Volkswagen de México y Fundación Juconi celebran un año de compromiso con la infancia migrante a través de “El Bunko”

0

Durante el primer trimestre de 2025, el Instituto Nacional de Migración (INM) canalizó a 9,920 niñas, niños y adolescentes migrantes. Estas cifras reflejan el constante crecimiento de la movilidad infantil en el país y la urgencia de brindar espacios seguros que garanticen su desarrollo integral.

Las niñas y los niños en situación de migración enfrentan desafíos específicos, como la interrupción en su educación, la pérdida de redes familiares y la ausencia de espacios que fomenten el juego, la lectura y la expresión emocional. Frente a este contexto, las alianzas entre el sector empresarial, la sociedad civil y las instituciones públicas representan una estrategia fundamental para crear entornos protectores y educativos, que contribuyan a la reconstrucción de la infancia y al fortalecimiento de la resiliencia infantil.

Con esta visión, Volkswagen de México, en alianza con Fundación Juconi México A.C. y Fondo Unido IAP, inauguró en 2024 la Ludoteca-Biblioteca “El Bunko” en el Centro de Atención Familiar de Juconi, en Puebla. El nombre del espacio surge de la combinación de dos conceptos fundamentales: ludoteca, entendida como un entorno que promueve el juego como herramienta de aprendizaje y desarrollo emocional; y bunko, término japonés que significa “colección de libros”. Esta fusión representa el espíritu del lugar: un espacio seguro donde el juego y la lectura se integran para fomentar la creatividad, la imaginación y el bienestar de niñas y niños en situación de movilidad.

A un año de su apertura, El Bunko se ha consolidado como un espacio seguro para niñas y niños en situación de vulnerabilidad, donde el juego, la lectura y la empatía se convierten en herramientas de transformación. Desde su inauguración, este proyecto ha ofrecido actividades diseñadas para fortalecer la autoestima, estimular la imaginación y fomentar la convivencia a través de la lectura, el arte y el juego libre

compromiso con la infancia migrante

A la fecha El Bunko ha abierto sus puertas a 778 menores, de los cuales 618 son niñas y niños migrantes que encontraron en este espacio un entorno seguro para expresarse, compartir y aprender. Gracias al acompañamiento de especialistas, las y los participantes han desarrollado habilidades socioemocionales que contribuyen a su integración, resiliencia y sentido de pertenencia. También se han realizado diversas dinámicas, talleres y sesiones de lectura a través de la mediación lectora, contando con la participación de familias, voluntarios y aliados estratégicos.

El compromiso de Volkswagen de México con la educación y la inclusión social se reafirma a través de iniciativas como El Bunko, un programa que contribuye al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular en los ámbitos de educación de calidad, reducción de las desigualdades y alianzas estratégicas para el desarrollo. Esta acción forma parte de la estrategia de Responsabilidad Social Corporativa “Por Amor a México”, la cual impulsa proyectos educativos, promueve la equidad y fortalece el desarrollo de comunidades más justas e inclusivas.

A través de alianzas sólidas con organizaciones comprometidas como Juconi y Fondo Unido IAP, la armadora demuestra que el cambio es posible cuando los valores corporativos se traducen en acciones concretas.

10 problemas del mundo que impactan más a mujeres y niñas

0

Hablar de desigualdad no es solo hablar de brechas económicas, sino de sistemas completos que colocan a mujeres y niñas en una posición de desventaja estructural. En distintos contextos culturales, políticos y económicos, existen patrones que se repiten: menos oportunidades, mayor exposición a la violencia y una carga desproporcionada de responsabilidades invisibles. Estos factores no operan de manera aislada, sino que se refuerzan entre sí.

Analizar los problemas del mundo que impactan más a mujeres implica ir más allá de los síntomas y observar las raíces profundas de la desigualdad. Muchas de estas problemáticas están normalizadas, otras se minimizan, y algunas incluso se justifican bajo tradiciones o dinámicas económicas. Sin embargo, todas tienen consecuencias reales y duraderas sobre la autonomía, la salud y el desarrollo de mujeres y niñas en todo el mundo.

10 problemas del mundo que impactan más a mujeres y niñas

1. Violencia de género normalizada

La violencia de género sigue siendo uno de los problemas más extendidos y persistentes que afectan a mujeres y niñas en todo el mundo. Se manifiesta en el ámbito familiar, laboral, comunitario y digital, y muchas veces está profundamente normalizada por normas sociales que la minimizan o justifican. Esta normalización provoca que la violencia no siempre sea identificada como tal, lo que dificulta su prevención y erradicación.

Además, los sistemas de justicia y protección suelen ser insuficientes o poco sensibles a las experiencias de las mujeres. La falta de acceso a mecanismos de denuncia seguros y efectivos refuerza el silencio y la impunidad. Como resultado, la violencia se reproduce como una forma estructural de control que limita la autonomía, la seguridad y el bienestar de mujeres y niñas desde edades tempranas.

problemas del mundo que impactan más a mujeres

2. Acceso desigual a la educación

El acceso a la educación continúa siendo uno de los problemas del mundo que impactan más a mujeres y niñas, especialmente en contextos de pobreza o desigualdad social. Factores como normas culturales, estereotipos de género y expectativas sobre los roles femeninos siguen influyendo en la permanencia escolar de las niñas. La educación de las mujeres suele considerarse prescindible frente a otras prioridades familiares.

Cuando una niña abandona la escuela, sus oportunidades futuras se reducen de manera significativa. La falta de educación limita el acceso a empleos dignos, a información sobre salud y derechos, y a espacios de participación social. Este problema no solo afecta a las mujeres de forma individual, sino que perpetúa ciclos de desigualdad que impactan a comunidades enteras.

3. Trabajo no remunerado y carga desproporcionada de cuidados

Las mujeres asumen la mayor parte del trabajo doméstico y de cuidados en prácticamente todas las sociedades. Cuidar a personas enfermas, niñas, niños o adultos mayores suele considerarse una responsabilidad femenina, aun cuando este trabajo es esencial para el funcionamiento de la economía y la vida social. Sin embargo, rara vez es reconocido o valorado.

