
George Clooney enfrenta a Omega por su posición ante las próximas Olimpiadas.
Muchos analistas del fenómeno de la Responsabilidad Social insisten en que ésta es tan sólo una acción “convenenciera” por parte de las grandes compañías a fin de minimizar sus impactos sociales o a fin de incentivar sus ventas a través de un mejor posicionamiento, pero que no tiene absolutamente nada que ver con un esfuerzo real y consciente por hacer de éste un mundo más equitativo o sustentable.
Por desgracia, ocasionalmente aparecen situaciones que arrinconan a las empresas a situaciones extremas en esta teoría. Tal es el caso de Omega, quien durante largo tiempo ha estado ligado a la justa olímpica como proveedor de los servicios de cronometría. Ahora que los juegos se celebran en China, uno de los “embajadores” de la firma, el actor George Clooney, bien reconocido por esfuerzos personales de Responsabilidad Social, le ha sugerido a la relojera que reconsidere su posición a fin de presionar en la solución del conflicto en Darfur.













