Hace una semana, durante la conferencia Mañanera, el gobierno federal exhibió públicamente a 34 empresas por incumplir contratos de medicamentos. Claudia Sheinbaum fue tajante: “si no cumplen, no volverán a venderle al gobierno” y agregó: “el que no cumpla va a ser inhabilitado. No se va a comprar nunca más a esa empresa”. Poco después, la CANIFARMA respondió reclamando deudas millonarias y señalando que solo ocho de las empresas señaladas son farmacéuticas; el resto, intermediarios y comercializadoras.
La escena no dejó dudas: acusaciones de un lado, excusas del otro… y en medio, la confianza brillando por su ausencia. ¿No resulta paradójico que un sector asociado a la salud y la vida esté hoy en la agenda pública más por incumplimientos que por compromisos?
Y es que cuando inicié en el mundo de la responsabilidad social, hace casi 20 años, las farmacéuticas eran referentes corporativos. Pfizer, Novartis, Eli Lilly o Bayer lideraban en responsabilidad social. Proyectaban una presencia visible y un relato coherente que generaban confianza.
Lo que vemos hoy no es solo ausencia: fue una retirada del sector, fruto de prácticas convertidas en rutina y de una responsabilidad social que se volvió burocrática más que confiable.
Este episodio no es exclusivo de la salud. También pienso en cerveceras, alimentarias, desarrolladoras de vivienda o industriales que en su momento fueron referentes y hoy lucen invisibles. En contraste, los que más han brillado en los últimos cinco años son las empresas del sector financiero —bancos, aseguradoras, fibras— quizá porque el riesgo obliga con mayor fuerza a demostrar responsabilidad y gobernanza.
En un mundo de legitimidad frágil, solo hay una certeza: la confianza no es un accesorio, es la base de la sostenibilidad. Este lapso terminará, no por sectores cautos bajo la 4T, sino por las empresas que entiendan que sin confianza no hay negocio. Porque cuando una empresa construye reputación, no cualquiera puede ponerla en duda; cuando no lo hace, cualquier señalamiento basta para derrumbarla.
Edgar López Pimentel, es actualmente Director en Expok, ejerciendo su liderazgo día a día con pasión por la responsabilidad social y el desarrollo sustentable. Su labor ha contribuido significativamente al posicionamiento de empresas líderes en materia de responsabilidad social.
Su formación académica, enriquecida por programas de Alta Dirección de Empresas en el IPADE e IE Business School, así como una maestría en Responsabilidad Social Empresarial en la Universidad Anáhuac Norte, respaldan su liderazgo.
En el contexto de las eventuales reformas a la Ley de Amparo, Serralde Consultores Jurídicos recordó la importancia de fortalecer la cultura de la legalidad en México, lo que implica no solo conocer los derechos fundamentales, sino también cumplir con las obligaciones que garantizan una convivencia ordenada y segura.
De acuerdo con el Anexo Estadístico de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), en 2023 ingresaron 208,600 juicios de amparo directo, de los cuales 187,847 egresaron y quedó una existencia final de 137,860 asuntos. Estas cifras evidencian la relevancia del amparo como recurso de protección de los derechos ciudadanos, pero también reflejan la saturación que enfrenta el sistema judicial y el impacto que esta situación tiene en los tiempos de resolución y en el acceso efectivo a la justicia.
En paralelo, la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) 2023 reveló que el 14% de la población de 18 años o más sufrió al menos un acto de corrupción al realizar trámites o tener contacto con autoridades. El costo estimado de esos actos alcanzó los 11,910.6 millones de pesos, lo que representa un gasto promedio de 3,368 pesos por persona afectada. Este panorama evidencia que, además del desgaste institucional, los ciudadanos enfrentan un costo económico y social significativo cuando no cuentan con documentación en regla o cuando carecen de herramientas preventivas que les permitan evitar trámites innecesarios o correctivos.
Mantener documentos actualizados y en buen estado de conservación no solo brinda certeza jurídica en momentos de contingencia, sino que también permite reducir gastos derivados de juicios prolongados, trámites duplicados o pagos extraoficiales que se presentan al regularizar de última hora un bien, un contrato o una relación jurídica. En este sentido, invertir tiempo en la prevención legal es una manera tangible de ahorrar recursos económicos y de fortalecer la confianza en el Estado de derecho.
“Una cultura de la legalidad no se construye únicamente con leyes, sino con ciudadanos informados, responsables y preparados para ejercer sus derechos. Hoy más que nunca, tener documentos en regla y acudir a la asesoría legal adecuada es clave para enfrentar los retos que implican estas reformas”, señaló Teodoro Serralde, Director de Serralde Consultores Jurídicos.
Con base en lo anterior, el despacho Serralde Consultores Jurídicos recomienda a la ciudadanía adoptar acciones concretas que fortalezcan la cultura de la legalidad:
-Contar con documentos de identidad, necesarios para cada trámite, como por ejemplo, credencial para votar, pasaporte, licencia de manejo, cédula profesional, etcétera.
-Mantener en orden documentos como Cédula Única de Registro Poblacional, actas de nacimiento, matrimonio, concubinato, divorcio (o la inscripción de la sentenciaque disuelve el vinculo matrimonial), contratos con los que se acredite posesión y/o propiedad de los bienes muebles e inmuebles, tales como escrituras, instrumentos notariales, constancias de registro, entre otros.
-Revisar periódicamente documentos de control interno y corporativos como contratos de arrendamiento, laborales, de servicios, de confidencialidad entre otros, para asegurarse de que se adecuan a la normativa vigente.
