El legado responsable de Telefónica en México: 7 huellas que dejó a su paso

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La noticia sobre la venta de la filial de Telefónica en México a Melisa Acquisition por 450 millones de dólares marcó el cierre de un capítulo histórico en las telecomunicaciones del país. Para quienes analizamos la trayectoria corporativa desde la lente de la sostenibilidad y la ética, el verdadero valor de su paso por México no se mide solo en dólares o en líneas activas, sino en el impacto que dejó tras de sí.

A lo largo de su operación, la compañía consolidó una huella de responsabilidad social que sirvió de referente para la industria. A continuación, destacamos 7 hitos fundamentales que demostraron que Telefónica no solo operó en México, sino que se integró responsablemente en su tejido social y ambiental:

1. Liderazgo en el sector como la empresa más responsable

Telefónica se posicionó consistentemente como la empresa más responsable del sector telecomunicaciones en rankings reputacionales como Merco. Este distintivo no fue producto de acciones aisladas, sino de una estrategia que equilibró los resultados financieros con un comportamiento ético que estableció un estándar muy alto para sus competidores.

2. Una década de trayectoria ética y valores

La constancia fue su mayor activo. Durante diez años consecutivos, la CONCAMIN reconoció a la compañía por su trayectoria ética y sus valores en la industria. Este galardón validó que la integridad fue el eje rector de su operación en México, influyendo positivamente en toda su cadena de valor y en sus relaciones institucionales.

3. Gestión ambiental certificada bajo la norma ISO 14001:2015

La gestión del impacto ambiental fue una prioridad operativa. La obtención y mantenimiento de la certificación ISO 14001:2015 garantizó que la empresa implementara procesos sistemáticos para reducir su huella ecológica, gestionando con rigor la energía y los residuos derivados de su infraestructura tecnológica en territorio nacional.

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4. Impulso a la economía circular en su infraestructura de red

En un sector de rápida obsolescencia, la compañía destacó por implementar modelos de economía circular. Mediante la reutilización y el reciclaje de equipos técnicos, demostró que era posible desvincular el crecimiento del negocio del consumo intensivo de recursos naturales, un paso crítico hacia la sostenibilidad real.

5. Bienestar integral bajo el modelo Wellbeing 360

La sostenibilidad comenzó desde el interior de la organización. Con la certificación Factor Wellbeing 360, Telefónica demostró que la salud física y emocional de sus colaboradores fue una prioridad estratégica. Este enfoque en el capital humano permitió mantener la excelencia operativa incluso en periodos de transformación constante.

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6. Alianzas estratégicas para la seguridad digital y protección infantil

Su compromiso social trascendió la conectividad. A través de alianzas clave con organismos como el ICMEC y la UNODC, la empresa asumió un rol activo en la protección de la infancia y la lucha contra la explotación en el entorno digital, dejando un legado de mayor seguridad para los usuarios más vulnerables en México.

Movistar México quiere crear un ecosistema digital más seguro para los menores y con esta alianza busca reducir los delitos cibernéticos.

7. Consolidación en el índice Bloomberg de igualdad de género

Finalmente, su presencia sostenida en el Índice de Igualdad de Género de Bloomberg reflejó un compromiso real con la diversidad y la inclusión. La empresa fomentó un entorno de equidad y transparencia salarial, demostrando que la diversidad no fue solo una política, sino una ventaja competitiva que fortaleció su gobernanza.

Reflexión final a la partida

La salida de un actor de este peso nos deja una lección clara: las empresas pasan, pero sus estándares deben permanecer. Telefónica entregó un negocio saneado en valores y con una estructura de responsabilidad que el nuevo consorcio deberá no solo mantener, sino honrar. México perdió a un operador histórico, pero se quedó con un referente sobre cómo gestionar el impacto corporativo en el siglo XXI.

Derrame de petróleo en México: la crisis ambiental que está despertando indignación nacional

El derrame de petróleo en México se ha convertido en una emergencia ecológica e incluso social en el Golfo. A lo largo de cerca de mil kilómetros de litoral, comunidades pesqueras, prestadores de servicios y habitantes costeros han visto cómo la contaminación avanzó desde Campeche, Tabasco y Veracruz hasta alterar ecosistemas, economías locales y la confianza pública en la capacidad institucional de respuesta. Ante esto, ciudadanos se manifestaron en Pajapan, al sur de Veracruz, bajo el lema “Marcha por el mar y la laguna”, alegando que las acciones de autoridades estatales y federales han sido insuficientes para atender las zonas contaminadas y exigiendo acciones sólidas para evitar que se repitan percances como este.

Las consecuencias del derrame de petróleo en México no se limitan a los daños ambientales y sociales, sino que, ante la percepción de tardanza en la respuesta del gobierno, opacidad y versiones contradictorias sobre el origen del desastre, también se ha despertado la indignación nacional. De acuerdo con CNN México, mientras el Gobierno sostiene una investigación abierta entre posibles vertimientos ilegales, emanaciones naturales o fugas en infraestructura energética, organizaciones ambientalistas sostienen que la evidencia satelital apunta a un inicio mucho más temprano en la Sonda de Campeche. Esa brecha narrativa ha alimentado la protesta ciudadana y ha puesto bajo escrutinio la gestión de Pemex y de las autoridades ambientales.

Cronología del derrame de petróleo en México: primeros indicios, expansión y zonas afectadas

La reconstrucción del desastre muestra una línea temporal más compleja de lo que reconoció inicialmente la versión oficial. Los primeros signos visibles fueron reportados a inicios de marzo en costas de Veracruz, con presencia posterior en Tabasco; sin embargo, organizaciones como Greenpeace México y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental afirman, con base en imágenes satelitales, que el derrame habría comenzado entre el 11 y el 17 de febrero en aguas de Campeche.

Desde entonces, la mancha avanzó por al menos 933 kilómetros de costa, afectando playas, lagunas, manglares, arrecifes y zonas clave para la pesca ribereña. Entre los puntos más golpeados destacan Pajapan, Coatzacoalcos, Alvarado, Tamiahua y franjas costeras de Tabasco. El grupo interinstitucional informó que 48 playas fueron intervenidas, con 32 ya libres de residuos y 16 todavía con afectaciones activas, mientras las tareas de contención incluyen barreras flotantes, sobrevuelos, monitoreo satelital y muestreos con cadena de custodia.

