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Redes sociales deterioran la atención en la infancia: Expertos

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Durante los últimos años, padres, docentes y especialistas han levantado la voz ante un patrón que se repite: cada vez más niños presentan dificultades para mantener la atención. Aunque el debate suele girar en torno al tiempo de pantalla en general, nueva evidencia apunta hacia una plataforma específica como uno de los principales factores. Lo que antes parecía una sospecha aislada, hoy comienza a respaldarse con datos contundentes.

Un estudio que monitoreó a más de 8,300 niños estadounidenses entre los 10 y 14 años ofrece una nueva perspectiva sobre el impacto de redes sociales en la niñez. Los hallazgos no solo revelan tendencias preocupantes en el desarrollo cognitivo, sino que también proponen un posible vínculo con el aumento de diagnósticos de TDAH. En un entorno donde el consumo digital inicia cada vez más temprano, comprender esta relación se vuelve imprescindible.

El estudio que encendió las alertas sobre el impacto de redes sociales en la niñez

Según The Guardian, la investigación, realizada por el Instituto Karolinska en Suecia y la Universidad de Salud y Ciencias de Oregón, siguió el desarrollo de miles de niños durante varios años. Los resultados muestran un patrón claro: mientras el uso de videojuegos o televisión no se relaciona con síntomas de TDAH, las redes sociales sí aparecen vinculadas a mayores problemas de inatención.

En promedio, los participantes pasaban 2.3 horas al día viendo videos, 1.5 horas jugando videojuegos y 1.4 horas en redes sociales. Solo esta última actividad evidenció una asociación con síntomas como facilidad para distraerse, dificultad para concentrarse u olvido de tareas. Para los expertos, este hallazgo marca un giro en la comprensión del consumo digital infantil.

impacto de redes sociales en la niñez

Notificaciones constantes: el nuevo ruido que altera la concentración

Torkel Klingberg, profesor de neurociencia cognitiva y uno de los autores del estudio, explicó que la naturaleza misma de las redes sociales podría ser el detonante. Notificaciones, mensajes, interacciones y la expectativa de recibir respuestas generan un ambiente de estimulación fragmentada que interrumpe la atención de forma continua.

La distracción no siempre es visible; a veces basta con que el niño piense en si alguien ya respondió o si hay algo nuevo por ver. Esto crea un ciclo que compite con la capacidad cognitiva para mantener la concentración, incluso cuando el dispositivo no está en uso. Según los investigadores, este patrón podría explicar el aumento de síntomas asociados al TDAH.

Un fenómeno que trasciende lo genético y lo socioeconómico

Uno de los hallazgos más importantes del estudio es que la relación entre redes sociales y TDAH no se ve afectada por factores como el nivel socioeconómico o una predisposición genética. Esto significa que la exposición prolongada a estas plataformas podría tener efectos similares en niños con contextos muy distintos. Además, los diagnósticos de TDAH han aumentado en Estados Unidos: del 9.5 % en 2003-2007 al 11.3 % en 2020-2022.

esta tendencia coincide con un escenario donde el acceso y uso de redes sociales comienza cada vez más temprano, incluso antes de los 13 años, edad mínima establecida por plataformas como TikTok o Instagram.

Impacto de redes sociales en la niñez: un uso que crece sin control

El estudio también documenta un incremento significativo en el tiempo que los niños pasan en redes sociales: de apenas 30 minutos diarios a los nueve años, a más de dos horas y media a los 13. Esta aceleración no solo refleja mayor acceso a dispositivos, sino una exposición temprana a dinámicas digitales que no fueron diseñadas para audiencias infantiles.

Frente a este panorama, los investigadores insisten en la necesidad de reforzar los controles de edad, la verificación de identidad y las directrices específicas para empresas tecnológicas, especialmente aquellas que diseñan plataformas altamente adictivas.

Lo que los expertos recomiendan para proteger el desarrollo cognitivo

Lejos de sembrar alarma, los autores señalan que no todos los niños que usan redes sociales desarrollarán problemas de atención. Sin embargo, advierten que la tendencia general sí puede tener efectos poblacionales importantes si no se atiende a tiempo.

El investigador Samson Nivins enfatiza que estos resultados deben servir para orientar decisiones informadas. Padres, cuidadores, escuelas y responsables de políticas públicas pueden usar esta evidencia para promover hábitos digitales más saludables y garantizar que el desarrollo cognitivo infantil no se vea comprometido por un uso excesivo.

Los datos presentados en este estudio abren una conversación urgente sobre el impacto de redes sociales en la niñez y el papel que estas plataformas juegan en el desarrollo cognitivo. No se trata únicamente de limitar el tiempo de pantalla, sino de comprender cómo cada tipo de contenido afecta a los niños de manera distinta.

En un entorno digital donde la atención es un recurso cada vez más disputado, este análisis invita a tomar medidas preventivas y a construir ecosistemas más seguros para la infancia. Comprender el fenómeno es el primer paso para asegurar que la tecnología acompañe el crecimiento infantil sin comprometer su bienestar.

¿Cómo fortalecer la ética corporativa y ganar la confianza de los grupos de interés?: Corporativo Kosmos responde

En un entorno empresarial cada vez más vigilado, dinámico y globalizado, contar con la confianza de los grupos de interés, se ha convertido en un elemento imprescindible para la sostenibilidad y permanencia de cualquier organización. Clientes, proveedores, colaboradores y autoridades exigen procesos transparentes, cumplimiento riguroso y una conducta ética sólida que garantice la integridad de las operaciones.

Por ello, en el marco del Día Internacional contra la Corrupción —conmemorado cada 9 de diciembre por las Naciones Unidas— es indispensable motivar a las empresas a prevenir prácticas indebidas, mejorar sus sistemas de cumplimiento y consolidar una cultura organizacional basada en la integridad y que hagan de la ética un pilar estratégico.

Corporativo Kosmos, la empresa mexicana de servicios de alimentación más grande del país, se ha posicionado como un referente en este tema luego de que tres de sus filiales —La Cosmopolitana, Serel y Kol Tov—  se posicionaron como las primeras en México en obtener la certificación internacional ISO 37301, un logro que refleja el compromiso del corporativo con la transparencia, el cumplimiento y la adopción de las mejores prácticas globales.

¿De qué manera Corporativo Kosmos ha logrado ganar la confianza de los grupos de interés?

Como empresa socialmente responsable, Corporativo Kosmos cumple con toda la normatividad aplicable a su sector. Sin embargo, la obtención de la certificación ISO 37301 representa un paso más en su estrategia por fortalecer su gobernanza y garantizar prácticas alineadas con estándares internacionales. Esta certificación avala que la compañía cuenta con un Sistema de Gestión de Cumplimiento robusto, diseñado para prevenir faltas éticas, gestionar riesgos regulatorios y asegurar un comportamiento íntegro en todas sus operaciones.

La ISO 37301 establece criterios claros en materia de liderazgo, planificación, controles operativos, evaluación del desempeño y mejora continua, por lo que, al adoptarla, CK envía un mensaje inequívoco a clientes, proveedores, aliados comerciales, autoridades y al público en general: que su compromiso con la ética, la transparencia y el cumplimiento es verificable, auditable y está respaldado por un estándar mundial. Este hecho refuerza la confianza de los grupos de interés de la compañía y la posiciona como un actor responsable y confiable en el sector alimentario.

confianza de los grupos de interés

Las filiales de Corporativo Kosmos certificadas con la ISO 37301

La Cosmopolitana fue la primera filial de Corporativo Kosmos en obtener la certificación ISO 37301, convirtiéndose en pionera nacional en la adopción de este estándar internacional orientado al cumplimiento y la ética empresarial. Su acreditación abrió camino para que el corporativo fortaleciera su compromiso con una operación transparente y alineada a las mejores prácticas globales en materia de integridad.

Posteriormente, Serel se sumó a este esfuerzo al certificarse bajo la misma norma, reforzando la visión de un sistema de cumplimiento común dentro del grupo. Su incorporación demostró la voluntad de Corporativo Kosmos de avanzar hacia un modelo homogéneo de responsabilidad, asegurando que sus procesos respondan a lineamientos internacionales que buscan prevenir riesgos y promover conductas éticas sólidas.

La certificación de Kol Tov consolidó el liderazgo del corporativo, al convertirse en la tercera empresa del grupo y a nivel nacional en cumplir con la ISO 37301. Con las tres filiales alineadas a este estándar, Corporativo Kosmos fortaleció su estructura de gobernanza, elevó su transparencia y reforzó su reputación como un corporativo confiable.

confianza de los grupos de interés

¿Cómo ayuda la ISO 37301 a combatir la corrupción y a fortalecer la confianza de los grupos de interés?

La ISO 37301 es una herramienta clave para construir organizaciones más íntegras y transparentes. Su estructura refuerza la prevención, el control y la mejora continua, elementos esenciales para combatir la corrupción e incrementar la confianza de los grupos de interés.

Entre sus principales aportaciones destacan:

Identificación del contexto y de las partes interesadas, lo que permite detectar riesgos específicos vinculados al cumplimiento.

Liderazgo visible y comprometido, que impulsa una cultura organizacional ética desde la alta dirección.

Evaluación continua de riesgos de incumplimiento, ayudando a anticipar y eliminar vulnerabilidades.

Controles operativos claros y procesos de prevención, que fortalecen la transparencia en cada operación.

Auditorías internas y planes de mejora, que aseguran un ajuste constante y elevan la eficacia del sistema.

Enfoque preventivo, que reduce la probabilidad de sanciones, fraudes y malas prácticas.

Fortalecimiento reputacional, generando mayor credibilidad y reforzando la confianza de los grupos de interés.

confianza de los grupos de interés

Ética, transparencia y rumbo claro

El fortalecimiento de una cultura ética es hoy una condición indispensable para competir en mercados globales. La adopción de mecanismos como la ISO 37301 permite a las empresas consolidar su integridad, elevar su reputación y asegurar una gestión responsable. Corporativo Kosmos es un claro ejemplo de cómo una estrategia sólida y transversal puede convertir a una organización en sinónimo de transparencia y buenas prácticas.

Con sus tres filiales certificadas, la compañía se suma activamente a los principios del Día Internacional contra la Corrupción, demostrando que el compromiso ético no es un discurso, sino una práctica diaria que las empresas deben asumir para generar confianza, fortalecer su gobernanza y construir relaciones responsables con todas sus partes interesadas.

7 prácticas de DEI que sí funcionan y han marcado la diferencia

La conversación sobre diversidad, equidad e inclusión ha evolucionado de simples declaraciones de intención a acciones que transforman culturas completas. En este contexto, identificar prácticas de DEI que sí funcionan se ha vuelto indispensable para impulsar cambios reales dentro de las organizaciones. Hoy, más que nunca, las empresas necesitan enfoques que puedan sostenerse en el tiempo y demostrar impacto medible.

En esta nota exploramos siete estrategias que han demostrado resultados en distintos sectores y geografías — algunas de ellas con evidencia pública en 2024 y 2025. No se trata de listas genéricas, sino de aprendizajes que han surgido de experiencias reales, de errores corregidos y de procesos de escucha profunda con las personas que integran las empresas. Cada una de estas prácticas de DEI que sí funcionan ofrece una ruta clara para fortalecer culturas más justas, seguras y cohesionadas.

7 prácticas de DEI que sí funcionan y han marcado la diferencia

1. Diagnósticos profundos antes de actuar

Antes de desplegar políticas es fundamental conocer la realidad interna de la organización: composición, barreras estructurales, desigualdades de género, discapacidad, brechas salariales, etc. Una empresa que ha demostrado un diagnóstico integral reciente es IKEA / Ingka Group — su reporte de sostenibilidad FY24–25 revela que monitorea de forma sistemática la diversidad de su fuerza laboral en términos de género, discapacidad, edad y otros ejes.

Gracias a ese diagnóstico, IKEA ha logrado cerca de 51.4% mujeres en su plantilla total y equilibrio de género en puestos directivos en muchas franquicias.

Este tipo de diagnóstico — que contempla múltiples dimensiones — permite planear acciones con base real, en lugar de simulacros de inclusión.

prácticas de DEI que sí funcionan

2. Liderazgos responsables y visibles

Para que las iniciativas no queden en palabras, se requiere liderazgo visible, coherente y con compromiso estratégico. Una empresa que sigue apostando por ello es Johnson & Johnson (J&J): su estrategia global de inclusión declara que “todos somos responsables de la inclusión”, con contratación basada en mérito, múltiples “Employee Business Resource Groups (EBRG)” y un enfoque transversal que articula talento, innovación y comunidad.

