La violencia que enfrentan miles de niñas, niños y adolescentes en México sigue siendo una de las problemáticas sociales más complejas y urgentes del país. De acuerdo con estimaciones de Reinserta —organización que se dedica a atender a menores víctimas de violencia grave y menores que nacen en prisión o tienen a alguno de sus progenitores privados de la libertad— cada año más de 40 mil menores son víctimas de delitos violentos, mientras que entre 140 mil y 250 mil se encuentran en riesgo de ser reclutados por el crimen organizado. A ello se suma una realidad poco visibilizada: más de 500 mil niñas, niños y adolescentes tienen madres o padres privados de la libertad. Estas cifras reflejan la magnitud de un fenómeno que coloca a la niñez afectada por la violencia en condiciones de alta vulnerabilidad.
La exposición a delitos, la separación familiar derivada del encarcelamiento de madres o padres, así como el riesgo constante de ser captados por grupos delictivos, afectan el bienestar emocional, el desarrollo cognitivo y las oportunidades futuras de miles de menores.
Consciente de esta realidad, Corporativo Kosmos, a través de su brazo social, la Fundación Pablo Landsmanas (FPL), se unió a Reinserta para garantizar que los menores atendidos por la organización tengan acceso a una alimentación nutritiva y suficiente, fortaleciendo así el alcance de su labor y contribuyendo a su desarrollo integral.
Corporativo Kosmos promueve la sana alimentación para la niñez afectada por la violencia
Como parte de esta colaboración, la Fundación Pablo Landsmanas proporciona a Reinserta insumos alimentarios de manera constante, permitiendo que la organización cubra las necesidades nutrimentales de las niñas, niños y adolescentes que forman parte de sus programas. Este apoyo resulta fundamental para garantizar que los beneficiarios cuenten con una alimentación adecuada, un derecho indispensable para su bienestar y desarrollo.
La relación entre ambas organizaciones no es nueva, sino que se trata de una alianza que se ha mantenido a lo largo de los años gracias a la coincidencia de objetivos y valores compartidos, pues tanto Reinserta como la FPL consideran que la atención a la infancia debe ocupar un lugar prioritario dentro de las estrategias de intervención social, especialmente cuando se trata de menores que enfrentan contextos de violencia, exclusión o vulnerabilidad.
La experiencia demuestra que ninguna organización puede enfrentar sola desafíos de esta magnitud. Reinserta, como muchas otras instituciones dedicadas a la atención integral de poblaciones vulnerables, requiere aliados estratégicos que contribuyan a fortalecer distintas áreas de su operación. En este sentido, la Fundación Pablo Landsmanas se ha convertido en un socio fundamental al asumir el componente alimentario, un factor clave para la restitución de derechos y para la construcción de oportunidades reales de desarrollo para las niñas, niños y adolescentes beneficiarios.
Reinserta: atención integral para romper ciclos de violencia
La labor de Reinserta se enfoca en acompañar a niñas, niños y adolescentes que han estado en contacto con distintas formas de violencia. A través de modelos integrales de atención, la organización busca romper ciclos que históricamente han perpetuado la exclusión, el trauma y la vulnerabilidad, ofreciendo herramientas que favorezcan el bienestar, la salud mental y el desarrollo de sus beneficiarios.
Entre los servicios que brinda se encuentran la atención familiar, educativa, psicolegal, médica y psiquiátrica, así como el acompañamiento para la construcción de planes de vida y el acceso a actividades sociales y culturales. Asimismo, desarrolla espacios especializados como bebetecas, áreas de visitas infantiles y espacios de maternidad dentro de centros penitenciarios, con el objetivo de generar entornos más seguros y adecuados para el desarrollo infantil.
La necesidad de este acompañamiento resulta evidente al considerar las condiciones que enfrentan muchas de estas infancias. De acuerdo con la organización, una proporción significativa de niñas y niños vinculados a centros penitenciarios ha presenciado motines o riñas, mientras que numerosos menores experimentan limitadas oportunidades para desarrollarse plenamente debido a las condiciones derivadas de la privación de libertad de alguno de sus padres o madres. Estas circunstancias convierten a la atención especializada en una herramienta indispensable para proteger sus derechos y construir nuevas posibilidades de futuro.
Y en medio de esta labor, contar con aliados como la Fundación Pablo Landsmanas representa una ventaja significativa. Gracias a su apoyo constante, los menores tienen asegurado el acceso a una alimentación adecuada, un elemento esencial para su crecimiento y bienestar que tiene múltiples beneficios, tales como:
● Favorecer el crecimiento físico saludable, al proporcionar los nutrientes necesarios para el adecuado desarrollo de huesos, músculos y órganos.
● Fortalecer el sistema inmunológico, ayudando a reducir el riesgo de enfermedades y mejorando la capacidad de recuperación ante problemas de salud.
● Mejorar el rendimiento cognitivo y el aprendizaje, ya que una nutrición adecuada contribuye a la concentración, la memoria y el desarrollo de habilidades intelectuales.
● Contribuye al bienestar emocional y la salud mental, debido a que diversos estudios han demostrado la relación entre una alimentación equilibrada y una mejor regulación emocional, así como menores niveles de estrés y ansiedad.
● Reducir los efectos de la inseguridad alimentaria que muchos menores han experimentado en contextos de pobreza, violencia o exclusión social.
● Generar condiciones más favorables para el desarrollo integral, permitiendo que las y los beneficiarios puedan enfocarse en su educación, sus proyectos de vida y sus procesos de recuperación emocional.
● Fortalecer la restitución de derechos, al garantizar el acceso a una alimentación suficiente y nutritiva, un derecho fundamental reconocido para toda infancia.
● Brindar una base sólida para romper ciclos de vulnerabilidad y violencia, al atender una necesidad esencial que impacta directamente en las oportunidades de desarrollo presentes y futuras de las niñas, niños y adolescentes.
Además, en el caso de la niñez afectada por la violencia, estos beneficios adquieren una relevancia aún mayor, ya que muchos de los menores atendidos por Reinserta provienen de entornos donde las carencias económicas, la violencia familiar o comunitaria y la exclusión social han limitado su acceso a una alimentación adecuada. Por ello, el apoyo de la Fundación Pablo Landsmanas no sólo contribuye a cubrir una necesidad básica, sino que fortalece las condiciones necesarias para que puedan crecer de manera saludable, desarrollar su potencial y construir un futuro con mayores oportunidades.
Restituir derechos para construir un mejor futuro
La colaboración entre Reinserta y la Fundación Pablo Landsmanas demuestra cómo las alianzas estratégicas pueden generar impactos con el potencial de transformar la vida de miles de menores. Al combinar la atención integral especializada de Reinserta con el apoyo alimentario constante de la FPL, ambas organizaciones contribuyen a restituir uno de los derechos más fundamentales de la infancia: el acceso a una alimentación adecuada que favorezca su desarrollo físico, emocional y cognitivo.
Más allá de cubrir una necesidad, esta mancuerna ayuda a sentar las bases para que niñas, niños y adolescentes víctimas de la violencia puedan crecer en condiciones más dignas, fortalecer su bienestar y acceder a mayores oportunidades de desarrollo. Iniciativas como esta evidencian que el trabajo conjunto entre organizaciones comprometidas puede convertirse en una herramienta poderosa para romper ciclos de violencia y construir un futuro más esperanzador para las infancias.
La Copa Mundial de la FIFA 2026 reunirá a algunas de las mayores estrellas del fútbol internacional. Sin embargo, para varios de estos jugadores, el impacto que buscan generar trasciende los estadios y los resultados deportivos, pues a lo largo de sus carreras han utilizado su influencia, recursos y visibilidad para apoyar iniciativas relacionadas con la educación, la alimentación, la inclusión, la salud y el desarrollo comunitario.
En el marco de este torneo, vale la pena revisar a algunos de los futbolistas que apoyan causas sociales y que han demostrado que la responsabilidad individual también puede ejercerse desde el deporte. Sus acciones reflejan una tendencia cada vez más visible: la de atletas que entienden su papel como agentes de cambioy utilizan su plataforma para impulsar transformaciones positivas dentro y fuera de la cancha.
8 futbolistas que apoyan causas sociales
1. Marcus Rashford (Inglaterra)
Cuando se habla de deportistas que han logrado traducir su influencia en cambios concretos para la sociedad, pocos casos son tan emblemáticos como el de Marcus Rashford. El delantero de la selección inglesa, que previsiblemente formará parte de Inglaterra durante la Copa Mundial de la FIFA 2026, transformó una experiencia personal marcada por las dificultades económicas durante su infancia en una de las campañas sociales más exitosas impulsadas por un atleta en tiempos recientes. Durante la pandemia de COVID-19, Rashford lideró una movilización nacional para garantizar que millones de niños británicos en situación vulnerable continuaran recibiendo apoyo alimentario mientras las escuelas permanecían cerradas, convirtiéndose en una voz influyente en el debate público sobre pobreza infantil.