La cronología revela además un problema estructural: el tiempo entre la presunta aparición del derrame en mar abierto y la llegada masiva del hidrocarburo a costas pobladas fue suficiente para haber activado protocolos preventivos más robustos. Esa ventana perdida es hoy uno de los principales puntos de crítica pública.

Daños ambientales y sociales: cuando el desastre ecológico se convierte en crisis comunitaria

Los impactos ambientales del derrame de petróleo en México son profundos y de largo plazo. Más allá del chapopote visible en playas, la afectación más severa recae sobre manglares, pastos marinos, arrecifes y criaderos naturales de especies comerciales. La presencia de hidrocarburos en lagunas costeras y zonas de pesca compromete cadenas tróficas completas, afecta procesos reproductivos de peces y moluscos y eleva el riesgo de mortandad de fauna marina.

En el plano social, el golpe ha sido inmediato. Pescadores, transportistas, comerciantes y pequeños negocios turísticos enfrentan pérdidas en plena temporada vacacional, particularmente durante Semana Santa, cuando muchas comunidades costeras obtienen una parte crítica de sus ingresos anuales. La protesta en Pajapan no sólo expresa molestia por la contaminación, sino una exigencia de certidumbre económica y sanitaria.

La reacción ciudadana también ha evolucionado hacia formas de organización comunitaria más sofisticadas. Redes locales han impulsado acopios de cabello humano y canino para fabricar barreras absorbentes artesanales, una solución que evidencia tanto innovación social como desconfianza frente a la suficiencia de la respuesta oficial.

Respuesta del gobierno, operativos y compensaciones para mitigar daños

La respuesta institucional ha escalado en volumen operativo. Más de 3,100 elementos federales y municipales participan en limpieza, contención y monitoreo, con miles de metros de barreras instaladas y cientos de recorridos terrestres, marítimos y aéreos. Paralelamente, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció la creación de un Observatorio Permanente del Golfo de México, un mecanismo estratégico de monitoreo científico que combina boyas, estaciones meteorológicas, tecnología satelital y modelos predictivos.

En términos de reparación económica, las medidas más visibles se han centrado en el sector pesquero. La Conapesca inició la entrega de 15,000 pesos a 3,679 pescadoras y pescadores de Veracruz y Tabasco, mientras Pemex informó apoyos adicionales en combustible, equipos de pesca y contratación temporal de habitantes afectados para labores de limpieza.

Desde una óptica estratégica, estas compensaciones cumplen una doble función: aliviar pérdidas inmediatas y contener la presión social. Sin embargo, el verdadero indicador de eficacia será si logran restaurar la actividad económica en zonas donde la contaminación puede persistir en sedimentos, cuerpos lagunares y sistemas de manglar durante meses.

Opacidad, responsabilidad y costo reputacional del incidente

El aspecto más sensible del derrame de petróleo en México está en la gestión de la verdad pública. Las diferencias entre la narrativa gubernamental, que ha oscilado entre buques privados, chapopoteras naturales y posible fuga de instalaciones, frente a la evidencia presentada por ambientalistas, han erosionado la confianza ciudadana.

La crítica no se limita al origen técnico del derrame, sino a la ausencia de alertas tempranas para comunidades costeras, la percepción de limpieza selectiva y la falta de rendición de cuentas clara por parte de Pemex y autoridades ambientales. En términos reputacionales, el costo para el Estado es significativo: cuando una emergencia ecológica se percibe como mal comunicada, el daño institucional puede extenderse mucho más que la propia mancha de hidrocarburo.

La consecuencia de fondo es estructural. Si no se esclarece con rigor la causa, no se transparentan responsabilidades y no se fortalecen sistemas preventivos, el derrame de petróleo en México dejará una herida doble: ecosistemas degradados y una ciudadanía cada vez más convencida de que la gestión ambiental sigue reaccionando tarde ante riesgos previsibles. En un país cuya seguridad energética depende del Golfo, esa pérdida de confianza puede convertirse en el pasivo más costoso de todos.

¿Un mundo sin fósiles? La llegada de una superpotencia podría lograrlo

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La geopolítica y la crisis climática están más entrelazadas de lo que solemos admitir. Conflictos recientes, como la guerra en Irán, no solo evidencian tensiones territoriales, sino también la fragilidad de un sistema económico global profundamente dependiente del petróleo, el gas y el carbón. Cada interrupción en el suministro energético expone una vulnerabilidad estructural que, además de impactar los mercados, acelera el deterioro ambiental.

En este contexto, el abandono de combustibles fósiles deja de ser únicamente una meta climática para convertirse en una necesidad estratégica. Mientras las emisiones derivadas de la guerra —desde operaciones militares hasta la destrucción de infraestructura— agravan el calentamiento global, la comunidad científica advierte que el planeta se acerca peligrosamente a puntos de no retorno. Sin embargo, frente a la inercia de los petroestados, comienza a emerger una nueva posibilidad: una coalición global capaz de cambiar las reglas del juego.

La crisis climática en el centro del conflicto

Según The Guardian, los conflictos armados modernos tienen una huella ambiental significativa. No solo por el consumo intensivo de combustibles en operaciones militares, sino por la devastación de infraestructura energética que libera enormes cantidades de gases de efecto invernadero. En este sentido, la guerra también se convierte en un catalizador de la crisis climática.

Más allá del impacto inmediato, estas dinámicas evidencian una dependencia estructural que limita la resiliencia global. La volatilidad de los mercados energéticos y la inseguridad en el suministro refuerzan la urgencia de replantear el modelo actual, donde el abandono de combustibles fósiles aparece como una vía no solo ambiental, sino también económica y política.

COP30: el bloqueo que encendió nuevas alianzas

Durante la COP30, celebrada bajo el marco de la ONU, los países productores de petróleo lograron frenar avances clave al vetar una hoja de ruta para eliminar los combustibles fósiles. El resultado fue un documento final que evitó incluso mencionar el término, reflejando las tensiones entre intereses económicos y compromisos climáticos.

Sin embargo, este bloqueo generó una reacción inesperada. Más de 80 países, inconformes con la falta de progreso, comenzaron a articular nuevas formas de colaboración fuera de las reglas tradicionales del consenso. Este giro marca un punto de inflexión en la gobernanza climática internacional.

Abandono de combustibles fósiles como estrategia económica

Lo que está en juego ya no es solo un acuerdo político, sino una transformación económica global. La próxima conferencia en Colombia propone un enfoque distinto: sustituir la lógica diplomática por dinámicas de mercado. En este escenario, el abandono de combustibles fósiles se convierte en una decisión financiera respaldada por tendencias de inversión y riesgos asociados a activos varados.

