La pérdida de la biodiversidad supone una “grave amenaza” para la economía, según mantiene la asociación WWF. A este respecto, el colectivo conservacionista indica que se ha olvidado cuantificar el valor del patrimonio natural de los países, tal como refleja el informe lanzado la pasada semana por la Comisión Europea (CE) sobre la economía de los ecosistemas.
Los gobiernos deben adoptar mejores sistemas de contabilidad, que midan el auténtico valor de los recursos naturales y permitan integrarlos en las decisiones gubernamentales, reclamó WWF.


