Hace dos años, el CINIF emitió las Normas de Información de Sostenibilidad (NIS) con un propósito: que las empresas incorporaran a su información financiera datos ambientales, sociales y de gobernanza útiles para entender sus riesgos, oportunidades y desempeño.
Desde enero de 2025, las normas están en vigor. Sin embargo, todavía no hay una medición suficiente para saber cuántas empresas han revelado esta información. Así lo reconoce Patricia Moles, integrante del Consejo Emisor del Consejo Mexicano de Normas de Información Financiera y de Sostenibilidad (CINIF), con quien conversamos nuevamente en Expok.
Y es que conocer ese avance tiene una dificultad: las empresas privadas no necesariamente hacen públicos sus estados financieros. El CINIF ha recibido referencias de implementación a través de empresas y firmas de auditoría y consultoría, pero aún no cuenta con un panorama que permita dimensionar la adopción.
Lo que sí ha podido recoger son las dudas y dificultades de quienes comenzaron a preparar la información. De esa experiencia surgen las Mejoras a las NIS 2026, que ajustan algunos cálculos, precisan los requisitos de las políticas y amplían los plazos para los indicadores más complejos.
¿Qué se modificó y qué implica para las empresas? Moles nos explicó las principales novedades y cómo buscan facilitar una revelación más clara, útil y comparable.
Para empezar, ¿por qué se actualizaron?
La NIS B-1 establece 30 Indicadores Básicos de Sostenibilidad (IBSO), ambientales, sociales y de gobernanza, con facilidades temporales para algunos de ellos.
Al llevarlos a la práctica aparecieron preguntas: cómo interpretar ciertos términos, qué información incluir o cómo obtener datos que dependen de terceros. Moles contó que el CINIF fue recibiendo estas inquietudes durante sus actividades de capacitación y divulgación.
La consulta de las mejoras incluyó siete foros, alrededor de 450 participantes y 17 cartas de auscultación, según explicó. Sus comentarios ayudaron a identificar ajustes para facilitar la preparación de la información y mejorar su utilidad.
La actualización distingue entre modificaciones que generan cambios en las políticas de revelación y precisiones que aclaran cómo aplicar las normas. Estos son los puntos que conviene conocer.
Biodiversidad: ahora sabemos qué significa “cerca”
Uno de los indicadores pide identificar predios dentro de zonas de riesgo para la biodiversidad o cercanos a ellas. Pero ¿qué distancia debía considerarse?
Antes, cada entidad tenía que determinarla. Ahora se establece un radio de cinco kilómetros.
Moles explicó que tomar esa decisión resultaba difícil para algunas empresas por falta de experiencia técnica. Una referencia común facilita el trabajo de quienes preparan la información y permite comparar bajo un mismo criterio.
Si una empresa quiere ampliar su análisis a otra distancia, puede hacerlo, pero debe incluir la referencia de cinco kilómetros. Además, las mejoras precisan que debe revelar el uso del suelo de los predios reportados y la fuente utilizada para identificarlos.
Si reportas residuos, revisa esta cuenta
También se modifica la forma de calcular los valores relativos de residuos reaprovechados y residuos peligrosos.
Antes se dividían entre los ingresos netos. Ahora se comparan con el total de residuos generados y se expresan como porcentaje.
La lectura resulta más directa: de todos los residuos que produjo la empresa, qué proporción reaprovechó y qué proporción fue peligrosa.
Moles explicó que este ajuste ofrece una referencia más coherente para analizar la gestión de residuos. Quienes ya calculaban los indicadores deberán revisar sus fórmulas y ajustar la información comparativa correspondiente.
Otro cambio ambiental simplifica el indicador de sustancias que agotan la capa de ozono. Su cálculo queda en producción y compras, eliminando las existencias iniciales.
Moles nos contó que el CINIF había considerado su posible eliminación, pero la consulta mostró que seguía siendo útil conservarlo con una determinación más sencilla. La información permite reconocer la dependencia de estas sustancias y preparar su sustitución.
¿Tu empresa tiene una política? Esto significa responder que sí
Las mejoras precisan las características que deben cumplir las políticas para reportarlas como implementadas.
El ajuste abarca igualdad de oportunidades y trabajo digno, salud y seguridad laboral, administración de riesgos, seguridad de la información y privacidad de datos de terceros. También se explicita la aprobación requerida para el Código de integridad y ética.
Según corresponda a cada indicador, se detallan elementos como documentación por escrito, aprobación, fechas, objetivo, alcance, responsables, controles, indicadores y medidas correctivas.
Las políticas pueden ser propias o pertenecer a la controladora u otra entidad del grupo, siempre que sean aplicables y se demuestre su adopción efectiva.
Moles explicó que las precisiones responden a dudas sobre qué condiciones mínimas debe reunir una política. Y recordó algo que puede ayudar a entender el sentido de estos indicadores: responder “no” puede cumplir con el requerimiento de revelación de ese indicador.
La empresa informa que todavía no cuenta con esa política bajo las características establecidas. Si responde “sí”, debe sustentar su respuesta.
Por eso, cumplir con la revelación no acredita por sí mismo un desempeño favorable en sostenibilidad. La información debe mostrar dónde está la empresa, incluidas las capacidades que necesita desarrollar.
Brecha salarial: informar sin exponer sueldos
En una empresa con pocos colaboradores, publicar determinados montos podría facilitar la identificación de remuneraciones individuales. Moles señaló que esa preocupación también llegó al proceso de consulta.