Los países participantes buscarán definir mecanismos concretos para redirigir subsidios —que actualmente ascienden a billones de dólares— hacia energías limpias. Este cambio, si se implementa de manera justa, podría proteger tanto a las economías como a las comunidades dependientes de estos sectores.

Una coalición con poder de superpotencia

El elemento más disruptivo de esta iniciativa es la magnitud de la coalición. Con economías como Alemania, Francia, Reino Unido, España, Brasil y México, el bloque suma un peso económico superior al de grandes potencias individuales.

Este volumen económico le otorga capacidad para influir en mercados financieros, cadenas de suministro y decisiones de inversión a nivel global. En otras palabras, no se trata solo de voluntad política, sino de poder estructural para redefinir el rumbo energético mundial.

El efecto dominó en los mercados globales

La historia reciente ofrece pistas sobre lo que podría suceder. Tras el Acuerdo de París, los compromisos gubernamentales impulsaron un cambio significativo en las inversiones, reduciendo la expansión de combustibles fósiles y acelerando el desarrollo de energías renovables.

Si esta nueva coalición logra consolidar una hoja de ruta creíble, el impacto podría ser aún mayor. Los inversionistas, enfrentados al riesgo de activos obsoletos, podrían acelerar la transición energética, reforzando el abandono de combustibles fósiles a través de decisiones financieras racionales.

California y el factor político emergente

Un actor clave en este escenario es el estado de California. Bajo el liderazgo de Gavin Newsom, ha consolidado una economía robusta con una creciente proporción de էնergía limpia, posicionándose como referente global en transición energética.

Su posible integración a esta coalición ampliaría significativamente su peso económico y simbólico. Además, enviaría un mensaje contundente sobre el papel de los gobiernos subnacionales en la acción climática, especialmente en contextos donde la política federal puede ser inconsistente.

Uno de los mayores retos de esta transición es garantizar que sea justa. No basta con reducir emisiones; es necesario proteger a los trabajadores, comunidades y economías que dependen de los combustibles fósiles. En este sentido, el abandono de combustibles fósiles debe ir acompañado de políticas inclusivas que aseguren oportunidades equitativas.

La conferencia en Colombia busca precisamente integrar voces diversas —desde sindicatos hasta comunidades indígenas— para construir soluciones que no reproduzcan desigualdades. Este enfoque es clave para lograr legitimidad social y sostenibilidad a largo plazo.

Una ventana de oportunidad histórica

El mundo se encuentra en un momento decisivo. La convergencia entre crisis climática, tensiones geopolíticas y transformación económica abre una ventana de oportunidad única para redefinir el modelo energético global. La posibilidad de que una coalición de países actúe como una superpotencia climática introduce un nuevo paradigma en la gobernanza internacional.

Si esta iniciativa logra consolidarse, el abandono de combustibles fósiles podría dejar de ser una aspiración lejana para convertirse en una realidad tangible. No será un proceso sencillo ni inmediato, pero la evidencia sugiere que, cuando el poder económico se alinea con la urgencia climática, el cambio deja de ser opcional y comienza a ser inevitable.

EE.UU. usa a México como basurero: alerta de la ONU por crisis tóxica

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La advertencia no es menor: México enfrenta una crisis tóxica que está reconfigurando la relación entre desarrollo económico, comercio internacional y derechos humanos. Lo que durante años se ha percibido como una externalidad del crecimiento industrial hoy se revela como un problema estructural, donde los residuos peligrosos cruzan fronteras y terminan impactando directamente en la salud de comunidades enteras. En este contexto, el país comienza a cargar con costos ambientales que no le corresponden por completo.

La investigación reciente de un relator de la ONU pone sobre la mesa una narrativa incómoda pero urgente: México se ha convertido en un receptor sistemático de desechos, especialmente provenientes de Estados Unidos. Este flujo no solo evidencia vacíos regulatorios, sino también una desigualdad ambiental que se traduce en territorios altamente contaminados, poblaciones vulnerables y una normalización silenciosa de enfermedades asociadas a la exposición tóxica.

Una crisis tóxica que rebasa fronteras

Según un artículo de The Guardian, el diagnóstico es claro: la crisis tóxica en México no es un fenómeno aislado, sino el resultado de dinámicas globales de consumo y producción. De acuerdo con el relator especial de la ONU sobre sustancias tóxicas, las normas ambientales laxas y la falta de supervisión han permitido que contaminantes —desde residuos industriales hasta pesticidas— se acumulen durante años sin un control efectivo.

A esto se suma un factor clave: el traslado de residuos peligrosos desde Estados Unidos hacia territorio mexicano. Este intercambio, amparado en acuerdos comerciales y vacíos legales, ha generado un escenario donde la contaminación no solo se exporta, sino que se “legaliza”. En palabras del experto, cuando las regulaciones son débiles, lo que se obtiene es una forma de contaminación institucionalizada.

Zonas de sacrificio: el costo humano de la contaminación

Más de mil sitios contaminados registrados oficialmente en México cuentan una historia que va más allá de cifras. En muchos de estos lugares, la exposición constante a sustancias tóxicas ha derivado en lo que hoy se denominan “zonas de sacrificio”: territorios donde la enfermedad se vuelve parte de la vida cotidiana.

crisis tóxica en México

En estos espacios, padecimientos como el cáncer, afecciones respiratorias o incluso abortos espontáneos dejan de ser excepcionales. La frase que recoge el relator tras su visita es contundente: vivir en estas zonas significa perder el derecho a morir de vejez. Se trata de una realidad que interpela directamente a las políticas públicas y a la responsabilidad empresarial.

Ríos, aire y suelo: contaminación que persiste

Casos como el del río Atoyac en Puebla, el río Sonora o los sistemas acuíferos de la península de Yucatán reflejan la persistencia de la contaminación en México. Derrames químicos, descargas industriales y actividades agropecuarias intensivas han deteriorado ecosistemas completos, afectando tanto el acceso al agua como la salud de las comunidades.

A pesar del paso del tiempo, muchos de estos daños no han sido remediados. Las consecuencias siguen presentes en forma de agua contaminada, suelos degradados y aire con altos niveles de partículas nocivas. Esto evidencia una deuda ambiental acumulada que continúa creciendo.

Monterrey: cuando respirar enferma

En ciudades industriales como Monterrey, la contaminación atmosférica se ha convertido en una constante. La presencia de metales pesados en el aire, en gran parte vinculada a industrias que producen o reciclan para el mercado estadounidense, ha generado una crisis de salud pública.

