62% de las organizaciones enfrenta dificultades para medir el impacto financiero de los riesgos de sostenibilidad: EY

En el primer año de la implementación de las Normas Internacionales de Información Financiera (IFRS, por sus siglas en inglés) S1 y S2 en México, las organizaciones continúan enfrentando desafíos para integrar la sostenibilidad en los procesos de gestión y toma de decisiones. Esto, de acuerdo con el análisis realizado por EY, firma líder en servicios profesionales de auditoría, impuestos, consultoría, estrategia y transacciones. 

A partir de 77 reportes públicos y entrevistas con preparadores de información sujetos a estos requerimientos, se identificó que 62% de las emisoras analizadas enfrenta dificultades para determinar los efectos financieros actuales y previstos de los riesgos y oportunidades de sostenibilidad, mientras que 50% reporta retos para comprender sus implicaciones sobre el modelo de negocio y la cadena de valor.

Los resultados sugieren que uno de los principales desafíos para la adopción de estos estándares consiste en establecer una conexión clara entre los riesgos y oportunidades de sostenibilidad, la estrategia organizacional y el desempeño financiero. De acuerdo con el análisis, esta situación dificulta la identificación de cuentas contables relevantes, la cuantificación de impactos y la integración de la información en los procesos estratégicos.

“Al primer año de implementación encontramos una lección sustancial: el desafío no es únicamente reportar información de sostenibilidad, sino entender cómo los riesgos y oportunidades pueden influir en el desempeño financiero, la estrategia y la creación de valor de largo plazo”, señaló Alfonso Gutiérrez, Socio Líder de Climate Change and Sustainability Services en EY México.

riesgos de sostenibilidad

El estudio también identificó oportunidades para fortalecer los procesos de identificación y evaluación de riesgos. Entre los hallazgos destaca que 38% de las entidades analizadas no realizó un análisis de escenarios para evaluar riesgos climáticos, mientras que únicamente 70% de los preparadores encuestados cuenta con evaluaciones de riesgos de sostenibilidad bajo un enfoque de materialidad financiera.

Estos resultados reflejan la necesidad de contar con procesos que permitan identificar, evaluar y priorizar riesgos y oportunidades de manera consistente, así como documentar los criterios utilizados para sustentar la información divulgada.

Otro de los aprendizajes observados durante el primer ciclo de implementación es la relevancia de fortalecer la gobernanza asociada a la sostenibilidad. El análisis identificó desafíos relacionados con la incorporación de análisis climáticos en la planeación financiera, la calidad y trazabilidad de los datos, la validación formal de la información y la supervisión por parte de los consejos de administración.

La experiencia de este primer año de implementación pone de manifiesto la necesidad de articular el trabajo de los consejos de administración, la alta dirección, las áreas financieras, de riesgos y de sostenibilidad bajo esquemas de coordinación comunes que permitan responder a los requerimientos de información establecidos por los estándares.

De acuerdo con el análisis, las exigencias regulatorias continuarán evolucionando durante los próximos ciclos de implementación, por lo que la calidad de la gobernanza, los controles internos y la coordinación entre áreas desempeñarán un papel relevante en la evolución de los procesos de reporte.

Para las organizaciones, el reto consiste en transformar la información de sostenibilidad de un simple ejercicio de gestión a una herramienta que contribuya a la creación y protección de valor de largo plazo.

Los zeros que sí valen: Oikos fortalece su portafolio con el lanzamiento de Triple Zero

Las decisiones de compra dentro de la categoría de yoghurt griego están evolucionando. Los consumidores comparan etiquetas, buscan atributos claros y valoran productos que combinen nutrición, sabor y practicidad en una misma propuesta.

Este cambio también abre nuevas oportunidades para el mercado. En México, la categoría de productos asociados al manejo de peso refleja una oportunidad para propuestas que respondan a consumidores que buscan salud, experiencia y versatilidad. En este contexto, Oikos presenta Triple Zero, una innovación que fortalece su propuesta dentro de una categoría cada vez más portafolio y responde a consumidores que buscan tomar decisiones más intencionales sin renunciar a aquello que hace especial la experiencia de yoghurt griego.

Oikos Triple Zero combina 0% grasa, 0% azúcar añadida y 0% edulcorantes artificiales con hasta 13 g de proteína por envase de 150g natural*, sabor y la cremosidad característica de la marca. La propuesta cobra vida bajo el concepto “Más de lo que te gusta, menos de lo que no”, una nueva forma de entender el valor del “zero”: no como ausencia, sino como un punto de partida para hacer espacio a más de lo que las personas disfrutan y valoran.

Porque hay zeros que no restan. Al contrario, suman valor a la elección: tres zeros concretos que conviven con proteína, sabor y cremosidad dentro de una experiencia pensada para quienes buscan balance entre nutrición y disfrute.

Por eso desarrollamos una innovación en la que los tres zeros tienen valor y la proteína se convierte en protagonista, sumando una nueva forma de disfrutar Oikos.

“Con Triple Zero buscamos llevar la conversación sobre el yoghurt griego un paso más adelante. Entendemos que hoy las personas buscan propuestas que integren distintos atributos en una misma experiencia, sin dejar de lado aquello que hace especial a esta categoría: el sabor y la cremosidad. Por eso desarrollamos una innovación en la que los tres zeros tienen valor, con más de lo que nos gusta y menos de lo que no” Comentó Luz Ramírez, Brand Manager de Oikos.

Oikos Triple Zero

Más allá de sus tres zeros, la propuesta pone en el centro una combinación de atributos que tienen una relevancia creciente en la categoría del yoghurt griego: proteína, sabor, textura y versatilidad. Así, Triple Zero puede integrarse a diferentes ocasiones de consumo, desde acompañar el desayuno y la colación hasta momentos después de entrenar.

Además, Triple Zero amplía las posibilidades de consumo a través de presentaciones cuchareables y bebibles, en formatos individuales y para compartir, que permiten disfrutar la propuesta tanto en casa como fuera de ella. 

Con este lanzamiento, Oikos dinamiza su portafolio, sumando una nueva razón para elegir la marca. Triple zero responde a las expectativas de un consumidor más, demostrando que el valor de una innovación no está únicamente en aquello que deja fuera, sino en todo lo que logra reunir. 

Oikos Triple Zero: más de lo que te gusta, menos de lo que no.

Merco 2026: ¿cambió la reputación o cambió la regla?

Por Edgar López

Cuando una empresa sube 71 lugares en un ranking de reputación, quiero saber qué hizo. Cuando otra pierde 43, también.

Pero antes de felicitar a una y diagnosticarle una crisis a la otra, conviene preguntar qué cambió entre las dos mediciones.

Los resultados de Merco Empresas México 2026 dan para algo más que repartir reconocimientos. Holcim pasó del lugar 127 al 56; The Home Depot , del 112 al 49; Colgate-Palmolive , del 71 al 19. En sentido contrario, 3M cayó del 40 al 83; La Costeña, del 36 al 75; Nike, del 37 al 66. Son movimientos suficientemente grandes para detenerse a entenderlos.

Las 200 empresas con mejor Reputación Corporativa en México en 2026 - Merco México
Las 200 empresas con mejor Reputación Corporativa en México en 2026 – Merco México

¿Mejoraron unas y empeoraron otras? Es posible. Pero una posición no cuenta toda esa historia.

Una empresa puede perder lugares porque sus competidores mejoraron más. Puede avanzar porque obtuvo mayor reconocimiento entre ciertos públicos. Y puede moverse porque cambió el instrumento con el que la evaluamos.

En esta edición hay razones para explorar las tres posibilidades.

Primero hay que entender quién está opinando.

Merco reúne 55,187 encuestas, pero no todas pesan igual. Los directivos de grandes empresas aportan el 25% del resultado; los distintos grupos de expertos, otro 34%. Entre ambos concentran el 59%. La población general representa el 8%.

Las 200 empresas con mejor Reputación Corporativa en México en 2026 - Merco México
Las 200 empresas con mejor Reputación Corporativa en México en 2026 – Merco México

Esto importa porque solemos hablar de “la reputación” como si fuera una opinión compartida.