Su activismo trascendió el ámbito deportivo y logró generar cambios concretos en las políticas públicas del Reino Unido. Gracias a la presión social impulsada por sus campañas y a su colaboración con organizaciones como FareShare, el gobierno británico amplió programas de alimentación para menores de bajos recursos. La FIFA Foundation reconoció su trabajo otorgándole el primer FIFA Foundation Award, un galardón que destacó su capacidad para utilizar el futbol como una plataforma de transformación social. Entre los futbolistas que apoyan causas sociales, Rashford representa un ejemplo de cómo el liderazgo individual puede influir incluso en decisiones gubernamentales.
Más allá de la alimentación, el delantero ha impulsado iniciativas enfocadas en educación y acceso a oportunidades para jóvenes provenientes de contextos vulnerables. También ha utilizado su experiencia personal para sensibilizar sobre las barreras estructurales que enfrentan miles de familias trabajadoras en Europa. Su libro para jóvenes lectores y diversas campañas educativas buscan motivar a nuevas generaciones a desarrollar sus capacidades sin importar las condiciones de origen.
Lo más relevante de su labor es que no se limita a donaciones económicas o colaboraciones esporádicas. Rashford ha construido una agenda social sostenida que combina incidencia pública, alianzas con organizaciones especializadas y una narrativa auténtica basada en su propia historia de vida. Esto le ha permitido convertirse en uno de los referentes globales más importantes cuando se analiza el papel de los deportistas como agentes de cambio social.
Arsenal are interested in signing Marcus Rashford this summer.
Talks are reportedly ongoing with the England international’s representatives as the Gunners explore a potential move. pic.twitter.com/LlVogO9Iph
A sus 27 años, Kylian Mbappé no solo es uno de los rostros más visibles del futbol mundial, sino también uno de los atletas que ha buscado utilizar su popularidad para ampliar oportunidades para jóvenes en situación de vulnerabilidad. Capitán de la selección francesa y una de las figuras que probablemente encabezarán la participación de Francia en el Mundial 2026, Mbappé ha insistido en que el éxito deportivo debe ir acompañado de una responsabilidad hacia las comunidades que enfrentan mayores desafíos sociales.
Con esa visión nació Inspired by KM, una organización creada por el futbolista para acompañar a adolescentes y jóvenes mediante programas de mentoría, desarrollo profesional, orientación educativa y fortalecimiento de habilidades personales. La iniciativa trabaja especialmente con jóvenes que enfrentan barreras económicas o sociales para acceder a oportunidades educativas y laborales. El objetivo es que puedan construir proyectos de vida sólidos independientemente de las circunstancias que les rodean.
La filosofía detrás del proyecto resulta especialmente relevante para quienes trabajan en sostenibilidad y desarrollo social porque pone énfasis en la movilidad social y la construcción de capacidades. En lugar de limitarse a ofrecer apoyos puntuales, la organización busca generar herramientas que permitan a los beneficiarios desarrollar autonomía y ampliar sus perspectivas de futuro. Se trata de un enfoque alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con educación de calidad, reducción de desigualdades y trabajo decente.
Además de su fundación, Mbappé participa regularmente en campañas de inclusión, diversidad y cohesión social. Su creciente influencia internacional le ha permitido posicionar temas relacionados con la igualdad de oportunidades entre audiencias que normalmente no estarían expuestas a este tipo de conversaciones. Entre los futbolistas que apoyan causas sociales, representa una generación que entiende el deporte no solo como espectáculo, sino también como una plataforma para generar cambios estructurales de largo plazo.
Cuando se habla de futbolistas que apoyan causas sociales, Mohamed Salah suele aparecer entre los ejemplos más destacados a nivel mundial. La estrella del Liverpool y referente de la selección egipcia ha destinado aproximadamente el 6% de su patrimonio personal a iniciativas filantrópicas, concentrando buena parte de sus esfuerzos en Nagrig, la comunidad rural donde creció. Allí ha financiado la construcción de una escuela, un hospital y diversos programas de apoyo económico para familias vulnerables, además de otorgar ayudas mensuales a hogares que enfrentan dificultades financieras.
Uno de los ejes más importantes de su labor social ha sido el acceso al agua potable y al saneamiento. En un país donde millones de personas carecen de servicios adecuados de agua y saneamiento, particularmente en zonas rurales, Salah donó un terreno valorado en alrededor de 450 mil dólares para desarrollar una planta de tratamiento de aguas residuales en Nagrig. El proyecto busca beneficiar no solo a su comunidad natal, sino también a poblaciones vecinas como Shabratu y Gharbia, contribuyendo a reducir una de las brechas estructurales más importantes para el desarrollo local.
La salud es otra de las causas que han marcado su trabajo filantrópico. En 2018 donó más de 700 mil dólares al hospital Baysoun para modernizar unidades de cuidados intensivos y adquirir equipamiento médico especializado. Un año después aportó cerca de 3 millones de dólares al Instituto Nacional del Cáncer de El Cairo tras un atentado que dañó sus instalaciones. Durante la pandemia de COVID-19 también movilizó recursos para distribuir alimentos, donar ambulancias, suministrar oxígeno y fortalecer la capacidad de respuesta sanitaria en las comunidades más afectadas.
Su compromiso también alcanza el ámbito educativo. A través de la Fundación Benéfica Mohamed Salah financió la construcción de una escuela para niñas y de un Instituto Al-Azhar en Nagrig, ampliando las oportunidades educativas para cientos de jóvenes. Además, se ha desempeñado como embajador de Instant Network Schools, una iniciativa impulsada por la Fundación Vodafone y el ACNUR que busca garantizar educación de calidad para niños refugiados y comunidades de acogida. Gracias a esta combinación de acciones en educación, salud e infraestructura básica, Salah se ha consolidado como uno de los futbolistas que apoyan causas sociales con mayor impacto tangible en el desarrollo de su país.
Mo Salah with an 🅰️ for Egypt on his birthday 😎
He becomes the first-ever African player on record to register a FIFA World Cup goal involvement on their birthday 🎂 pic.twitter.com/qjOCYYt4G6
Son Heung-min es una de las figuras más influyentes del deporte asiático y un referente que ha sabido utilizar su fama para generar impacto positivo más allá de los estadios. Capitán de la selección de Corea del Sur y una de las principales estrellas que estarán presentes en la Copa Mundial de la FIFA 2026, el delantero del Tottenham Hotspur ha participado en diversas iniciativas enfocadas en el bienestar infantil, la salud y el desarrollo de las nuevas generaciones. Su compromiso social le ha permitido convertirse en un modelo a seguir para millones de jóvenes dentro y fuera de Asia, demostrando que el liderazgo también se ejerce lejos de la cancha.
Un ejemplo de sus acciones tuvo lugar en mayo de 2025, cuando encabezó una jornada de mentoría para niños con cáncer organizada por AIA Life Insurance en Seúl. Durante el encuentro convivió con los menores y sus familias, escuchó sus historias y compartió experiencias sobre los obstáculos que enfrentó para alcanzar el éxito profesional. La actividad incluyó dinámicas de motivación, fotografías conmemorativas y sesiones de autógrafos que permitieron a los participantes vivir una experiencia significativa. Más allá de los momentos recreativos, el objetivo fue transmitir esperanza y reforzar la confianza de niños que enfrentan complejos tratamientos médicos.
Su compromiso con las causas sociales también se ha reflejado en situaciones de emergencia. Durante la pandemia de COVID-19, Son realizó una donación de aproximadamente 65 mil libras esterlinas para apoyar a las víctimas del coronavirus en Corea del Sur. Esta contribución formó parte de los esfuerzos para atender las necesidades sanitarias y sociales derivadas de la crisis, demostrando la disposición del futbolista para movilizar recursos cuando las comunidades enfrentan momentos críticos.
El impacto de Son ha trascendido incluso el ámbito deportivo. Gracias a su trabajo social y a su influencia positiva entre las nuevas generaciones, ha colaborado con iniciativas respaldadas por las Naciones Unidas y ha sido reconocido como Embajador de Buena Voluntad de la ONU, utilizando su visibilidad para promover valores como la inclusión, la solidaridad y el desarrollo juvenil. Entre los futbolistas que apoyan causas sociales, Son destaca por combinar acciones concretas de apoyo comunitario con una labor constante de inspiración para jóvenes, demostrando que el deporte puede convertirse en una poderosa herramienta para impulsar el bienestar y la cohesión social.
FOUR WORLD CUPS FOR SONNY 🇰🇷
Son Heung-min captained South Korea in their World Cup opener against Czechia, marking the LAFC star and Spurs legend’s fourth appearance at the tournament 👏 pic.twitter.com/mHxxFu7aPC
Vinícius Júnior se ha consolidado como una de las principales figuras del futbol mundial, pero también como una de las voces más influyentes en la lucha contra la discriminación y la promoción de oportunidades para las nuevas generaciones. El delantero de la selección brasileña y del Real Madrid ha utilizado la enorme visibilidad que le brinda el deporte para denunciar el racismo dentro y fuera de los estadios, convirtiéndose en un referente global en la defensa de los derechos humanos y la inclusión. Su activismo le ha valido el Premio Sócrates, un reconocimiento que reconoce la labor humanitaria de futbolistas. Además, el jugador ha contribuido a que federaciones, clubes y organismos deportivos adopten una postura más firme frente a la discriminación.
