Fútbol con huella: Mundial 2026 podría generar 9 más de millones de toneladas de CO2

El fútbol es un lenguaje universal. Cada cuatro años, la Copa Mundial de la FIFA 2026 se convierte en el escenario donde convergen culturas, historias y aspiraciones colectivas. Millones de personas no solo ven partidos: viven una experiencia compartida que trasciende fronteras, idiomas y contextos. Sin embargo, detrás de este fenómeno global, comienza a tomar fuerza una narrativa menos visible, pero cada vez más urgente.

La escala sin precedentes del torneo —que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México— también amplifica sus impactos, de acuerdo con el FIFA’s Climate Blind Spot. La huella ambiental del Mundial 2026 no es solo un dato técnico, sino un reflejo de cómo los megaeventos deportivos están interactuando con una crisis climática en aceleración. En este contexto, la gestión del fútbol global enfrenta un punto ciego que pone en tensión su responsabilidad con aficionados, jugadores y el futuro del propio deporte.

El espectáculo que multiplica su impacto

La decisión de ampliar el torneo de 32 a 48 equipos redefine el alcance de la competencia. Más selecciones implican más partidos, más sedes y, sobre todo, más desplazamientos internacionales en un periodo concentrado de tiempo.

El transporte aéreo, responsable de una parte significativa de las emisiones del torneo, podría aumentar entre un 160% y un 325% respecto a ediciones anteriores. Este crecimiento no es marginal: es estructural.

La huella ambiental del Mundial 2026 se expande directamente proporcional a la ambición del formato.

Además, la dispersión geográfica del torneo en tres países incrementa la complejidad logística. Aficionados, equipos y personal técnico deberán recorrer grandes distancias, consolidando un modelo intensivo en carbono que difícilmente puede ignorarse en el contexto actual.

huella ambiental del Mundial 2026

Radiografía de la huella ambiental del Mundial 2026

Las cifras son contundentes. Bajo estimaciones conservadoras, el torneo generará al menos 9 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (tCO2e), casi el doble del promedio registrado entre 2010 y 2022, que fue de 4.7 millones.

No obstante, investigaciones recientes advierten que estas cifras podrían estar subestimadas. Al considerar el impacto ampliado del transporte aéreo, las emisiones podrían escalar hasta 15 millones de tCO2e. Este ajuste coloca la huella ambiental del Mundial 2026 en un rango entre 40% y 70% superior a las estimaciones base.

Este escenario no solo posiciona a 2026 como la edición más contaminante hasta ahora, sino que también anticipa una tendencia preocupante para futuros torneos, como los de 2030 y 2034, que seguirían una trayectoria similar.

Patrocinios bajo la lupa

Más allá de la operación directa del torneo, existen impactos indirectos que amplifican su huella. El acuerdo de patrocinio entre la FIFA y Saudi Aramco es uno de los más relevantes.

Se estima que esta alianza podría inducir emisiones adicionales cercanas a 30 millones de toneladas de CO2 equivalente, derivadas del aumento en las ventas de combustibles fósiles. Este dato transforma la discusión: la huella ambiental del Mundial 2026 no solo depende de la logística del evento, sino también de las decisiones estratégicas que lo rodean.

En términos de responsabilidad social, este tipo de asociaciones abre cuestionamientos sobre la coherencia entre el discurso de sostenibilidad y las prácticas comerciales que lo sustentan.

Estadios en riesgo climático

El cambio climático ya está afectando las condiciones en las que se juega y se vive el fútbol. Un análisis de Environmental Defense Fund revela que 8 de los 16 estadios del Mundial 2026 requieren intervención ambiental inmediata, y 4 de ellos enfrentan condiciones críticas.

Además, seis estadios presentan niveles de estrés térmico extremo (WBGT superior a 26.67°C), lo que representa riesgos directos para la salud de jugadores y aficionados. En partidos recientes, las temperaturas han alcanzado hasta 41°C, evidenciando que estas condiciones no son hipotéticas.

Así, la huella ambiental del Mundial 2026 también se manifiesta en la vulnerabilidad de su infraestructura. No se trata solo de cuánto contamina el evento, sino de qué tan expuesto está a los efectos del calentamiento global.

Un torneo global en un planeta cambiante

Históricamente, la Copa del Mundo ha sido un símbolo de unidad. Desde la “mano de Dios” de Diego Maradona hasta la despedida de Zinedine Zidane, el torneo ha construido una narrativa emocional que trasciende generaciones. En 2022, alrededor de 1.42 mil millones de personas vieron la final, y se estima que 5.9 mil millones interactuaron con el torneo en distintos formatos. Esta magnitud convierte al evento en una plataforma única de influencia global.

Sin embargo, la huella ambiental del Mundial 2026 introduce una nueva capa en esta narrativa: la de un evento que, mientras une al mundo, también contribuye a una crisis que lo afecta de manera desigual.

¿Puede el fútbol jugar a favor del clima?

El informe liderado por Scientists for Global Responsibility plantea un llamado claro: la gobernanza del fútbol debe evolucionar frente a la crisis climática. Esto implica repensar desde la asignación de sedes hasta los modelos de patrocinio, pasando por la logística de transporte y el diseño de infraestructura. La huella ambiental del Mundial 2026 podría ser un punto de inflexión si se utiliza como base para implementar cambios estructurales.

El fútbol tiene el poder de inspirar, movilizar y transformar. La pregunta no es si puede hacerlo, sino si está dispuesto a asumir el costo de liderar ese cambio.

El Mundial 2026 encarna una contradicción profunda: es, al mismo tiempo, el torneo más inclusivo y el más contaminante en la historia reciente del fútbol. Esta dualidad obliga a replantear los límites del crecimiento en los megaeventos deportivos.

La conversación sobre la huella ambiental del Mundial 2026 no puede quedarse en el diagnóstico técnico. Requiere decisiones valientes, coherencia institucional y una visión de largo plazo que priorice la sostenibilidad del deporte y del planeta.

