No importa que los grupos de presión estén en Washington, los activistas están dejando huella en los municipios.
Por Matthew Creamer.
El próspero Condado de Santa Clara preocupado por la salud, y que alberga el Silicon Valley, ha sido la zona cero para el movimiento anti comida chatarra. En el 2007, el condado imitó a Nueva York y a otras ciudades promulgando una ley que obliga a los restaurantes a señalar las calorías en todos los platillos de su menú.

Un ex abogado de la firma denunció que las prácticas eran parte de una estrategia expansiva de negocios 