Su compromiso social fue reconocido recientemente cuando fue nombrado Embajador de Buena Voluntad de la UNESCO, convirtiéndose en apenas el segundo futbolista brasileño en recibir esta distinción después del legendario Pelé. Al anunciar el nombramiento, la directora general de la organización destacó que Vinícius representa un modelo para toda una generación. El jugador aseguró que desea ser recordado no solo como un gran futbolista, sino también como un ciudadano capaz de generar cambios positivos, una visión que ha guiado gran parte de su trabajo fuera de las canchas.
Ese compromiso comenzó a materializarse en 2021 con la creación del Instituto Vini Jr., una iniciativa enfocada en ayudar a niños y adolescentes brasileños en situación de vulnerabilidad a mantenerse dentro del sistema educativo. El proyecto utiliza los valores del deporte como herramienta de transformación social y se apoya en una aplicación móvil diseñada para fortalecer habilidades académicas y motivar el aprendizaje a través del futbol. La Escuela Municipal Paulo Freire fue la primera en implementar el programa piloto, que posteriormente ha ampliado su alcance para beneficiar a estudiantes de distintas regiones de Brasil.
El crecimiento de esta iniciativa refleja la seriedad de su apuesta por la educación. Según datos difundidos por The Athletic, la inversión anual en el Instituto Vini Jr. pasó de 335 mil euros en 2022 a más de un millón de euros en 2023, mientras que en 2024 alcanzó aproximadamente 2.5 millones de euros. En total, el futbolista ha destinado cerca de cuatro millones de euros al proyecto desde su creación. Además, recientemente logró recaudar otros 900 mil euros mediante una gala benéfica y una subasta de artículos deportivos, recursos que serán destinados a fortalecer los programas educativos impulsados por su organización.
Entre los futbolistas que apoyan causas sociales, Vinícius destaca por combinar la defensa pública de causas como la lucha contra el racismo con inversiones concretas en educación y desarrollo juvenil. Su trabajo demuestra que las figuras deportivas pueden contribuir a transformar realidades complejas cuando utilizan su influencia para abrir oportunidades y promover cambios culturales de largo plazo.
— Curiosidades Brasil (@CuriosidadesBRL) June 14, 2026
6. Sadio Mané (Senegal)
Sadio Mané es ampliamente reconocido como uno de los futbolistas africanos más exitosos de su generación, pero también como un referente de compromiso social y desarrollo comunitario. Figura histórica de la selección de Senegal y uno de los jugadores que han contribuido a posicionar al futbol africano en la élite internacional, Mané ha destinado una parte importante de su fortuna a mejorar las condiciones de vida de los habitantes de Bambali, la localidad donde nació. Su enfoque ha sido particularmente relevante porque combina inversiones en infraestructura, educación y salud, atendiendo algunas de las necesidades más urgentes de su comunidad.
Uno de sus proyectos más emblemáticos fue la construcción de un hospital en Bambali, para el cual donó alrededor de 500 mil libras esterlinas. El complejo médico, inaugurado por el propio jugador en junio de 2021, incluye un departamento de maternidad y permite que miles de personas tengan acceso a servicios de salud sin necesidad de desplazarse largas distancias. Durante la pandemia de COVID-19 también demostró su compromiso con el bienestar colectivo al donar 41 mil libras esterlinas al comité nacional encargado de combatir la emergencia sanitaria en Senegal, contribuyendo a fortalecer la respuesta del país ante la crisis.
La educación constituye otro de los pilares de su labor filantrópica. En 2019 destinó aproximadamente 250 mil libras esterlinas para financiar la construcción de una escuela en Bambali, convencido de que el acceso al conocimiento es una herramienta fundamental para romper ciclos de pobreza. Su apoyo no se limitó a la infraestructura: también donó computadoras portátiles para los estudiantes y otorgó incentivos económicos a los alumnos con mejor desempeño académico. Durante la inauguración del proyecto, un mensaje enviado por el futbolista resumió su visión: “La educación es muy importante. Esto es lo que te permitirá tener una buena carrera”.
El impacto de estas acciones ha trascendido las fronteras de Senegal. En 2022, Mané recibió el primer Premio Sócrates, creado por France Football para reconocer a los futbolistas que realizan una destacada labor humanitaria. Al recibir el galardón, el delantero afirmó que le produce cierta incomodidad hablar de sus acciones benéficas, pero que se siente feliz de poder contribuir a mejorar la vida de su gente. Entre los futbolistas que apoyan causas sociales, Mané sobresale porque ha convertido su éxito deportivo en una plataforma para generar cambios tangibles y duraderos en la comunidad que lo vio crecer.
"I resisted hunger, I worked in the fields, I survived wars, I played football barefoot, I had no education, but today with what I earn from football, I can help my people. I built schools, a hospital, we offer clothes, shoes, food to people living in extreme poverty. In… pic.twitter.com/iR2U2LcAI2
Cristiano Ronaldo es uno de los deportistas más reconocidos del planeta y una de las máximas figuras de la selección de Portugal. Sin embargo, su legado no se limita a los récords deportivos. A lo largo de su carrera ha participado en numerosas iniciativas humanitarias relacionadas con la infancia, la salud y la atención a poblaciones afectadas por emergencias. Gracias a su alcance global, ha logrado visibilizar causas sociales que trascienden fronteras y movilizar recursos para apoyar a comunidades en situación de vulnerabilidad.
Uno de los ejes más importantes de su labor social ha sido el apoyo a la niñez. En 2013 fue nombrado Embajador Global de Save the Children, organización con la que colaboró en campañas destinadas a combatir el hambre infantil, promover hábitos de vida saludables y fomentar una mejor nutrición para niñas y niños alrededor del mundo. Asimismo, ha respaldado iniciativas impulsadas por UNICEF, incluyendo su participación en el proyecto Schools for Africa, destinado a mejorar el acceso a la educación en comunidades vulnerables del continente africano. También apoyó el evento benéfico Champions for Africa, cuya recaudación fue destinada a programas educativos de UNICEF y proyectos de desarrollo en Mali.
La salud ha sido otra de las causas que ha impulsado de manera constante. Durante la pandemia de COVID-19 contribuyó a financiar equipamiento médico en distintas ciudades de Portugal y Europa, incluyendo camas de cuidados intensivos, respiradores artificiales y suministros de oxígeno para fortalecer la capacidad hospitalaria frente a la emergencia sanitaria. Además, ha realizado aportaciones directas para apoyar tratamientos especializados, entre ellas una donación de aproximadamente 83 mil dólares para ayudar a niños que requerían cirugías cerebrales y otra de 165 mil dólares destinada a mejorar un centro oncológico en Portugal.
Su compromiso también se ha hecho presente en situaciones de desastre humanitario. Tras los devastadores terremotos que afectaron a Turquía y Siria, Ronaldo financió el envío de ayuda de emergencia que incluyó suministros médicos, alimentos, ropa y otros insumos esenciales para las comunidades afectadas. Estas acciones reflejan una visión de la responsabilidad social basada en la capacidad de actuar cuando las necesidades son más urgentes. Entre los futbolistas que apoyan causas sociales, Cristiano Ronaldo destaca por utilizar su influencia global para respaldar iniciativas de salud, educación y asistencia humanitaria, demostrando que el impacto de un atleta puede extenderse mucho más allá del terreno de juego.
Lionel Messi es considerado uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos, pero su legado también incluye una sólida trayectoria de compromiso social. Capitán de la selección argentina y campeón del mundo, el rosarino ha dedicado buena parte de su influencia y recursos a impulsar proyectos relacionados con la salud, la infancia y la educación. A través de la Fundación Lionel Messi, creada en 2007, ha canalizado apoyo hacia hospitales, programas de atención médica y organizaciones que trabajan con niñas y niños en situación de vulnerabilidad, consolidándose como una de las figuras más activas del deporte en materia de filantropía.
La salud infantil ha sido una de sus principales prioridades. Entre sus contribuciones más destacadas se encuentra una donación de 100 mil euros destinada a la construcción, equipamiento y acondicionamiento de espacios para madres en el Hospital “Mi Pueblo”, en Buenos Aires. Asimismo, ha apoyado diversos centros hospitalarios tanto en Argentina como en España, buscando mejorar la atención médica de pacientes pediátricos y ampliar el acceso a tratamientos especializados para familias de escasos recursos.
Durante la pandemia de COVID-19, Messi fue uno de los primeros deportistas de alto perfil en movilizar recursos para atender la emergencia sanitaria. El Hospital Clínic de Barcelona confirmó haber recibido una importante donación del futbolista argentino que, según diversos reportes, alcanzó aproximadamente un millón de euros. Los recursos fueron destinados a fortalecer la capacidad de respuesta del sistema de salud en uno de los momentos más críticos de la crisis, reflejando la rapidez con la que el jugador decidió actuar frente a una necesidad urgente.