Testimonios de habitantes revelan una normalización preocupante: niños con tos persistente, adultos con irritación ocular y casos frecuentes de asma. La percepción de que “vivir enfermos” es parte de la rutina refleja el nivel de exposición al que están sometidas estas comunidades, y la urgencia de intervenir desde múltiples frentes.

Residuos importados: una cadena sin trazabilidad

Uno de los puntos más críticos es la falta de claridad sobre el destino final de los residuos que ingresan al país. Cada año, cientos de miles de toneladas de desechos —incluyendo baterías, plásticos y metales— cruzan la frontera hacia México.

Sin embargo, una vez dentro, la trazabilidad se diluye. Esto abre la puerta a prácticas inadecuadas de manejo y disposición, incrementando el riesgo de contaminación. La presencia de microplásticos en ríos de distintas regiones del país es una señal clara de que el problema ya está infiltrado en los sistemas naturales.

Frente a este escenario, autoridades mexicanas han reconocido que las regulaciones actuales están desactualizadas. La promesa de fortalecer los mecanismos de monitoreo y exigir responsabilidad a las industrias marca un posible punto de inflexión.

Nuevas herramientas tecnológicas permitirían identificar con mayor precisión las fuentes de contaminación, eliminando la ambigüedad que durante años ha dificultado la rendición de cuentas. Además, iniciativas legislativas buscan limitar la importación de residuos que generen un impacto ambiental mayor en México que en su país de origen.

La crisis tóxica y el reto del comercio internacional

La crisis tóxica también plantea preguntas sobre el papel de los acuerdos comerciales. La próxima revisión del tratado entre México, Estados Unidos y Canadá representa una oportunidad para integrar criterios ambientales más estrictos y vinculantes.

Sin estos ajustes, la presión económica podría seguir incentivando prácticas que trasladan los costos ambientales hacia los países con regulaciones más débiles. La discusión ya no es solo económica, sino ética: ¿quién asume las consecuencias del modelo de consumo global?

México enfrenta un momento decisivo. La evidencia presentada por organismos internacionales y actores locales deja claro que la crisis tóxica no puede seguir siendo tratada como un efecto secundario del desarrollo. Se trata de un problema que compromete derechos fundamentales, desde la salud hasta el acceso a un medio ambiente sano.

Sin embargo, también existe una ventana de oportunidad. Fortalecer la regulación, exigir responsabilidad empresarial y replantear las dinámicas comerciales podría no solo mitigar el daño, sino sentar las bases de un modelo más justo y sostenible. La pregunta es si se actuará con la rapidez y contundencia que la situación exige.

¿Tus mensajes ESG y RSE generan confianza? 10 claves para lograrlo

En un entorno donde la credibilidad se ha convertido en un activo estratégico, las empresas ya no pueden permitirse comunicar sostenibilidad como un simple discurso aspiracional. Hoy, inversores, colaboradores y consumidores esperan evidencia, coherencia y resultados tangibles. La conversación ha evolucionado: ya no basta con decir, ahora hay que demostrar con claridad y consistencia.

A medida que el escrutinio aumenta, también lo hace el riesgo reputacional. De acuerdo con Forbes, las organizaciones que no logran sustentar sus compromisos enfrentan cuestionamientos cada vez más duros, especialmente en un contexto donde el greenwashing ha elevado el nivel de exigencia. Por ello, construir mensajes ESG y RSE creíbles ya no es opcional, sino una necesidad estratégica para conectar con múltiples audiencias.

10 claves para generar confianza con mensajes ESG y RSE

1. Cuando los datos se convierten en historias que conectan

De acuerdo con Forbes, los datos son fundamentales, pero por sí solos no generan conexión. Las organizaciones que logran destacar son aquellas que acompañan sus indicadores con historias reales que reflejan el impacto en personas o comunidades.

Este equilibrio permite traducir cifras en experiencias tangibles. Así, un avance en salud, educación o medio ambiente deja de ser un número abstracto y se convierte en una narrativa que construye confianza y cercanía.

2. Rigor en ESG: tan preciso como reportar finanzas

Uno de los errores más frecuentes es comunicar ESG con menor precisión que los resultados financieros. Sin embargo, la credibilidad exige exactamente lo contrario: métricas claras, comparables y actualizaciones constantes.

Aplicar este rigor implica asumir que la sostenibilidad es parte del negocio, no un complemento. Cuando los datos ESG se presentan con la misma disciplina que los financieros, el mensaje gana solidez.

mensajes ESG y RSE

3. Mensajes ESG y RSE que resisten el escrutinio externo

La validación por terceros se ha convertido en un factor clave para fortalecer la confianza. Certificaciones, auditorías y marcos internacionales permiten respaldar los avances con evidencia objetiva.

Además, este tipo de validación facilita la comparabilidad y reduce la percepción de sesgo. En un entorno de alta desconfianza, contar con voces externas que respalden la información marca una diferencia significativa.

4. De reportes anuales a conversaciones constantes

Limitar la comunicación ESG a informes anuales reduce su impacto. Las empresas más efectivas integran estos mensajes en distintos puntos de contacto: reportes, redes sociales, comunicaciones internas y materiales para inversores. Esta presencia constante refuerza la idea de que la sostenibilidad es un eje transversal. La repetición estratégica no satura; construye familiaridad y credibilidad.

5. Medir bien… y admitir lo que aún falta

Definir indicadores claros es esencial, pero igual de importante es reconocer dónde aún no se cumplen los objetivos. Esta combinación proyecta una imagen más honesta y madura. Mostrar avances junto con desafíos pendientes permite construir una narrativa equilibrada. En lugar de debilitar la reputación, la transparencia fortalece la confianza.

6. De la narrativa a la toma de decisiones

La sostenibilidad deja de ser creíble cuando no se refleja en decisiones clave. La asignación de recursos, los incentivos del liderazgo y las prioridades estratégicas deben estar alineados con los compromisos comunicados.

Cuando ESG influye en cómo opera la empresa, el mensaje deja de ser discurso y se convierte en evidencia. Esa coherencia es lo que realmente perciben las audiencias.

7. La confianza se construye con consistencia

La confianza no se construye con un solo mensaje, sino con consistencia a lo largo del tiempo. Las organizaciones deben comunicar de forma clara dónde están, hacia dónde van y cómo planean llegar. Esta continuidad permite que las audiencias sigan el progreso y validen los avances. La transparencia, sostenida en el tiempo, es uno de los activos más poderosos.