-Obtener las licencias, permisos o autorizaciones necesarias para ejercer la actividad laboral, administrativa o comercial a la que nos dediquemos, cumpliendo con los requisitos legales y administrativos correspondientes.
-Revisar periodicamente que se cumple con todas y cada una de las obligaciones y deberes derivados de las licencias, permisos y/o autorizaciones obtenidas.
-Regularizar propiedades o la posesión de bienes muebles e inmuebles que carezcan de inscripción en cualesquiera de los registros públicos que contemplan las legislaciones regulatorias, lo que puede ser clave para evitar litigios futuros.
-Tener actualizados poderes notariales y designaciones legales en caso de incapacidad, asegurando claridad en la toma de decisiones.
-Buscar asesoría profesional antes de firmar o aceptar cualquier compromiso jurídico, evitando riesgos derivados de contratos mal redactados o poco claros.
-Promover la enseñanza y difusión de los derechos fundamentales desde edades tempranas, fomentando así una ciudadanía consciente y participativa.
Serralde Consultores Jurídicos subraya que, ante los retos que representa la eventual reforma a la Ley de Amparo, la mejor defensa de los ciudadanos es la prevención. Fortalecer la cultura de la legalidad no solo otorga certeza jurídica, sino que también permite reducir los riesgos de corrupción y los costos económicos asociados a procesos judiciales o administrativos innecesarios. Una ciudadanía preparada e informada es la clave para construir un entorno más seguro, justo y transparente en el país.
Mercado Libre, la empresa de tecnología líder en comercio electrónico y servicios financieros de América Latina, ha sido nuevamente reconocida como una de las 10 empresas con mejor reputación en México, de acuerdo con los resultados del Monitor Empresarial de Reputación Corporativa (MERCO) al alcanzar la posición #6. Por quinto año consecutivo, la compañía ha escalado posiciones en el top 10 del ranking, consolidando su liderazgo en el sector de e-commerce.
Este reconocimiento confirma la consistencia de la estrategia de Mercado Libre, enfocada en la innovación y el impacto social y económico. El resultado se suma a otros hitos importantes de la compañía que la colocan como un referente regional en comercio electrónico y servicios financieros digitales.
“Mantenernos por quinto año consecutivo en el Top 10 de las empresas con mejor reputación en México y liderar el sector, demuestra que nuestro propósito de democratizar el comercio y los servicios financieros genera un impacto positivo en el país a nivel económico, y con la sociedad. Este logro reafirma nuestro compromiso con la innovación y el desarrollo de una economía digital más inclusiva, nos motiva a seguir generando un impacto positivo en la vida de millones de mexicanos. Este reconocimiento es sin duda para los más de 30 mil empleados en el país que trabajamos por seguir entregando lo mejor de México”, señaló David Geisen, Director General de Mercado Libre México y SVP de Marketplace para Hispanos.
MERCO evalúa la reputación de las empresas con una metodología rigurosa que considera múltiples perspectivas y más de 20 fuentes de información. El proceso es auditado por KPMG, lo que garantiza la transparencia y fiabilidad de los resultados.
México necesita una nueva narrativa sobre empleabilidad e inclusión laboral, haciendo énfasis al potencial de las juventudes, más de 11 millones no tienen empleo ni acceso a educación; 6.9 millones laboran en condiciones precarias y 4.9 millones están fuera del sistema educativo y laboral. La situación es aún más crítica para las mujeres, de las cuales 8 de cada 10 enfrentan este rezago.
Ante esta situación, la iniciativa Coinversión por el Trabajo Digno, un esfuerzo que es posible gracias al trabajo conjunto de organizaciones de la sociedad civil, demuestra que otro camino es posible. En sus primeros años, ya ha transformado la vida de más de 57 mil personas con acceso a empleo formal, educación y autoempleo.
“Impulsar el trabajo digno no significa únicamente abrir vacantes, sino brindar un acompañamiento integral que combina contención emocional, fortalecimiento de competencias y vínculos reales con el sistema productivo. Esa es la diferencia que hemos visto reflejada tanto en los resultados como en las historias de vida de miles de personas”, afirmó Vanessa González Deister, directora de Fomento Social Banamex.
Resultados transformadores
A lo largo de 3 años, el proyecto —impulsado por Fundación Monte de Piedad, Fundación Coppel, Fomento Social Banamex y Accenture— y con la incorporación de EMpower en este cuarto año, ha enfrentado la crisis de empleo juvenil en el país.
Durante el evento se presentaron los resultados de Coinversión por el Trabajo Digno obtenidos desde 2022, en el cual las organizaciones, empresas e instituciones reconocieron la gravedad del desempleo de personas en situación de vulnerabilidad. Entre los resultados de la iniciativa destacan:
26,191 personas lograron insertarse en el mercado laboral
14,276 accedieron a empleos formales
4,410 se autoemplearon
12,294 continuaron sus estudios, rompiendo ciclos de exclusión educativa
Además, los participantes reportaron un aumento de aproximadamente 45% en sus ingresos, acumulado desde el año 2022. Esto, además de contribuir a mejorar su calidad de vida, inyecta dinamismo a la economía y tiene el potencial para reducir la desigualdad.
En palabras de Vanessa Caldera, Gerente de Desarrollo Económico y Social, Fundación Coppel: “La verdadera movilidad social se construye cuando se accede a un empleo con ingresos y oportunidades dignas. Esta iniciativa ha demostrado que la colaboración entre sociedad civil, sector privado y comunidades genera cambios reales, apostando por las juventudes y actores clave, que son su verdadera fuerza para abrir caminos, cambiar trayectorias de vida y reducir la desigualdad”.