Su compromiso con la infancia también se ha manifestado a través de su colaboración con UNICEF, organización de la que es Embajador de Buena Voluntad desde 2010, aunque participa en sus iniciativas desde 2004. Además, ha sido una pieza clave en proyectos como el SJD Pediatric Cancer Center de Barcelona, un innovador centro especializado en cáncer infantil para cuya construcción ayudó a recaudar 27.3 millones de euros en menos de dos años. Entre los futbolistas que apoyan causas sociales, Messi destaca por la continuidad de su labor y por su apuesta por iniciativas que generan beneficios duraderos en áreas tan sensibles como la salud y el bienestar de la niñez.
Más allá del marcador: el legado social del fútbol
El Mundial 2026 volverá a demostrar la enorme capacidad del fútbol para movilizar emociones, audiencias y recursos. Sin embargo, también ofrece una oportunidad para reconocer que algunos jugadores están utilizando su influencia para atender problemáticas tan diversas como la pobreza alimentaria, la educación, la salud, la inclusión o la lucha contra la discriminación.
La relevancia de estos futbolistas que apoyan causas sociales radica en que muestran una nueva dimensión del liderazgo deportivo. En una época donde la responsabilidad social se ha convertido en un valor cada vez más apreciado por aficionados, patrocinadores y comunidades, su ejemplo confirma que el verdadero impacto de una estrella puede medirse tanto por los goles que anota como por las vidas que ayuda a transformar.
Cada año, millones de toneladas de plástico llegan a los océanos a través de ríos, arroyos y sistemas de drenaje urbano, alimentando una crisis ambiental que amenaza la biodiversidad marina, la seguridad alimentaria y el equilibrio de los ecosistemas costeros.
Frente a este desafío, una innovadora embarcación solar desarrollada por Ocean Cleanup está demostrando que es posible actuar sobre una de las principales fuentes de contaminación oceánica. Diseñado para extraer residuos plásticos de los ríos y canales que desembocan en el mar, este sistema autónomo busca atacar el problema desde su origen, evitando que toneladas de basura lleguen a ecosistemas marinos donde su recuperación resulta mucho más compleja y costosa.
La tecnología detrás del barco diseñado para extraer residuos plásticos
A primera vista, el sistema parece sorprendentemente sencillo. Sin embargo, detrás de su funcionamiento existe una sofisticada obra de ingeniería desarrollada por Ocean Cleanup, organización fundada por el inventor y emprendedor neerlandés Boyan Slat.
La solución consiste en dos barcazas flotantes conectadas entre sí. Una barrera flotante instalada en el cauce del río dirige los residuos hacia una cinta transportadora automatizada que recoge la basura acumulada en la superficie del agua. Posteriormente, un sistema inteligente distribuye los materiales en seis grandes contenedores instalados en una segunda plataforma flotante.
Toda la estructura opera con energía solar gracias a una serie de paneles fotovoltaicos instalados sobre la embarcación, lo que reduce significativamente su huella ambiental. El sistema tiene capacidad para almacenar alrededor de 9,070 kilogramos de residuos, equivalente a la carga completa de un camión recolector.
Durante su operación, la tecnología logra capturar una amplia variedad de desechos que normalmente terminarían en el océano: envases de poliestireno, vasos desechables, tapas de botellas, empaques de comida para llevar e incluso fragmentos de microplásticos. Una vez retirados del agua, los residuos son clasificados y enviados a instalaciones especializadas para su tratamiento.
Para James Patterson, gerente de operaciones de Ocean Cleanup, el objetivo va más allá de simplemente retirar basura:
“Queremos asegurarnos de que, de principio a fin, la basura se recoja de forma responsable y se clasifique o almacene de manera adecuada. No queremos un ciclo interminable de basura”, explica.
La organización comenzó a desarrollar esta tecnología en 2017 y puso en marcha el proyecto piloto en Los Ángeles en 2022. Desde entonces, el modelo se ha convertido en referencia para otros sistemas desplegados en distintas partes del mundo. Actualmente, Ocean Cleanup opera en 10 ubicaciones mediante 21 interceptores instalados en países como Indonesia, Malasia, Vietnam, Guatemala, Jamaica y República Dominicana.
65 toneladas menos de basura rumbo al mar: los resultados del proyecto
La principal apuesta de Ocean Cleanup consiste en intervenir antes de que la contaminación alcance los océanos. Esta estrategia parte de una conclusión respaldada por investigaciones de la propia organización: cerca del 90% de los residuos plásticos que llegan al mar provienen de los ríos, mientras que apenas 1,000 ríos serían responsables de aproximadamente el 80% de las emisiones de plástico hacia los océanos.
“Tenemos que cerrar el grifo antes de poder limpiar el océano; de lo contrario, lo único que haremos será retirar basura antigua para reemplazarla con basura nueva”, señala Patterson.
Los resultados obtenidos hasta ahora parecen respaldar esta visión. Tan solo en Ballona Creek, una cuenca que forma parte de una red de drenaje urbano de 330 kilómetros cuadrados en el condado de Los Ángeles, el sistema evitó que aproximadamente 65,000 kilogramos de basura llegaran al océano durante 2025.
El impacto también ha comenzado a reflejarse en las comunidades costeras cercanas. Según Ocean Cleanup, algunas ciudades ubicadas al sur de la zona de intervención han reducido sus presupuestos destinados a la limpieza de playas debido a la disminución de residuos que alcanzan la costa.
No obstante, la tecnología todavía enfrenta desafíos importantes. Algunos residuos logran escapar ocasionalmente de las barreras de contención, mientras que elementos voluminosos como troncos y ramas representan una dificultad adicional para los sistemas de captura. Además, cada río requiere adaptaciones específicas. “No existe una solución universal. Cada río es diferente en su comportamiento, en los lugares donde se puede implementar y en sus condiciones naturales”, explica Patterson.
The rainy season is starting in Guatemala, bringing trash tsunamis down the Rio Las Vacas: pic.twitter.com/ePoX2t47S9
— The Ocean Cleanup (@TheOceanCleanup) June 3, 2026
La inversión también es considerable. El diseño y los permisos del proyecto piloto requirieron alrededor de 1.3 millones de dólares, mientras que la instalación de la embarcación y las barreras implicó otros 1.5 millones. A ello se suman costos de mantenimiento cercanos a los 650,000 dólares anuales.
Sin embargo, el potencial de escalabilidad es significativo. Ocean Cleanup se ha fijado como meta intervenir en las 30 ciudades más contaminadas del mundo para 2030, una estrategia que podría evitar que millones de toneladas de residuos lleguen al océano durante las próximas décadas.
Innovación ambiental que ataca el problema desde el origen
La experiencia de Ocean Cleanup demuestra que la lucha contra la contaminación plástica requiere una combinación de innovación tecnológica, inversión estratégica y visión sistémica. Aunque iniciativas como la limpieza de playas o la recuperación de residuos en mar abierto siguen siendo importantes, actuar sobre las fuentes de contaminación puede generar resultados más duraderos y eficientes.
Para las organizaciones comprometidas con la sostenibilidad y la responsabilidad social, proyectos como este ofrecen una lección valiosa: prevenir suele ser más efectivo que remediar. Si tecnologías capaces de extraer residuos plásticos continúan ampliando su alcance y perfeccionando su desempeño, podrían convertirse en una pieza fundamental para proteger los océanos y avanzar hacia una economía más circular, resiliente y respetuosa con los ecosistemas marinos.
La discusión sobre los riesgos que enfrentan niñas, niños y adolescentes en internet acaba de sumar un nuevo capítulo ahora que el gobierno del Reino Unido anunció un ambicioso paquete regulatorio que restringirá el acceso a diversas plataformas digitales para menores de 16 años, incluyendo TikTok, Instagram, Facebook y X. La medida, impulsada por el primer ministro Keir Starmer, se perfila como una de las más estrictas a nivel internacional en materia de protección infantil en entornos digitales.
El anuncio llega en un momento en que crece la preocupación sobre los efectos de las plataformas digitales en la salud mental, la privacidad y la seguridad de los jóvenes. A medida que las redes sociales adquieren un papel cada vez más central en la vida cotidiana, los gobiernos enfrentan la presión de encontrar mecanismos que permitan equilibrar la innovación tecnológica con la protección de grupos vulnerables. En este contexto, las nuevas restricciones para las redes sociales para menores de edad podrían marcar un punto de inflexión en la regulación digital global.
Así funcionará la restricción a las redes sociales para menores de edad en Reino Unido
La iniciativa presentada por el gobierno británico contempla limitar el acceso de los menores de 16 años a plataformas como TikTok, Instagram, Facebook y X, además de establecer nuevas restricciones para servicios de videojuegos y plataformas de retransmisión en directo.
Aunque la medida entrará en vigor hasta 2027, el anuncio permite anticipar el rumbo que tomará la regulación digital británica durante los próximos años. El gobierno pretende reforzar los mecanismos de verificación de edad y aumentar las obligaciones de las plataformas para impedir el acceso de usuarios menores a determinados servicios y contenidos.
We are banning social media access for under 16s.
These days kids must find their feet in a world where technology intrudes into every area of their life.
