¿Será verdad que los seres humanos somos sólo veletas movidas por el viento de nuestros genes o del manipuleo por parte de aquéllos que nos conocen mejor que nosotros mismos? En muchas novelas, comics y películas, los “malos” se caracterizan por pretender el sometimiento de la humanidad, por convertir a las personas en robots que, a cambio de una aparente felicidad, hagan lo que sus amos quieren.
Lo que preocupa es que algunas organizaciones ven con buenos ojos la posibilidad de crear este nuevo “mundo feliz“, en el que tanto los clientes como los colaboradores respondan positivamente a los estímulos de diferentes clases que programen su conducta, preferencias, manera de trabajar, y los conviertan en máquinas de productividad o de consumo, según sea el caso.
En un mundo en el que también está surgiendo con gran fuerza el tema de los valores, la ética, la responsabilidad social, estas dos tendencias parecieran contraponerse: el mundo feliz contra el mundo libre, el mundo de la zanahoria contra el mundo de la capacidad para decidir lo que se considere mejor, el mundo del bienestar contra el mundo de la responsabilidad y del desarrollo integral.
Reforma, “Perfiles y Rasgos”, Empresas, p. 2




Odio a esas empresas que llaman para informarte que existe la posibilidad de que contraten un outsourcing de RS y que si uno está interesado, por favor acuda determinado día y hora para escuchar los planteamientos; después habrá que presentar una propuesta y la compañía en cuestión, escogerá la mejor. Odio esas prácticas… aunque me odio más a mí cuando asisto. Así que lo hice… sería interesante ver cuántos mordemos el anzuelo.















