¿Cuánto recauda México por impuestos ambientales? Está por debajo de la OCDE

0

Hablar de impuestos ambientales suele llevar la conversación directamente al carbono, pero el concepto es más amplio. Estas cargas incluyen impuestos sobre combustibles y energía, vehículos y transporte, contaminación, residuos y determinados recursos naturales. Su peso permite observar qué tan importante es esta vía dentro de la estructura fiscal de un país y cómo evoluciona frente a la transición energética.

De acuerdo con ESG Expansión, en México, los ingresos por impuestos ambientales representaron 1.32% del PIB, por debajo del promedio de 1.78% registrado entre los países de la OCDE. La diferencia es significativa frente a países como Eslovenia, que encabeza la lista con 3.07% del PIB, seguida por Grecia con 2.86% e Italia con 2.68%. ¿Qué explica esta brecha y qué podría cambiar en los próximos años?

¿Cuánto representan los impuestos ambientales en México?

Los países que más recaudan mediante impuestos ambientales no necesariamente tienen las tasas más elevadas. El indicador Environmentally Related Tax Revenue (ERTR) de la OCDE mide los ingresos obtenidos por estas cargas en relación con el tamaño de cada economía. Por ello, el resultado depende de las tasas, las actividades gravadas y el nivel de consumo.

En México, la recaudación se concentra principalmente en la energía:

  • 1.32% del PIB: recaudación total por impuestos ambientales.
  • 1.20% del PIB: corresponde a impuestos relacionados con la energía.
  • 0.12% del PIB: proviene de impuestos vinculados con el transporte.
  • 1.78% del PIB: promedio de recaudación ambiental entre los países de la OCDE.

La composición muestra que los combustibles y la energía siguen siendo la principal fuente de ingresos ambientales para México.

La brecha de los impuestos ambientales en México frente a la OCDE

La diferencia no está únicamente en cuánto recauda México, sino también en cómo se establece el precio de las emisiones. En su Economic Survey of Mexico 2026, la OCDE señala que México introdujo un impuesto al carbono en 2014, pero su aplicación está limitada a determinados combustibles fósiles y las tasas son bajas. Bajo la estructura vigente, el gas natural y la gasolina quedan efectivamente exentos.

El contraste también aparece al comparar la tasa efectiva neta de carbono. Para 2023, fue de 21.6 euros por tonelada de CO2 en México, frente a 76 euros por tonelada en promedio en la OCDE.

Según el organismo, México podría aumentar su recaudación mediante dos vías principales:

  • Ampliar la base del impuesto al carbono.
  • Ajustar las tasas aplicables.

La estimación de la OCDE es que estos cambios podrían generar ingresos adicionales equivalentes a 1.8% del PIB.

¿Por qué está cambiando la recaudación ambiental?

La situación mexicana forma parte de una transformación más amplia. En los países de la OCDE, la recaudación ambiental pasó de representar 1.8% del PIB en 2000 a 1.3% en 2023.

Entre los factores que explican esta reducción se encuentran:

  • Inflación: erosiona el valor real de impuestos establecidos en cantidades nominales por litro.
  • Transición energética: disminuye el uso de algunos combustibles tradicionales.
  • Vehículos menos intensivos en emisiones: reducen el consumo de productos que históricamente han sido una fuente importante de recaudación.

Esto crea un reto para los gobiernos: conforme cambian los patrones de consumo y avanzan las tecnologías bajas en emisiones, algunas de las bases tributarias tradicionales también pueden reducirse.

Nuevas formas de ponerle precio a la contaminación

Para responder a este cambio, los gobiernos están buscando mecanismos que permitan asignar un costo más directo a las emisiones. Una de las alternativas consiste en establecer precios al carbono y ampliar las actividades sujetas a estos gravámenes.

El informe Tax Policy Reforms 2026 de la OCDE señala que durante 2025 varios países elevaron sus tasas de carbono o ampliaron su cobertura.

El cambio también está llegando al comercio internacional. Desde el 1 de enero de 2026, el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono de la Unión Europea, conocido como CBAM, entró en su régimen definitivo.

El mecanismo contempla certificados vinculados con las emisiones de carbono incorporadas en determinados productos, entre ellos:

  • Acero.
  • Aluminio.
  • Cemento.
  • Fertilizantes.
  • Electricidad.
  • Hidrógeno.

El costo de estos certificados está ligado al precio del carbono en el mercado europeo y puede descontar el precio que ya se haya pagado en el país de origen.

¿Qué significa para las empresas mexicanas?

Para las empresas mexicanas, la evolución de los impuestos y mecanismos de precio al carbono tiene implicaciones que van más allá de la recaudación pública. Conforme más mercados incorporen un costo a las emisiones, la huella de carbono asociada con la producción puede convertirse en una variable adicional para determinar costos y competitividad.

Esto es especialmente relevante para las compañías que participan en cadenas de suministro internacionales o buscan exportar a mercados con mecanismos de precio al carbono.

En este escenario, las emisiones pueden adquirir una doble dimensión:

  • Ambiental: representan el impacto climático asociado con una actividad productiva.
  • Económica: pueden traducirse en costos adicionales cuando los mercados aplican un precio al carbono.

La evolución de estos instrumentos apunta así a un cambio en la forma en que se relacionan política ambiental, fiscalidad y competitividad empresarial.

México recauda menos por impuestos ambientales que el promedio de la OCDE: 1.32% del PIB frente a 1.78%. La mayor parte de los ingresos proviene de la energía, mientras que el precio efectivo del carbono también se mantiene por debajo del promedio de la organización. Para la OCDE, ampliar la cobertura y ajustar las tasas podría abrir un espacio adicional de recaudación.

Pero el tema no se limita a cuánto dinero obtiene el gobierno. La transición energética está reduciendo algunas bases tributarias tradicionales, mientras mecanismos como el CBAM están incorporando el precio de las emisiones a las relaciones comerciales. Para las empresas mexicanas, esto significa que el carbono puede adquirir cada vez mayor relevancia como una variable ambiental, fiscal y de competitividad.

¿Puede la moda reducir su huella desde la energía? Levi’s y Marks & Spencer lanzan iniciativa

0

La industria de la moda enfrenta una paradoja: mientras las marcas anuncian compromisos climáticos cada vez más ambiciosos, buena parte de las emisiones ocurre lejos de sus propias instalaciones. En fábricas textiles, plantas de teñido y centros de manufactura se concentra una parte importante de la huella ambiental de las prendas que llegan al mercado.

Ante este escenario, Levi Strauss y Marks & Spencer decidieron poner el foco en uno de los puntos más complejos de transformar: el acceso de sus proveedores a electricidad renovable. Junto con Schneider Electric, ambas compañías lanzaron Fashion Renewable Collaborative (FRC), una iniciativa que busca convertir los compromisos climáticos de las marcas en acciones concretas dentro de sus cadenas de suministro.