Ese liderazgo visible impulsa una cultura donde la diversidad no es un apéndice, sino parte del negocio, lo que refuerza la credibilidad interna y externa.

3.Educación continua basada en evidencia

Las capacitaciones de una sola vez son insuficientes. Las organizaciones realmente comprometidas transforman la formación en un proceso continuo, con políticas actualizadas, sensibilización permanente y acompañamiento — lo que permite abordar sesgos implícitos, crear espacios de confianza y generar cambios sostenidos en comportamientos. Por ejemplo, en industrias que reconocen la importancia de representación diversa (género, discapacidad, origen, etc.), incorporar educación continua ha demostrado mejorar el sentido de pertenencia, la retención y el desempeño.

Esta constancia en el aprendizaje convierte a la DEI en parte del ADN organizacional y no solo en una moda pasajera.

4. Métricas claras y rendición de cuentas

La medición objetiva, con indicadores claros, permite evaluar avances y revelar áreas de mejora real. En el caso de Ingka Group — dueña de IKEA — se utilizan KPIs de género, inclusión y diversidad, con datos actualizados al FY24 que evidencian avances concretos: equilibrio de género en plantilla y gerencias, y aumentos en la contratación de personas con discapacidad. Además, de acuerdo con el Foro Económico Mundial, en su modelo de inclusión, la empresa no se limita a declarar valores: reporta cifras, realiza auditorías externas y revisa su estructura para mantener equidad y diversidad.

Sin métricas no hay responsabilidad ni evidencia; con ellas, las decisiones se basan en datos y no en buenas intenciones.

5. Acciones que impactan procesos, no solo narrativas

Modificar procesos estructurales — reclutamiento, accesibilidad, políticas para personas con discapacidad, conciliación, etc. — demuestra que la inclusión no es un slogan, sino un cambio real. En su comunicación pública, Johnson & Johnson afirma que su contratación es “merit-based” y sus EBRGs permiten implementar cambios concretos para asegurar un entorno inclusivo. Por su parte, Ingka Group informa que en sus aperturas recientes (FY24) incorporó criterios de diversidad, inclusión, género, discapacidad y refugiados desde el diseño de tienda hasta operaciones.

Estas adaptaciones estructurales consolidan la inclusión como parte de la operativa diaria — no como un añadido simbólico.

6. Redes internas de afinidad con capacidad de incidencia

Para que la diversidad tenga voz y agencia real, los grupos internos liderados por empleados — con estructura, recursos y canales de participación — son clave. En Johnson & Johnson, los EBRGs constituyen el corazón de su cultura de inclusión, construyendo espacios seguros, promoviendo innovación y conectando a empleados con distintas experiencias.

Este modelo garantiza que las decisiones y los programas no nazcan únicamente desde la alta dirección, sino que se integren desde quienes viven la diversidad día a día. Así, las voces de distintos grupos tienen incidencia real en el diseño y la implementación de políticas DEI.

7. Vinculación con la comunidad y el entorno

Una práctica de DEI con impacto real trasciende los muros de la empresa. Aunque muchas grandes corporaciones recienten presiones en 2025, existen ejemplos de compañías que siguen comprometidas con inclusión social externa. Por ejemplo, algunos rankings actuales de empresas líderes en inclusión laboral en México mencionan a Accenture México como referente por su estrategia integral de diversidad, género, comunidades indígenas y discapacidad.

El compromiso hacia comunidades y cadenas de valor permite que la DEI deje de ser un asunto interno y contribuya a justicia social, equidad estructural y desarrollo sostenible: un verdadero valor compartido.

Las prácticas de DEI que sí funcionan se distinguen por ser intencionales, evaluadas, sistémicas y comprometidas con la realidad actual — no con promesas idealistas. Empresas como Ingka Group (IKEA) y Johnson & Johnson demuestran que con diagnóstico serio, liderazgo visible, métricas claras, y acciones estructurales — sumadas a redes internas fuertes y compromiso con comunidad — es posible convertir la inclusión en parte integral del negocio. Para quienes lideran la agenda de responsabilidad social, estas siete prácticas — validadas hoy por organizaciones activas — constituyen un modelo robusto, replicable y con impacto medible.

Lacoste, Nike y Superdry acusadas de greenwashing: enfrentan retiro publicitario

Este verano, tres gigantes de la moda –Lacoste, Nike y Superdry– se convirtieron en el centro de una discusión que continúa creciendo: la veracidad y transparencia de los mensajes ambientales en la publicidad digital. La Autoridad de Normas Publicitarias (ASA) de Reino Unido identificó que sus anuncios en Google utilizaban términos como “sostenible” de manera ambigua y sin información suficiente para que los consumidores entendieran qué había detrás de esa promesa. El problema no fue la intención, sino la falta de evidencias claras dentro del anuncio mismo.

De acuerdo con un artículo de edie, en un ecosistema donde las audiencias son cada vez más críticas, el uso de términos ambientales sin justificación se ha vuelto un riesgo tanto reputacional como regulatorio. Las decisiones de la ASA no solo generaron titulares: enviaron un mensaje contundente a toda la industria de la moda. Este caso se ha convertido en una referencia clave para comprender por qué la precisión, la trazabilidad y el contexto son esenciales para evitar que las marcas vulneren la confianza del consumidor.

Marcas acusadas de greenwashing: el inicio del conflicto

La revisión de la ASA surge a partir de una iniciativa para rastrear afirmaciones ambientales en el sector minorista de la moda, un sector históricamente señalado por su impacto climático. Los anuncios de Lacoste, Nike y Superdry incluían la palabra “sostenible” como eje central, pero sin detalles accesibles desde el propio anuncio, lo cual fue determinante para el dictamen.

Aunque Google limita los caracteres en los anuncios pagados, la autoridad publicitaria enfatizó que términos absolutos como “sostenible” requieren un nivel alto de justificación.

La mayoría de los consumidores, concluyó la ASA, podría asumir que un producto descrito así no genera impactos negativos a lo largo de su ciclo de vida. Esa ambigüedad fue el detonante para ordenar el retiro de las piezas.

Lacoste: avances reales, comunicación insuficiente

El anuncio de Lacoste promocionaba su ropa infantil con la frase “ropa sustentable”, sin añadir ninguna referencia adicional en el cuerpo del anuncio. Aunque la empresa demostró ante la ASA que sus enlaces dirigían a análisis de ciclo de vida y a sus metas verificadas por SBTi, esa información no estaba visible en el espacio publicitario.

marcas acusadas de greenwashing

La marca ha trabajado para reducir sus emisiones absolutas de Alcance 1 y 2 en un 47 % para 2030, y sus emisiones de Alcance 3 en cinco categorías clave en un 37 % en el mismo periodo. Sin embargo, para la autoridad estos esfuerzos no bastaron para justificar el uso del término dentro de un anuncio que no explicaba claramente el significado de “sostenible”. En consecuencia, se consideró una afirmación vaga y poco transparente.

Nike: materiales reciclados sin una justificación directa en el anuncio

Nike utilizó el lema “saca un as con materiales sustentables de Nike” para promocionar polos de tenis que incorporan materiales reciclados u opciones de fibra de menor impacto. En su sitio web, la marca sí ofrece información extendida sobre composición, clasificación Higg MSI y procesos de fabricación. Pero la pieza pagada en Google no contenía ninguna pista que permitiera a los consumidores comprender ese contexto.

El problema fue idéntico al de Lacoste: una afirmación ambiental absoluta que no se justificaba dentro del anuncio mismo. Para la ASA, esto abría la puerta a confusiones sobre el impacto real de los productos y reducía la capacidad del consumidor de tomar una decisión informada.

Superdry: estilo y sostenibilidad sin claridad suficiente

En el caso de Superdry, el mensaje “estilo sostenible” buscaba destacar que la marca fabrica y vende productos con credenciales ambientales diversas. Su Reporte de Sostenibilidad FY24 indica que el 64 % de sus prendas y accesorios contienen materiales de origen sostenible, lo que respalda el compromiso. Sin embargo, el anuncio no aclaraba qué parte específica de la colección lo era ni ofrecía más contexto.

Aunque cada producto sí incluía información detallada dentro del sitio web, la autoridad concluyó que esto no justificaba una afirmación tan general en la pieza publicitaria. Para la ASA, el mensaje podía interpretarse como absoluto, generando expectativas incorrectas sobre el impacto ambiental del portafolio completo.

Marcas acusadas de greenwashing: un llamado de atención para toda la industria

El caso ha reactivado la discusión global sobre la publicidad responsable y la precisión en las afirmaciones ambientales. Las marcas acusadas de greenwashing no necesariamente mintieron; el problema radicó en la falta de claridad en el formato publicitario y en el riesgo de que el consumidor malinterprete expresiones absolutas como “sostenible”.

La decisión de retirar las campañas envía una señal contundente a la industria de la moda, una de las más observadas en materia ambiental.

Hoy, comunicar sin sustento visible no solo es un error de reputación: es un incumplimiento regulatorio que puede tener consecuencias económicas.

Hacia una comunicación ambiental más transparente

El caso de Lacoste, Nike y Superdry refuerza la importancia de construir mensajes basados en evidencia accesible, contextualizada y fácilmente verificable. Para las marcas, significa un cambio de mentalidad: no basta con tener avances reales en sostenibilidad si el consumidor no puede confirmarlos desde el primer punto de contacto.

Las autoridades, por su parte, demuestran una vigilancia cada vez más estricta sobre el lenguaje ambiental, especialmente cuando se utilizan términos amplios que pueden malinterpretarse. En este escenario, las empresas deberán avanzar hacia estrategias de comunicación más responsables, donde la transparencia sea el centro de la narrativa para evitar sumarse a la lista de marcas acusadas de greenwashing.

La novena edición de HRC Equidad MX reconoce a 189 empresas como “Los Mejores Lugares para Trabajar LGBTQ+ 2026”

La Fundación Human Rights Campaign (HRC) presentó los resultados de la novena edición del índice HRC Equidad MX: Mejores Lugares para Trabajar LGBTQ+ 2026, en la que 240 empresas que radican en México participaron y 189 alcanzaron el 100% de la evaluación, alcanzando la certificación como los centros laborales más inclusivos para personas LGBTQ+ en México.

Desde su lanzamiento, HRC Equidad MX ha consolidado un crecimiento extraordinario de 750% en el número de empresas participantes, lo que refleja la evolución y madurez del compromiso empresarial con la inclusión LGBTQ+ en México. En esta novena edición se integraron 18 nuevas compañías que decidieron asumir públicamente este estándar de equidad, reafirmando que la cultura laboral inclusiva sigue siendo una prioridad para el sector privado.

En total, 934,692 personas son beneficiadas con políticas y prácticas inclusivas implementadas por las compañías evaluadas. De ellas, 19,671 colaboran activamente en los grupos de recursos de empleados LGBTQ+ (ERGs).

Asimismo, la edición 2026 refleja un comportamiento natural de maduración y ciclos del programa. De acuerdo con Fernando Velázquez, Socio Implementador de HRC en México, “esta edición presenta una disminución del 21% en el número de empresas participantes respecto a 2025, derivada principalmente de ajustes en la participación de compañías provenientes de varios países, entre ellos Estados Unidos de América, donde se han registrado cambios recientes en políticas públicas y prioridades corporativas. No obstante, la continuidad de la mayoría de las empresas históricas y la llegada de nuevas organizaciones confirma que la inclusión laboral LGBTQ+ mantiene un avance sólido en México y sigue generando transformaciones significativas en los entornos laborales”.

Las 60 empresas mexicanas incluidas representan el 25% del total. Las 240 empresas participantes mantienen presencia en 18 estados del país y en 35 sectores productivos. Además, gracias al origen global de muchas compañías, la edición 2026 mantiene la participación de organizaciones provenientes de 20 países.

Los Mejores Lugares para Trabajar LGBTQ+

Del total de empresas evaluadas, 70 forman parte de Las 500 Empresas Expansión 2025; entre ellas, 54 lograron el 100% del índice, lo que representa el 77% de este grupo.

