracidad. No todos los materiales de origen vegetal son necesariamente biodegradables, y no todos los de origen sintético son dañinos por definición. Lo esencial es comprender los procesos industriales que intervienen en su fabricación.
Muchos empaques que presumen ser “eco” están hechos con mezclas complejas que impiden su degradación real en condiciones naturales. Por ello, la trazabilidad se vuelve un requisito indispensable. Investigar la cadena de suministro, el tipo de polímeros utilizados y los tratamientos posteriores puede revelar si realmente se trata de un material biodegradable y no de una simulación comercial.
Además, las organizaciones que se toman el tiempo de documentar esta trazabilidad fortalecen sus políticas de debida diligencia ambiental. Esto se convierte en una ventaja reputacional y operativa, especialmente en mercados donde la transparencia es cada vez más valorada.
Certificaciones que sí importan
El segundo paso para identificar empaques biodegradables de manera efectiva es revisar las certificaciones que respalden su afirmación. Existen sellos serios y verificables, como ASTM D6400, EN 13432 o las certificaciones OK Compost, que garantizan procesos de descomposición bajo condiciones claramente definidas.
A diferencia de términos ambiguos como “eco-friendly” o “verdes”, estas certificaciones cuentan con parámetros técnicos rigurosos. Además, implican auditorías independientes que disminuyen el riesgo de greenwashing. Sin embargo, es importante entender que no todas las certificaciones significan lo mismo. Algunas avalan compostabilidad industrial, otras degradación domiciliaria y otras simplemente contenido biobasado. Leer la letra fina evita interpretaciones erróneas por parte de consumidores o aliados estratégicos.
Compostable no siempre significa biodegradable
Aunque ambos conceptos suelen confundirse, compostable y biodegradable no son sinónimos. Las empresas que buscan identificar empaques biodegradables deben reconocer que un material compostable requiere condiciones muy específicas —temperatura, humedad, microorganismos— que solo existen en plantas industriales.
En contraste, biodegradable implica la capacidad de descomponerse de forma natural sin intervención tecnológica. Esta diferenciación cambia por completo la estrategia de manejo de residuos y la comunicación externa. Una mala interpretación puede llevar, incluso, a prácticas de disposición inadecuadas.
La clave está en entender los contextos de uso reales. Si un producto se comercializa en regiones donde no existen infraestructuras de compostaje, etiquetarlo como compostable puede ser contraproducente. Un enfoque responsable implica evaluar el ciclo de vida desde el territorio.
Señales de alerta para evitar engaños
En un mercado saturado de términos “verdes”, es crucial desarrollar la capacidad de detectar señales engañosas. Cuando una empresa no proporciona información técnica, resultados de laboratorio o certificados verificables, es probable que el material no sea lo que promete. Estos vacíos complican identificar empaques biodegradables y pueden derivar en riesgos reputacionales.
Otro factor de alerta es el uso de aditivos “oxo-biodegradables”, ampliamente cuestionados porque fragmentan el plástico en microplásticos sin una degradación real. Aunque suenen ecológicos, estos aditivos suelen estar prohibidos o desaconsejados por organismos internacionales.
Por último, es importante analizar la estrategia de comunicación: si la narrativa se enfoca más en el marketing emocional que en evidencia técnica, conviene revisar con mayor profundidad. La sostenibilidad responsable se construye con datos, no con promesas.
Materiales que sí están demostrando eficiencia
Existen materiales con resultados consistentes que pueden integrarse en cadenas de suministro responsables. El PLA, ciertas fibras vegetales, los biopolímeros certificados y algunos materiales de papel de alta calidad son opciones viables para muchas industrias. Su desempeño facilita identificar empaques biodegradables con mayor claridad.
Sin embargo, no todos estos materiales se comportan igual en todos los contextos. La humedad, la temperatura y el destino final del empaque cambian su desempeño. Por eso, realizar pruebas piloto y evaluaciones de ciclo de vida es indispensable para no asumir resultados sin evidencia.
Las organizaciones que combinan conocimiento técnico con innovación suelen tener mejores resultados en sus estrategias de empaque sostenible. Esto no solo reduce impactos, sino que genera aprendizajes que benefician a toda la industria.
El rol de la responsabilidad social en la elección de materiales
Más allá del material en sí, la verdadera diferencia surge cuando las empresas integran criterios de responsabilidad social en su toma de decisiones. Esto significa evaluar impactos ambientales, sociales y económicos considerando todo el ciclo de vida del empaque.
Para quienes trabajamos en sostenibilidad, identificar empaques biodegradables no es únicamente un ejercicio técnico, sino una forma de alinear la operación empresarial con principios éticos. Implica analizar proveedores, condiciones laborales, prácticas de disposición y expectativas de consumidores.
Finalmente, las organizaciones comprometidas con la transparencia saben que la sostenibilidad no se reduce a un sello o un material, sino a la coherencia entre discurso y práctica. Elegir empaques realmente biodegradables se convierte así en un acto de integridad corporativa.
Diferenciar entre promesas y realidades en el mundo de los empaques sostenibles requiere una mirada crítica, técnica y completa. Desde el origen del material hasta sus certificaciones, pasando por advertencias y contextos territoriales, identificar empaques biodegradables es una tarea que demanda rigor y responsabilidad. Las empresas que entienden esta complejidad estarán mejor posicionadas para construir estrategias verdaderamente sostenibles, reducir riesgos de greenwashing y responder a un mercado que exige soluciones ambientales auténticas y comprobables.