I just can’t let that go on anymore. So we’re giving children their childhoods back. pic.twitter.com/jn7iQrcwk8
La propuesta forma parte de una estrategia regulatoria más amplia que Reino Unido ha venido desarrollando en los últimos años. Entre las medidas ya implementadas o en proceso de implementación destacan la exigencia de sistemas de verificación de edad, la obligación de modificar algoritmos para fortalecer la protección infantil y mecanismos orientados a impedir que los menores compartan imágenes íntimas captadas con dispositivos móviles.
Más allá de limitar el acceso, la iniciativa busca modificar la forma en que las empresas tecnológicas diseñan y gestionan sus plataformas. La intención es que la seguridad infantil deje de ser una característica opcional y se convierta en un requisito estructural dentro de la arquitectura de los servicios digitales.
¿Por qué Reino Unido endurece el acceso a las plataformas digitales?
La decisión responde a una realidad difícil de ignorar: las redes sociales se han convertido en uno de los principales espacios de interacción para la infancia y la adolescencia.
Datos del regulador británico Ofcom muestran que el 96% de los adolescentes de entre 13 y 15 años posee al menos un perfil en redes sociales y que el 95% utiliza estas plataformas todos los días. Estas cifras reflejan hasta qué punto la experiencia digital forma parte de la vida cotidiana de los jóvenes.
La preocupación aumenta cuando se observa a los usuarios más pequeños. Según el organismo, alrededor del 60% de los niños de entre 3 y 5 años ya interactúa con entornos vinculados a redes sociales, generalmente mediante cuentas gestionadas por padres o familiares. Aunque no cuenten con perfiles propios, siguen expuestos a algoritmos, recomendaciones de contenido y dinámicas de interacción diseñadas para maximizar el tiempo de permanencia.
Para las autoridades británicas, esta penetración masiva justifica la necesidad de establecer controles más estrictos. El gobierno considera que la exposición temprana a contenidos potencialmente dañinos, la presión social digital, los riesgos de privacidad y los efectos sobre la salud mental exigen una intervención más decidida por parte del Estado.
La medida también se produce en un contexto donde las plataformas digitales han dejado de ser simples herramientas de comunicación. De acuerdo con el informe Global Digital Overview 2026 de DataReportal, existen 5,790 millones de usuarios activos de redes sociales en el mundo, equivalentes al 69.9% de la población global y al 94.7% de las personas con acceso a internet. Estas cifras evidencian el enorme poder que han adquirido estas plataformas sobre la forma en que las personas se informan, se relacionan y consumen contenido.
Más responsabilidad para las plataformas: un precedente que podría transformar la industria
Más allá del debate sobre la edad adecuada para utilizar redes sociales, la decisión británica resulta relevante porque modifica el enfoque tradicional de la regulación digital. Durante años, gran parte de la responsabilidad de proteger a los menores recayó sobre las familias y los propios usuarios. Ahora, la carga comienza a trasladarse hacia las empresas tecnológicas.
El mensaje es claro: si una plataforma diseña algoritmos capaces de personalizar contenido, maximizar la atención y monetizar la interacción de los usuarios, también debe asumir mayores responsabilidades respecto a los riesgos que esos sistemas pueden generar para la infancia y la adolescencia.
Este cambio regulatorio podría tener implicaciones profundas para el modelo de negocio de las grandes tecnológicas. Las compañías deberán invertir más recursos en sistemas de verificación de edad, moderación de contenidos, auditorías algorítmicas y mecanismos de protección infantil. Asimismo, podrían enfrentar mayores sanciones económicas en caso de incumplimiento.
El precedente australiano muestra hacia dónde podría dirigirse esta tendencia. En diciembre de 2025, Australia se convirtió en el primer país en prohibir el acceso a redes sociales a menores de 16 años sin excepciones por consentimiento parental. La legislación contempla multas de hasta 49.5 millones de dólares australianos para las empresas que no cumplan con las disposiciones.
Este fenómeno resulta particularmente relevante porque refleja una evolución en las expectativas que la sociedad tiene sobre las empresas tecnológicas. Ya no basta con innovar o generar crecimiento económico; también se espera que las plataformas gestionen activamente los riesgos sociales asociados a sus productos.
La regulación de las redes sociales para menores de edad probablemente continuará avanzando en distintos países durante los próximos años. Lo que hoy ocurre en Reino Unido podría convertirse en la base de nuevas normativas internacionales que redefinan la relación entre tecnología, infancia y responsabilidad empresarial.
Un nuevo estándar para la gobernanza digital
La decisión del gobierno británico confirma que la protección de niñas, niños y adolescentes se está convirtiendo en uno de los principales ejes de la regulación tecnológica contemporánea. El debate ya no gira únicamente en torno al acceso a internet, sino a las condiciones bajo las cuales ese acceso ocurre y a las responsabilidades que deben asumir quienes diseñan y operan los entornos digitales.
Para las plataformas tecnológicas, el desafío será adaptarse a un escenario donde la seguridad infantil, la transparencia algorítmica y la rendición de cuentas tendrán cada vez más peso en las decisiones regulatorias. Para las empresas, inversionistas y especialistas en sostenibilidad, este proceso representa una señal clara de que la gobernanza digital está emergiendo como un componente central de la agenda ESG y de la responsabilidad corporativa del futuro.
Durante años, la competitividad empresarial estuvo determinada principalmente por variables como los costos de producción, la eficiencia operativa, la ubicación geográfica o el acceso a mercados internacionales. Sin embargo, el escenario global está cambiando con rapidez. Hoy, inversionistas, clientes, gobiernos y socios comerciales exigen algo más que productos y servicios de calidad: demandan evidencia verificable de prácticas empresariales responsables.
México se encuentra en una posición privilegiada para aprovechar las oportunidades derivadas de la relocalización de cadenas productivas, el fortalecimiento de sus relaciones comerciales y la llegada de inversión extranjera. No obstante, mantener esa ventaja requerirá algo más que infraestructura o capacidad manufacturera, puesto que las organizaciones que no logren adaptarse corren el riesgo de quedarse rezagadas frente a competidores que ya integran criterios ESG en el centro de su estrategia de negocio.
Acelerar su estrategia ESG ya no es una opción, sino una condición para competir
Tal como ya lo ha apuntado Expansión ESG, la relación comercial entre México y la Unión Europea ilustra con claridad la dirección que está tomando la economía global. En 2025, las exportaciones mexicanas hacia ese bloque superaron los 27,600 millones de dólares, mientras que el intercambio bilateral alcanzó más de 94,500 millones de dólares. Sin embargo, el acceso a estos mercados está acompañado de estándares cada vez más rigurosos en materia ambiental, social y de gobernanza.
Como señaló Javier Herrero, director ejecutivo de Sistema B México, las empresas que buscan expandirse internacionalmente se enfrentan a niveles de exigencia significativamente mayores. Ya no basta con demostrar capacidad productiva; ahora es necesario acreditar prácticas relacionadas con derechos humanos, trabajo digno, diversidad, inclusión, acción climática, economía circular y transparencia corporativa.
En este contexto, acelerar su estrategia ESG representa una decisión empresarial orientada a preservar la competitividad futura. Las compañías que posponen la integración de estos criterios pueden enfrentar barreras para acceder a mercados, atraer clientes internacionales o integrarse a cadenas globales de suministro cada vez más selectivas.
Lo relevante es que esta transformación no responde únicamente a una tendencia reputacional. Se trata de un cambio estructural en la forma en que se evalúa el desempeño corporativo a nivel mundial.
La trazabilidad y la transparencia redefinen la responsabilidad empresarial
Uno de los cambios más profundos que enfrentan las organizaciones es la ampliación de su esfera de responsabilidad. Históricamente, las empresas respondían principalmente por sus propias operaciones. Hoy, la atención se extiende a proveedores, contratistas y socios comerciales.
La trazabilidad de las cadenas de suministro se ha convertido en un elemento central de las nuevas exigencias internacionales. Esto implica que una empresa deberá conocer y demostrar cómo se producen los insumos que adquiere, cuáles son las condiciones laborales en su cadena de valor y qué impactos ambientales se generan a lo largo de todo el proceso productivo.
Paralelamente, las regulaciones dirigidas a combatir el greenwashing están elevando el nivel de escrutinio sobre las declaraciones corporativas. Las afirmaciones relacionadas con sostenibilidad, neutralidad de carbono o impacto ambiental positivo deberán estar respaldadas por datos verificables y metodologías sólidas.
Este nuevo entorno obliga a las organizaciones a fortalecer sus sistemas de medición, reporte y gobernanza. La transparencia deja de ser una herramienta de comunicación para convertirse en una capacidad estratégica que influye directamente en la confianza de inversionistas, consumidores y reguladores.
Las empresas que desarrollen mecanismos robustos de trazabilidad y rendición de cuentas estarán mejor posicionadas para responder a las crecientes expectativas del mercado y minimizar riesgos reputacionales y regulatorios.
Del cumplimiento normativo a la generación de ventajas competitivas
Existe una percepción recurrente de que los criterios ESG representan principalmente una carga regulatoria o un costo adicional para las organizaciones. Sin embargo, esta visión resulta cada vez más limitada.