“Celebramos el compromiso sostenido de las 240 empresas participantes, quienes mantienen su compromiso público hacia la total inclusión de las personas LGBTQ+ que trabajan para ellas.  Asegurar lugares de trabajo inclusivos para casi un millón de personas en México, nos permite reiterar que en México es no solo una obligación, si no lo esperado ante los crecientes avances educativos, legales y sociales que nos rodean,” comentó Francisco Robledo, socio implementador de HRC Equidad MX.

Un total de 108 empresas certificadas obtuvieron el puntaje máximo en más de dos de los países donde la Fundación HRC opera esta certificación (Estados Unidos, México, Chile, Brasil y Argentina).

Empresas con certificación quíntuple (máximo puntaje en todos los países):

  • Accenture
  • BASF
  • Boston Consulting Group México
  • EY México
  • J.P. Morgan
  • McKinsey & Company

En marzo de este año, HRC Equidad MX, con el respaldo de la firma global de servicios jurídicos, Baker McKenzie y con el trabajo de la empresa de consultoría, ADIL Diversidad e Inclusión Laboral anunciaron con orgullo la actualización del “Manual de Inclusión de Personas Trans en los Espacios Laborales de México”, un recurso esencial para promover la equidad laboral de las personas trans en el país. 

La Fundación HRC y HRC Equidad MX celebran estos logros y reafirma su compromiso de seguir promoviendo la inclusión y la igualdad en los lugares de trabajo en México. Para conocer el reporte anual con el listado completo de las empresas reconocidas, te invitamos a visitar: HRC Equidad MX 2026.

PepsiCo celebra el poder de ser voluntario en México

En el marco del Día Internacional de los Voluntarios, que se celebra este 5 de diciembre, la Fundación PepsiCo México reconoce y agradece a las más de 11 mil 500 voluntarias y voluntarios que, con su tiempo, energía y corazón, impulsan acciones que fortalecen la seguridad alimentaria, la inclusión social y la sostenibilidad en todo el país.

Este año, su labor llegó a comunidades de Ciudad de México, Estado de México, Nuevo León, Yucatán y Coahuila, donde dejaron huella en iniciativas que combaten la inseguridad alimentaria y acompañan a quienes más lo necesitan.

La red de voluntariado de PepsiCo —conformada por personas colaboradoras dispuestas a donar su tiempo para participar y liderar actividades solidarias— registró más de mil acciones y 23 mil horas de trabajo durante 2025. Gracias a ello, se logró llevar alimento y apoyo a familias vulnerables, visitar bancos de alimentos, entregar comidas fuera de hospitales, acompañar comedores comunitarios, recolectar residuos y limpiar espacios verdes y playas en distintas regiones del país.

“Nuestros voluntarios son maravillosos. Cada una de nuestras personas colaboradoras vive una experiencia que sensibiliza, inspira y, al mismo tiempo, impacta de forma real a la comunidad. Las convocatorias siempre se llenan porque en PepsiCo tenemos esta mentalidad de ayudar, de involucrarnos y de estar ahí para los demás”, afirmó Leonor Quiroz, directora senior de Comunicación Corporativa e Impacto Social de PepsiCo Alimentos México.

PepsiCo Voluntariado

Además, la Fundación PepsiCo México colaboró en la clasificación de 8 toneladas de alimentos en dos sedes de la Red de Bancos de Alimentos de México (BAMX) y trabajó junto con la Secretaría de Igualdad e Inclusión de Nuevo Leóny Grupo Coppel en la intervención del Centro Comunitario San Bernabé, donde se pintaron 2,500 metros cuadrados de muro.

También se realizaron labores de mantenimiento en la Cancha Sabritas RePlay en Iztapalapa, Ciudad de México, y a través de su alianza con Gastromotiva México A.C., este año se llevaron a cabo 11 jornadas de voluntariado, logrando entregar más de 3,600 comidas a personas en situación de vulnerabilidad en la Ciudad de México.

Cada acción de las voluntarias y los voluntarios de PepsiCo demuestra que la solidaridad transforma. Su entrega refleja lo mejor de la compañía: una comunidad comprometida con apoyar, sumar e impulsar el bienestar de las comunidades de México.

Lanzan campaña “Dibujando Sonrisas, Regalando Magia”

Fundación Dibujando un Mañana anuncia el lanzamiento de la campaña “Dibujando Sonrisas, Regalando Magia”, una iniciativa que busca recaudar mil juguetes para mil niñas y niños con familias vinculadas a la recolecta de basura del Bordo de Xochiaca, en Nezahualcóyotl, Estado de México.

Esta acción tiene como propósito fortalecer el derecho al juego y llevar alegría a la niñez que vive en situación de vulnerabilidad en esta zona.

La meta principal de la campaña es recaudar $200,000 MXN, monto que permitirá comprar mil juguetes nuevos.

Las personas y empresas interesadas pueden sumarse de dos maneras:

1.      Donando desde $200 MXN, cantidad con la que una niña o un niño podrá recibir su juguete.

2.      Comprando directamente un juguete a través de la Mesa de Regalos en Amazon: https://a.co/hiiq8VE

La campaña estará activa hasta el 6 de enero de 2026, y la entrega de juguetes se realizará el 10 de enero de 2026. Fundación Dibujando un Mañana compartirá el proceso y los resultados a través de sus redes sociales oficiales.

Fundación Dibujando un Mañana

Datos para realizar donativos mediante transferencia bancaria:

·         Nombre: Fundación Dibujando un Mañana, A.C.

·         Banco: BBVA

·         Número de Cuenta: 0450074497

·         CLABE: 012180004500744974

Se recomienda usar como referencia: “Dibujando Sonrisas”.

Donativos vía PayPal:

https://www.paypal.com/donate?campaign_id=5XZL8HB7RBPXG

Para conocer el avance de la campaña y la entrega de juguetes, se invita a seguir las redes sociales oficiales de Fundación:

• Facebook: Fundación Dibujando un Mañana

• Instagram: fFdibujando

• TikTok: @fdibujando

Con Dibujando Sonrisas, Regalando Magia, Fundación Dibujando un Mañana busca involucrar a la sociedad en un gesto de solidaridad que permitirá construir un Día de Reyes lleno de ilusión, juego y alegría para mil niñas y niños del Bordo de Xochiaca.

Voluntariado corporativo: cómo hacer a los colaboradores parte del cambio en comunidades

De acuerdo con la organización Voluntarios México, el 76% de las empresas con programas formales de voluntariado reporta mejoras en el clima laboral. Con esto en mente, muchas compañías se han replanteado sus esquemas de voluntariado, de manera que logran captar la atención e interés de sus colaboradores con causas que les resuenan por el impacto en comunidades y medio ambiente.

Por ello, en el marco del Día Internacional de los Voluntarios, que se celebra cada 5 de diciembre, es relevante poner sobre la mesa esfuerzos como los que realizan actualmente empresas en todo el país y el mundo, para elevar la participación de las personas en acciones que marcan un cambio real.

Un ejemplo es Mondelēz México, que a través de su programa global de voluntariado Mondelēz Changemakers ha sumado a colaboradores de todos sus sitios de trabajo a actividades y causas que contribuyen a una mejora en la calidad de vida de personas en las comunidades.

En lo que va de 2025, mil 287 colaboradores de diferentes áreas han participado en el programa, donde han donado 6 mil 532 horas de trabajo para 24 actividades diferentes que se han realizado en siete estados del país donde la compañía tiene presencia. 

Las actividades se enfocan principalmente en la estrategia de impacto de la compañía, con campañas de reciclaje, reforestación, cuidado y limpieza de cuerpos de agua.  La compañía va más allá y también busca impulsar voluntariados que puedan surgir de la iniciativa de los colaboradores, bajo la visión de crear un cambio duradero en las comunidades con acciones grandes y pequeñas, y con un enfoque en el factor humano que mueve a las personas a sumarse a éstas.

colaboradores parte del cambio

A través de Mondelēz Changemakers, la compañía en México se encarga de ser un enlace con las personas y las comunidades para impulsarlos a ser parte de causas que les son relevantes por su importancia e impacto. Asimismo, se brindan los apoyos logísticos y de recursos para que las actividades sean todo un éxito.   

“Queremos desafiar la visión de que proponer u organizar un trabajo de voluntariado es una tarea sumamente compleja. Al darle a nuestros colaboradores la posibilidad de participar en acciones locales sencillas, como reciclar empaques, limpiar parques y recolectar despensas, los conectamos con el propósito de nuestra compañía e impactar positivamente a nuestras comunidades” señaló Santiago Aguilera,

Ejemplo de estas acciones son las jornadas que han tenido voluntarios de la compañía a lo largo del año para contribuir a preservar cuerpos de agua y sus ecosistemas. De esta forma, ha habido actividades de limpieza en el Río Atoyac, Puebla; en el Lago de Guadalupe y en el humedal en Tlachaloya, Estado de México; y la limpieza en la presa San Antonio en San Luis Potosí. Asimismo, se han reforestado áreas verdes en Nuevo León y CDMX.

colaboradores parte del cambio

Estas actividades buscan elevar también la conciencia ecológica de los colaboradores involucrados. Por ejemplo, a través del “Tapatón”, una iniciativa que surgió en los equipos de ventas de la compañía para apoyar a la organización Banco de Tapitas y que se ha extendido a una campaña nacional que abarca todos los sitios de trabajo y que durante 2025 ha recaudado más de 354 mil tapitas para donación.

Bajo esta visión de amplificar el impacto global a nivel local, la compañía también ha impulsado la colaboración de más de 380 voluntarios de empresas como Oxxo, Grupo Modelo y CHEP, así como de autoridades del gobierno federal, estatal y municipal en sus actividades de voluntariado.

De cara a 2026, Mondelēz México buscará amplificar su programa de Changemakers para realizar actividades de voluntariado en todos sus sitios de trabajo a nivel nacional, incluidas sus ocho plantas de producción y todos sus Centros de Ventas (CEVES) y de Distribución (CEDIS). 

EE.UU. modifica las reglas de eficiencia vehicular: esto anunció la Casa Blanca

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Lo esencial del “reset” a la eficiencia vehicular en Estados Unidos

El gobierno de Estados Unidos publicó un comunicado anunciando el reset de los Corporate Average Fuel Economy Standards (CAFE), las reglas que establecen la eficiencia mínima de combustible que deben cumplir los fabricantes de automóviles en ese país.
El mensaje explica los motivos del cambio, los nuevos niveles propuestos y los efectos esperados para consumidores e industria. A continuación, lo más relevante según el anuncio oficial.

¿Qué son los estándares CAFE?

De acuerdo con la Casa Blanca, los estándares CAFE existen desde hace décadas para mejorar la eficiencia de los vehículos vendidos en Estados Unidos.
Cada fabricante debe cumplir un promedio de millas por galón (mpg) para su flota combinada de autos y camionetas livianas.
El incumplimiento puede resultar en multas o en la obligación de comprar créditos de eficiencia.

¿Qué cambia con el “reset”?

El comunicado detalla tres modificaciones principales:

A) Nuevo nivel de eficiencia

El gobierno fija un objetivo promedio de 34.5 millas por galón (mpg) para el año modelo 2031, reemplazando estándares anteriores que la administración considera demasiado estrictos.

B) Eliminación de incentivos regulatorios

La Casa Blanca anuncia que se eliminarán herramientas y mecanismos que, en su opinión, creaban incentivos artificiales para la producción de vehículos eléctricos, como:

  • sistemas de créditos por superar metas;
  • reglas que otorgaban ventajas a vehículos eléctricos e híbridos en el cálculo de eficiencia.
reglas de eficiencia vehicular

C) Ajustes para evitar aumentos de precio

Según el comunicado, mantener la regulación previa habría incrementado el precio promedio de un automóvil nuevo en casi 1,000 dólares.
La administración afirma que el reset evita ese aumento y reduce costos de cumplimiento para los fabricantes.

¿Por qué se hace este cambio? (según la Casa Blanca)

El anuncio explica tres razones centrales:

1.Reducir costos para los consumidores
La administración argumenta que los estándares previos encarecían los vehículos y afectaban especialmente a los compradores de ingresos medios.

2. Evitar un “mandato indirecto” para vehículos eléctricos
El comunicado sostiene que la regulación anterior era tan exigente que obligaba a las automotrices a electrificar sus portafolios más rápido de lo que el mercado demandaba.

