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Comunicación de metas climáticas: cómo evitar promesas imposibles

La presión por anunciar compromisos ambientales ambiciosos nunca había sido tan alta. Inversionistas, reguladores, colaboradores y consumidores exigen claridad frente al cambio climático, y las empresas responden con metas de descarbonización cada vez más agresivas. Sin embargo, entre el entusiasmo y la urgencia, muchas organizaciones caen en promesas difíciles de cumplir. Ahí es donde la comunicación se convierte en un factor estratégico.

Hablar de neutralidad, cero emisiones o impacto positivo no es solo una cuestión reputacional, sino de gobernanza. Una mala declaración puede traducirse en pérdida de confianza, riesgos legales o acusaciones de greenwashing. Por eso, la comunicación de metas climáticas no debe ser el último paso del proceso, sino una práctica integrada desde el diseño mismo de la estrategia. Comunicar bien es, en realidad, gestionar mejor.

Cuando la ambición supera a la capacidad

En los últimos años hemos visto empresas anunciar metas “net zero” sin una hoja de ruta clara. El problema no es la ambición, sino la desconexión entre lo que se promete y lo que realmente puede ejecutarse. Una meta sin presupuesto, sin responsables y sin métricas intermedias es, en esencia, un eslogan.

La presión por alinearse con marcos como el Acuerdo de París ha llevado a replicar discursos sin aterrizarlos al contexto operativo. Cada industria tiene curvas de descarbonización distintas, dependencias tecnológicas específicas y marcos regulatorios cambiantes. Ignorar estas variables genera compromisos que pronto se vuelven insostenibles.

La primera lección es clara: antes de comunicar, hay que modelar escenarios realistas. Las áreas de sostenibilidad deben trabajar con finanzas, operaciones y riesgos para validar supuestos. Solo así la narrativa estará respaldada por capacidades reales y no por aspiraciones abstractas.

comunicación de metas climáticas

Comunicación de metas climáticas: del anuncio a la arquitectura estratégica

La comunicación de metas climáticas comienza mucho antes del comunicado de prensa. Inicia en la definición técnica de la meta, en la selección de metodologías y en la delimitación de alcances. ¿Incluye Alcance 3? ¿Qué año base se utiliza? ¿Qué supuestos de crecimiento se proyectan?

Una práctica recomendada es documentar explícitamente los criterios detrás de cada decisión. Cuando se transparentan los límites, las incertidumbres y las dependencias, la conversación con stakeholders cambia de tono. Ya no se trata de prometer perfección, sino de mostrar rigor. Además, integrar la comunicación desde el diseño permite anticipar preguntas críticas. Los equipos pueden preparar mensajes diferenciados para inversionistas, comunidades o colaboradores. Así, la narrativa no solo informa, sino que educa y genera corresponsabilidad.

El riesgo reputacional de las promesas absolutas

Las declaraciones categóricas como “cero impacto” o “totalmente sostenible” suelen generar titulares atractivos. Pero también elevan el nivel de escrutinio. Organizaciones de la sociedad civil, medios y reguladores analizan con lupa cualquier inconsistencia entre discurso y desempeño. Cuando una meta no se cumple o se pospone sin explicación, el daño reputacional puede ser mayor que el beneficio inicial del anuncio.

La confianza es acumulativa, pero también frágil.

Una brecha en credibilidad puede afectar valor de marca, acceso a capital y clima interno. Por eso, la prudencia comunicativa es una forma de gestión de riesgos. Es preferible establecer metas escalonadas, con revisiones periódicas, que apostar por un gran titular sin sustento técnico. La coherencia a largo plazo supera al impacto inmediato.

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Comunicación de metas climáticas y transparencia progresiva

La comunicación de metas climáticas más efectiva es aquella que evoluciona con el desempeño. No se trata de anunciar una meta y esperar diez años para reportar resultados, sino de construir una narrativa de avance continuo. La transparencia progresiva fortalece la legitimidad. Esto implica reportar no solo éxitos, sino también desviaciones y aprendizajes. Si una tecnología no escaló como se esperaba o un proveedor estratégico no redujo emisiones, explicarlo demuestra madurez. Los públicos especializados valoran la honestidad técnica.

Adoptar estándares internacionales de reporte y someter la información a verificación independiente también robustece el mensaje. La trazabilidad de los datos convierte la comunicación en evidencia, y no en marketing. Así, la meta deja de ser promesa y se vuelve proceso.

El papel de la gobernanza en el discurso climático

Una meta climática creíble está anclada en estructuras de gobernanza claras. ¿Quién supervisa su cumplimiento? ¿Está vinculada a incentivos ejecutivos? ¿Se integra en la estrategia corporativa o vive aislada en un reporte anual? Estas preguntas definen la solidez del compromiso. Cuando el consejo de administración asume responsabilidad explícita sobre objetivos climáticos, el mensaje cambia. La sostenibilidad deja de ser un área funcional y se convierte en prioridad transversal. Esta alineación debe reflejarse también en la narrativa pública.

La comunicación de metas climáticas debe evidenciar esa gobernanza. Mostrar procesos de toma de decisión, comités especializados y mecanismos de rendición de cuentas aporta profundidad. Para audiencias expertas, estos detalles son tan relevantes como el porcentaje de reducción anunciado.

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Narrativas que conectan con el largo plazo

Uno de los errores más comunes es comunicar las metas climáticas como campañas temporales. Sin embargo, la transición energética y la descarbonización son procesos de décadas. Requieren consistencia narrativa y actualización constante. Construir un relato de largo plazo implica articular la meta con el propósito empresarial. ¿Cómo se conecta la reducción de emisiones con el modelo de negocio? ¿Qué oportunidades de innovación surgen? Cuando la meta se integra al core, el discurso gana autenticidad.

Finalmente, la comunicación debe invitar a la acción compartida. Colaboradores, proveedores y clientes forman parte de la ecuación. Presentar la meta como un esfuerzo colectivo reduce la percepción de imposición y aumenta el sentido de corresponsabilidad.

En un entorno de alta exigencia climática, la tentación de anunciar grandes compromisos es comprensible. Pero la verdadera diferenciación no está en quién promete más, sino en quién demuestra mayor coherencia. La comunicación estratégica es un ejercicio de equilibrio entre ambición y realismo.

Evitar promesas imposibles no significa renunciar a metas transformadoras. Significa diseñarlas con rigor, comunicarlas con transparencia y gestionarlas con disciplina. Para quienes trabajamos en sostenibilidad, la credibilidad es el activo más valioso. Y en la comunicación de metas climáticas, cada palabra cuenta tanto como cada tonelada reducida.

México inicia 2026 con colocación de 35,000 mdp en bonos sostenibles

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El arranque de 2026 marca un nuevo capítulo en la estrategia financiera del país. México colocó 35,000 millones de pesos —alrededor de 2,000 millones de dólares— en instrumentos de deuda sostenible en su primera operación simultánea del año. La transacción, anunciada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, envía una señal clara al mercado: el financiamiento temático no es coyuntural, es parte estructural de la política económica.

De acuerdo con Forbes, más allá de la cifra, la operación refleja cómo los bonos sostenibles en México continúan consolidándose como herramientas clave para movilizar capital hacia proyectos sociales y ambientales. En un entorno global de alta volatilidad, la confianza mostrada por inversionistas locales y extranjeros revela que la sostenibilidad ya no es solo narrativa reputacional, sino una variable financiera estratégica.

Bonos sostenibles en México: una operación con ingeniería financiera

La colocación se ejecutó mediante el mecanismo de “vasos comunicantes”, combinando instrumentos a tasa flotante y fija para optimizar condiciones de mercado. Se ofrecieron Bondes G —referenciados a la TIIE de Fondeo del Banco de México— con plazos de tres, cuatro y seis años, junto con un Bono S a tasa fija con vencimiento a 10 años.

Este diseño permitió equilibrar apetito por liquidez de corto y mediano plazo con certidumbre de largo plazo. El Bono S a 10 años se colocó con una tasa de rendimiento del 8.86% por un monto de 3,550 millones de pesos. En paralelo, el grueso de la emisión —31,450 millones— se asignó a los Bondes G, con sobretasas diferenciadas según plazo: 0.1579% a tres años, 0.1844% a cuatro y 0.2074% a seis.

 bonos sostenibles en México

La combinación técnica no solo amplía la base de inversionistas, también robustece la curva de rendimiento local. En términos prácticos, esto fortalece el mercado doméstico y sienta referencias para futuras emisiones temáticas.

Demanda que supera expectativas

Uno de los indicadores más relevantes fue la demanda total: 82,257 millones de pesos, equivalente a 2.35 veces el monto colocado. Este nivel de sobre suscripción confirma que el apetito por bonos sostenibles en México se mantiene sólido, incluso en un contexto global donde el escrutinio sobre criterios ESG es cada vez más riguroso.

La participación incluyó tanto inversionistas nacionales como extranjeros, lo que amplía la señal de confianza. Para los mercados internacionales, estas operaciones funcionan como termómetro de la credibilidad macroeconómica y del compromiso climático y social del país. Además, una demanda robusta permite optimizar costos financieros y mejorar condiciones de emisión. En otras palabras, la sostenibilidad no solo moviliza recursos: también puede generar eficiencia presupuestaria cuando existe confianza institucional.

Bonos sostenibles en México como referencia para futuras emisiones

De acuerdo con Hacienda, la operación consolida las curvas de rendimiento locales y servirá como referencia fundamental para próximas emisiones temáticas. Esto es particularmente relevante para proyectos enfocados en transición energética, infraestructura resiliente, inclusión social y adaptación climática.

Cuando las emisiones soberanas establecen estándares claros de elegibilidad y transparencia, se crea un efecto cascada hacia estados, municipios y sector privado. Así, los bonos sostenibles en México no solo financian proyectos específicos, sino que estructuran un ecosistema financiero más sofisticado y alineado con objetivos de desarrollo sostenible. Este rol de “ancla” del gobierno federal es clave para atraer capital institucional que exige métricas, trazabilidad e impacto verificable.

 bonos sostenibles en México

Más que financiamiento: narrativa de política pública

La emisión también forma parte de una estrategia oficial más amplia de movilización de financiamiento sostenible. En un entorno donde las agendas climáticas enfrentan tensiones políticas y económicas, el uso consistente de instrumentos etiquetados refuerza la coherencia entre discurso y asignación presupuestaria.

Para especialistas en responsabilidad social y sostenibilidad, estas operaciones representan una señal de alineación entre política fiscal y metas ambientales y sociales. Para el público en general, significan que el financiamiento de proyectos públicos puede incorporar criterios de impacto y transparencia.

En este sentido, el avance de los bonos sostenibles en México muestra que la conversación ya no es si deben existir, sino cómo escalar su impacto y fortalecer sus marcos de reporte. La colocación de 35,000 millones de pesos en instrumentos sostenibles no es un hecho aislado; es un indicador del rumbo financiero del país. La alta demanda, la diversidad de plazos y la participación internacional configuran un mensaje contundente: el mercado reconoce la sostenibilidad como parte integral de la estabilidad macroeconómica.

De cara al resto del año, el desafío estará en asegurar que los recursos canalizados generen impactos medibles y mantengan estándares de transparencia robustos. Si esa ecuación se cumple, 2026 podría consolidarse como un año clave para que México fortalezca su liderazgo regional en financiamiento sostenible y transforme el capital en resultados tangibles para la sociedad y el medio ambiente.

Extinction Rebellion, grupo ambientalista, bajo la lupa del FBI: ¿qué se investiga?

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En los últimos años, la protesta climática ha escalado en visibilidad, intensidad y también en escrutinio institucional. Lo que comenzó como actos de desobediencia civil frente a edificios gubernamentales y bloqueos simbólicos de vialidades, hoy se encuentra en el centro de una discusión mayor: ¿dónde termina la libertad de expresión y dónde comienza la sospecha de extremismo? En este contexto, Extinction Rebellion es investigado por autoridades federales en Estados Unidos, según denunció el propio movimiento.

Según The Guardian, la noticia abre una conversación incómoda para quienes siguen de cerca la agenda de sostenibilidad y gobernanza. Si bien la organización se define como no violenta y descentralizada, algunos de sus integrantes han recibido visitas de agentes del FBI, incluidos miembros del Grupo de Trabajo Conjunto contra el Terrorismo.

