SpaceX pone a Starship en órbita, pero ¿cuál es el costo ambiental de este hito?

Este 28 de septiembre SpaceX logró poner en órbita terrestre a Starship durante su decimocuarta prueba de vuelo, un avance clave para el objetivo de Elon Musk de desarrollar un sistema espacial completamente reutilizable. La misión alcanzó una altitud aproximada de 275 kilómetros, comenzó el despliegue de 26 satélites Starlink V3 y puso a prueba nuevas mejoras en el escudo térmico de la nave.

El hito tecnológico, sin embargo, ocurre en paralelo con una pregunta que resulta cada vez más relevante para la agenda ESG: ¿qué costos ambientales genera hacer posibles lanzamientos espaciales cada vez más frecuentes? En el caso de SpaceX, organizaciones ambientalistas y comunidades han documentado impactos asociados con residuos, ruido, alteraciones de ecosistemas y daños vinculados con las pruebas de Starship en el sur de Texas y zonas de Tamaulipas.

¿Qué es Starship y por qué su vuelo es un hito para SpaceX?

Starship es el sistema de lanzamiento espacial desarrollado por SpaceX para transportar personas y carga al espacio y, a largo plazo, apoyar misiones a la Luna y Marte. Está compuesto por dos elementos: la nave Starship, que viaja en la parte superior, y el propulsor Super Heavy, encargado de impulsarla durante el despegue. Ambos fueron diseñados para ser reutilizables, una característica central del proyecto para reducir el costo de los lanzamientos y aumentar su frecuencia.

Hasta ahora, las pruebas de Starship habían utilizado trayectorias suborbitales, es decir, vuelos que no alcanzaban la velocidad necesaria para permanecer en órbita y que estaban diseñados para regresar a la Tierra después de recopilar datos. La decimocuarta prueba cambió ese escenario: por primera vez, Starship logró alcanzar la órbita terrestre, a una altitud aproximada de 275 kilómetros.

La diferencia es relevante porque llegar al espacio no es lo mismo que entrar en órbita. Para mantenerse alrededor de la Tierra, una nave necesita conservar una velocidad cercana a los 28,000 kilómetros por hora. El vuelo también permitió probar nuevas mejoras en el escudo térmico de Starship y desplegar por primera vez 26 satélites Starlink V3, con una capacidad conjunta de aproximadamente 26 Tbps, alrededor de 20 veces superior a la de los Starlink V2 mini lanzados mediante Falcon 9.

El resultado representa un avance importante para el objetivo de SpaceX de convertir Starship en un sistema de lanzamiento completamente reutilizable y con capacidad para realizar misiones de mayor frecuencia. Pero precisamente esa posibilidad de escalar los lanzamientos vuelve relevante otra pregunta: ¿cuál es el impacto ambiental de SpaceX cuando este modelo comienza a operar a una escala mayor?

México: un caso para dimensionar el impacto ambiental de SpaceX

Si bien la reutilización puede reducir la cantidad de hardware necesario por misión, no elimina automáticamente los impactos ambientales de lanzar vehículos espaciales. La cercanía de Starbase, en Boca Chica, Texas, con la frontera mexicana permite observar algunos de estos impactos más allá de territorio estadounidense.

De acuerdo con fuentes del gobierno de México, las pruebas y lanzamientos de Starship, han generado una lluvia de residuos y otras afectaciones sobre el territorio del Golfo de México, como delta del Río Bravo, Playa Bagdad, cerca de Matamoros, Ejido La Burrita y El Mezquital, así como en áreas de relevancia ecológica como la Laguna Madre. Entre los residuos y afectaciones reportada se encuentran:

  • Restos metálicos, plásticos y otros materiales después de explosiones o reingresos.
  • Fragmentos de cohetes y componentes que llegan al océano o a las costas.
  • Vegetación quemada y alteraciones del suelo.
  • Ruido y vibraciones capaces de modificar el comportamiento de la fauna.
  • Riesgos para ecosistemas costeros y marinos cercanos a las zonas de lanzamiento.
  • Emisiones asociadas con las operaciones de lanzamiento y el uso de combustibles.

No obstante, estos elementos no representan simplemente basura convencional. Su presencia introduce materiales industriales en playas, suelo y ambientes marinos donde pueden convertirse en un riesgo físico para la fauna y requieren labores de identificación, retiro y disposición. En el caso de Starship, además, la escala importa. La compañía está desarrollando uno de los sistemas de lanzamiento más grandes y potentes jamás construidos, con la expectativa de realizar operaciones repetidas. Por ello, para evaluar el impacto ambiental de SpaceX no basta con analizar un lanzamiento individual: también es necesario considerar los efectos acumulativos de una actividad que pretende multiplicar la frecuencia de vuelos.

¿Qué daños ambientales se han identificado en Tamaulipas?

El caso mexicano también permite observar que el impacto ambiental de SpaceX tiene distintas dimensiones y no se limita a los residuos visibles. También se ha identificado vegetación quemada y contaminación del suelo. A esto se suman los efectos del ruido y las vibraciones producidos durante los lanzamientos.

Pescadores locales han reportado niveles elevados de ruido, mientras que la información recopilada señala que las aves pueden reaccionar ante las vibraciones y el sonido. A partir de estas observaciones se han identificado distintos riesgos ambientales que requieren seguimiento:

  • Fauna: desplazamiento de aves, cambios en el comportamiento y posibles riesgos físicos derivados del contacto con residuos.
  • Ecosistemas marinos: potencial afectación de peces y otros organismos por residuos y alteraciones físicas del entorno.
  • Suelo: compactación y contaminación asociada con la presencia de materiales y residuos.
  • Agua: posible aumento de turbiedad derivado de la alteración física de los terrenos.
  • Vegetación: daños y áreas quemadas después de determinados incidentes.
  • Hábitat: perturbaciones acústicas que pueden modificar temporalmente el uso de determinadas zonas por parte de la fauna.

Es importante distinguir estos riesgos de los daños que ya han sido identificados directamente. La existencia de residuos, vegetación quemada y contaminación del suelo está documentada en las operaciones señaladas; otros efectos, como cambios prolongados en poblaciones de fauna, requieren estudios específicos para determinar su magnitud y duración.

Explosiones, manglares y tortugas: los episodios que han encendido las alertas

Algunos incidentes permiten observar con mayor claridad por qué las comunidades y organizaciones ambientales han cuestionado las operaciones de Starship.

En junio de 2025, una explosión ocurrida en un banco de pruebas cercano a la frontera fue señalada por Greenpeace como un incidente que provocó la quema de manglares del lado mexicano. La importancia ambiental de este episodio radica en que los efectos de una prueba espacial pueden extenderse más allá de las instalaciones donde ocurre el evento.

Otro caso señalado por Greenpeace y la organización local Conibio Global corresponde a Playa Bagdad, donde testimonios recopilados por ambas organizaciones apuntan a que más de 800 crías de tortuga no pudieron realizar su proceso de anidación después de uno de los lanzamientos.

Ese dato debe entenderse como una denuncia documentada por dichas organizaciones y no como una medición independiente de todas las afectaciones sobre la población de tortugas. Sin embargo, ilustra un aspecto relevante de la discusión: cuando las operaciones espaciales ocurren cerca de ecosistemas costeros, la evaluación ambiental también debe considerar especies que utilizan esas zonas durante periodos específicos de reproducción o anidación.

El impacto ambiental de SpaceX también plantea un problema de gestión

El caso de Tamaulipas muestra por qué el debate no debería reducirse a si un cohete explota o consigue completar su misión. Para una empresa cuyo objetivo es aumentar la frecuencia de los lanzamientos, la pregunta ambiental también es qué ocurre cuando determinados impactos se repiten.

Desde una perspectiva ESG, existen al menos cuatro dimensiones que deberían acompañar la expansión de Starship:

Prevención. Reducir la probabilidad de explosiones, dispersión de residuos y daños a ecosistemas.

Monitoreo. Medir de manera sistemática e independiente la calidad del suelo, agua y aire, además de ruido, biodiversidad y comportamiento de la fauna.

Remediación. Retirar residuos, reparar los daños identificados y restaurar los ecosistemas afectados cuando sea necesario.

Transparencia. Informar sobre incidentes, materiales liberados, zonas afectadas y resultados de los programas de monitoreo.

A esto se suma una quinta dimensión especialmente relevante en este caso: la responsabilidad transfronteriza. Cuando una operación ubicada en un país genera residuos o posibles afectaciones ambientales en otro, la gestión del impacto no puede limitarse al territorio donde se encuentra la plataforma de lanzamiento.

Innovación espacial y responsabilidad ambiental tienen que avanzar juntas

El éxito de Starship demuestra la capacidad tecnológica de SpaceX para acercarse a un sistema de lanzamiento orbital reutilizable y de mayor escala. También abre una nueva etapa para Starlink y para las futuras misiones lunares y marcianas de la compañía.

Pero el impacto ambiental de SpaceX plantea una cuestión que será cada vez más difícil separar de su éxito tecnológico: qué ocurre con los ecosistemas cuando una actividad espacial deja residuos, ruido o daños en las comunidades y territorios que rodean sus operaciones.

Para los líderes ESG, el caso ofrece una lección que va más allá de SpaceX. La innovación no elimina la necesidad de gestionar externalidades; de hecho, cuando una tecnología está diseñada para escalar rápidamente, la gestión ambiental debe escalar con ella.

El desafío para SpaceX no consiste únicamente en demostrar que Starship puede llegar al espacio y regresar. También consiste en demostrar que el costo ambiental de hacerlo puede medirse, prevenirse, reducirse y, cuando exista un daño inevitable, repararse. Ahí es donde el éxito tecnológico comienza a convertirse también en una cuestión de responsabilidad corporativa.

¿Qué papel juegan los créditos de carbono para alcanzar cero emisiones netas?

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Alcanzar cero emisiones netas se ha convertido en uno de los objetivos centrales de las estrategias climáticas corporativas, pero para muchas empresas reducir todas sus emisiones dentro de la propia operación sigue siendo un desafío. En ese escenario, los mercados voluntarios de carbono buscan cubrir parte de la brecha mediante proyectos que evitan, reducen o remueven emisiones fuera de los límites directos de una organización.

