Coinvertir, colaborar y construir: FUNDACIÓN ADO abre diálogo sobre liderazgo e inversión social

En un momento en que cada vez más empresas se preguntan cómo trascender su operación y convertirse en agentes de desarrollo social, FUNDACIÓN ADO abrió una conversación sobre liderazgo, propósito e inversión social estratégica a partir de la experiencia construida durante dos décadas de trabajo comunitario.

En el espacio de entrevistas Líderes MOBILITY, Andrés Pérez-Peña Campos, Gerente General de la fundación, compartió una reflexión sobre los elementos que deben considerarse para construir una organización capaz de generar impacto social real, sostenible y medible, así como los aprendizajes acumulados a lo largo de 20 años acompañando procesos comunitarios en distintas regiones del país.

Durante la conversación, Andrés Pérez-Peña subrayó que la creación de una fundación requiere tiempo, método y claridad desde el origen. Más que una decisión aislada, explicó que se trata de una construcción estratégica que debe partir de preguntas esenciales: a qué población se busca acompañar, qué problemática social se quiere atender y en qué territorio se desea intervenir. Desde su perspectiva, identificar con precisión estos elementos permite establecer una ruta de trabajo con mayor foco, pertinencia y capacidad de evolución.

Uno de los mensajes centrales del diálogo fue que el desarrollo social no puede pensarse sin comprensión territorial. En ese sentido, conocer el contexto, escuchar a las comunidades y entender la dinámica de los gobiernos locales y aliados en cada región resulta indispensable para colaborar de forma efectiva. A partir de ese entendimiento, señaló Andrés, es posible construir acuerdos, sumar capacidades y desarrollar estrategias con mayor profundidad, en lugar de operar respuestas desconectadas de la realidad local.

La conversación también puso énfasis en la importancia de contar con indicadores claros y mecanismos de evaluación constantes. Desde esta visión, medir no es un componente secundario, sino una herramienta indispensable para comprender si una intervención realmente está generando cambios positivos o si es necesario replantear la estrategia. Bajo este enfoque, la organización refrenda una visión de inversión social que prioriza procesos sostenibles, objetivos definidos y acompañamiento continuo como parte del camino para fortalecer comunidades.

FUNDACIÓN ADO

Otro de los puntos relevantes del intercambio fue la diferencia entre una fundación empresarial estratégica y una lógica exclusivamente asistencialista. Si bien Andrés reconoció que existen situaciones urgentes que requieren atención inmediata —como los desastres naturales— también subrayó la importancia de no perder de vista las causas estructurales de los problemas sociales. Desde esa mirada, la apuesta de largo plazo consiste en construir capacidades, generar alianzas y desarrollar soluciones que permitan transformar contextos de manera más profunda y sostenible.

“Crear una fundación empresarial implica tomarse el tiempo para definir con claridad a quién quieres acompañar, qué problema social buscas transformar y cómo vas a medir ese proceso en el territorio. Cuando existe foco, colaboración y una visión compartida, la inversión social puede convertirse en una herramienta real de desarrollo para las comunidades”, señaló Andrés Pérez-Peña Campos, Gerente General de FUNDACIÓN ADO.

A partir de esta experiencia, el brazo social de MOBILITY ADO también busca abrir la conversación con otras empresas y organizaciones interesadas en fortalecer o construir iniciativas de impacto social. Más que posicionarse como un modelo único, apuesta por compartir aprendizajes, metodologías y experiencias que puedan contribuir al desarrollo de proyectos más sostenibles, colaborativos y con visión de largo plazo.

Desde esta perspectiva, la coinversión, la articulación entre actores y el acompañamiento estratégico representan no solo una forma de trabajo, sino una oportunidad para construir un ecosistema social más conectado, donde más organizaciones puedan sumar capacidades y generar impacto desde sus propias realidades y objetivos.

A 20 años de su creación, FUNDACIÓN ADO reafirma así una convicción construida desde la experiencia: el desarrollo sostenible se fortalece cuando las organizaciones colaboran, escuchan al territorio y construyen soluciones junto con las comunidades.

Lilly y UNICEF unen esfuerzos para impulsar una infancia más saludable en 21 países

Eli Lilly y Compañía de México (Lilly) y UNICEF USA anunciaron hoy una colaboración con el objetivo de mejorar la prevención y atención de enfermedades no transmisibles (ENT) en niños, alcanzando a más de 30 millones de jóvenes y cuidadores en 21 países de ingresos bajos y medianos.

