Barbie va en contra de los estereotipos de género. ¡Echa ojo!

¿Qué tiene que ver la responsabilidad social de Barbie con mandar a las niñas a volar? Te contamos eso y más.

Mattel es una empresa líder mundial de entretenimiento infantil, se especializa en el diseño y producción de juguetes, así como de productos de consumo de calidad. Crea artículos y experiencias innovadoras que inspiran, entretienen y ayudan a desarrollar capacidades a través del juego.

Sesenta millones de Barbie se venden cada año.

Mattel ha crecido inmensamente desde que la primera muñeca llegó a las tiendas en 1959.

Rubia perfecta, maquillaje intacto y proporciones corporales poco realistas. Estas características han llevado a la marca a ser blanco de críticas por parte de mujeres defensoras, ellas condenan a la muñeca por establecer expectativas poco realistas y perjudiciales para las niñas.

Por qué importa la responsabilidad social de Barbie

A través el tiempo, Mattel ha intentado ampliar la imagen de su marca Barbie, pasando de la joven en traje de baño con proporciones casi inhumanas a una más inclusiva: muñecas e iniciativas que promueven una imagen diversa de belleza y fuerza.

En los últimos años, la marca ha notado el importante papel que pueden llegar a desempeñar las muñecas Barbie para garantizar que las jóvenes reconozcan todo su potencial, y ha intentado dejar atrás los estereotipos peligrosos de los que alguna vez fueron acusados.

La responsabilidad social de Barbie y ESA

Barbie y la Agencia Espacial Europea (ESA) se han asociado para inspirar a las niñas a convertirse en la próxima generación de astronautas, ingenieras y científicas espaciales.

Todo es parte de la responsabilidad social de Barbie.

Coincidiendo con el quincuagésimo aniversario del aterrizaje lunar del Apolo 11 —un evento que colocó a dos hombres en el satélite natural de la Tierra—, la directora de marketing de Barbie en Europa, Isabel Ferrer, dijo que es el momento perfecto para resaltar cuántas mujeres y hombres son ahora astronautas:

«Nos dimos cuenta que sólo había una mujer astronauta activa en Europa», dijo Ferrer.

“El hecho de que ahora, cincuenta años después del aterrizaje, sólo el 15% de los astronautas activos sean mujeres, y que ninguna mujer ha aterrizado en la luna, muestra que hay un problema de género que se origina en la infancia.”

«Nos estamos reconectando con la sociedad», explicó, «Hemos cambiado muchas cosas. Entramos en la diversidad corporal y ahora nuestro trabajo de modelo de roles está ayudando a cambiar la percepción de la marca. La colaboración con la ESA es una buena forma de mejorar nuestra percepción, y que la gente entienda que Barbie es una muñeca que puede ayudar a muchas niñas«.

Como parte de la responsabilidad social de Barbie, la marca ha creado una muñeca única a semejanza de Samantha Cristoforetti, la única mujer astronauta activa en Europa.

Como parte de la responsabilidad social de Barbie, la marca ha creado una muñeca única a semejanza de Samantha Cristoforetti, la única mujer astronauta activa en Europa.

Junto a Samantha Cristoforetti, su colección «Sheroes» presenta a mujeres de todos los ámbitos de la vida, incluidas la activista y supermodelo Adwoa Aboah, la tenista profesional Naomi Osaka y Gülse Birsel, guionista y columnista de Turquía.

La marca también encargó un informe para evaluar las actitudes y el conocimiento de los padres sobre temas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM).

Con ello descubrió que los padres carecían de conocimientos sobre el espacio y carreras relacionadas con STEM para sus hijas. Barbie abordó el problema publicando un conjunto de consejos sobre STEM para padres y cuidadores que fueron escritos junto con la Dra. Elizabeth Kilbey, consultora psicóloga clínica que trabaja con niños jóvenes y familias.

Acabar con la brecha en los sueños es parte de la responsabilidad social de Barbie

La asociación de Barbie con la ESA es parte del Proyecto Barbie Dream Gap, una iniciativa que espera ayude a eliminar su imagen de la vieja escuela y a conectarse mejor con su mercado y parte de la responsabilidad social de Barbie.

