Mientras Nestlé asegura en su web que su reto es la nutrición, la salud y el bienestar de sus consumidores, su compromiso es la búsqueda constante de la calidad “desde la adquisición de las materias primas hasta la presentación final al consumidor” y su apuesta es la transparencia, prefiere seguir ocultando a Greenpeace su verdadera política de transgénicos.
Ante la reacción de Nestlé tras su aparición en la lista roja de la Guía Roja y Verde de Alimentos Transgénicos, Greenpeace recuerda que la multinacional alimentaria no ha ofrecido garantías de la no utilización de OMG (Organismos Modificados Genéticamente).
Nestlé afirmó que no emplea transgénicos en la elaboración de ninguno de sus productos “ya que el consumidor no está a favor de estas materias primas”. Sin embargo, a pesar de los continuados esfuerzos de Greenpeace, no ha entregado a la organización ecologista la documentación que lo prueba.


