Colorantes artificiales tienen fecha de salida: Nestlé, Bimbo y Kraft Heinz fijan 2027

0

Durante décadas, los colores intensos en alimentos y bebidas han sido una herramienta clave para atraer consumidores, reforzar la identidad de una marca y diferenciar productos en los anaqueles. Sin embargo, esa estrategia comienza a cambiar ante una nueva etapa de la industria alimentaria, marcada por consumidores más atentos a las etiquetas y empresas que buscan reducir ingredientes percibidos como artificiales.

En este escenario, el retiro de colorantes artificiales se ha convertido en uno de los principales compromisos de grandes compañías globales. Nestlé, Grupo Bimbo y Kraft Heinz anunciaron calendarios específicos para eliminar estos ingredientes de sus portafolios o sustituirlos por alternativas de origen natural, con metas que van de 2026 a 2027.

La transformación responde a una combinación de factores: cambios regulatorios, presión social, nuevas expectativas de transparencia y una creciente demanda por productos con listas de ingredientes más simples. Para las empresas, no se trata únicamente de modificar una fórmula, sino de replantear procesos de innovación, producción y comunicación con los consumidores.

Aunque los colorantes sintéticos aprobados por las autoridades sanitarias continúan siendo evaluados bajo criterios científicos, el movimiento hacia ingredientes naturales refleja una tendencia más amplia dentro del sector: la búsqueda de alimentos considerados más cercanos a lo que los consumidores identifican como saludable y sostenible.

Retiro de colorantes artificiales: Nestlé acelera la transformación de su catálogo global

El anuncio más reciente llegó de Nestlé, que estableció como objetivo eliminar los colorantes artificiales de todo su catálogo mundial de alimentos y bebidas para finales de 2026. La compañía señaló que el cambio implicará un proceso de investigación y desarrollo para garantizar que las nuevas formulaciones mantengan las características que los consumidores reconocen en sus productos.

Stefan Palzer, director de Tecnología de Nestlé, explicó a Reuters que sustituir estos ingredientes requiere mucho más que un cambio directo de materia prima. Los colorantes naturales pueden comportarse de manera distinta durante la producción, por lo que la empresa debe evaluar aspectos como estabilidad, apariencia y desempeño del producto.

El directivo destacó que la transición implica encontrar soluciones que permitan conservar la experiencia del consumidor. Esto representa uno de los principales desafíos para una industria acostumbrada a utilizar pigmentos sintéticos por su consistencia, disponibilidad y capacidad para mantener colores llamativos durante largos periodos.

Bimbo y Kraft Heinz establecen fechas para eliminar ingredientes sintéticos

El compromiso con el retiro de colorantes artificiales también forma parte de la estrategia de otras compañías multinacionales. Grupo Bimbo anunció que eliminará estos ingredientes de todo su portafolio para finales de 2026 y que, hacia 2030, busca que el 100% de sus productos horneados y botanas sean elaborados mediante recetas simples y naturales.

La empresa mexicana, una de las panificadoras más grandes del mundo, ha incorporado en los últimos años distintas iniciativas enfocadas en la reformulación de productos y la evolución de sus ingredientes. La eliminación de colorantes sintéticos se suma a otros esfuerzos relacionados con nutrición, innovación alimentaria y adaptación a nuevas demandas del mercado.

Por su parte, Kraft Heinz informó que dejará de lanzar nuevos productos con colorantes artificiales en Estados Unidos y que eliminará estos componentes del resto de su portafolio antes de finalizar 2027. La compañía indicó que aproximadamente 90% de sus ventas netas en ese país ya corresponde a productos sin colorantes sintéticos.

Regulaciones y consumidores impulsan el cambio en la industria alimentaria

Uno de los factores que aceleró esta transformación son las nuevas políticas regulatorias, especialmente en Estados Unidos. En abril de 2025, el Departamento de Salud y Servicios Humanos y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) anunciaron una estrategia para retirar gradualmente algunos colorantes sintéticos derivados del petróleo del suministro alimentario.

Entre las medidas anunciadas se incluyó el inicio del retiro de autorizaciones para colorantes como Citrus Red No. 2 y Orange B, además de un trabajo conjunto con la industria para eliminar otros seis colorantes sintéticos antes de finalizar 2026.

La FDA también informó que facilitaría la aprobación de nuevos colorantes naturales para apoyar la transición tecnológica de los fabricantes. Asimismo, modificó criterios relacionados con el uso de la declaración “sin colorantes artificiales” en etiquetas cuando los productos utilicen exclusivamente alternativas naturales.

Más allá de la regulación, las empresas responden a un consumidor que observa con mayor detalle los ingredientes. La búsqueda de etiquetas más limpias se ha convertido en una tendencia que ya había impulsado cambios en sodio, azúcares añadidos y grasas saturadas, y ahora alcanza a los aditivos utilizados para modificar la apariencia de los alimentos.

Ciencia y seguridad: un debate que continúa alrededor de los colorantes

El avance del retiro de colorantes artificiales no significa que todos los colorantes sintéticos autorizados hayan sido considerados peligrosos para la población general. Las agencias regulatorias mantienen aprobados varios de estos ingredientes después de evaluaciones toxicológicas periódicas.

Sin embargo, algunos compuestos continúan bajo análisis científico debido a investigaciones que estudian posibles efectos en grupos específicos, especialmente en población infantil. Por ello, organismos internacionales han señalado la importancia de tomar decisiones basadas en evidencia y evaluaciones constantes.

En 2023, la Organización Mundial de la Salud recordó que la seguridad de los aditivos alimentarios debe analizarse de manera individual, considerando la evidencia disponible para cada ingrediente. De manera similar, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria ha realizado revisiones sobre distintos colorantes sintéticos y mantiene procesos de actualización científica.

Estas evaluaciones muestran que el debate no se limita a una clasificación entre ingredientes “buenos” o “malos”, sino a una evolución constante de la ciencia, la regulación y las expectativas sociales sobre la producción de alimentos.

Sustituir colores artificiales: el reto tecnológico detrás de la transición

Aunque eliminar colorantes sintéticos puede parecer un cambio sencillo desde la perspectiva del consumidor, para los fabricantes representa un importante desafío técnico. Los pigmentos naturales suelen ser más sensibles a factores como la luz, el calor o el nivel de acidez de los alimentos.

Además, las materias primas utilizadas para producir colorantes naturales dependen de factores agrícolas, como disponibilidad de cultivos y condiciones climáticas. Esto puede generar variaciones que obligan a las empresas a desarrollar nuevas fórmulas y procesos de control de calidad.

Nestlé reconoció que la transición requirió una inversión importante en investigación y desarrollo para encontrar sustitutos capaces de mantener las características originales de cada producto. Kraft Heinz, por ejemplo, planteó tres caminos para los artículos que todavía utilizan colorantes sintéticos: eliminarlos, reemplazarlos por alternativas naturales o rediseñar visualmente el producto cuando no exista un sustituto equivalente.

El reto final será mantener la confianza del consumidor sin modificar aquello que hizo reconocibles a ciertas marcas durante generaciones: su sabor, apariencia y experiencia de consumo.

El retiro de colorantes artificiales representa una de las transformaciones más visibles dentro de la industria alimentaria actual. Empresas como Nestlé, Grupo Bimbo y Kraft Heinz están redefiniendo sus estrategias para responder a un mercado donde la transparencia, la simplicidad de ingredientes y la innovación responsable tienen cada vez mayor peso.

Aunque el camino implica inversiones, ajustes técnicos y nuevos procesos de desarrollo, la transición refleja una tendencia más amplia: las compañías buscan anticiparse a las expectativas de consumidores y reguladores, adaptando sus productos a una nueva etapa de la alimentación global.

Más que un cambio de color en los alimentos, esta transformación simboliza una modificación profunda en la manera en que las marcas construyen confianza. La próxima generación de productos no solo deberá cumplir con estándares de seguridad, sino también con las nuevas demandas de responsabilidad, claridad y conexión con quienes los consumen.