El Proyecto Dream Gap es una iniciativa global continua que tiene como objetivo brindarles a las niñas los recursos y el apoyo que necesitan para creer que pueden ser cualquier lo que deseen.

La responsabilidad social de Barbie  – Un estudio sobre los sueños de las niñas

Una investigación realizada en la Universidad de Nueva York, Illinois y Princeton identificó que entre los cinco y seis años de edad, las niñas tienen menos probabilidades que los niños de ver su propio género como inteligente, y así comienzan a perder confianza en sus propias habilidades.

Desarrollan una autoestima limitante y dejan de creer que su género puede hacer o ser cualquier cosa.

Las creencias autolimitadas que crean estos estereotipos pueden hacer que esta bola de nieve afecte la trayectoria de una niña y las futuras opciones de profesión. Incluso pueden desalentar a las mujeres a seguir carreras.

Esto se denomina como «brecha en el sueño».

La iniciativa mundial tiene como objetivo brindarles a las niñas los recursos y el apoyo que necesitan para que estén seguras que pueden ser y hacer todo lo que anhelan.

Por qué importa la responsabilidad social de Barbie

Las investigaciones muestran que a temprana edad las niñas aprenden estereotipos culturales. Estos sugieren que las mujeres no son tan inteligentes como los hombres.

Como parte de la responsabilidad social de Barbie, la marca ha creado una muñeca única a semejanza de Samantha Cristoforetti, la única mujer astronauta activa en Europa.

Es necesario hacer todo esto para que las cosas cambien:

  • Exponer a las niñas a modelos de roles positivos

Al mostrarles modelos femeninos positivos de todas las edades, historias y viajes de mujeres de todos los ámbitos, ellas comienzan a ampliar un horizonte de oportunidades para sí mismas.

  • Desafiar los estereotipos de género

Limitar la exposición a los medios que refuerzan los estereotipos negativos. Hay que exponer a las niñas a contenidos que desafíen los estereotipos de género.

  • Cultivar el aprendizaje social y emocional

Cultivar su aprendizaje social y emocional a través de temas como superar desafíos, colaborar con otros, lidiar con emociones negativas, creer en sí mismas, etc.

  • Enfatizar la importancia del trabajo duro

Los estudios sugieren que a todos les va mejor cuando se piensa que el trabajo duro es la clave del éxito. Cuando las niñas creen que pueden ser más inteligentes a través de la dedicación y el trabajo arduo, dedican más tiempo y esfuerzo, eso lleva a un mayor rendimiento.

  • Hacer actividades que fomentan la confianza

Resulta que el éxito se correlaciona tanto con la confianza como con la competencia.

  • Estimular sus imaginaciones

Fomentar el descubrimiento a través de juego abierto y no estructurado que impulse el pensamiento y la innovación.

  • Apoyar sus sueños

Animar activamente a las niñas a perseguir sus sueños. Muéstrales y diles que pueden hacer cualquier cosa.

El proyecto apunta a cerrar la brecha al momento de proporcionar a las niñas recursos y apoyo para que continúen creyendo que pueden ser lo que sueñan.

«Las muñecas rinden homenaje a las mujeres que han roto fronteras», explicó Ferrer.

«En todo el mundo estamos celebrando diferentes mujeres con distintas carreras: los modelos a seguir adecuados inspiran a las niñas»

El Proyecto Dream Gap es una iniciativa para crear conciencia acerca de los estereotipos y prejuicios culturales que crean limitaciones a las niñas, tiene como fin ayudarlas a explotar todo su potencial.

El anuncio «You Can Be Anything», promueve la iniciativa y muestra una alineación de niñas en diferentes escenarios que explican la brecha en el sueño:

A partir de los cinco años, las niñas dejan de creer que pueden ser presidentas, científicas, astronautas, ingenieras, directoras… y la lista continúa.

Pero la responsabilidad social de Barbie se está encargando de que las cosas cambien.

Acerca del autor

Daniela Lazovska