En el marco de su 150° aniversario, Lilly está destinando 50 millones de dólares a UNICEF en Estados Unidos para apoyar los esfuerzos de UNICEF dirigidos a fortalecer los sistemas de atención primaria de salud; con el fin de prevenir, detectar y manejar de mejor manera las enfermedades no transmisibles como diabetes, cardiopatías congénitas, anemia falciforme y enfermedades respiratorias en niños y adolescentes. También fortalecerá la prevención, atención y apoyo para niños que viven con sobrepeso y obesidad, ayudando a reducir los riesgos de salud a largo plazo para los niños, sus familias y sus comunidades.

Sumado a esto, UNICEF apoyará a los gobiernos para integrar la prevención y la atención como parte de los servicios de salud rutinarios, ampliando el acceso a atención de calidad en las comunidades, capacitando y apoyando al personal de salud y mejorando el diagnóstico temprano y la atención a largo plazo para niños y adolescentes. Este enfoque ayudará a los países a ofrecer una atención más coordinada y sostenible, ampliando finalmente el acceso más cerca del hogar y apoyando a los niños a lo largo de sus vidas.

Este compromiso de seis años (2026–2032) se basa en un modelo de UNICEF que ha evolucionado de programas piloto a un enfoque sostenible y multinacional integrado en los sistemas nacionales de salud. “Millones de niños están privados de los elementos fundamentales necesarios para una salud de por vida debido a factores de riesgo de enfermedades no transmisibles establecidos desde etapas tempranas de la vida”, afirmó Kitty van der Heijden, Directora Ejecutiva Adjunta de Alianzas de UNICEF. “Nuestra colaboración con Lilly está transformando el camino para asegurar que los niños tengan un futuro saludable, y marca un presedente frente al impacto que puede tener el sector privado para impulsar resultados a gran escala”.

Este tipo de enfermedades están aumentando rápidamente entre niños y adolescentes en todo el mundo, con el mayor impacto en países de ingresos bajos y medianos, los cuales representan el 82 por ciento de las muertes prematuras vinculadas a estas condiciones. Los sistemas de salud débiles y el acceso limitado a alimentos nutritivos y entornos seguros dificultan que los niños se mantengan saludables y prosperen. Sin prevención y manejo oportunos de estas enfermedades, estas condiciones pueden derivar en desafíos de salud de por vida; sin embargo, el acceso a detección temprana, atención y apoyo a largo plazo sigue siendo limitado.

“Cada niño, en cualquier lugar, merece un futuro saludable. Eso comienza trabajando para fortalecer los sistemas de salud en entornos con recursos limitados para detener el aumento de las enfermedades” afirmó Patrik Jonsson, Vicepresidente Ejecutivo y Presidente de Lilly International.

Lilly y UNICEF

“A lo largo de nuestros 150 años de historia, nos hemos mantenido enfocados en las áreas terapéuticas que podrían tener el mayor impacto para la humanidad, incluida la diabetes, y nuestro impacto va más allá de nuestros medicamentos. A través de nuestra colaboración con UNICEF, buscamos mejorar la salud global mediante la prevención y atención de ENT; ayudando a cambiar la trayectoria de salud de millones de niños y adolescentes desde sus primeros años”.

El apoyo de Lilly está alineado con su iniciativa 30×30 para mejorar el acceso a una atención médica de calidad para 30 millones de personas en entornos con recursos limitados cada año para 2030. Lilly superó esa meta en 2025, alcanzando a más de 30 millones de personas cinco años antes de lo previsto. Esta colaboración amplía ese impulso al expandir la prevención y atención de ENT dentro de los sistemas de salud de los que más dependen los niños y las familias.

Desde 2022, gracias al apoyo de Lilly a UNICEF USA, UNICEF ha llegado a casi 16 millones de niños y cuidadores mediante la prestación de servicios esenciales de salud y atención para enfermedades no transmisibles infantiles, además de promover la concientización y fortalecer los sistemas de salud en entornos con recursos limitados.

Del aplauso al abucheo: universitarios muestran rechazo a la IA y grandes tecnológicas

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Hace apenas unos años, hablar de inteligencia artificial frente a estudiantes universitarios habría despertado curiosidad, fascinación e incluso optimismo. Hoy, en algunos campus de Estados Unidos, el panorama parece distinto: discursos solemnes sobre innovación tecnológica son interrumpidos por abucheos, silencios incómodos y muestras abiertas de descontento. Lo que parecía una narrativa inevitable de progreso comienza a encontrar resistencia, especialmente entre quienes pronto ingresarán al mercado laboral.