La sostenibilidad está evolucionando hacia un factor determinante para la creación de valor empresarial. Aspectos como la gestión de emisiones, la eficiencia en el uso de recursos, la inclusión laboral o la calidad de la gobernanza corporativa comienzan a influir en decisiones de inversión, contratación y financiamiento.
Además, el contexto mexicano ofrece una oportunidad particularmente relevante. La próxima revisión del T-MEC, el fortalecimiento de las cadenas regionales de suministro y las iniciativas contempladas en el Plan México apuntan hacia una mayor integración entre desarrollo económico y sostenibilidad.
🇲🇽🤝🇺🇸 Sheinbaum afirmó que México buscará reducir, e incluso eliminar, los aranceles al acero, aluminio y automóviles durante la revisión del T-MEC.
📌 La presidenta aclaró que no se trata de una renegociación, sino de una revisión prevista en el propio tratado.
En consecuencia, acelerar su estrategia ESG no debe entenderse únicamente como una respuesta a futuras regulaciones. También puede convertirse en una herramienta para atraer capital, fortalecer relaciones comerciales, acceder a nuevos mercados y diferenciarse frente a competidores que aún consideran estos temas como elementos secundarios.
Las organizaciones que adopten una visión estratégica de la sostenibilidad tendrán mayores probabilidades de capitalizar las oportunidades derivadas de la transformación económica global.
ESG como ventaja estratégica para el futuro empresarial
La discusión sobre sostenibilidad ha dejado de centrarse en si las empresas deben incorporar criterios ESG y se ha desplazado hacia una pregunta mucho más relevante: ¿qué tan rápido pueden hacerlo? En mercados donde la confianza, la transparencia y la gestión responsable de impactos son cada vez más valoradas, la velocidad de adaptación puede marcar la diferencia entre liderar o perder competitividad.
Para las empresas mexicanas, el desafío consiste en entender que la sostenibilidad ya no opera como un complemento de la estrategia corporativa. Se está convirtiendo en un requisito para participar en cadenas globales de valor, atraer inversión y mantener relaciones comerciales de largo plazo. Quienes logren acelerar su estrategia ESG estarán mejor preparados para responder a un entorno económico donde la responsabilidad corporativa y el desempeño financiero están cada vez más conectados.
Durante años, la salud mental fue considerada un tema periférico dentro de las organizaciones. En el mejor de los casos, aparecía como parte de los programas de bienestar corporativo; en el peor, se asumía como un asunto estrictamente personal que debía resolverse fuera del entorno laboral. Sin embargo, esta visión está quedando rápidamente obsoleta. Hoy, cada vez más evidencia demuestra que el bienestar psicológico influye directamente en la productividad, el compromiso, la innovación y la capacidad de adaptación de las empresas.
De hecho, expertos ya consideran que las organizaciones que siguen tratando la salud mental de sus colaboradores como un aspecto secundario están ignorando uno de los factores que definirá el futuro del trabajo. La manera en que las compañías apoyen a sus equipos frente al estrés, la ansiedad y otros desafíos emocionales determinará en gran medida su capacidad para atraer talento, retenerlo y construir culturas organizacionales resilientes.
El estrés laboral ya es un desafío estratégico para las empresas
La conversación sobre bienestar en el trabajo ha evolucionado porque la realidad de los colaboradores también ha cambiado. Hoy, millones de personas llegan a sus jornadas laborales cargando preocupaciones que van mucho más allá de sus responsabilidades profesionales: presiones económicas, cuidados familiares, incertidumbre social, agotamiento emocional y una creciente sensación de desconexión.
Aunque muchas veces estos factores permanecen invisibles para las organizaciones, sus efectos sí son evidentes. Empleados que antes destacaban por su desempeño comienzan a mostrar menor energía, líderes que apoyan constantemente a otros terminan agotados y equipos aparentemente productivos experimentan una disminución progresiva en su nivel de compromiso.
Ante este panorama, algunas organizaciones han comenzado a replantear su enfoque. Un ejemplo es Ameriprise Bank, que junto con CHC: Creating Healthier Communities desarrolló el programa piloto “Mental Health Mondays”, una iniciativa diseñada para ofrecer apoyo basado en las experiencias reales de los colaboradores. Más que lanzar múltiples campañas aisladas o talleres genéricos, la institución construyó un modelo práctico que puede servir como referencia para cualquier organización interesada en fortalecer la salud mental de sus colaboradores de manera efectiva. Te presentamos, a continuación, lo que este programa sugiere.
Cinco claves para fortalecer la salud mental de sus colaboradores desde el liderazgo
1. Partir de la realidad y no de las suposiciones
Uno de los principales errores que cometen las organizaciones es diseñar programas de bienestar basados en ideas preconcebidas sobre las necesidades de sus equipos. Ameriprise Bank optó por un enfoque distinto: reconocer primero las presiones reales que enfrentan sus colaboradores. La decisión estuvo respaldada por datos contundentes. Diversas investigaciones muestran que el 80% de los empleados del sector financiero experimentó al menos un síntoma relacionado con problemas de salud mental durante el último año, mientras que el 69% abandonó su empleo, al menos parcialmente, por motivos asociados a su bienestar emocional. Comprender este contexto permitió desarrollar iniciativas más relevantes y cercanas a las necesidades reales de los trabajadores.
2. Incorporar expertos con credibilidad y experiencia
La confianza es un elemento esencial cuando se abordan temas sensibles como la salud mental. Por ello, Ameriprise Bank recurrió a especialistas externos y organizaciones reconocidas como la Fundación de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría y NAMI. Esta decisión permitió que los colaboradores recibieran información respaldada por evidencia científica y experiencia clínica. Además, el uso de voces externas ayuda a reducir el escepticismo que puede surgir cuando las empresas intentan abordar estos temas exclusivamente desde una perspectiva corporativa. La participación de expertos también contribuye a generar conversaciones más profundas y útiles para los empleados.
3. Diseñar contenidos específicos y accionables
Uno de los problemas más frecuentes en las iniciativas de bienestar es que suelen ser demasiado generales. Los colaboradores reciben recomendaciones amplias que difícilmente pueden aplicar en su realidad cotidiana. El modelo implementado por Ameriprise Bank apostó por contenidos específicos que abordaban situaciones concretas, desde prácticas de autocuidado y atención plena hasta los desafíos emocionales particulares de los profesionales del sector financiero. Esta aproximación permitió que los participantes identificaran herramientas prácticas para fortalecer la salud mental de sus colaboradores y la propia, transformando el aprendizaje en acciones tangibles dentro y fuera del trabajo.
4. Crear espacios seguros para escuchar y dialogar
Las organizaciones suelen concentrarse en transmitir información, pero pocas dedican tiempo a escuchar activamente a sus colaboradores. Una de las fortalezas del programa fue precisamente la creación de espacios de interacción donde los participantes podían realizar preguntas, compartir inquietudes y conversar abiertamente sobre temas que tradicionalmente permanecen ocultos por miedo al estigma. Este enfoque ayuda a normalizar las conversaciones relacionadas con la salud mental de sus colaboradores y permite a las empresas identificar preocupaciones que de otro modo pasarían desapercibidas. Cuando las personas sienten que pueden expresarse sin ser juzgadas, aumenta la confianza y se fortalecen los vínculos dentro de los equipos.
5. Entender que el bienestar es una responsabilidad compartida
Quizá la lección más importante del modelo es que la salud mental no puede recaer únicamente en Recursos Humanos ni depender exclusivamente de la iniciativa individual de cada empleado. Ameriprise Bank promovió la participación activa de directivos, gerentes y equipos completos, enviando un mensaje claro: el bienestar es responsabilidad de todos. Cuando el liderazgo se involucra de forma visible, las iniciativas adquieren legitimidad y generan un mayor impacto cultural. Además, este enfoque permite construir organizaciones donde la salud mental de sus colaboradores se integra en la toma de decisiones, las dinámicas de liderazgo y la forma en que se gestionan las relaciones laborales.
Liderazgo saludable, organizaciones más competitivas
Las empresas que comprendan la importancia estratégica del bienestar emocional estarán mejor preparadas para enfrentar los desafíos del futuro del trabajo. Cuidar la salud mental de sus colaboradores no solo contribuye a reducir el agotamiento y fortalecer el compromiso, sino que también mejora la productividad, favorece la innovación y fortalece la capacidad de retener talento en mercados cada vez más competitivos. En un entorno donde las personas se han convertido en el principal diferenciador de las organizaciones, invertir en salud mental ya no es una acción complementaria: es una ventaja competitiva que puede definir el éxito empresarial a largo plazo.
En el marco del Día Mundial del Donante de Sangre, que se conmemora el 14 de junio, Volaris y Cruz Roja Mexicana cumplen el primer aniversario de su alianza para el traslado aéreo de sangre donada y componentes sanguíneos en México, una labor que ha permitido acercar este recurso vital a pacientes que requieren atención médica urgente, procedimientos quirúrgicos, tratamientos especializados, emergencias obstétricas y otras condiciones que ponen en riesgo la vida.