Porque si el fútbol aspira a seguir siendo el juego que une al mundo, deberá también convertirse en un actor que contribuya a protegerlo.

Puedes ver el informe completo dando click aquí.

El ISSB aprueba la propuesta de cómo proceder en materia de divulgación de información relacionada con la naturaleza

Durante su reunión de abril en Beijing, el Consejo Internacional de Normas de Sostenibilidad (ISSB, por sus siglas en inglés) acordó proponer requisitos para la divulgación de información relacionada con la naturaleza en forma de una Declaración de Prácticas de las NIIF.

Las normas vigentes del ISSB ya exigen que las empresas proporcionen información relevante sobre todos los riesgos y oportunidades relacionados con la sostenibilidad, incluidos los riesgos y oportunidades relacionados con la naturaleza que razonablemente podrían afectar las perspectivas de la empresa.

La Declaración de Práctica complementaría la NIIF S1, Requisitos Generales para la Revelación de Información Financiera relacionada con la Sostenibilidad, y la NIIF S2, Información a Revelar relacionada con el Clima , sin modificar los requisitos de las Normas. Cuando una empresa necesite proporcionar información sobre riesgos y oportunidades relacionados con la naturaleza, de conformidad con la NIIF S1, la Declaración de Práctica explicaría cómo hacerlo. Por lo tanto, esta forma de normalización minimiza las interrupciones, lo cual es particularmente importante dado que las empresas y las jurisdicciones se encuentran en proceso de implementación y adopción de las Normas del ISSB.

La decisión de hoy surge tras el trabajo del ISSB para especificar aspectos sobre la información material relativa a los riesgos y oportunidades relacionados con la naturaleza que las empresas deben divulgar, basándose en el marco del Grupo de Trabajo sobre Divulgaciones Financieras Relacionadas con la Naturaleza (TNFD, por sus siglas en inglés).

El ISSB tiene previsto publicar un borrador para comentarios públicos en octubre de 2026, dando a las partes interesadas la oportunidad de aportar comentarios sobre los requisitos propuestos, incluyendo si una Declaración de Prácticas de las NIIF es la forma adecuada de establecer normas para la información a revelar relacionada con la naturaleza.

Emmanuel Faber, presidente del ISSB, dijo:

“Proporcionar información relevante sobre la naturaleza de los activos no es opcional; la NIIF S1 ya lo exige. Una guía de buenas prácticas orientará a las empresas sobre cómo proporcionar dicha información”.

La aplicación de la Declaración de Buenas Prácticas tendría el mismo efecto que una Norma ISSB para las empresas que la apliquen. Al mismo tiempo, proporciona a la ISSB una vía para lograr un resultado basado en normas en el futuro.

Además de la forma de establecer las normas, en esta reunión el ISSB debatió aspectos del contenido de las divulgaciones relacionadas con la naturaleza, incluyendo cómo se basarían en el marco de la TNFD.

L’Oréal Groupe busca al próximo gran innovador de Latinoamérica: última llamada para unirse a “L’AcceleratOR”

L’Oréal Groupe, líder mundial en belleza, anuncia los últimos días de registro para L’AcceleratOR, su ambicioso programa de innovación sostenible. Con un fondo de 100 millones de euros para cinco años, la iniciativa busca identificar y escalar soluciones disruptivas que resuelvan los retos ambientales más urgentes del sector.

Latinoamérica ya ha demostrado su potencial en este escenario global: en la primera ronda, la empresa brasileña Gàs Verde fue seleccionada entre casi 1,000 solicitudes de todo el mundo por su innovadora producción de biometano. Ahora, L’Oréal busca nuevos “agentes del cambio” en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú, Panamá y Uruguay.

Una oportunidad de escala global, ya que los seleccionados participarán en una experiencia intensiva de hasta 12 meses donde podrán:

  1. Desarrollar pilotos reales: Validar soluciones dentro del ecosistema de L’Oréal.
  2. Mentoría de élite: Acceder a la red de más de 40,000 expertos del University of Cambridge Institute for Sustainability Leadership (CISL).
  3. Internacionalización: Potencial para ampliar sus soluciones a las operaciones globales del Grupo.

¿Qué soluciones buscan? La convocatoria está dirigida a startups y PyMEs especializadas en:

  • Clima y Carbono: Tecnologías inteligentes y bajas en emisiones.
  • Resiliencia Hídrica: Gestión y soluciones para el cuidado del agua.
  • Naturaleza e Ingredientes: Materiales alternativos y química verde.
  • Economía Circular: Eliminación de plásticos fósiles y gestión de residuos.
  • Modelos de Negocio: Estrategias sostenibles e inclusivas.
L’AcceleratOR

“L’AcceleratOR no es solo un programa de apoyo; es un catalizador para que las innovaciones más prometedoras de nuestra región lleguen al escenario mundial”, señaló Fernando Alarcón, VP de Sustentabilidad para L’Oréal Latinoamérica. “El éxito de Gàs Verde es solo el inicio; sabemos que en Latinoamérica están las soluciones escalables que el planeta necesita”.

¡Regístrate ahora! Los interesados tienen hasta el 6 de mayo para presentar sus proyectos. Consulta la convocatoria completa y asegura tu lugar en: L’Accelerator Cohort 2 – CISL & L’Oréal

La alianza entre HEINEKEN México y Bioram transforma el emprendimiento mexicano en impacto ambiental real

En línea con sus iniciativas de Brindar un Mundo Mejor, HEINEKEN México ha implementado la primera prueba piloto para implementar soluciones de descarbonización en sus operaciones con la startup Bioram bajo el innovador esquema Venture Client

El emprendimiento fue el ganador de la edición de Descarbonización del HEINEKEN Green Challenge, iniciativa impulsada en conjunto por la compañía e incMTY, del Tecnológico de Monterrey. Esta acción marca un hito, demostrando la transición más allá de ser únicamente una plataforma, permitiendo la adopción real e integración de soluciones de alto impacto directamente en la operación de la cervecera. 