La afirmación de que Extinction Rebellion es investigado no solo sacude al activismo climático, sino que también plantea preguntas sobre el entorno regulatorio y político que rodea a las organizaciones sociales.

Extinction Rebellion es investigado

Extinction Rebellion es investigado: visitas del FBI y preguntas sin respuesta

De acuerdo con un comunicado del propio movimiento, en la noche del 6 de febrero un exintegrante de la sección de Nueva York recibió la visita de dos agentes especiales del Grupo de Trabajo Conjunto contra el Terrorismo del Federal Bureau of Investigation. El encuentro ocurrió en su residencia, ubicada a más de 200 millas de la ciudad. Los agentes preguntaron sobre su participación en el capítulo local de la organización.

El exmiembro, según la declaración, optó por remitir las preguntas a su abogado. Meses después, en marzo de 2025, seis activistas vinculados a la sección de Boston también habrían sido contactados por personas que se identificaron como parte del FBI. No hubo seguimiento posterior, y las autoridades declinaron confirmar o negar investigaciones específicas, citando la política del Departamento de Justicia.

La falta de detalles oficiales deja un vacío informativo que alimenta especulaciones. Sin acusaciones formales ni claridad sobre el alcance de las indagatorias, la narrativa se mueve entre la prevención legítima de riesgos y la posible vigilancia excesiva.

Un movimiento global bajo presión política

Para entender el contexto, es clave recordar que Extinction Rebellion se presenta como un movimiento internacional, descentralizado y políticamente no partidista. Su estrategia central es la acción directa no violenta y la desobediencia civil, con el objetivo de presionar a los gobiernos a actuar frente a la emergencia climática.

Figuras como Greta Thunberg han participado en algunas de sus acciones, reforzando su perfil mediático global. Sin embargo, el aumento en la radicalidad percibida de ciertas protestas —como bloqueos masivos o intervenciones en infraestructura— ha provocado reacciones más severas por parte de autoridades en distintos países.

 Extinction Rebellion es investigado

En Estados Unidos, el clima político también influye. Durante la administración de Donald Trump, defensores de derechos humanos han señalado una mayor presión sobre protestas vinculadas a causas progresistas, incluidas las climáticas. En este entorno, el hecho de que Extinction Rebellion es investigado adquiere una dimensión que trasciende el caso puntual.

Libertad de expresión y seguridad nacional: una línea delgada

La tensión entre seguridad nacional y libertad de expresión no es nueva, pero el activismo climático la ha reconfigurado. Organizaciones de la sociedad civil advierten que equiparar desobediencia civil con extremismo puede sentar precedentes preocupantes, especialmente cuando no existen cargos formales ni evidencia pública de conductas violentas.

Por otro lado, las autoridades argumentan que su deber es anticipar riesgos, incluso si estos no se materializan. En este marco, que Extinction Rebellion es investigado podría interpretarse como parte de protocolos preventivos más amplios. El problema radica en la opacidad: sin transparencia, la narrativa puede inclinarse hacia la percepción de persecución.

El caso abre un debate estratégico: ¿cómo pueden los movimientos sociales mantener presión legítima sin exponerse a marcos regulatorios cada vez más restrictivos?

 Extinction Rebellion es investigado

Impacto en la agenda climática y en la reputación del activismo

Más allá del proceso en sí, el efecto reputacional es innegable. Cuando un movimiento climático es vinculado —aunque sea indirectamente— con investigaciones del FBI, el riesgo de estigmatización aumenta. Empresas, universidades y aliados institucionales pueden optar por distanciarse para evitar controversias. Al mismo tiempo, la narrativa de vigilancia puede reforzar la cohesión interna y la percepción de urgencia entre simpatizantes. En un contexto donde Estados Unidos ha reducido regulaciones climáticas y se ha retirado de compromisos ambientales internacionales, la confrontación entre activismo y poder político parece intensificarse.

Para el sector corporativo comprometido con criterios ESG, este escenario representa un dilema: ¿cómo colaborar con actores sociales sin quedar atrapado en disputas políticas? La respuesta requiere una lectura fina del entorno y una defensa clara de principios democráticos.

Lo que está en juego

El hecho de que Extinction Rebellion es investigado no implica, hasta ahora, acusaciones formales ni procesos judiciales abiertos. Sin embargo, sí revela una relación cada vez más compleja entre activismo climático y estructuras de seguridad del Estado. La falta de información oficial deja espacio a interpretaciones encontradas.

En última instancia, lo que está en juego va más allá de un movimiento específico. Se trata de definir los límites de la protesta en una era de crisis climática y polarización política. Para quienes trabajan en responsabilidad social y sostenibilidad, el caso invita a reflexionar sobre el equilibrio entre incidencia, legitimidad y protección de derechos fundamentales en democracias contemporáneas.

19% de adolescentes en Instagram ha recibido imágenes sexuales no deseadas

En marzo de 2025, un documento judicial revelado en una demanda federal en California encendió una nueva alerta sobre la experiencia digital de los adolescentes en Instagram. Según una declaración jurada de Adam Mosseri, casi uno de cada cinco usuarios de entre 13 y 15 años dijo haber visto “imágenes de desnudos o de contenido sexual” que no quería ver en la plataforma. La cifra no proviene de un monitoreo interno de publicaciones, sino de una encuesta aplicada a usuarios.

De acuerdo con Forbes, el dato, en apariencia técnico, abre una conversación mucho más amplia: ¿qué significa para la responsabilidad corporativa que un 19% de adolescentes en Instagram reporte exposición no deseada a contenido sexual? En un contexto donde Meta enfrenta miles de demandas en Estados Unidos por presuntos daños a la salud mental de menores, la discusión ya no es solo tecnológica, sino ética, regulatoria y social.

Adolescentes en Instagram: lo que dicen las encuestas internas

La estadística que hoy circula no surge de una auditoría independiente ni de un análisis automatizado de contenidos. De acuerdo con el portavoz de Meta, Andy Stone, el dato proviene de una encuesta sobre experiencias de usuarios y no de una revisión directa de publicaciones o mensajes. Es decir, la evidencia parte de la percepción declarada por los propios adolescentes en Instagram.

En el documento judicial revisado por Reuters, Mosseri señala además que la empresa no suele compartir estos resultados “en general” y que las encuestas son “notoriamente problemáticas”. Sin embargo, en materia de derechos digitales y protección de la infancia, incluso los datos imperfectos son señales que las organizaciones no pueden ignorar.

Para quienes trabajan en responsabilidad social, esta distinción metodológica es clave: medir experiencias no equivale a monitorear contenidos, pero sí revela impactos. Y cuando se trata de menores, la percepción también configura riesgo.

adolescentes en Instagram

Mensajes privados y adolescentes en Instagram: el dilema de la privacidad

Uno de los puntos más sensibles es que, según la declaración, la mayoría de las imágenes sexualmente explícitas se enviaron a través de mensajes privados entre usuarios. Esto coloca a Meta ante un dilema complejo: proteger a los menores sin vulnerar la privacidad de las conversaciones.

“Mucha gente no quiere que leamos sus mensajes”, afirmó Mosseri. La frase sintetiza una tensión estructural del entorno digital. Las plataformas deben equilibrar la moderación con la confidencialidad, pero cuando hablamos de adolescentes en Instagram, el margen de tolerancia social es cada vez menor.

Desde la óptica de la gobernanza corporativa, el desafío no es solo técnico. Implica rediseñar procesos, fortalecer sistemas de reporte y educar a usuarios y familias, sin caer en prácticas invasivas que erosionen la confianza.

Más allá del contenido sexual: señales de alerta adicionales

El documento judicial también señala que alrededor del 8% de los usuarios de entre 13 y 15 años afirmó haber visto a alguien hacerse daño o amenazar con hacerlo en la plataforma. Esta cifra amplía la conversación hacia la salud mental y la exposición a contenidos sensibles.

Cuando los adolescentes en Instagram reportan este tipo de experiencias, el debate se desplaza del control de imágenes explícitas hacia la arquitectura misma de la interacción digital. ¿Qué incentivos priorizan los algoritmos? ¿Cómo se gestionan las denuncias? ¿Qué tan accesibles son los mecanismos de apoyo?

adolescentes en Instagram

En un entorno donde miles de demandas en tribunales federales y estatales en Estados Unidos acusan a la compañía de diseñar servicios adictivos, la acumulación de indicadores negativos refuerza la presión sobre la empresa.

Respuesta corporativa: nuevas reglas para contenidos explícitos

A finales de 2025, Meta anunció que eliminaría imágenes y videos que contuvieran desnudos o actividades sexuales explícitas, incluso cuando fueran generados por inteligencia artificial. Solo se contemplarían excepciones para contenidos médicos y educativos. Este anuncio representa un ajuste relevante en la política de moderación, especialmente frente al auge del contenido sintético. Sin embargo, la pregunta persiste: ¿es suficiente reaccionar cuando el problema ya está documentado en tribunales?

En el campo de la responsabilidad social empresarial, la diferencia entre cumplimiento normativo y liderazgo ético suele medirse en la anticipación. Las plataformas digitales, por su escala e influencia, enfrentan estándares cada vez más altos.

adolescentes en Instagram

Reputación, litigios y rendición de cuentas

Meta se enfrenta a acusaciones de líderes mundiales que sostienen que sus productos pueden perjudicar a usuarios jóvenes. En Estados Unidos, las demandas alegan que la empresa contribuyó a una crisis de salud mental entre menores. En este contexto, el dato sobre el 19% adquiere un peso reputacional significativo. No es solo una cifra estadística; es un insumo en procesos judiciales, en debates legislativos y en la narrativa pública sobre seguridad digital.

Para las empresas globales, la transparencia se ha convertido en un activo estratégico. Negar, minimizar o relativizar hallazgos puede tener costos mayores que reconocerlos y actuar con contundencia. El fenómeno no puede analizarse únicamente desde la plataforma. Familias, escuelas, gobiernos y organizaciones civiles también forman parte del ecosistema que rodea a los adolescentes en Instagram.

La corresponsabilidad implica alfabetización digital temprana, protocolos claros de denuncia y acompañamiento psicológico cuando sea necesario. Pero también demanda que las compañías integren la protección de la infancia en el centro de su modelo de negocio, no como un apéndice reputacional. En un entorno digital cada vez más complejo, la prevención requiere colaboración multisectorial y métricas claras que permitan evaluar avances reales.

La revelación de que el 19% de usuarios de 13 a 15 años reportó haber visto imágenes sexuales no deseadas en Instagram no es un dato aislado. Es parte de una conversación global sobre cómo proteger a los menores en plataformas diseñadas para maximizar interacción y crecimiento.

El caso ofrece una lección clara: la tecnología no es neutral. Las decisiones de diseño, moderación y transparencia tienen consecuencias concretas. La pregunta ya no es si las plataformas deben actuar, sino qué tan rápido y con qué profundidad están dispuestas a transformar su modelo para garantizar entornos digitales verdaderamente seguros.

¿Quiénes lideran la movilidad sostenible? Toyota, BMW, Tesla y más avanzan en la carrera verde

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La industria automotriz atraviesa uno de los momentos más decisivos de su historia. Lo que comenzó como una conversación sobre eficiencia energética hoy es una transformación estructural que redefine modelos de negocio, cadenas de suministro y expectativas sociales. La movilidad sostenible dejó de ser una tendencia aspiracional para convertirse en un eje estratégico que atraviesa desde el diseño de producto hasta los compromisos climáticos de largo plazo.

De acuerdo con Sustainability Mag, en este nuevo escenario, las principales armadoras no solo compiten por cuota de mercado, sino por credibilidad ambiental. Objetivos basados en ciencia, electrificación acelerada, circularidad de materiales y transparencia en reportes ESG se han convertido en indicadores clave para inversionistas, reguladores y consumidores. La pregunta ya no es quién vende más vehículos eléctricos, sino quién está construyendo un modelo integral de movilidad sostenible con impacto real.

Toyota y BMW: estrategias híbridas hacia la movilidad sostenible

En Toyota Motor Corporation, bajo el liderazgo de Koji Sato, la apuesta es multitecnológica. La compañía combina híbridos, híbridos enchufables, eléctricos de batería y vehículos de pila de combustible, reconociendo que la transición depende de las condiciones energéticas de cada región. Su meta es clara: neutralidad de carbono en todo el ciclo de vida del vehículo para 2050, con reducciones intermedias del 33% al 2030 y más del 50% al 2035 (base 2019).

