Número 36
Dr. Roberto Delgado Gallart
Mucho, muchísimo se ha dicho sobre lo impreparado, lo desprevenido que estaba México para enfrentar los sismos de 1985. Y mucho también se ha dicho sobre cómo ahora contamos con múltiples y diversas instituciones dedicadas a la protección de la sociedad, desde Protección Civil –en los tres niveles de gobierno– hasta agrupaciones más o menos formales de voluntarios, instituciones asistenciales, etc.
Y todo eso está muy bien, pues nos puede ayudar enormemente a superar un desastre natural o humano en un momento determinado. Pero no resuelve el problema de raíz, el de fondo, el de verdad: quienes debemos estar preparados para un desastre así somos nosotros, Usted y yo, en nuestras casas, en nuestras oficinas, en el cine, en el metro, en todo momento.