Un nuevo estudio de Climate Impact Partners (CIP) muestra hasta qué punto esta herramienta está ganando relevancia entre los responsables corporativos de cambio climático, pero también revela una paradoja: las empresas que utilizan créditos de carbono reportan beneficios climáticos y comerciales, mientras cada vez menos se sienten cómodas hablando públicamente de ellos.

¿Qué papel juegan los créditos de carbono en las estrategias de cero emisiones netas?

El informe Setting the Standard: The Civil Society Perspective encuestó a 600 altos responsables de decisiones climáticas en Reino Unido y Estados Unidos. Entre quienes utilizan o planean utilizar créditos de carbono, 81% considera que son esenciales para alcanzar los objetivos de cero emisiones netas de su organización.

La percepción tampoco parece limitarse al corto plazo. 66% considera que los créditos seguirán siendo cruciales para sus planes durante los próximos seis años.

Esto no significa que los créditos sustituyan la reducción de emisiones propia. Su relevancia está en complementar una estrategia climática cuando existen emisiones que todavía no pueden eliminarse mediante cambios operativos, tecnológicos o de cadena de suministro.

Para los líderes ESG, la distinción es fundamental: incorporar créditos de carbono no debería significar reducir la presión por descarbonizar el negocio, sino definir qué emisiones puede eliminar realmente la empresa, cuáles son más difíciles de abatir y qué papel pueden desempeñar mecanismos externos de compensación o contribución climática.

créditos de carbono

La calidad pesa más que el precio

Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es el cambio en los criterios de compra. 84% de los compradores actuales afirma que prioriza la calidad de los créditos sobre el precio.

La cifra apunta a una evolución del mercado: para las empresas, adquirir créditos ya no consiste únicamente en encontrar una alternativa relativamente económica para abordar sus emisiones. La integridad ambiental del proyecto, la trazabilidad y la credibilidad de las afirmaciones asociadas al crédito adquieren un peso mayor.

Esto resulta especialmente importante ante el escrutinio que ha acompañado al mercado voluntario de carbono. Una estrategia corporativa que utilice créditos de baja calidad puede generar un riesgo reputacional superior al beneficio climático que busca comunicar.

Por ello, una cartera corporativa debería considerar aspectos como:

  • Calidad e integridad ambiental de los proyectos.
  • Verificación independiente de los resultados.
  • Trazabilidad sobre el destino y uso de los créditos.
  • Claridad sobre qué emisiones se están abordando.
  • Coherencia entre la compra de créditos y los objetivos internos de reducción.

Los créditos de carbono también están generando valor empresarial

El estudio de CIP plantea otro hallazgo relevante para las áreas de sostenibilidad: los compradores no están reportando únicamente beneficios ambientales.

90% de las empresas que compran créditos afirma que estos contribuyeron al cumplimiento de sus objetivos organizacionales durante los últimos 12 meses. Entre los beneficios reportados se encuentran:

  • 38%: mayor confianza en la marca.
  • 37%: crecimiento de los ingresos.
  • 36%: mejora de la reputación.
  • 35%: beneficios en captación de clientes.
  • 48% de las empresas B2C: mejoras en retención y fidelización de clientes.
SpaceX, la compañía aeroespacial de Elon Musk, el hombre más rico del mundo y que podría convertirse en los próximos meses en el primer trillonario, persigue un ambicioso sueño: llevar a la humanidad a la Luna y Marte. Para lograrlo, desarrolló su programa de cohetes Starship. Te contamos por qué las incursiones espaciales de este multimillonario están dañando el medio ambiente y quién debería pagar el costo ambiental.

Desde junio de 2023, SpaceX desde su base en Boca Chica, Texas, a escasos kilómetros de la frontera con México, cerca de Matamoros, comenzó a lanzar basura espacial a territorio mexicano. El resultado fue un grave daño para las comunidades y ecosistemas de Tamaulipas. 

Las operaciones de los cohetes Starship han generado una lluvia de escombros y basura espacial como restos de cohetes, plásticos, metales que están contaminando el Golfo de México. Este fenómeno está afectando las playas, la vegetación circundante y ocasionó la muerte de cientos de especies, entre éstas más de 800 tortugas bebés que no pudieron desovar en Playa Bagdad después de uno de los lanzamientos, de acuerdo con información recopilada por Greenpeace y testimonios compartidos por la organización local Conibio Global.

¿Qué causa los desechos de SpaceX?
Images around SpaceX’s Starbase facility near Brownsville, Texas recently.  

On April 20, 2023 the most powerful rocket in the world exploded minutes into a test flight, after launching from Boca Chica, Texas.

Called Starship, the SpaceX rocket took off around 9:33 a.m. Eastern time and made it about four minutes into its flight. But when it came time for the Starship spacecraft to separate from the Super Heavy first stage booster, the two parts—still connected—exploded into smoke.
Fuentes gubernamentales estiman que desde 2019, se han registrado al menos 16 pruebas y lanzamientos del programa Starship. En al menos 9 de ellos se identificaron restos de cohetes en territorio mexicano. Los desechos provienen de explosiones durante el despegue o en el reingreso a la atmósfera, así como de caídas de componentes directamente en el océano. 

Una de las principales zonas afectadas es la Playa Bagdad, cerca de Matamoros. Aunque también el Ejido La Burrita, El Mezquital, y algunas zonas de las aguas del Golfo de México resultaron afectadas. Además de áreas protegidas como Laguna Madre y delta del Río Bravo.

Entre los escombros encontrados en las costas de Tamaulipas y en el fondo marino, se encuentran: 

• Tanques de gas

• Láminas de acero y piezas de aluminio

• Fragmentos de plástico y residuos sólidos de color negro con apariencia de caucho

• Material sintético blanco, posiblemente del recubrimiento térmico del cohete

• Tanques cilíndricos metálicos identificados como parte del sistema de propulsión o contraincendios

• Propulsores del tamaño de un camión grande localizados en el fondo marino

SpaceX México: ¿qué daños hay?
El impacto de las operaciones de SpaceX no es una abstracción. Las consecuencias en territorio mexicano están documentadas  por organizaciones civiles y varios reportes de medios locales y nacionales.

Firefighters set a backfire to try to save cabins near Shirley Meadow as the French Fire grows, destroying homes and properties amid record wildfires and worsening drought conditions across the West on August 22, 2021 near Wofford Heights, California. Large portions of the West are now classified as being in "exceptional drought", the most extreme drought category.
The French wildfire in Kern County is now one of the largest wildfires actively burning in the state. It has been burning in the Lake Isabella area for a week and is now at 20,678 acres and 19% contained.
Las operaciones gubernamentales en el sitio han identificado: desechos metálicos y plásticos, vegetación quemada y contaminación del suelo. Aunque no identificaron efectos en las aves, durante el lanzamiento, algunas reaccionaron por el ruido y vibraciones generadas.

Asimismo, algunos pescadores locales reportaron la percepción de alto ruido. Esto podría causar alteración en los patrones de uso del hábitat con efectos acumulativos por lanzamientos regulares.

El problema se agrava debido al estrés acústico que podría producir desplazamiento de aves, muerte de peces, efectos en el comportamiento de la fauna, riesgo físico para la fauna por desechos plásticos y metálicos, compactación del suelo y turbiedad en agua.

El área de impacto no es una zona desértica, sino un ecosistema de incalculable valor. SpaceX no solo contamina esta área desde la distancia, estableció una presencia física directa. El riesgo no es teórico, en junio de 2025, una de sus naves explotó en un banco de pruebas muy cercano a la frontera, quemando manglares del lado mexicano, según información recopilada por Greenpeace.

El conflicto escaló a una crisis de soberanía cuando, según testimonios que recopiló Conibio, en Playa Bagdad aparecieron letreros con la leyenda “Área Restringida” presuntamente pertenecientes al Departamento de Defensa de los Estados Unidos, instalados por personas que cruzaron desde Texas. La Secretaría de Marina tuvo que intervenir para retirar los señalamientos.

El proyecto de exploración espacial del hombre más rico del mundo, Elon Musk, está causando un daño ambiental tangible  en México. La promesa de un futuro en las estrellas no puede construirse sobre la destrucción de los ecosistemas aquí en la Tierra.

créditos de carbono

Los resultados también varían según el modelo de negocio. 43% de las empresas B2C reportó incrementos directos en ingresos, mientras que las compañías B2B recurren en mayor medida a los créditos para gestionar riesgos climáticos.

Esto ofrece una lectura relevante para los responsables ESG: la acción climática puede dejar de gestionarse como un presupuesto aislado de sostenibilidad cuando está vinculada con variables del negocio como confianza, adquisición de clientes, reputación e ingresos.

¿Por qué las empresas están dejando de hablar de sus créditos de carbono?

Aquí aparece la paradoja central del estudio.

Aunque los compradores reportan resultados positivos, solo 22% se siente seguro hablando públicamente sobre sus compras de créditos de carbono. Además, 69% afirma haber reducido o detenido sus comunicaciones públicas sobre estas adquisiciones debido al escrutinio de los medios.

La principal barrera interna también es reveladora: 58% de los responsables de decisiones climáticas identifica la ansiedad reputacional como una de las principales preocupaciones antes de comprar créditos de carbono.

El resultado es un mercado en el que las empresas pueden estar actuando más de lo que comunican.

Para CIP, este silencio genera un problema colectivo: si las compañías que compran créditos no comparten sus experiencias, los potenciales compradores disponen de menos casos visibles para evaluar el mercado. La falta de ejemplos públicos puede, a su vez, alimentar la cautela de otras empresas e inversionistas.

Desde una perspectiva ESG, esto plantea una cuestión distinta al tradicional riesgo de greenwashing: el temor a comunicar puede terminar dificultando que las empresas expliquen correctamente estrategias climáticas legítimas.

¿Cómo pueden comunicar los créditos de carbono sin aumentar el riesgo de greenwashing?

La respuesta que plantea CIP está en fortalecer la evidencia detrás de las afirmaciones corporativas. 94% de los altos responsables de decisiones consultados recibiría positivamente una declaración clara y creíble a nivel de producto que demostrara el apoyo voluntario a proyectos de carbono de alta calidad.

La recomendación implícita es pasar de mensajes generales a afirmaciones verificables: explicar qué proyecto se financió, qué estándar utilizó, cómo fue verificado y cuál es exactamente la contribución climática realizada.