La firma de este acuerdo se realizó en junio de 2025 y la operación inició en julio del mismo año, con el objetivo de establecer un protocolo formal de transporte aéreo de sangre donada en el país. Desde entonces, la alianza ha contribuido a que unidades de sangre y sus componentes lleguen de forma rápida, segura y eficiente a distintas regiones de México, fortaleciendo su disponibilidad en puntos donde cada minuto puede marcar la diferencia.
Durante este primer año de operación, Volaris apoyó el traslado de 368 componentes sanguíneos, como plasma, plaquetas y glóbulos rojos. Asimismo, la colaboración permitió transportar 540 unidades de sangre total captadas en campañas de donación voluntaria, que tras sus procesamiento y análisis multiplicaron su impacto contribuyendo a beneficiar a más de 1,100 pacientes que requerían una transfusión oportuna.
Entre las principales rutas utilizadas destacan Los Cabos, Cozumel y Monterrey, puntos estratégicos para atender necesidades regionales y fortalecer la capacidad de respuesta de la Red de Bancos de Sangre de Cruz Roja Mexicana. Gracias a esta coordinación, se ha logrado un tiempo promedio de respuesta de entre 24 y 48 horas, lo que favorece una logística más eficiente para el abastecimiento de sangre y sus componentes.
Además de los resultados operativos, esta alianza busca atender un desafío estructural para el sistema de salud: la escasez de donación voluntaria y altruista. Aunque miles de personas requieren transfusiones todos los días, la mayoría de las donaciones aún se realizan por reposición, es decir, cuando un familiar o conocido necesita sangre, y no como una práctica preventiva, constante y solidaria.
“La sangre no puede fabricarse; depende exclusivamente de la generosidad de las personas donantes. Contar con aliados como Volaris permite que cada unidad recolectada pueda llegar más lejos y más rápido, convirtiéndose en una oportunidad de vida para pacientes que la necesitan”, señaló José Miguel Ramos, Director de la Red de Bancos de Sangre de Cruz Roja Mexicana.
“En Volaris creemos que nuestra conectividad tiene un propósito que va más allá de transportar personas. Cada vuelo puede llevar una oportunidad de vida. A través de esta alianza con Cruz Roja Mexicana, ponemos nuestra red al servicio de quienes más lo necesitan y reafirmamos que la solidaridad también vuela”, afirmó Dionisio Pérez Jácome F., Vicepresidente de Sostenibilidad y Desarrollo Corporativo de Volaris.
La alianza entre Volaris y Cruz Roja Mexicana representa un ejemplo de colaboración entre el sector empresarial y las instituciones humanitarias, al poner la conectividad aérea al servicio de la salud y la vida. Gracias a esta suma de esfuerzos, se fortalece el objetivo de que la sangre espere al paciente, y no el paciente a la sangre.
Con cerca de 60 años de experiencia en manufactura automotriz, Volkswagen de México, Planta Puebla, se ha destacado no solo por la excelencia operativa en sus procesos de producción de vehículos- en su complejo industrial de 300 hectáreas se cuenta con los cuatro procesos esenciales para producir un automóvil: Prensas, Construcción de Carrocerías, Pintura y Ensamble final- sino que ha sido punta de lanza también en la producción de componentes que se integran a sus propias líneas de producción y son exportados a diferentes plantas del consorcio alemán.
La calidad en la producción de componentes de la factoría poblana fue recientemente objeto de un reconocimiento a nivel mundial por parte de Volkswagen Group Components, esto luego de que el proceso de producción de Catalizadores EA211 ocupará la tercera posición dentro la categoría de Calidad en la competencia SPEED+Awards 2025, destacándose tanto por su efectiva gestión de costos de calidad como por la aplicación de metodologías Lean en sus lineas.
Dicho certamen enaltece las mejores ideas, prácticas innovadoras y soluciones operativas elaboradas dentro de la red de producción internacional de Volkswagen Group Components, destacando aquellas iniciativas que generan resultados tangibles y contribuyen al logro de los objetivos de esta unidad organizacional del Grupo automotriz.
En su su novena edición, los SPEED+Awards reunieron a representantes de 19 plantas ubicadas en once países. La ceremonia se llevó a cabo en Wolfsburgo, Alemania, y fue encabezada por Thomas Schmall, miembro del Consejo de Administración del Grupo Volkswagen responsable de Tecnología y CEO de Volkswagen Group Components, junto con Oliver Blume, CEO del Grupo Volkswagen. En esta edición, las plantas participantes compitieron en cinco categorías: Gestión Integral de la Productividad, Liderazgo Lean, KVP 4.0: Personas y Digitalización, Calidad e Interconexión.
“Para Volkswagen de México, el que uno de nuestros procesos en la producción de componentes sea reconocido dentro de la red global de Volkswagen Group Components demuestra no solo el compromiso con la calidad de nuestro equipo sino también nuestra convicción de robustecer a esta unidad productiva como un proveedor confiable para la producción de vehículos tanto para Planta Puebla como para otras plantas del consorcio, señaló Juan Miguel Ramos Torres, director de Planta Componentes Puebla.
Actualmente, Volkswagen de México, Planta Producción Componentes, produce partes para automóviles como: manguetas de aluminio, cabezas de cilindro, catalizadores, bastidores, ejes soldados, entre otros
El reconocimiento obtenido por Planta Componentes Puebla demuestra la importancia de crear entornos donde el conocimiento técnico y la experiencia operativa se traduzcan en soluciones capaces de responder a un contexto desafiante para la industria en donde la eficiencia, la productividad y la calidad son elementos cruciales para mantener la competitividad en un entorno desafiante para el Grupo y la Marca Vollkswagen.
Hay preguntas que rara vez nos hacemos cuando estamos frente a un plato de comida. ¿De dónde viene lo que estamos a punto de comer? ¿Cómo fue cultivado? ¿Qué impacto tuvo su producción en el medio ambiente… o cómo puede impactar nuestra propia salud? En la práctica, solemos asumir que todos los ingredientes son iguales, que un vegetal es simplemente un vegetal, sin detenernos a pensar si en su proceso hubo químicos, sobreexplotación del suelo o prácticas que, aunque invisibles, terminan por afectarnos o perjudicar a otros.
La realidad es que no todos los alimentos se producen bajo los mismos estándares. Algunos privilegian la rapidez y el volumen; otros, la salud del ecosistema y la calidad del producto. Y esa diferencia —que no siempre vemos— termina llegando a nuestro organismo. Bajo esa lógica, elegir insumos cultivados con técnicas responsables es, más que un detalle, una decisión que conecta bienestar, sostenibilidad y consumo consciente.
Ese es el camino que ha decidido recorrer El Farolito, la cadena de taquerías 100% mexicana perteneciente a Grupo Restaurantero Gigante (GRG). Para la marca, cuidar tanto la forma en la que se producen los alimentos que consumimos, como favorecer cadenas de suministro que respalden a pequeños productores mexicanos puede hacer toda la diferencia. Por ello, estableció una alianza conNOA (Nopal Orgánico Arabedo), empresa familiar originaria de Milpa Alta, cuya forma de cultivar este versátil vegetal es una garantía de calidad e impulso al desarrollo local, y un ejemplo claro de la RSE de El Farolito en acción.
La RSE de El Farolito: construyendo valor desde el origen
La alianza entre El Farolito y NOA forma parte de los llamados Proyectos Productivos de Grupo Restaurantero Gigante, una iniciativa con más de dos décadas de trayectoria que busca construir cadenas de suministro nacionales y capaces de generar desarrollo social. A través de acompañamiento, asesoría y esquemas de comercio justo, estos proyectos impulsan a empresas locales para integrarse a mercados formales de alto volumen.
Este modelo, que forma parte del ADN de donde proviene la RSE de El Farolito, no sólo evalúa costos o volúmenes de producción, sino la forma en que los insumos son cultivados. Bajo esta lógica, NOA fue elegido proveedor de los nopales que acompañan sus platillos, precisamente por sus prácticas agrícolas responsables, pues, como explica Jorge Arabedo, coordinador del proyecto, esto es algo que distingue a sus productos de los disponibles en la mayoría de puntos de venta:
“Nuestro nopal tiene una gran diferencia con cualquier otro que te puedas encontrar, porque lo vendemos muy fresco, pero lo más importante es que en nuestro cultivo no ocupamos nada de agroquímicos; el nopal va 100% limpio”.
Esta diferencia no es menor, pues en un mercado donde la velocidad suele imponerse sobre los tiempos naturales de producción, apostar por productores que respetan los ciclos agrícolas implica asumir compromisos logísticos, comerciales y financieros. Sin embargo, es también ahí donde la RSE de El Farolito adquiere profundidad, pues al elegir procesos más responsables, también elige alimentos de mayor calidad y valor nutrimental para los consumidores, así como técnicas más amigables con el medio ambiente.
Agricultura limpia: beneficios para la salud y el medio ambiente
Además, el modelo de cultivo de NOA está basado en prácticas agroecológicas que buscan proteger tanto el ecosistema como al consumidor final. Uno de sus principios centrales es el uso de fertilizantes naturales compostados.