El reto de reducir la huella de la moda está en la cadena de suministro

La magnitud del desafío explica por qué la transición energética de los proveedores se ha convertido en un tema estratégico para el sector. Un informe del Foro Económico Mundial de 2021 ubicó a la industria de la moda y su cadena de suministro como el tercer sector más contaminante del mundo.

A ello se suma un análisis independiente que estima que la moda genera casi 10% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero cada año, una cifra superior a las emisiones combinadas de los vuelos internacionales y el transporte marítimo.

La Fundación Ellen MacArthur también ha advertido sobre el rumbo actual del sector: de mantenerse la trayectoria existente, la industria podría consumir más de 26% del presupuesto mundial de carbono disponible para limitar el calentamiento global a 2 °C adicionales para 2050.

¿Por qué la electricidad renovable puede ayudar a reducir la huella de la moda?

El punto de partida del FRC está en un dato que coloca a los proveedores en el centro de la conversación climática. Un estudio independiente del Apparel Impact Institute, citado por las compañías impulsoras de la iniciativa, señala que los proveedores de moda representan más de la mitad de la huella de carbono del sector.

Esto convierte la transición energética en una oportunidad de gran escala. De acuerdo con el mismo estudio, lograr que los proveedores adopten electricidad renovable es una de las vías más rápidas y escalables para avanzar en la descarbonización de la industria.

El reto, sin embargo, no consiste únicamente en pedir a una fábrica que utilice energía limpia. Los proveedores necesitan conocer las alternativas disponibles, evaluar cuáles son viables para sus operaciones y contar con herramientas para llevarlas a la práctica. Ahí es donde pretende intervenir el nuevo modelo de colaboración.

Un modelo común para proveedores de la moda

Fashion Renewable Collaborative fue presentado el 22 de septiembre durante la semana climática anual de Nueva York, con una invitación abierta a otras marcas y empresas de moda para incorporarse al esfuerzo.

La iniciativa plantea un marco de implementación estructurado mediante módulos educativos en línea. El objetivo es que los proveedores, desde fabricantes de prendas hasta fábricas textiles y tintorerías, puedan comprender los beneficios de implementar electricidad renovable y avanzar en su adopción.

Para las marcas, el modelo también busca facilitar una estrategia compartida frente a un problema que suele estar fragmentado entre múltiples proveedores y mercados. Al mismo tiempo, cada proveedor puede recibir acompañamiento personalizado para simplificar el proceso de transición energética.

De los compromisos climáticos a soluciones concretas

El programa contempla distintas alternativas para ampliar el acceso de los proveedores a fuentes de energía renovable. Entre ellas se encuentran los acuerdos de compra de energía, los certificados de atributos energéticos, el almacenamiento local y la generación renovable en las propias instalaciones o de manera distribuida.

Esta diversidad resulta relevante porque las cadenas globales de suministro no operan bajo las mismas condiciones. La disponibilidad de energía, las características de cada instalación y las opciones existentes en cada mercado pueden determinar qué solución resulta aplicable para un proveedor determinado.

Como parte de la estructura del FRC, los participantes tendrán acceso a herramientas, orientación sobre el mercado y formación digital proporcionada por SE Advisory Services. Con ello, la iniciativa busca que el conocimiento sobre energía renovable pueda traducirse en decisiones y acciones dentro de las operaciones de los proveedores.

La colaboración como siguiente paso para reducir la huella de la moda

El lanzamiento del FRC ocurre en un momento en que las marcas buscan convertir sus compromisos climáticos individuales en reducciones de emisiones que puedan sostenerse y medirse a lo largo de cadenas de suministro globales.

Para Jennifer DuBuisson, directora sénior de sostenibilidad de Levi’s, trabajar directamente con los proveedores es una vía para avanzar en esa transformación. La iniciativa, explicó, pretende apoyar a aquellos que quieren acceder a electricidad renovable o aumentar su utilización, pero que hasta ahora no habían podido hacerlo.

La apuesta de Levi’s, Marks & Spencer y Schneider Electric parte así de una idea sencilla: si una parte significativa de las emisiones se concentra en la cadena de suministro, las soluciones también tendrán que llegar hasta ella. Más que una acción aislada de una marca, el FRC busca construir un lenguaje y un modelo común alrededor de la transición energética.

La industria de la moda todavía enfrenta un desafío considerable para transformar sus cadenas de suministro y disminuir sus emisiones. Sin embargo, llevar la conversación energética a los proveedores abre un espacio para pasar de los compromisos corporativos a cambios en los lugares donde realmente se producen las prendas.

Fashion Renewable Collaborative plantea precisamente ese puente: ofrecer conocimiento, herramientas y acompañamiento para que más proveedores puedan incorporar electricidad renovable. El siguiente paso dependerá de cuántas marcas y empresas decidan sumarse y de la capacidad del sector para convertir esta colaboración en reducciones de emisiones medibles y duraderas.

De plantar a cuidar: Sabormex da continuidad a una reforestación con 97% de supervivencia 

Plantar un árbol puede tomar unos minutos. Conseguir que sobreviva durante los meses siguientes requiere seguimiento, cuidado y participación de quienes viven en el territorio. Esa diferencia puede verse hoy en el Parque Ecoturístico Tlaxaloni, donde un año después de que Sabormex y Café Oro plantaran 300 árboles, el 97.3% continúa creciendo. El resultado convierte la reforestación de Sabormex en algo más que una acción puntual: en una iniciativa que se mantiene viva gracias al trabajo de la comunidad. 

En agosto de 2026, colaboradores de Sabormex regresaron al lugar para dar continuidad al proyecto iniciado en 2025. La jornada sumó además la participación de Unidos Cuernavaca, para generar una experiencia de convivencia entre personas con y sin discapacidad, y de la primera generación de la nueva Red de Voluntarios de Sabormex, encargada de apoyar en la organización y logística. 

Así, la experiencia muestra cómo la constancia puede generar impacto ambiental, social y dentro de la propia empresa. 

¿Qué resultados tiene la reforestación de Sabormex un año después? 

En 2025, colaboradores de Sabormex participaron en la plantación de 300 ejemplares de Pinus ayacahuite en un área de 2,800 metros cuadrados. El primer monitoreo mostró una supervivencia de 97.3%, frente al 63% señalado como promedio nacional en el proyecto. 

Detrás de este resultado hay un trabajo que no siempre es visible cuando se habla de reforestación: el cuidado posterior. La comunidad mantiene brigadas de prevención y atención de incendios, realiza brechas cortafuego y, cuando es necesario, utiliza agua captada de lluvia para riegos de emergencia. 