Ahora puede omitirse la revelación del valor absoluto de la brecha salarial cuando comprometa la confidencialidad. El porcentaje sigue siendo obligatorio.
La empresa debe realizar el cálculo, aunque reserve el monto. Las mejoras precisan que la base es la remuneración anual devengada y que el indicador debe desglosarse por categoría ocupacional.
Respecto de esas categorías, también se aclara que las entidades pueden conservar su clasificación propia. La agrupación simplificada en cargos directivos, medios y operativos es una opción disponible.
Para alcance 3 hay más tiempo, pero también una tarea
Las emisiones de alcance 3 involucran actividades de la cadena de valor. Cuantificarlas puede requerir información de proveedores, clientes y otros actores que todavía no cuentan con datos suficientes.
Moles reconoció esa dificultad y explicó que el CINIF amplió el alivio para su cuantificación, con una preparación por etapas.
Para los ejercicios 2026 y 2027, cuya información se presenta en 2027 y 2028, respectivamente, pueden omitirse los valores absoluto y relativo. Sin embargo, las empresas deben revelar el número y nombre de las categorías importantes para su actividad entre las 15 del Protocolo GEI.
Desde el ejercicio 2028, cuya información se presenta en 2029, deberán revelar también los valores absoluto y relativo del indicador.
La intención, nos explicó Moles, es que las empresas comiencen a familiarizarse con alcance 3 durante el periodo de alivio. Identificar las categorías relevantes permite anticipar qué datos harán falta, dónde obtenerlos y con quién habrá que trabajar para reunirlos.
Inversión sostenible: un primer paso más sencillo
El indicador de inversión sostenible también tendrá una aplicación gradual.
Para el ejercicio 2026, presentado en 2027, puede omitirse su valor absoluto. Desde el ejercicio 2027, presentado en 2028, deben revelarse las erogaciones en actividades elegibles para los objetivos ambientales de la taxonomía o sistema de clasificación utilizado.
Durante este tratamiento simplificado no se exige realizar los análisis de contribución sustancial, daño no significativo y salvaguardas mínimas, hasta que el CINIF disponga lo contrario.
Moles explicó que el ajuste busca hacer viable la preparación de información ante la complejidad de aplicar todos los criterios técnicos.
Aquí es importante mantener una distinción: identificar una actividad elegible no equivale a acreditar su alineación completa con una taxonomía. La información debe comunicarse con esa precisión.

Otros detalles que conviene tener presentes
Las mejoras también incluyen precisiones que pueden influir en la preparación cotidiana de los indicadores.
Cuando intervengan valores monetarios, debe considerarse el mismo nivel de redondeo utilizado en los estados financieros. Además, se elimina el límite de dos decimales para revelar los valores relativos, lo que permite conservar la precisión necesaria para interpretar el resultado.
En agua ingresada, se aclara que el indicador incluye también la destinada al consumo humano, independientemente de su forma de suministro. Esto comprende, por ejemplo, el agua adquirida en garrafones.
Se agregan referencias a herramientas del CINIF para apoyar los cálculos de emisiones, energía, estrés hídrico y biodiversidad. Asimismo, se desarrollan las reglas para tratar cambios en políticas de revelación, estimaciones y correcciones de errores.
También hay que revisar desde cuándo aplica cada modificación. Los cambios de biodiversidad, sustancias que agotan el ozono, residuos, brecha salarial, categorías ocupacionales y redondeo aplican desde el ejercicio 2026 con ajuste retrospectivo de los comparativos. Es decir, debe ajustarse la información anterior que se presenta para comparar los periodos bajo el nuevo criterio.
Las modificaciones sobre políticas y aprobación del Código de integridad y ética se aplican prospectivamente desde ese ejercicio. Como explicó Moles, este tratamiento evita tener que reevaluar las respuestas anteriores bajo los nuevos requisitos.
¿Y qué toca hacer ahora?
Para las empresas que ya reportan, el siguiente paso es revisar qué fórmulas, documentos y comparativos necesitan ajustar. Para quienes están preparando su primer ejercicio, las mejoras ofrecen criterios más claros y una ruta gradual.
Moles destacó que las NIS están diseñadas para poder preparar la información con recursos internos y procesos organizados, sin requerir necesariamente un equipo especializado de sostenibilidad. El primer ejercicio demanda tiempo y trabajo, reconoció, especialmente cuando hay que ordenar registros o desarrollar políticas.
También aclaró que los indicadores presentados en las notas a los estados financieros se concentran en datos concretos. Las estrategias y explicaciones más amplias pueden desarrollarse en una memoria de sostenibilidad u otros reportes.
El propósito es que quienes utilizan la información financiera puedan reconocer sus conexiones con la sostenibilidad: riesgos, dependencias y oportunidades que también influyen en la empresa.
Aún falta conocer con mayor precisión cuánto se han adoptado las NIS. Mientras tanto, esta actualización recoge lo aprendido en su implementación y busca facilitar el siguiente paso. La invitación de Moles es preparar los indicadores con una mirada crítica: conocer los datos y utilizarlos para tomar mejores decisiones.
Fuentes: Mejoras a las Normas de Información de Sostenibilidad 2026, del CINIF, y entrevista de Expok con Patricia Moles, realizada el 3 de noviembre de 2026.