También es relevante diferenciar entre reducir emisiones y financiar acción climática mediante créditos. Presentar ambas acciones como equivalentes puede generar confusión sobre el desempeño real de una empresa.

Para un líder ESG, una estrategia sólida requiere que los créditos estén integrados en una jerarquía climática clara:

primero reducir las emisiones propias; después abordar las emisiones residuales difíciles de eliminar; y comunicar por separado las contribuciones climáticas realizadas mediante proyectos externos.

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El reto para los líderes ESG: usar créditos sin convertirlos en sustituto de la descarbonización

El estudio de CIP ofrece una señal clara sobre la maduración del mercado: entre quienes ya participan, los créditos de carbono son considerados una herramienta estratégica y la calidad está ganando prioridad frente al precio. Al mismo tiempo, el miedo a las críticas está reduciendo la disposición de las empresas a explicar públicamente sus decisiones.

La oportunidad para los líderes ESG está en resolver ambas cuestiones simultáneamente. Los créditos de carbono pueden formar parte de una estrategia de cero emisiones netas, pero su valor depende de cómo se seleccionan, verifican, integran en la estrategia climática y comunican.

En lugar de tratarlos como una salida rápida para las emisiones corporativas, las empresas pueden utilizarlos como una herramienta complementaria dentro de una estrategia más amplia de descarbonización. Y cuando exista evidencia suficiente para respaldar las afirmaciones, comunicarla con transparencia puede contribuir a que el mercado deje de moverse entre dos extremos: el uso acrítico de créditos y el silencio absoluto sobre ellos.

De desecho del maíz a recurso: investigadores mexicanos transforman el nejayote en agua y energía  

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El nejayote, agua residual generada durante la nixtamalización del maíz -el proceso tradicional de cocción del grano con agua y cal- , podría dejar de ser un desecho para convertirse en una fuente de energía, agua reutilizable y materiales con valor. 

Investigadores de la Escuela de Ingeniería y Ciencias (EIC) del Tecnológico de Monterrey, en colaboración con el Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), desarrollaron un sistema modular que permite tratar este residuo y aprovechar sus componentes para producir biogás o hidrógeno, recuperar agua y obtener nuevos subproductos. 

La solución busca atender un problema especialmente relevante para las tortillerías urbanas. Debido a su elevada carga de materia orgánica y concentración de calcio, el nejayote puede ser aproximadamente 20 veces más contaminante que el agua residual doméstica y resulta difícil de tratar mediante procesos biológicos convencionales. Al descargarse directamente en el drenaje, también puede contribuir a la acumulación de residuos e incrustaciones en las tuberías. 

Frente a este desafío, el equipo de la Escuela plantea cambiar la lógica tradicional de tratamiento; en lugar de limpiar el agua únicamente para desecharla, busca recuperar los recursos presentes en ella y reincorporarlos a distintos procesos productivos. 

El sistema comienza con el acondicionamiento del nejayote para retirar el exceso de calcio. Después, el agua residual pasa por un proceso biológico sin oxígeno, en el que la materia orgánica se transforma en gases con valor energético. Dependiendo del acondicionamiento previo, el proceso puede orientarse hacia la producción de biogás (compuesto por aproximadamente 70% de metano) o de hidrógeno. 

El biogás obtenido podría utilizarse nuevamente durante la cocción del maíz, creando un circuito de aprovechamiento dentro de la propia tortillería. Para un establecimiento pequeño, el equipo estima un potencial de reducción de entre 10% y 30% en el consumo de combustibles fósiles, dependiendo de sus características y condiciones de operación. 

El sistema fue probado a escala piloto en una tortillería de Puebla, donde alcanzó una remoción de 99% de la materia orgánica, 99% del calcio y entre 70% y 75% del nitrógeno presente en el agua residual. 

nejayote

Una vez tratada, el agua puede reutilizarse en actividades sin contacto humano directo, como el lavado de pisos y muros o el riego de áreas verdes. Por su parte, el calcio retirado mediante precipitación química permite obtener hidroxiapatita, un material con potencial para emplearse en aplicaciones como la elaboración de prótesis dentales. 

“Más que encontrar una forma distinta de desechar el nejayote, buscamos dejar de verlo como un residuo. Su composición permite recuperar energía, agua y materiales que pueden generar valor y contribuir a una producción de tortillas con menor impacto ambiental”, señaló Pabel Cervantes, profesor investigador del Núcleo de Clima y Sostenibilidad de la Escuela de Ingeniería y Ciencias del Tecnológico de Monterrey. 

La transformación de residuos y recursos biológicos en productos con valor ambiental, social y económico es uno de los principios de la bioeconomía. En este sentido, el sistema desarrollado por la Escuela de Ingeniería y Ciencias representa un ejemplo concreto de cómo la investigación científica puede trasladarse del laboratorio a una actividad productiva cotidiana y generar soluciones de economía circular. 

Este trabajo cobra especial relevancia rumbo a la Conferencia Anual 2026 de la Global Bioeconomy Alliance (GBA), que se realizará del 26 al 30 de octubre en el campus Monterrey del Tecnológico de Monterrey. Será la primera ocasión en que este encuentro internacional se celebre en América Latina y tendrá a la Escuela de Ingeniería y Ciencias como anfitriona. 

La conferencia reunirá a investigadores, académicos, representantes de la industria, autoridades, emprendedores y estudiantes de distintas regiones para intercambiar conocimiento y analizar cómo acelerar el desarrollo de soluciones basadas en la bioeconomía. Para la Escuela, también será una oportunidad de visibilizar la investigación que se desarrolla en México y su capacidad para responder a desafíos relacionados con sostenibilidad, economía circular y aprovechamiento de residuos. 

El proyecto es resultado de una colaboración de cinco años entre la Escuela de Ingeniería y Ciencias del Tec de Monterrey y el Instituto de Ingeniería de la UNAM. El trabajo conjunto recibió inversión de BBVA para continuar con su desarrollo y llevar la solución fuera del laboratorio. Además, fue reconocido en el Reto Nacional de Sostenibilidad y cuenta con una solicitud de patente relacionada con la integración del sistema completo. 

Con proyectos como este, la Escuela de Ingeniería y Ciencias refrenda su compromiso de transformar el conocimiento científico en soluciones aplicables a los desafíos ambientales y productivos del país. El desarrollo de esta tecnología abre la posibilidad de que una actividad tan cotidiana como la producción de tortillas avance hacia modelos más circulares, eficientes y sostenibles, al tiempo que posiciona a México como generador de innovación con relevancia global. 

Herbalife Family Foundation celebra más de 20 años de alianza con Albergue Infantil Los Pinos y entrega donación  

Por Fabián Muro

Herbalife Family Foundation (HFF), el brazo filantrópico de Herbalife, visitó el Albergue Infantil Los Pinos para celebrar más de dos décadas de colaboración y anunciar un donativo total de 45 mil dólares: 30 mil dólares destinados a fortalecer la labor de la institución, 5 mil dólares enfocados en acciones de bienestar y hábitos saludables y 10 mil dólares adicionales para la rehabilitación de una zona de tareas y computadoras, que brindará a niñas, niños y jóvenes mejores condiciones para estudiar, aprender y acceder a herramientas tecnológicas. 

Albergue Infantil Los Pinos brinda atención integral a niñas y niños en situación de vulnerabilidad identificados por el Sistema DIF Jalisco. La casa funciona como albergue de lunes a viernes: durante su estancia, las y los menores reciben alimentación, apoyo para cubrir sus gastos educativos, acompañamiento en tareas escolares y actividades para su desarrollo. De manera paralela, sus familias participan en programas de formación y fortalecimiento familiar, como la Escuela para Padres, con el objetivo de construir entornos más estables para su crecimiento. 

Los Pinos forma parte de Casa Herbalife, el programa global de Herbalife Family Foundation que colabora con organizaciones locales para ofrecer a niñas, niños y comunidades en situación de vulnerabilidad acceso a alimentación nutritiva, educación de calidad y hábitos de vida saludables. 

“Nuestro objetivo es trabajar junto con organizaciones que conocen las necesidades de las comunidades a las que sirven y contribuir a que puedan continuar y fortalecer su labor. Contar con espacios adecuados para estudiar, aprender y acceder a herramientas tecnológicas puede abrir nuevas oportunidades para las niñas, niños y jóvenes”, señaló Pooja Jhobalia-Pelham, Directora de Impacto Social de Herbalife. 

“El verdadero impacto se construye con constancia y, sobre todo, trabajando juntos. Esta relación de más de 20 años refleja algo que para nosotros es fundamental: generar alianzas que puedan crecer, fortalecerse y mantenerse en el tiempo”, afirmó Stephan Gratziani, CEO de Herbalife. 

“En Herbalife entendemos el bienestar de una manera integral. Por eso, nuestro compromiso no termina en lo que hacemos como compañía; también buscamos contribuir positivamente en las comunidades donde tenemos presencia”, destacó Jesús Álvarez, Director General de Herbalife México. 

Herbalife Family Foundation

La entrega simbólica del donativo estuvo a cargo de Mario Barreiro, en representación de la red de Distribuidores Independientes de Herbalife, cuyas aportaciones, junto con las de colaboradores de la compañía, hacen posible el trabajo de la fundación. 

“Cada apoyo que recibimos tiene un propósito muy concreto: fortalecer nuestra capacidad para acompañar a las niñas, niños y jóvenes que forman parte de esta comunidad. La nueva zona de tareas y computadoras significará nuevas herramientas y mejores condiciones para que puedan estudiar, aprender y desarrollar sus habilidades”, expresó José Moreno Braun, Presidente del Consejo de Los Pinos. 

Como parte de la visita, las y los asistentes recorrieron las instalaciones del albergue, conocieron su huerto y presenciaron una demostración de taekwondo, actividades que forman parte del día a día de la comunidad de Los Pinos. 

Álex Roca en México 

Por Aldo Farrugia

Desde hace varios años sigo muy de cerca la historia de Álex Roca. Como corredor, su historia me ha inspirado a desafiar mis propios límites; pero, sobre todo, como persona, me ha hecho cuestionarme muchas veces qué significa realmente decir “no puedo”. 

Álex tiene parálisis cerebral y una discapacidad física del 76%. Se comunica a través de lengua de signos adaptada y, contra muchos de los pronósticos que escuchó a lo largo de su vida, ha terminado maratones, triatlones y algunas de las pruebas deportivas más exigentes. Pero reducir su historia a sus logros deportivos sería quedarse muy corto. 

