Con este método generan combustibles limpios para atenuar los problemas del cambio climático, ¡entérate!

Los niveles de contaminación se han elevado drásticamente, y con ello, las consecuencias se han vuelto más intensas.

Ahora, podemos ver en nuestro alrededor cientos de desechos en las calles, kilos de plástico que no se reciclan, daños directos en diferentes ecosistemas, así como especies en peligro de extinción; todo a causa de la falta de educación ambiental y del cuidado del medio ambiente.

Tanto empresas como gobiernos han impulsado iniciativas para lograr obtener un cambio, sin embargo todavía queda mucho por hacer.

Asimismo, la sociedad está viendo por el bienestar de nuestro planeta, un ejemplo claro de ello son los especialistas de la Universidad de Stanford, quienes con energía solar, electrodos y agua salada, especialistas desarrollaron un método para generar combustible de hidrógeno, una alternativa a los de carácter fósil.

Ellos están trabajando en una nueva forma de separación del hidrógeno (H) y el gas oxígeno del agua de mar a través de electricidad.

Pudieron lograrlo en laboratorio y con agua salada de la Bahía de San Francisco, y los investigadores pretenden dejar la producción a fabricantes.

Cabe mencionar que el hidrógeno es una opción atractiva para el combustible, ya que no emite dióxido de carbono.

Además, la quema de este elemento produce únicamente agua y debería atenuar los problemas del cambio climático.

En un comunicado lanzado por la institución universitaria, se dice que ese concepto: dividir el agua en hidrógeno y oxígeno con electricidad, llamada electrólisis, es una idea simple y antigua: una fuente de alimentación se conecta a dos electrodos colocados en el líquido.

Según la agencia de noticias, Notimex, «cuando se enciende la alimentación, sale gas de hidrógeno del extremo negativo, llamado cátodo, y el oxígeno respirable emerge en el extremo positivo, el ánodo. Los científicos descubrieron que si cubrían este último con cargas negativas, las capas repelen el cloruro y reducen la descomposición del metal subyacente».

Durante la electrólisis, reportaron que el sulfuro de níquel se convierte en una capa cargada negativamente que protege el ánodo. Al igual que los extremos negativos de dos imanes se empujan uno contra el otro, la capa cargada negativamente repele el cloruro y evita que alcance el metal del núcleo.

Sin el revestimiento con carga negativa, el ánodo únicamente funciona durante 12 horas en agua de mar, explicó Michael Kenney, uno de los integrantes del equipo de investigación.

Estudios anteriores que intentaron dividir el agua de mar para el combustible de hidrógeno, habían logrado cantidades bajas de corriente eléctrica, porque la corrosión se produce en corrientes altas.

Combustible limpio en México

Alumnas del Instituto Politénico Nacional (IPN) lograron un prototipo compuesto por un purificador y un electrolizador para aprovechar los efluentes de aguas negras y ríos contaminados y así producir combustible limpio.

Se trata de un proyecto llamado Gimfi que significa en otomí “agua sucia”, tiene un filtro con capas de algodón, arena, carbón, mármol, grava y tezontle, cuya función es retener sólidos de gran tamaño y partículas orgánicas.

Agua sucia convertida en combustible

Desde que comenzaron ellas buscaban que la generación de hidrógeno fuera  funcional, es decir, que en lugar de almacenarlo sea utilizado para alimentar estufas y hornillas.

“Este tipo de purificadores podrían generar su propio combustible a partir del agua residual, sólo bastaría con recolectar agua sin importar su grado de contaminación”.

Ellas han comentado que la generación de hidrógeno por electrólisis utilizan energía eléctrica pero harán las modificaciones necesarias para que su proyecto utilice una celda solar y su proyecto, Gimfi sea un prototipo sustentable y de bajo costo.

El líquido que se obtiene en el proceso tiene más minerales que el agua potable al ser un residuo de efluente. Se trata de un proceso benéfico para la electrólisis que hacen las alumnas para producir hidrógeno toda vez que aumenta su conductividad.

Las jóvenes desarrollaron su prototipo durante tres años, entre estudios de agua contaminada y diversos análisis de los materiales para el filtro, lo que permitió establecer el orden y la cantidad ideal de los sustratos.

Acerca del autor

Janneth Del Real

Licenciada en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién. Ha trabajado en el periódico Mas por Más, revista SuperMujer, Pulso Pyme, Linio y en el Periódico AM de Querétaro. Actualmente desarrolla contenidos para Expoknews.

Mujer positiva que siempre busca el para qué de las cosas.