El proyecto de Bioram, enfocado en la descarbonización, se convierte en la primera iniciativa nacida del HEINEKEN Green Challenge en pasar de la fase de aceleración a una aplicación operativa, reforzando la estrategia de la compañía para impulsar la eficiencia y la responsabilidad ambiental.

La colaboración con Bioram se centra en la reducción de emisiones de carbono, una prioridad estratégica para la compañía en su camino hacia cero emisiones netas en toda la cadena de valor. Este trabajo se integra al proceso de transformación de subproductos de la cervecería, que son valorizados por Bioram para el desarrollo de un bioestimulante agrícola destinado al cultivo de cebada. El bioestimulante se aplica en campo, contribuyendo a un mejor aprovechamiento de nutrientes por parte de la planta, a una menor dependencia de fertilizantes convencionales (por ende una reducción de emisiones de carbono) y a mejoras en la calidad del cultivo.

Actualmente las pruebas piloto siguen en curso, sin embargo la implementación señala:

“Ya se han obtenido los primeros resultados preliminares, los cuales han reflejado al momento un efecto positivo en la descarbonización en el ciclo productivo, tanto en la transformación de residuos como en la producción en campo de materia prima, logrando un ciclo más eficiente y más rentable.” Comentó Carlos Muñoz, Director de biotecnología en Bioram

HEINEKEN México y Bioram

A través de este proyecto, HEINEKEN México en colaboración con incMTY se ha consolidado como un catalizador para los emprendedores, buscando la implementación de sus soluciones y su incorporación en entornos reales y en este caso, sumándose a su cadena de valor

“El HEINEKEN Green Challenge nació con la visión de identificar y fortalecer soluciones emprendedoras capaces de responder a retos socioambientales reales. Ver hoy a una startup del programa implementando un piloto dentro de la cadena de valor de HEINEKEN México confirma el valor de conectar al talento emprendedor con entornos reales de implementación. Este tipo de colaboraciones demuestra que cuando corporativos, emprendedores y academia trabajan juntos, la innovación puede traducirse en impacto tangible.” señaló Alejandra Zamudio, Coordinadora Nacional del HEINEKEN Green Challenge.

Por su parte, Elena Montes de Oca, Líder Sustentabilidad y Responsabilidad Social de HEINEKEN México, comentó: “En HEINEKEN Green Challenge buscamos encontrar soluciones que se suman a nuestro propósito de brindar un mundo mejor. Esta primera integración con Bioram es la prueba más tangible de nuestra responsabilidad por la innovación aplicada. Nos enfocamos en pasar del emprendimiento al impacto sistémico, integrando el talento mexicano para acelerar nuestra estrategia de negocio y nuestro camino hacia un futuro con menos emisiones de CO2.” 

Este logro subraya el papel de HEINEKEN México e incMTY como impulsores del ecosistema de emprendimiento socioambiental en el país, demostrando que las soluciones para el cuidado del medio ambiente y la innovación no son metas separadas, sino motores de crecimiento y liderazgo.

Para conocer más sobre el HEINEKEN Green Challenge y sus iniciativas, da clic aquí.

Sostenibilidad vs. vida diaria: el reto real que enfrentan millones de mexicanos

En México, la conciencia ecológica enfrenta una realidad incómoda y es que, para millones de personas, lograr ser sostenibles está más allá de una decisión personal, pues se trata de un reto condicionado por el tiempo, los recursos y la infraestructura disponible.

Al hablar de hábitos sostenibles en el país, también es necesario traer a la conversación las jornadas laborales de 48 horas y los largos tiempos de traslado a los centros de trabajo, pues esta restricción de agenda hace que integrar rutinas más sostenibles parezca una misión imposible. 

A pesar de que el 28% de los mexicanos muestra un marcado interés en consumir y vivir de manera más sostenible, de acuerdo con la consultora internacional EY,  la sustentabilidad continúa siendo un reto marcado por hábitos complejos que son difíciles de modificar. 

Ruben Falconi, Head of Growth Marketing de bebbia, mencionó que: “El cuidado de los recursos y el medio ambiente es una responsabilidad compartida y la sostenibilidad no debe verse como una carga adicional para quienes ya enfrentan limitaciones de tiempo y recursos, sino que debe adaptarse a la rutina ya existente a través de herramientas que faciliten las decisiones”.

La vida diaria tiene un costo invisible más alto del que vemos y es un factor que debe tomarse en cuenta al buscar ser más sostenibles. Tener claridad en este “costo” es indispensable para trazar metas e ideales de cuidado ambiental realistas desde el hogar.

Sostenibilidad vs. vida diaria

En el marco del Día Mundial de la Tierra, más que buscar un cambio radical que solo puede desestabilizar tu rutina, integrar decisiones simples, pero conscientes, puede generar una gran diferencia: 

  • Cuidar lo que ya tenemos: Detectar y reportar fugas, tanto en casa como en la comunidad, es una de las formas más efectivas de ahorrar agua. De acuerdo con datos de la UNAM, se estima que, tan solo en la Ciudad de México, el 40% del agua se pierde en fugas y fallas del sistema público, por lo que la atención cotidiana puede generar un impacto más grande del que creemos. 
  • Apostar por soluciones prácticas: En un entorno donde el tiempo es limitado, contar con alternativas que simplifiquen el acceso a agua segura puede ser clave. Opciones como sistemas de purificación en casa, tales como los que impulsa bebbia, permiten reducir el uso de plásticos de un solo uso y eliminar la logística asociada a los garrafones, integrándose de forma más natural a la vida diaria. Además, permite acceder a agua pura, pues datos de la ONU indican que solo el 65% de las viviendas reciben agua con estándares aceptables. 
  • Reutilizar sin complicaciones: Acciones como recolectar el agua fría de la regadera para darle otro uso o reutilizar agua de la lavadora para limpieza permiten reducir el consumo, y el gasto, sin modificar drásticamente la rutina y los tiempos de los que disponen muchos mexicanos. 
  • Automatiza tus decisiones: Cuando algo nos toma más de 3 minutos, preferimos no hacerlo, especialmente cuando se trata de sostenibilidad en una cultura donde el tiempo escasea, por lo que es recomendable dejar siempre visibles las herramientas para ser más responsable con el ambiente. Deja la fruta en un lugar visible, las bolsas reutilizables junto a las llaves para no comprar una nueva cada que salgas o el termo ya  lleno en la mochila.