3. Restaurar la libertad de elección del consumidor
La Casa Blanca afirma que el nuevo estándar permitirá mantener una oferta amplia de vehículos a gasolina y diésel, sin restricciones regulatorias que limiten opciones.

reglas de eficiencia vehicular

Efectos previstos

De acuerdo con el Fact Sheet, el reset tendrá los siguientes efectos:

  • Autos más accesibles, debido a menores costos regulatorios para la industria.
  • Mayor disponibilidad de modelos con motor de combustión, al reducirse la presión hacia la electrificación.
  • Mayor estabilidad para los fabricantes, al eliminar lo que consideran una carga regulatoria excesiva.
  • Costo de producción más manejable para camionetas, SUVs y vehículos grandes, segmentos clave del mercado estadounidense.
Fuente oficial

Casa Blanca (The White House), Fact Sheet: President Donald J. Trump Announces the Reset of Corporate Average Fuel Economy (CAFE) Standards, publicado el 3 de diciembre de 2025. Disponible en: https://www.whitehouse.gov/fact-sheets/2025/12/fact-sheet-president-donald-j-trump-announces-the-reset-of-corporate-average-fuel-economy-cafe-standards/

Tres hechos que revelan más del futuro de la sostenibilidad que cualquier discurso

Por Edgar López

Durante mucho tiempo, la sostenibilidad corporativa fue presentada como un acto de voluntad. Quien escuchara a las empresas pensaría que todo dependía de convicción, de cultura, de valores: reducir emisiones porque es lo correcto, cuidar la cadena de suministro porque así debe ser, integrar la diversidad porque es lo justo.

Pero, en los últimos años —y cualquiera que trabaje cerca del tema lo sabe—, la sostenibilidad dejó de sentirse voluntaria. Se volvió normativa. Las reglas europeas crecieron en complejidad, los marcos de debida diligencia se multiplicaron, y el mundo financiero empezó a exigir evidencia por razones de riesgo más que por razones de propósito. Las empresas respondieron construyendo un aparato de cumplimiento tan grande como el marco que lo originó.

Y, en cuestión de semanas, tres eventos recientes terminaron coincidiendo en el calendario. No transforman el panorama, pero sí ofrecen indicios interesantes sobre el lugar en el que realmente nos encontramos.

Europa movió la primera pieza. El Parlamento aprobó un ajuste que aligera de manera significativa la obligatoriedad para miles de empresas pequeñas y medianas. La CSDDD ya no aplicará a compañías por debajo de los nuevos umbrales europeos (tamaño, facturación y número de empleados), lo que excluye a miles de pymes del cumplimiento estricto. Además, desaparece la sanción automática del 5 % de la facturación global y se eliminan obligaciones duplicadas —como presentar un plan de transición climática adicional cuando ya existían varias normas que pedían lo mismo.

No fue un giro ideológico, sino un acto de realismo administrativo. Bruselas mantiene el objetivo, pero reconoce que había construido un andamiaje demasiado pesado para empresas que no pueden sostenerlo. El marco sigue en pie, solo que ahora es más corto, más manejable y —al menos en teoría— más útil.

En Estados Unidos, la señal fue distinta. Cuando la administración Trump anunció que flexibilizaría las reglas que obligaban a los autos nuevos a ser cada vez más eficientes en combustible —en pocas palabras, menos presión para hacer coches que gasten menos gasolina o que sean eléctricos— el mercado lo entendió de inmediato: habría menos riesgo de multas, menos inversiones obligatorias y más espacio para seguir vendiendo los modelos grandes que dominan el mercado estadounidense. La reacción fue inmediata: Porsche +5,25 %, Renault +5,7 %, Stellantis +4,8 %, Mercedes +3,9 %, Volkswagen +3,2 % y Volvo +2,5 %. Las empresas no movieron un dedo; lo único que cambió fue la expectativa regulatoria.

En Detroit, la señal vino del consumidor. Al expirar el crédito fiscal federal de 7 500 dólares para autos eléctricos, las ventas de EV de Ford cayeron 61 %, mientras que las de híbridos aumentaron 147 %. No fue un cambio de convicción: fue un ajuste al precio real.

Para Ford, el efecto es tangible. La compañía ya evalúa cancelar la versión eléctrica de la F-150 Lightning, y GM y Stellantis analizan ajustes similares. No porque la electrificación haya dejado de importar, sino porque sin incentivos la ecuación económica deja de cerrar.

El mensaje es simple: cuando cambia el incentivo, cambia la demanda; y cuando cambia la demanda, la industria recalibra.

Son hechos independientes. Pero, puestos uno al lado del otro, dejan ver algo que conviene reconocer con más calma: la sostenibilidad corporativa ha estado orbitando alrededor del regulador y de los criterios de riesgo durante más tiempo del que a veces admitimos.

En Europa, esa órbita produjo sistemas, reportes, matrices, proveedores, metodologías, auditorías y equipos enteros cuya razón de ser era cumplir. Un ecosistema que ahora, con una regulación aligerada, tendrá que justificar su tamaño, su forma y su propósito.

En Estados Unidos, la moderación regulatoria se tradujo de inmediato en valor bursátil. Y en el caso de Ford, la ausencia de incentivos reorganizó la demanda de un día para otro.

No es que las empresas hayan cambiado de postura. Es que el entorno cambió alrededor de ellas, y eso siempre altera el mapa.

¿Qué viene entonces? Probablemente una etapa en la que parte del aparato creado para cumplir se ajuste, se reduzca o se integre en otras funciones. No por desinterés, sino porque ya no estará sostenido por la misma presión normativa.

Y, al mismo tiempo, queda abierta una oportunidad para que la sostenibilidad recupere su dimensión estratégica —la que había quedado opacada por la avalancha de requisitos, matrices y plataformas—: la de leer riesgos, anticipar tendencias, entender al consumidor, interpretar señales del mercado y adaptarse a tecnologías que transforman industrias completas.

El regulador podrá subir o bajar el volumen. Los incentivos podrán cambiar. El mercado podrá moverse. Pero los riesgos —ambientales, sociales, tecnológicos, reputacionales— seguirán ahí.

Y, tarde o temprano, la sostenibilidad tendrá que vivir donde siempre debió vivir: en la inteligencia estratégica, no solo en el cumplimiento.

A veces, lo único que hace falta es que el regulador baje un poco la voz para ver el horizonte con más claridad. Como cuando uno enciende el limpiaparabrisas.

Y para quienes trabajamos en este campo, la señal es nítida: este es un buen momento para recordar dónde está el trabajo que realmente importa.


Edgar López Pimentel, es actualmente Director en Expok, ejerciendo su liderazgo día a día con pasión por la responsabilidad social y el desarrollo sustentable. Su labor ha contribuido significativamente al posicionamiento de empresas líderes en materia de responsabilidad social.

Su formación académica, enriquecida por programas de Alta Dirección de Empresas en el IPADE e IE Business School, así como una maestría en Responsabilidad Social Empresarial en la Universidad Anáhuac Norte, respaldan su liderazgo.

Recortes en salud podrían disparar la mortalidad infantil por primera vez en décadas

Durante 25 años, el mundo celebró un avance histórico: la reducción sostenida de muertes infantiles por enfermedades prevenibles. Parecía que el progreso era imparable, un testimonio del poder de la cooperación internacional, las vacunas y la atención primaria. Sin embargo, hoy ese logro enfrenta una amenaza sin precedentes. Modelos recientes advierten un aumento de mortalidad infantil que podría borrar décadas de trabajo, inversión y esperanza.

El informe Goalkeepers de la Fundación Gates revela una realidad inquietante: 200,000 niños adicionales menores de cinco años podrían morir este año por causas que la medicina moderna sabe prevenir. La razón principal es devastadoramente simple: los recortes globales en salud. En un mundo más rico que nunca, las naciones donantes están destinando menos recursos precisamente al sector que más vidas salva. Para quienes trabajamos en responsabilidad social, esta tendencia no solo es alarmante: es un llamado urgente a actuar.

El punto de inflexión: cuando el progreso se detiene

De acuerdo con un artículo con Time, después de un cuarto de siglo de avances, diversos factores económicos y geopolíticos están revirtiendo la curva positiva. Entre ellos, el recorte del 27% en la ayuda internacional a la salud destaca como uno de los impactos más inmediatos. Este descenso no es meramente contable; representa clínicas sin insumos, vacunas que no llegan y comunidades aisladas sin atención primaria.

De hecho, si las reducciones alcanzan el 30%, el modelo proyecta que 16 millones de niños más podrían morir por causas prevenibles antes de 2045. Esta tendencia tiene el potencial de consolidar el aumento de mortalidad infantil, un fenómeno que afecta especialmente a regiones ya vulnerables como el África subsahariana, donde los sistemas de salud dependen profundamente de fondos internacionales.

aumento de mortalidad infantil

Aumento de mortalidad infantil: cómo los recortes desatan un efecto dominó

Bill Gates lo expresa claramente: “Es una tragedia que el mundo sea más rico y, sin embargo, debido a recortes desproporcionados al dinero que ayuda a los niños más pobres, más de ellos están muriendo”. El impacto de cada dólar retirado se multiplica en países con sistemas de salud frágiles, donde incluso pequeñas reducciones pueden provocar una caída drástica en cobertura de vacunación y nutrición.

Este efecto dominó impide que los países construyan sistemas sostenibles, perpetuando ciclos de pobreza y vulnerabilidad. Gates advierte que no es probable que esta tendencia se revierta pronto, lo que podría prolongar el aumento de mortalidad infantil durante los próximos años si no se toman medidas contundentes.

La ventana de oportunidad: inversión estratégica y atención primaria

Aunque el panorama es grave, existe una oportunidad real para corregir el rumbo. Gates recuerda que para los países ricos, mantener la ayuda internacional representa menos del 1% de su presupuesto. En contraste, el beneficio para las comunidades receptoras es enorme: asegurar vacunación, nutrición y atención prenatal de calidad reduce de manera drástica enfermedades y complicaciones prevenibles.

Reforzar la atención primaria es clave. Este nivel del sistema de salud previene problemas más graves y costosos, y es el primer punto de contacto para madres y niños. Sin estos servicios, se fortalecen las condiciones que alimentan el aumento de mortalidad infantil y se debilita la capacidad de respuesta ante emergencias sanitarias.

Innovación y esperanza: nuevas tecnologías para salvar vidas

A pesar de los desafíos, la innovación médica presenta un rayo de esperanza: vacunas contra el VSR, avances en tratamientos para malaria y tuberculosis, e incluso programas basados en IA que potencian la atención en zonas con escasez extrema de personal médico. En África, donde millones de personas pueden pasar la vida sin ver a un médico, la tecnología puede marcar la diferencia.

La Fundación Gates ya está probando sistemas que monitorean a mujeres embarazadas y pacientes con VIH mediante IA, guiándolos cuando necesitan atención presencial. Sin embargo, el impacto real de estas herramientas dependerá de algo fundamental: la continuidad del financiamiento. Sin recursos, la innovación no llega a quienes más la necesitan.

El posible repunte de muertes infantiles por causas prevenibles no es solo una cifra en un informe: es el síntoma de un sistema mundial que está fallando precisamente donde más podría transformar vidas. Para quienes trabajamos en responsabilidad social, este momento demanda liderazgo, articulación y defensa activa de la inversión global en salud. La tendencia puede revertirse, pero no sucederá sola.

El desafío es claro, pero también lo es la oportunidad. Con financiamiento sostenido, innovación médica y sistemas de salud fortalecidos, aún es posible recuperar el rumbo y evitar un aumento de mortalidad infantil que marcaría a una generación entera. La historia nos ha demostrado que cuando la voluntad colectiva se combina con acción estratégica, millones de vidas pueden salvarse. Hoy, ese compromiso vuelve a ser urgente.

¿Pueden las empresas realmente ser neutrales en carbono? Mitos y realidades

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En los últimos años, el concepto de neutralidad en carbono se ha convertido en un estándar aspiracional dentro del mundo corporativo. Sin embargo, la pregunta que muchas personas expertas en sostenibilidad se hacen es si realmente es posible que existan empresas neutrales en carbono, no solo en discurso, sino en la práctica. El debate sigue creciendo y, con él, la necesidad de entender qué hay detrás del término.

La neutralidad no es un destino sencillo. Implica decisiones complejas, inversiones millonarias y una transformación profunda de procesos, cadenas de valor y modelos de negocio. Esta nota busca aclarar los mitos más extendidos y aterrizar las realidades que, en ocasiones, quedan fuera de la narrativa empresarial.