Esta carga limita el tiempo y la energía que las mujeres pueden dedicar a su desarrollo personal, educativo o profesional. Además, refuerza la dependencia económica y reduce su participación en espacios de toma de decisiones. El trabajo no remunerado se convierte así en uno de los problemas del mundo que impactan más a mujeres, aunque permanezca invisible en muchas políticas públicas.

problemas del mundo que impactan más a mujeres

4. Brecha económica y precariedad laboral

Las desigualdades económicas afectan de forma desproporcionada a mujeres y niñas, especialmente a lo largo de su vida laboral. Las mujeres suelen concentrarse en sectores peor remunerados, con menos estabilidad y menor protección social. Incluso cuando tienen empleo, enfrentan mayores dificultades para acceder a puestos de liderazgo o toma de decisiones.

La precariedad laboral limita la autonomía financiera y aumenta la vulnerabilidad frente a la violencia y la exclusión social. Sin ingresos propios o con condiciones laborales inestables, muchas mujeres ven restringida su capacidad de elegir sobre su futuro. Este contexto refuerza desigualdades estructurales que se transmiten de una generación a otra.

5. Acceso limitado a servicios de salud

El acceso a servicios de salud adecuados sigue siendo uno de los problemas del mundo que impactan más a mujeres y niñas. Las necesidades específicas relacionadas con la salud sexual, reproductiva y mental no siempre son atendidas de manera oportuna o con enfoque de derechos. Esto se agrava en contextos de pobreza, crisis o sistemas de salud debilitados.

Además, las mujeres suelen enfrentar barreras adicionales como estigmas, falta de información o decisiones tomadas por terceros sobre su propio cuerpo. La ausencia de atención integral afecta su calidad de vida y su capacidad de participar plenamente en la sociedad. Garantizar el acceso a la salud es clave para reducir desigualdades estructurales de género.

problemas del mundo que impactan más a mujeres

6. Matrimonio infantil y uniones tempranas

El matrimonio infantil sigue siendo una práctica que afecta de manera desproporcionada a niñas y adolescentes, limitando su desarrollo integral desde edades tempranas. Estas uniones suelen estar vinculadas a normas culturales, pobreza y falta de oportunidades educativas, lo que coloca a las niñas en situaciones de dependencia y vulnerabilidad. Con frecuencia, se presentan como soluciones económicas o sociales, invisibilizando sus consecuencias.

Las niñas que se casan tempranamente enfrentan mayores riesgos para su salud, menor acceso a la educación y una reducción drástica de sus oportunidades futuras. Además, suelen quedar atrapadas en relaciones desiguales de poder que dificultan su autonomía. Este problema perpetúa ciclos de desigualdad que afectan no solo a las niñas, sino también al desarrollo de sus comunidades.

7. Falta de representación y participación en la toma de decisiones

La escasa participación de mujeres en espacios de poder político, económico y social sigue siendo uno de los problemas del mundo que impactan más a mujeres. A pesar de los avances normativos, las decisiones clave continúan siendo tomadas mayoritariamente por hombres, lo que limita la inclusión de perspectivas diversas en políticas y estrategias públicas y privadas.

Esta falta de representación tiene consecuencias directas en la formulación de leyes, programas y presupuestos que afectan la vida de mujeres y niñas. Cuando sus voces no están presentes, sus necesidades tienden a quedar relegadas. Fortalecer la participación femenina es esencial para construir sociedades más justas e inclusivas.

8. Discriminación interseccional y exclusión social

Las mujeres no viven la desigualdad de género de manera uniforme. Factores como la etnicidad, la discapacidad, la edad, la orientación sexual o el contexto migratorio profundizan las barreras que enfrentan muchas mujeres y niñas. Esta discriminación interseccional genera múltiples capas de exclusión que rara vez son abordadas de forma integral.

La falta de políticas inclusivas y de enfoques diferenciados deja a muchas mujeres fuera de los sistemas de protección y oportunidades. Como resultado, se refuerzan desigualdades estructurales que limitan su acceso a derechos básicos. Reconocer estas intersecciones es clave para comprender la complejidad de los problemas del mundo que impactan más a mujeres.

9. Acceso desigual a la tecnología y brecha digital

La brecha digital afecta de manera particular a mujeres y niñas, limitando su acceso a información, educación y oportunidades económicas. En muchos contextos, el uso de tecnología sigue estando condicionado por estereotipos de género, restricciones culturales o falta de recursos. Esto reduce la participación femenina en sectores clave para el desarrollo futuro.

La exclusión digital también impacta la capacidad de las mujeres para ejercer otros derechos, como el acceso a servicios, redes de apoyo o espacios de denuncia. Sin una inclusión tecnológica con perspectiva de género, las desigualdades existentes se profundizan. Este es uno de los problemas del mundo que impactan más a mujeres en un entorno cada vez más digitalizado.

problemas del mundo que impactan más a mujeres

10. Crisis climática y vulnerabilidad de género

La crisis climática no es neutral al género y afecta de forma desproporcionada a mujeres y niñas, especialmente en comunidades vulnerables. La dependencia de recursos naturales, la pobreza y la desigual distribución de responsabilidades aumentan su exposición a riesgos ambientales y sociales. Sin embargo, estas desigualdades suelen pasar desapercibidas en las estrategias climáticas.

Además, las mujeres suelen quedar excluidas de los espacios donde se toman decisiones sobre adaptación y mitigación climática. Esto limita la efectividad de las respuestas frente a la crisis y perpetúa la desigualdad. Integrar la perspectiva de género en la acción climática es fundamental para enfrentar uno de los problemas del mundo que impactan más a mujeres y niñas.

Desigualdades que se refuerzan entre sí

Las desigualdades que enfrentan mujeres y niñas rara vez operan de forma aislada. Por el contrario, suelen superponerse y amplificarse entre sí, creando entornos donde la exclusión se vuelve estructural y persistente. La pobreza, la falta de acceso a la educación, la violencia y la discriminación de género se combinan de maneras que limitan profundamente las oportunidades de millones de mujeres, reforzando muchos de los problemas del mundo que impactan más a mujeres.