La sostenibilidad en 2026 debe dejar de ser un ideal para transformarse en una solución alcanzable para todos. Porque, al final, cuidar el planeta también implica cuidar el tiempo, la economía y la calidad de vida de quienes lo habitan.

El “efecto Apple” en sustentabilidad: por qué todos están mirando sus resultados

En un contexto donde las promesas ambientales abundan, pero los resultados tangibles escasean, hay empresas que están cambiando la conversación. Apple se ha colocado en el centro del debate global no solo por lo que dice, sino por lo que demuestra: cifras, materiales y procesos que comienzan a redefinir los estándares de la industria tecnológica.

La atención no es casual. La sustentabilidad de Apple se ha convertido en un caso de estudio porque combina crecimiento financiero con reducción de impacto ambiental, una ecuación que durante años parecía contradictoria. Hoy, sus avances invitan a cuestionar si estamos frente a un nuevo modelo de negocio o ante una excepción difícil de replicar.

Materiales que cuentan otra historia: la sustentabilidad de Apple en cifras

Uno de los pilares más visibles de la sustentabilidad de Apple es su transición hacia materiales reciclados y renovables. En 2025, más del 30% de los componentes de sus dispositivos provinieron de estas fuentes, marcando un aumento sostenido frente al año anterior.

De acuerdo con Trellis, este cambio no es menor: implica rediseñar cadenas de suministro completas, replantear procesos industriales y apostar por innovación en materiales. La compañía no solo está sustituyendo insumos, está reconfigurando la lógica de producción en tecnología de consumo.

El caso del MacBook Neo es particularmente revelador. Este dispositivo integra 90% de aluminio reciclado y 100% de cobalto reciclado en su batería, lo que evidencia un avance significativo hacia la circularidad total en productos de alto desempeño.

De la promesa a la evidencia: reducción real de emisiones

Hablar de impacto ambiental exige cifras claras. En 2025, Apple evitó la emisión de 6 millones de toneladas métricas de gases de efecto invernadero gracias al uso de materiales de baja huella de carbono.

Para dimensionar el avance, su huella total se situó en 14.5 millones de toneladas, con más del 50% proveniente de la fabricación. Aun así, la empresa ha logrado reducir más del 60% de sus emisiones desde 2015, manteniéndolas estables incluso con el crecimiento de sus ventas. Este dato es clave para el debate en responsabilidad social: el crecimiento económico ya no se presenta necesariamente como antagonista de la sostenibilidad. La narrativa cambia cuando los números respaldan la estrategia.

Economía circular en acción: más allá del reciclaje

La apuesta de Apple no se limita a incorporar materiales reciclados, sino a cerrar el ciclo completo. Productos como el Apple Watch, el iPad o el MacBook Air ya utilizan aluminio 100% reciclado en sus carcasas.

Además, la empresa ha eliminado el plástico en sus empaques, sustituyéndolo por fibras recicladas y certificadas. Esta decisión ha permitido reducir aproximadamente 15,000 toneladas métricas de plástico, un impacto relevante en una industria históricamente dependiente de este material.

El objetivo es ambicioso: lograr que todos sus productos estén hechos completamente de materiales reciclados o renovables. Aunque no hay una fecha límite, la dirección es clara y consistente.

Robots que reciclan: innovación tecnológica para la circularidad

Una de las apuestas más disruptivas de Apple está en la automatización del reciclaje. Con robots como Daisy, capaz de desmontar hasta 1.2 millones de iPhones al año, la empresa ha llevado la recuperación de materiales a otro nivel.

A esta tecnología se suman sistemas como Dave y Cora, diseñados para recuperar componentes complejos como imanes de tierras raras o titanio mediante procesos de precisión. Estas soluciones permiten aumentar la eficiencia y calidad del reciclaje, algo crítico para escalar la economía circular.

La integración de inteligencia artificial con sistemas como ARIS también amplía el alcance, permitiendo a socios de reciclaje identificar y recuperar materiales con mayor precisión.

Liderazgo y gobernanza: la sostenibilidad como estrategia central

Detrás de estos avances hay una estructura organizacional que ha dado continuidad a la estrategia ambiental. Figuras como Lisa Jackson sentaron las bases de una visión que hoy continúa evolucionando bajo nuevos liderazgos.

La integración del equipo ambiental dentro de la cadena de suministro refleja una decisión estratégica: la sostenibilidad no es un área aislada, sino un eje transversal del negocio. Este enfoque permite alinear innovación, operaciones y objetivos climáticos. La colaboración con proveedores también ha sido clave. Reducir emisiones en manufactura implica transformar ecosistemas completos, no solo decisiones internas.

Uno de los argumentos más potentes en torno a la sustentabilidad de Apple es su compatibilidad con el crecimiento financiero. En la última década, la empresa ha incrementado sus ingresos en un 78% mientras reduce su huella ambiental.

Este desempeño desafía una de las creencias más arraigadas en el mundo corporativo: que la sostenibilidad implica sacrificar rentabilidad. La evidencia sugiere lo contrario cuando la estrategia está bien integrada. Para analistas del sector, este caso marca un punto de inflexión. La sostenibilidad deja de ser un “nice to have” para convertirse en un diferenciador competitivo.