Racismo vs Mbappé: ONU condena ataques y defiende la dignidad del futbolista francés

La ONU condenó los comentarios racistas dirigidos contra Kylian Mbappé después del partido entre Francia y Paraguay en los octavos de final del Mundial 2026. La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos calificó las declaraciones de la senadora paraguaya Celeste Amarilla como “despreciables” y “deshumanizantes”, al considerar que atacaron al futbolista francés por su origen familiar y ascendencia africana.

El caso de Racismo vs Mbappé abrió una nueva conversación sobre la responsabilidad de figuras públicas, instituciones deportivas y plataformas digitales frente a los discursos discriminatorios. Para organismos internacionales, el deporte no puede entenderse únicamente como competencia, sino también como un espacio social donde deben protegerse valores como igualdad, inclusión y respeto a la dignidad humana.

¿Qué ocurrió en el caso de Racismo vs Mbappé y por qué generó una condena internacional?

La controversia comenzó después del encuentro en el que Francia eliminó a Paraguay durante los octavos de final del Mundial 2026. Tras la derrota de la selección paraguaya, la senadora Celeste Amarilla publicó mensajes en redes sociales contra Kylian Mbappé, en los que cuestionó su identidad y realizó comentarios relacionados con sus raíces africanas.

Las declaraciones provocaron críticas debido a que fueron consideradas expresiones racistas y discriminatorias. La polémica creció rápidamente al involucrar a una representante política y al cuestionar la pertenencia nacional del futbolista, quien nació en Francia y es hijo de padres con ascendencia africana.

Desde una perspectiva de derechos humanos, el debate no se centró únicamente en una opinión personal, sino en cómo los discursos emitidos por personas con cargos públicos pueden reforzar prejuicios sociales. La ONU recordó que quienes ocupan posiciones de liderazgo tienen una responsabilidad adicional para evitar mensajes que promuevan exclusión o discriminación.

ONU señala que el racismo en el deporte sigue siendo un desafío global

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos afirmó que los ataques contra Mbappé forman parte de un problema más amplio que continúa afectando al fútbol y a otras disciplinas deportivas. El organismo señaló que los incidentes racistas dentro del deporte no son casos aislados, sino expresiones de una problemática estructural.

El portavoz de la Oficina del Alto Comisionado, Thameen Al-Kheetan, explicó que los Estados y las organizaciones deportivas deben implementar medidas activas para prevenir actos de racismo y discriminación. Esto incluye mecanismos independientes de denuncia, procesos de rendición de cuentas y estrategias educativas.

La postura de Naciones Unidas refleja una tendencia creciente dentro de la responsabilidad social: las instituciones ya no solo son evaluadas por sus resultados, sino también por su capacidad para proteger derechos humanos y promover entornos seguros e inclusivos.

¿Por qué las figuras públicas tienen mayor responsabilidad ante discursos de odio?

El caso de Mbappé también puso sobre la mesa el impacto que pueden tener las declaraciones de funcionarios públicos. La ONU destacó que las autoridades tienen una obligación ética y social de rechazar discursos racistas, debido al alcance que tienen sus palabras en la opinión pública.

Después de la polémica, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, expresó su respaldo al capitán de la selección francesa. Además, la Fiscalía francesa abrió una investigación sobre las declaraciones de la senadora paraguaya por la posible comisión de injurias públicas agravadas e incitación al odio o a la violencia.

Para la sociedad actual, la responsabilidad pública implica reconocer que la libertad de expresión no debe utilizarse como argumento para justificar mensajes que vulneren la dignidad de otras personas. La comunicación responsable se ha convertido en un elemento clave de la reputación institucional.

Redes sociales y empresas tecnológicas: el nuevo frente contra la discriminación

Las redes sociales tuvieron un papel central en la difusión de los comentarios contra Mbappé y en la reacción internacional posterior. La velocidad con la que circulan estos mensajes demuestra el desafío que enfrentan las plataformas digitales para prevenir contenidos discriminatorios.

La ONU señaló que las empresas de redes sociales tienen la responsabilidad de combatir la discriminación racial y los abusos xenófobos dentro de sus plataformas, siguiendo los principios internacionales de derechos humanos.

Desde la perspectiva ESG, las compañías tecnológicas enfrentan una creciente exigencia para demostrar cómo gestionan riesgos sociales relacionados con sus productos y servicios. La moderación de contenidos, la transparencia y los mecanismos de protección a usuarios forman parte de los nuevos estándares de responsabilidad empresarial.

El fútbol como espacio para promover diversidad e inclusión

El fútbol es uno de los fenómenos culturales con mayor alcance global y, por ello, tiene una responsabilidad especial en la promoción de valores sociales. Millones de personas observan este deporte como un espacio donde conviven diferentes nacionalidades, culturas e historias personales.

Casos como el de Kylian Mbappé muestran que la discriminación no desaparece por la popularidad o reconocimiento de una persona. Incluso atletas de alto perfil pueden enfrentar ataques relacionados con su origen, identidad o apariencia. Por esta razón, clubes, federaciones y organizaciones deportivas tienen el reto de fortalecer políticas contra el racismo, impulsar programas educativos y generar espacios donde la diversidad sea entendida como una fortaleza y no como motivo de exclusión.

Combatir el racismo requiere acciones más allá del deporte

El caso Racismo vs Mbappé demuestra que los discursos discriminatorios siguen representando un desafío social que requiere respuestas colectivas. La condena de la ONU evidencia que la defensa de los derechos humanos debe estar presente en todos los espacios, incluido el deporte profesional.

Más allá de una controversia generada después de un partido, este episodio invita a reflexionar sobre el poder de las palabras y la responsabilidad que tienen quienes cuentan con una plataforma pública. Construir sociedades más inclusivas depende de acciones concretas de gobiernos, empresas, instituciones deportivas y ciudadanía.

Hoteles resilientes: prioridad del turismo en México ante riesgos climáticos y sísmicos

En México, el turismo se mantiene como un motor económico relevante: en el primer bimestre de 2026 generó más de 62 mil millones de pesos en ingresos por hospedaje. No obstante, enfrenta riesgos crecientes: las pérdidas por fenómenos hidrometeorológicos superan los 25 millones de pesos diarios y ocho de cada 10 empresas no cuentan con seguro ante desastres, de acuerdo con CENAPRED. 

Este dinamismo económico se desarrolla en un entorno de alta exposición a riesgos naturales en México, donde fenómenos como huracanes, sismos y condiciones climáticas extremas impactan directamente la infraestructura turística; de hecho, el Centro Nacional de Prevención de Desastres prevé que los huracanes más intensos podrían incrementarse en más de 50% en los próximos cinco años como consecuencia del cambio climático.

“Ante ese panorama, el monitoreo estructural comienza a posicionarse como una prioridad estratégica para el sector hotelero, que enfrenta no solo pérdidas económicas, sino también interrupciones operativas que afectan su rentabilidad. Por cada dólar invertido en mantenimiento preventivo, se puede ahorrar hasta 10 en reparaciones”, señala Felipe Martínez, CEO de Huella Estructural, empresa especializada en monitoreo estructural mediante sensores y análisis de datos.

Matínez destacó que hay algunos actores que están incorporando soluciones tecnológicas como es el caso del St. Regis Ciudad de México, que ya cuenta con un sistema de monitoreo estructural implementado por Huella Estructural, el cual evalúa continuamente el desempeño del inmueble ante movimientos sísmicos y otras condiciones externas.

Y es que tras sismos y huracanes, la ocupación hotelera y las tarifas han registrado caídas significativas por cancelaciones y postergaciones de viajes, en un escenario donde la demanda turística sigue creciendo, con más de 13.7 millones de turistas hospedados y 8.2 millones de visitantes internacionales en el primer bimestre de 2026, según la Secretaría de Turismo (Datatur).