“Muchas veces se hacen reforestaciones y se dejan, pues como ya no se les da ese seguimiento y muchas veces los árboles no logran sobrevivir”, explica Montse Williams, directora general de Unidos Cuernavaca. 

De acuerdo con las estimaciones del proyecto, los árboles plantados en 2025 tienen un impacto anual potencial de 2,100 kilogramos de CO₂ absorbidos, 5,400 kilogramos de oxígeno producidos y 840 metros cúbicos de agua infiltrados al subsuelo. 

reforestación de Sabormex

¿Cómo beneficia la reforestación a la comunidad de Tlaxaloni? 

Conservar el bosque también tiene una relación directa con la economía local. El Parque Ecoturístico Tlaxaloni representa una fuente de ingresos para las familias vinculadas con la unidad de producción rural y el turismo. 

Mauricio Flores Rosas, socio de la Unidad de Producción Rural La Salomé, explica que la restauración del bosque contribuye a la captación de agua y puede favorecer actividades económicas como alimentos, artesanías o renta de caballos. 

Las 15 familias beneficiadas directamente por el proyecto forman parte de una cadena más amplia de beneficios para el territorio. La participación de empresas, señala Flores Rosas, representa un apoyo adicional para continuar con las labores de restauración forestal. Por eso, regresar un año después también implica reconocer que el impacto de una iniciativa ambiental depende de la colaboración que ocurre después de la jornada. 

¿Qué relación tiene la reforestación de Sabormex con la inclusión? 

La segunda dimensión de esta jornada estuvo en la convivencia entre colaboradores de Sabormex y participantes de Unidos Cuernavaca. En esta ocasión, 33 participantes de la organización se sumaron a los 66 colaboradores de Sabormex en actividades de integración, juegos y la propia jornada de reforestación. 

Para Williams, uno de los aprendizajes está en demostrar que las personas con discapacidad pueden participar en actividades de contacto con la naturaleza cuando se realizan las adaptaciones necesarias. 

“Pues claro que se puede”, señala. “No solo hay que adaptar ciertas cosas, hay que ver cómo”. 

reforestación de Sabormex

La experiencia también dejó aprendizajes entre los participantes. Sara Contreras, voluntaria de Unidos, explica que convivir con personas diferentes le permitió ampliar su perspectiva sobre la inclusión y reconocer que, aunque todas las personas tienen oportunidades, no necesariamente recorren el mismo camino para alcanzarlas. Su reflexión apunta a una idea central: la inclusión no tendría que ser una excepción, sino parte de la vida cotidiana. 

¿Qué es la Red de Voluntarios de Sabormex? 

La continuidad también ocurre dentro de la empresa. Esta jornada sirvió como escenario para la primera generación de la Red de Voluntarios de Sabormex, un programa que busca involucrar a colaboradores de distintas áreas en la organización de actividades sociales y ambientales. 

Ariana Mota, coordinadora de autoservicio en Trade Marketing y parte de esta primera generación, participó en la coordinación de sus compañeros. Para ella, la experiencia permitió poner a prueba habilidades que hasta entonces no había desarrollado de la misma manera. 

“Como que he puesto a prueba cosas que tal vez yo decía: ‘¿Podré hacerlo?’. Y la verdad es que sí”, comparte. 

La Red busca formar un grupo de colaboradores capaz de contribuir a iniciativas sociales y ambientales desde diferentes áreas. Así, el voluntariado deja de ser únicamente una actividad externa y se convierte también en una plataforma para desarrollar habilidades de colaboración, organización y liderazgo. 

reforestación de Sabormex

De plantar a cuidar: cuando la constancia se convierte en impacto 

La experiencia de Sabormex y Café Oro en Tlaxaloni muestra que una jornada de reforestación puede tener una segunda historia después de plantar el último árbol. 

La primera parte ocurrió en 2025, cuando 300 ejemplares fueron trasplantados. La segunda se construye ahora: 97.3% de supervivencia, una comunidad que mantiene el cuidado del bosque, familias que encuentran oportunidades económicas en su conservación, personas con y sin discapacidad compartiendo una misma experiencia y colaboradores que asumen un papel más activo mediante la Red de Voluntarios. 

Para Café Oro, cuya esencia se expresa en la idea “Te Hace Brillar”, el ejercicio también amplía el significado de ese concepto: el impacto no está solamente en la acción que se realiza, sino en lo que ocurre cuando diferentes personas, comunidades y equipos encuentran una razón para continuarla. 

Este esfuerzo contribuye particularmente a dos Objetivos de Desarrollo Sostenible: el ODS 10, Reducción de las desigualdades, mediante la generación de espacios de convivencia e inclusión; y el ODS 13, Acción por el clima, a través de la restauración y conservación de los ecosistemas forestales. 

Porque si plantar es el comienzo, cuidar, regresar e involucrar a más personas es lo que permite que una acción realmente eche raíces.

La era de la IA exige repensar la salud mental y el bienestar laboral: MetLife

La inteligencia artificial está redefiniendo la experiencia laboral y abriendo nuevas oportunidades para las organizaciones, pero también está poniendo sobre la mesa desafíos relacionados con el bienestar de las personas. En este contexto, el Employee Benefit Trends Study (EBTS) 2026 de MetLife revela que 80% de los mexicanos ha experimentado al menos un síntoma relacionado con la salud mental, principalmente estrés laboral (65%), ansiedad (57%), agotamiento (56%) y depresión (46%). Sin embargo, solo 24% ha buscado atención profesional para atender estas situaciones.

La salud mental de los colaboradores está afectada por factores financieros, laborales y personales que se entrelazan en su experiencia cotidiana. Las preocupaciones financieras (46%), la alta carga de trabajo (43%) y un salario no competitivo (43%) se encuentran entre los de mayor impacto, junto con aspectos como el ambiente y la incertidumbre laboral. A esta ecuación comienza a sumarse la transformación tecnológica: aunque todavía tiene un peso menor, la inteligencia artificial ya aparece como un factor emergente que afecta el bienestar laboral.

La IA transforma el trabajo y plantea nuevos retos para el bienestar

La inteligencia artificial comienza a transformar la experiencia laboral con efectos en dos direcciones. Por un lado, colaboradores y empleadores reconocen beneficios como una menor carga de trabajo, mayor eficiencia y control, y la reducción de tareas repetitivas. Por otro, su adopción también abre nuevos desafíos relacionados con la presión por adaptarse, la incertidumbre sobre el rol, el temor a perder el empleo y el agotamiento tecnológico.