Por su parte, el Grupo BMW, encabezado por Oliver Zipse, integra electrificación y circularidad. Con marcas como BMW, MINI y Rolls-Royce, la compañía apuesta por una fabricación flexible capaz de producir distintos sistemas de propulsión en una misma línea. La reducción de emisiones del ciclo de vida y el reciclaje de baterías forman parte de un enfoque que entiende la movilidad sostenible como una transformación sistémica, no solo tecnológica.

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Tesla, Rivian y Mercedes-Benz: electrificación a escala

Hablar de electrificación es hablar de Tesla. Desde Austin, la compañía liderada por Elon Musk ha integrado software, baterías y sistemas de almacenamiento energético para optimizar eficiencia y volumen. Sus gigafábricas, incluida Shanghái, incorporan energías renovables y reciclaje de agua, alineando producción masiva con metas de descarbonización.

En paralelo, Rivian desarrolla camionetas, SUV y furgonetas comerciales eléctricas con foco en logística de bajas emisiones. La apertura de pedidos de su van eléctrica a múltiples empresas en 2025 refuerza su papel en la reducción de emisiones de flotas.

El Grupo Mercedes-Benz complementa este bloque con una estrategia que combina electrificación total de portafolio, digitalización y uso creciente de energías renovables en plantas. Su hoja de ruta se alinea con las trayectorias del Acuerdo de París, integrando metas de reducción de CO₂ en todo el ciclo de vida.

BYD y Geely: la ofensiva asiática

Desde Shenzhen, BYD se ha consolidado como un actor central. Con 4,27 millones de vehículos de nueva energía vendidos en 2024 y 150 mil millones de kilómetros eléctricos acumulados, su escala es contundente. Su marco ESG “DREAMS” plantea reducir 50% la intensidad de carbono operativa al 2030 y alcanzar neutralidad en la cadena de valor para 2045.

En tanto, Geely Holding articula una red de marcas como Volvo Cars y Polestar bajo arquitecturas compartidas. La estrategia combina electrificación, transparencia en baterías y mejora de estándares en cadena de suministro. El enfoque no se limita a vender eléctricos, sino a transformar procesos productivos y abastecimiento de materiales.

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General Motors y Ford: reconversión industrial en marcha

General Motors, dirigida por Mary Barra, avanza hacia la neutralidad de carbono en productos y operaciones para 2040. Su meta de eliminar emisiones de escape en nuevos vehículos ligeros en EE.UU. para 2035 se apoya en plataformas eléctricas como Ultium y en electricidad 100% renovable para 2030 en operaciones estadounidenses.

Ford Motor Company también acelera su transición. Con una planta de ensamblaje neutral en carbono en Colonia y una inversión de 2.000 millones de dólares para electrificación en Europa, la empresa busca integrar manufactura limpia con rediseño de portafolio. Ambas compañías representan la reconversión de gigantes históricos hacia modelos alineados con exigencias climáticas y regulatorias crecientes.

Grupo VW: escala, plataforma y cero compensaciones

El Grupo Volkswagen despliega una de las estrategias más ambiciosas por volumen. Con marcas que van de Volkswagen a Audi y Porsche, el grupo utiliza plataformas compartidas para escalar tecnologías electrificadas en múltiples segmentos.

Su objetivo de reducir 30% las emisiones del ciclo de vida por vehículo al 2030 (base 2018), sin recurrir a compensaciones, marca una diferencia estratégica. La apuesta combina inversión en eléctricos de batería, electricidad verde en plantas y reciclaje de baterías de alto voltaje. Para el grupo, la sostenibilidad no es filantropía: es gestión de negocio con impacto medible.

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Más allá del vehículo: cadena de valor y justicia climática

La competencia actual no se limita al tubo de escape. La extracción responsable de minerales, la trazabilidad de baterías y la transición justa en comunidades industriales forman parte del debate. Los fabricantes enfrentan presión para demostrar que la electrificación no traslada impactos ambientales o sociales a otros eslabones.

En este contexto, la transparencia en reportes, los objetivos basados en ciencia y la gestión de Alcance 3 se vuelven diferenciadores clave. La legitimidad en sostenibilidad ya no depende solo de anuncios, sino de datos verificables y gobernanza sólida.

Liderazgo climático en evolución

La carrera por liderar la transformación del transporte está lejos de definirse. Toyota y BMW apuestan por estrategias híbridas y circulares; Tesla y BYD por escala eléctrica; GM, Ford y Volkswagen por reconversión industrial profunda; mientras que actores como Rivian y Geely redefinen nichos y alianzas globales.

El liderazgo en movilidad sostenible no se medirá únicamente en ventas de eléctricos, sino en la capacidad de integrar descarbonización, innovación tecnológica, impacto social y viabilidad económica. En una industria históricamente asociada con emisiones, el verdadero diferenciador será quién logre convertir la transición verde en un nuevo estándar de competitividad y confianza.

World Vision México y Cheaf dicen “suficiente” al desperdicio de alimentos

El día de hoy la organización de ayuda humanitaria World Vision México y la startup mexicana Cheaf, (aplicación que ayuda a aprovechar el excedente de alimentos de diferentes negocios), anunciaron una alianza en la que buscarán levantar la voz juntos para decir “suficiente” al hambre y al desperdicio de alimentos, ya que esto se convierte en una herida silenciosa que lastima a la niñez.

De acuerdo con World Vision, a nivel mundial existen alrededor de 45 millones de niñas y niños que sufren estado de delgadez extrema, una realidad que se podría revertir al crear conciencia sobre el impacto del desperdicio de alimentos. Se estima que a nivel global se producen 8,000 millones de toneladas de alimentos, es decir, la comida suficiente para la población del planeta. 

A nivel nacional, se considera que hay más de 28 millones de mexicanos en carencia alimentaria y 10 millones que sufren hambre crónica. A pesar de ello, en nuestro país se pierde o desperdicia suficiente comida para alimentar por lo menos a la mitad de las personas que sufren hambre. Es por ello que una de las respuestas a este desafío, es la reducción del desperdicio de alimentos, que no sólo puede convertirse en una oportunidad para el futuro de niñas, niños y adolescentes, sino que también se traduce en una contribución significativa a la lucha contra el cambio climático, el crecimiento económico y social de México, y un impacto positivo entre las empresas y los consumidores.

World Vision México y Cheaf

Con este objetivo común, World Vision México y Cheaf unen esfuerzos en la búsqueda por convertir el alimento que hoy se desperdicia, en una oportunidad para el mañana y transformar el excedente de alimentos en esperanza para la niñez de nuestro país.

Braulio Valenzuela, Country Manager para Cheaf en México, señaló que el desperdicio de alimentos es un problema estructural con un alto costo ambiental. “Producir alimentos que nunca se consumen implica usar alrededor de 40 mil millones de metros cúbicos de agua al año —equivalente a dejar una regadera abierta por más de un millón de años— y casi 30% de la tierra cultivable del mundo. Este nivel de desperdicio de recursos no puede seguir tratándose como algo menor, especialmente en un país donde millones de niñas, niños y adolescentes enfrentan inseguridad alimentaria”, afirmó.

“A pesar de que vivimos en un mundo de abundancia, alrededor de 700 millones de personas carecen de alimento. Frente a esta situación, es momento de poner un alto y decir “suficiente” al hambre y al desperdicio, llegó el tiempo en que los mexicanos debemos comprometernos para transformar nuestra realidad actual y la de millones de niñas, niños y adolescentes que tienen derecho a recibir alimentación saludable, adecuada y suficiente”, agregó Leticia Jiménez, Director de Marketing, Comunicación y Fundraising para World Vision México.

World Vision México y Cheaf

¿Cómo funciona esta alianza?

Cheaf es una aplicación gratuita de rescate de alimentos provenientes de supermercados, restaurantes y otros negocios que ofertan sus excedentes de alimentos para que los usuarios los “rescaten” a un tercio de su valor original.

Del 19 de febrero al 19 de marzo, Cheaf habilitará una tienda dentro de su app para que sus usuarios puedan donar desde $20 pesos. La recaudación se destinará a las actividades de World Vision México a través de SUFICIENTE, en particular a su proyecto de huertos urbanos, que impulsará el acceso a alimentos, la autosuficiencia y el desarrollo comunitario.

World Vision México y Cheaf concluyeron con una invitación para que cada vez más mexicanas y mexicanos se sumen al movimiento anti desperdicio y ayuden a transformar la vida de las niñas, niños y adolescentes de nuestro país.

LANXESS sigue a la vanguardia en sustentabilidad 

La organización internacional CDP incluyó por séptima vez consecutiva a LANXESS en su Lista A de protección climática. Con una calificación A, la empresa de productos químicos especializados se sitúa entre el 4 % de las mejores de las más de 22,100 empresas evaluadas en todo el mundo.

CDP otorgó calificaciones especialmente positivas en las áreas de estrategia empresarial, objetivos, reducción de emisiones y productos respetuosos con el clima, gobernanza y cadena de valor de LANXESS. Los expertos de CDP otorgan calificaciones A a empresas que comunican sus medidas de protección climática de forma transparente y aplican sus planes de manera confiable. Entre otros aspectos, se premian las estrategias verificables, los objetivos basados en la ciencia y un plan de protección climática actualizado.

LANXESS también obtuvo un buen resultado en el ámbito del agua: CDP calificó la gestión del agua de la empresa con la segunda mejor nota, un A-. LANXESS lleva informando continuamente al CDP desde 2012.

EcoVadis confirma la categoría Oro de LANXESS

En diciembre de 2025, la plataforma de sustentabilidad EcoVadis evaluó a la empresa de productos químicos especializados. Con 83 puntos de un total de 100 posibles, LANXESS volvió a mejorar su rendimiento con respecto al año anterior y se sitúa así entre el 2 % de las mejores empresas evaluadas. De este modo, EcoVadis confirmó la categoría Oro de LANXESS.

“Las últimas evaluaciones de CDP y EcoVadis son la prueba de que nuestro enfoque en la sustentabilidad está estableciendo estándares internacionales”, declaró el miembro del Consejo de Administración de LANXESS AG,. Hubert Fink. “Nuestros avances en este ámbito están dando sus frutos, también para nuestros clientes que desean alcanzar sus propios objetivos de sostenibilidad”, agregó.

LANXESS

Reconocida por organizaciones líderes

La organización sin ánimo de lucro CDP recopila anualmente datos medioambientales y climáticos de empresas sobre sus emisiones de gases de efecto invernadero, gestión del agua y protección forestal. En 2025, más de 22,100 empresas presentaron sus estadísticas. La plataforma CDP se considera el estándar del mercado y abarca más de la mitad del mercado cotizado mundial.

Por su parte, EcoVadis es una plataforma líder en información sobre sustentabilidad para cadenas de suministro globales. Más de 150,000 empresas utilizan las calificaciones y otras soluciones de EcoVadis para evaluar la sustentabilidad de su cadena de suministro. Para la mayoría de los clientes y proveedores de LANXESS, la calificación de EcoVadis es la métrica clave para evaluar la sustentabilidad de la empresa de productos químicos especializados.

40 millones de comidas para México: el compromiso social de Corporativo Kosmos

Corporativo Kosmos es hoy el conglomerado de empresas de servicios de alimentación más grande de México. A lo largo de más de 60 años de experiencia en el sector y gracias a su capacidad logística, misma que le permite atender diariamente a miles de personas, se ha especializado en la operación de comedores institucionales, la preparación de desayunos y comidas escolares, la producción de despensas y box lunches, así como en servicios de catering y hotelería para sectores estratégicos.

La compañía fue fundada por Pablo Landsmanas, empresario y filántropo de origen lituano, que llegó a México en la década de los 50. Desde sus inicios, su fundador mostró un interés genuino por apoyar a personas en situación vulnerable, promoviendo acciones solidarias que constituyeron el fuerte sentido humano que hasta hoy caracteriza a la empresa.

No fue sino hasta 2016 cuando estos esfuerzos se formalizaron mediante la creación de la Fundación Pablo Landsmanas (FPL), institución que buscó ampliar el alcance social de las donaciones de Corporativo Kosmos y dirigir sus esfuerzos a tres ejes de acción: salud, educación y alimentación, siendo este último el frente donde la organización ha logrado un mayor alcance e impacto al transformar la vida de miles de personas a las que brinda alimentos de manera mensual.