Mito y realidad: lograr empresas neutrales en carbono solo requiere compensar emisiones

Mito: Existe la idea muy extendida de que una empresa puede declararse “neutral” únicamente comprando créditos de carbono. Si bien los offsets pueden ser parte del camino, reducir la conversación a esta acción simplifica en exceso el reto. La neutralidad no se compra: se construye con cambios internos profundos.

El discurso corporativo ha contribuido a esta percepción al presentar las compensaciones como una solución rápida y accesible. Pero en el fondo, esta narrativa invisibiliza la responsabilidad real: transformar procesos que llevan décadas funcionando de la misma manera. Ninguna organización sería creíble si basa toda su neutralidad únicamente en compensaciones.

Realidad: Las metodologías científicas son claras: primero se reducen emisiones dentro de la operación y luego, solo cuando ya no es técnicamente posible disminuir más, se recurre a compensaciones. La neutralidad auténtica exige innovación, eficiencia energética, inversión y reconfiguración de la cadena de valor. Esa es la base que distingue a las empresas neutras de las que solo aspiran a serlo.

Mito y realidad: todas las industrias pueden ser empresas neutrales en carbono al mismo ritmo

Mito: A menudo se presupone que la neutralidad es un objetivo homogéneo. Se cree que todas las industrias, desde la aviación hasta el comercio electrónico, pueden avanzar al mismo tiempo, bajo los mismos estándares y con las mismas tecnologías. Esta idea ignora por completo las enormes diferencias operativas entre sectores.

Industrias como alimentos, bebidas o servicios tienen procesos más electrificables y, por lo tanto, la neutralidad puede estar más cerca. En contraste, sectores como el cemento o el acero aún dependen de tecnologías con alta intensidad energética y pocas alternativas a gran escala. Exigir el mismo ritmo para todos es poco realista.

Realidad: Cada sector requiere su propia hoja de ruta, con metas específicas y soluciones tecnológicas adaptadas. Algunas industrias alcanzarán la neutralidad antes; otras necesitarán más tiempo porque sus procesos dependen de avances que aún están madurando. La verdadera responsabilidad consiste en avanzar con rigor científico, no en competir por quién llega primero.

Mito y realidad: la neutralidad es un punto final y permanente

Mito: Muchas personas creen que una vez que una empresa logra la neutralidad, el trabajo termina. Esto convierte la meta climática en un certificado permanente, como si no existieran cambios operativos, regulaciones nuevas o actualizaciones científicas que obliguen a recalibrar la estrategia. Esta visión estática limita la comprensión del reto.

Las compañías suelen presentar la neutralidad como un logro definitivo y no como un proceso continuo. Sin embargo, las emisiones cambian año con año: nuevos proveedores, expansiones de negocio o modificaciones en la demanda. Nada permanece igual en escenarios reales de operación.

Realidad: Ser parte de las empresas neutrales en carbono implica monitorear, actualizar inventarios de emisiones y ajustar estrategias de manera permanente. La neutralidad se verifica, se recertifica y se reevalúa. Es un esfuerzo de mejora constante, no un trofeo. La credibilidad se mantiene justamente cuando las empresas reconocen que no existe tal cosa como “neutralidad eterna”.

Mito y realidad: la gobernanza no influye en alcanzar la neutralidad

Mito: Existe la percepción de que la neutralidad depende únicamente de acciones técnicas como cambiar maquinaria, electrificar procesos o instalar paneles solares. Bajo esa mirada, la gobernanza se ve como algo accesorio y no como el corazón de la estrategia climática. Pero esa idea reduce la sostenibilidad a un enfoque puramente operativo.

Muchas empresas intentan avanzar sin incluir al consejo directivo, sin crear comités especializados o sin integrar métricas climáticas en la toma de decisiones. Esto hace que las iniciativas pierdan fuerza, presupuesto y continuidad. Una estrategia sin gobernanza es solo una buena intención.

Realidad: Las empresas que avanzan hacia ser empresas neutrales en carbono suelen tener modelos de gobernanza robustos. Esto incluye liderazgo comprometido, procesos de evaluación, metas claras y mecanismos de rendición de cuentas. Sin esta base, cualquier esfuerzo técnico es insuficiente. La gobernanza es el motor que hace posible la neutralidad.

Mito y realidad: la cadena de valor no es parte del desafío

Mito: Algunas organizaciones creen que basta con reducir las emisiones propias para alcanzar la neutralidad. Sin embargo, hasta el 90% de la huella climática de muchas empresas proviene de su cadena de valor: proveedores, logística, uso del producto y fin de vida. Ignorar estos alcances es ignorar la mayor parte del impacto real.

Quedarse en emisiones operativas puede generar una falsa sensación de avance, cuando en realidad los impactos más importantes siguen sin atenderse. En sectores como moda, electrónica o alimentos, la mayor parte de las emisiones se genera fuera de la planta o las oficinas.

Realidad: Las empresas que realmente avanzan hacia la neutralidad lo hacen construyendo ecosistemas, no solo acciones internas. Esto implica desarrollar proveedores, compartir tecnología, generar incentivos y fomentar una cultura de transparencia. La neutralidad real es imposible sin una cadena de valor alineada.

Mito y realidad: comunicar la neutralidad es solo un tema de marketing

Mito: A veces se cree que comunicar metas climáticas es únicamente una tarea del área de marketing, centrada en construir una narrativa atractiva para el consumidor. Esta visión ha alimentado la desconfianza y, en muchos casos, ha derivado en acusaciones de greenwashing. La comunicación superficial puede herir más que ayudar.

Cuando las empresas anuncian resultados sin contexto, sin metodología o sin evidencias verificables, generan dudas legítimas. Las audiencias especializadas exigen precisión, coherencia y transparencia. La comunicación no puede ser un adorno al final de la estrategia.

Realidad: La comunicación responsable es parte integral del avance hacia empresas neutrales en carbono. Implica explicar límites, detallar avances y reconocer desafíos. Cuando las organizaciones comunican con rigor, construyen credibilidad y fortalecen su reputación. La claridad no solo informa: también moviliza al ecosistema.

La pregunta no es si las compañías pueden ser neutrales, sino si están dispuestas a transformar su estrategia desde la raíz. Las empresas neutrales en carbono no se construyen con discursos, sino con gobernanza sólida, innovación, alianzas y seguimiento continuo. Entender los mitos y abrazar las realidades es el camino más honesto para avanzar hacia una economía baja en emisiones y hacia la responsabilidad climática que el contexto actual exige.

60 mil pingüinos murieron de hambre como consecuencia de la crisis climática

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Durante años, el litoral sudafricano fue refugio de una de las especies más emblemáticas del hemisferio sur: el pingüino africano. Sin embargo, un nuevo estudio ha revelado que más de 60.000 pingüinos murieron de hambre debido a la desaparición de su principal alimento, las sardinas, un hecho que expone una emergencia silenciosa pero devastadora. Este hallazgo no solo reconfigura la narrativa ambiental de la región, sino que obliga a replantear la responsabilidad humana en el colapso de los ecosistemas marinos.

De acuerdo con The Guardian, la tragedia de estas colonias es el síntoma de un problema mayor: la crisis climática y la sobrepesca han alterado profundamente el equilibrio entre especies, rompiendo cadenas tróficas que antes parecían inquebrantables. Para quienes trabajamos en responsabilidad social, este fenómeno es un recordatorio contundente de cómo la acción —o inacción— humana puede desencadenar pérdidas masivas que impactan tanto a la biodiversidad como al futuro de las comunidades costeras.

Cuando los pingüinos murieron de hambre: señales de un ecosistema en colapso

Entre 2004 y 2012, más del 95% de los pingüinos africanos de dos colonias clave —la isla Dassen y la isla Robben— desaparecieron. Los investigadores concluyeron que muchos de estos pingüinos murieron de hambre durante la etapa de muda, un periodo crítico donde las aves deben permanecer en tierra y dependen completamente de las reservas acumuladas previamente.

El estudio advierte que la biomasa de sardina, su alimento esencial, cayó al 25% de su abundancia histórica. Sin acceso a este recurso, la supervivencia se volvió casi imposible. Los cuerpos no aparecieron en la costa; los científicos creen que simplemente se hundieron en el mar, silenciando aún más la magnitud del desastre.

Las sardinas desaparecen: crisis climática y sobrepesca

La drástica disminución de la sardina Sardinops sagax no se debe a un solo factor. Los cambios de temperatura y salinidad de las aguas, impulsados por la crisis climática, han afectado el desove de la especie. Sumado a ello, la pesca industrial se mantuvo en niveles elevados, incluso cuando las señales de estrés ecológico eran evidentes.

Esta combinación letal demuestra los riesgos de ignorar los límites del océano. Para las organizaciones dedicadas a la sostenibilidad, el caso representa un ejemplo claro de cómo las malas prácticas pesqueras y la falta de regulaciones basadas en ciencia afectan no solo a una especie, sino a toda una red ecológica interdependiente.

Cuando los pingüinos murieron de hambre: una especie al borde del abismo

En 2024, los pingüinos africanos fueron clasificados en peligro crítico de extinción, con menos de 10.000 parejas reproductoras restantes. Lo ocurrido en Sudáfrica no es un evento aislado: se estima que la población ha disminuido casi un 80% en los últimos 30 años, lo que convierte a esta especie en un símbolo urgente de conservación.

Durante la muda, los pingüinos necesitan engordar para sobrevivir 21 días sin poder alimentarse. Con menos peces disponibles antes y después del ayuno, su vulnerabilidad se disparó. La crisis demuestra cómo un cambio en un solo eslabón de la cadena alimenticia puede derrumbar por completo la capacidad de resiliencia de una especie.

Acciones urgentes: del manejo pesquero a la innovación en conservación

Sudáfrica ha implementado medidas para mitigar el daño, incluyendo la prohibición de pesca con red de cerco en seis colonias clave. Esta regulación busca garantizar que los pingüinos tengan acceso al alimento necesario durante sus periodos críticos de vida. Es un paso en la dirección correcta, aunque insuficiente si no se acompaña de políticas de manejo pesquero sostenible a largo plazo.

Organizaciones conservacionistas también están interviniendo directamente en el terreno: construyen nidos artificiales, monitorean depredadores y rehabilitan a polluelos y adultos debilitados. Aunque estas acciones aportan resiliencia, expertas como la bióloga marina Lorien Pichegru señalan que la raíz del problema —la escasez extrema de peces pequeños— requiere acciones más profundas y urgentes.

La historia de los pingüinos murieron de hambre no es solo un relato de pérdida, sino un llamado a replantear cómo gestionamos los océanos y nuestra relación con los recursos naturales. La tragedia ocurrida en Sudáfrica muestra que la crisis climática y la sobrepesca no son amenazas abstractas: tienen consecuencias directas, medibles y devastadoras en la biodiversidad global.

Para el sector de responsabilidad social, este caso es un recordatorio de que la sostenibilidad no puede ser un concepto aspiracional, sino una estrategia activa que integre ciencia, regulación y participación comunitaria. Lo que está en juego no es únicamente la supervivencia de una especie, sino la salud de ecosistemas enteros y la capacidad de las sociedades para convivir con ellos sin destruirlos.

10 formas en que el consumismo está afectando a las comunidades

En las últimas décadas, el modelo económico predominante ha impulsado un ritmo de consumo cada vez más acelerado, moldeando no solo nuestras decisiones individuales, sino también la manera en que las comunidades conviven, se relacionan y enfrentan sus propios desafíos. Aunque a menudo se analiza este fenómeno desde la perspectiva ambiental o económica, menos se habla del impacto profundo y silencioso que tiene en los entornos sociales. Hoy, entender cómo el consumismo está afectando a las comunidades ya no es opcional: es una responsabilidad compartida.

Las organizaciones, las empresas y los profesionales de la responsabilidad social enfrentan un dilema complejo: ¿cómo equilibrar la dinámica de mercado con la necesidad de construir comunidades resilientes, cohesionadas y sostenibles? En este contexto, explorar de forma crítica las maneras en que el consumismo está afectando la vida colectiva abre la puerta a conversaciones más informadas, a mejores políticas corporativas y a una ciudadanía más consciente. Esta nota aborda ese impacto desde diez dimensiones clave que suelen quedar fuera de la narrativa convencional.

10 formas en que el consumismo está afectando a las comunidades

1. Fragmentación del tejido social

La primera forma en que el consumismo está afectando a las comunidades es a través de la fragmentación social que genera cuando el valor de las relaciones humanas se subordina al valor de mercado. En comunidades donde predomina la lógica de “tener” sobre “ser”, la cohesión social se debilita y las conexiones solidarias se vuelven más superficiales.