Adidas encabeza la valoración de la población general, pero ocupa el lugar 51 en el ranking completo. Apple es primera para los analistas financieros y tercera para los académicos, pero queda en el 39 general. Diferentes públicos reconocen diferentes atributos. El resultado final los combina.

Por eso, ante un brinco, mi primera pregunta sería: ¿ante quién mejoró?

Hay ascensos que encuentran pistas fuera de la tabla.

Holcim protagoniza el mayor avance: 71 lugares. En marzo de 2026 anunció una inversión de 356 millones de pesos hacia 2027 para fortalecer su gestión del agua en México. Es un anuncio dentro del periodo de elaboración del estudio, que transcurrió de marzo a septiembre.

¿Ese anuncio explica el salto? No podemos afirmarlo. Pero sí permite formular una hipótesis: una agenda de inversión ambiental vinculada a la operación puede ofrecer elementos de reconocimiento para varios públicos, desde expertos hasta autoridades.

También obliga a distinguir entre inversión anunciada, inversión ejecutada y resultados obtenidos. Las tres pueden alimentar una conversación reputacional, pero no significan lo mismo.

The Home Depot ofrece otra pista. Avanzó 63 posiciones y es la empresa mejor valorada por las ONG, que examinan contribución comunitaria, comportamiento ético y compromiso ambiental.

Las 200 empresas con mejor Reputación Corporativa en México en 2026 - Merco México

En mayo de 2026 comunicó que había alcanzado 10 mil jornadas acumuladas de voluntariado en México desde 2001, con más de 900 realizadas durante 2025.

Aquí hay una relación plausible entre trayectoria comunitaria y reconocimiento de un público que evalúa precisamente esa dimensión.

Pero sería apresurado concluir que el voluntariado produjo todo el ascenso. Las ONG pesan el 5% del resultado. Para entender los otros componentes necesitamos más información.

Gentera también merece atención: subió 51 lugares y aparece primera tanto para periodistas económicos como para asociaciones de consumidores. Eso sugiere una fortaleza que cruza públicos con criterios distintos. No prueba que ambos hayan mejorado su valoración respecto del año anterior, pero muestra dónde buscar la explicación.

Las caídas tampoco autorizan a inventar un escándalo.

3M perdió 43 posiciones. Hay un contexto ambiental relevante: la empresa completó su salida de la fabricación de PFAS al cierre de 2025 y mantiene exposición a litigios asociados con estas sustancias. Su reporte del segundo trimestre de 2026 documenta la continuidad de ese frente legal.

Es razonable preguntar si ese historial afectó la valoración de ciertos públicos. Sería irresponsable asegurar que explica la caída en México. El problema ya existía antes: para sostener esa explicación habría que identificar qué cambió en su exposición, en la percepción de los evaluadores o en el peso que recibió.

Nike retrocedió 29 lugares y perdió el liderazgo sectorial frente a adidas. Sus resultados globales publicados en junio muestran una empresa en proceso de recuperación: los ingresos anuales permanecieron estables en términos reportados, mientras las ventas directas al consumidor disminuyeron 6%.

Ese contexto permite explorar dudas sobre estrategia, ejecución o atractivo empresarial, dimensiones presentes en Merco. No demuestra que el consumidor mexicano haya dejado de apreciar la marca.

Sobre La Costeña, que perdió 39 posiciones, los materiales disponibles no ofrecen una explicación equivalente. Prefiero dejar esa pregunta abierta antes que rellenarla con una historia convincente y sin evidencia.

Las 200 empresas con mejor Reputación Corporativa en México en 2026 - Merco México
Las 200 empresas con mejor Reputación Corporativa en México en 2026 – Merco México

Y este año también cambió la medición.

Merco incorporó la valoración de líderes empresariales, con un peso del 2%, y la reputación generativa: motores de inteligencia artificial asumen el papel de distintos públicos y puntúan a las compañías en las variables evaluadas por expertos.

La incorporación abre una pregunta interesante: ¿qué parte de esa valoración refleja a la empresa y qué parte refleja la información que el modelo encuentra o aprendió sobre ella?

Una compañía con información abundante, consistente y favorable podría obtener una lectura distinta de otra con menor presencia o con controversias muy documentadas. Es una hipótesis metodológica que merece examinarse, no un efecto demostrado en estos resultados.

Tampoco sabemos cuántos lugares cambió cada empresa por esas incorporaciones. Un peso pequeño puede alterar posiciones cuando las puntuaciones están próximas. Para conocer su efecto habría que recalcular la edición sin los nuevos componentes.

La revisión independiente de KPMG sobre el seguimiento de la metodología aporta confianza en el proceso. No convierte el ranking en una explicación causal de cada ascenso y cada caída.

Me interesa leer Merco como una invitación a investigar. Hay empresas que parecen estar convirtiendo su actividad en reconocimiento; otras enfrentan preguntas sobre su gestión o sus impactos; y todas participan en una medición que también evoluciona.

El puesto es el comienzo de la conversación.

Si yo dirigiera una empresa que avanzó 60 lugares, celebraría. Después pediría el desglose.

Y si hubiera perdido 40, antes de encargar una campaña, querría saber qué público cambió de opinión, sobre qué asunto y con qué evidencia.

Porque comunicar mejor puede ayudar. Entender qué pasó es lo que permite decidir qué hacer.


Edgar

R con R, por Edgar López

Edgar López Pimentel, es actualmente Director en Expok, ejerciendo su liderazgo día a día con pasión por la responsabilidad social y el desarrollo sustentable. Su labor ha contribuido significativamente al posicionamiento de empresas líderes en materia de responsabilidad social.

Su formación académica, enriquecida por programas de Alta Dirección de Empresas en el IPADE e IE Business School, así como una maestría en Responsabilidad Social Empresarial en la Universidad Anáhuac Norte, respaldan su liderazgo.

Edgar López es un activo participante en diversos comités dedicados a promover la responsabilidad social en México.

La medida rota

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Por Edgar López Pimentel

Carta de relación de un mercado llamado Libre

Me pidieron que describiera un mercado.

Se llama Mercado Libre.

Pregunté dónde estaba y la respuesta no ayudó mucho: en México, pero también en Brasil, Argentina, Colombia, Chile, Uruguay y otros países de América Latina. Pregunté a qué hora abría. Me dijeron que no cerraba. Pregunté cuántos puestos tenía. Nadie los ha contado.

Lo que sí se cuenta es el movimiento: cada hora se crean o modifican 358,723 anuncios. De día y de noche. En seis meses fueron más de 1,570 millones.

Son casi cien cada segundo.

Intenté imaginarlo. Un puesto detrás de otro. Una camiseta junto a unos tenis. Un teléfono, un juguete, una señora que ofrece un librero hecho en su taller mientras alguien, quién sabe dónde, le cambia el precio a una refacción.

No pude.

Hay mercados demasiado grandes para recorrerlos.

No soy el primero con ese problema.

En 1520, Hernán Cortés quiso explicarle otro mercado a Carlos V. Los historiadores dicen que era el de Tlatelolco. Escribió de sus mercancías, de sus calles y de las decenas de miles de personas que llegaban cada día a comprar y vender. Dejó anotado también un detalle que parece menor.

Había jueces.

Y había personas que recorrían la plaza mirando lo que se vendía y las medidas con que se medía. De esas medidas, cuenta, se había visto romper alguna que estaba falsa.Se había visto.

Me quedé con ese verbo.

I. La medida de los otros

Volví a Mercado Libre y pregunté quién vigilaba todo aquello.

Me hablaron de sistemas capaces de analizar más de 5,000 variables en menos de un segundo, y de equipos de personas detrás de ellos.

Pensé en una camiseta.

Durante el Mundial, caminando por la Ciudad de México con mis hijos, vimos muchas. Algunas eran evidentemente originales. Otras no necesitaban demasiada investigación.

—Es chafa —decían ellos.