Estrategia con los pies en la tierra
La Coinversión por el Trabajo Digno canaliza financiamiento y asistencia técnica a organizaciones que ya operan en territorio y cuentan con metodologías probadas. Su objetivo es fortalecer los programas de 41 organizaciones, permitiéndoles ofrecer formación laboral, atención psicoemocional, orientación vocacional y vínculos reales con el sector productivo.
La iniciativa está dirigida principalmente a jóvenes oportunidad de entre 15 y 29 años que enfrentan condiciones de exclusión educativa y laboral, así como a personas en situación de vulnerabilidad, personas con discapacidad, migrantes, refugiados y personas privadas de la libertad.
“En Fundación Monte de Piedad sabemos que el trabajo digno es el motor que transforma vidas y comunidades. No sólo creemos en el poder de las oportunidades, sino en la urgencia de multiplicarlas y hacerlas accesibles para más jóvenes”, afirmó Karla Caballero Arista, subdirectora de Programas Asistenciales de Fundación Monte de Piedad.
Alineada con la meta 8.6 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la iniciativa espera reducir el número de jóvenes que no estudian ni trabajan. Para Mariana Alarcón, Líder de Ciudadanía Corporativa en Accenture México, “el propósito es construir soluciones con visión compartida y una medición clara y constante”.
Mireille Posse, Oficial de Programas Senior para América Latina de EMpower, explicó en el cierre del evento que: “Las alianzas son clave para impulsar cambios sostenibles. En EMpower trabajamos para que las personas jóvenes puedan transformar sus vidas y comunidades. Por ello, creemos en el poder de la colaboración para potenciar a las juventudes e invertir en la creación de entornos habilitadores para quienes han sido sistemáticamente excluidas. La Coinversión es una causa abierta a la participación de todas y todos”.
La educación es un derecho fundamental, pero millones de personas en el mundo aún enfrentan barreras para acceder a ella de manera equitativa y de calidad. Los problemas de educación no solo limitan el aprendizaje individual, sino que también frenan el desarrollo social y económico de comunidades enteras.
Analizar estos desafíos desde una perspectiva de responsabilidad social permite diseñar soluciones que sean sostenibles y transformadoras. La comprensión profunda de cada problema y sus posibles soluciones es clave para lograr un sistema educativo más justo y eficaz.
12 problemas de educación a nivel global y cómo solucionarlos
1. Acceso desigual a la educación
Problema: Millones de niños y jóvenes, especialmente en zonas rurales y marginadas, no pueden asistir a la escuela debido a la falta de infraestructura, transporte adecuado y docentes capacitados. Esta desigualdad limita el desarrollo de habilidades esenciales y perpetúa ciclos de pobreza. Solución: Se requiere inversión en infraestructura escolar, transporte seguro y recursos digitales que acerquen la educación a zonas remotas. Complementar con programas de becas y apoyo comunitario garantiza que los estudiantes más vulnerables puedan permanecer en el sistema educativo.
2. Calidad deficiente de la enseñanza
Problema: Muchos sistemas educativos presentan planes de estudio desactualizados y carecen de docentes capacitados, lo que limita el aprendizaje real de los estudiantes y su preparación para la vida profesional. Solución: Capacitación docente continua, incorporación de metodologías innovadoras y actualización curricular son esenciales. La colaboración con universidades y organizaciones especializadas puede reforzar la calidad educativa de manera sostenida.
3. Abandono escolar
Problema: La pobreza, el trabajo infantil y la violencia doméstica provocan que muchos adolescentes abandonen la escuela, perpetuando la desigualdad social y económica. Solución: Implementar programas de acompañamiento, tutorías y flexibilidad curricular ayuda a reincorporar a los estudiantes al sistema educativo. La participación activa de familias y comunidades es fundamental para prevenir el abandono.
4. Brecha de género
Problema: Las niñas enfrentan barreras culturales y económicas que limitan su educación, incluyendo discriminación y falta de seguridad en los entornos escolares. Solución: Políticas inclusivas, campañas de concientización y programas que incentiven la educación de niñas y jóvenes son esenciales. Además, contar con espacios seguros y docentes capacitados en igualdad de género promueve un ambiente equitativo.
5. Infraestructura insuficiente
Problema: Escuelas con aulas saturadas, falta de agua potable o electricidad dificultan el aprendizaje y afectan la salud de los estudiantes. Este problema de educación impacta directamente en la motivación y rendimiento académico. Solución: Inversiones en infraestructura básica y tecnológica son esenciales. Los proyectos colaborativos entre gobiernos, empresas y comunidades garantizan escuelas seguras, funcionales y accesibles para todos.
6. Escasez de recursos educativos
Problema: Muchos estudiantes carecen de libros, materiales didácticos y acceso a tecnología, lo que limita la comprensión de contenidos y el desarrollo de habilidades. Solución: Distribuir recursos equitativamente, crear bibliotecas comunitarias y usar plataformas digitales amplía el acceso al conocimiento. La colaboración con ONG y empresas tecnológicas puede cerrar estas brechas.
7. Educación inclusiva limitada
Problema: Estudiantes con discapacidad o necesidades especiales a menudo quedan excluidos del sistema educativo, perpetuando la desigualdad y limitando oportunidades de desarrollo. Solución: Capacitar a docentes, adaptar currículos y contar con infraestructura accesible son pasos fundamentales. Los programas de sensibilización fomentan una cultura de respeto y aceptación dentro de las escuelas.