Esta transformación ocurre, además, en un entorno cada vez más hiperconectado. Por un lado, el estudio revela que 24% de los colaboradores ha experimentado technoburnout, agotamiento asociado al uso intensivo de tecnología en el trabajo, durante los últimos seis meses. Además, quienes reciben comunicaciones laborales fuera de horario, incrementan considerablemente sus niveles: el estrés incrementa del 20 al 60%, la ansiedad del 20 al 47% y el burnout pasa del 14 al 48%.

salud mental y el bienestar laboral

Del reconocimiento a la acción

La salud mental dejó de ser únicamente un tema de bienestar para convertirse en un factor que impacta directamente el desempeño de las organizaciones. Las empresas identifican efectos altos o medios en indicadores clave de negocio como productividad y cumplimiento (78%), costos operativos (67%), calidad del trabajo (63%), clima laboral (62%) y rotación de talento (62%). Sin embargo, a pesar de reconocer su relevancia, persisten barreras importantes para gestionarla de forma efectiva: 43% de las organizaciones señala que no cuenta con suficiente tiempo o recursos internos para atender el tema, mientras que 34% admite tener dificultades para medir o comprender el estado de salud mental de sus colaboradores.

La necesidad de actuar es evidente. Nueve de cada diez empresas buscan fortalecer su oferta de beneficios orientados al bienestar emocional, mientras que los propios colaboradores muestran disposición a invertir en este tipo de soluciones: 51% pagaría una aportación mensual para contar con mayor protección y acceso a recursos especializados.

“La conversación ya no es tecnología o bienestar. Es cómo hacemos que ambos avancen de la mano. En la era de la IA, las organizaciones que logren equilibrar innovación, salud mental y experiencia del colaborador estarán mejor preparadas para enfrentar los desafíos del futuro y construir equipos más resilientes, comprometidos y productivos”, agregó Alfredo Muñoz, VP de Beneficios para Empleados en MetLife México.

Con el Employee Benefit Trends Study 2026, MetLife busca aportar información que ayude a las organizaciones a reconocer la salud mental como un tema de personas y de negocio y a gestionar los nuevos desafíos que plantea la transformación del trabajo en la era de la inteligencia artificial.

Fortalece Salud Digna la lucha contra el cáncer de mama con la iniciativa de detección temprana #PonElPecho

Salud Digna, la organización mexicana de apoyo a la salud de las familias, anunció el lanzamiento de su ya reconocida iniciativa #PonElPecho, cuyo propósito es crear conciencia sobre la importancia de la detección oportuna del cáncer de mama, para que cada persona pueda tomar acciones responsables que contribuyan a cuidar y proteger su calidad de vida.

De acuerdo con datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el cáncer de mama es el tipo de cáncer más frecuente y la causa más común de muerte por cáncer en mujeres a nivel mundial. Para disminuir los riesgos, es recomendable adoptar hábitos más saludables y mejorar el estilo de vida. Además, la autoexploración mensual a partir de los 20 años, el examen clínico anual desde los 25 y la mastografía a partir de los 40 años son fundamentales para la detección temprana.

Para dar mayor impulso al movimiento #PonElPecho, Salud Digna difundirá mensajes que motiven a las mujeres a dedicar tiempo para su cuidado y prevención, con la participación de la actriz mexicana Érika Buenfil, quien este año, se convierte en la voz embajadora de un mensaje de vida: la detección oportuna salva vidas.

Además, como parte de estos esfuerzos, durante el mes de octubre, la institución mexicana otorgará 15 mil Mastografías sin costo para beneficiar a las mujeres que las necesiten.

Salud Digna

Juan Carlos Ordóñez, Director General de Salud Digna, comentó:

“Sabemos que la detección oportuna del cáncer de mama ayuda a salvar vidas, por eso, desde 2015 nuestro movimiento #PonElPecho impulsa este mensaje para inspirar a más mujeres a cuidar de su salud. Además, como parte de las acciones de este año, Salud Digna otorgará sin costo 15 mil mastografías, acercando la detección oportuna a miles de mujeres en todo el país”.

Durante el mes de octubre, Salud Digna ofrecerá un precio especial en su estudio de Mastografía para conmemorar el Día Internacional del Cáncer de Mama, que se celebra el 19 de octubre. Esta promoción tiene como objetivo facilitar el acceso de más mujeres a esta prueba fundamental para la detección temprana de la enfermedad, incentivando así la realización de estudios diagnósticos que pueden salvar vidas y fomentando una cultura de cuidado en todo el país.

Va por Mi Cuenta lanza su campaña de recaudación 2026 tras alcanzar una recaudación récord de 62.3 millones de pesos en 2025

Después de alcanzar una recaudación histórica de 62.3 millones de pesos en 2025, el Movimiento Va por Mi Cuenta, iniciativa impulsada por Fundación Alsea, A.C., inicia su campaña de recaudación 2026 con el fin de continuar sumando personas, marcas y aliados para contribuir a combatir la inseguridad alimentaria en México.

En su edición número 14, la campaña estará activa del 1 de octubre al 30 de noviembre bajo el mensaje “VAVAVAVA”, una invitación a reconocer que una acción puede parecer pequeña, pero cuando más personas se suman, puede convertirse en algo mucho más grande.

El resultado de 2025 demuestra el alcance que puede tener esta participación colectiva, los 62.3 millones de pesos recaudados han permitido beneficiar a más de 1.4 millones de personas de comunidades vulnerables durante 2026.

Este año, la campaña incorpora además a Pedacito, un nuevo personaje que representa precisamente esa idea: cada aportación, por pequeña que sea, puede crecer cuando se conecta con la acción de muchas otras personas.

El reto sigue siendo relevante, en México, de acuerdo con la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI, 3.8 millones de hogares con menores de edad enfrentaron restricciones alimentarias por falta de dinero o recursos. En este contexto, Va por Mi Cuenta busca convertir la participación cotidiana de consumidores, marcas y aliados en recursos que contribuyan a atender esta realidad.

Va por Mi Cuenta 2026

“La inseguridad alimentaria continúa siendo una realidad para millones de hogares en México. Desde hace 14 años, Va por Mi Cuenta ha demostrado el poder que tiene unirnos alrededor de una misma causa. Cada persona que participa está generando un cambio en la vida de quienes más lo necesitan”, señaló Ivonne Madrid, directora de Fundación Alsea, A.C.

Durante los dos meses de campaña, las personas podrán contribuir realizando donativos en los establecimientos participantes de Domino’s, Starbucks, Vips, Burger King, Chili’s, Italianni’s, P.F. Chang’s y The Cheesecake Factory, así como a través de la página oficial de Va por Mi Cuenta.

También podrán sumarse mediante el consumo de productos con causa de las marcas participantes, una alternativa que busca integrar la contribución a las experiencias cotidianas de los consumidores.

Además, este año, Corporación Mexicana de Restaurantes (CMR) y Fundación CMR se suman al Movimiento Va por Mi Cuenta, a través de productos con causa de marcas como Olive Garden, Wings y Sushiitto, ampliando así las alternativas para que más personas puedan participar.