Donaciones de Corporativo Kosmos: millones de comidas servidas

Desde su apertura, la Fundación Pablo Landsmanas ha logrado apoyar a 125 organizaciones altruistas gracias a alianzas estratégicas, iniciativas solidarias y donativos en especie. Esta red de colaboración ha permitido fortalecer proyectos sociales en distintas regiones del país, ampliando el alcance del compromiso comunitario del corporativo.

donaciones de Corporativo Kosmos

No obstante, la labor social de la empresa ha destacado principalmente en el ámbito alimentario, considerado un eje prioritario de intervención. Gracias a este enfoque, las donaciones de Corporativo Kosmos han hecho posible la entrega de más de 40 millones de comidas a lo largo de su historia, contribuyendo a garantizar el acceso a una alimentación nutritiva y suficiente para miles de personas en México.

Alcanzar tal magnitud ha sido posible mediante alianzas con organizaciones que atienden a diversos grupos vulnerables. A través de ellas, la fundación canaliza apoyos asegurando que lleguen a quienes más lo necesitan. Si bien la ayuda beneficia a distintos sectores, la niñez es prioritaria, bajo la convicción de que mejorar sus condiciones de vida es clave para combatir desigualdades estructurales. Actualmente, Corporativo Kosmos apoya a más de 30 organizaciones a través de su fundación, entre ellas se encuentran las siguientes.

7 organizaciones a las que Corporativo Kosmos brinda apoyo alimentario

1. FUNFAI

Corporativo Kosmos, a través de la Fundación Pablo Landsmanas, mantiene una alianza constante con FUNFAI, organización que atiende a niñas y niños que viven en prisión con sus madres o que han egresado de estos espacios al cumplir la edad límite. La colaboración se centra en la donación continua de alimentos, los cuales aseguran que los menores puedan tener comidas balanceadas que favorecen su crecimiento físico y cognitivo. Además, esta ayuda permite que la organización destine más recursos a educación y apoyo psicológico a un grupo que suele vivir estigmatización y rezago social.

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2. Fundación Camino a Casa

La alianza con Fundación Camino a Casa se enfoca en garantizar la alimentación de niñas sobrevivientes de trata y explotación sexual. La FPL realiza donaciones constantes de alimentos que permiten atender los cuadros de desnutrición severa con los que muchas menores llegan al refugio. Además, contar con una nutrición suficiente es el primer paso para su recuperación física y emocional y constituye un apoyo que libera recursos para terapias psicológicas, educación y reintegración social. Sin duda, esta base alimentaria fortalece todo el modelo de atención integral y contribuye directamente a la reconstrucción de los proyectos de vida de las beneficiarias.

3. Banco de Tapitas

En apoyo a la niñez con cáncer, la Fundación Pablo Landsmanas dona despensas mensuales a beneficiarios de Banco de Tapitas. Estas despensas aseguran la nutrición de pacientes pediátricos durante tratamientos oncológicos. Una alimentación adecuada fortalece su sistema inmunológico y les ayuda a sobrellevar los efectos secundarios. Además, estos apoyos reducen la carga económica de las familias al cubrir parte de sus necesidades básicas y facilitar que concentren parte de sus recursos en gastos médicos. El impacto de esta alianza es doble, ya que no solo mejora la calidad de vida del menor, sino que brinda estabilidad al hogar. La alianza refuerza el acompañamiento integral en procesos de salud complejos.

4. Banco de Alimentos AMA

La alianza con el Banco de Alimentos AMA es uno de los ejemplos más amplios del alcance logístico de la Fundación Pablo Landsmanas. Tan solo en 2025, esta colaboración permitió beneficiar a más de 26 mil familias mediante el rescate y revalorización de productos provenientes de las distintas filiales de Corporativo Kosmos, los cuales han perdido su valor comercial, pero siguen siendo aptos para consumo humano. En siete años de trabajo conjunto, estas organizaciones han logrado recuperar más de 1,670 toneladas de alimentos y evitar su desperdicio. El impacto de este modelo de colaboración es significativo, pues, posibilita el aprovechamiento de recursos ya extraídos de la naturaleza, mientras que hace posible que miles de hogares puedan ejercer su derecho a una alimentación saludable y suficiente.

donaciones de Corporativo Kosmos

5. Casa Hogar Santa Inés

La Fundación Pablo Landsmanas colabora con Casa Hogar Santa Inés mediante la entrega quincenal de insumos alimentarios destinados a cubrir las necesidades nutricionales de las niñas que residen en esta institución. Esta casa hogar brinda protección, cuidado y formación a menores en situación de desventaja social, por lo que garantizar su alimentación es fundamental para su desarrollo. El apoyo permite asegurar comidas balanceadas de forma continua, fortaleciendo su salud y rendimiento escolar. Además, libera recursos operativos que la institución puede destinar a educación y acompañamiento emocional. Esta alianza permite proporcionar a las beneficiarias los elementos necesarios para su adecuada nutrición, por lo que, al garantizarles este derecho, sienta las bases para que las menores construyan proyectos de vida más sólidos. Así, el acompañamiento de la FPL trasciende la asistencia y se convierte en una inversión en su futuro.

6. Casa de la Amistad

Casa de la Amistad proporciona hospedaje, medicamentos, alimentación, transporte y apoyo emocional y educativo a niñas y niños con cáncer y, en esta labor, el apoyo de organizaciones aliadas como Corporativo Kosmos ha sido fundamental para poder seguir ayudando a más menores. La compañía líder en servicios de alimentación fortalece el quehacer de esta organización mediante donaciones de alimentos para eventos dirigidos a los menores y sus familias. Ejemplo de ello fueron las celebraciones del Día del Niño en 2025 y el Día de Reyes en 2026, donde se entregaron box lunches nutritivos y que favorecen el éxito de sus tratamientos. Además, este tipo de apoyos no sólo contribuyen a aliviar las cargas económicas de las familias, sino que permiten crear espacios de contención emocional y que las familias perciben como un gesto que les hace sentir acompañados y comprendidos.

donaciones de Corporativo Kosmos

7. Casa Hogar Amparo

Casa Hogar Amparo ofrece resguardo, educación, atención psicológica y acompañamiento integral a niñas en situación vulnerable. Para fortalecer esta labor, la Fundación Pablo Landsmanas realiza donaciones alimentarias periódicas que solventan las necesidades nutricionales de las residentes. Este apoyo asegura que las menores cuenten con una dieta suficiente y balanceada durante su estancia. La garantía alimentaria es esencial para su crecimiento, estabilidad emocional y desempeño académico. Asimismo, permite que la casa hogar concentre esfuerzos en programas formativos y de reintegración social. El impacto de la colaboración se refleja en mejores condiciones de vida y mayores oportunidades de desarrollo para las beneficiarias.

Alimentar hoy para construir el mañana

El alcance de los programas alimentarios impulsados por Corporativo Kosmos, a través de la Fundación Pablo Landsmanas, refleja una visión de responsabilidad social que entiende la nutrición como un detonador de cambio estructural. La entrega de más de 40 millones de comidas a lo largo de su historia, dimensiona la magnitud del esfuerzo, y evidencia una estrategia sostenida y articulada mediante alianzas que permiten llegar de forma efectiva a quienes más lo necesitan. Cada plato servido representa una oportunidad para mejorar la salud, el aprendizaje y la estabilidad emocional de poblaciones en situación vulnerable.

Más allá de la asistencia inmediata, este compromiso fortalece el tejido social al incidir en el desarrollo de la niñez y de comunidades enteras. Garantizar el acceso a alimentos nutritivos abre la puerta a mejores trayectorias de vida, reduciendo brechas de desigualdad desde la raíz. Con ello, Corporativo Kosmos ha consolidado un modelo de RSE en el que la alimentación se convierte en un vehículo de dignidad, bienestar y futuro para miles de personas en México.

Llama ECOCE a la colaboración para construir la economía circular en México

Adrián Velasco, director de Empaques de Plásticos Flexibles de ECOCE, participó en el panel “De lineal a circular: desbloqueando valor y resiliencia en la economía de México”, donde destacó que la transición hacia un modelo circular exige algo más profundo que buenas intenciones: requiere construir un nuevo sistema económico a partir de la colaboración y la innovación.

Durante su intervención, Velasco fue enfático al señalar que la economía circular no es un modelo preexistente listo para implementarse, sino un sistema en construcción. “Si lo que buscamos es el manual acabado de la economía circular, estamos partiendo de una premisa equivocada. La economía circular —y particularmente la mexicana— no existe todavía; tenemos que crearla”, afirmó.

En el contexto de la Ley General de Economía Circular, el directivo subrayó que el tiempo para diseñar los instrumentos necesarios se está acortando. La legislación, explicó, demandará resultados concretos y metas claras, por lo que el sector productivo debe anticiparse mediante la creación de acuerdos, mecanismos y procesos colaborativos que permitan cumplir con los objetivos planteados.

Velasco destacó que uno de los principales aprendizajes de más de dos décadas de trabajo en materia de reciclaje y gestión de residuos es que ninguna iniciativa prospera si no integra de manera sistemática a todos los actores del ecosistema: industria, gobierno, academia y sociedad civil. “Para que una iniciativa funcione, no basta con que participen únicamente las empresas o únicamente la autoridad. Necesitamos procesos colaborativos, inclusivos y transversales que generen simetría entre los participantes y permitan atender las problemáticas desde múltiples perspectivas”, señaló.

Asimismo, enfatizó que avanzar hacia la circularidad implica migrar de un enfoque centrado exclusivamente en la competencia hacia uno que incorpore la colaboración estratégica. Recordó que la experiencia en el sector de bebidas demostró que sentar en la misma mesa a competidores históricos permitió elevar significativamente las tasas de reciclaje en el país, consolidando uno de los sistemas más relevantes de América Continental.

construir la economía circular en México

En su mensaje, también hizo un llamado a las empresas a asumir la innovación circular con una visión de largo plazo y con plena consciencia del riesgo que conlleva. “No existe innovación sin incertidumbre. Si esperamos un programa perfectamente definido y sin margen de error para hablar de economía circular, simplemente no va a suceder. La circularidad implica abrazar el aprendizaje, aceptar la posibilidad de equivocarnos y ajustar el rumbo sobre la marcha”, explicó.

Para Velasco, la economía circular será una realidad cuando las empresas decidan integrar este enfoque como parte de su estrategia de negocio, entendiendo que se trata de un proceso evolutivo que demanda experimentación, adaptación y compromiso sostenido. “Estamos creando una nueva economía. Eso implica construir los instrumentos, los acuerdos y las métricas desde cero, sector por sector, región por región”, añadió, reconociendo además la diversidad territorial del país y la necesidad de adaptar las soluciones a los distintos contextos locales.

La participación de ECOCE en este foro refuerza su papel como institución articuladora con voz técnica y pedagógica en la economía circular, impulsando la corresponsabilidad ambiental y promoviendo la construcción de un sistema nacional más resiliente, eficiente e innovador.

Con esta visión, ECOCE reiteró su compromiso de seguir generando espacios de diálogo y acción que permitan a México transitar de un modelo lineal de producción y consumo hacia uno verdaderamente circular, capaz de generar valor económico, social y ambiental de largo plazo.

De la conciencia a la acción: Eco Jornadas LTH fortalecen la cultura energética y reducen emisiones

En un momento en el que México enfrenta el reto de reducir más de 35% de sus emisiones para cumplir con compromisos climáticos internacionales –como el Acuerdo de París y sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC), así como los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030– y donde el sector energético concentra cerca de 70% de los gases de efecto invernadero del país, la eficiencia energética se posiciona como una de las soluciones más inmediatas, rentables y de mayor impacto. En este contexto, LTH fortalece su estrategia de sostenibilidad a través de las Eco Jornadas, una iniciativa que traduce la conciencia ambiental en acciones concretas con impacto medible. 

LTH impulsa un movimiento que conecta educación, economía circular y participación comunitaria, demostrando que decisiones cotidianas –desde el uso eficiente de la energía hasta el reciclaje responsable– pueden generar beneficios ambientales, sociales y económicos. La propuesta no sólo apela a la responsabilidad individual, sino que coloca a las empresas como agentes activos en la transición hacia modelos de operación más sostenibles y competitivos. 