Álex habla de inclusión, de prejuicios, de la manera en la que miramos la discapacidad y de algo que me parece todavía más importante: de vivir plenamente. 

Desde 2023 tuve el sueño de poder traerlo a México. Lo intentamos entonces, pero por distintas circunstancias no fue posible. La idea, sin embargo, nunca se fue. 

Tres años después, finalmente sucedió. 

Álex vino por primera vez a México para participar en México Siglo XXI, el encuentro organizado por Fundación Telmex Telcel en el Auditorio Nacional frente a 10,000 beneficiados y compartiendo escenario con personalidades como Carlos Slim Domit, Justin Trudeau, Andrew Lloyd Webber, Charlize Theron, Rafael Márquez, Guillermo Ochoa y Javier “Vasco” Aguirre, entre muchos otros. 

Pero para mí, lo más especial de su visita sucedió también fuera del escenario. 

Durante esos días tuvimos la oportunidad de acompañar a Álex y a su esposa, Maricarme, por distintos lugares de la Ciudad de México. Y en cada uno de ellos pude dimensionar algo que desde las redes sociales es difícil de entender: el impacto que puede tener una persona cuando su historia logra conectar genuinamente con los demás. 

Uno de los momentos que más me marcó fue nuestra visita al CRIT Estado de México. 

Mientras recorríamos sus instalaciones, familias de niñas y niños que reciben atención ahí se acercaban a Álex. Querían conocerlo, tomarse una fotografía con él, abrazarlo o simplemente decirle unas palabras. 

Algunas personas le decían que era una inspiración para ellas; otras, para sus hijos o para algún familiar que vive con discapacidad.Ver esos abrazos fue maravilloso. 

Porque detrás de cada uno había una historia diferente, pero también un mensaje en común: ver a alguien como Álex hacer lo que hace puede cambiar la percepción de lo que creemos posible. 

Álex Roca en México 

También vivimos el Maratón de la Ciudad de México desde otro lugar. Fuimos a apoyar a los corredores y ocurrió algo que me sorprendió muchísimo: algunas personas, en plena carrera, se detenían cuando reconocían a Álex para saludarlo o pedirle una fotografía. 

Quienes hemos corrido un maratón sabemos lo que significa detenerse cuando estás buscando un tiempo o simplemente intentando llegar a la meta. Por eso, esos pequeños momentos decían mucho sobre el cariño con el que México lo recibió. 

Durante su visita grabamos también un video con Robe Grill; Álex estuvo en COMUNAL Podcast; (escucha el episodio aquí) fuimos al estadio a apoyar al América, donde tuvo la oportunidad de bajar a la cancha y recibir su propia playera; y participó en entrevistas con TV Azteca e Imagen TV. 

También hicimos un shooting con GQ México, algo que para mí tiene un significado especial. 

Álex ha insistido en la importancia de que la inclusión llegue también a industrias como la moda. Durante décadas hemos construido ideas muy rígidas alrededor de la belleza, los cuerpos y aquello que consideramos “normal”. Tener mayor representación de personas con discapacidad no debería verse como una concesión ni como una campaña extraordinaria, sino como parte natural de la diversidad que existe en nuestra sociedad. 

Porque la inclusión también comienza con aquello que vemos. 

Pero quizá lo más valioso de todos estos días no fueron los medios, las fotografías, los eventos o las entrevistas. 

Fue conocer realmente a Álex y a Maricarme. 

Detrás del atleta, del récord Guinness, de las conferencias y de los millones de personas que conocen su historia, encontramos a dos personas extraordinariamente cercanas, divertidas y humanas. 

Y eso hizo todavía más poderoso su mensaje. “Los límites te los pones tú.” 

Una frase que puede parecer sencilla hasta que conoces la historia detrás de ella. 

Álex no pretende decir que todos enfrentamos las mismas circunstancias ni que cualquier obstáculo desaparece simplemente con actitud. Su historia demuestra algo distinto: que muchas veces existen límites impuestos por los prejuicios, por las expectativas de los demás y por aquello que socialmente hemos decidido que una persona “puede” o “no puede” hacer. 

Y esos límites sí podemos empezar a romperlos. 

Esta visita comenzó para mí como un sueño personal. Quería traer a México a alguien que durante años me había inspirado a correr, a desafiarme y a pensar diferente. 

Terminó convirtiéndose en algo mucho más grande. 

Durante unos días pudimos llevar su mensaje a medios de comunicación, corredores, familias, niñas y niños, aficionados al futbol y miles de personas que descubrieron o volvieron a escuchar su historia. 

Pero también me dejó una reflexión personal. A veces pensamos que para cambiar el mundo necesitamos hacer cosas gigantescas. Álex me recordó que el cambio también comienza cuando una persona decide vivir sin aceptar las etiquetas que otros le pusieron, cuando una familia descubre nuevas posibilidades para su hijo o cuando alguien escucha una historia que le hace replantearse sus propios prejuicios. 

Su primer viaje a México terminó, pero estoy convencido de que será solamente el primero de muchos. 

Porque todavía quedan muchas historias por contar, muchos prejuicios por romper y muchos límites que demostrar que nunca debieron existir. 

Y si algo quedó claro después de estos días es que México conectó profundamente con Álex Roca. 

Ahora toca seguir llevando ese mensaje mucho más lejos. 

Los límites te los pones tú. 

Te invito a seguirlo y conocer más de Álex, si quieres una conferencia con Álex en México búscanos: [email protected] 

@alexroca91 

www.alexroca91.com 


Aldo-Farrugia

El valor del altruismo, por Aldo Farrugia

Aldo Farrugia es un mexicano comprometido con el altruismo y la RS. Fundador y Director de Comunal, una agencia que promueve el impacto social mediante consultoría, marketing con causa y conferencias. También preside la Fundación Comunal, dedicada al fortalecimiento de organizaciones sin fines de lucro.

Con una formación en Mercadotecnia y certificaciones en Estrategia Comercial y Sostenibilidad, ha colaborado con más de 50 ONGs, enfocándose en ayudar a diversos grupos vulnerables, desde personas con discapacidad hasta pacientes con cáncer.

Busca transformar el individualismo en activismo, fomentando la empatía y la participación social entre los mexicanos. En 2023, desafió sus propios límites al correr el maratón de la CDMX a ciegas para apoyar a niños con retinoblastoma, logrando recaudar más de $500,000 mxn y obteniendo un Récord Guinness.

Menos fatalidades, más lesiones: Fundación Aleatica revela la otra cara de la seguridad vial en México

Hay una cifra que podría parecer una buena noticia: en 2024, México registró 1.1% menos siniestros viales y 0.9% menos fatalidades. Pero hay otra que cambia la lectura: las lesiones graves aumentaron 13.1%.

El Monitor de la Seguridad Vial 2026, tercera edición del análisis elaborado por Fundación Aleatica para la Seguridad Vial, pone estos datos en contexto. Durante 2024 se registraron 388,720 siniestros viales, 16,338 personas fallecidas y 49,711 personas con lesiones graves.

La combinación dice algo importante: que algunos indicadores mejoren no significa que las calles y carreteras sean necesariamente más seguras. El riesgo permanece y, además, está cambiando la manera en que se distribuye.

Monitor de la Seguridad Vial 2026

¿Qué revela el Monitor de la Seguridad Vial 2026 sobre México?

Para entender ese cambio hay que mirar más allá de una cifra. El Monitor de la Seguridad Vial 2026 analiza los datos oficiales correspondientes a 2024 para identificar dónde se concentra el riesgo, quiénes son más afectados y cómo ha evolucionado el problema.

Uno de los retos está precisamente en dimensionarlo. Los siniestros suelen percibirse como hechos aislados, aunque ocurren de manera constante. Además, no todos quedan registrados, especialmente aquellos que no provocan consecuencias graves.

Por eso, el análisis observa nueve dimensiones: siniestros, fatalidades, lesiones, entidad, tipo de usuario, tasas por población, letalidad, edad y motorización. Juntas permiten ver una imagen más completa de lo que ocurre cuando las personas se desplazan.

Monitor de la Seguridad Vial 2026

¿Por qué motociclistas y peatones concentran el mayor riesgo?

Hay un cambio particularmente evidente: el crecimiento de la movilidad en motocicleta ha venido acompañado de un aumento importante en sus consecuencias. Entre 2015 y 2024, las fatalidades de motociclistas pasaron de 2,620 a 6,749, un incremento de 157%. En el mismo periodo, las lesiones graves aumentaron 158%, de 12,364 a 31,940 casos.

El parque de motocicletas también creció: de aproximadamente 2.6 millones de unidades en 2015 a cerca de 9 millones en 2024, un aumento de 246%. El resultado es que motociclistas y peatones concentran tres de cada cuatro fatalidades y lesiones graves registradas en México.

En el caso de los peatones aparece otra contradicción. Sus fatalidades disminuyeron 7.3% en 2024, pero las lesiones graves aumentaron 21.5%. Es decir, incluso cuando una cifra mejora, otra puede estar contando una historia distinta sobre el riesgo cotidiano de caminar.

Monitor de la Seguridad Vial 2026

¿Dónde ocurre la mayor parte de los siniestros viales?

La respuesta está, sobre todo, en las ciudades: más de 96% de los siniestros ocurre ahí.No resulta difícil entender por qué. En el mismo espacio conviven peatones, ciclistas, motociclistas, transporte público y vehículos particulares, mientras se suman factores como alta densidad vehicular, infraestructura insuficiente para usuarios vulnerables, diferencias de velocidad, intersecciones complejas, cruces inseguros, paradas informales y actividades económicas sobre la vía pública.

El Monitor también identifica otros riesgos presentes durante los desplazamientos, como motoasaltos, interceptación vehicular y robos con violencia sexual. En las carreteras la dinámica cambia: los siniestros son menos frecuentes, pero las velocidades elevadas aumentan la gravedad de sus consecuencias.

Monitor de la Seguridad Vial 2026

¿Qué estados concentran más siniestros?

El riesgo tampoco se distribuye de la misma manera en todo el país. En 2024, Nuevo León, Chihuahua, Sonora, Estado de México y Guanajuato concentraron el mayor número de siniestros viales y, juntos, representaron 44% de la siniestralidad nacional.