8. Falta de habilidades para el siglo XXI
Problema: Los sistemas educativos tradicionales no preparan a los estudiantes para el mundo laboral actual, dejando de lado habilidades como pensamiento crítico, creatividad y alfabetización digital. Solución: Integrar competencias tecnológicas, pensamiento crítico y resolución de problemas desde la educación básica es vital. Alianzas con empresas y laboratorios de innovación fortalecen estas habilidades.
9. Desigualdad en educación superior
Problema: El acceso limitado a universidades y programas técnicos para grupos vulnerables perpetúa la desigualdad y reduce la movilidad social. Solución: Becas, mentorías y educación virtual son herramientas clave para ampliar oportunidades. Los convenios internacionales también facilitan el acceso a educación superior de calidad.
10. Violencia y acoso escolar
Problema: El bullying y la violencia en la escuela afectan el bienestar emocional y el rendimiento académico, creando entornos hostiles para el aprendizaje. Solución: Implementar políticas de prevención, programas de apoyo psicológico y formación docente en manejo de conflictos garantiza escuelas seguras y protegidas para todos los estudiantes.
11. Financiamiento insuficiente
Problema: La inversión limitada en educación impacta salarios docentes, infraestructura y programas de apoyo, dificultando la sostenibilidad del sistema educativo. Solución: Aumentar el financiamiento público y privado, asegurando transparencia y eficiencia, permite mejorar la calidad y cobertura educativa. Las alianzas público-privadas potencian el impacto de estas inversiones.
12. Desconexión con la comunidad
Problema: La educación que no se conecta con la realidad social y laboral pierde relevancia, generando desmotivación y baja pertinencia del aprendizaje. Solución: Incorporar proyectos comunitarios, prácticas profesionales y educación basada en problemas reales vincula la escuela con la sociedad. Esto fortalece el compromiso y el sentido de propósito de los estudiantes.
Los problemas de educación requieren un enfoque integral que combine políticas públicas, innovación pedagógica y compromiso social. Cada desafío es una oportunidad para generar impacto positivo y sostenible. Invertir en soluciones responsables transforma la educación en un motor de equidad, desarrollo y cohesión global. La educación de calidad deja de ser un privilegio y se convierte en un compromiso colectivo que todos debemos asumir.
La crisis climática es, hoy más que nunca, un tema central en la agenda global. Sin embargo, a pesar de que la alimentación y la agricultura contribuyen a un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero, gran parte de la cobertura mediática ignora este sector crítico. Un análisis reciente de Sentient Media revela que de 940 artículos sobre cambio climático en medios como The Guardian o New York Times, solo el 3,8 % mencionaba la ganadería o la producción de carne.
Este vacío informativo tiene consecuencias profundas. La producción de carne es responsable de casi el 60 % de las emisiones climáticas del sector alimentario y está directamente vinculada a la deforestación y la pérdida de biodiversidad. A pesar de ello, encuestas muestran que la mayoría de la población estadounidense desconoce la relación entre su dieta y el calentamiento global, subestimando enormemente el impacto de la carne en el cambio climático.
El sector alimentario: un gigante invisible en la crisis climática
La producción de alimentos es un motor clave de las emisiones globales, solo superado por la quema de combustibles fósiles. Sin embargo, los medios tienden a concentrarse en problemas más visibles o inmediatos, dejando de lado la raíz del problema: el consumo de carne. Esta omisión contribuye a un entendimiento parcial del cambio climático, donde las decisiones individuales de consumo son vistas como irrelevantes.
Expertos como Mark Hertsgaard señalan que la agricultura y la silvicultura han sido históricamente un “grave descuido” en la cobertura climática. El resultado es que la población recibe información fragmentada, ignorando que reducir el consumo de carne no solo disminuye emisiones, sino que también protege ecosistemas cruciales.
La narrativa mediática construida hasta ahora invisibiliza un factor determinante: el impacto de la carne en el cambio climático.
La presión cultural y económica detrás del silencio mediático
Hablar de dietas y cambio climático es delicado. El consumo de carne está profundamente arraigado en tradiciones culturales, y los grupos de la industria cárnica ejercen una comunicación activa para proteger su negocio. Desde “centros de mando” que monitorizan redes sociales hasta campañas de contrainformación, estas estrategias han limitado la difusión de datos sobre las consecuencias ambientales de la ganadería.
Esta combinación de presión cultural y económica contribuye a que los medios eviten profundizar en el tema. Como explica Dhanush Dinesh de Clim-Eat, incluso los defensores del clima suelen abordar la alimentación con cautela, por temor a generar polarización. El resultado: un retraso de décadas en el debate sobre la alimentación frente al debate sobre combustibles fósiles.
La deforestación y la pérdida de biodiversidad: consecuencias visibles del consumo de carne
Al producir carne, la humanidad no solo emite metano y otros gases de efecto invernadero; también transforma radicalmente la superficie terrestre. Aproximadamente el 80 % de la tierra dedicada a la agricultura se destina a pastoreo o cultivo de alimentos para animales, provocando la pérdida acelerada de bosques tropicales y la extinción de especies. Cada hamburguesa consumida tiene un coste ambiental mucho mayor de lo que parece.