Cuando una mujer pertenece además a un grupo históricamente marginado —por su origen étnico, condición migratoria, discapacidad o ubicación geográfica— las barreras se multiplican. Estas intersecciones hacen que el acceso a derechos básicos, como la salud, el trabajo digno o la justicia, sea más limitado. En estos contextos, las políticas públicas generalistas suelen ser insuficientes para atender realidades complejas.

problemas del mundo que impactan más a mujeres

Entender cómo estas desigualdades se refuerzan entre sí es clave para abordar de manera integral los problemas del mundo que impactan más a mujeres. Sin una mirada que reconozca estas conexiones, las soluciones tienden a ser parciales y poco efectivas. Avanzar hacia la equidad implica reconocer la raíz estructural de estas desigualdades y diseñar respuestas que no fragmenten la experiencia de las mujeres, sino que la comprendan en toda su complejidad.

Visibilizar para transformar

Reconocer estos problemas no es un ejercicio retórico, sino una acción política. Mientras las desigualdades que afectan a mujeres y niñas sigan normalizadas, será imposible construir sociedades más justas y sostenibles.

Hablar de los problemas del mundo que impactan más a mujeres es incomodar, pero también abrir la puerta a cambios profundos. La visibilidad es una forma de resistencia.

El reto no es solo identificar los problemas, sino actuar sobre sus causas. Esto exige responsabilidad colectiva, políticas públicas con enfoque de género y una revisión crítica de los modelos económicos y sociales actuales.

Solo cuando las desigualdades dejen de verse como inevitables y comiencen a tratarse como fallas estructurales, será posible avanzar hacia un mundo donde mujeres y niñas vivan con dignidad, autonomía y justicia.

¿Funciona la siembra de nubes contra la contaminación del aire?

0

En los últimos años, la crisis de contaminación atmosférica en grandes ciudades ha llevado a los gobiernos a explorar soluciones cada vez más sofisticadas —y polémicas— para mitigar sus efectos. Entre ellas, la siembra de nubes ha reaparecido como una alternativa tecnológica que promete inducir lluvias artificiales capaces de “limpiar” el aire en episodios críticos de smog, especialmente en contextos urbanos con severos problemas de calidad del aire.

El caso reciente de Nueva Delhi, donde autoridades locales recurrieron a esta técnica durante uno de los picos más graves de contaminación, reabrió el debate sobre la efectividad real de la siembra de nubes como herramienta ambiental. Para quienes trabajan en responsabilidad social, sostenibilidad y políticas públicas, la pregunta es clave: ¿se trata de una medida de emergencia con base científica o de una distracción frente a soluciones estructurales más urgentes?

¿Qué es la siembra de nubes y cómo funciona?

La siembra de nubes es una técnica de modificación climática desarrollada hace casi ocho décadas, cuyo objetivo es aumentar la precipitación a partir de nubes ya existentes. No crea nubes nuevas, sino que introduce partículas específicas que favorecen la condensación del vapor de agua presente en la atmósfera.

Estas partículas, conocidas como núcleos de condensación de nubes, suelen incluir compuestos como yoduro de plata, sal común o sal de roca, dependiendo de la temperatura y características de la nube. Al dispersarse desde aeronaves o dispositivos terrestres, buscan acelerar el proceso natural de formación de gotas de lluvia.

Sin embargo, la técnica depende de condiciones atmosféricas muy específicas. Sin humedad suficiente —generalmente superior al 50 %—, la siembra de nubes no produce precipitación alguna. Este límite físico es central para entender por qué su aplicación como solución a la contaminación es tan controvertida.

En el experimento realizado en Nueva Delhi, por ejemplo, el contenido de humedad era inferior al 15 %. Aun así, los investigadores avanzaron con la prueba para recopilar datos sobre posibles efectos indirectos, como aumentos de humedad o reducciones marginales de partículas contaminantes.

siembra de nubes

¿Puede la siembra de nubes reducir la contaminación del aire?

Los resultados del experimento en Delhi fueron, cuando menos, ambiguos. El Instituto Indio de Tecnología de Kanpur reportó una reducción del 6 al 10 % en partículas contaminantes, aun sin lluvia. No obstante, esta afirmación fue cuestionada por múltiples expertos que señalan la falta de evidencia concluyente.

Investigadores del Instituto Indio de Tecnología de Delhi calificaron la iniciativa como “otro truco” comparable a soluciones tecnológicas fallidas, como las torres de smog. Desde su perspectiva, cualquier mejora observada es menor, temporal y difícil de atribuir directamente a la siembra de nubes.

La científica climática Roxy Mathew Koll subraya que incluso cuando la técnica funciona, su impacto es efímero. En el mejor de los casos, puede generar una llovizna ligera que arrastra partículas durante unas horas, sin modificar las condiciones estructurales que provocan la acumulación de contaminantes.

Sachin Ghude, experto en química atmosférica, añade que para lograr una mejora sostenida en la calidad del aire, ciudades como Delhi necesitarían lluvias casi cada dos días. Dado que la nubosidad invernal ronda apenas el 20 %, sembrar nubes de forma consistente resulta prácticamente inviable.

siembra de nubes

Riesgos, costos y críticas desde la ciencia ambiental

Más allá de su efectividad limitada, la siembra de nubes plantea riesgos ambientales que rara vez se discuten en el debate público. El uso de yoduro de plata, aunque relativamente seguro en pequeñas cantidades, puede resultar tóxico para los ecosistemas acuáticos si se acumula con el tiempo.

Expertas como Thara Prabhakaran advierten que dispersar partículas adicionales en una atmósfera ya saturada de aerosoles y gases contaminantes podría generar interacciones químicas aún no comprendidas. Esto abre interrogantes sobre impactos secundarios no previstos.

También existe el riesgo de provocar precipitaciones excesivas o alterar patrones de lluvia en regiones cercanas al sitio de intervención. Se han documentado casos en los que zonas a sotavento experimentan aumentos inesperados de precipitación, complicando la evaluación de responsabilidades y efectos.