Pero una mayor cantidad de siniestros no necesariamente significa el mismo nivel de riesgo. Las tasas de mortalidad muestran diferencias entre entidades, por lo que las condiciones de cada territorio también importan al momento de pensar en prevención, infraestructura y políticas públicas de movilidad.

Monitor de la Seguridad Vial 2026

Más vehículos, mayor exposición al tránsito

Mientras las ciudades concentran buena parte de los siniestros, también enfrentan una presión creciente por el número de vehículos. En 2024, México alcanzó un índice nacional de 470.8 vehículos por cada mil habitantes.

A esto se suma el crecimiento de la movilidad en motocicleta y la persistencia de entornos poco seguros para peatones y ciclistas. Por eso, hablar de seguridad vial implica mirar no solo qué ocurre después de un siniestro, sino quién está expuesto, dónde se mueve y bajo qué condiciones.

¿Qué busca el Monitor de la Seguridad Vial 2026?

Más que reunir cifras, el Monitor de la Seguridad Vial 2026 busca aportar evidencia para orientar decisiones, priorizar intervenciones y dar seguimiento a compromisos nacionales e internacionales relacionados con una movilidad más segura.

Fundación Aleatica utiliza este análisis para identificar tendencias, grupos de mayor riesgo y diferencias entre entidades, además de contribuir a los objetivos internacionales de reducción de fatalidades y lesiones graves establecidos por Naciones Unidas para 2030.

El documento parte de una idea central: los siniestros viales no son inevitables. La infraestructura segura, mejores políticas públicas y sistemas de movilidad que prioricen la protección de las personas pueden contribuir a prevenirlos.

Y quizá ahí está la principal lectura de los datos de 2024: no basta con saber que hubo menos siniestros o fatalidades. También hay que preguntarse quiénes siguen resultando gravemente afectados, dónde se concentra el riesgo y cómo está cambiando.

Porque entender esa otra cara de la seguridad vial es también una forma de identificar qué necesita cambiar para que moverse por México sea cada vez más seguro. Puedes consultar el Monitor de la Seguridad Vial 2026 dando click aquí. 

Manchester City, ¿declarado culpable de 114 cargos?: una lección de gobernanza y transparencia corporativa

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El Manchester City ha sido declarado culpable de prácticamente todos los cargos relacionados con incumplimientos de las regulaciones financieras de la Premier League. Según fuentes familiarizadas con el procedimiento citadas por The Athletic, el club inglés fue encontrado culpable de 114 de los 115 cargos presentados en su contra. Sin embargo, las sanciones todavía no han sido determinadas y se espera que la institución presente una apelación.

La resolución representa un acontecimiento importante para el fútbol profesional y plantea interrogantes sobre la gobernanza, la transparencia financiera y la responsabilidad de las organizaciones deportivas. Aunque el procedimiento continúa y todavía existen elementos pendientes, el caso coloca nuevamente bajo escrutinio la forma en que las instituciones administran sus recursos y cumplen las reglas establecidas.

¿Qué sucedió con el Manchester City?

Los cargos fueron presentados originalmente en febrero de 2023, después de una investigación de cuatro años sobre presuntas irregularidades cometidas entre 2009 y 2018. La investigación comenzó después de que el periódico alemán Der Spiegel publicara documentos financieros filtrados del Manchester City en noviembre de 2018.

Entre las acusaciones formuladas por la Premier League se encontraban la presunta presentación de información financiera inexacta, irregularidades en los detalles de pagos a jugadores y entrenadores, así como incumplimientos de las regulaciones de juego limpio financiero de la UEFA y de las normas de rentabilidad y sostenibilidad de la propia liga.

Manchester City

El Manchester City ha rechazado consistentemente las acusaciones. Tras conocerse la información sobre el fallo, una persona portavoz del club señaló que el procedimiento continúa, que existen elementos importantes pendientes de resolución y que está sujeto a estrictas condiciones de confidencialidad.

La institución también reiteró su expectativa de que la Premier League actúe como un organismo regulador independiente, imparcial y libre de influencias partidistas.

Un conflicto financiero con antecedentes

El caso tiene un antecedente significativo en febrero de 2020, cuando la UEFA sancionó al Manchester City con una prohibición de participar durante dos años en sus competiciones y una multa de 30 millones de euros.

Cinco meses después, el Tribunal de Arbitraje Deportivo (CAS) revocó aquella prohibición al determinar que las infracciones financieras examinadas no habían quedado acreditadas o habían prescrito conforme a las regulaciones aplicables.

No obstante, el tribunal sí encontró que el club había incumplido su obligación de cooperar con la UEFA al no proporcionar cantidades sustanciales de evidencia. Como consecuencia, recibió una multa de 8.8 millones de libras.

El nuevo procedimiento de la Premier League es independiente de aquel antecedente y contempla un abanico de posibles sanciones.

De acuerdo con el artículo W.51 de su reglamento, las medidas pueden incluir amonestaciones, multas económicas, deducciones de puntos e incluso la expulsión de la competición. También existe la posibilidad de combinar diferentes castigos.

Una cuestión especialmente relevante es si una eventual deducción de puntos tendría efectos futuros o retroactivos, lo que abre la posibilidad de revisar títulos obtenidos anteriormente. Sin embargo, ninguna de estas medidas ha sido anunciada como sanción definitiva.

Mientras tanto, el Manchester City encabeza la Premier League tras conseguir cinco victorias en sus primeros cinco encuentros de la temporada 2026-2027.

¿Por qué es relevante el caso del Manchester City para la responsabilidad corporativa?

Aunque la noticia pertenece al ámbito deportivo, sus implicaciones ofrecen un caso de análisis para quienes trabajan en responsabilidad social empresarial, sostenibilidad y gestión de riesgos corporativos.

El fútbol profesional también es una actividad empresarial. Sus organizaciones administran importantes recursos financieros, mantienen relaciones comerciales, gestionan talento y dependen de la confianza de diferentes grupos de interés.

Desde esta perspectiva, el procedimiento contra el Manchester City permite reflexionar sobre cuatro dimensiones fundamentales de la gestión corporativa responsable.

1. La gobernanza no puede limitarse al cumplimiento formal

La gobernanza corporativa, representada por la G en los criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza), constituye una dimensión esencial de la sostenibilidad empresarial.

En este caso, las acusaciones relacionadas con la exactitud de la información financiera y los pagos a jugadores y entrenadores ponen de manifiesto la importancia de contar con mecanismos sólidos de control interno.

Una organización puede alcanzar resultados comerciales extraordinarios y, simultáneamente, enfrentar cuestionamientos sobre sus prácticas de administración. Esto obliga a distinguir entre éxito operativo y responsabilidad corporativa.

Para quienes gestionan estrategias ESG, el aprendizaje consiste en comprender que los resultados financieros, los reconocimientos públicos o el posicionamiento de marca no sustituyen la necesidad de mantener procedimientos verificables.

La gobernanza debe traducirse en controles, responsabilidades definidas y mecanismos de supervisión capaces de detectar posibles incumplimientos antes de que se conviertan en controversias institucionales.

2. Transparencia y cooperación: dos dimensiones inseparables

Uno de los elementos más interesantes del caso es el antecedente de 2020.

Aunque el CAS revocó la prohibición impuesta por la UEFA, mantuvo una sanción económica relacionada con la falta de cooperación del club durante la investigación.

Esta distinción resulta especialmente relevante para la responsabilidad corporativa: una organización no solamente debe responder por sus operaciones, sino también por la manera en que participa en los procesos destinados a supervisarlas.

La transparencia no consiste exclusivamente en publicar informes o comunicar compromisos institucionales. También implica facilitar información verificable, responder a los requerimientos pertinentes y permitir que los mecanismos de supervisión desempeñen sus funciones.

En términos de debida diligencia, la disposición para colaborar con procesos independientes representa una práctica importante para identificar riesgos, esclarecer responsabilidades y fortalecer la confianza.

Esto también exige respetar las garantías procesales de las organizaciones investigadas, especialmente cuando existen decisiones pendientes de apelación.

Manchester City

3. La reputación corporativa frente a los riesgos de largo plazo

El Manchester City ha conseguido numerosos títulos bajo la propiedad de Sheikh Mansour, cuyo grupo adquirió el club en 2008.

Sin embargo, los resultados deportivos no han eliminado el escrutinio sobre su gestión financiera.

La investigación iniciada después de las filtraciones de 2018, la presentación de cargos en 2023 y el prolongado procedimiento posterior muestran cómo una controversia puede acompañar a una organización durante años.

Para las áreas de comunicación y reputación corporativa, este caso demuestra la necesidad de gestionar los riesgos institucionales con una visión de largo plazo.

Cuando una organización enfrenta cuestionamientos sobre su conducta, la comunicación no debería concentrarse únicamente en proteger su imagen inmediata.

También necesita garantizar que sus mensajes sean consistentes con los hechos disponibles, distinguir entre resoluciones definitivas y procedimientos abiertos, y evitar afirmaciones que puedan comprometer su credibilidad posteriormente.

La respuesta pública del Manchester City, que insiste en la continuidad del procedimiento y en la necesidad de un proceso imparcial, forma parte de esta dimensión comunicativa.

No obstante, será necesario esperar las siguientes etapas para conocer el desenlace institucional del caso.

4. La regulación también necesita credibilidad

La Premier League y su director ejecutivo, Richard Masters, han enfrentado cuestionamientos por la duración del procedimiento.

Masters reconoció que el proceso había tardado más de lo esperado, aunque sostuvo que debía permitirse que siguiera su curso.

Esta situación introduce una dimensión adicional: la responsabilidad de los propios organismos reguladores.

La confianza en un sistema de supervisión depende tanto del comportamiento de las organizaciones reguladas como de la independencia, consistencia y claridad de quienes aplican las normas.

Para cualquier sector empresarial, la existencia de reglas constituye solamente una parte del sistema de gobernanza.

También se necesitan procedimientos capaces de aplicarlas de manera proporcional, con garantías procesales y mecanismos adecuados para revisar las decisiones.

En este sentido, el caso ofrece una oportunidad para examinar cómo se relacionan la rendición de cuentas, la autonomía regulatoria y la legitimidad institucional.