Terminó convirtiéndose en una pequeña regla familiar: si sabemos que es falsa, no la compramos. No tuve que explicarles propiedad intelectual, falsificación ni derechos de marca.

En la calle, a veces bastan dos ojos y algo de sentido común. En un mercado como éste, no.

No es un problema menor. La cámara de la industria de transformación estima que en México se gastan más de 63 mil millones de pesos al año en productos pirata. Durante el propio Mundial, en puestos y locales del Centro Histórico de la Ciudad de México se vendieron copias de la camiseta de la Selección.

En el mercado digital, la escala vuelve a cambiar.

Entre enero y junio de 2026, Mercado Libre detectó y moderó 23,360,911 publicaciones que incumplían sus términos y condiciones.

No todas eran falsificaciones. En esa cuenta caben artículos prohibidos, infracciones de propiedad intelectual, publicaciones con datos personales y otras violaciones a las reglas del mercado. En conjunto representaron 1.49% de todas las publicaciones creadas o modificadas durante el semestre.

Pero había otro dato que decía más sobre la manera de administrar aquel mercado.

Sólo 71,748 publicaciones fueron denunciadas por usuarios o autoridades. El resto fue detectado por los propios equipos y sistemas.

99.69%.

Las camisetas tienen además su propia cuenta. En el capítulo de propiedad intelectual, el reporte registra 21,591,747 detecciones proactivas: 97% de los contenidos retirados por infringir esos derechos. Durante el Mundial, las relacionadas con FIFA y adidas se duplicaron.

El reporte no dice cuánto de una cuenta está dentro de la otra. Yo no las sumé.

Pregunté qué encontraban con mayor frecuencia en México.

La primera respuesta parecía escrita para aquellas camisetas: productos falsificados. Después aparecían medicamentos, importaciones y propiedad robada.

Fue entonces cuando volví a pensar en el nombre.

Mercado Libre.

Mercado ya lo había entendido. Libre resultó más complicado.

Porque libre no quiere decir que todo se vale. La libertad de vender no alcanza para utilizar la marca de otro, ofrecer aquello que las reglas prohíben o engañar a quien compra.

Un mercado puede ser libre.

Lo que no puede ser es libre de reglas.

Eso tampoco es nuevo. En Tlatelolco retiraban la medida falsa, y los demás podían seguir confiando en las medidas que se quedaban.

Encontré entonces un dato pequeño.

De cada cien publicaciones detectadas automáticamente como infractoras, 97.21 quedaron correctamente moderadas y 2.79 volvieron a la plataforma.

Detectar tampoco era el final del proceso.

Y entonces la pregunta cambió.

II. La medida propia

Quise saber qué era aquello que el propio Mercado Libre consideraba más importante cuidar.

La respuesta estaba en otro documento: su Reporte de Impacto 2025. Ahí identifica once asuntos materiales. Los tres primeros son la privacidad y seguridad de la información, la confianza y seguridad en productos y servicios, y la gobernanza, ética y transparencia.

En el lenguaje empresarial los llaman asuntos materiales. Yo los entendí de una manera más sencilla: son las medidas con las que este mercado decidió medirse también a sí mismo.

Y empecé a buscarlas.

Pregunté cuántas veces había tocado la puerta una autoridad. 448,888 veces en seis meses. El tiempo promedio de respuesta fue de 5.58 días. Pero el propio reporte cuenta también algo menos cómodo: en 3.64% de los casos la primera respuesta fue errónea o incompleta y tuvo que reiterarse.

Pregunté por los datos personales. Durante el semestre, los usuarios ejercieron 1,882,565 derechos de privacidad. Siete de cada diez correspondieron al derecho de cancelación y 99.09% del total se gestionó mediante sistemas automatizados.

Hasta ahí seguíamos hablando de lo que ocurre cuando alguien administra un mercado enorme.

Me faltaba la pregunta que no se suele hacer.

¿Qué pasa cuando la medida rota es la propia?

No tuve que insistir. Estaba escrito.

En 2025, Mercado Libre informó cuatro incidentes que afectaron algún pilar de confidencialidad, integridad o disponibilidad de los datos. Registró además 15 reclamos judiciales de habeas data y 48 denuncias de terceros ante autoridades regulatorias. En otra tabla aparecen 12 incidentes de seguridad, cuatro relacionados con datos personales o información de medios de pago.

El documento no cuenta qué ocurrió dentro de cada caso. Deja una constancia más elemental: ocurrieron.

También aparecen sanciones. En Brasil, la autoridad sanitaria sancionó a la empresa por productos prohibidos, productos sin registro o anuncios con alegaciones terapéuticas que terceros habían puesto a la venta en la plataforma. El regulador de telecomunicaciones confirmó otra sanción por productos no homologados. La misma cuenta registra también una resolución en sentido contrario: una multa reportada el año anterior que después fue anulada.

Nada de eso se vuelve buena noticia por estar publicado.

Un incidente sigue siendo un incidente. Una sanción sigue siendo una sanción. Y ningún reporte permite afirmar que sabemos todo lo que ocurrió.

Pero también eso estaba ahí: aquello que no había salido como debía.

Entonces entendí algo.

Mientras existan mercados habrá que comprobar, poner límites y corregir. Y, si de confianza se trata, hay una responsabilidad adicional: contarlo.

Hasta ese momento había pensado que la transparencia consistía en mostrar la medida con la que vigilamos a los demás. Quizá la prueba más difícil sea otra: mostrar también aquella con la que aceptamos ser medidos.

III. La plaza

Volví a Tlatelolco.

Hace más de quinientos años, una medida falsa se rompía en aquel mercado. No porque fuera un mercado sin trampas. Precisamente porque no lo era.

Y se había visto.

Hoy sería imposible reunir en una plaza a todos los que compran y venden en Mercado Libre. El mercado se volvió demasiado grande. También sus medidas.

Quizá por eso tuvo que construirse otra plaza. Una hecha de datos, reportes y cuentas.

Termino mi relación sin haber recorrido el mercado completo. Nadie podría.

Le dejo lo único que saqué en claro: cinco siglos después, la confianza sigue pidiendo un lugar donde todos podamos ver la medida.

Nota de lectura. Este es un relato documental. La escena del Mundial es una experiencia del autor; el resto de las escenas son recursos narrativos. Los datos del primer semestre de 2026 proceden del 12° Reporte de Transparencia de Mercado Libre; los asuntos materiales, incidentes y sanciones, de su Reporte de Impacto 2025. La referencia a Tlatelolco se basa en la Segunda Carta de Relación de Hernán Cortés. La estimación sobre productos pirata en México corresponde a declaraciones de la presidenta de Canacintra publicadas por La Jornada el 7 de octubre de 2026.

CHEP y Grupo Herdez® impulsan una red logística regenerativa y evitan la emisión de más de 8,000 toneladas de CO2

CHEP, empresa especializada en soluciones logísticas sostenibles, otorgó, por quinto año consecutivo, su Certificado de Sustentabilidad a Grupo Herdez®, una de las compañías líderes en la industria alimentaria mexicana. Este reconocimiento avala un modelo circular de pallets reutilizables que evitó la emisión de más de 8,000 toneladas de CO2, lo que fortalece su estrategia ambiental y permite consolidar una red de suministro más eficiente.

A través del modelo de pooling provisto por CHEP, que promueve un mejor aprovechamiento de los recursos mediante esquemas de compartir, recuperar, reparar y reutilizar activos logísticos, Grupo Herdez® logró optimizar sus activos logísticos. Este Certificado se sustenta en un riguroso Análisis de Ciclo de Vida (ACV) respaldado por la firma global RDC Environment, el cual garantiza la total transparencia de los siguientes resultados ambientales:

● Evitar el uso de 38 mil millones decímetros cúbicos de madera, equivalente a preservar 36,794 árboles.

● Evitar la emisión de 8,300 toneladas de CO2.

● Evitar la generación de 10.3 millones de kilogramos de residuos sólidos.