Michael Grunwald lo resume con crudeza: “Cuando comes una hamburguesa, no solo comes una vaca. Te comes el Amazonas”. Este efecto acumulativo subraya la urgencia de visibilizar el impacto de la carne en el cambio climático y trasladarlo a la narrativa pública y mediática, transformando el conocimiento en acción.
Cambiar la narrativa para generar cambio
Aunque las soluciones son complejas, los medios y la comunicación pueden marcar la diferencia. Informar sobre los vínculos entre dieta y clima no es imponer cambios, sino crear conciencia para que las decisiones individuales y colectivas se alineen con la sostenibilidad. Campañas educativas, ajustes en políticas públicas y un enfoque en dietas moderadas pueden reducir significativamente la presión sobre el planeta.
Expertos como Timothy Searchinger destacan que sin una moderación global en el consumo de carne, resolver la crisis climática será imposible. Reducir el consumo de carne de rumiantes en países desarrollados podría minimizar la deforestación adicional y mantener ecosistemas vitales. La narrativa mediática, entonces, se convierte en un catalizador indispensable para transformar conocimiento en acción tangible.
El impacto de la carne en el cambio climático es un tema crítico que sigue ausente de la conversación pública. Ignorarlo no solo perpetúa el desconocimiento, sino que dificulta la implementación de políticas efectivas y cambios de comportamiento en la sociedad. Los medios tienen un papel central al visibilizar esta relación, integrando datos científicos en un relato comprensible para todos.
La crisis climática no se resolverá únicamente con energía renovable o reducción de combustibles fósiles. La alimentación, la agricultura y, especialmente, el consumo de carne son piezas fundamentales del rompecabezas. Solo al reconocer y comunicar este impacto podremos avanzar hacia un futuro más sostenible y equitativo para el planeta.
La disputa entre J.K. Rowling y Emma Watson ha escalado nuevamente, dejando al público y a la comunidad feminista divididos. La autora de Harry Potter decidió romper su silencio y dar respuesta a los comentarios conciliadores de Watson sobre sus diferencias respecto a los derechos de las personas transgénero. Con un tono firme, Rowling subraya que la aparente neutralidad de Watson ignora el impacto real de sus acciones. La conversación, que se desarrolla entre declaraciones públicas y redes sociales, refleja un conflicto que va más allá de lo personal: toca la sensibilidad sobre la protección de los derechos de las mujeres.
Según The Guardian, en su reciente publicación, Rowling apunta directamente a la responsabilidad de Watson y de sus compañeros de reparto, Dan Radcliffe y Rupert Grint, en la difusión de ideologías que, según la autora, han socavado derechos ya conquistados. La escritora advierte que esta disputa no es simplemente una cuestión de opiniones encontradas, sino una consecuencia de privilegios y experiencias muy distintas. Así, J.K. Rowling responde a Watson con argumentos que buscan contextualizar la diferencia entre fama, riqueza y experiencia de vida.
Watson y sus aliados: ¿crítica o destrucción de derechos?
J.K. Rowling responde a Watson señalando que, aunque sus creencias sobre identidad de género están protegidas legalmente, la actriz ha usado su antigua asociación con ella para criticarla públicamente. La autora recuerda que estos comentarios se han producido en un contexto en el que ha recibido amenazas graves por sus opiniones.
Para Rowling, la línea entre la crítica personal y la erosión de derechos se ha cruzado, lo que hace que sus declaraciones tengan un impacto más profundo del que Watson parece percibir.
Rowling enfatiza que los ataques no solo afectan su reputación, sino la percepción pública de los derechos de las mujeres. La escritora sostiene que la visibilidad y privilegio de Watson le otorgan un poder que, si se utiliza de forma irresponsable, puede contribuir a la marginalización de quienes carecen de esas ventajas. Este punto refuerza la idea de que la fama y el activismo deben manejarse con una conciencia ética sólida.
La perspectiva de Rowling sobre la experiencia de vida
La autora recuerda que mientras Watson creció con privilegios, ella vivió la pobreza durante su adolescencia, lo que moldeó su entendimiento de la vulnerabilidad femenina. J.K. Rowling responde a Watson subrayando que esta diferencia de contexto explica por qué las acciones de la actriz, aunque bien intencionadas, han tenido consecuencias negativas sobre derechos consolidados de las mujeres. La escritora hace un llamado a la empatía y al entendimiento de cómo los privilegios pueden distorsionar la percepción de impacto social.
Esta reflexión también toca el punto de la responsabilidad corporativa y social: quienes tienen influencia deben evaluar cuidadosamente cómo sus palabras y acciones afectan a comunidades vulnerables. Rowling sugiere que la falta de experiencia en la vida real de Watson la lleva a subestimar los riesgos que enfrentan mujeres sin respaldo económico o social frente a políticas y discursos que limitan sus derechos.
Las amenazas y el contexto de seguridad
En su publicación, Rowling narra cómo la nota que Watson le entregó durante los premios BAFTA de 2022 llegó en un momento crítico, cuando la escritora enfrentaba amenazas de muerte y violencia. J.K. Rowling responde a Watson con la crítica de que este gesto fue insuficiente frente a un contexto de riesgo real y constante. La autora insiste en que la superficialidad de ciertas muestras de “preocupación” no compensa la participación activa en movimientos que afectan derechos fundamentales.
Además, Rowling deja claro que ha evitado comentar repetidamente para no generar más acoso hacia su persona y su familia. Esta decisión refleja un delicado equilibrio entre la libertad de expresión y la protección de la integridad personal. Para la autora, la responsabilidad social también implica reconocer cuándo la intervención pública puede agravar conflictos y poner en peligro a terceros.