Manchester City

Preguntas con aplicación práctica tras el caso del Manchester City

Más allá de las sanciones que eventualmente pueda recibir el Manchester City, existen interrogantes relevantes para quienes estudian la gobernanza corporativa y la sostenibilidad empresarial.

1. ¿Cómo pueden las organizaciones garantizar que sus sistemas de control financiero sean suficientemente sólidos para prevenir incumplimientos regulatorios prolongados?

La prevención requiere mecanismos internos de supervisión, responsabilidades claramente asignadas y una cultura organizacional en la que el cumplimiento forme parte de las decisiones estratégicas, no solamente de las tareas administrativas.

2. ¿Qué responsabilidad tiene el equipo directivo cuando una organización enfrenta investigaciones que abarcan varios ejercicios financieros?

La pregunta invita a examinar cómo se distribuyen las responsabilidades institucionales y qué mecanismos permiten supervisar decisiones cuyos efectos pueden extenderse durante años.

3. ¿De qué manera debería comunicarse una resolución cuando todavía existen sanciones pendientes y posibilidades de apelación?

La comunicación responsable debe distinguir entre hechos confirmados, decisiones pendientes y posicionamientos institucionales. Presentar una etapa del procedimiento como si representara su conclusión definitiva puede generar interpretaciones equivocadas.

4. ¿Cómo pueden los organismos reguladores fortalecer la confianza de sus grupos de interés sin comprometer la independencia de sus investigaciones?

5. ¿Qué indicadores de gobernanza deberían considerar las organizaciones deportivas para demostrar que sus compromisos de transparencia se reflejan en prácticas verificables?

Estas preguntas pueden trasladarse a otros sectores empresariales, especialmente aquellos sujetos a regulaciones complejas o con una elevada exposición pública.

Reflexión final del caso del Manchester City 

El caso del Manchester City demuestra que los resultados comerciales y deportivos no eliminan la necesidad de contar con mecanismos sólidos de gobernanza, transparencia y rendición de cuentas.

Aunque todavía falta conocer las sanciones y el resultado de una eventual apelación, la información disponible permite identificar aprendizajes para la gestión corporativa responsable.

Desde una perspectiva de RSE y sostenibilidad, conviene fortalecer los controles internos, documentar adecuadamente las operaciones, mantener una relación transparente con los organismos supervisores y desarrollar estrategias de comunicación que respeten los hechos y los procedimientos institucionales.

También es fundamental comprender que la reputación no depende únicamente de los logros visibles de una organización, sino de la consistencia entre sus compromisos, sus decisiones y su comportamiento frente a los mecanismos de supervisión.

La principal reflexión para quienes lideran estrategias ESG es que la gobernanza debe formar parte de la operación cotidiana y no convertirse en una prioridad solamente cuando aparece una controversia.

Porque construir organizaciones sostenibles también significa desarrollar estructuras capaces de rendir cuentas, responder ante sus grupos de interés y sostener la confianza incluso cuando sus decisiones están bajo escrutinio.

Pequeñas empresas, grandes retos: cómo contribuir a los ODS

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) pueden parecer una agenda demasiado grande para una empresa pequeña. Hablan de pobreza, igualdad, cambio climático, educación, energía, consumo responsable y trabajo decente; asuntos que, a primera vista, parecen corresponder a gobiernos o a grandes corporaciones con departamentos completos de sustentabilidad.

Sin embargo, buena parte de esos desafíos también se decide en operaciones cotidianas de menor escala. Cada contratación, proveedor, factura de energía, empaque utilizado o relación con la comunidad puede acercar —o alejar— a una empresa de alguno de los 17 ODS. Contribuir a los ODS, por tanto, no exige replicar las estrategias de una multinacional: exige identificar dónde una empresa tiene capacidad real de influencia y actuar sobre ello.

¿Cómo se aplican los ODS a las pequeñas empresas?

Los ODS fueron concebidos como un marco universal. Aunque originalmente están dirigidos a gobiernos y otros actores de la sociedad, sus objetivos también se relacionan con decisiones empresariales cotidianas.

Por ejemplo:

  • ODS 8, Trabajo decente y crecimiento económico: salarios justos, condiciones laborales seguras y oportunidades de desarrollo.
  • ODS 5, Igualdad de género: contratación, igualdad salarial y acceso de mujeres a posiciones de liderazgo.
  • ODS 12, Producción y consumo responsables: reducción de residuos, eliminación de materiales innecesarios y selección responsable de proveedores.
  • ODS 7, Energía asequible y no contaminante: contratación de energía renovable o instalación de generación solar.
  • ODS 6 y ODS 13, Agua y acción por el clima: reducción del consumo de agua y energía y disminución de emisiones.
  • ODS 1, 2 y 4: colaboración con organizaciones locales para atender necesidades relacionadas con pobreza, alimentación y educación.

La clave está en entender que la sustentabilidad de una pequeña empresa no tiene que ser una versión reducida de la estrategia de una gran compañía. Puede construirse alrededor de las decisiones sobre las que el negocio realmente tiene control.

contribuir a los ODS

¿Qué pueden hacer las pequeñas empresas para contribuir a los ODS?

Intentar trabajar simultáneamente con los 17 objetivos puede terminar convirtiendo la Agenda 2030 en una lista de buenas intenciones. Un enfoque más práctico consiste en identificar dos o tres ODS directamente relacionados con el negocio y establecer acciones concretas para ellos.

Algunos puntos de partida son:

1. Revisar el consumo de energía

Una auditoría sencilla puede revelar oportunidades para reducir el consumo energético. A partir de ahí, una empresa puede evaluar proveedores de energía renovable, instalar paneles solares o sustituir equipos por alternativas más eficientes.

Además del impacto ambiental, reducir el consumo puede traducirse en menores costos operativos.

2. Revisar la cadena de suministro

La sustentabilidad de una pequeña empresa no termina en sus propias instalaciones. También importa quién produce sus materiales, bajo qué condiciones trabaja y qué prácticas ambientales utiliza.

Preguntar a los proveedores por sus condiciones laborales, origen de materiales o gestión ambiental permite comenzar a construir una cadena de suministro más responsable.

3. Reducir materiales de un solo uso

El empaque puede ser uno de los puntos más visibles para actuar sobre el ODS 12. Eliminar materiales innecesarios, reducir cantidades o buscar alternativas reutilizables o reciclables son medidas que pueden incorporarse progresivamente.

4. Convertir la igualdad en una práctica empresarial

Contratar personas de grupos subrepresentados, revisar las diferencias salariales y generar oportunidades de crecimiento son acciones que conectan directamente con los ODS 5 y 10.

No requieren necesariamente un programa corporativo sofisticado. Pueden comenzar con políticas claras de contratación, remuneración y promoción.

5. Trabajar con la comunidad

Las pequeñas empresas suelen tener una relación especialmente cercana con su entorno. Esa proximidad puede convertirse en una ventaja para contribuir a los ODS mediante alianzas con organizaciones locales que trabajen en inseguridad alimentaria, educación u otras necesidades identificadas en la comunidad.

contribuir a los ODS

¿Por qué las pequeñas empresas tienen más influencia de la que creen?

Como ha señalado WAITRO, organización que busca impulsar el desarrollo sostenible a través de la innovación y su red de miembros, si bien el tamaño individual de una empresa puede ser pequeño, pero el efecto acumulado de miles o millones de pequeñas empresas no lo es.

Las pymes y microempresas representan la mayoría de las empresas a nivel mundial y tienen una presencia directa en las economías locales. Emplean personas de sus comunidades, compran a proveedores cercanos y participan en los sistemas económicos y sociales de los lugares donde operan.

Esto genera un efecto acumulativo: una empresa que reduce su consumo de energía tiene un impacto limitado por sí sola; miles de empresas tomando decisiones similares pueden modificar la demanda de energía y las prácticas de sus proveedores.

También existe un segundo efecto, menos visible pero estratégico: la cadena de suministro de las grandes compañías depende de empresas pequeñas. Cuando un proveedor incorpora estándares ambientales, laborales o de gobernanza más sólidos, esos cambios pueden trasladarse hacia los grandes compradores.

Por eso, contribuir a los ODS desde una pequeña empresa también puede significar elevar los estándares de una cadena de valor completa.

¿Cómo medir la contribución de una pequeña empresa a los ODS?

Uno de los principales obstáculos para las empresas pequeñas es pensar que medir sustentabilidad requiere sistemas complejos. En realidad, pueden comenzar con pocos indicadores y construir un sistema más sofisticado conforme madure su estrategia.

Un esquema práctico puede seguir tres pasos:

1. Identificar los ODS relevantes.


Revisar las operaciones, el empleo, las compras, el consumo de recursos y la relación con la comunidad para determinar qué objetivos ya están relacionados con la actividad empresarial.

2. Elegir indicadores cuantificables.

Para el ODS 13, por ejemplo, pueden medirse el consumo total de energía o el porcentaje procedente de fuentes renovables. Para el ODS 8, algunos indicadores pueden ser el salario promedio frente al salario digno local o la rotación del personal.

3. Revisar los resultados periódicamente.


Incluso un informe interno de una página al año puede servir para identificar avances, rezagos y nuevas prioridades.

Herramientas como la Brújula de los ODS, originalmente desarrollada para empresas grandes, también pueden adaptarse a las necesidades de las pymes.

La prioridad no debería ser construir desde el primer día un sistema perfecto, sino generar información consistente que permita tomar mejores decisiones.

contribuir a los ODS

¿Qué beneficios empresariales puede generar alinearse con los ODS?

La contribución a los ODS también puede tener una dimensión directamente relacionada con el desempeño del negocio.

Una estrategia de sustentabilidad bien planteada puede ayudar a:

  • Reducir costos mediante un menor consumo de energía, agua o materiales.
  • Mejorar la retención y atracción de talento.
  • Diferenciarse frente a consumidores que valoran prácticas responsables.
  • Reducir riesgos relacionados con proveedores y operación.
  • Facilitar el acceso a determinados programas de financiamiento sostenible.
  • Preparar a la empresa para requisitos ambientales y sociales de clientes corporativos.

Esto resulta particularmente importante para las pequeñas empresas que aspiran a convertirse en proveedoras de compañías más grandes. A medida que las organizaciones incorporan criterios ESG en sus cadenas de suministro, contar con información y prácticas verificables puede convertirse en una condición para mantener o conseguir contratos.