Carlos Álvarez, Strategy, Customer Experience, Marketing and Sustainability Director de CHEP LatAm, destacó: “Estas acciones refuerzan el compromiso de ambas compañías con la responsabilidad social y ambiental, al demostrar que la colaboración estratégica genera beneficios medibles y contribuye de manera vital a la transición hacia una economía baja en carbono y redes de suministro regenerativas”.

En línea con esta visión, Stefani Steinlein Alvares, Coordinadora de Sostenibilidad de Grupo Herdez®, subrayó: “Para nosotros, la sostenibilidad no es un esfuerzo aislado, sino el eje de nuestra estrategia de negocio y la forma en que garantizamos el futuro cuidando nuestros recursos. Seguiremos avanzando junto a CHEP hacia una red de suministro regenerativa, basada en la cooperación y el impacto positivo”.

CHEP y Grupo Herdez

El reto de las emisiones indirectas

Para mantener el calentamiento global por debajo de 1.5 °C, como establece el Acuerdo de París, las emisiones globales deben reducirse alrededor de 45% para 2030[1]. En este contexto, la descarbonización corporativa ya no depende solo de las operaciones directas, sino de transformar las redes de suministro.

De acuerdo con la organización global CDP, en 2023 las emisiones de alcance 3 (asociadas a las redes de suministro) fueron, en promedio, 26 veces mayores que las emisiones directas operativas de las empresas[2]. Es aquí donde las soluciones logísticas de CHEP fungen como un aliado clave para el sector de consumo.

Con estos resultados, CHEP y Grupo Herdez® demuestran que sumar fuerzas y alinear sus operaciones bajo estándares globales como la iniciativa Science Based Targets (SBTi) es la ruta más segura para blindar las redes de suministro, optimizar recursos y enfrentar con acciones reales los retos del futuro.


[1] United Nations. Net Zero Coalition. https://www.un.org/en/climatechange/net-zero-coalition

[2] .https://www.cdp.net/en/press-releases/corporates-supply-chain-scope-3-emissions-are-26-times-higher-than-their-operational-emissions

Mermelada Santa Rosa: el emprendimiento mexicano que duplicó su producción con apoyo de Toks 

Consumir no siempre significa lo mismo, pues detrás de algunos productos existe mucho más que una marca: hay historias de trabajo, esfuerzo colectivo y oportunidades que cambian vidas. Ese es precisamente el espíritu que impulsa la línea “A mano” de Restaurantes Toks, desarrollados en colaboración con Grupo Restaurantero Gigante (GRG), su empresa matriz, mediante el impulso a los llamados Proyectos Productivos, los cuales tienen como objetivo promover el desarrollo comunitario, generar empleos, impulsar el comercio justo y fomentar el consumo de productos nacionales elaborados por pequeños productores mexicanos. 

Un ejemplo destacado de estos proyectos es la Mermelada Santa Rosa de Toks, un producto que no sólo acompaña desayunos y platillos dentro de la cadena restaurantera, sino que también representa una historia de crecimiento comunitario, colaboración y orgullo por lo hecho en México. Pero, ¿de dónde viene esta deliciosa mermelada y quién la elabora? 

Qué es la Mermelada Santa Rosa de Toks y quién la produce 

La historia de Mermeladas Santa Rosa y Toks comenzó en medio de uno de los momentos más complejos para miles de pequeños negocios: la pandemia por Covid-19. Fue entonces cuando este pequeño emprendimiento encontró una oportunidad de crecimiento al integrarse como proveedor de la mermelada que hoy se consume en los restaurantes Toks, tal como lo recuerda Valeria Lima Ramírez, coordinadora del proyecto de Mermelada Santa Rosa: 

“Nuestro proyecto inició en 2020, cuando empezamos a colaborar con Grupo Restaurantero Gigante para hacer la mermelada” .

Lejos de tratarse únicamente de una relación comercial, la colaboración se convirtió en un ejemplo de cómo una gran empresa puede fortalecer cadenas productivas locales y abrir nuevas posibilidades para productores nacionales.  

No obstante, la decisión de Toks de integrar este producto a sus restaurantes no respondió únicamente al hecho de que fuera 100% mexicano. También influyó un elemento esencial: la calidad. 

La mermelada es elaborada de manera artesanal y contiene una mínima cantidad de conservadores, pues el objetivo es mantener el producto lo más natural posible. A diferencia de otros procesos industriales, aquí la fruta es protagonista y el cuidado por conservar su sabor original forma parte del sello distintivo del proyecto. 

La fresa utilizada para esta preparación es cosechada por manos mexicanas y proviene principalmente de Irapuato, Guanajuato, región ampliamente conocida por el cultivo de esta fruta. Además, los productores son seleccionados por sus buenas prácticas agrícolas y calidad, tal como lo explica Ángel Moreno Ramírez, miembro de Mermeladas Santa Rosa: 

“La fresa viene de campos certificados. Nuestra mermelada se distingue porque la fresa es del día; no utilizamos fresa congelada o refrigerada”. 

Mermelada Santa Rosa de Toks

Cómo se elabora la Mermelada Santa Rosa de Toks 

El proceso de elaboración de esta mermelada tiene algo de tradición, precisión y trabajo colectivo. Todo comienza cuando la fresa recién cosechada llega a las instalaciones. Ahí es lavada, desinfectada y pesada cuidadosamente antes de iniciar la preparación. Posteriormente, la fruta es molida y colocada en grandes cazuelas donde inicia la cocción.  

El hervor  de la mezcla tarda poco más de una hora y durante ese tiempo el equipo monitorea constantemente la mezcla, revisa el grado de dulzor y su consistencia, entre otras cuestiones que deben revisarse para que el producto cumpla con los requerimientos de calidad. Valeria Lima, coordinadora de Mermelada Santa Rosa, explica: 

“Posteriormente se hace la pasteurización, para evitar que el producto se contamine y después se envasa, se identifica el lote y se coloca fecha de elaboración y caducidad”. 

El resultado final es una mermelada rojiza, espesa y con un sabor que conserva la frescura natural de la fresa mexicana. 

Mermelada Santa Rosa de Toks

¿Cuánto produce Mermeladas Santa Rosa para Toks? 

Para los productores de Santa Rosa, el acompañamiento de Toks ha significado mucho más que un aumento en las ventas. A lo largo de estos años, el emprendimiento ha fortalecido su operación, profesionalizado procesos y consolidado capacidades que quizá no hubieran adquirido de otra forma. Actualmente, la producción que se envía a Grupo Restaurantero Gigante se ha duplicado en comparación con los registros iniciales: 

“Estamos entregando más de ocho toneladas de mermelada por año…la producción para Toks ha subido casi el doble de lo que entregamos al principio”. 

Valeria Lima, coordinadora de Mermeladas Santa Rosa. 

El crecimiento también se ha traducido en nuevas herramientas y mejores instalaciones pues, como señala Lima: “ahora tenemos más equipo para poder trabajar”. Además, la asesoría constante que GRG ha brindado a este emprendimiento le ha permitido adoptar mejores prácticas y fortalecer la organización interna. Ángel Moreno,  reconoce ese aprendizaje: 

“Hemos aprendido mucho también del restaurante, de buenas prácticas, nos han ayudado bastante”. 

Por todo ello, la Mermelada Santa Rosa de Toks no sólo representa un producto exitoso; también representa a un proyecto que fortalece a los pequeños productores nacionales y demuestra cómo el acompañamiento empresarial puede generar valor compartido. 

Mermelada Santa Rosa de Toks

¿Cuántos empleos genera el proyecto? 

Los beneficios del proyecto han alcanzado a numerosas familias de la comunidad. Hoy, Santa Rosa ofrece empleo directo a alrededor de 20 personas y genera beneficios indirectos para agricultores y transportistas vinculados a la cadena productiva. Cabe mencionar que una parte importante del equipo está integrada por amas de casa que han encontrado en este trabajo una oportunidad para obtener un ingreso y apoyar la economía de su hogar, como en el caso de Liliana Castañeda, colaboradora de Mermeladas Santa Rosa, quien comparte: 

“Este trabajo nos facilita a nosotros como mamás el tener más cerca el trabajo y es un ingreso extra para ayudar a la familia”. 

