La equidad de género comienza por padres que se hacen responsables y empresas que fomentan permisos de paternidad.

Cuando una pareja decide tener hijos, la sociedad recarga el peso de la responsabilidad con las madres, quienes tradicionalmente han sido las que deben hacerse cargo — casi en un 95% — de los hijos, mientras que al padre le toca realizar los mínimos cuidados y enfocarse solo en traer comida al hogar.

Vivimos en un mundo donde por cuestiones económicas la norma anterior se ha ido enterrando y las madres de familia se han unido al mundo laboral, sin descuidar las actividades del hogar. Del otro lado de la moneda, los padres además de cumplir con sus obligaciones laborales, también han comenzado a ver paulatinamente cómo contribuir con las tareas domésticas y el cuidado de los hijos. Lamentablemente el camino en ambos casos no ha sido fácil por la visión social.

La inequidad ¿en ambos sentidos?

La mayoría de las veces cuando escuchamos hablar de equidad de género, pensamos en términos como feminismo, empoderamiento y brecha salarial, enfocando solamente con las mujeres, no obstante, los hombres, en su aspecto de papás específicamente, sufren de esta desigualdad y discriminación no solo por parte de las empresas, ¡también a causa de las mujeres! No, no buscamos compadecimiento, sino equilibrar roles que incluso benefician a la mujer. Veamos por qué.

Un ejemplo del fenómeno anterior es la historia que compartió Ashley Miller en el portal Huffington Post, donde relata una ocasión cuando esperaba en la fila del super con una bolsa de pañales y una mujer comenzó hacerle la plática sobre si tenía hijos y quién los cuidaba mientras ella estaba fuera. Al responderle que su esposo estaba cargo, la señora le respondió mientras guiñaba el ojo: “Me gustaría ver como luce eso. Espero todo este bajo control cuando llegues a casa”.

El sarcasmo y actitud con el que esta respuesta venía acompañada provocó un sentimiento de enojo en Ashley pero antes de irse de la fila decidió contestarte lo siguiente a la señora: «¿Sabe? Necesitamos dejar de tachar a los papás como unos ineptos para la paternidad«.

Un gran porcentaje de las mujeres tiende a fomentar la discriminación en la paternidad y a etiquetar a los padres como incapaces para cuidar a los niños, cuando la realidad es una muy distinta. Existen padres que además de trabajar, ayudan a su pareja a llevar a los niños a la escuela, a peinar a sus hijas e incluso disfrazarse de abejitas para apoyar a su hijos en eventos escolares. No, no son la mayoría, cierto… pero los hay, y cada vez más.

¿Y en las empresas?

Tanto madres como padres están en busca del equilibrio laboral y personal, lamentablemente algunas empresas no ofrecen condiciones laborales aptas para encontrar este balance y en la mayoría de los casos uno tiene que enfocarse solo en trabajar y el otro en cuidar a la familia y en el peor de las situaciones, ambos tienen que trabajar para salir adelante. Ese es el paradigma actual.

En México existe un permiso de paternidad de cinco días, y seamos francos, no es suficiente. Un 43% de ellos busca tener flexibilidad horaria y el 16% anhela que se promueva el home office para así poder pasar más tiempo con su familia. No sucede… ni siquiera en las denominadas empresas socialmente responsables.

De acuerdo con Ivonne Vargas Hernández, especialista en Recursos Humanos de Bumeran.com y con base en datos del Centro Internacional Trabajo y Familia,  conforme los hombres se adentran más en su identidad como padres, el aspecto balance vida trabajo se fortalece; aspecto que no pueden perder de vista las organizaciones, porque un colaborador contento y equilibrado se refleja estadísticamente en la disminución del 20% del ausentismo laboral.

Para romper con la inequidad de paternidad y los tabúes, la escritora de Scary Mommy, Wendy Wisner, compartió una carta para su esposo y para todos aquellos padres que cuidan a sus hijos y son responsables, sin pedir nada a cambio.

En ella resalta que aunque su marido no es perfecto del todo, cuando recién nacieron sus hijos, él también se despertó en las madrugadas para atenderlos, además de llevarlos a la escuela, ayudarlos con la tarea y a cumplir con otras actividades.

Sin embargo, Wendy Wisner lamenta que su esposo sea visto como la excepción a comparación de otros padres que no ayudan en lo absoluto y que en los momentos más importantes o de crisis, su ausencia es clara.

Nada de lo anterior debería ser digno de mención. Si los padres trabajan o se quedan en casa deben atender sus deberes de forma adecuada y responsable. Las mujeres no tendrían por qué tomar el papel de padre y madre si cada quién se hiciera cargo de sus obligaciones, y  tampoco deberían poner a un padre en un pedestal por cumplir con sus responsabilidades parentales, escribió, Wendy.

Para ella es increíble que en pleno 2017 las mujeres y las empresas sigan fomentando la desigualdad de género en aspectos como la paternidad y sigan encasillando a los papás como ajenos e inútiles en tareas del hogar.

Existen muchas parejas que están rompiendo el molde y los estereotipos que rodean a la paternidad y la maternidad.

Amo a mi marido, y aprecio por completo el hecho de que él sea un padre totalmente en sintonía con sus hijos y sus necesidades, pero creo que es triste y preocupante que se destaque como una aguja en un pajar.

Existen pocas compañías que están conscientes sobre la importancia de implementar políticas de paternidad que fomenten la igualdad en los hogares, donde tanto padres como madres puedan cumplir de manera adecuada su compromiso con los hijos.

Un ejemplo de ello es la marca Reebok, que apoya a sus colaboradores proporcionándoles un ambiente de flexibilidad y comodidad. La empresa ofrece servicios de guardería dentro de las instalaciones, también les brinda centros de cuidado diurno y campamentos en las vacaciones escolares.

Mientras que Facebook les ofrece cuatro meses de licencia remunerada de paternidad y ayuda económica adicional para que los padres y el nuevo integrante, puedan adaptarse de manera adecuada a esta nueva etapa.

Para quebrar con los tabúes de la paternidad es importante que las empresas también entiendan la importancia de mejorar sus condiciones laborales y de procurar por el bienestar y el equilibrio de sus colaboradores.

Ser padre conlleva una gran responsabilidad y sobretodo hoy en día que el mundo está pasando por una crisis ambiental y social. Quienes deciden ejercer la paternidad tienen en su manos un gran compromiso, que es educar a los que formaran parte de la nueva generación de una forma más consiente y responsable tanto con la naturaleza como con las personas. ¿No es responsabilidad de las empresas impulsarlos?

Acerca del autor

Kenya Giovanini

Comunicóloga en formación por la UTEL. Melómana, cinéfila y amante de la cultura pop. Ha desarrollado contenido para Revista Kuadro y actualmente trabaja como Asistente Editorial en Expokews, donde se encarga de curar el contenido más relevante sobre responsabilidad social, diseñar la síntesis diaria y crear contenido entretenido acerca de estos temas.