8. Menos narrativa aspiracional, más resultados tangibles

Las narrativas centradas en reputación suelen ser percibidas como superficiales. En cambio, comunicar desde los resultados permite demostrar el valor real generado.

Esto implica mostrar beneficios concretos para personas, comunidades y la propia organización. Cuando el impacto es evidente, la comunicación se vuelve secundaria.

9. Hablar con datos, conectar con personas

Cada audiencia tiene expectativas distintas. Mientras los inversores buscan datos, los colaboradores y clientes necesitan historias con las que puedan identificarse. Lograr este equilibrio implica adaptar el mensaje sin perder coherencia. La combinación de evidencia técnica y empatía fortalece la conexión y la credibilidad.

10. Avanzar con honestidad, no con perfección

En sostenibilidad, la perfección genera desconfianza. Las audiencias valoran más la honestidad sobre los avances y los retos. Compartir tanto los logros como los pendientes construye una narrativa más humana. La consistencia en el tiempo, más que los grandes anuncios, es lo que consolida la reputación.

La comunicación en sostenibilidad ha evolucionado hacia un modelo donde la evidencia, la coherencia y la transparencia son indispensables. Las organizaciones que entienden este cambio no solo informan mejor, sino que construyen relaciones más sólidas con sus grupos de interés.

En este contexto, los mensajes ESG y RSE funcionan como un reflejo de la madurez corporativa. Cuando están bien construidos, no solo transmiten información, sino que generan confianza, fortalecen la reputación y posicionan a la empresa como un actor responsable en un entorno cada vez más exigente.

¿De subir contenido a salvar el mundo?: OnlyFans se suma vs el cambio climático

En un ecosistema digital donde la atención es el recurso más escaso, las causas sociales enfrentan un reto creciente: competir contra contenidos diseñados para entretener, provocar y viralizarse. La crisis climática, pese a su urgencia, no siempre logra posicionarse en ese terreno. Por ello, nuevas estrategias comienzan a explorar formatos no convencionales, apostando por narrativas que rompan con lo esperado y logren insertar mensajes críticos en espacios donde, hasta hace poco, parecían impensables.

En este contexto, empiezan a surgir propuestas que desafían las reglas tradicionales de la comunicación social. Algunas de ellas combinan entretenimiento, provocación y educación climática en formatos inesperados, con un objetivo claro: aprovechar la atención que ya generan ciertas plataformas digitales para redirigirla hacia un mensaje urgente. Así, el consumo de contenido deja de ser solo un acto pasivo y se convierte en una posible puerta de entrada para generar conciencia global.

El giro narrativo: cuando el entretenimiento se vuelve activismo

De acuerdo con The Guardian, la actriz Megan Prescott, junto con la cineasta Bree Essrig y la estratega climática Jessica Riches, impulsa una serie digital que busca cambiar las reglas del juego. Bajo el nombre de Headline Newds, este proyecto reúne a modelos de OnlyFans para explicar la crisis climática en formatos breves, provocativos y altamente compartibles.

El concepto no surge de la nada. Está respaldado por Yellow Dot Studios, la productora sin fines de lucro fundada por Adam McKay, quien anteriormente ya había experimentado con narrativas disruptivas para explicar temas complejos, como lo hizo en The Big Short.

La lógica es clara: si el contenido técnico no logra captar atención, hay que reinventar la forma de contarlo.

Modelos de OnlyFans como nuevas voceras del clima

El uso de modelos de OnlyFans como portavoces representa un quiebre en la comunicación tradicional de la sostenibilidad. En lugar de expertos en bata blanca o discursos institucionales, son creadoras de contenido quienes explican temas como energía solar, financiamiento fósil o responsabilidad corporativa.

Este enfoque plantea una tensión interesante: ¿puede un formato asociado al entretenimiento adulto convertirse en un canal legítimo de educación climática? La respuesta, al menos en términos de alcance, parece ser positiva. La atención que generan estas plataformas se convierte en una puerta de entrada para mensajes que, de otra forma, podrían ser ignorados.

modelos de OnlyFans

El primer episodio de la serie presenta a Prescott explicando el potencial de la energía solar mientras realiza un striptease. La premisa puede parecer superficial, pero el mensaje es contundente: la energía solar podría cubrir nuestras necesidades globales utilizando menos territorio que los combustibles fósiles.

Aquí, la provocación no es gratuita, sino estratégica. El contenido está diseñado para viralizarse, incluso sabiendo que podría ser censurado en plataformas como Instagram o YouTube. En ese sentido, la controversia se convierte en parte del plan de difusión.

Modelos de OnlyFans y el alcance inesperado

Donde realmente cobra fuerza el proyecto es en su distribución dentro de plataformas donde el público no espera contenido educativo. En ese espacio, las modelos de OnlyFans logran generar un efecto sorpresa: el usuario entra por entretenimiento, pero se encuentra con información sobre el colapso climático.

Este cambio de contexto es clave desde la perspectiva de comunicación social. La disrupción del entorno habitual aumenta la probabilidad de retención del mensaje, especialmente en audiencias que normalmente no consumen contenido ambiental. Uno de los episodios más destacados presenta a Sabrina Jade explicando cómo la industria petrolera ha minimizado su responsabilidad en la crisis climática. A pesar de su corta duración, el contenido logra condensar información relevante y comprensible.

Este formato breve responde a una tendencia clara: la necesidad de simplificar sin trivializar. En un entorno digital donde la atención es limitada, la capacidad de transmitir ideas complejas en pocos segundos se vuelve un activo estratégico.

Activismo performativo o llamada a la acción real

Otro episodio, protagonizado por la dominatrix Eva Oh, apunta directamente al sistema financiero, señalando a los bancos que financian proyectos de combustibles fósiles. La escena, cargada de simbolismo, busca provocar una reacción que vaya más allá del consumo pasivo.

Aquí surge una pregunta central para la responsabilidad social:

¿Este tipo de contenido impulsa cambios reales o se queda en el terreno de lo performativo?

Si bien el impacto directo es difícil de medir, el simple hecho de introducir estos temas en nuevas audiencias ya representa un avance.

Modelos de OnlyFans en la conversación ESG

La incorporación de modelos de OnlyFans en la narrativa climática también abre un debate sobre los límites del discurso ESG. Tradicionalmente asociado con marcos formales y corporativos, este tipo de iniciativas demuestra que la sostenibilidad también puede comunicarse desde espacios alternativos.