Por su parte, María Guadalupe Ramírez comparte una experiencia similar: 

“Gracias a este trabajo tengo tiempo de ver a mis hijos, de pasar más tiempo con ellos y llevarlos a la escuela… está muy bien el trabajo aquí”. 

Quienes participan en este proyecto agradecen a Toks y GRG por hacer posible que un producto local pueda estar presente en las mesas de los comensales de los Restaurantes Toks de toda la República, como es el caso de María Guadalupe, quien comenta: “Me siento orgullosa de que aunque esta sea una empresa chica, su mermelada esté llegando a muchos estados”. Por su parte, Valeria Lima, coordinadora de Mermelada Santa Rosa, expresó su gratitud a la compañía restaurantera por voltear a ver a quienes pocos toman en cuenta: 

“Agradezco a Grupo Restaurantero Gigante y a Restaurantes Toks por fijarse en las comunidades para ser parte de sus proyectos productivos”. 

Qué impacto social tiene la Mermelada Santa Rosa de Toks 

Detrás de productos como la Mermelada Santa Rosa de Toks existe mucho más que sabor o tradición culinaria. Hay una historia de impulso a los productos nacionales, generación de empleo y desarrollo comunitario que demuestra cómo el consumo también puede convertirse en una herramienta de transformación social. 

Ese es precisamente uno de los diferenciales de Toks y Grupo Restaurantero Gigante: mirar hacia las comunidades mexicanas, apostar por lo hecho en México y construir alianzas que fortalecen a pequeños productores mientras ofrecen calidad a sus consumidores. Porque cuando detrás de un producto existe compromiso social, consumir adquiere un significado distinto y formar parte del cambio sabe bien. 

Grupo Restaurantero Gigante impulsa vinculación entre Comunalia y Valos para fortalecer el desarrollo comunitario en México y Argentina 

Como parte de su compromiso con la responsabilidad social, la sostenibilidad y la generación de alianzas estratégicas, Grupo Restaurantero Gigante (GRG), a través de Gustavo Pérez Berlanga, Director de Responsabilidad Social y Sostenibilidad, promovió una reunión virtual entre representantes de Comunalia, de México, y Valos, de Argentina, con el propósito de intercambiar experiencias y explorar oportunidades de colaboración entre ambas organizaciones. 

Por parte de Comunalia participaron su presidente, Luis Díaz, su directora general y Marcella Undreiner. En representación de Valos estuvieron presentes su presidente, Farid Nallin, y su vicepresidenta, Marcela Neme. 

Comunalia, Alianza de Fundaciones Comunitarias de México, es una asociación civil que agrupa actualmente a 17 fundaciones comunitarias con presencia en 16 estados del país. Su labor está orientada a fortalecer a las fundaciones comunitarias mexicanas, movilizar recursos, desarrollar capacidades y generar alianzas que permitan atender problemáticas sociales desde el ámbito local. Las fundaciones que integran la red articulan a comunidades, organizaciones de la sociedad civil, empresas, ciudadanía y gobiernos para impulsar soluciones que contribuyan al desarrollo sostenible de sus territorios. 

GRG, Comunalia Y Valos

Por su parte, Valos es una organización con sede en Mendoza, Argentina, enfocada en promover la responsabilidad social y la sostenibilidad entre empresas, emprendedores, profesionales y organizaciones. Su misión es conectar, movilizar y fortalecer a personas y organizaciones para generar impacto positivo y contribuir al desarrollo sostenible de Mendoza. A través de espacios de encuentro, aprendizaje y articulación, Valos busca conectar capacidades, experiencias y recursos para impulsar soluciones de impacto y fortalecer la colaboración entre empresas, organizaciones y comunidades. 

El encuentro promovido por GRG tuvo como objetivo principal compartir experiencias, metodologías, aprendizajes y buenas prácticas relacionadas con el fortalecimiento comunitario en México y Argentina, identificando elementos que puedan contribuir al desarrollo de organizaciones locales y a incrementar su capacidad para generar soluciones frente a los desafíos sociales de sus comunidades. 

Durante la conversación se destacó la importancia de construir puentes entre organizaciones latinoamericanas que comparten una visión sobre el desarrollo sostenible, la responsabilidad social, la participación comunitaria y la construcción de alianzas. El intercambio permitió identificar oportunidades para generar sinergias, compartir conocimiento y establecer mecanismos de cooperación que favorezcan el aprendizaje mutuo y, eventualmente, el desarrollo de iniciativas conjuntas. 

GRG, Comunalia Y Valos

Para Grupo Restaurantero Gigante, promover este tipo de encuentros forma parte de una visión de responsabilidad social y sostenibilidad basada en la colaboración y en el convencimiento de que los principales retos sociales y ambientales requieren de la participación coordinada de empresas, organizaciones de la sociedad civil, comunidades, academia y gobiernos. 

Asimismo, esta iniciativa busca fortalecer el intercambio latinoamericano de experiencias y conocimiento, aprovechando modelos desarrollados en diferentes contextos y reconociendo el valor que tienen las organizaciones locales para identificar necesidades, movilizar recursos y construir soluciones desde las propias comunidades. 

Con este encuentro, Grupo Restaurantero Gigante refrenda su compromiso no sólo de impulsar sus propios programas de responsabilidad social y sostenibilidad, sino también de actuar como articulador y facilitador de alianzas que conecten organizaciones, experiencias y capacidades para multiplicar el impacto positivo en las comunidades. 

La reunión constituye un primer acercamiento para continuar explorando espacios de colaboración entre Comunalia y Valos, con la perspectiva de construir una agenda que permita transformar el intercambio de experiencias en oportunidades concretas de cooperación entre México y Argentina. 

¿Capacitar basta? El verdadero reto para combatir la discriminación en el trabajo

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Una capacitación puede enseñar a reconocer el racismo, el sexismo, el edadismo o el capacitismo. Puede explicar qué conductas constituyen discriminación y recordar que existen consecuencias legales. Pero ¿puede una sesión cambiar las decisiones que se toman al contratar, promover o asignar proyectos?

La pregunta cobra relevancia después de que el 30 de septiembre de 2026 se presentó en el Senado una iniciativa para establecer como obligación patronal la capacitación en materia de prevención de la discriminación. La propuesta representa un avance porque coloca la prevención dentro de las responsabilidades empresariales, pero especialistas en diversidad, equidad e inclusión advierten que, por sí sola, no garantiza una transformación cultural.

El reto para las empresas es mayor: pasar de enseñar qué es la discriminación a construir sistemas capaces de detectarla, prevenirla, atenderla y evitar que se repita.

¿Por qué la discriminación laboral sigue siendo un problema?

La Ley Federal del Trabajo ya prohíbe la discriminación y contempla sanciones económicas de entre 29,327.50 y 586,550 pesos, equivalentes a 250 a 5,000 UMAs. Sin embargo, contar con una prohibición y una multa no ha sido suficiente para eliminar estas prácticas.

Los datos muestran la dimensión del problema. El COPRED señala que históricamente alrededor de 7 de cada 10 casos de discriminación que recibe están relacionados con el ámbito laboral. Además, en la Ciudad de México el trabajo fue identificado como el principal espacio donde las personas reportaron haber vivido discriminación en la EDIS 2021.

A escala nacional, de acuerdo con los datos proporcionados por Conapred, entre 2015 y 2025 se registraron más de 3,000 quejas relacionadas con entornos laborales.

El impacto tampoco se limita a una experiencia incómoda. La discriminación puede afectar el acceso al empleo, la permanencia, las promociones, los ingresos y las posibilidades de desarrollo profesional.

En el caso de las personas LGBT+, la OIT documenta que 41% en México ha considerado renunciar a su empleo por discriminación, proporción que llega a 62% entre personas trans debido al acoso y trato desigual.

Capacitar contra la discriminación laboral: necesario, pero insuficiente

Para Verónica Hernández Guadarrama, directora ejecutiva de IDEIB Consulting, hacer obligatoria la capacitación es necesario porque permite generar conciencia y reconocer conductas que pueden ser difíciles de identificar.