La escena más reciente ocurrió en la Universidad de Florida Central, donde Gloria Caulfield, ejecutiva del sector inmobiliario, intentó motivar a recién graduados de artes, humanidades y comunicación asegurando que “el auge de la IA es la próxima revolución industrial”. La reacción fue inmediata: un coro de abucheos resonó entre el público. El video se viralizó, pero más allá de lo anecdótico, el episodio abrió una conversación más profunda sobre el creciente rechazo a la IA entre las nuevas generaciones.

El creciente rechazo a la IA en las ceremonias universitarias

Lo ocurrido en Florida no fue un caso aislado. Durante el mismo fin de semana, Eric Schmidt, exdirector ejecutivo de Google, enfrentó una reacción similar mientras presidía una ceremonia de graduación en la Universidad de Arizona. Frente a miles de estudiantes, el empresario insistió en un mensaje recurrente dentro de Silicon Valley: la inteligencia artificial transformará todas las industrias y las nuevas generaciones deberán participar en su construcción. La respuesta, sin embargo, fueron abucheos.

De acuerdo con el País, en ambos casos, el contraste resulta revelador. Durante años, las universidades han sido espacios donde la innovación tecnológica se celebra como símbolo de futuro. No obstante, el entusiasmo parece haberse debilitado cuando el discurso tecnológico se presenta como inevitable o incuestionable. Para muchos estudiantes, la narrativa sobre la IA ya no inspira; ahora genera dudas sobre autonomía, empleo y desigualdad.

¿Por qué surge el rechazo a la IA entre los jóvenes?

Las razones detrás de este malestar parecen múltiples y complejas. Por un lado, existe una preocupación genuina sobre el futuro laboral. Las generaciones más jóvenes observan cómo herramientas de automatización comienzan a reemplazar tareas creativas, analíticas e incluso estratégicas, justo en el momento en que están por integrarse profesionalmente.

rechazo a la IA

Por otro lado, también hay un cansancio evidente frente a lo que algunos perciben como una narrativa excesivamente optimista sobre la tecnología. En la Universidad de Florida Central, una polémica reciente sobre una asignatura llamada “Arte de la IA” ilustró esta tensión. Un estudiante cuestionó el sentido de pagar una matrícula para aprender habilidades artísticas si posteriormente se le incentivaba a utilizar inteligencia artificial generativa que, en su opinión, terminaría sustituyendo el aprendizaje práctico.

De la fascinación al escepticismo generacional

Las encuestas recientes ayudan a comprender mejor este cambio de percepción. Un estudio de Gallup publicado en abril reveló que la visión de la Generación Z sobre la inteligencia artificial se ha vuelto significativamente más negativa en el último año. El porcentaje de jóvenes entusiasmados con esta tecnología cayó 14 puntos, mientras aumentó el número de quienes expresan inconformidad o desconfianza.

Sin embargo, los datos también muestran matices importantes. Una encuesta global de Pew Research indica que las personas mayores de 50 años continúan siendo el grupo más preocupado por la IA a nivel internacional. En contraste, los jóvenes de entre 18 y 34 años siguen siendo, en promedio, los menos alarmados. Pero Estados Unidos destaca como una excepción: allí, las preocupaciones juveniles comienzan a acercarse a las de generaciones mayores, reflejando una inquietud cada vez más transversal.

Grandes tecnológicas bajo una nueva lupa ética

El malestar tampoco parece dirigirse únicamente hacia la tecnología en sí, sino hacia quienes la representan. Las grandes compañías tecnológicas han construido durante años un relato aspiracional alrededor de la innovación, pero hoy enfrentan cuestionamientos más duros sobre ética, privacidad, concentración de poder y responsabilidad social.

En el caso de Eric Schmidt, los abucheos estuvieron atravesados además por factores reputacionales. Organizaciones estudiantiles habían distribuido folletos llamando a manifestarse durante la ceremonia, mientras persisten controversias personales relacionadas con el exejecutivo. Este contexto evidencia cómo las audiencias universitarias evalúan cada vez más no solo el mensaje, sino también la legitimidad moral de quien lo emite.

La industria creativa también siente la presión de la automatización

La conversación se vuelve especialmente sensible en sectores como el arte, la música o la comunicación. Scott Borchetta, ejecutivo de la industria musical, vivió una situación similar durante un discurso en la Universidad Estatal de Middle Tennessee al afirmar que la IA ya está transformando la producción musical. Ante los abucheos, respondió improvisando: “Es una herramienta. O me escuchan ahora o me pagan después”.