Esto obliga a replantear los estándares de credibilidad y legitimidad. ¿Quién tiene derecho a hablar de sostenibilidad? ¿Solo las instituciones, o también quienes logran conectar con audiencias masivas? La respuesta parece inclinarse hacia una visión más inclusiva y estratégica.

¿Una estrategia replicable o un experimento aislado?

El éxito de Headline Newds dependerá de su capacidad para evolucionar. Si bien ha logrado captar atención mediática, su impacto como motor de cambio aún está por demostrarse. La clave estará en profundizar los mensajes y conectar la conciencia con acciones concretas. Para las organizaciones, este caso ofrece una lección valiosa: innovar en la narrativa no es opcional, es necesario. En un mundo saturado de información, la diferenciación es el primer paso para generar impacto.

El uso de plataformas como OnlyFans para comunicar la crisis climática puede parecer, en un inicio, una estrategia provocadora o incluso controversial. Sin embargo, también representa un intento genuino por romper la indiferencia y llevar el mensaje a espacios donde tradicionalmente no llega.

Al final, la efectividad de esta iniciativa no dependerá solo de su capacidad de generar titulares, sino de su impacto en la conversación pública y en la toma de decisiones. Si logra transformar la atención en acción, habrá demostrado que incluso los formatos más inesperados pueden contribuir a enfrentar uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo.

¿Por qué el cáncer de mama y cervicouterino debe estar en la agenda empresarial? Grupo Restaurantero Gigante responde

En nuestro país, el cáncer de mama es la primera causa de muerte por tumores malignos en mujeres, mientras que el cáncer cervicouterino ocupa el segundo lugar en incidencia. No obstante, los especialistas han apuntado a una realidad: miles de vidas podrían salvarse si los diagnósticos se realizaran de manera oportuna.

La evidencia médica es contundente. Detectar el cáncer de mama en etapas tempranas eleva las probabilidades de curación por encima del 90%, mientras que un diagnóstico tardío reduce drásticamente las posibilidades de supervivencia. En este contexto, la prevención del cáncer cervicouterino y cáncer de mama se posiciona como un factor decisivo entre la vida y la muerte, entre un tratamiento manejable y una enfermedad avanzada.

Sin embargo, la cultura de la prevención en México continúa siendo débil. Factores como la falta de información y el acceso limitado a servicios de salud provocan que muchas mujeres posterguen o eviten chequeos médicos periódicos, lo que incrementa los riesgos y eleva la mortalidad. Frente a ello,Grupo Restaurantero Gigante (GRG) decidió actuar desde su esfera de influencia: su comunidad interna. Así nació Octubre Rosa GRG, una iniciativa orientada a promover la revisión oportuna entre sus colaboradoras, entendiendo que el cambio de hábitos puede comenzar dentro de la empresa y escalar hacia la sociedad.

¿Por qué GRG promueve la prevención del cáncer cervicouterino y cáncer de mama?

Una organización socialmente responsable no sólo genera valor económico; también asume un compromiso activo con el bienestar de sus colaboradores y con las problemáticas que afectan a su entorno y en este sentido, GRG se ha posicionado como un actor destacado al impulsar iniciativas como Octubre Rosa GRG, lanzada el año pasado, mediante la cual la empresa busca incidir directamente en la prevención y detección oportuna de dos de las principales causas de mortalidad femenina en el país, así como promover un cambio cultural que comience al interior de la organización.

La campaña, desarrollada en alianza con la Fundación Luis Pasteur, otorgó pases médicos gratuitos a las colaboradoras del grupo, quienes tuvieron la oportunidad de acceder a un paquete que incluyó mastografía o ultrasonido mamario, colposcopia, papanicolaou, prueba de Schiller y vulvoscopia, las cuales se llevaron a cabo en las instalaciones de la fundación.Sin embargo, es importante destacar que este esfuerzo no se limita a brindar atención médica, puesto que su alcance es más amplio, ya que permite sensibilizar, educar y fortalecer una cultura organizacional que valora el autocuidado. Como señaló Ariadna Martínez, jefa médica de la fundación, estos padecimientos “son problemas de salud pública que debemos atender”, y crear alianzas como la de GRG y la Fundación Luis Pasteur permite “llegar a más mujeres y seguir salvando vidas”.

Además, la iniciativa manda un mensaje clave a su comunidad: la empresa no solo se preocupa por la productividad de su talento, sino también por su calidad de vida, por lo que ha convertido tanto la prevención del cáncer cervicouterino, como la del cáncer de mama en una prioridad propia.

Un programa que ayuda a reducir las barreras para el acceso a la salud y la prevención

Uno de los principales aciertos de esta campaña radica en su capacidad para atacar dos de las barreras más relevantes que enfrentan las mujeres al momento de realizarse chequeos médicos: el costo y el tiempo.

Por un lado, el componente económico suele ser determinante. Muchas mujeres postergan estudios preventivos debido a su alto costo, tal como lo expresa Juana Alejandra de León, una de las colaboradoras de GRG, que fue beneficiada por la iniciativa:

La verdad esto es muy bueno porque a veces los costos son muy altos y uno lo va postergando en lo que junta y va pasando el tiempo y no lo hacemos y ahorita fue una muy buena oportunidad, unos paquetes muy completos, me gustó mucho y le agradezco a la empresa por darnos esta oportunidad”.

prevención del cáncer cervicouterino

Por otro lado, el tiempo representa un obstáculo por el que muchas mujeres no acuden a revisiones médicas y dejan la salud como un tema de segundo plano. Mónica García, colaboradora de Toks, una de las cadenas de restaurantes del Grupo, lo expresa desde su experiencia:

Me siento muy agradecida de recibir esta ayuda porque a veces descuidamos esa parte nosotras las mujeres pues por cuestión de los hijos, casa, trabajo, entonces esto nos permite tener cuidado por nuestra persona”.

Asimismo, este tipo de acciones por parte de las empresas, ayudan a generar un mayor sentido de pertenencia entre los colaboradores, mientras impulsan una visión corporativa en la que la salud es una prioridad:

Al generar estas oportunidades, las empresas no sólo proyectan empatía, sino que hacen que sus propios empleados empiecen a poner atención en su salud y ponen el foco en el cuidado de la persona como persona y no como recurso humano”.

Dra. Edna Ferreira, encargada de colposcopias en Fundación Luis Pasteur.