De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (IEA), la eficiencia energética podría contribuir hasta con el 40% de la reducción necesaria de emisiones globales para 2040. En México, el sector energético representa alrededor de 70% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero, por lo que promover el ahorro energético desde el ámbito empresarial y ciudadano es una acción estratégica, no sólo ambiental. 

Las Eco Jornadas LTH nos recuerdan que la sostenibilidad no empieza en grandes discursos, sino en decisiones cotidianas que, cuando se suman, generan un impacto real y medible. Bajo esta premisa, LTH impulsa la educación ambiental, se fomenta el uso eficiente de los recursos y se construyen alianzas con comunidades y colaboradores para transformar hábitos en resultados concretos. 

Eco Jornadas LTH

Las Eco Jornadas de LTH integran tres ejes clave:

●   Educación ambiental y cultura energética: desarrollo de talleres, pláticas y actividades formativas que promueven el uso eficiente de la energía, el consumo responsable y la adopción de hábitos sostenibles en hogares, escuelas y entornos laborales.

●   Acción comunitaria con impacto medible: implementación de dinámicas participativas que involucran a colaboradores, familias y comunidades, generando conciencia colectiva y fortaleciendo el compromiso ambiental desde lo local hacia lo regional.

●   Alianzas y corresponsabilidad empresarial: articulación con distribuidores, aliados estratégicos y actores locales para ampliar el alcance de la iniciativa, consolidando una red de colaboración que integra sostenibilidad y responsabilidad social.

A través de las Eco Jornadas, LTH promueve la educación ambiental y el uso responsable de la energía mediante talleres, actividades formativas y dinámicas comunitarias que impulsan cambios de hábito medibles. Estas acciones fomentan prácticas como la eficiencia en el consumo eléctrico, el cuidado de recursos y la adopción de soluciones energéticas más sostenibles, contribuyendo a reducir emisiones y a generar conciencia colectiva sobre el impacto ambiental de nuestras decisiones cotidianas.

Con esta iniciativa, LTH refrenda su visión de integrar la responsabilidad social y la sostenibilidad como pilares de su estrategia de crecimiento, demostrando que el amor por el planeta puede traducirse en acciones medibles, ahorro tangible y beneficios compartidos. Porque ahorrar energía no sólo reduce costos: reduce huella ambiental, fortalece comunidades y construye un futuro más sostenible.

Saber qué hacer

Por Edgar López

Ayer México vivió un evento de seguridad de alto impacto que generó consecuencias inmediatas en distintos estados del país: bloqueos carreteros, interrupciones aéreas, afectaciones a sucursales comerciales y bancarias, suspensión de actividades y alertas de riesgo clasificadas como alto–crítico en varias entidades.

La gravedad del hecho es evidente y sus implicaciones son amplias.

Lo que me lleva a escribir no es el evento en sí, sino la dimensión operativa que se activó en cuestión de horas. Porque cuando el entorno cambia de manera abrupta, las organizaciones no pueden quedarse en el análisis; tienen que decidir.

En medio de ese contexto, lo que más me llamó la atención no fue el ruido, sino la claridad con la que muchas empresas respondieron.

  • Bancos cerraron sucursales preventivamente y redirigieron operaciones a canales digitales con serenidad.
  • Aerolíneas ofrecieron cambios y reembolsos priorizando seguridad.
  • Tiendas de conveniencia, estaciones de servicio y centros comerciales ajustaron horarios o suspendieron operaciones en zonas de riesgo, cuidando primero a su gente.

No hubo ruido, ni grandes anuncios.

Hubo decisiones rápidas y criterios claros.

Y eso, para mí, es el verdadero termómetro de la responsabilidad: saber qué hacer.

Quien sabe hacerlo protege vidas, reduce pérdidas en inventario, reputación y productividad, y fortalece su posición. Cuando esa capacidad falta, los costos —humanos, económicos y de confianza— suelen ser mayores.

En México, con las particularidades de país que conocemos, muchas organizaciones ya tienen esa capacidad instalada. No es casualidad; es preparación acumulada.

La reflexión que me queda va poco más allá: si algunas respuestas individuales fueron sólidas, ¿cómo podríamos avanzar hacia una coordinación colectiva más robusta?

Las asociaciones gremiales tipo ANTAD, Asociación de Bancos de México ABM, A. C. o CANIRAC Nacional podrían jugar un papel más activo en momentos como este —ofreciendo lineamientos claros, compartiendo mejores prácticas y articulando redes tempranas de apoyo—, como ya ocurre en otros países con contextos de alto riesgo.

No es reproche.

Lo planteo como oportunidad.

Porque en días como ayer —por lamentables que sean— también se revela la responsabilidad real. Esa que no se comunica, sino que se ejerce.

Y quizá esa sea la capa más exigente de la RSE.


Edgar López Pimentel, es actualmente Director en Expok, ejerciendo su liderazgo día a día con pasión por la responsabilidad social y el desarrollo sustentable. Su labor ha contribuido significativamente al posicionamiento de empresas líderes en materia de responsabilidad social.

Su formación académica, enriquecida por programas de Alta Dirección de Empresas en el IPADE e IE Business School, así como una maestría en Responsabilidad Social Empresarial en la Universidad Anáhuac Norte, respaldan su liderazgo.

Orden de Trump busca blindar herbicida de Bayer ante ola de litigios

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La firma de una nueva orden ejecutiva por parte de Donald Trump vuelve a colocar en el centro del debate la tensión entre seguridad nacional, producción agrícola y salud pública. La medida protege la fabricación de herbicidas a base de glifosato —incluido el herbicida de Bayer más emblemático del mercado estadounidense— en un momento en que la compañía enfrenta miles de demandas por presuntos daños a la salud.

El argumento oficial apela a la estabilidad del suministro alimentario y a la defensa nacional. Sin embargo, para defensores ambientales y expertos en salud pública, la decisión abre interrogantes éticos y regulatorios profundos. ¿Puede una política de seguridad económica justificar la ampliación de la producción de un producto vinculado por diversos estudios con riesgos oncológicos? El debate apenas comienza.

Seguridad nacional vs. litigios: el blindaje al herbicida de Bayer

La orden ejecutiva, firmada el 18 de febrero, invoca la Ley de Producción de Defensa para garantizar la extracción de fósforo elemental y la fabricación de glifosato en territorio estadounidense. En el documento, la Casa Blanca sostiene que cualquier amenaza de reducción en la producción comprometería la seguridad alimentaria y la preparación defensiva del país.

El trasfondo no es menor. El herbicida de Bayer, heredado tras la compra de Monsanto en 2018, está en el centro de una avalancha de litigios que alegan que la exposición prolongada al producto causa cáncer. La empresa ya ha desembolsado miles de millones de dólares en acuerdos y veredictos adversos.

herbicida de Bayer

Inmunidad legal y el futuro del herbicida de Bayer

Uno de los puntos más controvertidos es la cláusula que otorga inmunidad bajo la sección 707 de la Ley de Producción de Defensa. El texto establece que los productores que cumplan con la orden no podrán ser considerados responsables por actos derivados de su implementación.

En términos prácticos, esta disposición podría limitar la capacidad de los demandantes para continuar litigando contra fabricantes del herbicida de Bayer en ciertos contextos. El mensaje es claro: el gobierno federal prioriza la continuidad productiva sobre la incertidumbre judicial.

Desde la óptica de la responsabilidad social corporativa, la discusión va más allá de la legalidad. Se trata de reputación, licencia social para operar y confianza pública. Blindar la producción no necesariamente mitiga el riesgo reputacional ni responde a las preocupaciones de las comunidades afectadas.

La respuesta de la coalición Maha

La reacción fue inmediata. Integrantes de la coalición “Make America Healthy Again” (Maha) calificaron la medida como una traición a las promesas de revisar críticamente el uso de pesticidas.

Figuras del movimiento señalaron que enmarcar la producción de glifosato como un asunto de defensa nacional desvía la atención de los posibles impactos sanitarios. La crítica apunta a una narrativa que, según ellos, privilegia la continuidad industrial sobre la protección de la salud pública.

La tensión es particularmente significativa porque algunos líderes cercanos al movimiento habían respaldado la administración actual bajo el compromiso de revisar el modelo agroalimentario dominante.

herbicida de Bayer

La postura sanitaria y el peso de la evidencia

La orden ejecutiva y su hoja informativa no mencionan los estudios que han vinculado el glifosato con distintos tipos de cáncer. En 2015, expertos de la Organización Mundial de la Salud clasificaron el compuesto como “probablemente cancerígeno para humanos”, una evaluación que sigue siendo referencia obligada en el debate.

Aunque agencias regulatorias estadounidenses han sostenido que el producto es seguro cuando se usa conforme a la etiqueta, el contraste entre evaluaciones científicas alimenta la controversia. En el ámbito de la sostenibilidad, este tipo de discrepancias subraya la necesidad de transparencia radical y evaluación independiente.

Para el público general, la discusión puede parecer técnica. Para inversionistas y especialistas en ESG, representa un riesgo material que impacta valor de marca, gobernanza y resiliencia a largo plazo.

Bayer, estrategia legal y presión regulatoria

Bayer ha reiterado que sus productos a base de glifosato no causan cáncer. No obstante, enfrenta decenas de miles de demandas y recientemente propuso un acuerdo multimillonario para contener futuras reclamaciones.

Además, la empresa ha impulsado iniciativas legislativas estatales y federales para limitar demandas por omisión de advertencia cuando la Agencia de Protección Ambiental no exige etiquetas específicas. El caso incluso podría llegar a la Corte Suprema de Estados Unidos, que ha programado una audiencia clave en abril.

En este contexto, la orden ejecutiva funciona como un respaldo político estratégico, aunque no elimina por completo la incertidumbre jurídica.

herbicida de Bayer

Agricultura, dependencia química y dilemas estructurales

Más allá del litigio, el episodio revela la alta dependencia del modelo agrícola estadounidense de insumos químicos de amplio espectro. El glifosato es una herramienta central en sistemas de cultivo extensivo y su sustitución implicaría cambios productivos profundos.

El argumento gubernamental sostiene que interrumpir su producción pondría en riesgo la competitividad agrícola y el abastecimiento. Sin embargo, especialistas en sostenibilidad señalan que la resiliencia del sistema alimentario también depende de diversificación, innovación agroecológica y reducción de riesgos sanitarios.

El dilema es estructural: ¿cómo equilibrar productividad, salud y sostenibilidad sin trasladar los costos a comunidades vulnerables?

Entre la defensa y la confianza pública

La orden ejecutiva que protege la producción del herbicida de Bayer redefine el terreno del debate. Al ampararse en la seguridad nacional, la administración busca cerrar filas frente a la incertidumbre judicial. Pero el blindaje legal no resuelve las preguntas de fondo sobre impactos a la salud, transparencia científica y responsabilidad empresarial.

Para quienes observan el tema desde la responsabilidad social, el caso es paradigmático. Muestra cómo las decisiones regulatorias pueden influir en la percepción pública, en la gobernanza corporativa y en la legitimidad de todo un sector. En última instancia, la sostenibilidad no se decreta por orden ejecutiva: se construye con evidencia, diálogo y confianza social.

Más sequía y temperaturas altas: la combinación que está disparando los incendios forestales

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En 2023, mientras distintas regiones del planeta ardían casi al mismo tiempo, algo comenzó a hacerse evidente: los incendios ya no eran eventos aislados ni temporadas acotadas. Se estaban convirtiendo en una constante que desbordaba calendarios, presupuestos y capacidades de respuesta. Detrás de ese patrón hay una combinación cada vez más frecuente y peligrosa: sequía y temperaturas altas acompañadas de vientos intensos.

Según The Guardian, un nuevo estudio revela que la cantidad de días con condiciones cálidas, secas y ventosas —el escenario perfecto para incendios extremos— casi se ha triplicado en los últimos 45 años. Más de la mitad de ese incremento está vinculado al cambio climático provocado por la actividad humana. La lectura es clara: el entorno operativo de comunidades y empresas está cambiando más rápido de lo previsto.

Un clima cada vez más inflamable

Los investigadores no analizaron incendios específicos, sino las condiciones meteorológicas que los hacen posibles. Cuando el aire es seco, el suelo pierde humedad y los vientos se intensifican, cualquier chispa puede transformarse en un frente incontrolable. Es el contexto que convierte un accidente o un rayo en una catástrofe regional.