El peso de la fama y el debate sobre derechos
La disputa evidencia cómo la fama puede ser un arma de doble filo. J.K. Rowling responde a Watson destacando que la influencia de figuras públicas no solo amplifica su voz, sino que puede impactar derechos sociales adquiridos por otros. En este sentido, el conflicto entre ambas va más allá de un desacuerdo personal y se convierte en un debate sobre ética, responsabilidad y consecuencias de la visibilidad mediática.
La autora concluye que comprender los efectos de la acción de cada individuo es crucial en un entorno donde los derechos de las mujeres pueden verse erosionados. J.K. Rowling responde a Watson dejando un mensaje sobre la importancia de alinear privilegio con responsabilidad y de reflexionar sobre cómo las acciones públicas repercuten en la sociedad.
El intercambio entre Rowling y Watson refleja tensiones más amplias sobre derechos, identidad y responsabilidad social. No se trata solo de un enfrentamiento entre excompañeras, sino de la manera en que la fama y el activismo interactúan con la protección de derechos fundamentales. La disputa invita a una reflexión sobre cómo cada acción pública puede tener consecuencias más allá de lo personal.
J.K. Rowling responde a Watson con un recordatorio contundente: la defensa de los derechos de las mujeres requiere conciencia, experiencia y responsabilidad ética. La lección central es que las palabras y la visibilidad conllevan un peso real, y quienes influyen en la opinión pública deben asumir el impacto de sus acciones con seriedad y sensibilidad social.
Amazon enfrenta una de las sanciones más significativas en su historia: 2,500 millones de dólares para resolver las reclamaciones de la Comisión Federal de Comercio (FTC) por prácticas que engañaron a millones de usuarios de Prime. El acuerdo destaca la importancia de la transparencia en las suscripciones y marca un precedente en la defensa de los consumidores frente a gigantes tecnológicos. Más allá del monto, el caso revela cómo estrategias digitales agresivas pueden vulnerar la confianza de los clientes.
Según un artículo de la BBC, el acuerdo se produjo tras un juicio iniciado en Seattle, donde se demostraron prácticas diseñadas para dificultar la cancelación del servicio Prime y para inducir a los usuarios a registrarse sin un consentimiento completamente informado. Ahora, la empresa deberá reembolsar a quienes fueron afectados y modificar sus prácticas, un recordatorio del peso de la responsabilidad social en la operación de cualquier corporación global. Este caso abre la conversación sobre la ética en las suscripciones digitales y la necesidad de proteger al consumidor en entornos virtuales.
Cómo Amazon engaña a usuarios y el alcance del problema
La FTC detalló que Amazon utilizó ventanas emergentes y estrategias de diseño que empujaban a los usuarios a registrarse en Prime de manera automática, sin explicar claramente los términos de cancelación. Entre junio de 2019 y junio de 2025, aproximadamente 35 millones de personas en Estados Unidos pudieron haber sido afectadas por estas prácticas, según la agencia.
Además, la compañía ofrecía un mes de prueba que automáticamente convertía a los clientes en miembros de pago al finalizar el período, sin notificarlo de forma clara. Estas acciones, aunque legales en apariencia, constituyen un ejemplo claro de cómo las grandes empresas pueden manipular la percepción del consumidor para aumentar sus ingresos, ignorando los principios de transparencia y ética.
La respuesta de Amazon ante la sanción histórica
Amazon no admitió ni negó las acusaciones y aseguró que siempre había seguido la ley. Según su portavoz, Mark Blafkin, la compañía trabajó “increíblemente duro para que fuera claro y sencillo para los clientes registrarse o cancelar su membresía Prime”. Sin embargo, el monto de la sanción y el acuerdo de reembolso automático de hasta 1,500 millones de dólares refleja la gravedad de las prácticas señaladas por la FTC.
Los cambios obligatorios incluyen eliminar botones engañosos y facilitar la cancelación del servicio. La decisión marca un precedente importante: incluso los gigantes tecnológicos deben respetar los derechos del consumidor y garantizar procesos claros en todos sus servicios, reforzando la importancia de una ética empresarial que vaya más allá de la legalidad mínima.
Reembolsos y protección al consumidor
La FTC indicó que los usuarios que utilizaron los beneficios de Prime menos de tres veces al año serán reembolsados automáticamente, mientras que quienes lo hicieron menos de 10 veces podrán presentar una reclamación.
Se estima que los reembolsos podrían alcanzar hasta 51 dólares por usuario.
Esta medida no solo compensa económicamente a los afectados, sino que también envía un mensaje contundente a otras empresas: las prácticas de suscripción engañosas no quedarán impunes. La protección al consumidor se convierte en un pilar de la responsabilidad social corporativa y de la credibilidad de cualquier marca en el mercado global.
RSE y lecciones para la industria tecnológica
El caso de Amazon es un ejemplo de cómo la responsabilidad social empresarial (RSE) no puede limitarse a acciones superficiales de marketing. La ética y la transparencia deben estar integradas en la operación diaria, especialmente en plataformas digitales que manejan datos y suscripciones masivas.
Invertir en prácticas de RSE auténticas significa garantizar que los usuarios comprendan claramente los servicios que adquieren, sus derechos y la forma de cancelación.
La sanción de 2,500 millones de dólares es una llamada de atención sobre la necesidad de priorizar el bienestar del consumidor y el cumplimiento ético por encima de los beneficios a corto plazo.