“La sinergia entre nuestras dos fundaciones avanza de manera más contundente hacia la meta de recaudación, pero sobre todo consolida un modelo de vinculación entre el sector privado y la filantropía, en un contexto donde las necesidades alimentarias de la primera infancia siguen siendo urgentes y crecientes. La lucha es necesaria y sigue más vigente que nunca”, aseguró Alejandra Baños Montes de Oca, Gerente y responsable de Fundación CMR.

Va por Mi Cuenta 2026

La presentación de la campaña se realizó en el Espacio Infantil de Universum, Museo de las Ciencias, durante un encuentro en el que participaron representantes de Fundación Alsea, A.C. y de la academia, quienes conversaron sobre los retos que persisten en materia de seguridad alimentaria y la importancia de continuar impulsando acciones para atenderlos.

Desde su creación en 2012, Va por Mi Cuenta ha servido cerca de 10 millones de comidas nutritivas y actualmente beneficia a más de 1.4 millones de personas al año, a través de iniciativas implementadas por Fundación Alsea, A.C. en conjunto con organizaciones aliadas.

En 2026, Fundación Alsea, A.C. mantiene apoyo a un total de 22 proyectos relacionados con la alimentación, al contribuir a su misión de generar bienestar en personas y comunidades vulnerables, por medio de inversión social sustentable de la mano de instituciones aliadas como Un Kilo de Ayuda, BiFAM, Christel House México, Fundación ¿Sabías Qué…?, Fundación Nutriendo por un Futuro, Fundación para la Asistencia Educativa (FAE), Patronato Pro Zona Mazahua, entre otras.

A través de estas acciones, este año el Movimiento confirma nuevamente que cuando una persona se suma, empieza algo; cuando muchas se suman, ese algo puede convertirse en mucho más y en este caso, colaborar para acabar con el hambre en México.

Bezos destina 25 millones de dólares a la conservación del océano Pacífico

0

La conservación de los océanos requiere recursos suficientes para proteger ecosistemas que no conocen fronteras y que sostienen actividades esenciales para millones de personas. En el Pacífico, una nueva ronda de financiamiento busca precisamente ampliar esa protección: el Fondo Bezos para la Tierra anunció subvenciones por más de 25 millones de dólares para iniciativas en las Islas Cook, Kiribati, Papúa Nueva Guinea, Tonga y Vanuatu, con un alcance superior a 625,000 millas cuadradas de océano.

La inversión forma parte de un compromiso mucho mayor. En 2023, el fondo anunció una aportación de 100 millones de dólares para apoyar la conservación marina en el Pacífico y, con este segundo desembolso, ya ha distribuido 63.3 millones de dólares. Más allá del monto, la iniciativa plantea una meta concreta: contribuir a que al menos 30% de las aguas de la región estén protegidas para 2030. Para las organizaciones y líderes ESG, el caso permite observar cómo la filantropía ambiental puede canalizar capital hacia conservación, gobernanza oceánica y resiliencia de comunidades.

¿En qué consiste la donación de Jeff Bezos para el Pacífico?

La nueva ronda de financiamiento del Fondo Bezos para la Tierra contempla más de 25 millones de dólares en subvenciones destinadas a proyectos de conservación en cinco países y territorios del Pacífico.

El dinero forma parte de la iniciativa “Desbloqueando la Prosperidad del Pacífico Azul”, creada a partir del compromiso de 100 millones de dólares anunciado por el fondo en 2023. Un primer desembolso de 37.5 millones de dólares se realizó en 2025 y esta segunda ronda eleva el total distribuido a 63.3 millones.

Además, la donación de Jeff Bezos busca apoyar procesos de protección marina que incluyen la creación y ampliación de áreas protegidas, la planificación de conservación y la preparación de propuestas para proteger zonas de alta mar. Los recursos tendrán aplicaciones diferentes dependiendo de las necesidades de cada territorio. Entre las iniciativas respaldadas se encuentran:

  • Papúa Nueva Guinea:
    La financiación ayudará al país a crear su primera gran área marina protegida en alta mar, un paso relevante para ampliar la conservación más allá de las aguas costeras.
  • Tonga:
    Los recursos permitirán ampliar las áreas marinas protegidas existentes y fortalecer los esfuerzos de conservación.
  • Islas Cook:
    El financiamiento apoyará el parque oceánico Marae Moana, uno de los principales proyectos de conservación marina de la región.
  • Kiribati y Vanuatu:
    Las subvenciones respaldarán procesos de planificación orientados a proteger hábitats marinos.
  • Rare:
    La organización conservacionista recibirá financiamiento para apoyar a gobiernos del Pacífico en la preparación de propuestas de protección de alta mar bajo el Tratado de Alta Mar de Naciones Unidas, que entró en vigor en enero.
donación de Jeff Bezos

Así, la donación de Jeff Bezos no se limita a financiar acciones de conservación sobre el terreno. También busca fortalecer las capacidades institucionales necesarias para que los países puedan diseñar, proponer y gestionar mecanismos de protección marina.

¿Qué resultados ha generado el financiamiento anterior?

El Fondo Bezos para la Tierra señala que algunas de las subvenciones otorgadas previamente ya están produciendo resultados. Uno de los casos mencionados corresponde a la Polinesia Francesa, que estableció lo que el fondo identifica como la mayor red mundial de áreas marinas totalmente protegidas, con una extensión cercana a 625,000 kilómetros cuadrados.

Otro ejemplo es Niue, que ha colocado bajo protección el 40% de sus aguas nacionales. Además, según el fondo, 17 de los 22 países de la región trabajan actualmente en iniciativas para proteger y gestionar sus aguas.

Estos datos permiten dimensionar que la conservación marina no depende únicamente de declarar nuevas áreas protegidas. También requiere capacidades de planificación, mecanismos de gestión y colaboración con los gobiernos responsables de esos territorios.

¿Quién está detrás de la donación de Jeff Bezos?

Aunque los recursos provienen del Fondo Bezos para la Tierra, la gestión de las subvenciones del programa para el Pacífico está a cargo de Lauren Sánchez Bezos, vicepresidenta del fondo. Al explicar la relevancia del océano para las poblaciones del Pacífico, Sánchez Bezos señaló:

“Allá afuera, el océano no es solo una vista hermosa. Es el camino, la despensa, el patio trasero”.

La frase resume uno de los elementos centrales de la iniciativa: la conservación marina no se plantea únicamente como una cuestión de protección de biodiversidad. Para las comunidades del Pacífico, los océanos también forman parte de sus sistemas de alimentación, movilidad y vida cotidiana.

¿Cuál es la meta de conservación para 2030?