Finalmente, el costo de estos proyectos —millones de rupias en el caso de Delhi— ha generado críticas sobre el uso de recursos públicos en soluciones experimentales frente a la urgencia de políticas de control de emisiones probadas y de largo plazo.

¿Distracción tecnológica o solución real?

Uno de los principales señalamientos de la comunidad científica es que la promoción de la siembra de nubes como respuesta a la contaminación puede generar desinformación. Presentarla como “hito histórico” alimenta la ilusión de que la tecnología puede compensar décadas de emisiones descontroladas.

Este enfoque resulta problemático. Desvía la atención de medidas estructurales como la transición energética, el control del transporte motorizado, la regulación de la construcción y la sustitución de combustibles sólidos en los hogares.

Como recuerda Chandra Venkataraman, la evidencia internacional muestra que las reducciones significativas de contaminación dependen de atacar las fuentes de emisión. El caso de China, donde la sustitución de biomasa redujo drásticamente la exposición a contaminantes, es un ejemplo claro.

La siembra de nubes, en este contexto, puede entenderse solo como una medida de emergencia experimental, nunca como una política ambiental integral ni como sustituto de una gobernanza climática sólida.

siembra de nubes

Límites claros para una técnica controvertida

La experiencia de Nueva Delhi deja una lección relevante para gobiernos, empresas y profesionales de la sostenibilidad: la siembra de nubes no es una solución estructural a la contaminación del aire. Su efectividad es limitada, dependiente de condiciones específicas y, en el mejor de los casos, temporal.

Para quienes trabajan en responsabilidad social y ESG, el debate no debe centrarse en si la tecnología es innovadora, sino en si contribuye realmente al bienestar ambiental y social. Apostar por soluciones de alto impacto mediático pero bajo impacto real puede retrasar acciones urgentes y necesarias.

En última instancia, enfrentar la contaminación atmosférica exige políticas multisectoriales, inversión sostenida y decisiones incómodas sobre modelos de desarrollo. La ciencia es clara: no hay atajos tecnológicos que sustituyan la reducción directa de emisiones y una transformación profunda de los sistemas urbanos y energéticos.

Por qué el silencio corporativo también comunica (y puede dañar la reputación)

0

En un entorno donde la transparencia, la rendición de cuentas y la coherencia son valores cada vez más exigidos a las empresas, comunicar ya no es una opción: es una responsabilidad. Sin embargo, muchas organizaciones siguen creyendo que callar ante una crisis, una controversia social o una expectativa pública es una forma de proteger su reputación y “no echar leña al fuego”.

El problema es que el silencio corporativo nunca es neutro. En la era digital, donde la información circula en tiempo real y las audiencias interpretan activamente las acciones —y omisiones— de las marcas, no decir nada también envía un mensaje. Y ese mensaje, en muchos casos, puede ser más dañino que una respuesta imperfecta pero honesta.

5 formas en las que el silencio corporativo también comunica 

1. El silencio se interpreta como falta de responsabilidad

Cuando una empresa guarda silencio frente a un problema que la involucra directa o indirectamente, muchas audiencias interpretan esa ausencia de respuesta como una evasión de responsabilidades. No aclarar, no explicar y no asumir una postura suele percibirse como una forma de deslindarse del impacto causado.

Desde la óptica de la responsabilidad social, el silencio corporativo contradice principios básicos como la transparencia y la rendición de cuentas. Incluso cuando la empresa está “analizando la situación”, la falta de una comunicación mínima genera desconfianza y abre espacio a narrativas externas difíciles de controlar.

silencio corporativo

2. Refuerza la percepción de indiferencia social

En contextos de crisis sociales, ambientales o laborales, callar puede interpretarse como indiferencia. Las personas no solo esperan que las marcas vendan productos o servicios, sino que comprendan el entorno en el que operan y el impacto que generan.

El silencio corporativo frente a temas sensibles —como derechos humanos, equidad de género o impactos ambientales— puede posicionar a la empresa como desconectada de la realidad social. Esto es especialmente crítico para organizaciones que han construido un discurso de sostenibilidad o propósito.

3. Permite que otros controlen la narrativa

Cuando una empresa no comunica, alguien más lo hace por ella. Medios, activistas, exempleados o usuarios en redes sociales llenan el vacío informativo con interpretaciones, filtraciones o suposiciones que pueden no ser precisas, pero sí muy influyentes.

En este sentido, el silencio corporativo no evita la conversación pública, solo cede el control del relato. Recuperar la confianza después de que una narrativa negativa se consolida suele ser mucho más costoso que comunicar de forma oportuna y estratégica desde el inicio.

silencio corporativo

4. Debilita la coherencia entre discurso y acción

Muchas empresas cuentan con códigos de ética, políticas ESG y compromisos públicos ambiciosos. Sin embargo, cuando enfrentan una situación que pone a prueba esos compromisos y optan por no decir nada, la incoherencia se vuelve evidente.

El silencio corporativo actúa como una grieta entre lo que la empresa dice que es y lo que demuestra ser en la práctica. Para inversionistas, colaboradores y consumidores informados, esta falta de congruencia es una señal de alerta reputacional.

5. Erosiona la confianza a largo plazo

La confianza no se pierde solo por cometer errores, sino por la forma en que se gestionan. Las empresas que comunican de manera clara, aun en escenarios complejos, suelen ser percibidas como más confiables que aquellas que eligen callar.

A largo plazo, el silencio corporativo puede generar una reputación de opacidad, lo que afecta la relación con grupos de interés clave. Una vez que la confianza se erosiona, recuperarla requiere mucho más que campañas de comunicación o mensajes correctivos.

silencio corporativo

El silencio corporativo en la era de la hipertransparencia

Hoy, las empresas operan bajo un escrutinio constante. Redes sociales, periodismo de datos y marcos regulatorios más estrictos han reducido drásticamente los márgenes para “esperar a que pase la tormenta”. El silencio corporativo ya no es invisible: es rastreable, comentado y evaluado.

Además, las nuevas generaciones de consumidores y colaboradores esperan posturas claras. No necesariamente perfección, pero sí honestidad, empatía y disposición al diálogo. En este contexto, callar puede ser interpretado como una estrategia defensiva propia de modelos empresariales del pasado.