Prevención estratégica

Además, datos del INEGI evidencian la vulnerabilidad del sector turístico ante desastres naturales: tras eventos sísmicos, hasta 16.5% de los establecimientos de servicios, incluidos hoteles, han reportado afectaciones, lo que refuerza la urgencia de fortalecer la gestión de riesgos en la industria. Este desafío es, en gran medida, estructural, ya que factores como la humedad salina en destinos de playa, la corrosión de materiales, el desgaste por uso intensivo y la actividad sísmica aceleran el deterioro de la infraestructura hotelera.

A ello se suma el envejecimiento de los activos, particularmente en destinos consolidados donde una proporción relevante de los inmuebles supera las dos décadas de operación. Frente a este panorama, la industria comienza a migrar hacia modelos de prevención más avanzados, en los que el monitoreo estructural cobra cada vez mayor relevancia al permitir evaluar en tiempo real el comportamiento de los edificios y detectar anomalías antes de que se conviertan en riesgos mayores.

“Hoy el monitoreo estructural deja de ser una herramienta reactiva para convertirse en un habilitador estratégico de la operación hotelera. Contar con información en tiempo real sobre el estado de los inmuebles permite anticipar fallas, priorizar inversiones y tomar decisiones más eficientes”, asegura Martínez.

Más allá de la prevención, estas soluciones también impactan directamente en la rentabilidad y continuidad operativa del negocio, al reducir costos de mantenimiento correctivo, optimizar programas preventivos, prolongar la vida útil de los activos y generar confianza tanto en inversionistas como en huéspedes. En un sector en crecimiento, la resiliencia de la infraestructura hotelera se consolida así como un diferenciador clave para asegurar competitividad y sostenibilidad a largo plazo.

HSBC y la firma EY reconocerán a las empresas con las mejores estrategias ASG en México 2026

El Premio a las Empresas Líderes en Innovación Sustentable (ELIS), organizado por HSBC en colaboración con la firma EY, llega este 2026 a su 5ta. edición, consolidándose como un reconocimiento del más alto nivel para las estrategias ASG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza) del sector empresarial del país.

Este año el enfoque será a las empresas Transformadoras del mañana. La convocatoria estará abierta hasta el 15 de julio. Las empresas interesadas en participar podrán hacerlo en las siguientes categorías: 

• Ambiental

• Social

• Gobernanza 

• Climate Tech 

• Transición Climática (Mención honorífica)

Esta es la primera ocasión en que los Premios ELIS incorporan la categoría Climate Tech, para reconocer a las empresas que utilizan tecnología para dar un uso eficiente a los recursos naturales y contribuir a la mitigación del cambio climático. El uso de herramientas Climate Tech acelera la transición a una economía baja en carbono, mejora la gestión de riesgos climáticos (físicos y de transición), permite medir la reducción de emisiones, y habilita nuevas oportunidades de financiamiento para empresas que están transformando sus modelos de negocio. 

A su vez, la categoría Transición Climática es un reconocimiento especial a una estrategia ESG sólida e integral cuyo objetivo sea acelerar la transición hacia una economía baja en carbono. Las iniciativas deben combinar ambición y ejecución —con metas, gobernanza y resultados medibles— e integrar acciones concretas de mitigación y/o adaptación, involucrando a sus grupos de interés y generando impacto real y sostenible en su operación y cadena de valor.

Un jurado de 12 expertos independientes analizará las estrategias inscritas y determinará a las empresas finalistas la semana del 10 agosto. La premiación será el 15 de octubre. La inscripción es gratuita y está abierta a empresas con estrategias ASG en marcha, sean o no clientes de HSBC México.

“Los transformadores del mañana empiezan hoy. Los Premios ELIS nos permiten reconocer a las empresas que generan cambios que impactan y favorecen al medio ambiente y a su comunidad. Invitamos a las empresas a inscribirse e inspirar a otras compañías a avanzar en estos temas que HSBC México y a nivel global impulsa a través de asesoría y financiamiento”, dijo Diego Spannaus, director Ejecutivo de Finanzas Sustentables de HSBC México y Latinoamérica. 

“En EY reafirmamos nuestro compromiso con impulsar la sostenibilidad como un eje estratégico para la competitividad y la transformación de los negocios. La quinta edición del Premio ELIS refleja nuestra convicción de que la colaboración es clave para generar un impacto positivo y tangible en la sociedad, el medio ambiente y la economía. Seguiremos trabajando de la mano para reconocer, visibilizar e inspirar a las organizaciones que están delineando el futuro y convirtiéndose en los transformadores del mañana”, señaló Andrés Fuentes, Socio Líder de Servicios Financieros para EY Latinoamérica. 

Los Premios ELIS de HSBC México en colaboración con EY han reconocido desde el 2022 a 39 estrategias ASG en el país y han recibido la postulación de casi 1,000 estrategias.

Información sobre la convocatoria: https://www.empresas.hsbc.com.mx/es-mx/campaigns/empresas-lideres-en-innovacion-sustentable

¿Qué es el electrosmog y por qué cada vez genera más debate científico?

0

Cada llamada telefónica, conexión Wi-Fi, reloj inteligente o dispositivo conectado forma parte de una infraestructura digital que ha transformado la vida cotidiana. Hoy, cerca del 70% de la población mundial utiliza servicios móviles y se estima que para 2030 existirán más de 38,000 millones de dispositivos conectados mediante internet de las cosas. Este crecimiento ha traído enormes beneficios para la productividad, la comunicación y la innovación, pero también ha abierto nuevas preguntas sobre su impacto.

En ese contexto, entender qué es el electrosmog se ha convertido en un tema de creciente interés tanto para la comunidad científica como para empresas, reguladores y ciudadanía. Aunque las tecnologías inalámbricas han impulsado el desarrollo económico y social, también han incrementado la presencia de campos electromagnéticos en prácticamente todos los espacios donde transcurre la vida moderna, alimentando un debate que aún está lejos de cerrarse.

Qué es el electrosmog y por qué está presente en nuestra vida diaria

La contaminación electromagnética, conocida como electrosmog o electropolución, hace referencia a la acumulación de campos electromagnéticos generados por dispositivos y sistemas tecnológicos como teléfonos móviles, antenas de telecomunicaciones, routers Wi-Fi, electrodomésticos y equipos industriales. Estas emisiones corresponden, en su mayoría, a radiaciones no ionizantes, diferentes de las radiaciones ionizantes como los rayos X o los rayos gamma.

Comprender qué es el electrosmog implica reconocer que se trata de una consecuencia directa de la creciente digitalización del mundo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que los campos electromagnéticos representan una de las influencias ambientales con mayor crecimiento a nivel global, impulsada por la expansión de las telecomunicaciones, las redes inalámbricas y el internet de las cosas.

Qué es el electrosmog desde la perspectiva científica

A diferencia de otros contaminantes ambientales visibles, el electrosmog no puede percibirse a simple vista. Sin embargo, su presencia constante ha motivado cientos de investigaciones enfocadas en determinar si la exposición prolongada podría generar efectos biológicos en las personas o en los ecosistemas.

La evidencia científica disponible hasta ahora indica que las radiaciones no ionizantes utilizadas en las telecomunicaciones no poseen la energía suficiente para modificar directamente el ADN o alterar las moléculas humanas. No obstante, la comunidad científica continúa investigando posibles efectos derivados de exposiciones acumuladas a largo plazo, especialmente conforme aumenta la densidad tecnológica en las ciudades.

¿Existe un riesgo comprobado para la salud?

Uno de los principales motivos por los que el electrosmog genera debate es la diversidad de estudios publicados en los últimos años. Algunas personas atribuyen síntomas como dolores de cabeza, fatiga, insomnio, estrés, mareos o problemas de concentración a la exposición cotidiana a campos electromagnéticos.