El efecto dominó: por qué la industria está observando

El impacto de Apple trasciende sus propios resultados. Su escala y capacidad de influencia generan un efecto dominó en toda la industria tecnológica. Proveedores, competidores y reguladores comienzan a ajustar sus expectativas frente a un nuevo estándar.

Cuando una empresa de este tamaño demuestra que es posible avanzar hacia la neutralidad de carbono sin frenar el crecimiento, redefine lo que se considera viable en términos de responsabilidad ambiental. Esto explica por qué cada avance es observado de cerca: no solo importa lo que Apple logra, sino lo que obliga a otros a replantear.

La sustentabilidad de Apple representa hoy una referencia obligada para quienes buscan integrar impacto ambiental y estrategia de negocio. Sus resultados muestran que la innovación, cuando se orienta correctamente, puede generar beneficios tanto ambientales como económicos.

Sin embargo, también plantea un desafío: replicar este modelo no será sencillo para todas las empresas. Requiere inversión, visión de largo plazo y una transformación profunda de la cadena de valor. Ahí es donde se definirá si el “efecto Apple” se convierte en tendencia global o permanece como un caso excepcional.

Fallo vs Uber abre conversación en RSE: deberá pagar 5 mil dólares por agresión durante un viaje

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La discusión sobre seguridad en plataformas digitales de transporte vuelve a colocarse en el centro del debate público tras un fallo judicial en Estados Unidos. Un jurado federal determinó que Uber deberá indemnizar con 5 mil dólares a una mujer que denunció haber sido víctima de una agresión por parte de un conductor durante un viaje. Más allá del monto, el caso abre una conversación más profunda sobre responsabilidad corporativa, modelos laborales y protección al usuario.

Este episodio no ocurre en aislamiento. Forma parte de una serie de demandas que han puesto bajo escrutinio el papel de las plataformas en la prevención y atención de incidentes. En ese contexto, la agresión en Uber se convierte en un tema clave para analizar cómo las empresas tecnológicas gestionan riesgos, reputación y, sobre todo, la seguridad de quienes confían en sus servicios.

El caso que reabre el debate sobre la agresión en Uber

El fallo se originó en Carolina del Norte, donde un jurado concluyó que la empresa es responsable por la conducta de uno de sus conductores. Según la demanda, el hombre tocó la parte interna del muslo de la pasajera sin su consentimiento y realizó un comentario inapropiado al finalizar el viaje. La escena, aunque breve, fue suficiente para detonar un proceso judicial que hoy marca precedente.

Comparte El Financiero que la defensa de la empresa enfatizó que el jurado consideró que hubo agresión física, no agresión sexual, y destacó el monto reducido de la indemnización. Sin embargo, el punto central no fue la clasificación del acto, sino la responsabilidad de la plataforma frente a lo ocurrido dentro de su ecosistema. Ahí es donde el caso adquiere relevancia estructural.

Responsabilidad corporativa: ¿hasta dónde llega la plataforma?

Durante años, Uber ha sostenido que no es responsable de la conducta de sus conductores, ya que estos operan como contratistas independientes. Este argumento ha sido clave en múltiples litigios, pero también ha generado tensiones en materia de responsabilidad social empresarial.

En este caso, el juez determinó que la empresa puede ser considerada un “transportista común”, lo que implica obligaciones más amplias en materia de seguridad. Este criterio cambia la narrativa: ya no se trata solo de una intermediación tecnológica, sino de un servicio que debe garantizar condiciones seguras para sus usuarios.

agresión  en Uber

Agresión en Uber y precedentes legales en evolución

El caso de Carolina del Norte no es aislado. En febrero, un jurado en Arizona ordenó a Uber pagar 8.5 millones de dólares a una mujer que denunció violación por parte de un conductor. En contraste, en California, otro jurado determinó que la empresa no era responsable en un caso similar.

Estos fallos muestran un panorama fragmentado, donde la interpretación legal varía según la jurisdicción. Sin embargo, todos comparten un elemento común: la creciente visibilidad de la agresión en Uber como un riesgo sistémico que requiere respuestas más sólidas. Uno de los puntos más debatidos en este caso fue que la demandante no denunció el incidente ante las autoridades en el momento en que ocurrió. La empresa utilizó este hecho como parte de su defensa, cuestionando la veracidad del relato.

No obstante, durante el juicio, el testimonio de la víctima fue respaldado por personas cercanas, lo que fortaleció su credibilidad ante el jurado. Este elemento pone sobre la mesa una realidad compleja: muchas víctimas de agresión no denuncian de inmediato, lo que no invalida su experiencia ni su derecho a justicia.

Reputación, riesgo y cultura organizacional

Más allá del ámbito legal, estos casos tienen un impacto directo en la reputación corporativa. La acumulación de denuncias por incidentes de seguridad —incluyendo miles de reportes de agresión— ha obligado a la empresa a reforzar sus protocolos y comunicación.

Sin embargo, desde una perspectiva de responsabilidad social, el reto no es solo reaccionar, sino prevenir. Esto implica revisar procesos de selección, monitoreo, atención a usuarios y cultura interna. La gestión del riesgo reputacional está directamente vinculada con la capacidad de anticipar y mitigar este tipo de घटनas.

¿Un caso de referencia para futuras demandas?

La abogada de la demandante señaló que este juicio fue seleccionado por la propia empresa como caso de referencia dentro de un conjunto más amplio de litigios. El resultado, por tanto, podría influir en procesos futuros. El juez que supervisa estos casos ya ha anticipado nuevos juicios en los próximos meses. Esto sugiere que la conversación sobre la agresión en Uber está lejos de cerrarse y seguirá evolucionando conforme se acumulen precedentes.

Un elemento clave en este caso fue que Carolina del Norte no eximió explícitamente a las plataformas de transporte de las obligaciones de los transportistas comunes, como sí lo han hecho estados como Florida y Texas. Esta diferencia normativa fue determinante en el fallo.