Desde una perspectiva estratégica, comunicar no significa reaccionar impulsivamente ni emitir mensajes vacíos. Significa reconocer el contexto, explicar procesos, marcar tiempos y demostrar que la empresa comprende su rol social. Incluso un “estamos investigando y volveremos con información” comunica más que el silencio absoluto.

Comunicar también es una forma de responsabilidad

El silencio corporativo puede parecer, en el corto plazo, una forma de evitar riesgos. Sin embargo, en la práctica, suele amplificarlos. Callar comunica distancia, falta de compromiso y, en algunos casos, desinterés por los impactos generados.

Para las empresas que buscan construir reputaciones sólidas y sostenibles, entender que toda omisión comunica es fundamental. La comunicación responsable no elimina los problemas, pero sí puede contener el daño y fortalecer la credibilidad.

La clave no está en hablar por hablar, sino en hacerlo con propósito, claridad y coherencia. En un entorno donde la reputación se construye tanto con acciones como con palabras, gestionar adecuadamente el silencio corporativo es tan importante como definir qué se dice y cómo se dice.

En última instancia, las empresas que entienden esto no solo protegen su reputación: fortalecen su legitimidad social en un mundo que exige cada vez más coherencia entre lo que se promete y lo que se hace.

Tres voluntariados de Grupo Educación que se convirtieron en ejemplos a seguir

En Grupo Educación creen que la responsabilidad social se construye a partir de acciones que reflejan sus valores y fortalecen el vínculo con las comunidades. A través del voluntariado corporativo, sus colaboradores y colaboradoras participan activamente en iniciativas que generan impacto social y promueven una cultura de solidaridad y compromiso.

Durante 2024, impulsaron distintas acciones de voluntariado enfocadas en el bienestar de la niñez y el fortalecimiento comunitario.

1. Casa Hogar Casa de las Mercedes

En el marco del Día Internacional de la Mujer, 17 colaboradoras y 4 consejeras participaron en actividades recreativas y mensajes de empoderamiento dirigidos a 55 niñas en situación de vulnerabilidad. Además, se realizó una donación en especie con alimentos, productos de limpieza e higiene personal, contribuyendo a cubrir necesidades básicas y apoyar la labor cotidiana de la institución.

2. Brincando por ti

En 2024, 33 colaboradores se sumaron a este voluntariado mediante un reto de brincos de cuerda para recaudar fondos a favor de la Casa Hogar Asilo Primavera. La iniciativa permitió sensibilizar sobre la importancia del esfuerzo colectivo, impactó a 43 niñas y niños y logró recaudar $33,342 pesos destinados a su bienestar.

3. Mochilas con causa

En octubre de 2024, llevaron a cabo este voluntariado en la Casa Hogar Asilo Primavera, donde entregaron mochilas a niñas y niños como apoyo a su desarrollo académico. La jornada incluyó actividades de convivencia que fortalecieron los vínculos emocionales y el sentido de comunidad.

En Grupo Educación están convencidos de que el voluntariado fortalece su cultura organizacional y contribuye a la construcción de entornos más solidarios, justos y comprometidos con el bienestar social.

Mexicanas destacan entre las 100 mejores fundadoras del premio Aurora Tech de inDrive

0

Las mujeres emprendedoras en México se encuentran incursionando cada vez más dentro del ámbito empresarial. Aun así, es bien sabido que la brecha de género persiste y se requieren esfuerzos de apoyo para que las mujeres no solamente emprendan, sino que sus negocios sean sostenibles en el largo plazo.

Conscientes de la urgencia por hacer equipo con las emprendedoras en el ámbito tecnológico, así como la adopción de herramientas digitales que impulsen la educación, crecimiento y desarrollo e estas compañías en México y Latinoamérica, Aurora Tech, el premio global impulsado por inDrive presentó su lista de las 100 fundadoras más prometedoras de 2026. Esta presea tiene por objetivo impulsar a fundadoras tecnológicas de mercados emergentes.

En esta edición del Aurora Tech, 8 mexicanas se posicionaron entre las 100 fundadoras: Anaís Cisneros con Amela, que brinda tutoría personalizada a través de una plataforma tecnológica; Belén Espinosa con Prueba mi Ride, que impulsa la movilidad sostenible; Jazmín Anouna con La floración, que impulsa el trabajo colaborativo en comunidades a través de la IA; Jeanne Solofrizzo con BuscoRoomies, que promueve la vivienda segura a través de programas creados con IA; Karina Schwartzman con Colectivo SEED, que impulsa la construcción sostenible; María Román con Reserva, que desarrolla herramientas de gestión empresarial digital; Patricia Florencia con Pilou, que impulsa la gestión de riqueza con IA, y Regina Paredes Gorostieta Jiménez con Muevetex, que impulsa la movilidad eficiente con tecnología geoespacial.

La edición 2026 del premio registró un récord de 3.400 postulaciones de 127 países, frente a 2,018 candidaturas de 116 países el año pasado. Las solicitudes provinieron principalmente de Nigeria, Kazajistán, Kenia, Colombia, Egipto, Brasil, India, Chile, Pakistán y México, lo que confirma el crecimiento y alcance global de la innovación liderada por mujeres.

Aurora Tech de inDrive

Emprendimientos con enfoque de impacto social

Las fundadoras trabajan en campos muy diversos, desde bienestar y longevidad hasta plataformas médicas digitales y tecnología deportiva, pero todas comparten una misma intención: crear soluciones reales para necesidades cotidianas en sus comunidades. En los países con mayor participación, la IA se ha vuelto una herramienta clave en muchos de estos proyectos, y cada vez más emprendedoras conectan su trabajo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, mostrando una evolución hacia iniciativas con un impacto social más profundo.

En cuanto a capital, en América Latina el monto promedio solicitado por startups en etapa temprana se mantuvo por debajo de USD 1 millón: Colombia reportó alrededor de USD 620 mil, México cerca de USD 500 mil, Chile casi USD 400 mil y Perú entre USD 300 mil y 340 mil, para escalar sus respectivas empresas.