La Comisión Internacional de Protección contra las Radiaciones No Ionizantes (ICNIRP) reconoce que estas preocupaciones han impulsado una intensa actividad científica. Por su parte, la OMS señala que quienes reportan hipersensibilidad electromagnética experimentan síntomas reales que pueden afectar su calidad de vida, aunque hasta ahora las investigaciones no han logrado establecer una relación causal entre dichos síntomas y la exposición a campos electromagnéticos de baja intensidad.

Al mismo tiempo, las revisiones científicas realizadas por organismos internacionales concluyen que las exposiciones por debajo de los límites internacionales actualmente recomendados no muestran consecuencias conocidas para la salud humana. Esto no significa que el tema esté completamente resuelto, sino que la investigación continúa evolucionando conforme aparecen nuevas tecnologías y patrones de uso.

Un desafío que también alcanza al medio ambiente

El debate sobre el electrosmog ya no se limita únicamente a la salud humana. Diversos grupos de investigación analizan si la exposición continua a campos electromagnéticos podría influir en procesos biológicos de plantas, insectos, aves y otros organismos que desempeñan funciones esenciales dentro de los ecosistemas.

Algunas revisiones científicas consideran la contaminación electromagnética como un factor ambiental emergente debido a su posible interacción con ciertos procesos naturales. Sin embargo, las agencias reguladoras coinciden en que todavía no existe evidencia concluyente que demuestre daños ambientales generalizados derivados del funcionamiento cotidiano de las redes de telecomunicaciones.

Qué es el electrosmog

A este escenario se suma otro desafío igualmente relevante: el crecimiento acelerado de los residuos electrónicos. El incremento constante en la producción y sustitución de dispositivos tecnológicos ha convertido al e-waste en uno de los flujos de residuos de mayor crecimiento en el mundo, ampliando el impacto ambiental asociado a la transformación digital.

La responsabilidad empresarial frente a una infraestructura cada vez más conectada

El crecimiento de la economía digital también ha ampliado las responsabilidades de las empresas. Operadores de telecomunicaciones, fabricantes de dispositivos y compañías tecnológicas enfrentan el reto de garantizar que sus productos e infraestructuras cumplan con los estándares internacionales de seguridad establecidos por organismos especializados.

Desde una perspectiva ESG, esto implica incorporar evaluaciones de impacto, fortalecer la eficiencia energética de las redes, responder a las inquietudes de las comunidades y mantener procesos transparentes de monitoreo y comunicación. La confianza pública depende, en gran medida, de que las organizaciones compartan información clara sobre el funcionamiento y los niveles de exposición de sus tecnologías.

La transparencia adquiere un papel estratégico en un contexto donde la innovación tecnológica avanza más rápido que la percepción social sobre sus posibles riesgos. Comunicar con base en evidencia científica resulta tan importante como desarrollar soluciones cada vez más eficientes.

¿Cómo reducir la exposición sin renunciar a la tecnología?

Mientras la investigación continúa generando nuevos conocimientos, especialistas y organismos internacionales recomiendan adoptar medidas preventivas sencillas que permitan reducir la exposición individual a radiofrecuencias sin abandonar los beneficios de la conectividad.

Entre las recomendaciones más comunes destacan utilizar audífonos o el modo de altavoz durante llamadas prolongadas, evitar mantener el teléfono pegado al cuerpo cuando no sea necesario y privilegiar conexiones cableadas en aquellos casos donde sean una alternativa viable. Asimismo, utilizar el teléfono móvil en zonas con buena cobertura permite que el equipo opere con menor potencia para mantener la comunicación.

Estas acciones no responden necesariamente a la existencia de un riesgo comprobado, sino al principio de precaución que suele aplicarse cuando la ciencia continúa investigando fenómenos complejos cuyos efectos todavía no pueden descartarse completamente.

La pregunta sobre qué es el electrosmog refleja un debate mucho más amplio sobre la relación entre innovación tecnológica, salud pública, medio ambiente y responsabilidad empresarial. La digitalización seguirá expandiéndose durante las próximas décadas, por lo que comprender sus posibles impactos será una tarea permanente para científicos, reguladores, empresas y sociedad.

Hasta ahora, la evidencia disponible respalda que los niveles de exposición por debajo de los límites internacionales no presentan efectos adversos conocidos para la salud. Sin embargo, la investigación continúa evolucionando y el crecimiento exponencial de dispositivos conectados exige mantener una vigilancia científica constante, fortalecer la transparencia corporativa y promover un desarrollo tecnológico que avance de la mano con la sostenibilidad y la confianza social.

¿Cómo Google convirtió madera de la Segunda Guerra Mundial en un ejemplo de inmobiliario sostenible?

0

Durante décadas, la industria de la construcción asumió que el final de la vida útil de un edificio terminaba, inevitablemente, en la demolición y el desperdicio de materiales. Sin embargo, la transición hacia una economía circular está cambiando esa narrativa. Hoy, empresas de distintos sectores comienzan a ver sus inmuebles como verdaderos bancos de materiales capaces de abastecer futuros desarrollos con una menor huella de carbono.

Google acaba de ofrecer uno de los ejemplos más representativos de esta tendencia. La compañía transformó la madera de un hangar militar construido durante la Segunda Guerra Mundial en un recurso para nuevos proyectos arquitectónicos, demostrando que el inmobiliario sostenible puede combinar innovación, preservación histórica y estrategia climática en una sola iniciativa.

¿Por qué Google reutilizó la madera de un hangar de la Segunda Guerra Mundial?

El Hangar 3 del Aeródromo Federal de Moffett, ubicado en Mountain View, California, fue construido en 1943 por la Armada de Estados Unidos. Debido a la escasez de acero provocada por la guerra, la enorme estructura de 305 metros de longitud se levantó utilizando madera de abeto Douglas procedente, probablemente, de los bosques del noroeste del Pacífico.

Tras más de ocho décadas de servicio, diversas evaluaciones estructurales concluyeron que el edificio ya no podía conservarse de manera segura. Aunque la demolición era inevitable, Google decidió que los materiales no debían convertirse automáticamente en residuos.

En lugar de enviar la madera a un vertedero, la empresa optó por convertirla en la base de un proyecto de inmobiliario sostenible, integrando la economía circular dentro de su estrategia de construcción y descarbonización.

¿Cómo recuperó Google la madera sin convertirla en residuos?

Demoler un edificio histórico para reutilizar sus materiales resulta mucho más complejo que una demolición convencional. Durante décadas, la madera había estado expuesta a diferentes tratamientos químicos, por lo que era necesario desarrollar un proceso especializado para garantizar su reutilización segura.

Los equipos de sostenibilidad, ingeniería e infraestructura diseñaron una estrategia de desmontaje controlado. En lugar de destruir la estructura, utilizaron maquinaria especializada para retirar cuidadosamente cada componente y preservar la mayor cantidad posible del material original.

Gracias a este proceso se recuperaron aproximadamente 119 mil pies tablares de madera de abeto Douglas, equivalentes a cerca de 178 toneladas, evitando que una parte importante del edificio terminara como residuo de construcción.

¿Cómo comprobó Google que la madera aún podía utilizarse?

Uno de los principales retos de la reutilización de materiales estructurales consiste en cumplir con las normativas actuales de construcción. La madera recuperada debía demostrar que conservaba la resistencia necesaria para formar parte de nuevos edificios. Para lograrlo, Google colaboró con ingenieros estructurales, científicos especializados en madera y fabricantes de madera laminada. Primero eliminaron las capas superficiales contaminadas y posteriormente sometieron cada pieza a pruebas mecánicas y de desempeño.

Los resultados confirmaron que aproximadamente 66 mil pies tablares mantenían las propiedades necesarias para transformarse en madera laminada estructural, un material ampliamente utilizado en edificios modernos de bajas emisiones y proyectos de construcción sostenible.

¿Dónde será utilizada la madera recuperada?