La formación debe abordar manifestaciones como:

  • sexismo;
  • capacitismo;
  • edadismo;
  • racismo;
  • violencia laboral y otras conductas de exclusión.

Pero la especialista advierte que la capacitación siempre será una herramienta básica. Para que tenga efecto, debe alcanzar a toda la organización, desde la alta dirección hasta los niveles operativos, e idealmente involucrar también a sindicatos, clientes, proveedores y familias de las personas colaboradoras.

discriminación laboral

El problema aparece cuando la capacitación se convierte en un requisito que se cumple una vez al año y después desaparece de la gestión cotidiana.

En charla con El Economista, Alejandra Moreno Maya, consultora en inclusión en MAREA Consulting, adviertió que, si la obligación se mantiene únicamente como un mandato de capacitación, “la ley corre el riesgo de convertirse en un trámite administrativo o checklist”.

¿Qué falta para que la capacitación se traduzca en cambios?

La capacitación puede modificar conocimientos, pero la cultura empresarial también se construye mediante incentivos, decisiones y consecuencias. Por ello, las especialistas plantean acompañarla con mecanismos que permitan comprobar si realmente existen condiciones de igualdad. Esto supone revisar, entre otros aspectos:

Reclutamiento. ¿Quiénes llegan a las entrevistas? ¿Qué criterios se utilizan para seleccionar talento? ¿Existen sesgos que excluyen a determinados grupos?

Promociones y desarrollo. ¿Quiénes avanzan? ¿Quiénes reciben proyectos estratégicos, visibilidad y oportunidades de liderazgo?

Liderazgo. ¿Los mandos directivos aplican en sus decisiones los principios de igualdad que la empresa enseña en sus cursos?

Denuncias. ¿Las personas tienen canales seguros para reportar discriminación? ¿Qué ocurre después de presentar una denuncia?

Seguimiento. ¿La empresa mide si las brechas disminuyen o únicamente registra cuántas personas tomaron la capacitación?

La propia experiencia del COPRED muestra que las empresas pueden complementar la formación con protocolos, talleres y buenas prácticas. En 2025, por ejemplo, 70 empresas formaban parte del Gran Acuerdo por el Trato Igualitario, una iniciativa que buscaba fortalecer espacios laborales incluyentes y libres de discriminación.

discriminación laboral

La discriminación laboral también es un asunto ESG

Desde una perspectiva ESG, la iniciativa toca directamente la dimensión social, pero sus implicaciones alcanzan también la gobernanza.

No discriminar no debería entenderse únicamente como evitar una multa. Para una empresa, significa gestionar un riesgo que puede afectar la experiencia de las personas, la retención de talento, la reputación y la confianza de sus grupos de interés.

Por eso, una estrategia empresarial sólida debería conectar la capacitación con indicadores y procesos de gestión. Algunas preguntas son especialmente relevantes:

  • ¿Se identifican brechas de representación y promoción?
  • ¿Existen mecanismos de denuncia accesibles y confiables?
  • ¿Se da seguimiento a los casos y se evita la revictimización?
  • ¿La alta dirección rinde cuentas sobre avances en inclusión?
  • ¿Las políticas de igualdad están integradas en los procesos de talento?
  • ¿Se mide la percepción de seguridad y trato justo entre colaboradores?

Aquí aparece uno de los principales vacíos que la regulación, por sí sola, no resuelve: una empresa puede cumplir con impartir capacitación y, al mismo tiempo, mantener procesos que producen resultados discriminatorios.

¿Por qué las empresas no deberían esperar a que sea obligatorio?

La discusión sobre la capacitación obligatoria puede llevar a una pregunta más incómoda: si una conducta vulnera derechos, ¿por qué esperar a que una ley establezca un curso para comenzar a prevenirla?

La regulación puede establecer un estándar mínimo y ayudar a que las organizaciones que todavía no actúan incorporen la prevención a su agenda. Pero para las empresas con una estrategia ESG madura, ese estándar debería representar el punto de partida, no la meta. Además, la discriminación no desaparece porque una persona haya aprendido su definición. Requiere modificar prácticas y decisiones que pueden estar normalizadas durante años.

Verónica Hernández Guadarrama, directora ejecutiva de IDEIB Consulting señala que los cambios culturales pueden tardar años o incluso décadas, por lo que se necesitan estrategias integrales y seguimiento continuo. Esto también explica por qué limitar la acción empresarial a una capacitación anual resulta insuficiente.

discriminación laboral

El verdadero reto es pasar del curso al sistema

La iniciativa para hacer obligatoria la capacitación contra la discriminación puede ser un paso importante: coloca la prevención dentro de las responsabilidades que las empresas deben considerar y envía una señal clara sobre la necesidad de construir espacios laborales respetuosos.

Pero la verdadera prueba estará fuera del aula. Combatir la discriminación laboral exige que lo aprendido se refleje en quién es contratado, quién asciende, quién obtiene oportunidades, quién puede denunciar y qué ocurre cuando una conducta discriminatoria es identificada.

Para las empresas, el desafío consiste precisamente en convertir la igualdad en una práctica de gestión y no solamente en un contenido de capacitación. La legislación puede establecer el mínimo exigible; la responsabilidad empresarial comienza cuando una organización decide construir algo más allá de ese mínimo.

En ese sentido, capacitar es necesario, pero no basta. Si la prevención no llega a los procesos, al liderazgo, a las decisiones y a la rendición de cuentas, el riesgo es que la lucha contra la discriminación laboral termine reducida a una constancia de asistencia.

Empresas siguen reportando sostenibilidad, pero reducen su difusión, ¿qué hay detrás?

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Las empresas no están dejando de reportar sostenibilidad, pero sí parecen estar adoptando una mayor cautela sobre cómo hacen públicos esos avances. Un análisis de Teneo sobre 250 informes de sostenibilidad de compañías del S&P 500 muestra que 87% de las empresas que habían publicado un informe hasta agosto de 2025 volvió a hacerlo en el mismo periodo de 2026. Sin embargo, cada vez menos acompañan esos documentos con una comunicación pública y el lenguaje que utilizan también está cambiando.

El contraste es significativo. Solo 32% de las empresas emitió un comunicado de prensa para acompañar su informe en 2026, frente a 62% en 2022. Al mismo tiempo, apenas 4% utilizó “ESG” en el título, frente a 35% cuatro años atrás. Para Teneo, consultora que asesora a directores ejecutivos y altos directivos de grandes empresas, estos cambios reflejan un entorno marcado por mayor escrutinio político, conflictos geopolíticos y evolución de la regulación mundial.

¿Qué está pasando con la difusión de informes de sostenibilidad?

Este es el sexto año en que Teneo analiza el estado de los informes de sostenibilidad corporativa. Su estudio de 2026 revisó 250 informes publicados entre el 1 de enero y el 31 de agosto, con el objetivo, entre otros, de ayudar a las empresas a planificar sus reportes de 2027.

El hallazgo principal no es que las compañías hayan abandonado el reporte, sino que la difusión de informes de sostenibilidad está perdiendo fuerza como ejercicio de comunicación pública.

Aunque 87% de las empresas que habían publicado un informe en el mismo periodo de 2025 volvió a hacerlo, solo 32% emitió un comunicado de prensa para anunciarlo. En 2022, esa proporción era de 62%.

La diferencia apunta a una separación cada vez mayor entre reportar información y promover públicamente ese reporte. Las compañías continúan generando documentos sobre sus avances, pero parecen ser más selectivas respecto de cómo los presentan ante sus grupos de interés.

¿Por qué las empresas están comunicando menos sus informes?

Teneo sitúa estos cambios en un entorno de mayor incertidumbre. Los conflictos políticos en curso y la evolución de las normativas globales están influyendo en las expectativas de las partes interesadas, mientras que las empresas enfrentan un mayor escrutinio sobre la información que comunican.