Además, la competencia por adquirir bienes o estilos de vida aspiracionales crea brechas invisibles, pero profundas, entre quienes pueden acceder a ellos y quienes no. Esta erosión de capital social hace más difícil construir proyectos comunitarios compartidos y resta fuerza a la participación colectiva.

2. Pérdida de identidad cultural

Otra forma es la homogeneización cultural. El consumo masivo desplaza tradiciones locales, artesanías y expresiones comunitarias que no pueden competir con productos industrializados de bajo costo pero alta disponibilidad.

Cuando las comunidades reemplazan sus prácticas culturales por mercancías globalizadas, se debilitan sus raíces identitarias. Esto no solo afecta a las nuevas generaciones, sino a la capacidad del territorio para sostener dinámicas de desarrollo propias, diversas y auténticas.

3. Desigualdad económica ampliada

Una de las consecuencias más visibles es cómo el consumo aspiracional profundiza las desigualdades existentes. Las familias sienten presión por acceder a bienes que muchas veces están fuera de su presupuesto, lo cual genera endeudamiento, estrés financiero y, a largo plazo, ciclos de pobreza.

La desigualdad no solo se expresa en lo económico, sino también en el acceso a oportunidades, servicios y redes. Este escenario crea comunidades divididas donde el sentido de justicia social se ve erosionado, debilitando la confianza colectiva.

4. Aumento del estrés y deterioro de la salud mental

La presión constante por “estar al día” con lo nuevo —desde tecnología hasta moda— genera ansiedad, sensación de insuficiencia y comparación permanente. Las comunidades comienzan a normalizar un ritmo de vida acelerado y poco sostenible.

El impacto emocional colectivo afecta cómo las personas se relacionan entre sí, disminuye la empatía y fortalece dinámicas individualistas. Esto deteriora la salud mental comunitaria y afecta el bienestar general.

5. Cambio en los patrones de convivencia

El consumismo redefine los espacios donde las personas conviven: centros comerciales, plataformas digitales y zonas de ocio orientadas al gasto sustituyen los espacios públicos tradicionales. Esto transforma la manera de interactuar y limita encuentros espontáneos.

Cuando la convivencia depende de la capacidad de compra, se excluye a quienes no pueden participar en estas dinámicas. La comunidad deja de ser un espacio común y se convierte en un espacio condicionado por el consumo.

6. Saturación de residuos y deterioro ambiental local

Aunque suele entenderse a nivel global, también es crucial analizar cómo la acumulación de residuos afecta directamente a barrios y municipios. El aumento de desechos genera problemas de salud, contaminación y deterioro de áreas habitables.

Esto, a su vez, reduce la calidad de vida y genera tensiones entre pobladores, autoridades y empresas. La gestión ineficiente de residuos se convierte en un problema comunitario que se agrava con cada hábito de consumo desmedido.

7. Desaparición del comercio local

El crecimiento del consumo digital y de grandes cadenas ha desplazado a pequeños comercios que históricamente han sido pilares económicos y sociales de las comunidades. Con su desaparición, se pierde un punto de identidad y pertenencia.

Además, se reduce la circulación de ingresos dentro del propio territorio, debilitando la economía local. Esto limita oportunidades laborales, incrementa la dependencia hacia actores externos y fragiliza la resiliencia comunitaria.

8. Impacto en la niñez y adolescentes

El consumismo modifica la manera en que nuevas generaciones construyen su identidad. Niños y adolescentes adoptan referentes basados en marcas, apariencias y posesiones en lugar de valores comunitarios.

Cuando lo material se convierte en un indicador de valor personal, la autoestima depende del acceso al consumo. Esto crea brechas en el aula, fomenta dinámicas de exclusión y perpetúa desigualdades desde edades tempranas.

9. Reducción de la participación comunitaria

El tiempo y recursos destinados al consumo desplazan actividades colectivas como voluntariados, asambleas, celebraciones culturales o intervenciones comunitarias. La energía social disponible para participar disminuye.

La baja participación afecta la capacidad de las comunidades para resolver problemas comunes, organizarse y sostener iniciativas de desarrollo. El desinterés colectivamente incubado debilita la estructura social desde dentro.

10. Dependencia de modelos económicos externos

Finalmente, una forma crítica en que el consumismo está afectando a las comunidades es la dependencia que genera hacia modelos globalizados que no consideran realidades locales. El territorio pierde autonomía para decidir cómo quiere crecer o transformarse.

Esta dependencia también limita la innovación social, ya que los esfuerzos se alinean con lo que el mercado dicta, no con lo que las personas necesitan. Esto pone en riesgo la sostenibilidad, la justicia y el equilibrio territorial.

Comprender cómo el consumismo está afectando a las comunidades es fundamental para quienes trabajamos en responsabilidad social y buscamos impulsar transformaciones genuinas. Más allá de las estadísticas, estamos frente a un fenómeno que redefine relaciones, aspiraciones y modos de vida. Reconocer estas diez dimensiones es un paso clave para construir estrategias integrales que restauren la cohesión social, fortalezcan la identidad comunitaria y promuevan un desarrollo verdaderamente sostenible. El reto es grande, pero las oportunidades de cambio también.

Reforma de 40 horas: lo que ahora podría considerarse explotación laboral

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La discusión sobre las jornadas laborales en México ha dado un giro histórico: por primera vez se está definiendo con claridad cuándo una extensión del horario de trabajo deja de ser un acuerdo entre partes y pasa a convertirse en explotación laboral. La Reforma de 40 horas no sólo busca reducir el tiempo semanal de trabajo, sino establecer límites precisos para evitar que la flexibilidad se convierta en abuso, un tema urgente en un país donde la ambigüedad ha permitido prácticas inhumanas durante décadas.

Este cambio legislativo llega en un contexto donde especialistas en derecho laboral, empresas y organizaciones enfocadas en responsabilidad social buscan respuestas claras: ¿qué implica trabajar más de lo razonable? ¿dónde termina la productividad y empieza el riesgo? La Reforma de 40 horas se presenta como un parteaguas que redefine la protección hacia las personas trabajadoras, introduciendo parámetros jurídicos que antes eran inexistentes y que ahora permitirán distinguir entre horas extra, exceso y delito.

Reforma de 40 horas: el nuevo límite al tiempo extraordinario

De acuerdo con El Economista, la iniciativa plantea reformar la Constitución y la Ley Federal del Trabajo para fijar un máximo de 12 horas extraordinarias semanales, pagadas al 100% adicional. Esto significa que el tiempo extra ya no podrá ser un recurso ilimitado ni discrecional, sino un esquema regulado bajo parámetros transparentes. Además, solo podrán trabajarse hasta cuatro horas diarias, durante cuatro días a la semana.

Por primera vez también se incorpora un límite a las llamadas “horas triple”, que corresponden al tiempo que supera las horas extra permitidas. La propuesta establece un máximo de cuatro horas triple por semana, pagadas al 200%. Este tope, incluido en la Reforma de 40 horas, abre la puerta a una categorización clara del abuso laboral que hasta ahora quedaba en un limbo jurídico.

Cuando las horas extra se vuelven explotación laboral

La reforma a la Ley de Trata de Personas ya contemplaba la explotación laboral como delito cuando se sobrepasaban las horas legales, pero faltaba un umbral que definiera con precisión ese límite. El abogado Diego García Saucedo remarca que el avance es sustancial: ahora será posible distinguir cuándo las horas extra son legítimas y cuándo constituyen explotación.

Sin la reforma, la lógica era confusa: si la empresa pagaba las horas extra, se asumía que no existía delito, aunque la persona trabajadora acumulara 10 o más horas adicionales por semana. Ahora, el parámetro es tajante: rebasar las 12 horas extra semanales es explotación laboral, independientemente de si están pagadas o no. Este enfoque reconoce que el abuso también se expresa en la carga excesiva e inhumana de trabajo, no solo en la falta de compensación económica.

Tiempo extraordinario: entre el bienestar y la productividad

La iniciativa subraya que establecer límites al tiempo extraordinario es un acto de justicia social y un paso clave para mejorar la calidad de vida. Contar con más tiempo libre abre dos caminos: aceptar voluntariamente horas extra dentro del marco legal o invertir ese tiempo en fortalecer la vida familiar y social, un elemento fundamental para la reconstrucción del tejido comunitario.

Este cambio también propone ajustes al artículo 132 de la LFT, que obligarán a los empleadores a registrar con precisión entradas, salidas y horas trabajadas. Esta medida busca transparencia y trazabilidad para que la autoridad pueda verificar si se respetan los límites. Además, la implementación será gradual: 9 horas semanales en 2026 y 2027, 10 en 2028, 11 en 2029 y 12 en 2030.

El impacto en las empresas y la necesidad de criterios judiciales

Si bien el cambio favorece a las personas trabajadoras, también implica ajustes para el sector empresarial. De acuerdo con García Saucedo, la gradualidad permitirá una adaptación adecuada, aunque es innegable que aumentarán los costos laborales, ya sea por el pago de horas extra o la contratación de nuevos turnos. Es un cambio estructural que transformará la forma de gestionar el capital humano.

No obstante, aún será necesario que la Suprema Corte emita criterios que doten de mayor precisión a la definición de explotación laboral. La Reforma de 40 horas marca el punto de partida, pero se requiere jurisprudencia que permita interpretar con claridad los escenarios reales, considerando sectores, condiciones y modelos productivos.

Un nuevo capítulo para la responsabilidad laboral en México

La reducción de la jornada y la definición de límites explícitos al tiempo extraordinario representan un avance histórico para México. Más allá de cifras y porcentajes, esta reforma abre un debate profundo sobre dignidad, bienestar y responsabilidad empresarial. Por primera vez, se reconoce que el exceso de trabajo, incluso cuando se paga, puede ser una forma de explotación.

Para quienes trabajamos en responsabilidad social, la Reforma de 40 horas es una oportunidad para impulsar modelos laborales más humanos y sostenibles. La claridad jurídica será clave para que las empresas puedan adaptarse, pero también para que las personas trabajadoras cuenten con protección real. Este es solo el inicio de una transformación que podría redefinir la cultura laboral en el país durante las próximas décadas.

Dolce & Gabbana, Versace, Prada y más marcas de lujo señaladas por explotación laboral

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La industria de la moda italiana, reconocida mundialmente por su calidad y artesanía, enfrenta nuevamente cuestionamientos sobre su responsabilidad en la cadena de suministro. En medio de un creciente escrutinio, un operativo reciente de la policía italiana reavivó la conversación sobre las marcas de lujo señaladas por explotación laboral, un tema que preocupa tanto a especialistas como a consumidores conscientes. Este episodio recuerda que la reputación —por más consolidada que parezca— puede verse comprometida por los eslabones más periféricos de la producción.

La visita a las sedes de 13 firmas de moda de alta gama marcó un nuevo capítulo en una saga que lleva años desarrollándose. Aunque ninguna de las compañías está siendo investigada formalmente, las autoridades italianas solicitaron documentos clave para evaluar su gobernanza y los controles de su cadena de suministro.

Este caso no solo evidencia los riesgos del outsourcing sin supervisión, sino también el valor de la trazabilidad en un mercado global que exige transparencia real.

Marcas de lujo señaladas por explotación laboral: cómo inició la nueva indagatoria

De acuerdo con un artículo de El Economista, la operación, liderada por la unidad laboral de los Carabinieri, involucró a Dolce & Gabbana, Versace, Prada, Gucci, Ferragamo, Givenchy, Missoni, Off-White y otras casas de moda reconocidas. La razón: en talleres operados por empresas de origen chino, las autoridades encontraron prendas y documentos vinculados a estas firmas, un hallazgo que las colocó entre las marcas de lujo señaladas por explotación laboral en esta investigación.

A pesar de ello, los fiscales aclararon que solo se hallaron pequeñas cantidades de productos de estas marcas, lo cual evitó que se solicitara una administración judicial. En lugar de sancionarlas, las autoridades buscan entender el nivel de su responsabilidad y determinar si los modelos de cumplimiento existentes son suficientes para prevenir abusos laborales.