Parte de la madera fue enviada a Spokane, Washington, donde inició un proceso de evaluación y remanufactura antes de incorporarse a un prototipo de oficinas construido con madera laminada en The Dalles, Oregón.

Más allá de su valor técnico, el proyecto posee un importante componente simbólico. Todo indica que la madera original fue extraída de los bosques del noroeste del Pacífico hace más de 80 años y ahora regresa a la misma región para iniciar un nuevo ciclo de vida.

Además, parte del material también será exhibido en los campus de Google en el Área de la Bahía como un ejemplo de construcción circular y preservación del patrimonio industrial.

¿Por qué este proyecto es un referente de inmobiliario sostenible?

El sector inmobiliario representa una parte importante de las emisiones globales debido al uso intensivo de acero, concreto y nuevos materiales de construcción. Por ello, extender la vida útil de los recursos existentes se ha convertido en una de las estrategias con mayor potencial para reducir la huella de carbono.

En este contexto, el proyecto de Google demuestra que el inmobiliario sostenible no depende únicamente de construir edificios energéticamente eficientes, sino también de replantear la forma en que se obtienen los materiales que los conforman.

La reutilización de recursos permite disminuir la extracción de materias primas, reducir residuos de demolición y fortalecer estrategias ESG cada vez más exigidas por inversionistas, reguladores y grupos de interés.

¿Por qué los edificios antiguos pueden convertirse en bancos de materiales?

Tradicionalmente, las edificaciones que llegan al final de su vida útil se consideran activos obsoletos. Sin embargo, la economía circular propone una visión distinta: entenderlas como reservas de materiales con valor para futuras construcciones.

Este enfoque cobra especial relevancia para campus tecnológicos, centros de datos, universidades, instalaciones industriales e infraestructura pública, donde cada demolición representa también una oportunidad para recuperar recursos de alto valor.

El caso del Hangar 3 demuestra que la planificación, las pruebas técnicas y una adecuada gobernanza permiten reincorporar materiales históricos a cadenas de suministro modernas, reduciendo tanto el impacto ambiental como la demanda de recursos vírgenes.

Puntos clave del proyecto de Google

  • El Hangar 3 fue construido en 1943 durante la Segunda Guerra Mundial.
  • La estructura medía 305 metros de longitud y fue terminada en 208 días.
  • Google recuperó alrededor de 178 toneladas de madera de abeto Douglas.
  • Aproximadamente 66 mil pies tablares cumplieron con los estándares estructurales actuales.
  • La madera será utilizada en oficinas construidas con madera laminada y espacios de exhibición.
  • El proyecto integra principios de economía circular, construcción sostenible y reducción de emisiones de carbono.

El proyecto del Hangar 3 demuestra que el futuro de la construcción no depende únicamente de nuevas tecnologías, sino también de la capacidad de aprovechar inteligentemente los recursos que ya existen. Lo que alguna vez fue una infraestructura militar hoy se convierte en un referente de economía circular, construcción sostenible y aprovechamiento eficiente de materiales.

Para empresas, desarrolladores e inversionistas, la iniciativa confirma que el inmobiliario sostenible comienza mucho antes de colocar el primer cimiento. Empieza al cuestionar el destino de los edificios que llegan al final de su vida útil y al reconocer que, con innovación y planificación, esos materiales pueden convertirse en la base de una nueva generación de construcciones con menor impacto ambiental.

¿Por qué la sostenibilidad corporativa ya es una estrategia de supervivencia?

0

Durante años, hablar de sostenibilidad en las empresas significó hablar de compromisos voluntarios, reportes y metas ambientales que ayudaban a fortalecer la reputación corporativa. Sin embargo, el escenario actual demuestra que esa visión quedó atrás. Hoy, las organizaciones enfrentan un entorno donde el cambio climático, las nuevas regulaciones y la incertidumbre económica están redefiniendo las reglas del mercado.

El más reciente Barómetro de Avances Empresariales 2026, elaborado por el Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD), confirma esta transformación. Tras recopilar información de más de 500 líderes empresariales y 70 entrevistas con ejecutivos, el informe revela que las empresas ya no consideran la sostenibilidad únicamente como una oportunidad de diferenciación, sino como una herramienta indispensable para proteger su operación y asegurar su permanencia en el largo plazo.

En pocas palabras: La sostenibilidad corporativa es un modelo de gestión que integra criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) en la estrategia de una empresa. Hoy se ha convertido en una estrategia de supervivencia porque ayuda a cumplir regulaciones, gestionar riesgos climáticos, fortalecer la resiliencia empresarial, proteger las cadenas de suministro y mantener la competitividad en mercados cada vez más exigentes.

¿Qué es la sostenibilidad corporativa?

La sostenibilidad corporativa consiste en integrar factores ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) en la toma de decisiones de una empresa para generar valor económico mientras reduce impactos negativos sobre el entorno y fortalece su capacidad para enfrentar riesgos futuros.

Más allá de una estrategia de reputación, hoy representa una disciplina empresarial que permite anticipar riesgos climáticos, responder a nuevas regulaciones, atraer inversión, fortalecer la confianza de clientes e inversionistas y asegurar la continuidad del negocio.

¿Por qué la sostenibilidad corporativa dejó de ser voluntaria?

Durante décadas, muchas compañías impulsaron iniciativas ambientales y sociales por convicción. Publicaban reportes de sostenibilidad, fijaban metas de reducción de emisiones y desarrollaban programas comunitarios antes de que existieran obligaciones legales.

 sostenibilidad corporativa

Hoy el panorama cambió. La sostenibilidad corporativa forma parte de normas de divulgación ESG, regulaciones climáticas, mecanismos de fijación del precio del carbono, procesos de compras y requisitos para acceder a distintos mercados. De acuerdo con el Barómetro de Avances Empresariales 2026, el 52% de los líderes empresariales considera que el cumplimiento regulatorio es uno de los principales motores de sus estrategias de sostenibilidad.

¿Por qué la resiliencia empresarial se volvió una prioridad?

El informe también revela otro dato relevante: otro 52% de las empresas identifica la resiliencia y la gestión de riesgos como el principal impulsor de sus decisiones estratégicas. La explicación está en el contexto actual. Las organizaciones enfrentan fenómenos meteorológicos extremos, escasez de agua, incendios forestales, interrupciones logísticas, conflictos geopolíticos, inflación y volatilidad regulatoria que afectan directamente sus operaciones.

La resiliencia empresarial permite anticipar estos escenarios, adaptarse rápidamente y mantener funcionando las cadenas de valor incluso en condiciones de alta incertidumbre.

¿Cómo ayuda la sostenibilidad corporativa a reducir riesgos?

La verdadera transformación ocurre cuando la sostenibilidad deja de ser responsabilidad de un solo departamento y se incorpora a toda la estrategia empresarial. Esto implica evaluar cómo el cambio climático puede afectar activos físicos, infraestructura, disponibilidad de agua, consumo energético, proveedores, logística, productividad laboral e incluso el acceso a nuevos mercados.

En este contexto…

La sostenibilidad funciona como una herramienta de gestión de riesgos que facilita mejores decisiones financieras, operativas y estratégicas.

¿Qué inversiones están impulsando las empresas?

El Barómetro muestra que las inversiones relacionadas con la transición climática continúan creciendo, especialmente aquellas que ofrecen beneficios empresariales claros y medibles.

Entre las áreas con mayor atractivo destacan:

  1. Generación y almacenamiento de energía;
  2. Redes eléctricas inteligentes;
  3. Agricultura regenerativa;
  4. Edificios resilientes;
  5. Vehículos de cero emisiones;
  6. Infraestructura energética.

Estas inversiones permiten reducir costos, fortalecer la seguridad energética, mejorar la continuidad operativa y disminuir la exposición a riesgos climáticos.

En contraste, tecnologías como el hidrógeno de bajas emisiones o las proteínas alternativas aún presentan mayores desafíos debido a su dependencia de infraestructura, incentivos públicos y madurez tecnológica.