A ello se suma la decisión de no emplear agroquímicos para el control de plagas o malezas. En muchos sistemas intensivos, estos productos requieren periodos de retiro de hasta 40 días antes de la cosecha; sin embargo, la presión comercial suele acortar esos tiempos, lo que implica que los residuos químicos lleguen al consumidor.
El cultivo de NOA elimina ese riesgo. Además, permite la convivencia con flora y fauna endémica, mantiene el equilibrio del suelo y extiende la vida productiva de cada planta hasta 15 años gracias a técnicas de corte manual cuidadoso. Por todo ello, las técnicas artesanales que NOA emplea ayudan a cuidar no sólo el medio ambiente, sino también la salud de los consumidores.
Desarrollo local: cuando una elección transforma comunidades
Más allá del impacto ambiental, la alianza tiene implicaciones sociales profundas, pues, como Jorge Arabedo explica, el proyecto de NOA involucra a 12 personas de manera directa y a poco más de 20 cuando la producción lo requiere. Sin embargo, la relación comercial con El Farolito abre la puerta a nuevas contrataciones, así como al aumento de sus ventas y a la necesidad de ampliar sus áreas de cultivo.
Además, en una región como Milpa Alta, donde gran parte de la economía depende del nopal, fortalecer a productores locales significa sostener economías familiares completas. También evita la migración laboral de nuevas generaciones que, de otro modo, tendrían que desplazarse a la ciudad en busca de oportunidades.
Desde esta perspectiva, la RSE de El Farolito no sólo impacta su cadena de suministro, sino que contribuye a preservar oficios agrícolas tradicionales y a mantener activa la vocación productiva del territorio.
Un reconocimiento al trabajo de la tierra
Para los miembros de NOA, la colaboración trasciende lo comercial, pues representa un reconocimiento a décadas de trabajo agrícola y a la defensa de métodos tradicionales frente a esquemas industrializados. En palabras de Jorge Arabedo:
“El que nos den la oportunidad de mostrar la calidad de nuestros productos es un gran reconocimiento a la labor de todos estos años y estamos seguros que esta va a ser una puerta para desarrollarnos como empresa familiar”.
Por su parte, Eusebia, miembro de NOA, comparte su emoción y agradecimiento a esta compañía por elegir productos elaborados de manera artesanal y ayudarlos a que más gente los conozca:
“Para mí significa mucho que elijan productos elaborados así como nosotros lo hacemos y sé que gracias al restaurante Farolito nos vamos a dar a conocer como productores”.
Para pequeños productores como NOA, el valor simbólico de esta colaboración es claro: alguien en la cadena sí está mirando al productor, sí está diferenciando calidad de volumen, sí está apostando por lo artesanal.
Elegir bien desde el ingrediente
La RSE de El Farolito encuentra en esta alianza una de sus mayores expresiones. No se trata sólo de servir alimentos, sino de cuidar la forma en la que fueron producidos, quién los cultivó y el impacto que generaron en el entorno.
Al priorizar nopales libres de agroquímicos y respaldar a productores locales, la marca articula salud, sostenibilidad y desarrollo social en una misma cadena de valor. Porque, al final, preguntarnos cómo se produjo lo que comemos no es un gesto menor: es el primer paso para transformar la forma en que consumimos… y también la forma en que las empresas deciden abastecerse.
Cuando se habla de inversión social, con frecuencia la conversación gira en torno a temas como educación, salud o alimentación. Sin embargo, cada vez existe mayor evidencia de que el acceso al arte y la cultura también constituye un factor determinante para el bienestar de las personas y el desarrollo de comunidades más cohesionadas.
Numerosas investigaciones han demostrado que la participación en actividades artísticas favorece la salud mental, fortalece el pensamiento crítico, estimula la creatividad y mejora la capacidad para resolver problemas. Al mismo tiempo, el arte ayuda a reducir el aislamiento social, fomenta la empatía y fortalece el sentido de pertenencia, elementos indispensables para construir sociedades más incluyentes y resilientes.
Lejos de ser un lujo o un privilegio, el acceso a espacios culturales debe entenderse como una inversión de largo plazo cuyos beneficios alcanzan a individuos, familias y comunidades enteras.
¿Por qué invertir en arte también es invertir en desarrollo social?
El impacto del arte en la sociedad va mucho más allá del mero entretenimiento. Cada obra de teatro, concierto, exposición o actividad cultural representa una oportunidad para fortalecer habilidades cognitivas, emocionales y sociales que difícilmente pueden desarrollarse en otros espacios. El contacto con las expresiones artísticas estimula la imaginación, favorece la reflexión crítica y permite que las personas comprendan distintas formas de interpretar el mundo.
Desde una perspectiva social, el acceso a la cultura también contribuye a reducir brechas de desigualdad, pues cuando las comunidades cuentan con espacios culturales abiertos y accesibles, aumentan las oportunidades de convivencia, se fortalece el tejido social y se generan ambientes que favorecen la inclusión, el diálogo y la participación ciudadana. No es casualidad que diversos especialistas vinculan la actividad artística con mayores niveles de bienestar, mejor salud emocional e incluso mejores resultados educativos.
Otros de los beneficios sociales que aporta el arte son:
Fortalece la salud emocional y ayuda a disminuir el estrés.
Estimula la creatividad, la innovación y el pensamiento crítico.
Favorece la autoestima y la capacidad de expresión.
Promueve la convivencia y la cohesión comunitaria.
Refuerza la identidad cultural y preserva el patrimonio colectivo.
Impulsa el aprendizaje permanente en personas de todas las edades.
Contribuye al desarrollo de habilidades sociales y emocionales.
Enriquece los procesos educativos mediante experiencias significativas.
Precisamente a sabiendas de los múltiples beneficios que el acceso al arte puede ofrecer a las comunidades y en línea con su compromiso de combatir las desigualdades en México es que Fundación Gigante impulsó un proyecto que hoy constituye uno de los referentes culturales más importantes para el arte en el Estado de México, demostrando así que la infraestructura cultural también puede convertirse en una poderosa herramienta de transformación social.
Fundación Gigante promueve el arte en el Estado de México con la construcción del Teatro Ángel y Tere Losada
Hace siete años, Fundación Gigante impulsó la construcción del Teatro Ángel y Tere Losada, un lugar para vivir el arte en el Estado de México. No obstante, más que financiar un edificio, la organización apostó por crear un espacio permanente donde miles de personas pudieran acceder a espectáculos, conciertos, obras teatrales, congresos y diversas manifestaciones artísticas que enriquecen la vida cultural del país.
El recinto, ubicado dentro del Centro Cultural Mexiquense Anáhuac, nació del sueño de don Ángel Losada, fundador de Grupo Gigante, quien junto con su esposa Teresa compartía una profunda admiración por las distintas expresiones artísticas y entendía que la cultura debía convertirse en un patrimonio accesible para todos. Aunque el sueño comenzó a gestarse en 2010 cuando se colocó la primera piedra del Centro Cultural Mexiquense Anáhuac, complejo en el cual se encuentra el teatro, no fue sino hasta 2019 cuando el espacio fue terminado y abierto al público.
Hoy, a más de un lustro de su apertura, el recinto ha albergado conciertos, presentaciones escénicas, obras teatrales, congresos, eventos académicos y actividades culturales que acercan las bellas artes a miles de mexicanos y ha logrado convertirse en uno de los mejores escenarios culturales del país.
Además, el impacto de esta iniciativa trasciende el recinto mismo, pues al fortalecer el acceso al arte en el Estado de México, Fundación Gigante contribuye a democratizar la cultura y ampliar las posibilidades de desarrollo de miles de personas que encuentran en este espacio una oportunidad para descubrir nuevas expresiones artísticas, desarrollar sensibilidad estética, fortalecer su formación integral y crear comunidad.
Esta inversión refleja una visión de responsabilidad social que entiende que el bienestar colectivo también se trata de construir infraestructura cultural y dejar un patrimonio que continuará generando valor durante generaciones. Asimismo, esta contribución se suma a otras de las múltiples acciones impulsadas por la fundación para promover el arte, como es el caso de implementación de becas a estudiantes destacados del Conservatorio Nacional de Música, todo lo cual reafirma que la cultura ocupa un lugar estratégico dentro de su modelo de responsabilidad social.
El arte como legado de transformación
Las inversiones culturales suelen producir resultados que no siempre pueden medirse únicamente mediante indicadores financieros o el número de asistentes a un recinto. Su verdadero impacto aparece con el paso del tiempo, cuando las comunidades fortalecen su identidad, amplían sus oportunidades de aprendizaje y encuentran nuevos espacios para convivir, crear y desarrollarse.
El caso de Fundación Gigante demuestra que apostar por el arte y la cultura también es una forma de construir bienestar social, pues al impulsar proyectos como la construcción del Teatro Ángel y Tere Losada, un espacio que ha contribuido de manera significativa a ampliar el acceso al arte en el Estado de México, la organización confirma que cuando una empresa decide invertir en el arte, en realidad está invirtiendo en personas más creativas, comunidades más unidas y un futuro con mayor bienestar para todos.