El informe señala que muchos de los reportes de 2026 analizados fueron publicados más tarde que los de 2025, probablemente debido a revisiones legales y de mercado adicionales. La propia consultora resume el escenario así:

“El panorama de la sostenibilidad sigue marcado por un mayor escrutinio e incertidumbre, ya que los conflictos políticos en curso y la evolución de la normativa mundial continúan influyendo en las expectativas de las partes interesadas clave”.

En este contexto, la difusión de informes de sostenibilidad parece estar atravesada por una preocupación adicional: demostrar que los datos comunicados son suficientemente sólidos y creíbles.

El lenguaje también está cambiando: menos ESG, más sostenibilidad, impacto y propósito

La reducción de la comunicación no se limita a los comunicados de prensa. Teneo también detectó una transformación en los términos utilizados para presentar los informes. En 2026, 49% de los informes utilizó “sostenibilidad” en el título, mientras que un número creciente incorporó variantes relacionadas con “impacto” o “propósito”.

El cambio más evidente se encuentra en el uso del término “ESG”. Según el análisis, solo 4% de los informes incluyó “ESG” en el título en 2026 frente al 35% registrado en 2022. Por otra parte, dentro de los documentos, el término apareció apenas 10 veces, 50% menos que en 2025.

La evolución del lenguaje resulta relevante porque muestra que las empresas no solo están modificando cuánto comunican, sino también cómo nombran y encuadran sus esfuerzos de sostenibilidad.

difusión de informes de sostenibilidad

Más cautela en los objetivos: las empresas también están mostrando cuando no avanzan

La mayor atención sobre la credibilidad de los datos también aparece en la forma en que las compañías reportan sus objetivos. Los informes de 2026 marcaron el momento en que las empresas debían comunicar sus avances respecto de los objetivos establecidos para 2025. El porcentaje que informó avances en objetivos ESG se mantuvo estable en 30%, pero aumentó la proporción de compañías que reconocieron dificultades:

  • 12% informó estar “fuera de camino” respecto de al menos un objetivo, frente a 9% anteriormente.
  • 12% reportó haber replanteado un objetivo, frente a apenas 2%.

Esto puede leerse como una señal de mayor presión sobre la calidad y credibilidad del reporte. Las empresas no solo tienen que comunicar avances; también deben explicar cuando una meta no está siguiendo la trayectoria prevista o cuando ha sido modificada. Teneo señala que los próximos requisitos de cumplimiento y el escrutinio político probablemente han incrementado la atención sobre la credibilidad de los datos de sostenibilidad comunicados.

La certificación externa gana peso en los informes

En este escenario, la validación independiente adquiere mayor importancia. Teneo encontró que 75% de las empresas recibió certificación externa de terceros para los datos incluidos en sus informes de 2026, frente a 54% en 2022. El crecimiento es constante y apunta a una necesidad cada vez mayor de respaldar la información publicada.

Para las compañías, esto implica que la calidad del informe ya no depende únicamente de cuánto contenido incluya. La difusión de informes de sostenibilidad necesita estar acompañada por datos que puedan sostenerse frente al escrutinio de inversionistas, clientes y otros grupos de interés.

La certificación externa se convierte así en un elemento de credibilidad, particularmente cuando las empresas reportan avances, incumplimientos o modificaciones en sus objetivos.

difusión de informes de sostenibilidad

Doble materialidad y nuevos marcos: el reporte se vuelve más estratégico

Mientras disminuye el uso explícito del término ESG, Teneo identifica avances en prácticas que pueden profundizar la integración de la sostenibilidad en la gestión empresarial. Un número creciente de empresas está realizando evaluaciones de doble materialidad, que consideran tanto el impacto financiero de los asuntos de sostenibilidad sobre el negocio como el impacto de la actividad empresarial sobre el ambiente y un público más amplio.

Al mismo tiempo, las compañías están planificando marcos internacionales de divulgación. El contraste es importante: aunque el lenguaje ESG pierde presencia, algunas de las prácticas asociadas con una gestión más estructurada de los impactos y riesgos de sostenibilidad están ganando terreno.

La inteligencia artificial entra en los informes de sostenibilidad

La evolución del reporte también refleja nuevos riesgos corporativos. A medida que la inteligencia artificial se expande, más empresas están incorporando sus políticas de gobernanza de IA dentro de sus informes de sostenibilidad y ESG.

En 2026:

  • 55% de las empresas mencionó contar con una política de gobernanza de IA.
  • 12% proporcionó detalles específicos sobre esas políticas.

El dato muestra cómo los informes están ampliando los asuntos que consideran relevantes para la gestión corporativa. La sostenibilidad ya no se presenta únicamente alrededor de emisiones, recursos naturales o cuestiones sociales tradicionales; también empieza a incorporar mecanismos de gobernanza asociados con tecnologías emergentes.

difusión de informes de sostenibilidad

Menos datos demográficos sobre diversidad: otra señal del cambio

La transformación también aparece en la información social que las empresas deciden publicar. Aunque 72% de las compañías incluyó una sección sobre inclusión, la proporción que divulgó datos demográficos de su fuerza laboral cayó de 92% en 2025 a 64% en 2026.

Teneo vincula este cambio con el mayor escrutinio sobre las iniciativas de diversidad, equidad e inclusión.

Esto vuelve a mostrar que la menor difusión de informes de sostenibilidad no necesariamente significa que las empresas hayan dejado de abordar estos asuntos internamente. En algunos casos, el cambio puede estar en qué información consideran conveniente hacer pública y con qué nivel de detalle.

¿Qué implica para las empresas y su reputación?

El estudio de Teneo plantea una tensión importante para las áreas de sostenibilidad y comunicación. En un entorno más complejo, reducir la exposición puede parecer una estrategia prudente; sin embargo, también puede dificultar que los grupos de interés conozcan los avances, desafíos y resultados de una compañía.

Para inversionistas y clientes, la credibilidad depende cada vez más de contar con información que permita evaluar el desempeño real. Por eso, el desafío no parece estar únicamente en decidir cuánto comunicar, sino en hacer que aquello que se comunica sea verificable, consistente y relevante.

Los propios datos de Teneo apuntan hacia esa dirección: más certificación externa, mayor interés en la doble materialidad y una atención creciente a la credibilidad de los datos. Al mismo tiempo, las empresas están siendo más cuidadosas con el lenguaje, los objetivos y determinados datos que hacen públicos.

La pregunta para los próximos ciclos de reporte será, entonces, si esta cautela ayudará a elevar la calidad de la información o terminará reduciendo la transparencia. La difusión de informes de sostenibilidad puede ser menor, pero la presión para demostrar que los datos son sólidos, comparables y creíbles parece estar aumentando.

¿Puede el lujo reducir su huella sin perder exclusividad? LVMH, Kering, Prada y Hermès lo intentan

La industria de la moda enfrenta una contradicción difícil de ignorar: produce bienes asociados con creatividad, diseño y expresión personal, pero también genera entre 2% y 8% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, consume cada año un volumen de agua equivalente a 86 millones de piscinas olímpicas y es responsable de 9% de los microplásticos que llegan al océano, de acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Dentro de este escenario, el segmento de lujo empieza a mostrar que reducir el impacto ambiental no necesariamente está reñido con la permanencia, la calidad o el valor de sus productos. LVMH Moët Hennessy Louis Vuitton, Kering, Prada y Hermès han reducido en promedio 54% de sus emisiones de carbono durante los últimos siete años, apoyándose en nuevos insumos, economía circular, trazabilidad, energías renovables y regeneración de ecosistemas. La evolución resulta relevante no solo por la magnitud del dato, sino porque muestra distintas rutas para disminuir la huella de las marcas de lujo.

¿Cómo están reduciendo su huella las marcas de lujo?

Las cuatro compañías coinciden en un punto: la transición no depende de una sola medida. Sus estrategias abarcan desde las materias primas y la energía hasta la durabilidad de los productos, el tratamiento del agua y la incorporación de materiales reciclados o regenerativos.