El escenario evidencia la necesidad de marcos regulatorios más claros y consistentes. La economía de plataformas avanza más rápido que la legislación, generando vacíos que terminan resolviéndose en tribunales. Para las empresas, esto implica operar en un entorno de incertidumbre jurídica constante.

Más allá del fallo, una conversación urgente

El caso no se define por los 5 mil dólares de indemnización, sino por lo que representa: un cambio en la forma en que se entiende la responsabilidad de las plataformas digitales. La seguridad de los usuarios ya no puede considerarse un tema periférico, sino un eje central de operación y reputación.

En términos de responsabilidad social, la lección es clara: prevenir la agresión en Uber —y en cualquier servicio similar— requiere ir más allá del cumplimiento legal. Implica construir confianza, diseñar sistemas seguros y asumir un rol activo en la protección de quienes utilizan estos servicios todos los días.

Hablar con la IA contamina: Nuevo chatbot expone tu consumo por pregunta

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La inteligencia artificial se ha integrado de forma silenciosa en decisiones cotidianas: desde consultas rápidas hasta análisis complejos que influyen en negocios, políticas públicas y hábitos de consumo. Sin embargo, detrás de cada interacción aparentemente intangible existe una infraestructura energética que pocas veces se cuestiona.

En este contexto, surge una pregunta incómoda pero necesaria: ¿cuánta energía cuesta realmente cada conversación con un chatbot? La respuesta empieza a tomar forma con nuevas herramientas que buscan hacer visible lo invisible. En un momento donde la transparencia se vuelve un valor crítico, iniciativas como ChatNetZero colocan sobre la mesa el verdadero impacto de la IA y abren la puerta a una conversación más informada.

El impacto de la IA deja de ser invisible

De acuerdo con un artículo de edie, la reciente actualización de ChatNetZero marca un punto de inflexión en la forma en que entendemos el uso de la inteligencia artificial. Por primera vez, un chatbot permite conocer el consumo energético asociado a cada consulta, traduciendo datos técnicos en información accesible y comparable.

Esta funcionalidad no solo informa, también interpela. Al mostrar equivalencias con el uso de electrodomésticos, el sistema transforma una cifra abstracta en una experiencia tangible. Así, el impacto de la IA deja de ser un concepto lejano para convertirse en un dato concreto que puede influir en decisiones individuales y corporativas.

De la eficiencia técnica a la responsabilidad ambiental

Uno de los hallazgos más relevantes de esta herramienta es que el consumo energético no depende únicamente del modelo de IA, sino del diseño del sistema. Factores como el flujo de trabajo y la gestión de errores —incluidas las llamadas “alucinaciones”— pueden incrementar significativamente el gasto energético.

impacto de la IA

Esto redefine la conversación sobre innovación. No se trata solo de crear sistemas más potentes, sino de diseñarlos de forma más eficiente. En otras palabras, el desarrollo tecnológico empieza a medirse también por su capacidad de reducir el impacto de la IA sin comprometer la calidad de los resultados.

El impacto de la IA en cifras globales

El crecimiento acelerado de la inteligencia artificial tiene implicaciones directas en la demanda energética global. De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía, el consumo eléctrico de los centros de datos podría más que duplicarse hacia 2030, alcanzando cerca de 945 TWh.

Este escenario posiciona al impacto de la IA como un tema estratégico dentro de la agenda climática. No se trata únicamente de eficiencia tecnológica, sino de sostenibilidad a gran escala, donde cada consulta suma a una huella colectiva que requiere ser gestionada.

Desde su lanzamiento en 2023, ChatNetZero fue concebido como una herramienta para analizar compromisos climáticos de gobiernos y empresas. Su propuesta se basa en datos revisados por pares y en la inclusión de fuentes verificables, reduciendo significativamente el riesgo de desinformación.

A diferencia de modelos de propósito general, su enfoque especializado permite optimizar recursos computacionales. Esto no solo mejora la precisión, sino que reduce la carga energética por consulta, demostrando que la especialización puede ser una vía efectiva para mitigar el impacto ambiental de la tecnología.

Una nueva forma de entender la rendición de cuentas

La incorporación de métricas energéticas en cada interacción redefine el concepto de accountability en la era digital. Ya no basta con ofrecer resultados precisos; ahora también es necesario transparentar el costo ambiental de obtenerlos. Este cambio introduce una nueva capa de responsabilidad para desarrolladores, empresas y usuarios. La visibilidad del consumo energético impulsa decisiones más informadas y abre la puerta a estándares más exigentes en el desarrollo de soluciones basadas en IA.

Las declaraciones de los desarrolladores de ChatNetZero apuntan a una dirección clara: la transparencia no puede ser opcional. En un entorno donde la IA influye en decisiones críticas, ocultar su huella ambiental representa un riesgo reputacional y ético.

El reto para la industria es doble. Por un lado, mantener el ritmo de innovación; por otro, garantizar que ese avance no se traduzca en un incremento desmedido del consumo energético. La oportunidad está en liderar con soluciones que equilibren eficiencia, precisión y sostenibilidad.

La irrupción de herramientas como ChatNetZero marca el inicio de una nueva etapa en la conversación sobre inteligencia artificial. Hacer visible el consumo energético por consulta no solo informa, también transforma la relación entre tecnología y sociedad, incorporando la sostenibilidad como un criterio clave de evaluación.

En adelante, el verdadero valor de la IA no solo estará en lo que puede hacer, sino en cómo lo hace. Entender y gestionar el impacto ambiental de cada interacción será esencial para construir un ecosistema digital más responsable, donde la innovación y la sostenibilidad avancen de la mano.

Welcome Back, Paisano: la plataforma de Tecate que genera oportunidades de empleo y reintegración laboral para mexicanos repatriados

En 2025, más de 160 mil paisanos regresaron a México desde Estados Unidos, de acuerdo con datos oficiales, muchos de ellos enfrentando incertidumbre y la falta de una red de apoyo al regresar al país.