El objetivo declarado de “Desbloqueando la Prosperidad del Pacífico Azul” es contribuir a que al menos 30% de las aguas de la región reciban protección para 2030.

La meta coloca a la iniciativa dentro de una agenda internacional más amplia de conservación marina, pero también plantea un desafío operativo: conseguir que las áreas protegidas no solo existan formalmente, sino que puedan gestionarse y mantenerse en el tiempo.

Para los líderes ESG, este aspecto resulta especialmente relevante. Una inversión ambiental puede medirse por los recursos destinados, pero su impacto requiere observar indicadores posteriores: superficie protegida, ecosistemas conservados, capacidad institucional desarrollada y mecanismos de gestión implementados.

¿Cuánto ha entregado el Fondo Bezos para la Tierra?

La iniciativa del Pacífico forma parte de un compromiso climático mucho mayor. En 2020, Jeff Bezos anunció un compromiso de 10,000 millones de dólares para financiar acciones relacionadas con el clima y la conservación mediante el Fondo Bezos para la Tierra.

De acuerdo con la información proporcionada, el fondo todavía tiene pendientes más de 7,000 millones de dólares por distribuir y cuenta con aproximadamente cuatro años para cumplir el compromiso de 2030. Para alcanzar ese plazo necesitaría entregar, en promedio, alrededor de 1,800 millones de dólares anuales.

Los responsables del fondo señalaron en mayo a Bloomberg que la concesión anual de subvenciones había regresado a un nivel de al menos 400 millones de dólares, frente a los 183 millones de dólares otorgados en 2025. Desde abril, los recursos también se han dirigido a proyectos relacionados con textiles más sostenibles, detección de incendios forestales, recuperación de terrenos urbanos baldíos y protección de especies amenazadas.

La conservación oceánica necesita algo más que dinero

Los 25 millones de dólares anunciados para el Pacífico representan una nueva inyección de recursos en una región donde la protección marina enfrenta desafíos ambientales, económicos e institucionales. No obstante, el alcance de la iniciativa dependerá no solo del capital disponible, sino de la capacidad de los gobiernos, organizaciones y comunidades para convertirlo en áreas protegidas efectivas y mecanismos de conservación duraderos.

La donación de Jeff Bezos también pone sobre la mesa una cuestión más amplia: cómo transformar grandes compromisos filantrópicos en resultados ambientales verificables. Con una meta de 30% de protección de las aguas del Pacífico para 2030, el siguiente desafío será demostrar cuánto de esa inversión se traduce en conservación efectiva, capacidades locales fortalecidas y ecosistemas realmente protegidos.

¿Reciclar o adivinar? Consumidores piden etiquetas de reciclaje más claras

0

Reciclar parece sencillo hasta que llega el momento de decidir qué hacer con un envase. ¿Va al contenedor de reciclaje, debe llevarse a un punto de recolección o simplemente no puede recuperarse? Para millones de consumidores, esa decisión todavía depende más de la interpretación que de instrucciones claras. En Estados Unidos, casi dos tercios de las personas encuestadas por la Sustainable Packaging Coalition (SPC) aseguran reciclar con frecuencia o siempre, pero la falta de información sobre qué materiales pueden reciclarse continúa siendo una barrera.

El problema también está llegando al terreno regulatorio. California, por ejemplo, elevará los requisitos para que un producto pueda presentarse como reciclable mediante la ley SB 343, conocida como Truth in Labeling for Recyclable Materials. A partir del 4 de octubre, los productos que utilicen determinadas afirmaciones de reciclabilidad deberán cumplir criterios más exigentes de acceso a sistemas de recolección y clasificación. Para las empresas, el desafío ya no consiste solamente en diseñar envases reciclables, sino en comunicar correctamente qué puede hacer el consumidor con ellos y es allí cuando las etiquetas de reciclaje podrían ser la opción que resuelva parte de estos problemas.

¿Qué son las etiquetas de reciclaje y por qué importan?

Las etiquetas de reciclaje son elementos gráficos y textuales que indican al consumidor cómo debe desechar un envase o material después de utilizarlo. Su función parece básica, pero puede tener consecuencias importantes: una instrucción ambigua puede provocar que un material reciclable termine en la basura o que uno que no puede procesarse ingrese a los sistemas de reciclaje.

La encuesta de SPC muestra que entre quienes no reciclan de manera constante aparecen dos obstáculos principales: la falta de acceso a programas de reciclaje y el desconocimiento sobre qué materiales pueden reciclarse. El segundo problema ofrece un espacio de intervención especialmente relevante para las marcas.

Por ello, entender qué son las etiquetas de reciclaje implica ir más allá de reconocer un símbolo. Para que funcionen, las instrucciones deben ayudar al consumidor a tomar una decisión concreta y hacerlo con información que pueda comprender rápidamente.

qué son las etiquetas de reciclaje

California eleva el estándar de lo que puede llamarse reciclable

La entrada en vigor de SB 343 representa un cambio importante para las empresas que comercializan productos en California. La legislación establece que, para que determinados productos puedan identificarse como reciclables, deben ser recogidos en al menos 60% de las comunidades y clasificados en al menos 60% de las instalaciones correspondientes.

El cambio también ocurre en medio de una disputa legal. Algunos grupos de la industria del embalaje presentaron una demanda para suspender la aplicación de la ley, argumentando que las nuevas disposiciones restringen la libertad de expresión. Mientras esa situación se resuelve, las empresas enfrentan un escenario de incertidumbre regulatoria y deben revisar cómo presentan las afirmaciones de reciclabilidad de sus productos.

Para los responsables de ESG y sostenibilidad, esto plantea una cuestión estratégica: la reciclabilidad de un envase no debería evaluarse únicamente desde sus características materiales, sino también desde la infraestructura disponible para recuperarlo y desde la información que recibe el consumidor.

¿Qué quieren realmente los consumidores de las etiquetas?

Una de las conclusiones más relevantes de la investigación de SPC es que existe una brecha entre la información disponible en los envases y la manera en que las personas toman decisiones.

Más de la mitad de los consumidores encuestados señala que utiliza su propio criterio para decidir cómo desechar un envase, en lugar de consultar las instrucciones que aparecen en él. Sin embargo, esto no significa que no quieran orientación. Por el contrario, los consumidores indican que instrucciones más claras y visibles podrían hacer que prestaran mayor atención.

qué son las etiquetas de reciclaje

Entre sus principales necesidades aparecen:

  • Mayor visibilidad: instrucciones que puedan localizarse rápidamente.
  • Lenguaje sencillo: información que no dependa únicamente de símbolos.
  • Indicaciones concretas: instrucciones que expliquen qué hacer con el envase.
  • Orientación sobre alternativas locales: especialmente cuando un material no se acepta en los sistemas convencionales.
  • Información educativa: recursos que expliquen dónde y cómo entregar materiales específicos.