Productos encontrados y el debate sobre la supervisión de subcontratistas

Este caso vuelve a evidenciar un dilema frecuente en la industria: la dificultad de monitorear talleres subcontratados, especialmente aquellos que operan fuera de los controles formales. Durante los registros, la policía encontró prendas, etiquetas y órdenes de producción relacionadas con estas marcas, lo que encendió las alarmas sobre prácticas laborales precarias dentro de su cadena de suministro.

Para las empresas, la solicitud de documentos no representa una acusación, sino una oportunidad para reforzar sus modelos de gobernanza. De hecho, las autoridades permiten que las 13 compañías corrijan por iniciativa propia los fallos detectados; una medida preventiva que, de ser ignorada, podría llevar a sanciones más severas o incluso a intervenciones cautelares en el futuro.

Marcas de lujo señaladas por explotación laboral: impacto en el “Hecho en Italia”

Este nuevo episodio se da en un contexto en el que el gobierno italiano busca proteger el prestigio del “Made in Italy”. Las investigaciones han revelado una explotación extendida en la cadena de suministro del sector, una situación que amenaza no solo a las marcas de lujo señaladas por explotación laboral, sino a la reputación de toda la industria.

En respuesta, el Ministerio de Industria ha propuesto una certificación legal para que las empresas puedan demostrar, antes de cualquier controversia, el cumplimiento de normas laborales en sus cadenas de suministro. De aprobarse, esta medida podría convertirse en un estándar para toda la industria, fortaleciendo la confianza entre consumidores, autoridades y organizaciones de derechos laborales.

Una industria fragmentada y vulnerable a riesgos sociales

Italia depende de miles de pequeños fabricantes que representan más del 50% de la producción mundial de artículos de lujo. Esta estructura atomizada, aunque históricamente parte del encanto y diferenciador italiano, también ha creado un ecosistema vulnerable donde talleres irregulares pueden operar sin supervisión adecuada.

En mayo pasado, diversas marcas firmaron un acuerdo con autoridades políticas y judiciales para combatir la explotación laboral. Sin embargo, los hallazgos recientes revelan que aún existe un camino largo para garantizar que la producción de lujo esté alineada con prácticas laborales dignas y transparentes.

Hacia un nuevo estándar de debida diligencia en el lujo

El caso también ocurre en un momento en el que Europa impulsa marcos más estrictos de debida diligencia empresarial. Para muchas marcas italianas, cumplir con estas regulaciones no solo será obligatorio, sino necesario para mantenerse competitivas en un mercado donde la ética se vuelve un valor añadido. Esta presión regulatoria actúa como catalizador para que las empresas asuman una vigilancia más activa en cada nivel de su cadena de suministro.

Además, el episodio envía una señal clara a la industria global: los modelos de cumplimiento que antes parecían suficientes ya no lo son. Adoptar tecnologías de trazabilidad, fortalecer auditorías externas y fomentar relaciones más sólidas con proveedores serán acciones clave para reducir el riesgo de verse involucradas en casos que comprometan su reputación o lleven a sanciones severas.

Los operativos recientes no buscan señalar culpables inmediatos, sino abrir la puerta a una reflexión profunda sobre el deber de vigilancia en la moda global. Las marcas de lujo señaladas por explotación laboral, aunque no estén formalmente acusadas, representan un recordatorio de que la responsabilidad social empresarial no puede delegarse por completo a terceros. La trazabilidad no es solo una buena práctica, sino un blindaje reputacional indispensable.

En un mercado donde consumidores y especialistas exigen coherencia entre valores y prácticas, este episodio subraya la urgencia de fortalecer los sistemas de cumplimiento, elevar los estándares de auditoría y abrazar modelos de gobernanza más robustos. La reputación del lujo —y la dignidad de quienes lo producen— dependen de ello.

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8 acciones que violan el derecho a la desconexión laboral

La desconexión laboral dejó de ser un “beneficio deseable” para convertirse en una política esencial dentro de cualquier estrategia responsable de gestión del talento. A medida que más organizaciones transitan hacia modelos híbridos o 100% remotos, también crece la presión por estar disponibles todo el tiempo. Para quienes trabajamos en responsabilidad social, entender los matices de esta tendencia es clave para proteger el bienestar y la reputación de las empresas.

Sin embargo, aunque la teoría avanza, en la práctica persisten hábitos profundamente arraigados que pueden considerarse acciones que violan el derecho a la desconexión laboral. Muchas veces se justifican como “urgencias”, “costumbre” o “parte de la cultura”; pero detrás de ellas hay señales de riesgo en salud mental, clima laboral, desempeño y continuidad operativa. Identificarlas con claridad permite transformar la cultura desde un enfoque de cuidado.

8 acciones que violan el derecho a la desconexión laboral

1. Revisar mensajes después de la jornada

El hábito de revisar correos y chats fuera de horario se ha normalizado tanto que dejó de parecer una violación a la salud emocional. Cuando la expectativa no está claramente regulada, las personas sienten que deben responder para evitar retrasos, generar confianza o “no quedar mal”. La línea entre compromiso y sobrecarga se desdibuja rápidamente.

Este comportamiento, además, eleva el riesgo de burnout y reduce la recuperación cognitiva necesaria para sostener el desempeño. Desde la perspectiva de responsabilidad social, las empresas deben reconocer que esta práctica no solo afecta a individuos, sino también a la productividad sostenible de toda la organización.

derecho a la desconexión laboral

2. Solicitar “favores rápidos”

Los mensajes de “solo una cosita”, “¿me ayudas con esto antes de mañana?” o “es algo rápido” suelen esconder tareas que no pueden resolverse en pocos minutos. Aunque parecen inocentes, estos favores generan disponibilidad permanente y refuerzan dinámicas de urgencia que no corresponden con una cultura equilibrada.

Con el tiempo, estos pequeños pedidos erosionan la frontera entre vida personal y laboral. Además crean una carga emocional en quien recibe el mensaje, porque siente que negarse podría tener consecuencias negativas. La responsabilidad corporativa exige revisar estas prácticas y movilizar liderazgos más empáticos.

3. Notificar cambios importantes fuera de horario

Enviar avisos relevantes —como nuevas metas, reestructuras, ajustes de rol o solicitudes de reportes— fuera del horario laboral genera estrés anticipado. El mensaje es claro: las decisiones de la organización no respetan los tiempos de descanso, lo cual alimenta la incertidumbre y afecta el sentido de seguridad psicológica.

Además, tener que procesar información crítica a deshoras provoca que muchas personas trabajen mentalmente sin recibir retribución, descanso o el espacio adecuado para resolver dudas. Una gestión responsable evita que los anuncios estratégicos irrumpan en la vida personal de los colaboradores.

4. Llamadas telefónicas no justificadas

A diferencia de un mensaje de texto, una llamada interrumpe de inmediato y obliga a la persona a atender, sin importar dónde se encuentre. Cuando no existe una situación realmente crítica, utilizar este canal fuera de horario se convierte en un acto invasivo que deteriora la relación entre líderes y equipos.

Promover líneas de comunicación claras —incluyendo qué se considera urgente y qué no— ayuda a evitar estas interrupciones. Las empresas que apuestan por una cultura responsable establecen filtros y protocolos que garantizan que las llamadas fuera de horario sean excepcionales y no la norma.

5. Reuniones tempranas o nocturnas sin justificación

Programar juntas fuera del horario laboral puede parecer eficiente para “coincidir agendas”, pero suele vulnerar el descanso y las rutinas familiares. Este tipo de prácticas normaliza la disponibilidad extendida y contribuye a un desgaste silencioso que se acumula con el tiempo.

Además, afecta especialmente a personas cuidadoras, quienes ajustan sus obligaciones para asistir a reuniones que pudieron programarse dentro de la jornada. Desde la óptica de la RSE, corregir esta práctica es indispensable para avanzar hacia espacios laborales más equitativos y respetuosos.

6. Enviar tareas de última hora

Cuando un líder o un área envía una actividad casi al final de la jornada esperando que se entregue al día siguiente, está trasladando la presión a la vida personal de la persona colaboradora. Aunque muchas veces se trata de desorganización más que mala intención, el efecto es el mismo: se rompe el equilibrio.

Este tipo de solicitudes también detona una cultura de emergencia permanente. Para prevenirlo, las empresas deben reforzar la planeación interna, gestionar cargas laborales y promover procesos más realistas que respeten los tiempos humanos de descanso y recuperación.

7. Monitoreo excesivo en trabajo remoto

Las herramientas de vigilancia —como capturas automáticas, registros de actividad o métricas minuto a minuto— son útiles para ciertos roles, pero cuando se usan sin regulación se convierten en prácticas invasivas. Además de afectar la confianza, generan la sensación de que la jornada nunca termina.

Este tipo de control también incentiva a las personas a mantenerse conectadas aun después del horario para evitar sanciones o llamados de atención. El monitoreo responsable debe estar alineado con principios de transparencia, privacidad y respeto por el tiempo personal.

8. Uso indebido de grupos de mensajería instantánea

WhatsApp, Teams y otras apps han acercado a los equipos, pero también han amplificado la presión por responder al instante. Cuando estos grupos se usan para solicitar tareas, discutir temas operativos o marcar urgencia fuera de horario, se convierten en mecanismos de intrusión constante.

La responsabilidad social demanda establecer reglas claras para estos canales: quién puede escribir, para qué, y en qué horarios. De lo contrario, se generan dinámicas de disponibilidad ilimitada que afectan gravemente el bienestar y la cultura organizacional.

Identificar acciones que violan el derecho a la desconexión laboral no solo es un ejercicio de cumplimiento normativo; es un compromiso ético con el bienestar y la sostenibilidad humana dentro de las organizaciones. En un entorno donde la hiperconexión se ha vuelto parte del trabajo cotidiano, las empresas responsables entienden que proteger los límites personales es una inversión estratégica. Crear culturas más humanas implica cuestionar hábitos, transformar liderazgos y diseñar sistemas que respeten el descanso. Ahí comienza la verdadera responsabilidad social.

BMW Group anuncia un objetivo histórico: 60 millones de toneladas menos de CO2e para 2035

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La industria automotriz mundial vive un periodo en el que el tiempo apremia y las decisiones corporativas ya no pueden limitarse a pequeños ajustes. En este contexto, BMW Group anuncia un objetivo histórico que busca redefinir la descarbonización del sector para la próxima década. Con una meta robusta a 2035, la compañía envía un mensaje claro: acelerar la transición climática no es una aspiración, sino un imperativo que marcará el ritmo de la competitividad global.

De acuerdo con un artículo de ESG News, este nuevo hito no solo amplía los compromisos vigentes, sino que se presenta como una extensión natural de una estrategia que apuesta por la neutralidad tecnológica, la eficiencia productiva y la reducción integral de emisiones. Al comparar su avance con 2019, la empresa prevé evitar al menos 60 millones de toneladas métricas de CO2e, un esfuerzo que supera su plan inicial para 2030 y fortalece su alineación con el Acuerdo de París. Así, la compañía demuestra que la descarbonización ya no es un concepto aspiracional, sino un plan operativo a largo plazo.

BMW Group anuncia un objetivo histórico para 2035

Con esta nueva hoja de ruta, BMW expande sus ambiciones y se compromete ahora a reducir 60 millones de toneladas métricas de CO₂e para 2035, 20 millones más que su meta previa de 2030. Este enfoque trasciende los alcances tradicionales del reporte climático e involucra todo el ciclo de vida del vehículo: desde la manufactura y las cadenas de suministro hasta el uso y el fin de vida de cada unidad producida.

La empresa describe este nuevo paso como una evolución lógica hacia la meta de cero emisiones netas para 2050. La estrategia integra un concepto de eficiencia económica en el que, para 2035, “por cada euro generado se emitirá menos de la mitad de CO₂e respecto a 2019”. Esto refuerza la idea de que la acción climática es ahora una métrica clave de desempeño financiero.

Cadenas de suministro bajo presión y el rol de la energía renovable

Uno de los mayores desafíos para BMW radica fuera de sus operaciones directas: la cadena de suministro. La compañía reconoce que una parte sustantiva de su huella de carbono se origina en los materiales y procesos de fabricación de terceros, por lo que el despliegue de energía renovable y la exigencia de menores emisiones a proveedores se convierten en ejes fundamentales de su estrategia.

El aumento del uso de materias primas secundarias también se posiciona como un pilar clave. En un entorno de volatilidad en los precios de los metales y de regulaciones europeas cada vez más estrictas, la transición hacia materiales reciclados y de baja huella de carbono ya no es una opción estratégica, sino un requisito para la resiliencia de la cadena de valor.