De esta forma, cuestiones como la prevención del cáncer cervicouterino y cáncer de mama se convierten en una herramienta que ayuda a fortalecer la cultura de cuidado y el enfoque humano dentro de la organización.

prevención del cáncer cervicouterino

De la acción interna al impacto social

La iniciativa Octubre Rosa GRG demuestra que la empresa puede ser un agente de cambio real cuando se decide intervenir en problemáticas que afectan directamente a su capital humano. Más allá de una acción aislada, se trata de una estrategia que combina acceso, sensibilización y cultura preventiva, generando beneficios tanto para las colaboradoras, como para la organización.

Sin duda, el caso de GRG enseña que cuando las empresas apuestan por la prevención del cáncer cervicouterino y cáncer de mama, no solo contribuyen a salvar vidas, sino que también construyen organizaciones más humanas, resilientes y comprometidas con su entorno.

Cargill México refuerza su compromiso responsable y sostenible con programas que impulsan el desarrollo comunitario en todo el país

Cargill México impulsa activamente acciones que promueven el bienestar, la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible, a través de alianzas estratégicas con empresas de la iniciativa privada, organizaciones no gubernamentales y el sector público. Estas iniciativas reafirman su compromiso de operar de forma responsable y sostenible, con enfoque en combatir la desnutrición, apoyar a poblaciones vulnerables, contribuir con bancos de alimentos y fortalecer la cadena de valor agrícola, mejorando el acceso a alimentos seguros y nutritivos. 

Enriquecer las comunidades donde opera y crear un mundo con mayor seguridad alimentaria, es parte de la estrategia de Cargill que busca generar un impacto positivo mediante donaciones y la ejecución de programas de responsabilidad social, todo esto mediante la sinergia de recursos, capacidades y experiencia conjunta.

Entre las acciones clave de donación e impacto social de Cargill se incluyen: 

Cadenas de suministro resilientes y sostenibles para personas y la naturaleza: Cargill México, en colaboración con Earthworm Foundation, impulsa una Propuesta Maestra que integra proyectos en diversos países —incluido México— para fortalecer la resiliencia y sostenibilidad de sus cadenas de suministro mediante soluciones regenerativas, multi actor y basadas en territorio. Esta colaboración busca no solo evitar impactos negativos, sino mejorar activamente el bienestar del medio ambiente y de las comunidades en donde tiene presencia.

Seguridad hídrica y alimentaria para la infancia: En alianza con Fondo Unido IAP, Cargill impulsa la iniciativa Healthy Life, enfocada en mejorar la seguridad hídrica y alimentaria de 525 personas en comunidades rurales y urbano‑marginadas del Estado de México, Yucatán, Hidalgo, Jalisco y Ciudad de México. El programa incorpora ecotecnologías y estrategias en orientación nutricional que contribuyen al bienestar de niñas, niños y sus familias, promoviendo el uso responsable de los recursos naturales.

Impulso económico a mujeres en zonas vulnerables: A través de la colaboración con Fondo Unido IAP, Cargill fortalece el desarrollo humano y las capacidades técnicas en educación financiera de más de 50 mujeres en comunidades urbano‑populares. Esta iniciativa busca impulsar la sostenibilidad de sus proyectos productivos, abriendo oportunidades para mejorar su autonomía económica y la de sus familias.

Gestión eficiente del agua en centros educativos: Junto con Fondo Unido IAP, Cargill apoya la implementación de sistemas de uso de agua de lluvia y manantiales subterráneos en el CETIS 26, incluyendo la construcción de un pozo somero, la instalación de sistemas de riego para jardines y la captación pluvial para uso en sanitarios y espacios verdes. Este proyecto promueve un uso responsable del agua y contribuye a la infraestructura escolar a largo plazo.

Mejor nutrición y rendimiento académico en Obregón: Cargill, en coordinación con Fondo Unido IAP, impulsa un programa integral para mejorar el nivel nutricional, el rendimiento académico y la capacitación técnica de 200 estudiantes del CBTA 38. La iniciativa también contribuye a reducir la deserción escolar y fortalece la infraestructura educativa para actividades productivas.

Autonomía económica de mujeres rurales en Jalisco: A través de su alianza con Fundación por una Nueva Solución A.C., Cargill impulsa el proyecto En Pro de la Mujer Jalisco, orientado a fortalecer el empoderamiento y la capacidad de acción de 200 mujeres rurales en municipios del sur de Jalisco. La iniciativa promueve su autonomía económica mediante formación integral y estrategias para reducir las limitaciones asociadas a su condición de género.

Transformación económica para mujeres rurales en el Estado de México: Cargill y Fundación por una Nueva Solución A.C. apoyan a 250 mujeres en cuatro municipios del oeste Estado de México. Mediante capacitación, equipamiento y organización comunitaria, las mujeres producen y comercializan huevo de gallina libre de jaula. En Pro de la Mujer Estado de México fortalece sus unidades productivas e impulsa sus ingresos y la disponibilidad de proteína de calidad para sus familias. para consolidar una red productiva sostenible.

Productividad agrícola en Chiapas: En colaboración con Fundación por una Nueva Solución A.C., Cargill impulsa Educampo Granos Chiapas, iniciativa que mejora la productividad de 245 pequeños productores de maíz en siete municipios del estado. Este esfuerzo contribuye a elevar sus ingresos, fortalecer la agricultura local y mejorar las condiciones de vida de sus familias.

Desarrollo de capacidades para un futuro sostenible sin hambre: A través de su alianza con la Asociación Mexicana de Bancos de Alimentos, A.C., Cargill impulsa acciones para beneficiar a 300,000 personas mediante programas de voluntariado, fortalecimiento de infraestructura en bancos de alimentos y apoyo a planes de emergencia. Esta colaboración se centra en mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición de comunidades en situación de vulnerabilidad en todo el país.

Atención para niñas y niños de trabajadores agrícolas en Sinaloa: En coordinación con Save the Children, Cargill se enfoca en garantizar la atención y protección para niñas y niños de 0 a 12 años, hijos de familias jornaleras en el norte y sur de Sinaloa. La iniciativa busca crear entornos seguros, dignos y con oportunidades de desarrollo para la infancia en condiciones de alta vulnerabilidad.

Cargill también colabora con organizaciones como Cohesión de Diversidades para la Sustentabilidad A.C., Reforestamos México A.C., Hábitat para la Humanidad México A.C., Ecopil Arte Crea Conciencia A.C. y el Banco de Alimentos del Estado de México I.A.P., ampliando su impacto social y ambiental a nivel nacional.