Este punto es especialmente relevante para las empresas. Si los consumidores están tomando decisiones por su cuenta, mejorar el diseño de las instrucciones puede ser una intervención relativamente directa para reducir errores en la separación de residuos.

De los símbolos al texto: ¿cómo pueden mejorar las etiquetas?

Uno de los problemas de los sistemas de etiquetado es asumir que un símbolo será suficiente para transmitir una instrucción. La investigación de SPC apunta en otra dirección: los consumidores quieren que las marcas utilicen texto sencillo además de los elementos gráficos.

Aquí resulta útil preguntarse nuevamente qué son las etiquetas de reciclaje y cuál debería ser su propósito. No deberían funcionar solamente como una declaración ambiental de la marca, sino como una herramienta para orientar una acción concreta.

El programa How2Recycle, administrado por GreenBlue —organización sin fines de lucro matriz de SPC—, busca precisamente combinar información comprensible con criterios de reciclabilidad. De acuerdo con la encuesta, 84% de los consumidores ya reconoce al menos una etiqueta del conjunto de productos de How2Recycle, lo que representa una base de familiaridad que puede facilitar la comunicación.

Además, las etiquetas reservan la indicación “Widely Recyclable” —“Ampliamente reciclable”— y el diseño de flechas en movimiento para envases que alcanzan el umbral de acceso del 60%, entre otros criterios. Esto permite vincular la comunicación dirigida al consumidor con condiciones concretas sobre la infraestructura de reciclaje.

qué son las etiquetas de reciclaje

No todos los envases pueden tener la misma instrucción

Uno de los retos para las marcas consiste en evitar que todo el etiquetado se reduzca a una única indicación. Algunos materiales requieren instrucciones distintas porque su infraestructura de recuperación es más limitada o funciona mediante canales específicos.

How2Recycle contempla, entre otras, dos alternativas:

  • “Check Locally”: para envases aceptados en al menos 20% de las comunidades.
  • “Store Drop-Off”: utilizada para películas y materiales flexibles que deben llevarse a puntos específicos de entrega.

La investigación encontró que ambas etiquetas tienen un nivel elevado de comprensión entre los consumidores, pero también identificó una limitación: las personas pueden no saber cómo comprobar las opciones locales de reciclaje o dónde encontrar las tiendas que reciben determinados materiales.

Esto abre una oportunidad para que las compañías complementen el etiquetado con campañas educativas, herramientas digitales o información sobre puntos de recolección. Una etiqueta puede indicar qué hacer, pero si el consumidor no tiene acceso a la infraestructura necesaria, la instrucción queda incompleta.

¿Qué pueden hacer las empresas para mejorar sus estrategias de etiquetado?

Para los equipos de sostenibilidad, el cambio regulatorio puede convertirse en una oportunidad para revisar el etiquetado como parte de la estrategia ambiental y no únicamente como una cuestión de cumplimiento.

Tres acciones resultan particularmente relevantes:

1. Eliminar la ambigüedad.
Las afirmaciones de reciclabilidad deben estar respaldadas por las condiciones reales de recolección y clasificación. Esto ayuda a reducir la distancia entre lo que comunica el envase y lo que realmente puede ocurrir después de su uso.

2. Diseñar para la comprensión.
Los consumidores han señalado que necesitan instrucciones visibles, sencillas y acompañadas de texto. El objetivo no es llenar el envase de información, sino facilitar una decisión correcta en pocos segundos.

3. Acompañar las etiquetas con educación.
Cuando un material requiere llevarse a un establecimiento o verificar las condiciones locales, las empresas pueden proporcionar recursos que expliquen dónde hacerlo. Esto es especialmente importante para películas y otros materiales flexibles.

qué son las etiquetas de reciclaje

El reto ESG está después de la compra

La conversación sobre envases sostenibles suele concentrarse en materiales, diseño, reducción de plástico o contenido reciclado. Sin embargo, la etapa posterior al consumo también determina qué ocurre con el producto. Una empresa puede invertir en desarrollar un envase con potencial de recuperación, pero si el consumidor no sabe dónde depositarlo, esa característica puede perder buena parte de su utilidad.

Por eso, saber qué son las etiquetas de reciclaje también permite entender su dimensión dentro de una estrategia ESG: son un punto de conexión entre el diseño del producto, la infraestructura de residuos y el comportamiento del consumidor. Una comunicación precisa puede contribuir a disminuir la contaminación de los flujos de reciclaje y facilitar que los materiales lleguen al sistema adecuado.

La entrada en vigor de SB 343 coloca esta cuestión bajo una presión adicional. Aunque la disputa sobre su aplicación continúa, el principio que emerge de la investigación de SPC es más amplio que una regulación específica: los consumidores necesitan instrucciones que puedan reconocer, entender y seguir. Para las empresas, mejorar las etiquetas significa entonces hacer coincidir tres elementos que durante demasiado tiempo se han tratado por separado: lo que el producto promete, lo que los sistemas de reciclaje pueden procesar y lo que las personas realmente saben hacer con sus residuos.

¿Trump podría ser un “regalo” para la causa climática? El debate sobre la seguridad energética y los fósiles

Que Donald Trump pueda ser considerado un aliado involuntario de la causa climática parece, a primera vista, una contradicción. Sin embargo, Gavin Newsom, gobernador de California, lo llamó recientemente el “mayor regalo” para el movimiento ecologista, al considerar que las consecuencias de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán han expuesto la vulnerabilidad que implica depender de los combustibles fósiles.

La afirmación no se refiere a las políticas ambientales de Trump, sino a un efecto indirecto de sus decisiones militares y comerciales: la disrupción del mercado petrolero ha llevado a distintos países a acelerar inversiones en energías renovables y a reconsiderar qué significa realmente la seguridad energética y preguntarse ¿qué ocurre cuando la dependencia de los combustibles fósiles se convierte también en un riesgo económico y geopolítico?

¿Por qué Trump fue llamado un “regalo” para la causa climática?

La explicación para tan inusual nombramiento está en lo que ha ocurrido en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el comercio mundial de petróleo y gas. Tal como señala The Guardian, alrededor de una quinta parte de las exportaciones mundiales de estos combustibles suele atravesar esta vía, cuya disrupción desde el inicio del conflicto con Irán elevó los precios y obligó a los países a buscar alternativas.

Newsom sostuvo que la crisis “ha hecho que el mundo tome conciencia” de su vulnerabilidad frente a las petrodictaduras y las interrupciones en Oriente Medio. Desde esta perspectiva, el impacto de Trump en causa climática no estaría en una política ambiental deliberada, sino en haber contribuido involuntariamente a demostrar el costo de depender de una fuente energética expuesta a conflictos, restricciones comerciales y volatilidad internacional.

