Las pequeñas y medianas empresas (pymes) están mejorando su desempeño ambiental, pero todavía enfrentan dificultades para convertir esos avances en reducciones concretas de emisiones. Una encuesta del Carbon Disclosure Project (CDP), realizada a casi 11,000 empresas, reveló que más del 95% de las organizaciones que divulgaron información reportaron avances en al menos un indicador ambiental clave. Sin embargo, solo una minoría cuenta con objetivos específicos para reducir su huella de carbono.
La brecha es relevante por el peso que tienen estas empresas en la economía global: representan alrededor del 90% de las compañías y el 60% de las emisiones comerciales. Por ello, impulsar la sostenibilidad de pymes es fundamental para acelerar la transición hacia una economía con cero emisiones netas. El reto consiste en pasar de la identificación de riesgos y la planificación a medidas concretas, en un proceso que también requiere el compromiso de compradores, instituciones financieras y responsables políticos.
Sostenibilidad de pymes: avances ambientales frente a la acción climática
De acuerdo con edie, los resultados del CDP muestran que las pequeñas y medianas empresas están sentando las bases para mejorar su gestión ambiental. Casi el 40% de las organizaciones encuestadas afirmó haber cumplido con todos o casi todos los indicadores básicos evaluados. Este dato refleja avances en la incorporación de prácticas ambientales, aunque el cumplimiento de estos indicadores no necesariamente se traduce en una estrategia climática completa.
La diferencia se hace evidente al observar las medidas de reducción de emisiones: solo el 20% de las pymes afirmó tener objetivos para disminuirlas y poco menos de un tercio señaló haber implementado acciones con ese propósito. Esto significa que, pese a los avances generales, establecer metas climáticas y llevarlas a la práctica sigue siendo un desafío para una parte importante del sector.
Para CDP, el progreso observado indica que muchas empresas están fortaleciendo las bases para actuar. El siguiente paso es convertir esa preparación en objetivos definidos e iniciativas que permitan reducir sus impactos ambientales de manera efectiva.

Alcance 3: ¿por qué medir las emisiones de la cadena de suministro es tan difícil?
Una de las principales barreras para avanzar en la descarbonización se encuentra en las emisiones indirectas de la cadena de valor, conocidas como Alcance 3. Su medición depende, en buena medida, de información sobre proveedores y otras actividades vinculadas con el negocio, lo que puede dificultar que las pymes calculen su impacto total y establezcan prioridades de reducción.
Una investigación reciente sobre el desempeño ambiental de pequeñas empresas encontró que el 42% de las pymes analizadas no logró medir las emisiones de su cadena de suministro dentro de los plazos establecidos. Esta limitación dificulta conocer dónde se concentran los impactos y qué acciones podrían contribuir a reducirlos.
El problema también involucra a las empresas de mayor tamaño que contratan a estos proveedores. Cuando las compañías establecen requisitos climáticos para sus cadenas de suministro, necesitan considerar las capacidades de las pymes para recopilar información y ejecutar cambios. El intercambio de datos y el acompañamiento pueden facilitar el proceso, especialmente cuando existen objetivos compartidos.
España, Francia y Suecia lideran el progreso ambiental de las pymes
El desempeño ambiental varía entre países y sectores económicos. De acuerdo con el CDP, España, Francia y Suecia registraron los mayores avances entre los países evaluados, mientras que las pymes de Estados Unidos y Singapur presentaron los resultados más débiles.
Las diferencias también aparecen por actividad económica. Las empresas de manufactura, materiales, transporte y generación de energía mostraron el mayor progreso en relación con los indicadores básicos del CDP. En contraste, las pymes de comercio minorista y servicios obtuvieron, en general, resultados inferiores en los indicadores analizados.
Estos datos permiten identificar dónde se observan mayores avances, aunque no explican por sí solos las causas de las diferencias. También subrayan la importancia de considerar las características de cada sector al diseñar estrategias de apoyo, en lugar de asumir que todas las empresas parten de las mismas condiciones para medir y reducir sus emisiones.
Planes de transición y financiación: claves para acelerar la reducción de emisiones
La planificación climática continúa siendo una asignatura pendiente. Según el CDP, solo el 15% de las pymes cuenta actualmente con un plan de transición, aunque casi la mitad espera tenerlo en marcha durante los próximos dos años. Estos planes pueden ayudar a definir objetivos y organizar las acciones necesarias para avanzar, pero su implementación requiere recursos y condiciones que permitan llevarlos a cabo.
Simon Fischweicher, director de éxito del cliente del CDP, señaló que las pymes son indispensables para avanzar hacia una economía con cero emisiones netas y un impacto ambiental positivo. También advirtió que comprender los riesgos ambientales, fortalecer la gobernanza y prepararse para la transición no basta para reducir las emisiones: es necesario invertir en iniciativas concretas e integrar la acción climática en las operaciones.

La financiación puede ser un factor decisivo. Un estudio previo del CDP, realizado con el apoyo de HSBC, encontró que los proveedores tenían un 52% más de probabilidades de reducir sus emisiones anuales cuando los compradores ofrecían incentivos financieros, en comparación con aquellos que recibían únicamente capacitación. El resultado apunta a la importancia de combinar el desarrollo de capacidades con estímulos económicos que faciliten la implementación de medidas ambientales.
En este contexto, compradores, instituciones financieras y responsables políticos pueden contribuir mediante el acceso a financiación, incentivos y apoyo práctico. Estas herramientas ayudarían a las pymes a responder a las exigencias ambientales de sus cadenas de valor y a fortalecer su resiliencia y competitividad durante la transición.
El reto es convertir la preparación en resultados medibles
Los resultados del CDP muestran que las pymes están avanzando en la gestión ambiental, pero la reducción de emisiones todavía no acompaña ese progreso al mismo ritmo. La falta de objetivos climáticos, las dificultades para medir el Alcance 3 y la limitada adopción de planes de transición revelan que establecer las bases es apenas el comienzo de un proceso más amplio.
Acelerar la sostenibilidad de pymes exige que sus esfuerzos se acompañen de condiciones que hagan viable la acción climática. Los grandes compradores pueden impulsar cambios mediante incentivos; las instituciones financieras, facilitar recursos, y los responsables políticos, promover mecanismos de apoyo. La transición dependerá, en buena medida, de que estas empresas puedan convertir sus compromisos en reducciones verificables, con beneficios tanto para su competitividad como para los objetivos climáticos globales.