La sustentabilidad, entonces, no necesariamente debe plantearse como un gasto adicional. También puede funcionar como una herramienta de gestión, eficiencia y preparación para el mercado.

La importancia de sumar a las pequeñas empresas a los ODS

La Agenda 2030 no puede avanzar únicamente a partir de las decisiones de las grandes corporaciones. Las pequeñas empresas forman una parte fundamental del tejido productivo y, además, están conectadas con comunidades y cadenas de suministro que multiplican su capacidad de influencia.

Para los líderes empresariales y de sustentabilidad, esto plantea una oportunidad de colaboración: las grandes compañías pueden incorporar criterios ESG que ayuden a sus proveedores pequeños a elevar sus capacidades, mientras que las pymes pueden utilizar los ODS como un marco para ordenar acciones que ya tienen efectos ambientales o sociales.

Al final, contribuir a los ODS no depende de tener un gran presupuesto ni un departamento de sustentabilidad. Depende de reconocer que cada decisión empresarial tiene consecuencias y convertir esa capacidad de decisión en objetivos concretos, medibles y vinculados con la operación.

La escala individual puede ser pequeña. El impacto acumulado, no.

Microsoft y PepsiCo apuestan por los camiones eléctricos de Tesla con un pedido récord

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La electrificación del transporte de mercancías acaba de dar un paso de escala en Estados Unidos. Smart Freight Centre y Catalyst Mobility anunciaron la gestión de un pedido de 2,500 camiones eléctricos de batería Clase 8, una operación que representa el mayor encargo de este tipo realizado hasta ahora en el país y que prácticamente duplicará la flota estadounidense de camiones eléctricos de esa categoría.

Entre las empresas fundadoras que participan en la alianza detrás de la operación están Microsoft y PepsiCo, junto con otras compañías de transporte y grandes remitentes de mercancías. Tras una licitación competitiva, Tesla fue seleccionada como fabricante principal para los 2,500 vehículos iniciales, mientras que Kenworth, RIDE y Volvo fueron elegidos como fabricantes secundarios para atender necesidades operativas específicas.

El movimiento resulta relevante para el sector ESG por una razón que va más allá del número de vehículos: muestra cómo la agregación de demanda puede convertirse en una herramienta para hacer económicamente viable una transición tecnológica que, de manera individual, puede representar mayores riesgos para las empresas.

¿Qué empresas están detrás del pedido de camiones eléctricos de Tesla?

La operación se gestionó mediante ZET SCALE, la Alianza de Transportistas y Emisiones de Camiones que Lidera la Electrificación, un programa operado conjuntamente por Smart Freight Centre y Catalyst Mobility.

Su modelo busca resolver uno de los obstáculos recurrentes de la descarbonización del transporte pesado: la dificultad de que una empresa asuma por sí sola el costo, el riesgo y la incertidumbre asociados con la adopción de vehículos eléctricos.

ZET SCALE agrupa la demanda de empresas remitentes y transportistas para generar pedidos de mayor volumen. Con una demanda consolidada, los fabricantes que participaron en la licitación pudieron presentar precios basados en una escala de compra que sería más difícil de alcanzar mediante pedidos individuales.

Entre las empresas fundadoras se encuentran Microsoft y PepsiCo, dos compañías que han incorporado la reducción de emisiones de sus cadenas de suministro y operaciones logísticas dentro de sus agendas de sostenibilidad.

Nico De Golia, director de sostenibilidad de las operaciones globales de la cadena de suministro en la nube de Microsoft, resumió la lógica de la participación de la empresa:

“Microsoft está trabajando para convertir sus compromisos de sostenibilidad en una realidad operativa.”

El ejecutivo añadió que ZET SCALE permite señalar una demanda real de camiones eléctricos para que las alternativas de bajas emisiones de carbono sean competitivas en el traslado de infraestructura de la nube.

¿Por qué Tesla fue seleccionada para los 2,500 camiones?

La elección de los camiones eléctricos de Tesla no se presentó únicamente como una decisión tecnológica. La selección surgió de una evaluación que consideró cuatro variables:

  • Precio.
  • Autonomía.
  • Capacidad de carga.
  • Capacidad de producción.

Tesla fue designada como OEM principal para los 2,500 camiones de la primera orden, mientras que Kenworth, RIDE y Volvo quedaron como alternativas secundarias que podrán utilizar las empresas participantes dependiendo de sus requerimientos operativos.

Dan Priestley, director del programa Tesla Semi, señaló que el Tesla Semi está diseñado para ofrecer un menor costo por milla frente a los vehículos diésel. Desde la perspectiva empresarial, esta cuestión es especialmente relevante: para que la electrificación del transporte pesado pueda escalar, la reducción de emisiones debe acompañarse de una propuesta económica que resulte viable para los operadores.

La alianza, por tanto, no está planteando la electrificación exclusivamente como una inversión ambiental. El objetivo es vincular la reducción de emisiones con variables que determinan las decisiones de una flota: costos operativos, autonomía, carga y disponibilidad de vehículos.

¿Dónde se desplegarán los camiones eléctricos?

Los 2,500 vehículos serán distribuidos en diez centros de transporte de mercancías en Estados Unidos:

  1. Sur de California/Los Ángeles.
  2. Norte de California/Stockton.
  3. Centro de California/Bakersfield.
  4. Seattle/Tacoma.
  5. Houston.
  6. Dallas.
  7. San Antonio.
  8. Área de Chicago.
  9. Atlanta.
  10. Norte de Nueva Jersey/Newark/Ciudad de Nueva York.

La distribución geográfica también importa para la estrategia de electrificación. La adopción de vehículos pesados no depende solamente de comprar unidades: requiere que las empresas puedan incorporarlas a rutas y operaciones compatibles con sus características.

Por ello, la selección de centros permite llevar la iniciativa a distintos mercados logísticos y evaluar la implementación bajo condiciones operativas diferentes.

¿Qué aporta ZET SCALE al desafío ESG del transporte?

El caso plantea una lección relevante para los responsables de sostenibilidad: descarbonizar una cadena de suministro no siempre depende de que una sola empresa tenga suficiente capacidad financiera o tecnológica para hacerlo por sí misma.

El modelo de ZET SCALE distribuye el riesgo entre distintos actores de la cadena de valor. En lugar de que cada transportista negocie individualmente con un fabricante, la alianza concentra la demanda de varios participantes.

Christoph Wolff, director ejecutivo de Smart Freight Centre, explicó que hasta ahora las empresas habían afrontado la transición y sus riesgos de manera individual. Según el ejecutivo, el propósito de ZET SCALE es alinear a remitentes, transportistas, fabricantes y entidades financieras alrededor de una señal conjunta de demanda.

Para los líderes ESG, esto abre una discusión que puede aplicarse a otras tecnologías de descarbonización: la colaboración entre empresas puede funcionar como mecanismo de reducción de riesgo cuando una transición requiere inversiones que difícilmente pueden escalar mediante esfuerzos aislados.

El financiamiento también forma parte de la transición

Otro componente de la operación es ZET Financial, socio estratégico de la alianza, que emitirá la orden de compra de los 2,500 camiones iniciales de la RFP 1.

Los vehículos serán desplegados mediante ZET Lease, un programa de arrendamiento a valor justo de mercado diseñado para eliminar de los balances de las flotas el riesgo asociado con el valor residual de los vehículos.

Este elemento muestra que la transición energética del transporte pesado tiene una dimensión financiera tan importante como la tecnológica. Para una empresa transportista, adoptar una nueva tecnología implica evaluar no sólo las emisiones, sino también depreciación, financiamiento, utilización de activos y costos operativos.

Incorporar mecanismos financieros al modelo puede reducir algunas de esas barreras y facilitar que la decisión de electrificar una flota sea evaluada como una inversión operativa, no únicamente como un compromiso ambiental.

contribuir a los ODS

La lección ESG detrás del caso

La operación de Microsoft, PepsiCo y las demás empresas participantes pone sobre la mesa una cuestión central para la transición del transporte: los compromisos climáticos necesitan mecanismos de implementación capaces de modificar las decisiones operativas.

Los camiones eléctricos de Tesla son el componente más visible del acuerdo, pero el elemento estratégico está en la arquitectura que permitió generar el pedido. Una alianza entre compradores, transportistas, fabricantes y entidades financieras puede crear una señal de demanda suficientemente grande para modificar las condiciones de adquisición.

Para los líderes ESG, el caso ofrece una lectura concreta: cuando una tecnología limpia todavía enfrenta barreras de costo, infraestructura o riesgo financiero, la colaboración sectorial puede convertirse en parte de la estrategia de descarbonización.

El siguiente desafío será demostrar que las 2,500 unidades pueden integrarse de manera eficiente en las operaciones de carga y que el modelo puede crecer hasta las 10,000 unidades que ZET SCALE se ha planteado. Si la iniciativa logra escalar, su impacto no dependerá solamente de sustituir vehículos diésel por eléctricos, sino de demostrar que la transición puede organizarse como una estrategia empresarial colectiva.

¿Una ONU convertida en “farsa”? La advertencia del Papa León en Francia

La crisis de las instituciones multilaterales llegó este viernes al centro del discurso del papa León XIV durante su visita a Francia. Desde la sede de la UNESCO en París, el pontífice cuestionó la eficacia de organismos internacionales como Naciones Unidas y advirtió que el diálogo entre países puede perder su sentido cuando deja de utilizarse como una herramienta para construir acuerdos y alcanzar el bien común.

La advertencia del Papa León ocurre además en un momento especialmente sensible para el multilateralismo: mientras pronunciaba su discurso se desarrollaba en Nueva York la Asamblea General de la ONU, marcada por conflictos abiertos, tensiones entre gobiernos y cuestionamientos sobre la capacidad de la organización para responder a las crisis globales. La propia UNESCO reconoce que el sistema multilateral enfrenta simultáneamente una crisis financiera, de confianza y de capacidad para alcanzar acuerdos en asuntos como la paz.

¿Por qué habló el Papa León de las instituciones internacionales en la UNESCO?

La intervención ocurrió durante la primera visita de un papa a la sede de la UNESCO desde la realizada por Juan Pablo II en 1980. El encuentro formó parte de una jornada dedicada a inteligencia artificial, educación, integridad de la información y paz, con la participación de jóvenes, investigadores, artistas, intelectuales y responsables de la toma de decisiones.