Además, el mercado alrededor de ellas también está cambiando. Los modelos de reventa y renta de productos de moda ya representan entre 210,000 y 220,000 millones de dólares y podrían alcanzar 360,000 millones en 2030. Para el lujo, donde la permanencia y el valor residual forman parte de la propuesta de producto, estos modelos abren una vía adicional para extender el ciclo de vida de las piezas. Pero, ¿qué están haciendo las marcas para reducir su huella de carbono?

LVMH: materiales, energía y desarrollo científico

En 2025, LVMH reportó que 41% de los materiales de sus productos y empaques provenían de fuentes recicladas o de iniciativas de ecodiseño. A esto se sumó una reducción de 37% en sus emisiones de alcance 1 y 2 frente a 2023, mientras que 75% de la energía utilizada procedía de fuentes renovables.

La estrategia también incluye investigación para desarrollar nuevos materiales sostenibles, procesos de reciclaje y bioplásticos renovables. Es decir, el grupo no concentra la transición únicamente en compensar emisiones o modificar su consumo energético, sino que interviene en los insumos con los que se construyen sus productos.

huella de las marcas de lujo

Bernard Arnault, presidente de LVMH, resume esta visión en el reporte de sostenibilidad del grupo:

“En LVMH, la excelencia siempre ha ido de la mano con la responsabilidad”.

La relevancia ESG está precisamente en esa integración: si la sostenibilidad se incorpora al diseño y a los materiales desde el origen, puede incidir directamente en la huella de las marcas de lujo y no limitarse a programas periféricos.

Kering: la materia prima se convierte en un asunto estratégico

Para Kering, propietario de marcas como Gucci y Balenciaga, una parte importante de la transformación ocurre antes de que el producto llegue a las tiendas: en la selección y trazabilidad de las materias primas.

En 2025:

  • El cuero bovino representó 37% de sus materias primas, tres puntos porcentuales menos que en 2024.
  • El cuero ovino representó 13%, dos puntos menos que el año anterior.
  • 96% del papel utilizado fue reciclado o certificado FSC.
  • 85% del algodón fue certificado como orgánico, regenerativo o reciclado.
  • 88% de la lana cumplió con criterios de certificación, regeneración o reciclaje.

El dato sobre el papel es especialmente relevante porque muestra cómo las certificaciones pueden funcionar como mecanismos concretos de respaldo para determinadas materias primas. En este caso, FSC permite acreditar criterios relacionados con el origen responsable del material.

Para una industria basada en fibras, pieles, metales y otros recursos, conocer qué se compra, de dónde proviene y bajo qué estándares fue producido es una condición cada vez más importante para gestionar riesgos ambientales y sociales.

Prada: trazabilidad para conocer el origen del lujo

Prada Group ofrece otro ejemplo de cómo la trazabilidad puede convertirse en una herramienta de gestión ESG. En 2025, el cuero representó 41% de las materias primas utilizadas en sus productos y 90% del cuero adquirido podía rastrearse hasta la etapa de sacrificio.

La compañía tiene como objetivo elevar esa proporción a 95% en 2028.

En paralelo, su estrategia de materiales incluye Re-Nylon, fabricado con nylon regenerado, mientras que el grupo busca que 80% del nylon y poliéster sea reciclado o biobasado en 2026.

La importancia de esta estrategia va más allá de sustituir un material por otro. La trazabilidad permite identificar el origen de los insumos y contar con mayor información para evaluar riesgos ambientales y sociales dentro de la cadena de suministro. En un sector donde la exclusividad depende de materiales de alto valor, esa visibilidad se vuelve parte de la gestión responsable.

Hermès: durabilidad, agua y energía renovable

Hermès aborda el impacto desde una característica central de su modelo: la permanencia de sus productos.

En 2025, la compañía reportó una reducción de 64% en la intensidad de extracción de agua entre 2015 y 2025 y señaló que todas sus curtidurías cuentan con plantas propias de tratamiento.

Además, 77% de la energía utilizada globalmente procedía de fuentes renovables.

Su enfoque vincula estos avances con productos diseñados para durar, repararse y conservar su valor. En términos de economía circular, esto resulta especialmente relevante: extender la vida útil de un producto evita que su valor material y los recursos empleados en producirlo terminen prematuramente como residuos.

Por ello, la huella de las marcas de lujo no debe medirse únicamente por las emisiones generadas durante su fabricación. También importa cuánto tiempo permanece un producto en uso y qué posibilidades existen para repararlo, conservarlo, revenderlo o reincorporar sus materiales.

La huella de las marcas de lujo ya no termina en las emisiones

El siguiente desafío para el sector es ampliar la definición de sostenibilidad. Javier Herrero, director de Sistema B México, considera que las compañías de lujo deberían no solo cumplir estándares, sino superarlos e incorporar derechos humanos, justicia, equidad, diversidad, inclusión y salarios dignos.

Según él, la transformación del sector, bajo esta perspectiva, no se limita a materiales o emisiones, sino que alcanza las condiciones sociales de las cadenas de suministro. Esta visión cambia la pregunta que las empresas deben hacerse. Reducir emisiones es indispensable, pero no suficiente si detrás de los materiales persisten riesgos laborales, desigualdad o condiciones precarias. Además, indica que hoy ya no basta con perjudicar menos, ni con reducir el impacto ambiental negativo; el siguiente paso es hablar de regeneración, y añade:

“Esta transformación también amplía la responsabilidad de las marcas hacia sus cadenas de valor y las comunidades vinculadas con su operación, con la oportunidad de elevar estándares en derechos humanos, salarios dignos, diversidad e inclusión, así como extender sus beneficios mediante alianzas con proveedores, organizaciones civiles y gobiernos”.

¿Qué lecciones deja el lujo para el resto de la industria?

El caso de LVMH, Kering, Prada y Hermès deja tres lecciones relevantes para la gestión ESG.

1. La sostenibilidad debe entrar en el producto.

Materiales reciclados, regenerativos o biobasados, ecodiseño y trazabilidad permiten intervenir sobre el impacto desde el origen, en lugar de limitar las acciones ambientales a las operaciones corporativas.

2. La circularidad puede reforzar el valor del producto.

Durabilidad, reparación, reventa y renta ofrecen alternativas para desacoplar el crecimiento del consumo de la necesidad de producir constantemente nuevos bienes. Para el lujo, cuya propuesta depende precisamente del valor y permanencia de sus productos, esta lógica tiene una conexión particularmente directa con el negocio.

3. Medir ya no es suficiente: hay que demostrar.

La reducción promedio de 54% reportada para estas cuatro compañías es relevante, pero la credibilidad depende de conocer qué emisiones se redujeron, frente a qué año base, mediante qué acciones y con qué mecanismos de verificación. Lo mismo ocurre con los materiales certificados, la trazabilidad y los objetivos futuros.

Para Herrero, la discusión también debe incorporar el concepto de legado: cómo utilizar la capacidad económica, influencia y alcance de estas compañías para generar condiciones que beneficien a las siguientes generaciones.

Ese planteamiento lleva la conversación más allá de hacer que el lujo sea menos contaminante. El verdadero desafío es determinar si su capacidad para invertir, innovar y transformar cadenas de suministro puede convertirse en una fuerza de regeneración ambiental y social. Ahí estará la siguiente frontera de la huella de las marcas de lujo.

huella de las marcas de lujo

Entonces, ¿puede el lujo reducir su huella sin perder exclusividad?

Los avances de LVMH, Kering, Prada y Hermès sugieren que sí, siempre que la sostenibilidad se integre al producto y no se trate como un elemento añadido. Materiales trazables, procesos regenerativos, energías renovables, reparación y mayor durabilidad pueden reducir la huella de las marcas de lujo sin necesariamente diluir aquello que las distingue: calidad, diseño, artesanía y permanencia.

El reto, sin embargo, está en demostrar que esa transformación es profunda y verificable. Para el sector, la exclusividad del futuro podría depender no solo de qué tan escaso o sofisticado es un producto, sino de cuánto valor puede conservar sin trasladar costos ambientales y sociales a las siguientes generaciones. En ese sentido, reducir la huella no tendría por qué restarle valor al lujo; podría convertirse en una nueva forma de construirlo.