¿Qué revela el Barómetro de Avances Empresariales 2026?

Uno de los mensajes más importantes del estudio es que la sostenibilidad ya no responde únicamente a una agenda ambiental.

Los principales factores que impulsan las decisiones empresariales son:

  • 52% cumplimiento regulatorio.
  • 52% resiliencia y gestión del riesgo.
  • 46% oportunidades de crecimiento.

Esta combinación demuestra que las organizaciones ya no separan la sostenibilidad de la estrategia corporativa, sino que la consideran una herramienta para proteger el negocio y crear nuevas oportunidades.

El futuro pertenece a las empresas resilientes

La próxima etapa estará marcada por la combinación de tres elementos: regulación, resiliencia e innovación. El cumplimiento establece el mínimo necesario para operar. La resiliencia fortalece el modelo de negocio frente a un entorno cambiante. La innovación permite aprovechar nuevos mercados y responder a consumidores cada vez más conscientes.

Las empresas que logren integrar estos tres pilares tendrán mayores posibilidades de competir en una economía caracterizada por la incertidumbre climática, la transformación tecnológica y la evolución constante de las expectativas sociales.

El Barómetro de Avances Empresariales 2026 deja claro que la conversación empresarial ha cambiado. La sostenibilidad ya no se limita a reducir impactos ambientales o fortalecer la reputación corporativa; hoy representa una capacidad estratégica para anticipar riesgos, proteger operaciones y generar valor en el largo plazo.

En un contexto donde convergen nuevas regulaciones, fenómenos climáticos extremos y cambios en los mercados, la sostenibilidad corporativa se consolida como un componente esencial de la competitividad. Más que una tendencia, es una herramienta para construir empresas capaces de adaptarse, innovar y mantenerse vigentes en una economía cada vez más compleja.

Las empresas más sostenibles del mundo en 2026 según TIME

En un contexto marcado por presiones de costos, retrocesos regulatorios en Estados Unidos y una creciente incertidumbre energética, la sostenibilidad corporativa enfrenta una prueba de madurez. La tercera edición anual del ranking de las Empresas Más Sostenibles del Mundo, elaborado por TIME y Statista, permite observar qué organizaciones han logrado mantener una gestión ambiental, social y de gobernanza sólida en medio de un entorno económico y político más complejo. Más que una lista reputacional, el ejercicio busca identificar a las compañías que han incorporado la sostenibilidad a sus prácticas de negocio, su transparencia y su capacidad de generar impactos verificables.

El ranking presenta a las compañías mejor evaluadas dentro de una muestra de 750 de las empresas más grandes e influyentes del mundo. Para construir esta clasificación, TIME y Statista analizan información corporativa, desempeño ambiental, divulgación de emisiones, metas climáticas, prácticas de responsabilidad, transparencia y otros indicadores vinculados con la gestión ESG. El resultado permite comparar a organizaciones de distintos sectores y regiones bajo una metodología que considera tanto la calidad de los compromisos anunciados como la evidencia disponible sobre su implementación.

Esta aproximación resulta relevante porque la sostenibilidad corporativa ya no puede evaluarse únicamente a partir de campañas, certificaciones o metas de largo plazo. El ranking de las empresas más sostenibles del mundo pone el foco en la capacidad de las organizaciones para medir sus impactos, reportar riesgos, fortalecer la rendición de cuentas y responder a desafíos como la transición energética, la descarbonización de las cadenas de suministro, el uso de agua y la exposición a nuevas regulaciones. Para los líderes de responsabilidad social, la clasificación ofrece una señal clara: el desempeño sostenible está cada vez más ligado a la resiliencia, la competitividad y la creación de valor empresarial de largo plazo.

empresas más sostenibles del mundo

Las cinco empresas más sostenibles del mundo según TIME y Statista

El liderazgo de las primeras posiciones refleja que la sostenibilidad puede generar ventajas competitivas cuando está vinculada con la oferta comercial, la innovación tecnológica, la eficiencia operativa y la gestión de la cadena de valor. Las cinco compañías mejor posicionadas en 2026 pertenecen a sectores distintos, pero comparten una característica: han incorporado la sostenibilidad como un componente relevante de su estrategia empresarial. Estas compañías son las siguientes:

  1. Schneider Electric, Francia — 97.58 puntos. La empresa de ingeniería, manufactura y tecnología médica encabeza el ranking por tercer año consecutivo, después de ocupar también el primer lugar en 2024 y 2025. Su posición responde, en gran medida, a que su actividad principal está ligada a soluciones de electrificación, eficiencia energética y descarbonización. En un mercado donde la seguridad energética se ha convertido en una preocupación de los consejos de administración, su propuesta de valor se alinea directamente con las necesidades de la transición energética.
  2. NRI, Japón — 95.00 puntos. Nomura Research Institute se ubica en la segunda posición dentro del sector de servicios profesionales. Su presencia en el listado muestra que la sostenibilidad no es exclusiva de las empresas industriales o energéticas. Las organizaciones de servicios también pueden generar valor al fortalecer la transparencia, la gestión de datos, la asesoría estratégica y la integración de criterios ESG en sus operaciones y decisiones de negocio.
  3. Moncler, Italia — 94.41 puntos. La firma de lujo ocupa el tercer lugar gracias a avances en materiales y cadena de suministro. En 2025, reportó que más de 55% de sus hilos y tejidos procedían de alternativas recicladas, orgánicas, regenerativas o certificadas. Además, ha trabajado con proveedores para reducir emisiones a lo largo de su cadena de valor. Su caso ilustra cómo las marcas con mayor capacidad de inversión pueden acelerar transformaciones materiales, aunque también plantea la necesidad de que estos avances se extiendan a modelos de consumo menos intensivos.
  4. Nokia, Finlandia — 90.80 puntos. La compañía tecnológica se posiciona como una de las empresas más destacadas del sector de tecnología, medios y servicios. La relevancia de Nokia dentro del ranking se relaciona con la creciente importancia de la infraestructura digital, la eficiencia energética de las redes y la necesidad de que el sector tecnológico responda a los impactos asociados con su consumo energético, sus cadenas de suministro y el crecimiento de la inteligencia artificial.
  5. Nasdaq, Estados Unidos — 90.54 puntos. La presencia de Nasdaq entre las empresas más sostenibles del mundo confirma que el sector financiero y los mercados de capital tienen un papel central en la transición. La divulgación de información ESG, la evaluación de riesgos climáticos y la calidad de los datos corporativos influyen cada vez más en el acceso a inversión, la permanencia en cadenas de suministro y la capacidad de las empresas para responder a nuevos requerimientos regulatorios.

El liderazgo de estas organizaciones es relevante porque demuestra que la sostenibilidad puede consolidarse en sectores tan diversos como la manufactura, los servicios profesionales, la moda, la tecnología y las finanzas. Sin embargo, también deja claro que no existe una fórmula única: cada industria debe identificar sus impactos materiales y traducirlos en decisiones operativas, tecnológicas y financieras.

¿Qué revela el ranking sobre la nueva agenda de sostenibilidad?

El listado de TIME y Statista evidencia que la agenda ESG está atravesando una transformación. Durante años, el debate se concentró en la definición de metas, compromisos de cero emisiones netas y reportes voluntarios. En 2026, la discusión se ha desplazado hacia la capacidad de las empresas para responder a riesgos físicos, regulatorios, energéticos y de cadena de suministro.

María Mendiluce, directora ejecutiva de We Mean Business Coalition, señala que “el pragmatismo está llegando a la agenda de sostenibilidad”, impulsado tanto por responsables de estándares corporativos como por legisladores. Esta afirmación resulta especialmente relevante en un escenario donde la transición climática ya no se justifica únicamente por razones ambientales, sino por su relación con la estabilidad energética, la eficiencia de costos y la resiliencia empresarial.