Electrificación, neutralidad tecnológica e innovación continua

Aunque la electrificación sigue siendo un componente central, BMW opta por una estrategia de neutralidad tecnológica que le permite diversificar su portafolio. En lugar de comprometerse con una fecha límite para vehículos 100% eléctricos, impulsa simultáneamente modelos eléctricos, híbridos y tecnologías de combustión avanzada. El objetivo es maximizar la reducción de emisiones durante toda la vida útil del producto.

Las innovaciones contemplan mejoras en química de baterías, eficiencia energética en fase de uso y nuevos métodos de ensamblaje con menores emisiones. Esta postura coloca a BMW en una posición distinta frente a competidores que apuestan por la electrificación absoluta, abriendo el debate sobre cuál es el camino más sostenible para la industria ante los retos regulatorios y tecnológicos.

BMW Group anuncia un objetivo histórico con impacto financiero y corporativo

Para la alta dirección corporativa y los inversionistas, esta actualización implica una nueva forma de evaluar el desempeño climático: no solo en términos de emisiones totales, sino mediante métricas como la intensidad de carbono por euro generado. Esta visión refuerza la tendencia europea hacia la integración del riesgo de transición en el análisis financiero de largo plazo.

Asimismo, la presión sobre los proveedores aumentará, ya que los fabricantes incorporarán cada vez más umbrales de intensidad de carbono en sus contratos. Las nuevas directrices europeas sobre reciclaje, contenido secundario y transparencia de datos anticipan un entorno en el que cumplir con estándares ambientales será indispensable para acceder a cadenas de valor globales.

Implicaciones globales frente a una transición industrial acelerada

Este nuevo objetivo llega en un momento decisivo: políticas como el impuesto fronterizo al carbono de la UE, los incentivos de la Ley de Reducción de la Inflación en EE.UU. y la creciente competitividad de China en vehículos eléctricos están reconfigurando la industria automotriz. En este ecosistema, las compañías deben demostrar con claridad cómo piensan transformar su modelo de negocio hacia la neutralidad climática.

El plan de BMW no solo ofrece un horizonte claro hacia 2050, sino que posiciona a la empresa como un referente en un mercado que exige credibilidad, acción concreta y metas verificables. En una carrera donde la legitimidad climática será un activo estratégico, adelantarse puede marcar la diferencia entre liderar o quedar atrás.

Cuando BMW Group anuncia un objetivo histórico, lo hace en un contexto de urgencia global y creciente escrutinio. La compañía apuesta por un enfoque integral que abarca producción, cadena de suministro, electrificación y desempeño económico, enviando un mensaje poderoso al sector: la transición climática requiere coherencia y visión de largo plazo.

Con este compromiso, BMW se coloca en el centro del debate sobre qué significa realmente descarbonizar una industria de alto impacto. Su estrategia invita a reflexionar sobre la responsabilidad compartida entre fabricantes, proveedores, reguladores e inversionistas para acelerar un cambio sistémico que ya no puede esperar.

Jeff Bezos dona 11.25 millones para enfrentar la crisis de vivienda

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La falta de vivienda no es solo un desafío social: es un recordatorio constante de las brechas estructurales que persisten en las comunidades más vulnerables. En el área metropolitana de Washington, DC, miles de familias enfrentan noches frías sin un lugar seguro donde dormir. Esta realidad, aunque dolorosa, sigue movilizando a organizaciones y líderes filantrópicos para acelerar soluciones más humanas, profundas y sostenibles.

En este contexto, la noticia de que Jeff Bezos dona junto con Lauren Sánchez un total de 11.25 millones de dólares ha generado un eco significativo. A través del Fondo Bezos Day 1, ambos impulsan un modelo de apoyo centrado en organizaciones que trabajan con compasión, enfoque transformador y resultados medibles para mitigar la crisis habitacional. El anuncio reciente marcó un hito para diversas organizaciones de la región que, hoy más que nunca, buscan fortalecer su capacidad de respuesta.

Cuando Jeff Bezos dona, ¿qué organizaciones reciben el impacto directo?

En esta ronda de apoyos, el Fondo Bezos Day 1 destinó parte de un fondo mayor de 102.5 millones de dólares a organizaciones que atienden a familias sin hogar en todo Estados Unidos. En la región del DMV, los beneficiados fueron Community Crisis Services (CCSI), Friendship Place, Harford Family House y LifeStyles of Maryland. Cada una recibió una porción estratégica diseñada para fortalecer su capacidad de atención, infraestructura y acompañamiento integral.

LifeStyles of Maryland, por ejemplo, recibió 2.5 millones de dólares, fondos que utilizará para apoyar a familias del sur de Maryland en el proceso de superar crisis inmediatas y buscar rutas hacia una vivienda sostenible. Su directora ejecutiva, Sandy Washington, recordó que este tipo de apoyos “son un testimonio de la devoción que nos ha ayudado a superar largas noches, lágrimas, horas de voluntariado y colaboraciones comunitarias”.

¿Puede cambiar la situación estructural?

La pregunta no tardó en surgir: ¿pueden 11.25 millones transformar un problema tan complejo como el acceso a vivienda en el área metropolitana de DC? Para Timothy R. Jansen, director ejecutivo de CCSI —que recibió 5 millones de dólares, la mayor subvención en el DMV— la respuesta es matizada. “Es una buena inversión. No lo va a resolver, aunque ojalá pudiera, pero sí va a marcar una diferencia significativa”.

CCSI planea utilizar los recursos durante cinco años para ampliar su enfoque en personas con discapacidades y hogares no tradicionales. Como explicó Jansen, existen cada vez más familias multigeneracionales que buscan vivir juntas por razones económicas y de cuidado, pero los programas tradicionales no siempre las contemplan. Este financiamiento abrirá opciones antes inexistentes.

Impacto en DC: más familias avanzan hacia la estabilidad

El recuento puntual del Departamento de Servicios Humanos del Distrito mostró una disminución del 18.1% en la falta de vivienda entre familias. Esta tendencia alentadora podría acelerarse gracias a los 2.5 millones de dólares asignados a Friendship Place. La organización ha sido clave en apoyar a personas sin hogar con soluciones de vivienda, empleo y servicios esenciales, con una visión centrada en la dignidad y la reconstrucción personal.

Jean-Michel Giraud, su director ejecutivo, destacó que esta es la segunda vez que el Fondo Bezos Día 1 aporta recursos a su operación.

Con este respaldo esperan fortalecer su capacidad para que más niñas y niños de la comunidad tengan un hogar seguro, estable y capaz de impulsar su desarrollo integral.

Resiliencia y alianzas locales: el caso de Harford Family House

Con 1.25 millones de dólares, Harford Family House —el albergue más grande del condado de Harford— se prepara para ampliar su cobertura de atención. Su directora ejecutiva, Robin Tomechko, señaló que la financiación llegó “en el mejor momento”, pues les permitirá brindar albergue de emergencia a 16 familias adicionales durante cinco años.

Además, la organización construirá nuevas alianzas con las Escuelas Públicas del Condado de Harford para identificar a familias que viven en condiciones precarias y ofrecer acompañamiento antes de que la crisis estalle. Este enfoque preventivo puede convertirse en una práctica clave para replicar en otras regiones.

La acción filantrópica no cambia el sistema por sí sola, pero sí puede acelerar el ritmo de transformación cuando se dirige con estrategia, urgencia y sensibilidad social. El hecho de que Jeff Bezos dona recursos de esta magnitud no solo inyecta capital: también visibiliza un problema que aún requiere atención coordinada entre gobiernos, empresas y comunidad.

Para quienes trabajamos en responsabilidad social, esta iniciativa refuerza un mensaje claro: el combate a la falta de vivienda requiere colaboración multisectorial, innovación en modelos de atención y una comprensión profunda de la dignidad humana. Aunque la crisis continúe, estas inversiones abren puertas para que miles de familias comiencen a escribir una nueva historia.

Tres proyectos mexicanos recibirán apoyo de Fundación Aleatica para fortalecer la cultura vial

La Fundación Aleatica anunció a los tres proyectos ganadores de la tercera edición del Premio Somos Seguridad Vial, una iniciativa que impulsa la innovación y respalda soluciones efectivas y sostenibles para enfrentar los principales retos de seguridad vial en México, un país donde los hechos viales provocan más de 16 mil fallecimientos cada año.

El galardón premió tres propuestas innovadoras, sostenibles y escalables, que destacan por su capacidad para reducir riesgos en las vías, fortalecer la cultura vial y proteger a los usuarios más vulnerables de la movilidad, en el marco de los tres retos planteados por el premio: Seguridad sobre dos ruedas, Transformando puntos de riesgo y Cultura vial en movimiento.

Los proyectos galardonados recibieron un total de $1,050,000 pesos divididos en tres premios de $400,000, $350,000 y $300,000 pesos.

Los ganadores de la edición 2025 son:

1er Lugar, Ciudad También es Periferia, El Telar AC: Este proyecto busca intervenir el acceso al Parque Industrial Chachapa, en Amozoc, Puebla, una zona que alberga alrededor de 80 empresas, recibe diariamente a más de 10 mil trabajadores y en donde confluyen camiones de carga, vehículos particulares, motociclistas y peatones que se trasladan en transporte público. La meta es, mediante actividades de urbanismo táctico como señalética, cruces peatonales visibles y procesos de co-creación y participación ciudadana, ordenar el espacio vial y dignificar la periferia.

Premio Somos Seguridad Vial 2025

2do Lugar Club Documental de Motociclismo Seguro, Jóvenes Salvaguarda: Esta iniciativa se implementará en la Autopista Urbana Norte y el Viaducto Elevado Bicentenario, promoverá activaciones con juventudes de entre 15 y 29 años, contenidos digitales y la participación comunitaria para transformar la cultura vial. El proyecto empodera a los jóvenes como agentes de cambio para reducir factores de riesgo.

Premio Somos Seguridad Vial 2025

3er Lugar Ruta Vital Todos AC: Un modelo integral que combina capacitación, primeros auxilios, tecnología e incidencia comunitaria para mejorar la seguridad de motociclistas que circulan en la Autopista Urbana Norte. Con una herramienta de inteligencia artificial para detectar riesgos y campañas participativas, la iniciativa promoverá hábitos de conducción más seguros y una cultura de prevención, particularmente de usuarios de motocicleta.

Premio Somos Seguridad Vial 2025

Esta edición permitió diversificar los enfoques y fortalecer el impacto de soluciones diseñadas por Organizaciones de la Sociedad Civil, orientadas a prevenir fatalidades y lesiones graves causadas por siniestros viales, y cuyas iniciativas ganadoras fueron desarrolladas para implementarse en las zonas de influencia donde Aleatica opera.

Las propuestas fueron seleccionadas por un destacado jurado integrado por Ernesto Villegas, Consultor de la Incubadora y Aceleradora del Tecnológico de Monterrey; Macarena Riva, co-host del podcast Chisme Corporativo y empresaria; Gonzalo Peón, Director Ejecutivo del Instituto de Políticas para el Transporte y Desarrollo; Edgar López, Director en Expok; y Itzel Meyenberg, Directora Global de Comunicación y Sostenibilidad en Aleatica, quienes evaluaron los proyectos ganadores con base en criterios rigurosos sustentados en evidencia, innovación, sostenibilidad y escalabilidad.

Desde 2023, el Premio Somos Seguridad Vial ha otorgado $4,050,000 pesos a nueve proyectos que buscan transformar las vialidades en espacios más seguros. Estas iniciativas han beneficiado a más de 30 mil personas y refuerzan el compromiso de Fundación Aleatica con la seguridad vial.

“Con cada edición de Somos Seguridad Vial se demuestra que en México existe talento, compromiso y creatividad para diseñar soluciones que salven vidas, y desde Fundación Aleatica, seguiremos impulsando proyectos, ideas y soluciones que transformen comunidades y contribuyan a los objetivos del Segundo Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2021–2030”, afirmó Bosco Martí, presidente de Fundación Aleatica.

Somos Seguridad Vial es una iniciativa que reafirma el compromiso de Fundación Aleatica con una movilidad más segura, sostenible e incluyente. Se alinea con su propósito de contribuir al bienestar de las comunidades aledañas a sus concesiones en México y con la meta global de reducir a la mitad las fatalidades y lesiones provocadas por hechos viales.

Para más información sobre el premio, visita: www.premiosomosseguridadvial.org