Ante este contexto, Tecate presenta “Welcome Back, Paisano”, una plataforma que reconoce a la fuerza laboral más sólida del mundo que vuelve a casa y genera oportunidades de empleo para mexicanos en situación de movilidad, facilitando su reintegración económica y social a través de Tiendas SIX y HEINEKEN México.

Con “Welcome Back, Paisano”, la marca impulsará un modelo integral de empleabilidad que combina capacitación, acompañamiento y acceso a oportunidades dentro del ecosistema de Tiendas SIX.

Esta iniciativa nace con un propósito claro: poner al centro el valor, la fuerza y el carácter de quienes vuelven a casa, reconociendo que los repatriados mexicanos representan mucho más que cifras: son historias de carácter, experiencia y determinación que enriquecen al país.

Bajo su filosofía de no dejar a ningún mexicano atrás, Tecate no solo da la bienvenida al país a los paisanos, sino que asume un compromiso claro: resignificar el regreso como un acto de orgullo y carácter. Porque cuando los paisanos vuelven, no solo enfrentan nuevos comienzos, sino que traen consigo aprendizajes, capacidades y una visión que fortalece a México.

“Welcome Back, Paisano” es una iniciativa que refleja el carácter y la valentía de Tecate: estar presentes cuando más se necesita y respaldar con acciones concretas a los mexicanos. Buscamos generar un impacto real en las comunidades, fortaleciendo la economía local y creando oportunidades que permitan que la fuerza laboral más sólida del mundo construya un nuevo comienzo”, comentó Marta García, Vicepresidenta de Marketing en HEINEKEN México.

Esta iniciativa se desarrolla en colaboración con FUNDES, organización sin fines de lucro que participa como aliado estratégico, aportando metodología, experiencia y acompañamiento para fortalecer el proceso de integración de los beneficiarios. El programa no solo representa una alternativa laboral inmediata, sino también un camino de crecimiento sostenible. En una primera etapa, Tecate asume el compromiso de emplear a más de 100 mexicanos repatriados, sentando las bases de un modelo escalable que permita ampliar su alcance en el tiempo.           

¿Cómo opera “Welcome Back, Paisano”?

La iniciativa se basa en un modelo estructurado que integra capacitación técnica, acompañamiento continuo y acceso a oportunidades laborales dentro de la red de Tiendas SIX y HEINEKEN México. A través de una metodología robusta y el acompañamiento de expertos, se busca generar un impacto medible y sostenible, con una visión de crecimiento progresivo que permita integrar a más personas y fortalecer el tejido económico local.

Además, el programa contempla la apertura de nuevas tiendas, lo que permitirá ampliar el alcance de la iniciativa y multiplicar las oportunidades de empleo y emprendimiento en distintas comunidades del país, entendiendo que cuando los paisanos regresan, no solo vuelven a casa: vuelven con todo lo que son capaces de construir.

Más allá de una iniciativa puntual, Tecate ha construido una plataforma de marca consistente que busca atender problemáticas sociales relevantes en México bajo un mismo principio: no dejar a ningún mexicano atrás. En este sentido, “Welcome Back, Paisano” forma parte de una visión de largo plazo en la que la marca contribuye activamente con soluciones concretas desde su ecosistema.

Históricamente, Tecate ha impulsado iniciativas que reflejan este compromiso. Desde campañas enfocadas en la prevención de la violencia de género, que buscan generar conciencia y promover cambios culturales; hasta Tecate 18+, una plataforma orientada a fomentar el consumo responsable y la toma de decisiones informadas entre mayores de edad.

Asimismo, la marca ha desarrollado propuestas que conectan con el orgullo y la identidad nacional, como el lanzamiento de Tecate Light con sal del Golfo de México, que pone en valor los ingredientes y el origen mexicano; y Acceso Playa Tecate, una iniciativa que promueve el acceso libre a espacios públicos, contribuyendo a la recuperación y disfrute de las playas por parte de las comunidades.

Este enfoque integral posiciona a Tecate no solo como una marca, sino como un actor activo y un agente de cambio que impulsa soluciones relevantes para la sociedad mexicana.

“En FUNDES creemos en el poder de las mipymes y las personas que las conforman como motor de desarrollo sostenible en México y América Latina. Acompañar a personas en situación de movilidad para lograr una reintegración económica exitosa en México, no sólo genera oportunidades individuales de empleabilidad y emprendimiento, sino que genera un impacto positivo en la economía y fortalece comunidades enteras. Ser parte de Welcome Back, Paisano nos permite sumar nuestra metodología y experiencia que suma más de 40 años para que más personas reconstruyan su camino con estabilidad y confianza” comentó Florencia Colunga, Gerente de Crecimiento y Alianzas de FUNDES México.

En línea con su visión de impacto social, “Welcome Back, Paisano” se integra de manera directa a la estrategia de sustentabilidad “Brindar un Mundo Mejor” de HEINEKEN México, particularmente en su eje de impacto social y fortalecimiento comunitario. A través de esta iniciativa, la compañía impulsa oportunidades económicas inclusivas para grupos en situación de vulnerabilidad, fomenta la movilidad social y contribuye a la reconstrucción del tejido comunitario en las regiones donde opera.

Asimismo, con “Welcome Back, Paisano”, Tecate reafirma su compromiso con México y con quienes regresan a casa, reconociendo que detrás de cada historia hay talento, experiencia y una fuerza que continúa construyendo el país. Porque cuando los paisanos vuelven, no solo regresan a trabajar: regresan a su gente, a sus raíces y al lugar donde pertenecen.

Cuando los CEOs ganan más, el ESG pesa menos

Por Edgar López.

El más reciente análisis de Deloitte sobre sobre las primeras 55 empresas del FTSE 100 que publicaron sus reportes anuales de 2025 revela un patrón: cuando aumenta la presión por atraer y retener talento ejecutivo en un mercado global competitivo, las métricas ESG tienden a perder peso en los esquemas de incentivos variables de los directores ejecutivos, con especial visibilidad en los paquetes de los CEOs.