El ranking también confirma que la divulgación de información se ha convertido en un activo estratégico. Sherry Madera, directora ejecutiva del Carbon Disclosure Project, ha señalado que las empresas multinacionales protegen sus ingresos al divulgar sus emisiones, uso de agua y riesgos, ya que estos datos les permiten mantenerse dentro de los universos de compra de otras compañías. La sostenibilidad, por tanto, se está integrando a las decisiones de abastecimiento, financiamiento, inversión y continuidad de negocio.

empresas más sostenibles del mundo

Entre los principales cambios que deja ver esta edición se encuentran:

  • Mayor vínculo entre sostenibilidad y seguridad energética. Los conflictos geopolíticos y la volatilidad de los mercados energéticos están llevando a las empresas a analizar sus matrices energéticas y las de sus proveedores como parte de su gestión de riesgos.
  • Más atención a la cadena de valor. Las emisiones indirectas, el uso de agua, la biodiversidad y la exposición de proveedores a eventos climáticos se consolidan como temas materiales para sectores como alimentos y bebidas, manufactura, textiles, centros de datos y tecnología.
  • Regulación con efectos económicos directos. La entrada en vigor del Mecanismo de Ajuste en Frontera del Carbono de la Unión Europea a principios de 2026 incrementa el interés de las compañías por conocer su intensidad de carbono y anticipar posibles impactos comerciales y financieros.
  • Estándares más exigentes para la credibilidad climática. La consolidación y el rediseño de referentes como la iniciativa Science Based Targets (SBTi), los estándares ISO de cero emisiones netas y los marcos internacionales de divulgación elevan las expectativas sobre la calidad, verificabilidad y consistencia de las metas corporativas.
  • Un giro desde los compromisos hacia la transformación de sistemas. Kaya Axelsson, investigadora de políticas climáticas de la Universidad de Oxford, resume esta evolución al señalar que la siguiente etapa de la acción climática corporativa se concentra menos en fijar objetivos y más en cambiar los sistemas. Esto incluye colaboración con gobiernos, impulso de políticas públicas y desarrollo de mercados para tecnologías bajas en carbono.

La presencia de compañías como Aena, ubicada en el noveno lugar, ilustra esta tendencia. La regulación europea ReFuelEU Aviation, que exige una proporción mínima de combustible sostenible de aviación en aeropuertos de la Unión Europea, ha incentivado a los operadores a participar más activamente en el desarrollo de condiciones que permitan ampliar la adopción de estas alternativas. La sostenibilidad corporativa, en consecuencia, comienza a depender menos de acciones individuales y más de la capacidad de las empresas para colaborar en la transformación de sus ecosistemas.

empresas más sostenibles del mundo

Liderazgo sostenible en un entorno de incertidumbre

El ranking de las empresas más sostenibles del mundo muestra que la acción climática y social no ha desaparecido de la agenda corporativa, aun cuando las condiciones políticas y económicas han cambiado. Las compañías líderes han entendido que la sostenibilidad puede proteger ingresos, reducir riesgos, fortalecer la seguridad energética y abrir oportunidades de innovación. Schneider Electric, NRI, Moncler, Nokia y Nasdaq representan modelos distintos, pero coinciden en integrar estos factores a decisiones centrales de negocio.

Para las áreas de responsabilidad social, la principal lección es que el liderazgo sostenible ya no se medirá solo por la cantidad de compromisos anunciados. Las organizaciones deberán demostrar cómo sus estrategias responden a riesgos reales, cómo utilizan datos verificables para tomar decisiones y cómo colaboran con proveedores, reguladores, inversionistas y comunidades. En 2026, las empresas más sostenibles del mundo no son necesariamente las que comunican más, sino las que están mejor preparadas para transformar la sostenibilidad en resiliencia y valor de largo plazo.

Te compartimos las 50 empresas más responsables del mundo según TIME, pero puedes ver el listado completo aquí.

Las bolsas plásticas no desaparecen: en México generan 3.6 millones de toneladas de residuos

Durante décadas, las bolsas de plástico se convirtieron en un símbolo de practicidad. Bastaban unos minutos para transportar una compra y después eran desechadas sin pensar demasiado en su destino. Sin embargo, esa aparente comodidad esconde una de las problemáticas ambientales más persistentes de la actualidad, pues un producto utilizado durante apenas 15 minutos puede permanecer en el ambiente alrededor de medio siglo.

La dimensión del reto adquiere especial relevancia al observar el panorama nacional. Las bolsas plásticas en México generan cada año 3.6 millones de toneladas de residuos, equivalentes al 8.7% de los residuos sólidos del país, de acuerdo con datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Más allá de la cifra, el desafío refleja la necesidad de transformar los patrones de consumo, fortalecer la gestión de residuos y acelerar la transición hacia modelos de economía circular.

Bolsas plásticas en México: un problema que sigue creciendo

El consumo de bolsas de un solo uso continúa representando un desafío ambiental pese a los avances regulatorios registrados en los últimos años. Mientras a nivel mundial se utilizan cerca de 500,000 millones de bolsas anualmente, una parte importante termina dispersa en calles, ríos, barrancas y mares debido a sistemas insuficientes de recolección y disposición final.

En el caso de las bolsas plásticas en México, la situación adquiere una dimensión particular por el volumen de residuos que generan y por las dificultades que aún existen para garantizar su correcta gestión. La acumulación de estos materiales incrementa la presión sobre rellenos sanitarios, favorece la contaminación de ecosistemas y evidencia la necesidad de reducir desde el origen la producción de residuos.

 bolsas plásticas en México

Una vida útil de minutos, un impacto de décadas

La paradoja de las bolsas de plástico es evidente: mientras su uso cotidiano suele durar apenas unos minutos, su permanencia ambiental puede extenderse alrededor de 50 años. En productos especializados, como algunas bolsas multicapa utilizadas para envasado, ese periodo incluso puede acercarse a los 1,000 años.

Durante ese tiempo los materiales no desaparecen por completo. Lo que ocurre es un proceso de fragmentación que genera microplásticos de menos de cinco milímetros, partículas capaces de permanecer durante décadas en el ambiente y de incorporarse tanto a ecosistemas terrestres como marinos, dificultando cada vez más su recuperación.

Fauna, océanos y microplásticos: una cadena de impactos

De acuerdo con WWF México, muchas bolsas abandonadas son transportadas por el viento o los sistemas de drenaje hasta desembocar en ríos y océanos. Ahí pueden ser ingeridas por tortugas, aves, peces y mamíferos marinos, provocando lesiones, obstrucciones digestivas e incluso la muerte de numerosas especies.

El problema no termina cuando la bolsa deja de ser visible. Conforme se degrada, libera microplásticos que permanecen en el agua, los sedimentos y la cadena alimentaria. Esta contaminación representa un desafío creciente tanto para la biodiversidad como para la salud de los ecosistemas que sostienen actividades económicas y comunidades enteras.

Bolsas plásticas en México: regulación con avances, pero desafíos pendientes

En los últimos años, el país ha fortalecido su marco normativo para limitar el uso de plásticos desechables. Según el Pacto de los Plásticos de México, cerca del 88% de las entidades federativas cuenta con legislación para prohibir o regular las bolsas de un solo uso.

No obstante, especialistas de WWF México y WRAP coinciden en que las disposiciones aún enfrentan importantes retos de implementación. La vigilancia desigual, las excepciones legales y la sustitución por otros materiales igualmente desechables han limitado el impacto esperado de estas políticas, lo que demuestra que la regulación, por sí sola, no resuelve el problema.

La economía circular exige ir más allá del cambio de materiales

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente estima que el mundo produce más de 430 millones de toneladas de plástico cada año y que casi dos terceras partes corresponden a productos de vida corta. En México, además, entre el 38% y el 58% de los residuos plásticos no recibe una gestión adecuada, lo que favorece su llegada a tiraderos, playas, ríos y barrancas.

