- Advertisement -
NoticiasLa lucha contra el cáncer avanza, pero los países pobres siguen rezagados:...

La lucha contra el cáncer avanza, pero los países pobres siguen rezagados: OMS

Banner Economía Circular Banner Economía Circular

Los avances científicos han abierto nuevas posibilidades para prevenir, detectar y tratar distintos tipos de tumores. Sin embargo, la lucha contra el cáncer continúa marcada por una profunda desigualdad entre quienes pueden acceder a servicios de salud oportunos y quienes enfrentan barreras económicas, geográficas y sociales desde el momento del diagnóstico.

Un nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) titulado Informe mundial sobre la situación del cáncer en 2026: el futuro que elegimos juntos advierte que el progreso médico no ha transformado por igual la experiencia de millones de pacientes. Para muchas personas, recibir un diagnóstico sigue implicando consecuencias físicas, emocionales y financieras devastadoras, especialmente en países con sistemas sanitarios limitados o con baja cobertura de atención oncológica.

Hallazgos que revelan una crisis global de salud

La OMS estima que una de cada cinco personas desarrollará cáncer a lo largo de su vida y que la enfermedad afectará al 92% de la población, ya sea por un diagnóstico propio o por el de un familiar cercano. Cada año se registran alrededor de 20.6 millones de nuevos casos y 10 millones de muertes por esta causa, cifras que podrían aumentar hasta casi 35 millones de casos anuales en 2050.

El informe sobre la situación mundial del cáncer identifica desigualdades persistentes y crecientes en el acceso a la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y los cuidados posteriores. Aunque la mayoría de los países ya cuenta con planes nacionales de acción, su implementación sigue siendo desigual y depende, en gran medida, de la capacidad financiera, institucional y técnica de cada sistema de salud.

Para el Dr. Andre Ilbawi, jefe del equipo de control del cáncer de la OMS, la narrativa internacional ha puesto el foco en nuevos tratamientos y tecnologías, pero ha dejado fuera una parte esencial del problema: la distancia entre el conocimiento científico disponible y la posibilidad real de que las personas reciban atención. La lucha contra el cáncer no puede medirse únicamente por los avances de laboratorio, sino por el impacto que estos tienen en la vida cotidiana de las poblaciones.

lucha contra el cáncer

La lucha contra el cáncer evidencia brechas de tratamiento y supervivencia

Las diferencias entre países de ingresos altos y bajos son especialmente visibles en la esperanza de vida de los pacientes. En las naciones más ricas, cerca del 85% de las personas diagnosticadas con cáncer de mama o cáncer infantil sobreviven al menos cinco años. En los países más pobres, esa proporción cae por debajo del 30%, una brecha que refleja fallas acumuladas en detección temprana, infraestructura, disponibilidad de medicamentos y seguimiento clínico.

El acceso a tratamientos esenciales también revela la dimensión de la desigualdad. En los países de ingresos bajos y medios-bajos, solo entre el 9% y el 54% de los 20 medicamentos oncológicos prioritarios identificados por la OMS están disponibles. En contraste, los países de ingresos altos cuentan con entre el 68% y el 94% de esos fármacos. Además, 23 países carecen por completo de instalaciones de radioterapia, un servicio indispensable para millones de pacientes.

La situación es particularmente grave en África subsahariana, donde las tasas de diagnóstico son menores que en las regiones más ricas, pero la mortalidad por cáncer es desproporcionadamente alta. Esta realidad confirma que el diagnóstico tardío, la falta de personal especializado y los costos de atención pueden convertir una enfermedad tratable en una sentencia de muerte. Dos tercios de los países tampoco incluyen el cáncer dentro de sus planes de cobertura sanitaria universal, mientras que en algunos contextos hasta el 90% de los pacientes abandona el tratamiento debido a su costo.

Gobiernos y sistemas de salud, actores clave para enfrentar el problema

Los especialistas de la OMS han solicitado a los gobiernos y a la comunidad internacional “valorar la atención tanto como la cura”. Esto implica financiar de manera integral los servicios oncológicos, desde la prevención y la vacunación hasta el diagnóstico, el tratamiento, los cuidados paliativos y el acompañamiento a pacientes y familias. La atención del cáncer no puede depender de la capacidad de pago de una persona ni de la ubicación geográfica de su comunidad.

La encuesta mundial realizada a pacientes y familiares muestra que el cáncer suele desencadenar dificultades económicas, problemas de salud mental y una carga considerable para quienes cuidan a las personas enfermas. Abigail Simon-Hart, sobreviviente de cáncer de mama y defensora de pacientes en Nigeria, ha documentado casos de familias obligadas a elegir entre pagar el tratamiento o mantener a sus hijos en la escuela. También ha alertado sobre el estigma que puede llevar a algunas mujeres a rechazar intervenciones que podrían salvarles la vida.

lucha contra el cáncer

Frente a este escenario, la lucha contra el cáncer requiere políticas públicas sostenidas, presupuestos suficientes y sistemas de salud capaces de llegar a las poblaciones más vulnerables. También exige que los gobiernos impulsen campañas de prevención, fortalezcan la atención primaria, reduzcan el consumo de tabaco y alcohol, atiendan infecciones asociadas con algunos tipos de cáncer y promuevan hábitos saludables. La OMS recuerda que cuatro de cada diez nuevos casos están vinculados con factores de riesgo que ya pueden prevenirse o controlarse.

Una respuesta equitativa es indispensable

La lucha contra esta enfermedad ha conseguido avances importantes, como una ruta creíble hacia la eliminación del cáncer cervicouterino y una reducción en el consumo de tabaco en distintos países. No obstante, estos progresos serán insuficientes si continúan coexistiendo con sistemas de salud que dejan sin diagnóstico, medicamentos o radioterapia a millones de personas.

Para el sector público, las empresas y las organizaciones comprometidas con la responsabilidad social, el desafío consiste en reconocer que la lucha contra el cáncer también es una cuestión de equidad, bienestar y desarrollo. Garantizar atención oportuna y digna no solo puede salvar vidas: también evita que el diagnóstico profundice la pobreza, interrumpa trayectorias educativas y laborales, y aumente las desigualdades que ya afectan a las comunidades más vulnerables.

PLATIQUEMOS EN REDES SOCIALES

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

Lo más reciente

DEBES LEER

TE PUEDE INTERESAR