Contenido del artículo
Imagen extraída de sitio web Deloitte UK

Qué está pasando

El paquete medio de compensación total de los CEOs del FTSE 100 aumentó 18 %, pasando de £5.01 millones en 2024 a £5.89 millones en 2025. El ajuste más relevante se concentra en los incentivos variables: el 29 % de las compañías analizadas (16 de 55) propone aumentos significativos en los niveles máximos de bonos y planes de largo plazo, con una mediana de incremento equivalente a 200 % del salario base. Estos incrementos solo se materializan si se alcanzan metas de desempeño exigentes.

De las 26 empresas que someten nuevas políticas de remuneración a aprobación de los accionistas, 20 han reducido el peso de las métricas ESG en sus planes de incentivos y 11 han eliminado al menos una de estas métricas. Solo 24 mantuvieron el peso sin cambios y 21 no modificaron sus métricas existentes. Las compañías justifican estos ajustes como un reequilibrio entre sostenibilidad, fuerte desempeño financiero y prioridades estratégicas como la adopción acelerada de inteligencia artificial.

Los bonos anuales se pagaron en promedio al 76 % del máximo posible (frente al 78 % del año anterior). En el 20 % de los casos se aplicó discreción para reducir los pagos por fallas en salud y seguridad, ESG o gobernanza (el 11 % de estas reducciones relacionadas con fatalidades). No se registraron aumentos discrecionales al alza de relevancia material.

Como explica Mitul Shah, socio de Deloitte en la práctica de Remuneración Ejecutiva:

“We continue to see a significant number of companies propose substantial changes to variable pay opportunities in order to retain and attract the best people in an increasingly competitive global market.”

Dónde está pasando

Este fenómeno se concentra en el FTSE 100, el principal índice bursátil del Reino Unido. Casi un tercio de las mayores compañías cotizadas ya impulsa estos cambios, que se debatirán en la temporada de asambleas generales de accionistas de 2026.

Qué nos dice desde México y Latinoamérica

Desde México, el estudio ofrece un contraste útil. Mientras en el Reino Unido las grandes corporaciones reaccionan con rapidez y transparencia al encarecimiento del talento ejecutivo, en México y gran parte de Latinoamérica el debate público sobre la compensación de altos directivos ha sido históricamente menos visible, aunque las transnacionales que operan aquí siguen las mismas dinámicas globales.

El reporte sirve como recordatorio empírico de que las tensiones entre incentivos de corto plazo y objetivos de sostenibilidad de largo plazo no son nuevas; simplemente se hacen más evidentes cuando las presiones de mercado se intensifican.

Qué implica realmente para el ESG

El hallazgo central del análisis pone en evidencia una tensión estructural: vincular la compensación ejecutiva a objetivos ESG siempre ha sido complicado, porque choca con la temporalidad corta de los incentivos de los CEOs y directores ejecutivos.

Esto no significa el fin del ESG ni el abandono de las obligaciones regulatorias, pero sí confirma que las métricas de sostenibilidad se están consolidando principalmente como un asunto de cumplimiento (compliance), en lugar de un verdadero driver de incentivos ejecutivos. Cuando la competencia por talento se intensifica, las empresas demuestran mayor disposición a reducir su peso en los paquetes de compensación variable.

Qué puede suceder

Es probable que esta tendencia continúe entre las multinacionales más grandes: se mantendrá o incluso se reducirá el peso de las métricas ESG en los incentivos variables mientras el mercado de talento ejecutivo siga siendo altamente competitivo. Los inversionistas podrían seguir tolerando estos ajustes si vienen acompañados de metas financieras exigentes. En mercados emergentes como México, las empresas con mayor exposición internacional podrían enfrentar presiones similares para recalibrar sus esquemas de compensación.

Desde mi experiencia con empresas globales en México, esta dinámica no sorprende. En la práctica, los asuntos ESG han operado principalmente como un ejercicio de lucimiento y cumplimiento —rankings de reputación, reportes extensos y checklists regulatorios— más que como un incentivo real para los CEOs. Muchos actores —reguladores, inversionistas institucionales y consultoras— contribuyeron a colocarlo en ese territorio. El resultado lógico es que un CEO cuya compensación variable tenga menos peso de ESG suele estar mejor posicionado para priorizar resultados financieros y estratégicos de corto plazo.

Quizá parte del problema también radique en el diseño de muchos KPIs ESG: indicadores que con frecuencia resultan difíciles de alinear con el core business o que se perciben más como costos externos que como generadores de valor tangible.

Cuando el ESG se traduce en eficiencias operativas reales, reducción de riesgos o ventaja competitiva, deja de ser una carga y puede contribuir positivamente al desempeño del negocio. Sin embargo, mientras siga operando principalmente en modo compliance, seguirá siendo fácilmente negociable.

En última instancia, los CEOs responden a sus incentivos. La verdadera sostenibilidad genera valor cuando transforma la operación, no cuando solo se reporta o se cumple como mandato. El viento global sopla hacia el pragmatismo financiero. Para México y el resto del planeta, el reto consiste en pasar de un ESG de cumplimiento a uno que realmente genere valor medible, sin perder competitividad.


Edgar

R con R, por Edgar López

Edgar López Pimentel, es actualmente Director en Expok, ejerciendo su liderazgo día a día con pasión por la responsabilidad social y el desarrollo sustentable. Su labor ha contribuido significativamente al posicionamiento de empresas líderes en materia de responsabilidad social.

Su formación académica, enriquecida por programas de Alta Dirección de Empresas en el IPADE e IE Business School, así como una maestría en Responsabilidad Social Empresarial en la Universidad Anáhuac Norte, respaldan su liderazgo.

Edgar López es un activo participante en diversos comités dedicados a promover la responsabilidad social en México.