Lo alarmante es la sincronía. En el periodo comprendido entre 1979 y mediados de los noventa, el promedio global era de 22 días al año en los que amplias regiones del mundo compartían condiciones extremas de fuego. En 2023 y 2024, esa cifra superó los 60 días anuales.

Este fenómeno implica que múltiples países enfrentan incendios al mismo tiempo, reduciendo la posibilidad de cooperación y apoyo mutuo. Cuando todos arden, nadie tiene suficientes recursos para asistir.

sequía y temperaturas altas

Sequía y temperaturas altas: el nuevo patrón sincrónico

La combinación de sequía y temperaturas altas no solo incrementa la probabilidad de incendios; está generando temporadas superpuestas entre regiones que antes podían alternarse. El clima de incendios se ha vuelto más “sincrónico”: distintas geografías comparten, simultáneamente, condiciones propicias para el fuego.

En Estados Unidos continental, el promedio pasó de 7.7 días de incendios sincrónicos al año en la década de 1980 a 38 días anuales en los últimos diez años. La presión sobre brigadas, seguros, infraestructura y cadenas de suministro es evidente.

Para América Latina el panorama es aún más desafiante. La mitad sur de Sudamérica pasó de 5.5 días al año a más de 70 en la última década, alcanzando 118 días en 2023. Esto transforma el riesgo ambiental en un riesgo sistémico.

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El rol del cambio climático en la ecuación

Más del 60% del aumento global en días de incendios sincrónicos puede atribuirse al cambio climático derivado de la quema de carbón, petróleo y gas natural. Los investigadores llegaron a esta conclusión mediante simulaciones que compararon el mundo actual con uno hipotético sin el incremento de gases de efecto invernadero.

La diferencia entre ambos escenarios confirma que no se trata solo de variabilidad natural. El calentamiento global está amplificando la frecuencia e intensidad de los días críticos para incendios. Para las organizaciones, esto implica que la gestión climática no es un tema reputacional, sino una cuestión de resiliencia operativa y continuidad del negocio.

Más allá del clima: combustible e ignición

El clima es una dimensión clave, pero no la única. Para que exista fuego se requieren oxígeno, combustible y una fuente de ignición. Bosques degradados, acumulación de material seco y expansión urbana en zonas forestales aumentan la exposición.Sin embargo, cuando predominan sequía y temperaturas altas, el combustible se vuelve más inflamable y los incendios son más difíciles de contener. Las ventanas de oportunidad para controlarlos se reducen drásticamente.

La interacción entre factores ambientales y humanos complejiza la respuesta. Ya no basta con reaccionar; se requiere prevención estructural y ordenamiento territorial.

sequía y temperaturas altas

Cuando la cooperación deja de ser suficiente

Durante décadas, la lógica de respuesta ante incendios se basó en la colaboración internacional. Países con temporadas opuestas podían compartir equipos, aeronaves y brigadistas. Hoy esa lógica empieza a fracturarse. Si múltiples regiones experimentan incendios al mismo tiempo, los recursos se saturan. “Ahí es donde las cosas empiezan a romperse”, advirtieron los autores del estudio. El desafío no es solo apagar más incendios, sino hacerlo en paralelo y con mayor intensidad. Esto redefine la conversación sobre financiamiento climático, seguros, infraestructura crítica y mecanismos multilaterales de apoyo.

La persistencia de sequía y temperaturas altas obliga a repensar la agenda ESG y de responsabilidad social corporativa. Los incendios afectan biodiversidad, calidad del aire, disponibilidad de agua y estabilidad económica local. También inciden en comunidades vulnerables que dependen de recursos forestales o viven en la interfaz urbano-rural. La pérdida de viviendas, medios de vida y servicios básicos amplifica desigualdades existentes.

Integrar el riesgo de incendios en estrategias climáticas, planes de inversión y análisis de materialidad ya no es opcional. Es una necesidad estratégica y ética.

La excepción que confirma la regla

De las 14 regiones analizadas, solo el sudeste asiático mostró una disminución en el clima sincrónico de incendios, probablemente debido a un aumento en la humedad. Esta excepción subraya que el comportamiento regional del clima es complejo. Sin embargo, el patrón global sigue apuntando hacia un entorno más propenso al fuego. Las tendencias generales superan las variaciones locales y confirman que el calentamiento global está redefiniendo el mapa del riesgo. Para América, el incremento es particularmente pronunciado, lo que exige respuestas coordinadas entre gobiernos, sector privado y sociedad civil.

El aumento de días con condiciones extremas para incendios no es una estadística aislada; es una señal estructural de un planeta que se recalienta y sincroniza sus riesgos. Cuando el fuego se vuelve simultáneo, la capacidad de respuesta se fragmenta y los costos —ambientales, sociales y económicos— se multiplican.

Comprender cómo la sequía y temperaturas altas están transformando la dinámica global de incendios es el primer paso. El siguiente es actuar con visión de largo plazo: reducir emisiones, fortalecer la resiliencia comunitaria y anticipar escenarios que ya no son futuros posibles, sino realidades en expansión.

¿Qué es la Ley Agua en México y qué implicará para las empresas?

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En diciembre de 2025, el Congreso mexicano aprobó la nueva Ley General de Aguas y reformó la Ley de Aguas Nacionales, marcando un antes y un después en la gestión del recurso hídrico en el país. La decisión no fue menor: responde a una crisis estructural de disponibilidad, sobreexplotación y desigualdad en el acceso al agua. En este contexto, entender qué es la Ley Agua se vuelve clave para empresas, comunidades y autoridades.

Según un artículo de El Economista, el cambio no solo es técnico o administrativo; es profundamente conceptual. El agua deja de ser vista primordialmente como un insumo productivo y adquiere un peso jurídico reforzado como derecho humano bajo rectoría del Estado. Para el sector empresarial, esta transición implica revisar prácticas históricas, estructuras corporativas y modelos de gestión. La pregunta sobre qué es la Ley Agua ya no es teórica, sino estratégica.

Un nuevo paradigma hídrico: del recurso económico al derecho humano

Durante décadas, el agua fue gestionada en México bajo un esquema que permitía su aprovechamiento intensivo mediante concesiones relativamente flexibles. Con la reforma, el enfoque cambia de manera sustancial: se prioriza el acceso equitativo y la sostenibilidad del recurso por encima de su lógica mercantil.

Según Omar Aguilar, socio de la firma Pérez Correa González, la aprobación de estas reformas marca el fin de una era para el sector corporativo. El agua deja de tratarse legalmente como una mercancía y se consolida como un derecho humano con estricta rectoría estatal. Esta redefinición obliga a replantear estrategias de expansión, operación y gobernanza interna.

Para los equipos de cumplimiento y sostenibilidad, esto implica incorporar el agua como un eje central de gestión de riesgos y de responsabilidad social, no solo como una variable operativa.

qué es la Ley Agua

Sectores bajo la lupa: ¿dónde estará la mayor presión?

De acuerdo con datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), los sectores con mayor uso operativo del agua enfrentan el mayor nivel de exposición ante el nuevo marco. El sector agropecuario concentra el 76% del uso; el abastecimiento público, 14.8%; el sector energético, 4.1%; y el autoabastecimiento, 4.8%.

Estos porcentajes explican por qué la reforma genera especial preocupación en actividades intensivas en agua. No se trata solo de volumen, sino de trazabilidad, eficiencia y legitimidad social del uso del recurso.

Para empresas que ya operan bajo criterios ESG, la nueva legislación eleva el estándar. La gestión hídrica deja de ser una buena práctica voluntaria y se convierte en un elemento estructural de cumplimiento normativo.

Qué es la Ley Agua y cómo transforma las concesiones

Uno de los cambios más drásticos tiene que ver con el régimen de concesiones. Comprender qué es la Ley Agua implica entender que ahora cada empresa deberá contar con su propia concesión individual, sin importar si pertenece a un mismo grupo corporativo, es filial, subsidiaria o inquilina de un parque industrial.

Esto obstaculiza estrategias de fusiones y adquisiciones basadas en la transferencia o concentración de títulos de agua. Además, la reforma prohíbe el traslado o redistribución de agua entre empresas dentro de un mismo complejo industrial sin títulos individualizados.

El mensaje es claro: el uso del agua debe ser específico, transparente y jurídicamente sustentado por cada razón social. Las estructuras corporativas complejas ya no podrán apoyarse en concesiones compartidas o esquemas flexibles de redistribución.

qué es la Ley Agua

De multas administrativas a riesgo penal

Otro punto de inflexión es el endurecimiento del régimen sancionatorio. Antes, incumplir con ciertas disposiciones implicaba una falta administrativa. Hoy, esas omisiones pueden convertirse en contingencias penales graves que se perseguirán de oficio.

Esto cambia radicalmente la conversación en los consejos de administración. No se trata solo de pagar una multa, sino de enfrentar posibles responsabilidades legales para directivos, administradores y responsables técnicos.

Regularizar títulos vencidos, verificar volúmenes autorizados y asegurar el uso correcto del recurso deja de ser una tarea operativa secundaria y se convierte en una prioridad estratégica. La inacción, como advierte Aguilar, puede resultar extremadamente costosa.

Transparencia y trazabilidad: el Registro Público del Agua

La reforma incorpora un seguimiento digital robusto a través del Registro Público del Agua. Esta base oficial publicará información sobre concesiones, derechos históricos y permisos legítimos, incluyendo los correspondientes a comunidades indígenas y afroamericanas.

El componente de transparencia es clave. Las empresas deberán asumir que su gestión hídrica estará sujeta a mayor escrutinio público, no solo gubernamental. En un entorno donde la reputación corporativa es un activo crítico, la exposición de datos puede influir en la percepción de inversionistas y comunidades.

Esta dimensión representa una oportunidad: fortalecer la narrativa de uso responsable del agua con evidencia verificable y trazable.

qué es la Ley Agua

Qué es la Ley Agua para la estrategia corporativa

Más allá del cumplimiento legal, entender qué es la Ley Agua implica reconocer que la gestión del agua se convierte en un eje transversal de estrategia corporativa. La recomendación de expertos es clara: actuar de inmediato mediante auditorías integrales de vigencia y trazabilidad del uso del recurso.

Estas auditorías deben revisar no solo la vigencia de los títulos, sino la coherencia entre volúmenes concesionados y volúmenes efectivamente utilizados. Asimismo, se vuelve indispensable defender la titularidad y el volumen frente a posibles intentos de reducción por parte de la autoridad bajo criterios de concentración excesiva.

Como herramienta de blindaje regulatorio, las empresas deben fortalecer su gobernanza hídrica, integrar indicadores de desempeño y documentar rigurosamente sus procesos. La gestión preventiva será la mejor estrategia frente al nuevo entorno.

El agua como eje de competitividad y legitimidad

La reforma hídrica mexicana no es un ajuste menor, sino una redefinición estructural del vínculo entre Estado, empresas y sociedad en torno al agua. Comprender qué es la Ley Agua es, en realidad, entender que el recurso más estratégico del país ya no puede gestionarse con la lógica del pasado.

Para las empresas, el desafío es doble: cumplir estrictamente con el nuevo marco legal y, al mismo tiempo, construir legitimidad social en un contexto de escasez y alta sensibilidad pública. Aquellas organizaciones que integren la gestión hídrica en el corazón de su estrategia no solo reducirán riesgos, sino que fortalecerán su competitividad y su licencia social para operar en el México del futuro.

Cero emisiones netas: 6 lecciones clave después de cinco años de implementación

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A más de una década del Acuerdo de París, el límite de 1,5 °C parece cada vez más difícil de alcanzar. En paralelo, la credibilidad de los compromisos corporativos de cero emisiones netas enfrenta un escrutinio creciente. Ya no basta con anunciar metas ambiciosas; el mercado exige evidencia, consistencia y resultados verificables. En este escenario, la transparencia se convierte en un activo estratégico.

De acuerdo con edie, en 2020, Capgemini se comprometió a alcanzar cero emisiones netas para 2040, con una reducción del 90 % en emisiones de alcance 1, 2 y 3 respecto a 2019. Cinco años después, su Informe Quinquenal de Cero Neto ofrece una evaluación honesta del progreso y de los desafíos persistentes. A partir de esa experiencia, surgen seis lecciones que pueden orientar a organizaciones que buscan sostener su ambición climática en un entorno cada vez más volátil.