“De entre más de 3,400 solicitudes, nuestro Top 100 representa al 3% superior, fundadoras verdaderamente excepcionales. Están creando empresas comercialmente potentes y que definen categorías, capaces de resolver problemas reales a los que se enfrentan sus comunidades y mercados. Estamos encantadas de que hayan decidido presentar su candidatura y orgullosas de destacar su impacto”, mencionó Isabella Ghassemi-Smith, Directora del Aurora Tech Award.

Las finalistas se anunciarán en febrero de 2026 y las ganadoras serán reconocidas en una ceremonia global a finales del mismo año. Además del reconocimiento internacional, las emprendedoras seleccionadas podrán acceder a premios en efectivo —incluyendo US $50,000 para el primer lugar, US $20,000 para el segundo y US $15,000 para el tercero— así como a mentorías especializadas, visibilidad global y acceso a una red internacional de inversionistas y aliados estratégicos. Para consultar la lista completa, ingresa al siguiente enlace.

Ciencia e innovación, claves para redefinir el futuro de la alimentación: coinciden expertos en el FoodTech Evolution

0

En un contexto de retos globales como el cambio climático, la escasez de recursos y la creciente demanda de productos saludables y accesibles, es fundamental generar conocimiento que permita diseñar alimentos más seguros, nutritivos y sostenibles, y que a la vez respondan a las necesidades sociales, ambientales y de salud. Por ello, la alimentación del futuro requiere soluciones basadas en evidencia científica, innovación tecnológica y colaboración interdisciplinaria, así lo destacaron especialistas durante el VIII Congreso de Ingeniería en Alimentos: FoodTech Evolution, organizado por la Universidad Iberoamericana.

La investigación científica y la innovación en la industria alimentaria impulsan la transformación de los alimentos, desde nuevas técnicas de procesamiento y conservación, hasta la formulación de productos más funcionales y de mayor calidad nutricional. Estos avances contribuyen a reducir desperdicios, prolongar la vida útil de los alimentos y garantizar su disponibilidad, fortaleciendo la seguridad alimentaria y ampliando el acceso a opciones seguras y nutritivas para más personas.

Según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), más de un tercio de los alimentos producidos a nivel mundial nunca se consumen, lo que representa una pérdida de recursos naturales, económicos y humanos sin precedente. Además, los recursos del planeta se están utilizando 80% más rápido de lo que pueden regenerarse, lo que subraya la urgencia de transformar los sistemas alimentarios hacia modelos más eficientes y sostenibles, donde la ciencia y la tecnología de alimentos ocupan un papel central.

“Espacios como el FoodTech Evolution cobran una relevancia especial ya que más allá de ser un evento académico, el Congreso representa una plataforma de reflexión y colaboración entre estudiantes, investigadores y líderes del sector comprometidos con transformar los sistemas alimentarios desde una perspectiva sostenible, inclusiva e innovadora”, señaló Alejandra Cantoral, académica de la Ibero, quien participó en la mesa Procesamiento de alimentos y salud: Evidencias y controversias sobre los ultraprocesados, de este octavo congreso.

FoodTech Evolution

A lo largo de conferencias, talleres y paneles, se abordaron temas como el procesamiento inteligente de alimentos, reformulación de productos, trazabilidad, economía circular y equidad en la cadena alimentaria, todos ellos esenciales para construir sistemas alimentarios más resilientes. En el caso del procesamiento, por ejemplo, se destacó que, apoyado en la ciencia, es un aliado estratégico del futuro alimentario al permitir optimizar recursos, mantener la calidad nutricional y funcionalidad de los productos, y ofrecer soluciones convenientes sin comprometer la seguridad ni la sostenibilidad.

Además, durante el evento se destacó la importancia de tomar decisiones de consumo basadas en evidencia científica, evitando interpretaciones simplistas o estigmatizantes de ciertos alimentos o ingredientes. Y es que fomentar un consumo informado fortalece la confianza de la sociedad en los procesos, productos y profesionales que conforman el sistema alimentario, y permite que la innovación y la ciencia tengan un impacto real en la vida cotidiana de los consumidores.

“Tenemos que hablar con los alumnos, ellos son el futuro de esta profesión que combatirá el hambre. Debemos olvidar la palabra de ultraprocesados. Los alimentos son crudos, procesados (y todos procesamos nuestros alimentos en nuestras casas, en nuestras cocinas, básicamente todos) o industrializados, porque salen de una fábrica. Lo que debe saber el consumidor es que todos los alimentos disponibles son seguros para su consumo, en lo que debemos enfocarnos en todo caso es en su perfil nutricional”, destacó Márcia Terra, miembro del Consejo de la National Association for Diabetes Care, ANAD por sus siglas en inglés y experta en Nutrición.

Por su parte, Adriana Quintero, nutrióloga especializada en inocuidad y ciencia de alimentos, ex consultora de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aseguró que los aditivos tienen una funcionalidad, sin embargo, el término de ultraprocesados es impreciso, por lo que deberíamos centrarnos en la composición del alimento, independientemente de dónde o cómo fue procesado. “El término ha sido incorrecto, y puede llevar interpretaciones erróneas o estigmatizantes, lo que puede generar confusión en la calidad alimentaria y desalentar el uso de tecnologías que mejoren la calidad de los alimentos”.

Así, la colaboración entre academia, industria y comunidad, junto con espacios de diálogo como el FoodTech Evolution, demuestra que reunir distintas perspectivas es clave para generar debate, aprendizaje y creación de soluciones que impulsen un futuro alimentario más sostenible, saludable y accesible para las próximas generaciones.

Impactan Eco Jornadas de LTH a más de 300 mil personas en 2025

0

Durante este año, la marca de baterías automotrices LTH reafirmó su compromiso con la responsabilidad social y la sostenibilidad a través las Eco Jornadas, programa de educación ambiental que a través de talleres, dinámicas y pláticas interactivas buscan generar conciencia en el cuidado del planeta, registrando uno de los cierres más sólidos desde su creación. A lo largo de 2025, la iniciativa integró educación ambiental, participación comunitaria y fortalecimiento del negocio, consolidándose como una plataforma de impacto integral en México y Centroamérica.