Aunque Amazon ya ha implementado algunos cambios mientras defendía su posición, la sanción muestra que la presión de las autoridades y del público es clave para que las empresas corrijan prácticas poco transparentes. La reputación corporativa, más que cualquier gasto en marketing, depende de la confianza que la marca genera en sus clientes.
Este caso resalta la importancia de supervisar y regular los sistemas de suscripción digital. La lección es clara: la rentabilidad no debe estar por encima de la ética, y la RSE real implica proteger a los consumidores de prácticas manipulativas, creando un entorno más justo y sostenible en el comercio digital.
El mercado laboral mexicano vivió un golpe significativo en agosto de 2025, con la pérdida de 1.3 millones de empleos, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE). Este retroceso, el más fuerte en 43 meses, refleja la vulnerabilidad de la economía frente a factores estructurales y de mercado, especialmente en el sector informal. La magnitud de esta caída hace evidente que la recuperación posterior a la pandemia aún tiene fisuras que afectan a millones de trabajadores.
De acuerdo con un artículo de El Economista, lo preocupante no solo es la cifra, sino el patrón que refleja: la pérdida se concentró casi exclusivamente en el empleo informal, mientras que el empleo formal mostró avances limitados. A pesar de la aparente estabilidad en la tasa de desempleo, el repunte de la población disponible para trabajar y la disminución de empleos en todos los tipos de ocupación revelan un panorama más complejo. La situación plantea retos significativos para políticas de inclusión laboral y desarrollo social en México.
Contracción generalizada en el empleo
Todos los tipos de ocupación experimentaron reducciones, evidenciando que la crisis no se limitó a un solo segmento del mercado. El trabajo subordinado perdió 402,333 plazas, mientras que el trabajo independiente registró 397,277 puestos menos. Los empleadores descendieron en 331,712, y las actividades no remuneradas se redujeron en 171,451, afectando directamente a quienes dependen de estas formas de trabajo para subsistir.
Este fenómeno revela que la pérdida de empleos en México no es solo un asunto de cifras, sino un problema social que impacta la estabilidad económica de familias y comunidades.
La disminución transversal afecta tanto a trabajadores formales como informales, aunque con mayor severidad en los segmentos más vulnerables.
Trabajo informal concentró la caída
El impacto más crítico se dio en el empleo informal, que concentró toda la pérdida de 1.3 millones de empleos en agosto. Hasta entonces, la informalidad había mostrado un crecimiento constante a lo largo del 2025, pero este cambio abrupto evidencia la fragilidad de este sector frente a fluctuaciones económicas y políticas.
Por otro lado, el empleo formal registró un modesto crecimiento de 197,127 plazas, insuficiente para compensar la caída general. La informalidad sigue siendo un desafío central para la estabilidad laboral en México, y los movimientos recientes subrayan la necesidad de políticas públicas enfocadas en fortalecer la formalidad y proteger a quienes dependen de empleos precarios.
Repunte del desempleo y población disponible
A la par de la contracción de la población ocupada, el desempleo mostró un ligero repunte, alcanzando 2.9%, un nivel cercano a su tendencia histórica. No obstante, en lo que va del año, la tasa de desocupación acumulada creció 0.5 puntos porcentuales, reflejando presiones sobre el mercado laboral que no se limitan a una sola coyuntura.
Además, la Población No Económicamente Activa (PNEA) mostró un aumento de 448,228 personas “disponibles” para trabajar, lo que evidencia que muchos trabajadores buscan empleo, pero no logran insertarse en el mercado formal. Este fenómeno sugiere un desempleo extendido que requiere atención inmediata desde el enfoque de responsabilidad social y políticas públicas.
Formalidad y perspectivas para el cierre de año
Aunque la formalidad creció ligeramente, con 197,127 plazas, este año ha sido irregular para los empleos formales, que solo han registrado tres balances positivos a tasa mensual. La tasa de informalidad descendió de 56.1% a 54.8% debido a la caída del empleo informal, pero acumuló un aumento de 1.1 puntos porcentuales durante 2025.
Estos movimientos muestran que los empleos perdidos en México no solo son números: representan a trabajadores con ingresos inestables, falta de seguridad social y acceso limitado a derechos laborales. La recuperación económica y la equidad laboral requieren estrategias sostenibles que protejan a los sectores más vulnerables y fortalezcan el empleo formal.
La pérdida de 1.3 millones de empleos en México en agosto de 2025 representa un retroceso significativo desde la pospandemia, afectando principalmente al sector informal. Esta situación subraya la importancia de diseñar políticas públicas y estrategias empresariales que impulsen la formalidad laboral y la inclusión de quienes dependen del trabajo precario.
A largo plazo, atender estas brechas no es solo un imperativo económico, sino un asunto de responsabilidad social. Garantizar empleos estables y seguros contribuye no solo al bienestar individual de los trabajadores, sino al desarrollo sostenible del país y a la cohesión social.
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha reportado que tan solo en 2022 se desperdiciaron más de 1,000 millones de platos de comida cada día, mientras 783 millones de personas padecían hambre en el mundo. Esta paradoja no solo es un problema ético, sino también ambiental, pues el desperdicio de alimentos implica el uso innecesario de agua, energía y suelo, además de generar emisiones de gases de efecto invernadero, razones por las que reducir la pérdida de alimentos y crear sistemas alimentarios más responsables es un desafío imprescindible para lograr la sostenibilidad.