El efecto ya tiene algunos indicadores concretos:

  • Carbon Brief estima que las emisiones globales provenientes de combustibles fósiles podrían disminuir 0.5% en 2026 debido a la crisis.
  • La Agencia Internacional de Energía ha planteado que el pico del consumo mundial de petróleo podría adelantarse a 2026, frente a la previsión anterior de 2029.
  • La inversión global en energías renovables ya duplica a la destinada a combustibles fósiles.
  • Casi toda la nueva capacidad de generación eléctrica que se incorpora a las redes procede actualmente de fuentes limpias.
  • En 2025, uno de cada cuatro vehículos vendidos en el mundo fue eléctrico.
impacto de Trump en causa climática

¿El impacto de Trump en causa climática realmente es positivo?

La respuesta depende de qué se mida. El conflicto puede estar acelerando determinadas decisiones de transición energética, pero eso no convierte a Trump en un actor climático favorable.

Su administración ha eliminado límites de contaminación para automóviles, camiones y centrales eléctricas, ha respaldado a la industria de combustibles fósiles y ha cancelado proyectos de energías renovables. El propio Trump ha calificado la crisis climática de “engaño” y ha atacado públicamente a los ambientalistas.

Por ello, Rob Jackson, científico climático de Stanford, cuestionó la interpretación de Newsom y sostuvo que las acciones de Trump pueden acelerar las energías limpias en otros países mientras perjudican la tecnología verde en Estados Unidos. Su lectura es que considerar al presidente un “ecologista accidental” supone perder de vista el efecto de sus políticas domésticas.

Hay además una contradicción económica importante: la crisis no solamente ha encarecido los fósiles; también ha generado enormes ganancias para sus productores, mientras que ocho de las mayores compañías petroleras y gasistas obtuvieron más de 90,000 millones de dólares durante los primeros tres meses de la guerra.

Por tanto, el impacto de Trump en causa climática no puede interpretarse como una simple aceleración de la descarbonización. La misma crisis que vuelve más atractivas las renovables puede fortalecer temporalmente a la industria fósil.

¿Qué reveló la crisis sobre la seguridad energética?

Para las empresas, quizá esta sea la lección más relevante. La seguridad energética no consiste únicamente en disponer de suficiente combustible, sino en contar con fuentes de energía predecibles, diversificadas y resistentes a interrupciones geopolíticas.

La dependencia de petróleo y gas concentra riesgos que pueden trasladarse rápidamente a los costos operativos: transporte, electricidad, manufactura, logística y materias primas. En cambio, la energía solar, eólica y el almacenamiento permiten producir una parte de la energía cerca del lugar donde será utilizada y reducir la exposición a determinados mercados internacionales.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, resumió esta preocupación al señalar que el mundo está pagando “un precio muy alto” por su excesiva dependencia de los combustibles fósiles.

El argumento también está ganando fuerza fuera de las economías desarrolladas. Reino Unido, India y Tailandia han buscado acelerar la transición renovable ante el aumento del costo de los combustibles fósiles, mientras que en países en desarrollo los paneles solares de bajo costo están ayudando a reducir la presión de las facturas eléctricas. Al Gore señaló que actualmente se instalan alrededor de 100,000 paneles solares al día en África.

La transición energética como estrategia de resiliencia

El principal aprendizaje que deja esta situación no es esperar otra crisis para invertir en transición energética. Es incorporar la seguridad energética como parte de la estrategia climática y de gestión de riesgos.

Para los líderes de sostenibilidad, el episodio permite replantear la conversación dentro de las empresas: la energía renovable no debe justificarse únicamente por la reducción de emisiones. También puede contribuir a reducir exposición a volatilidad de precios, interrupciones del suministro y riesgos geopolíticos.

Algunas preguntas pueden incorporarse a la planeación empresarial:

  • ¿Qué porcentaje de la operación depende directamente de petróleo y gas?
  • ¿Qué ocurriría con los costos si los precios permanecieran elevados durante varios meses?
  • ¿Qué procesos pueden electrificarse o abastecerse con energía renovable?
  • ¿La estrategia energética contempla almacenamiento y generación distribuida?
  • ¿Los escenarios climáticos también consideran riesgos geopolíticos y de suministro?

Esta perspectiva permite que la descarbonización deje de ser únicamente una meta ambiental y se convierta también en una estrategia de resiliencia empresarial.

¿Puede la transición sobrevivir cuando baje el precio del petróleo?

Ese es uno de los principales interrogantes. Si los precios de los combustibles fósiles regresan a niveles más bajos, parte del incentivo económico para reducir su consumo podría disminuir.

Además, las grandes petroleras no anticipan necesariamente un desplome de la demanda. Exxon proyecta que el mundo todavía consumirá 105 millones de barriles de petróleo diarios en 2050, frente a 100 millones el año pasado, y calcula que petróleo, gas y carbón podrían representar alrededor de dos terceras partes de la matriz energética mundial a mediados de siglo.

impacto de Trump en causa climática

Pero existe una diferencia respecto de crisis petroleras anteriores: hoy existen alternativas competitivas. El costo de la energía solar, eólica y las baterías ha disminuido, mientras que su despliegue continúa creciendo. Sonia Dunlop, del Global Solar Council, señaló que la crisis con Irán ha disparado la demanda de tecnologías solares y almacenamiento, aunque también reconoció que se trata de una tendencia que ya estaba en marcha.

Ahí está quizá el verdadero impacto de Trump en causa climática: no en haber diseñado una política para acelerar la transición, sino en haber contribuido a hacer visible, en un momento de alta tensión geopolítica, el riesgo de seguir dependiendo de una energía cuya disponibilidad y precio pueden quedar sujetos a acontecimientos que las empresas no controlan.

La lección no es Trump: es la vulnerabilidad

Llamar a Trump un “regalo” para el movimiento climático funciona como provocación, pero resulta menos útil si desvía la atención del fenómeno de fondo. El conflicto no demuestra que los combustibles fósiles estén a punto de desaparecer, ni que una crisis geopolítica garantice una transición energética permanente.

Sí muestra algo más concreto: la dependencia energética también es una vulnerabilidad estratégica.

Para las empresas, aprovechar esta coyuntura significa mirar más allá de las metas de emisiones y preguntarse cuánto cuesta la dependencia, qué riesgos concentra y qué alternativas pueden hacer más resiliente la operación. El impacto de Trump en causa climática, en última instancia, puede ser menos una cuestión de reconocerle algún mérito ambiental y más una oportunidad para que gobiernos y empresas conviertan una crisis de seguridad energética en decisiones de largo plazo sobre diversificación, eficiencia, electrificación y energías limpias.