En territorio nacional, las Eco Jornadas superaron los 263 mil participantes, lo que representa un crecimiento del 22% frente al ejercicio anterior. Este avance refleja la expansión constante del programa y una mayor cercanía con comunidades, escuelas y distribuidores, aliados estratégicos clave para amplificar estos resultados.

Uno de los logros más destacados de 2025 fue el fortalecimiento del modelo uno a uno con distribuidores, que amplió su operación de ocho a 12 centros activos y alcanzó a 6 mil participantes, logrando un crecimiento de 50%. A nivel nacional se alcanzó presencia en más de 25 ciudades del país, mientras que la participación en proyectos culturales como el Festival Papirolas y Cumbre Tajín, impactaron a 11 mil asistentes, creciendo un 57% respecto a 2024. Por otro lado, en Centroamérica, las Eco Jornadas alcanzaron a 25 mil personas (un incremento del 37.5%) con operaciones en Costa Rica, Guatemala, Honduras y República Dominicana.

Eco Jornadas de LTH

Desde su lanzamiento en 2010, las Eco Jornadas han beneficiado directamente a más de 1.7 millones de personas -principalmente a niños de primaria- y han generado un impacto indirecto superior a los 7 millones. Cabe destacar que, en el periodo comprendido entre octubre de 2024 y septiembre de 2025, el programa alcanzó su máximo registro histórico anual al beneficiar alrededor de 300,000 personas, reafirmando su relevancia como una iniciativa de largo plazo con resultados exponenciales.

Con estas acciones, la marca LTH posiciona a las Eco Jornadas como una iniciativa regional líder que impulsa la educación ambiental, el uso responsable de los recursos y la participación ciudadana activa.

Residuos electrónicos: la realidad del basurero silencioso de México

0

México se encuentra entre los diez países con mayor generación de residuos electrónicos a nivel mundial, un fenómeno derivado del alto consumo de dispositivos por tendencias donde el avance de la tecnología y el contar con dispositivos de última generación son primordiales. Este volumen de desechos, conocido también como el e-waste, presenta serios desafíos ambientales y económicos alrededor del mundo.

La cantidad de residuos electrónicos generados anualmente en el país es significativa. Los datos más recientes de informes como el Observatorio Internacional sobre Residuos Electrónicos de la ONU, indican que en 2022 México produjo aproximadamente 1.5 millones de toneladas de basura electrónica, es decir, el equivalente a llenar cinco o hasta seis veces la capacidad del Estadio Azteca. Por ende, a nivel individual, cada ciudadano mexicano genera cerca de 12 kilogramos de residuos electrónicos anualmente. Mientras que únicamente para la Ciudad de México, esta cifra que se proyecta es de 320 toneladas por día y 12.6 kg por persona de forma anual.

La composición de estos residuos abarca una amplia gama de productos, siendo los más comunes: equipos de cómputo de escritorio y portátiles; smartphones, tabletas, pantallas y monitores; así como electrodomésticos de diferentes tamaños como refrigeradores, lavadoras, hornos de microondas y otros aparatos de cocina.

El manejo de los residuos electrónicos también muestra un amplio margen de mejora en la región de América Latina, donde el porcentaje de residuos electrónicos que se recupera formalmente es muy bajo, llegando a niveles cercanos al 3%. Específicamente en México, la tasa de reciclaje formal oscila entre el 4% y el 10% del total generado. El remanente se dirige a rellenos sanitarios o circuitos informales, donde se extraen materiales de valor, liberando metales pesados altamente tóxicos como plomo y mercurio, lo que representa un riesgo para la salud y el medio ambiente.

Residuos electrónicos

De acuerdo con estimaciones del mismo informe, si se mantiene el ritmo acelerado de generación de residuos como hasta ahora, en 2030 se generarán a nivel mundial cerca de 82 mil millones de kilogramos de residuos electrónicos. Por ello, la economía circular ofrece alternativas basadas en la reutilización y reacondicionamiento de los dispositivos para minimizar este impacto.

Empresas como Reducto, startup mexicana de tecnología circular, demuestran que la extensión de la vida útil de los dispositivos puede ser una estrategia efectiva para mitigar el daño medioambiental de la industria, por medio de un modelo de negocio basado en el reacondicionamiento certificado de equipos premium como smartphones y tabletas priorizando la reducción de los desechos electrónicos al ofrecer equipos reacondicionados con garantía y trazabilidad en su plataforma web y aplicación móvil.

El impacto ambiental de la estrategia es tangible. Al año, se producen cerca de 30 millones de smartphones en el mundo que generan emisiones equivalentes a 150 mil automóviles y consumen el agua de 900 mil albercas olímpicas. Reutilizar un dispositivo, por el contrario, genera un ahorro aproximado de 15 mil litros de agua y un 87% del uso de materiales crudos, además de evitar entre el 70% y el 85% de las emisiones de dióxido de carbono que se generarían al fabricar un equipo nuevo.

Residuos electrónicos

Estrategias Personales para Reducir el E-Waste

La mitigación de este problema también requiere un cambio en el comportamiento del consumidor. Reducto recomienda la aplicación de hábitos enfocados en prolongar la vida útil de la tecnología y asegurar su disposición final formal:

●        Consumo Responsable: Evitar el consumo impulsivo y evaluar si la compra de un nuevo dispositivo es una necesidad real, optando por la calidad y durabilidad

●        Priorizar la Reparación: Optar por reemplazar o reparar componentes dañados (como baterías o pantallas) antes de desechar el dispositivo completo

●        Cuidado Diario: Implementar acciones para mantener la funcionalidad de los equipos, como evitar el sobrecalentamiento, usar protectores contra sobretensiones, y apagar los equipos regularmente

●        Elegir Reutilización o Donación: Dar una segunda vida al equipo, bien sea a través de la venta a empresas de reacondicionamiento como Reducto, o donándolo a escuelas o albergues

●        Disposición Adecuada: Cuando el equipo ya no es funcional, debe entregarse en programas oficiales de acopio o en los programas de devolución que ofrecen los fabricantes, en lugar de tirarlos a la basura común.