Por ello, en el marco del Día Internacional de la Concientización sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, que se conmemora el 29 de septiembre, es necesario reflexionar sobre nuestro papel en esta problemática. No se trata solo de un asunto de gobiernos o grandes empresas, sino de un compromiso colectivo para asegurar que la comida no se desperdicie y sí pueda llegar a quien la necesita.
En este contexto, Corporativo Kosmos ha demostrado ser un ejemplo en el sector de los servicios de alimentación, debido a las prácticas para reducir el desperdicio de alimentos en sus operaciones que ha implementado a lo largo de los años, así como los mecanismos que ha diseñado para conseguir que los excedentes lleguen a comunidades vulnerables, ayudando así a combatir el hambre.
Corporativo Kosmos y su compromiso social y ambientalmente responsable
El compromiso social y ambientalmente responsable de Corporativo Kosmos ha llevado a la compañía a poner en marcha acciones para reducir la pérdida de alimentos en toda su cadena de valor. Por ello, la empresa fomenta entre su personal la importancia de cuidar los insumos, optimizar su uso y seguir protocolos que permitan que los alimentos lleguen en condiciones óptimas a los comedores que atienden.
Estas prácticas no solo buscan evitar el desperdicio, sino que permiten que los excedentes se canalicen a personas en situación vulnerable. De este modo, Corporativo Kosmos no solo contribuye a mitigar el impacto ambiental de la pérdida de alimentos, sino que también ayuda a reducir la inseguridad alimentaria que afecta a millones de mexicanos.
¿Qué acciones implementa Corporativo Kosmos para reducir el desperdicio de alimentos?
A sabiendas de los millones de toneladas de alimentos que se desperdician cada año y cómo, a su vez, estos insumos podrían ser la ayuda que millones de personas alrededor del mundo necesitan para poder satisfacer su derecho a una alimentación saludable, Corporativo Kosmos ha desarrollado múltiples iniciativas para hacer frente a este desafío global y aportar soluciones en distintos niveles, algunas de las cuales te presentamos a continuación:
● Gestión eficiente de la cadena de suministro
La empresa solicita materias primas con 72 horas de anticipación, lo que garantiza que las compras sean precisas y oportunas. Este proceso ayuda a evitar el exceso de inventario y reduce el riesgo de que los alimentos se deterioren antes de ser utilizados. Además, asegura que los productos lleguen a su destino en el punto óptimo de maduración, lo que permite mantener su calidad y minimizar el desperdicio en cada etapa de la cadena de suministro.
● Programas de donación de alimentos:
La compañía ha implementado programas sólidos de donación a diversas instituciones, entre las que se encuentran organizaciones como la Fundación la Divina Providencia, la Fundación Familiar Infantil o la Casa de las Mercedes. Gracias a estas iniciativas, se logra rescatar alimentos que de otra manera se perderían, entregándolos a miles de personas en situación de vulnerabilidad. Esta acción no solo contribuye a combatir el hambre, sino que también ayuda a reducir la pérdida de alimentos dentro de la operación de la empresa.
● Alianza con el banco de alimentos AMA:
La colaboración con Alimentos de México a Compartir (AMA) ha permitido rescatar más de 990 toneladas de productos que no eran comercializables, pero sí aptos para consumo. Estos alimentos se distribuyen en comunidades con altos niveles de marginación social, asegurando que lleguen a quienes más lo necesitan. Esta alianza es una muestra del compromiso de Corporativo Kosmos con las comunidades y el aprovechamiento eficiente de los recursos.
🌟 ¿Sabías que hay empresas en México que están marcando la diferencia en apoyo a las #mujeres? 🇲🇽👩👧👦 Corporativo Kosmos es una de ellas. Mira estas acciones de #RSE 💜 pic.twitter.com/hU94qY1lWu
— Fundación Pablo Landsmanas (@FPLandsmanas) March 8, 2025
● Comedores subsidiados para colaboradores:
Corporativo Kosmos ha implementado comedores para empleados en algunos de sus centros de distribución, los cuales permiten aprovechar los productos de la propia empresa y así reducir las mermas de alimentos, mientras garantiza que los colaboradores tengan acceso a comidas balanceadas y nutritivas. Con ello, se promueve también el bienestar de los trabajadores y su productividad, además de brindar un apoyo a su economía.
● Capacitación en uso óptimo de insumos:
La compañía entrena de manera constante a su personal en técnicas para optimizar el uso de los ingredientes. Los líderes de cocina enseñan cómo aprovechar al máximo cada alimento, transformando cáscaras, recortes y restos en caldos, salsas o consomés, siempre cumpliendo con normas de higiene. Esta práctica fomenta una cultura de responsabilidad y contribuye a reducir la pérdida de alimentos de forma significativa.
Corporativo Kosmos: un ejemplo de conciencia y uso eficiente de los recursos
Las acciones de Corporativo Kosmos evidencian que es posible crear una operación eficiente y responsable que minimice el desperdicio. Sus estrategias permiten reducir la pérdida de alimentos al tiempo que atienden una necesidad social urgente: alimentar a quienes más lo necesitan.
En el marco del Día Internacional de la Concientización sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, la empresa se posiciona como un referente en el sector, demostrando que el impacto positivo es posible cuando se combina eficiencia operativa con compromiso social.
Sin duda, el compromiso de Corporativo Kosmos demuestra que reducir el desperdicio de alimentos es una meta alcanzable y con beneficios sociales, económicos y ambientales y que cuando apostamos por prácticas como estas abrimos la puerta a un futuro en el que las comunidades tengan acceso a alimentación suficiente y de calidad, mientras se cuidan los recursos naturales que nos ofrece el planeta.