Sin pecar de ilusos o de catastrofistas, si podemos ver que algo ha salido mal, es decir el problema económico y la falta de crecimiento económico no es una ilusión óptica existe y nos está afectando a todos en menor o mayor grado. Cada día son más los que pierden su empleo y cada día tenemos menos posibilidades de generar nuevos empleos.
Existe muchos teóricos de diversas disciplinas que dan explicaciones a lo que estamos viviendo, y estas van desde las ilusiones económicas, hasta los fraudes maquinados casi a la perfección, pasando por los complots y la desmoralización social como causas de lo que estamos viviendo. No quiero en esta corta nota teorizar más sobre el hecho, sin embargo, si quiero proponer una reflexión sobre el “derecho de apostar”, algo que ya Hans Jonas (Jonas, 1995) había promovido como una traducción del imperativo Kantiano que reza: “Obra de tal modo que los efectos de tu acción sean compatibles con la permanencia de una vida humana auténtica en la Tierra” como traducción a nuestra era de la filosofía de Kant.