6 lecciones clave después de cinco años de implementación

1. Resiliencia en un camino rocoso

Los últimos cinco años han estado marcados por disrupciones sin precedentes: pandemia, tensiones geopolíticas, crisis energética y aceleración tecnológica. Este contexto ha tensionado las estrategias corporativas y puesto a prueba la solidez de los compromisos ambientales. Mantener el rumbo hacia cero emisiones netas en medio de esta volatilidad ha requerido más que convicción; ha exigido resiliencia estructural.

Lejos de ser lineal, el proceso ha estado lleno de ajustes y aprendizajes. La pandemia expuso fragilidades sistémicas, pero también impulsó la digitalización y nuevas formas de trabajo. Las crisis energéticas obligaron a repensar fuentes y eficiencia. La lección es clara: la ambición climática debe diseñarse para resistir entornos inciertos, no solo para prosperar en escenarios estables.

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2. Los datos como columna vertebral

En un entorno de alta exigencia regulatoria y reputacional, la sostenibilidad necesita una base empírica sólida. Los datos de calidad permiten pasar del discurso a la gestión activa. Hoy, el carbono se ha convertido en una métrica operativa cotidiana que guía decisiones estratégicas y financieras.

La medición granular —incluyendo impactos del trabajo remoto y actividades digitales— amplía la comprensión de dónde se generan emisiones y cómo reducirlas. Contar con sistemas centralizados de contabilidad de carbono, capaces de monitorear millones de puntos de datos, permite priorizar acciones con mayor impacto. Sin esta columna vertebral, la estrategia climática pierde precisión y credibilidad.

3. Integrando la sostenibilidad en el trabajo diario

Alcanzar cero emisiones netas no es responsabilidad exclusiva de un área especializada. Requiere integrar la sostenibilidad en las operaciones, en el diseño de soluciones y en la relación con clientes y socios. Solo cuando forma parte del trabajo cotidiano se convierte en motor de transformación real.

Romper la “burbuja de la sostenibilidad” implica que los equipos comerciales, tecnológicos y operativos comprendan cómo su labor impacta la huella ambiental. Cuando la innovación sostenible genera eficiencia, resiliencia y ahorro, el compromiso deja de percibirse como una carga y se consolida como ventaja competitiva.

4. Visión global, activación local

El cambio climático es un desafío global, pero su implementación es profundamente local. Las diferencias regulatorias, culturales y de infraestructura condicionan las estrategias en cada país. Pretender aplicar un modelo único puede limitar la efectividad y generar fricciones innecesarias.

Un marco estratégico común, combinado con ejecución adaptada a cada contexto, crea coherencia y flexibilidad. La activación local permite identificar oportunidades específicas —como mejoras en transporte o energía— y fortalece la apropiación interna. Así, la ambición global se traduce en acciones concretas con impacto tangible.

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5. Un tiempo para el pragmatismo

La sostenibilidad no es estática; evoluciona con el contexto económico, tecnológico y político. Por ello, liderar la transición climática implica aceptar incertidumbre y reconocer límites de control, especialmente en emisiones de alcance 3 vinculadas a proveedores.

El pragmatismo consiste en avanzar con transparencia, aun cuando la información no sea perfecta. No todas las políticas pueden transformarse simultáneamente ni todos los datos estarán disponibles de inmediato. Sin embargo, establecer prioridades claras y mantener una acción sostenida permite que el progreso, aunque imperfecto, sea constante y creíble.

6. Transparencia radical para sostener la confianza

En un entorno donde la desconfianza puede erosionar reputaciones en cuestión de semanas, compartir avances y retrocesos se vuelve una fortaleza. Publicar evaluaciones honestas, reconocer desafíos y explicar decisiones estratégicas fortalece la legitimidad del compromiso.

La transparencia total no solo responde a exigencias externas; también mejora la gestión interna. Al exponer resultados con claridad, se identifican brechas, se alinean expectativas y se refuerza la cultura de responsabilidad. En el largo plazo, la credibilidad de las metas de cero emisiones netas dependerá tanto de los números como de la coherencia con la que se comuniquen.

Cinco años de implementación muestran que la transición hacia cero emisiones netas es un proceso dinámico, lleno de ajustes y aprendizajes. La resiliencia, los datos robustos, la integración operativa, la adaptación local, el pragmatismo y la transparencia configuran una hoja de ruta realista en tiempos de disrupción constante.

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En un contexto global donde el objetivo de 1,5 °C enfrenta crecientes desafíos, las organizaciones que mantengan coherencia entre ambición y ejecución serán las que sostengan la confianza. La meta no se alcanzará con declaraciones perfectas, sino con acciones persistentes, medibles y alineadas al valor empresarial y social que hoy demanda el mundo.

¿Promesa rota?: Híbridos enchufables pueden usar tres veces más gasolina de lo que afirman

Durante años, los vehículos eléctricos híbridos enchufables (PHEV) han sido presentados como el puente ideal hacia la movilidad limpia. Prometen eficiencia, menor impacto ambiental y ahorro para el consumidor. En un contexto donde las empresas y los gobiernos buscan acelerar la transición energética, estos modelos se posicionaron como una solución intermedia viable. Sin embargo, nuevas evidencias ponen en entredicho esa narrativa.

Un estudio del Instituto Fraunhofer, basado en el análisis de un millón de vehículos fabricados entre 2021 y 2023, revela que el desempeño real dista mucho de lo que indican las certificaciones oficiales europeas. El hallazgo no es menor: los PHEV estarían consumiendo hasta tres veces más combustible de lo declarado. Esto abre una conversación urgente sobre transparencia, regulación y responsabilidad en la industria automotriz.

Lo que revela el estudio: el verdadero gasto de gasolina en híbridos

De acuerdo con edie, el análisis del Instituto Fraunhofer es uno de los más amplios realizados hasta la fecha. A diferencia de las pruebas de laboratorio, el estudio utilizó datos inalámbricos transmitidos directamente por los vehículos en circulación, lo que permitió medir el comportamiento real en carretera. Este enfoque elimina buena parte de las distorsiones asociadas a las pruebas controladas.

Mientras los fabricantes suelen afirmar que sus modelos consumen entre uno y dos litros por cada 100 kilómetros, los datos recopilados muestran un promedio cercano a los seis litros por cada 100 kilómetros. Es decir, el gasto de gasolina en híbridos sería aproximadamente el triple de lo reportado en las fichas técnicas aprobadas por la Unión Europea.

Para un consumidor promedio, esta diferencia implica mayores costos operativos. Para los especialistas en sostenibilidad, representa un desafío más profundo: la brecha entre el discurso corporativo y el impacto real.

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¿Por qué aumenta el gasto de gasolina en híbridos en carretera?

El funcionamiento de los PHEV permite alternar entre el motor eléctrico y el motor de combustión interna. En teoría, el motor eléctrico debería cubrir buena parte de los trayectos diarios, reduciendo así el uso de gasolina. Sin embargo, en la práctica, el motor de combustión se activa con mucha más frecuencia de lo previsto.

Factores como la velocidad en carretera, la carga de la batería y los hábitos de conducción influyen en este comportamiento. Si el usuario no recarga el vehículo con regularidad o realiza trayectos largos, el sistema prioriza el motor de combustión, elevando significativamente el consumo.

Esta dinámica cuestiona el diseño mismo del producto y la manera en que se comunica su desempeño. La promesa de eficiencia depende no solo de la tecnología, sino también del uso real, algo que rara vez se explica con claridad al consumidor.

Marcas bajo la lupa: diferencias en desempeño

El estudio también identificó variaciones relevantes entre fabricantes. Los vehículos alemanes registraron el mayor consumo promedio, siendo los modelos de Porsche los que presentaron el peor rendimiento en términos de combustible.

En contraste, algunas marcas como Kia, Toyota, Ford y Renault mostraron consumos más bajos por cada 100 kilómetros, en ocasiones por debajo de un litro. Estas diferencias sugieren que no todos los PHEV se comportan igual y que la ingeniería, el peso del vehículo y la estrategia de gestión energética influyen directamente en los resultados.

Para el mercado, esto implica la necesidad de información comparativa más transparente. Para la agenda ESG, refuerza la importancia de evaluar impactos con datos verificables y no solo con declaraciones comerciales.

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Publicidad, percepción y responsabilidad corporativa

Colin Walker, jefe de transporte de la Unidad de Inteligencia Energética y Climática, fue contundente: los híbridos enchufables no estarían cumpliendo lo prometido. A pesar de que consumen hasta 300 % más combustible de lo declarado, se siguen comercializando como alternativas que ahorran dinero y reducen emisiones.

Esta situación plantea un dilema reputacional para la industria. En un entorno donde el escrutinio público es cada vez mayor, cualquier discrepancia entre promesa y desempeño puede interpretarse como una práctica engañosa.

Para las empresas que integran la sostenibilidad en su estrategia, la lección es clara: la transparencia no puede ser selectiva. El costo reputacional de sobreprometer puede superar cualquier ganancia de corto plazo.

Regulación europea y el llamado a mediciones reales

Ante estos hallazgos, el Instituto Fraunhofer solicitó a los reguladores de la Unión Europea que basen las normativas en mediciones de consumo en condiciones reales. También pidió controles más estrictos sobre cómo se certifica el desempeño de los híbridos.

Las actuales certificaciones aprobadas por la UE parten de pruebas estandarizadas que no siempre reflejan el uso cotidiano. Esta brecha metodológica puede distorsionar tanto las políticas públicas como las decisiones de compra.

Si el objetivo es reducir emisiones de manera efectiva, las reglas del juego deben construirse sobre datos reales. De lo contrario, se corre el riesgo de fomentar soluciones que solo aparentan ser sostenibles.

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Incentivos que pueden profundizar el problema

En el Reino Unido, recientes cambios en la política de Vehículos de Cero Emisiones permiten a los fabricantes obtener más créditos mediante la venta de híbridos con emisiones apenas inferiores a las de un automóvil convencional de gasolina.

Esta medida podría incentivar la comercialización de más PHEV, aun cuando su desempeño ambiental real sea cuestionable. En términos de política pública, se abre un debate sobre si estos incentivos aceleran la transición energética o simplemente maquillan los indicadores.

El caso evidencia la necesidad de alinear regulaciones, incentivos y resultados reales. No basta con etiquetar un vehículo como “verde” si su impacto no respalda esa categoría.

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Entre la transición y la credibilidad

La transición hacia una movilidad baja en carbono es innegociable. Sin embargo, el camino no puede construirse sobre métricas optimistas que no resisten la prueba del uso cotidiano. El debate sobre el gasto de gasolina en híbridos no es solo técnico; es un asunto de confianza pública y coherencia regulatoria.

Si la industria automotriz aspira a liderar el cambio climático desde la innovación, deberá fortalecer sus estándares de medición y comunicación. Solo con datos transparentes y políticas alineadas con la realidad será posible evitar que la promesa de los híbridos enchufables se convierta en una promesa rota.

Niagara Bottling México firma convenio para fortalecer el Centro de Salud de Zacoalco de Torres, Jalisco

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Niagara Bottling México firmó un convenio de colaboración con el Organismo Público Descentralizado Servicios de Salud Jalisco (OPD SSJ) para impulsar la remodelación y equipamiento del Centro de Salud de Zacoalco de Torres, con una inversión de hasta 10 millones de pesos.

El acto se llevó a cabo en la Secretaría de Salud del Estado de Jalisco y contó con la presencia del Secretario de Salud, Héctor Raúl Pérez Gómez; Héctor Hugo Bravo, Director General del OPD Servicios de Salud Jalisco; Nancy Toscano, Presidenta de Zacoalco de Torres; así como los directivos de Niagara Bottling México, Miguel Ángel Flores, Vicepresidente Internacional y Expansión, y Luis Julián Hernández, Director Senior de Asuntos Públicos y Sustentabilidad.

La iniciativa tiene como objetivo fortalecer la capacidad de atención médica, mejorar la infraestructura existente y ampliar el acceso a servicios de salud de calidad para las familias de Zacoalco de Torres y comunidades cercanas. El proyecto contempla trabajos de adecuación, modernización y equipamiento en áreas prioritarias para elevar la calidad y oportunidad de la atención.

