La farmacéutica deberá pagar 1.613 millones en EE UU
Llueve sobre mojado en Pfizer. El gigante farmacéutico fue sancionado ayer con 2.300 millones de dólares (1.613 millones de euros) por las prácticas ilícitas en la comercialización de varios de sus medicamentos, como los tratamientos contra el dolor Bextra y Lyrica. Se trata de la reprimenda más dura de las aplicadas en Estados Unidos contra la promoción fraudulenta de medicamentos.
Pfizer, que hace cuatro años admitió haber seguido tácticas impropias en la venta del Neurotin, indicó en enero que estaba negociando con Washington la solución de otro litigio. Y sin entrar en más detalles, puso en reserva una cantidad idéntica a la anunciada. Tras nueve meses pactando los términos, evita el desarrollo de un juicio penal a golpe de chequera.



