La migración infantil es un fenómeno que se mantiene en México. Datos del gubernamental Instituto Nacional de Migración (INM) revelan que en 2009 más de 24.000 niños y adolescentes fueron deportados por el gobierno de Estados Unidos.
Más de la mitad viajaban solos. Los menores cruzaron la frontera sin documentos migratorios, la mayoría para reencontrarse con su familia pero también en busca de un empleo, indicó el INM.
Según especialistas, los niños conforman la población más vulnerable entre las personas que emigran, porque corren el riesgo de caer en redes de trata de personas.