Frente a este escenario, organizaciones como WWF México y WRAP insisten en que el objetivo no debe limitarse a sustituir un material por otro. La prioridad consiste en reducir la generación de residuos desde el diseño de los productos, mantener los materiales dentro de cadenas de aprovechamiento y fortalecer los modelos de economía circular.

Reutilizar antes que sustituir: la alternativa con mayor potencial

La Guía para abordar plásticos problemáticos y evitables en México señala que las bolsas de un solo uso forman parte de los llamados plásticos evitables, ya que en numerosos casos pueden reemplazarse por alternativas reutilizables de larga duración. Solo cuando no exista otra opción deberían considerarse soluciones compostables, siempre que existan las condiciones para garantizar su adecuado compostaje.

Por otra parte, un análisis de ciclo de vida desarrollado por ANIPAC, Inboplast y CADIS concluye que el impacto ambiental de una bolsa depende de múltiples factores, entre ellos su fabricación, transporte, contenido reciclado, número de reutilizaciones y disposición final. Esto significa que reutilizar una bolsa varias veces puede reducir considerablemente su huella ambiental frente al uso de múltiples bolsas desechables.

El debate sobre las bolsas de plástico ya no gira únicamente en torno a prohibirlas o reemplazarlas. La evidencia apunta a una transformación más profunda: modificar los patrones de producción y consumo para evitar que materiales diseñados para unos cuantos minutos permanezcan contaminando el ambiente durante décadas. La responsabilidad es compartida entre gobiernos, empresas, fabricantes, comercios y consumidores.

Reducir el uso innecesario, privilegiar productos reutilizables, incorporar contenido reciclado y fortalecer la economía circular son acciones complementarias que pueden disminuir la generación de residuos desde su origen. En un contexto donde los recursos naturales enfrentan una presión creciente, el verdadero desafío consiste en evitar que un objeto de uso efímero continúe dejando una huella ambiental que perdure por generaciones.

Amazon apuesta por el combustible de aviación sostenible hecho con residuos

0

La transición hacia una economía baja en carbono no solo depende de electrificar vehículos o ampliar el uso de energías renovables. Existen industrias donde ese camino aún enfrenta importantes limitaciones tecnológicas, como la aviación, uno de los sectores con mayores desafíos para reducir sus emisiones. En ese contexto, el desarrollo de combustible de aviación sostenible se ha convertido en una prioridad para empresas, gobiernos e inversionistas.

Consciente de este reto, Amazon decidió respaldar a GranBio, una empresa que busca transformar residuos forestales y de construcción en combustibles con bajas emisiones de carbono. Más allá de una inversión financiera, la apuesta refleja una visión estratégica: acelerar soluciones capaces de descarbonizar sectores donde las alternativas aún son escasas y demostrar que los residuos pueden convertirse en un recurso clave para la transición energética.

El combustible de aviación sostenible encuentra una nueva fuente en los residuos

Durante décadas, toneladas de ramas, restos de cultivos, palés, madera contrachapada y escombros de construcción han terminado en vertederos o simplemente han permanecido abandonados. En muchas regiones forestales de Estados Unidos, estos materiales incluso incrementan el riesgo de incendios, generando impactos ambientales y económicos adicionales.

GranBio plantea cambiar esa lógica mediante un modelo de economía circular. En lugar de considerar estos materiales como desechos, los convierte en la materia prima para producir combustible de aviación sostenible, así como diésel y gasolina renovables. La propuesta demuestra que la gestión de residuos también puede convertirse en una estrategia para reducir emisiones y fortalecer nuevas cadenas de valor.

Así funciona la tecnología que transforma biomasa en energía

El proceso desarrollado por GranBio aprovecha la biomasa leñosa para liberar el carbono almacenado en las fibras vegetales. Posteriormente, ese material se sintetiza hasta obtener moléculas con características similares a las presentes en los combustibles fósiles tradicionales.

combustible de aviación sostenible

Una de las principales ventajas es que los combustibles obtenidos son compatibles con la infraestructura y los motores existentes. Esto permite que puedan utilizarse como sustitutos directos sin requerir modificaciones costosas en aeronaves, vehículos o sistemas de distribución, un aspecto especialmente relevante para industrias cuya transición tecnológica será gradual.

Una producción más eficiente gracias al aprovechamiento energético

La innovación no termina en la fabricación del combustible. El propio proceso genera un subproducto que produce calor para abastecer parte de las necesidades energéticas de la planta, reduciendo el consumo de fuentes externas y mejorando la eficiencia operativa.

Este tipo de soluciones resulta especialmente atractivo porque combina beneficios ambientales con ventajas económicas. Reducir costos de producción mientras se disminuye la huella de carbono puede acelerar la adopción de tecnologías limpias y hacerlas más competitivas frente a los combustibles convencionales.

Combustible de aviación sostenible para acelerar la descarbonización del transporte

Para Amazon, esta inversión forma parte de una estrategia mucho más amplia vinculada con The Climate Pledge, iniciativa mediante la cual la compañía busca alcanzar cero emisiones netas de carbono para 2040. La empresa reconoce que no todos los sectores podrán electrificarse al mismo ritmo, especialmente la aviación y el transporte pesado de larga distancia.

Por ello, el combustible de aviación sostenible representa una de las alternativas más prometedoras para disminuir las emisiones sin esperar décadas a la renovación completa de las flotas. La compañía considera que impulsar estas tecnologías desde ahora puede acelerar su disponibilidad comercial y favorecer una transición más rápida para toda la industria.

Reconvertir fábricas para impulsar el desarrollo regional

Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es el plan para escalar la producción durante la próxima década mediante la reconversión de antiguas plantas de pulpa y papel en distintas regiones de Estados Unidos.

Esta estrategia ofrece múltiples ventajas. Aprovecha infraestructura industrial existente, reduce costos de implementación y permite conservar empleos especializados en comunidades manufactureras que han enfrentado procesos de desindustrialización. Al mismo tiempo, fortalece cadenas regionales de suministro vinculadas a la bioeconomía y abre nuevas oportunidades para las economías rurales.

La inversión corporativa como motor de innovación climática

La demanda de combustibles con bajas emisiones de carbono crece con rapidez, pero la capacidad de producción todavía resulta insuficiente. En este escenario, el respaldo financiero de grandes empresas puede convertirse en un elemento decisivo para reducir el riesgo de tecnologías emergentes y acelerar su llegada al mercado.

Así lo expresó Andreas Marschner, vicepresidente de Sostenibilidad de Operaciones Mundiales de Amazon, al señalar que la aviación necesita combustibles bajos en carbono cuya oferta aún no existe a gran escala. Desde su perspectiva, invertir desde etapas tempranas ayuda a demostrar que existe una demanda real y facilita que soluciones como la de GranBio puedan desarrollarse en beneficio de toda la industria.

El respaldo de Amazon envía un mensaje que trasciende su propia operación. La descarbonización de sectores complejos requerirá alianzas entre desarrolladores tecnológicos, inversionistas, productores de materias primas y grandes compradores capaces de ofrecer señales de demanda a largo plazo.

Si iniciativas como la de GranBio logran consolidarse, el aprovechamiento de residuos podría contribuir simultáneamente a reducir emisiones, fortalecer economías regionales y mejorar la gestión forestal. En un escenario donde los objetivos climáticos exigen soluciones cada vez más integrales, este tipo de proyectos demuestra que la innovación puede surgir precisamente de aquello que durante años fue considerado un simple desecho.

La apuesta de Amazon también evidencia que la transición energética no dependerá de una única tecnología. Será necesario combinar electrificación, eficiencia energética, nuevos materiales y combustibles de bajas emisiones para atender las distintas necesidades de cada sector productivo. En esa combinación, el combustible de aviación sostenible emerge como una pieza estratégica para avanzar hacia una movilidad más limpia sin comprometer la operación de industrias críticas para la economía global.