Para conocer más información acerca de los productos, servicios y procesos de recompra y reacondicionamiento de Reducto, visita su página web reducto.mx, descarga la app de Reducto para iOS, y consulta sus redes sociales en Instagram Reducto MX y LinkedIn Reducto

Encuentra más fotografías aquí

5 tecnologías limpias que marcaron la agenda sostenible en 2025

0

El 2025 será recordado como un año de contrastes en la agenda climática. Mientras el debate político internacional mostró señales de fatiga —con acuerdos debilitados y una retórica más moderada—, la innovación tecnológica siguió avanzando con una lógica propia, más ligada a la eficiencia, la competitividad y la viabilidad económica que al discurso.

En ese contexto, la conversación sobre sostenibilidad se desplazó del “qué deberíamos hacer” al “qué ya funciona”. Lejos de promesas futuristas, varias soluciones demostraron que la transición puede acelerarse cuando la tecnología madura y encuentra incentivos reales para escalar. Así, las tecnologías limpias en 2025 se convirtieron en un termómetro claro de hacia dónde se está moviendo la acción climática en los hechos.

5 tecnologías limpias en 2025:

1. La inteligencia artificial como aliada energética

De acuerdo con un artículo de edie, la inteligencia artificial dejó de ser solo una promesa digital para convertirse en un factor estructural del sistema energético. El crecimiento acelerado de los centros de datos elevó la preocupación por su consumo eléctrico, que hoy crece varias veces más rápido que la demanda global promedio. Sin embargo, este reto también abrió la puerta a una nueva generación de eficiencias.

Durante 2025, la IA se utilizó para optimizar el diseño, la operación y la gestión energética de estas infraestructuras críticas. Desde plataformas de control inteligente hasta software capaz de reducir picos de consumo, la innovación se enfocó en hacer más con menos energía, no solo en consumir más.

Al mismo tiempo, la presión sobre la red impulsó inversiones en fuentes como la geotermia avanzada y la energía nuclear de nueva generación. La lección fue clara: la digitalización puede tensionar al sistema, pero también ofrecer herramientas clave para descarbonizarlo.

 tecnologías limpias

2. El dominio silencioso de la energía solar

La energía solar confirmó su papel como columna vertebral de la transición energética. En 2025, las nuevas instalaciones crecieron a un ritmo sin precedentes, impulsadas principalmente por Asia, mientras Europa consolidó capacidades ya existentes y enfrentó nuevos retos regulatorios y de planeación.

Más allá de los megavatios instalados, la innovación se concentró en destrabar cuellos de botella. Nuevos modelos de financiamiento facilitaron el acceso a sistemas solares para hogares y empresas, mientras herramientas digitales redujeron tiempos y costos en proyectos a escala de red.

En el plano tecnológico, las células solares de perovskita marcaron un hito al mejorar la eficiencia de los paneles tándem. Este avance confirmó que incluso una tecnología madura sigue teniendo margen para evolucionar y aportar más valor climático por cada metro cuadrado instalado.

3. Baterías más baratas: el acelerador de la transición energética

Las baterías protagonizaron uno de los avances más estratégicos del año: la caída sostenida de sus costos. En 2025, los precios de las baterías de ion-litio alcanzaron mínimos históricos, haciendo más accesible tanto la movilidad eléctrica como el almacenamiento de energía renovable.

Este abaratamiento fortaleció la capacidad de integrar fuentes intermitentes como la solar y la eólica, reduciendo la dependencia de respaldos fósiles. Además, permitió el despliegue de sistemas de almacenamiento a gran escala, fundamentales para la estabilidad de la red.

En paralelo, surgieron innovaciones en nuevas químicas y formatos, desde baterías de flujo a base de agua hasta microrredes móviles. El mensaje fue contundente: sin almacenamiento asequible, no hay transición energética viable.

 tecnologías limpias

4. Biocarbón: una solución climática subestimada

El biocarbón pasó de ser una tecnología de nicho a ganar mayor legitimidad científica. Estudios recientes demostraron que su capacidad de almacenar carbono de forma estable había sido infravalorada en los modelos climáticos tradicionales, abriendo nuevas oportunidades para su escalamiento.

Producido a partir de residuos orgánicos, el biocarbón no solo evita emisiones asociadas a la descomposición, sino que mejora la salud del suelo y puede integrarse en cadenas productivas existentes. Esta multifuncionalidad lo posicionó como una solución atractiva para sectores agrícolas e industriales.

Durante 2025, la innovación se centró en diversificar sus aplicaciones, desde materiales de construcción hasta empaques sostenibles. Más que una moda, el biocarbón confirmó su papel como tecnología madura con impacto climático tangible.

5. Marcos metalorgánicos: ciencia premiada con potencial climático

El reconocimiento con el Premio Nobel a los marcos metalorgánicos (MOF) puso en el radar público a un material con enorme potencial para la descarbonización. Su estructura altamente porosa permite capturar y liberar moléculas como CO₂ o hidrógeno con gran eficiencia.

Lo relevante en 2025 no fue solo el premio, sino la reducción de costos y el creciente interés industrial. Startups comenzaron a producir MOF en formatos más fáciles de integrar en procesos existentes, acercando esta tecnología del laboratorio al mercado.

Las aplicaciones en captura de carbono y almacenamiento energético posicionaron a los MOF como una de las apuestas más prometedoras a mediano plazo. Un recordatorio de que la ciencia básica sigue siendo clave para resolver desafíos sistémicos.

Las historias que marcaron el año muestran que la transición climática no avanza de manera uniforme, pero sí constante. Mientras algunos sectores enfrentan estancamientos políticos o regulatorios, la innovación tecnológica sigue encontrando caminos para escalar soluciones que ya son competitivas.

En conjunto, estas cinco experiencias reflejan el verdadero pulso de las tecnologías limpias en 2025: menos discursos grandilocuentes y más avances concretos. El reto ahora no es imaginar el futuro, sino acelerar la implementación de lo que ya sabemos que funciona.