Como empresa que no cotiza en bolsa, Cargill impulsa alianzas con la iniciativa privada para escalar su impacto social y ambiental. Al colaborar con empresas privadas y ONGs, busca maximizar el alcance de sus donaciones y asegurar la sostenibilidad de los proyectos a largo plazo.

Estas acciones reflejan el compromiso de Cargill de nutrir al mundo de manera segura, responsable y sostenible, su experiencia global en el sector alimenticio contribuye a cumplir con los retos económicos, ambientales y sociales en las comunidades donde tiene presencia.

L’Oréal y el avance hacia una belleza sin crueldad animal

En un mundo donde la belleza se redefine a partir de valores cada vez más conscientes, la ciencia emerge no solo como su fundamento, sino como su expresión más ética. En el marco del Día Mundial de la Ciencia y la Tecnología, L’Oréal honra el papel del conocimiento como una fuerza capaz de transformar la industria y, al mismo tiempo, de proteger la vida en todas sus formas.

La conversación que hoy toma fuerza en México en torno a la evolución hacia estándares internacionales en materia de belleza libre de crueldad animal refleja un cambio profundo en la manera en que entendemos la belleza. Ya no se trata únicamente de resultados visibles, sino de los principios que los hacen posibles. En este nuevo paradigma, la innovación científica y el respeto por la vida convergen para dar paso a una belleza que es, ante todo, responsable.

“Desde hace más de tres décadas, L’Oréal ha sido parte activa de esta evolución. En 1989, la compañía tomó la decisión de dejar de realizar pruebas en animales, adelantándose a su tiempo y marcando un precedente que hoy define a la industria global. Esta convicción se sustenta en una inversión constante en investigación y desarrollo, orientada a crear alternativas científicas cada vez más avanzadas, precisas y respetuosas”, mencionó Araceli Becerril, directora de Responsabilidad Corporativa de Grupo L’Oréal en México

El camino comenzó incluso antes, en 1979, con el desarrollo de modelos de piel humana reconstruida, una innovación que transformó la evaluación de la seguridad cosmética y que hoy se produce a escala en laboratorios especializados. A lo largo de los años, L’Oréal ha contribuido al desarrollo y validación de múltiples métodos alternativos, hoy reconocidos y utilizados por autoridades regulatorias y la comunidad científica internacional.

Detrás de cada uno de estos avances existe una visión clara: que la ciencia no debe limitarse a responder a los desafíos de la industria, sino anticiparse a ellos con soluciones que integren ética, precisión y sostenibilidad. Hoy, tecnologías como la biotecnología, la modelación molecular y la inteligencia artificial permiten comprender la piel humana con un nivel de profundidad sin precedentes, abriendo nuevas posibilidades para una belleza más segura y consciente.

L’Oréal

En esta evolución, avances como Episkin, la tecnología de piel humana reconstruida desarrollada por L’Oréal, con más de 40 años de investigación detrás, permiten evaluar la seguridad de ingredientes y fórmulas sin recurrir a la experimentación animal. Estos modelos, validados por organismos científicos internacionales, se producen a escala en centros especializados y permiten obtener resultados en tiempos significativamente más eficientes, contribuyendo a transformar los estándares de seguridad en la industria.

Este enfoque se complementa con una red global de investigación que integra herramientas de evaluación predictiva sin animales —como la modelización molecular, sistemas de toxicología experta y técnicas avanzadas de imagen—, así como colaboraciones con científicos, autoridades y organizaciones a nivel internacional, impulsando la validación y adopción de estos métodos y acelerando la transición hacia una belleza sin experimentación animal.

En este contexto, la transformación que vive México adquiere un significado especial. La transición hacia una industria libre de crueldad animal no solo es un avance regulatorio, sino una expresión de una sociedad que exige mayor coherencia entre lo que se crea y cómo se crea. Una transición que solo es posible gracias al respaldo de la ciencia.

“En L’Oréal, creemos que la ciencia es la herramienta más poderosa para innovar con responsabilidad. Nuestro compromiso ha sido, desde hace décadas, desarrollar soluciones que garanticen la seguridad y eficacia de nuestros productos sin comprometer la vida animal. Hoy, más que nunca, la innovación y la empatía deben avanzar juntas para construir el futuro de la belleza”, señaló Araceli Becerril.

Para L’Oréal, la ciencia es, y seguirá siendo, el corazón de la belleza. Una belleza que no solo busca revelar lo mejor de cada persona, sino también preservar aquello que nos conecta con el mundo que habitamos. Porque el verdadero futuro de la belleza se construye con conocimiento, con conciencia y con un profundo respeto por la vida.

Grupo IMU impulsa conciencia ambiental con la recolección de 6.5 toneladas de pilas en concurso escolar

Como parte de su compromiso con el medio ambiente, Grupo IMU llevó a cabo la 16ª edición del Concurso Escolar “¡Nuestro planeta es la neta!”, iniciativa que forma parte de su programa IMU Recicla y que, en esta ocasión, logró recolectar 6.5 toneladas de pilas usadas gracias a la participación de la comunidad estudiantil. 

Este resultado representa un impacto positivo significativo, ya que la correcta disposición de estos residuos evita la contaminación de suelos y cuerpos de agua, contribuyendo a la protección del entorno en distintas regiones del país. 

El concurso tiene como objetivo fomentar la conciencia ambiental desde edades tempranas, involucrando a estudiantes, docentes y familias en acciones concretas que promuevan el reciclaje responsable. 

En esta edición, el Colegio Merici fue reconocido por alcanzar en el menor tiempo la meta establecida, destacando por su eficiencia y organización. Por su parte, el Colegio Olamí fue galardonado por recolectar el mayor número de kilogramos de pilas por alumno, reflejando un sólido compromiso colectivo con la causa ambiental. 

Grupo IMU

A través de IMU Recicla, Grupo IMU continúa promoviendo iniciativas que generan un cambio tangible en la cultura de reciclaje en México, apostando por la educación y la participación ciudadana como ejes fundamentales. 

Asimismo, la compañía hace un llamado a la población a sumarse a este esfuerzo mediante el uso de los tótems recolectores de pilas instalados en distintos puntos de la Ciudad de México, donde cualquier persona puede depositar sus pilas usadas de manera segura y responsable.

Con este tipo de acciones, Grupo IMU refrenda su compromiso con la sustentabilidad y con la construcción de una sociedad más consciente sobre el cuidado del medio ambiente.