Entendiendo la Responsabilidad Social

RSE de Johnson & Johnson, del credo a la sospecha

Johnson & Johnson, que ha logrado hacer de su Credo un caso ejemplar de ética y responsabilidad social, podría terminar siendo objeto de estudio pero por malas prácticas.

La primera responsabilidad que establece el Credo Johnson & Johnson es “con todos aquellos que utilizan nuestros productos y servicios”. Así lo establece el posicionamiento ético de la empresa que en las últimas semanas se ha visto envuelta en un escándalo por presuntamente ocultar durante décadas que su talco para bebés estaba contaminado con amianto o asbesto.

El asbesto está clasificado como una sustancia que causa cáncer, de acuerdo con distintos organismos de salud internacionales como el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos y la Oficina Internacional para la Investigación del Cáncer.

En línea descendente, el Credo Johnson & Johnson –que se estudia en las universidades y escuelas de negocio como un caso ejemplar de directriz ética y de responsabilidad social empresarial (RSE)– establece un compromiso con sus empleados, posteriormente con las comunidades en las que operan e incluso con la “comunidad mundial” y, finalmente, con sus accionistas.

El 14 de diciembre pasado, la agencia de noticias Reuters reveló que el talco para bebés de Johnson & Johnson tuvo asbesto durante décadas y que la propia empresa lo supo todo ese tiempo, sin hacer nada al respecto.

En respuesta, la empresa negó que hubiera conocido de la contaminación de su talco durante décadas e incluso calificó la historia como “absurda teoría de la conspiración”. Alex Gorsky, presidente y CEO de Johnson & Johnson, emitió el 17 de diciembre un mensaje en el que aseguró que el talco de la empresa es y ha sido desde sus inicios el más puro y seguro de la Tierra.

Las acusaciones contra la empresa por la contaminación de su talco para bebés no son nuevas. En los últimos años, mientras la empresa asegura que la RSE de Johnson & Johnson está más fuerte que nunca, se han conocido múltiples demandas de mujeres que acusan a la compañía de causarles cáncer de ovario por el uso continuado de su talco.

En algunos casos, el fallo ha resultado contrario a Johnson & Johnson, como en julio de 2018, cuando un tribunal en Missouri ordenó a la compañía indemnizar con 4,690 millones de dólares a 22 mujeres y sus familias, quienes alegaron que el asbesto contenido en el talco para bebés les causó cáncer de ovario.

En mayo de 2018 la empresa también perdió un juicio contra Joanne Anderson, diagnosticada con mesotelioma (un tipo de cáncer), y en agosto de 2017 se le ordenó indemnizar a Eva Echeverría, enferma terminal por cáncer de ovario.

Meses antes, en mayo de 2017, Johnson & Johnson había pagado 110.5 millones de dólares a una mujer de Virginia, diagnosticada también con cáncer de ovario, y había perdido otros tres casos más, por los que se le multó con 72, 79 y 55 millones de dólares, es decir, más de 315 millones de dólares.

El caso contra la empresa por su talco para bebés, ¿honra su Credo y la RSE de Johnson & Johnson? ¿Puede decirse que ha sido responsable y ha respondido por sus impactos ante cada una de las audiencias que considera prioritarias?

Fuera de algunas apariciones en medios del CEO de Johnson & Johnson para hablar del talco y de desplegados en periódicos para negar las revelaciones de Reuters, a la empresa le ha faltado capacidad de respuesta para contener la situación por la que atraviesa.

Quienes utilizan sus productos, considerados por el Credo de Johnson & Johnson como “su primera responsabilidad”, quieren mayores respuestas que esa. Basta revisar los comentarios al mensaje de Alex Gosky colgado en redes sociales.

Como toda respuesta a ellos, a las comunidades donde operan y a la “comunidad global” con quienes dicen ser responsables en su Credo, la empresa informa que “por instrucciones del equipo global no se tiene autorización de compartir algún comentario que se relacione con el tema del talco”.

Tan sólo el día de la publicación de Reuters, el 14 de diciembre pasado, Johnson & Johnson perdió 10% de su valor en Wall Street, registrando su peor día en la Bolsa desde 2002. ¿Pensarán los accionistas de la empresa que esto es responsabilidad con ellos?

Y al interior, ¿cómo están viviendo los colaboradores este episodio? ¿Seguirán creyendo en el Credo y en la RSE de Johnson & Johnson? La respuesta que nos dieron en las áreas de Comunicación y de Responsabilidad Social de la empresa fue la ya dicha: sin comentarios.

¿Pasarán, el Credo y la RSE de Johnson & Johnson, de ser un caso de éxito e inspirador a estudiarse dentro de malas prácticas corporativas?

Acerca del autor

Alejandra Aguilar

Periodista especializada en responsabilidad social y sustentabilidad. Ha colaborado en medios como El Universal, El Economista y Mundo Ejecutivo; así como participado en publicaciones y pláticas de RSE.
Desde 2015 desarrolla investigación y contenido en Expok. #OrgullosamenteUNAM

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