Esta iniciativa forma parte de una inversión de $30 millones de pesos en proyectos comunitarios en salud e infraestructura pública en los próximos 3 años que la compañía tiene contemplada realizar en esta entidad.

El convenio firmado con el OPD Servicios de Salud Jalisco es resultado del trabajo coordinado con autoridades estatales y municipales, así como del diálogo cercano con la comunidad. Niagara reconoció de manera especial el liderazgo del Dr. Hugo Bravo, Director General del OPD Servicios de Salud Jalisco, por su acompañamiento técnico y las gestiones realizadas para estructurar el proyecto y asegurar su correcta implementación.

Niagara Bottling México

“Nuestra operación en Jalisco está basada en un compromiso de largo plazo con el desarrollo regional. Desde nuestra llegada al estado en 2025, hemos impulsado un modelo de crecimiento que combina inversión productiva, generación de empleo y colaboración institucional”, afirmó Miguel Ángel Flores, Vicepresidente Internacional y Expansión de Niagara Bottling México.

“Estamos convencidos de que la innovación únicamente tiene sentido cuando se traduce en bienestar real y accesible para las personas. Por eso, así como invertimos en eficiencia, tecnología y sostenibilidad dentro de nuestras plantas, también impulsamos proyectos que atienden necesidades prioritarias en las comunidades donde estamos presentes”, señaló Luis Julián Hernandéz, Director Senior de Asuntos Públicos y Sustentabilidad de Niagara Bottling México.

Niagara opera bajo un modelo altamente eficiente, incorporando más de un 80% del agua utilizada directamente al producto final, utilizando 100% energía renovable y reciclando el 99% de sus residuos. Esta lógica de eficiencia y responsabilidad ambiental es la misma que guía sus iniciativas sociales: hacer más con menos y generar impacto tangible.

Poderosa MX regresa con una red de 500 expertas lista para cerrar la brecha en el sector corporativo

Poderosa MX, la plataforma de negocios y liderazgo femenino fundada por Dany González, anunció oficialmente su nueva etapa de expansión y el despliegue de su estrategia global para este año. La red, que nació en 2020 y ha evolucionado como un motor de visibilidad para la mujer en América Latina, presentó su hoja de ruta para el año en curso, destacando la formación de una comunidad de más de 500 conferencistas internacionales decididas a ocupar espacios corporativos que históricamente han tenido baja representación femenina.

La agenda 2026 de Poderosa MX arranca con una fuerte presencia corporativa, confirmando eventos con empresas globales como HITACHI para integrar el talento femenino en entornos competitivos. El despliegue también incluye talleres digitales de liderazgo y culminará con el Poderosa’s Camp 2026, un espacio de inmersión diseñado para acelerar proyectos de negocio y fortalecer el networking internacional de la red.

Como parte de su compromiso con el impulso de nuevas voces, la red anunció apoyo integral a Natalia Campos, una joven de 20 años aceptada por la ONU en Nueva York para participar en la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer. Poderosa MX liderará una iniciativa de fundraising para respaldar su participación, reafirmando que la plataforma funciona como un sistema de soporte real para el crecimiento profesional en todas sus etapas.

Poderosa MX

Esta nueva visión se sustenta en la experiencia de figuras como Ana Paola Villegas, Toni Torres y Alejandra Luzardo, quienes forman parte activa de esta red. En el marco del relanzamiento de la plataforma, las especialistas profundizaron en temas críticos como la importancia de que las mujeres posean capital a su nombre como herramienta de libertad personal, la vigencia profesional tras décadas de carrera y el diseño de un roadmap de vida que integre lo personal con lo profesional sin perder el propósito.

“No nos falta talento, nos falta visibilidad estratégica”, puntualizó Dany González, fundadora de Poderosa MX. Al conectar a más de 500 especialistas con sectores estratégicos y grandes corporativos, la plataforma busca desmantelar el monopolio de voz masculino en los negocios, sustituyendo las limitaciones de representación por una oferta real de expertas preparadas para liderar cualquier industria.

Poderosa MX inicia este ciclo no solo como una comunidad de networking, sino como un agente de cambio que garantiza que las metas de las mujeres cuenten con el respaldo de una red sólida, profesional y con alcance internacional.

Casa de la Amistad rebasa los 16,000 tratamientos para niñas, niños y jóvenes con cáncer en México

Casa de la Amistad presentó su Informe Anual de Resultados 2025, año en el que superó los 16,000 tratamientos otorgados y consolidó su papel como uno de los principales aliados del sistema de salud pública en la atención oncológica pediátrica en México. 

Durante este periodo, la institución brindó 722 nuevos tratamientos oncológicos y surtió más de 8,100 recetas médicas, contribuyendo a garantizar la continuidad terapéutica de pacientes de escasos recursos. Actualmente, apoya al 50% de los menores atendidos en el sector salud pública, fortaleciendo la detección oportuna y el apego al tratamiento.

“En Casa de la Amistad estamos convencidos de que hablar de cáncer es hablar de vida. Cada tratamiento y cada apoyo integral representan una oportunidad para que niñas, niños y jóvenes continúen su historia y puedan reintegrarse a sus proyectos personales y familiares”, señaló Lorenza Mariscal, presidenta del patronato de la fundación.

Como parte de su modelo biopsicosocial, que complementa la atención médica con apoyo emocional, social y educativo, el albergue de Casa de la Amistad brindó más de 36 mil estancias durante 2025, alcanzando 92% de ocupación y ofreciendo servicios gratuitos como alimentación, traslados hospitalarios y acompañamiento integral. Además, programas educativos como el Aula de Paz beneficiaron a 223 usuarios, contribuyendo a que los pacientes mantengan su desarrollo académico durante el tratamiento.

Casa de la Amistad

Estos avances fueron posibles gracias al trabajo coordinado con una red de 30 hospitales en el país y alianzas estratégicas como el programa PrOFILE México con St. Jude Children’s Research Hospital, institución especializada en la atención e investigación del cáncer infantil y adolescente con sede en Tennessee, Estados Unidos, orientada a elevar los índices de sobrevida del cáncer infantil. Durante el año también se celebraron 15 Toques de Campana, ceremonias que simbolizan la conclusión del tratamiento y el inicio de una nueva etapa para los pacientes.

“El impacto alcanzado en 2025 refleja el esfuerzo conjunto de hospitales, aliados, voluntarios y donantes. De cara al 2030, buscamos fortalecer nuestro alcance, perfeccionar nuestros sistemas de medición y seguir generando soluciones que permitan salvar más vidas”, afirmó el Ingeniero Leonardo Arana, Director de Casa de la Amistad.

Con más de tres décadas de trayectoria, la organización reafirma su compromiso de brindar atención integral y gratuita a niñas, niños y jóvenes con cáncer de bajos recursos, impulsando un modelo que transforma la atención oncológica pediátrica en México.

Para conocer más sobre el Informe Anual de Resultados 2025, consulta: casadelaamistad.org.mx 

IA y armas de destrucción masiva: la brecha de seguridad que preocupa al mundo

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En 2023, el exinspector de la ONU Rocco Casagrande llegó al Edificio de la Oficina Ejecutiva Eisenhower, junto al Ala Oeste de la Casa Blanca, con un pequeño contenedor sellado. Dentro había tubos de ensayo con componentes que, combinados correctamente, podían desencadenar una pandemia mortal. No era un ejercicio de ficción ni un simulacro académico. Era una demostración tangible del nuevo rostro del riesgo tecnológico. Y el mensaje era claro: las barreras para diseñar amenazas biológicas ya no son las mismas.

Según su testimonio, un chatbot de inteligencia artificial no solo proporcionó la receta, sino que sugirió condiciones climáticas y posibles objetivos. La escena fue un golpe de realidad para funcionarios de seguridad. La conversación sobre IA dejó de ser únicamente ética o económica. Se transformó en un debate urgente sobre armas de destrucción masiva y la velocidad con la que la tecnología puede amplificar amenazas globales.

La nueva frontera de las armas de destrucción masiva

De acuerdo con un artículo de TIME, el caso expuesto por Casagrande no demuestra que la IA sea intrínsecamente maliciosa, pero sí que puede reducir drásticamente la curva de aprendizaje para desarrollar armas de destrucción masiva. Lo que antes requería años de formación especializada y acceso restringido a información técnica, hoy puede simplificarse mediante sistemas capaces de sintetizar conocimiento complejo en segundos.

El riesgo no reside únicamente en la generación de datos científicos, sino en la capacidad de integrar variables estratégicas: logística, clima, evasión de controles. Esta convergencia de información convierte a la IA en un acelerador de amenazas potenciales. El debate ya no es hipotético; es estructural.

comportamiento del consumidor

Más allá del “terrorista solitario”: otros escenarios invisibles

El ecosistema actual de seguridad se ha centrado en el escenario de un actor aislado intentando crear un “virus pandémico”. Sin embargo, esta narrativa puede ser reductiva. Las amenazas estatales o de grupos organizados quedan subestimadas cuando el análisis se enfoca en un único modelo de riesgo.

Además, los procesos técnicos para fabricar explosivos improvisados, agentes químicos o biológicos no transmisibles son distintos. La construcción y despliegue de un agente como el gas sarín no sigue la misma lógica que la manipulación de un virus. Si la supervisión de la IA solo detecta señales de “apocalipsis biológico”, otras amenazas pueden avanzar sin levantar alertas.

Los compromisos internacionales y sus límites

En la Cumbre de Seúl sobre Seguridad de IA, empresas tecnológicas suscribieron compromisos para mitigar riesgos en el espectro químico, biológico, radiológico, nuclear y explosivo (QBRNe). Estos esfuerzos reflejan liderazgo y una preocupación real por la gobernanza responsable.

Sin embargo, algunas compañías han retrocedido en la profundidad de sus evaluaciones públicas. Aunque publican pruebas sobre riesgos pandémicos, omiten detalles sobre capacidades relacionadas con ataques químicos o explosivos. Esa omisión deja un vacío crítico en el análisis integral de riesgos vinculados a armas de destrucción masiva.

El mayor problema no es la ausencia total de medidas, sino su enfoque limitado. Si el sistema solo está diseñado para prevenir la próxima gran pandemia, puede ignorar amenazas “menores” que, aun así, podrían devastar comunidades enteras.

La IA avanzada no solo puede ayudar a diseñar componentes peligrosos; también puede sugerir rutas para eludir controles de exportación o borrar rastros digitales. Este punto ciego crea un entorno en el que actores maliciosos pueden experimentar con ataques químicos o explosivos mientras preparan escenarios biológicos más complejos.

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Silos de información: cuando nadie ve el panorama completo

Las empresas tecnológicas poseen datos sobre comportamientos sospechosos y conocimiento profundo de las capacidades de sus modelos. Los gobiernos, por su parte, cuentan con inteligencia clasificada y mecanismos regulatorios. Pero ambos operan en silos.

Esta fragmentación impide una comprensión holística del riesgo. Sin intercambio estructurado de información, la detección temprana se debilita. Y cuando se trata de amenazas potencialmente vinculadas a armas de destrucción masiva, cada retraso puede traducirse en consecuencias irreversibles.

Diplomacia, historia y responsabilidad compartida

Hace medio siglo, la comunidad internacional firmó la Convención sobre Armas Biológicas para prohibir el desarrollo de armas biológicas y toxínicas. Décadas antes, el Protocolo de Ginebra estableció límites al uso de armas químicas y biológicas en conflictos armados. Estos acuerdos demostraron que la cooperación global puede contener tecnologías devastadoras. Hoy, la IA exige un nivel similar de determinación. La historia ya nos enseñó que la inacción frente a riesgos previsibles tiene un costo humano incalculable.

La inteligencia artificial no creó la amenaza de las armas químicas o biológicas. Pero sí está transformando la manera en que podrían desarrollarse y desplegarse. La discusión no debe centrarse únicamente en escenarios apocalípticos, sino en una gama completa de riesgos que evolucionan con rapidez.

Si diseñamos sistemas que solo reaccionan ante señales extremas, ignoraremos las advertencias tempranas que preceden a las crisis. La responsabilidad recae en gobiernos, empresas y sociedad civil para construir alianzas que integren datos, inteligencia y supervisión ética. En una era radicalmente distinta, necesitamos la misma valentía colectiva que permitió prohibir las peores armas del siglo XX, antes de que la historia vuelva a repetirse.