El contexto resulta relevante. La visita de León XIV a Francia, entre el 25 y el 28 de septiembre, incluye París, Lourdes y Metz, y busca abordar asuntos vinculados con la cultura, la paz y la unidad europea, además de la relación de la Iglesia con una sociedad francesa que todavía enfrenta las consecuencias de los escándalos de abuso sexual dentro de instituciones católicas.

Desde ese escenario, el papa amplió su reflexión más allá de la Iglesia y colocó bajo escrutinio un problema de gobernanza global: qué ocurre cuando las instituciones creadas para resolver problemas colectivos pierden eficacia, credibilidad y capacidad para generar acuerdos.

La advertencia del Papa León: cuando el diálogo se convierte en una “farsa”

El señalamiento más contundente estuvo dirigido a las instituciones multilaterales y al uso que los gobiernos hacen de ellas. León afirmó:

“En lugar de respetar la ley, quienes ostentan el poder la invocan cuando les conviene y la ignoran cuando les limita, tratando incluso a la propia justicia como si fuera una mercancía que se puede comprar y vender”.

Y añadió sobre los organismos internacionales:

“La ONU y otros organismos multilaterales están atravesando una crisis de eficacia. El diálogo se considera un obstáculo para la acción en lugar de un recurso para la paz, una farsa en lugar de una oportunidad para buscar juntos el bien común”.

La advertencia del Papa León no equivale a afirmar que Naciones Unidas haya dejado de cumplir todas sus funciones. De hecho, desde la propia UNESCO se reconoce que la organización continúa desempeñando una importante labor humanitaria y de desarrollo en numerosos países, aunque enfrenta una crisis de confianza, financiamiento y capacidad de decisión.

El punto central de la crítica es otro: una institución pierde legitimidad cuando sus mecanismos formales dejan de producir resultados que correspondan con el propósito para el que fueron creados.

El problema de instrumentalizar el diálogo y la ley

La otra parte del discurso merece atención particular. León no solamente cuestionó la eficacia de los organismos internacionales; también criticó que quienes ejercen el poder recurran al Estado de derecho de manera selectiva.

Desde una perspectiva de gobernanza, esto toca un principio fundamental: las reglas pierden legitimidad cuando parecen diseñadas para limitar a unos actores y ser flexibles para otros.

Para gobiernos, organismos internacionales y empresas, la lógica es comparable. Una organización puede tener códigos de conducta, políticas de derechos humanos, compromisos climáticos o principios de integridad. Pero si esas reglas se aplican únicamente cuando no interfieren con intereses inmediatos, el problema deja de ser de comunicación y se convierte en uno de gobernanza.

La confianza, en ese escenario, no se recupera con una nueva declaración de principios. Requiere demostrar que las reglas tienen consecuencias, que existen mecanismos de rendición de cuentas y que las decisiones pueden ser examinadas.

La advertencia del Papa León también alcanzó a la inteligencia artificial

La visita a la UNESCO tuvo otro eje central: la inteligencia artificial.

León XIV ha convertido los riesgos de esta tecnología en uno de los temas recurrentes de su pontificado. Durante su visita a Francia, pidió reconsiderar la forma en que se desarrolla la IA y advirtió sobre un futuro en el que la tecnología podría condicionar cada vez más la vida cotidiana.

En el Palacio del Elíseo planteó la necesidad de educación para el discernimiento ético y advirtió sobre el riesgo de perder humanidad dentro de un “paraíso de máquinas”.

El tema coincide con una preocupación que también está presente en la agenda de la UNESCO. La organización señala que la gobernanza de la IA constituye un desafío de confianza pública y ha desarrollado herramientas para que los países evalúen sus políticas de uso ético de estas tecnologías; esos procesos, según UNESCO, se han aplicado en 78 países.

Para las empresas, el paralelismo es relevante: la innovación tecnológica también necesita instituciones, reglas y mecanismos de responsabilidad capaces de acompañar su velocidad.

Igualdad, dignidad humana y otros mensajes del pontífice

La intervención del papa no se limitó al multilateralismo.

Entre los temas que atravesaron su visita aparecen:

  • Dignidad humana: como principio para orientar las transformaciones tecnológicas y sociales.
  • Inteligencia artificial: con énfasis en los riesgos de subordinación de las personas a sistemas tecnológicos.
  • Educación: como herramienta para desarrollar capacidad crítica frente a la tecnología y la información.
  • Paz y unidad europea: asuntos que estarán presentes en su discurso final en Metz.
  • Víctimas de abuso: el domingo, León tiene previsto reunirse en Lourdes con siete sobrevivientes franceses de abusos cometidos por miembros del clero.

Este último encuentro tiene especial peso para la propia Iglesia. Un informe independiente publicado en 2021 estimó que alrededor de 330,000 menores sufrieron abusos vinculados con miembros del clero o laicos de instituciones católicas francesas durante siete décadas. Los sobrevivientes han continuado reclamando responsabilidad y reformas.

La coincidencia no es menor: una institución que habla de ética, dignidad y protección también tiene que responder por la manera en que esos principios se aplican dentro de sus propias estructuras.

Gobernanza, ética y confianza: el reto para las organizaciones

La advertencia del Papa León adquiere una lectura que trasciende la diplomacia. La crisis de las instituciones internacionales tiene un equivalente en el mundo corporativo: la crisis de credibilidad de los compromisos que no se traducen en resultados verificables.

Para un líder ESG, la pregunta no debería ser solamente cuánto comunica una organización sobre sus principios, sino qué tan bien funciona el sistema que debe convertirlos en decisiones.

Hay al menos cuatro aprendizajes:

1. El propósito necesita capacidad de ejecución

Una institución puede tener una misión impecable y, aun así, perder legitimidad si no logra responder a los problemas para los que fue creada.

En una empresa ocurre lo mismo. Un compromiso de cero emisiones, diversidad, derechos humanos o ética empresarial pierde fuerza si no existen objetivos, responsables, presupuesto, indicadores y mecanismos de corrección.

El propósito sin capacidad de ejecución termina generando frustración.

2. La confianza depende de la consistencia

La crítica de León al uso selectivo de la ley plantea una cuestión aplicable a cualquier sistema de gobernanza: las reglas deben ser previsibles.

Para las empresas, esto significa que un código de ética no puede aplicarse de manera diferente dependiendo de quién incumpla una norma, ni una política ESG puede flexibilizarse únicamente cuando entra en conflicto con una prioridad financiera.

La consistencia es una condición básica para la credibilidad.

3. El diálogo debe producir decisiones

Dialogar no significa necesariamente alcanzar acuerdos inmediatos. Pero un sistema de diálogo que nunca consigue traducirse en decisiones, compromisos o mecanismos de cooperación corre el riesgo de convertirse en un ejercicio meramente simbólico.

En ESG, esto resulta particularmente evidente en asuntos como cambio climático, derechos humanos o inteligencia artificial, donde ninguna empresa puede resolver por sí sola determinados problemas sistémicos.

La cooperación empresarial, gubernamental y social necesita entonces objetivos compartidos, responsabilidades claras y mecanismos para medir avances.

4. La rendición de cuentas no puede ser opcional

La confianza institucional se deteriora cuando las organizaciones parecen capaces de explicar sus fracasos indefinidamente sin asumir consecuencias.

Por ello, recuperar credibilidad requiere fortalecer:

  • mecanismos independientes de supervisión;
  • transparencia sobre decisiones y resultados;
  • indicadores públicos y verificables;
  • rendición de cuentas ante las partes afectadas;
  • procesos para corregir errores;
  • participación real de grupos de interés;
  • reglas que se apliquen de manera consistente.

¿Cómo pueden recuperar confianza las instituciones internacionales?

La advertencia del Papa León llega en un momento en el que la discusión sobre la reforma del sistema multilateral ya está sobre la mesa. António Guterres, cuyo mandato como secretario general concluye a finales de 2026, también ha llamado a reformar las instituciones de Naciones Unidas y a fortalecer la gobernanza internacional de tecnologías como la IA.

Recuperar confianza no significa únicamente defender la existencia de estas instituciones. Significa demostrar su utilidad.

Eso requiere, entre otras cosas:

Hacer más visible el impacto. Las personas necesitan saber qué decisiones, acuerdos y programas producen resultados concretos.

Reducir la distancia entre diálogo y acción. Las negociaciones deben desembocar en compromisos comprensibles, responsables identificables y mecanismos de seguimiento.

Fortalecer la rendición de cuentas. La cooperación internacional pierde legitimidad si los incumplimientos no generan consecuencias o mecanismos de corrección.

Actualizar las reglas de gobernanza. La aparición de tecnologías como la IA, la fragmentación geopolítica y los nuevos riesgos globales exigen instituciones capaces de responder a problemas que no existían —o no tenían la misma dimensión— cuando fueron creadas.

Recuperar la coherencia ética. La legitimidad no depende solamente de lo que una institución proclama, sino de la congruencia entre sus principios, sus decisiones y sus resultados.

advertencia del Papa León

Una “farsa” no empieza cuando desaparece el diálogo, sino cuando pierde sentido

La fuerza de las palabras de León XIV está menos en declarar que Naciones Unidas es una “farsa” que en advertir sobre el riesgo de que el diálogo internacional termine convertido en una.

Es una diferencia importante. Las instituciones multilaterales siguen siendo necesarias precisamente porque los grandes problemas actuales —conflictos, cambio climático, desigualdad, inteligencia artificial o crisis humanitarias— no pueden resolverse de manera aislada. La propia UNESCO sostiene que, pese a sus dificultades, Naciones Unidas continúa siendo la única organización verdaderamente global en la que están representados todos los Estados y mantiene una importante labor humanitaria y de desarrollo.

Por eso, la discusión no debería reducirse a defender o desacreditar a una institución. El desafío es hacer que sus mecanismos vuelvan a producir confianza y resultados.

Para gobiernos, organismos internacionales y empresas, la lección de gobernanza es similar: cuando existe una distancia persistente entre lo que una organización dice defender y aquello que realmente consigue, el problema termina siendo reputacional, pero su origen es mucho más profundo.

Es una crisis de credibilidad, ética, cooperación y capacidad de ejecución.

Y recuperar la confianza exige algo más difícil que un nuevo discurso: demostrar, de manera consistente, que el propósito institucional todavía puede convertirse en resultados.