Sus palabras reflejan una tensión central del debate actual: mientras algunos líderes empresariales defienden la inteligencia artificial como una oportunidad de adaptación, muchos estudiantes sienten que la velocidad de cambio amenaza con volver obsoletas las competencias que apenas comienzan a desarrollar. La incertidumbre no está únicamente en la tecnología, sino en la capacidad de las instituciones educativas para preparar profesionales en un entorno cambiante.

¿Estamos frente a una nueva conversación sobre responsabilidad tecnológica?

Para especialistas en sostenibilidad y responsabilidad social, estos episodios ofrecen una señal importante. El rechazo a la IA no necesariamente representa una oposición absoluta a la tecnología, sino una demanda de mayor transparencia, ética y participación en las decisiones sobre cómo se implementará en la vida cotidiana.

La conversación ya no parece centrarse únicamente en qué puede hacer la inteligencia artificial, sino en quién se beneficia, quién asume los costos y qué mecanismos existen para evitar consecuencias sociales negativas. La resistencia estudiantil puede interpretarse, en ese sentido, como un llamado a construir innovación con mayor legitimidad social.

Los abucheos en ceremonias universitarias podrían parecer simples actos de rebeldía generacional, pero también revelan una transformación cultural más profunda. La promesa tecnológica ya no se acepta de forma automática, especialmente entre jóvenes que enfrentan un mercado laboral incierto y una creciente concentración de poder corporativo. El rechazo a la IA surge así como una expresión de escepticismo frente a discursos que, para muchos, parecen ignorar preocupaciones reales.

Más que una oposición definitiva a la inteligencia artificial, lo que emerge es una exigencia de diálogo. Las nuevas generaciones parecen estar enviando un mensaje claro: no basta con prometer innovación; también es necesario explicar sus impactos, límites y beneficios colectivos. En un momento donde la tecnología redefine industrias enteras, escuchar esas inquietudes podría ser tan importante como desarrollar la siguiente gran herramienta digital.

Agricultura regenerativa: la apuesta de Nestlé, Diageo y Unilever frente a la crisis climática

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Durante años, la conversación sobre sostenibilidad en la industria alimentaria se ha concentrado en empaques, emisiones y cadenas de suministro más eficientes. Sin embargo, un tema ha comenzado a ganar protagonismo en las agendas ESG de las grandes compañías: el suelo. Lo que ocurre bajo nuestros pies se ha convertido en un factor determinante para enfrentar la crisis climática, proteger la biodiversidad y garantizar el abastecimiento futuro de alimentos.

En ese escenario, empresas como Nestlé, Diageo y Unilever han decidido apostar por un modelo que promete cambiar la forma en que se produce comida a nivel global: la agricultura regenerativa. No se trata únicamente de reducir daños ambientales, sino de restaurar ecosistemas agrícolas completos, una tarea que, según líderes de la industria, solo será posible mediante colaboración y metodologías comunes.

Agricultura regenerativa: un lenguaje común para transformar el campo

De acuerdo con un artículo de Quartz, uno de los principales obstáculos que ha frenado el avance de la agricultura regenerativa ha sido la falta de una definición compartida. Mientras algunas compañías impulsaban proyectos pilotos con criterios propios, otras evitaban hacer afirmaciones públicas por temor a caer en promesas difíciles de comprobar o incluso acusaciones de greenwashing.

Para atender este desafío, la organización SAI Platform concluyó un programa piloto global para su marco Regenerating Together, respaldado por 40 grandes empresas de alimentos y bebidas. La iniciativa busca crear una metodología común que permita escalar prácticas regenerativas sin perder de vista las necesidades específicas de cada territorio agrícola.

Entre las compañías firmantes también figuran empresas como Mondelez International, ADM, Carlsberg Group, McCormick & Company y McCain Foods, quienes reconocieron que transformar el sector agroalimentario a la escala que exige la crisis climática está fuera del alcance de cualquier empresa actuando por separado.

Agricultura regenerativa

De la teoría a los cultivos: una prueba global en 25 países

La dimensión del piloto deja claro que no se trata de una conversación aspiracional. Desde 2023, el programa se implementó en 25 países y en 23 sistemas de producción distintos, involucrando más de 35 iniciativas agrícolas con características locales muy diversas.

En Canadá, por ejemplo, 25 explotaciones de avena gestionadas por Nestlé se integraron al proyecto. Mientras tanto, la empresa británica Wildfarmed incorporó 150 granjas de trigo, avena y cebada. También se desarrollaron proyectos colaborativos en India para el cultivo de papas, en Dinamarca para sistemas agrícolas integrados y en Argentina para la producción de cacahuates.

Esta amplitud geográfica responde a una necesidad concreta: demostrar que un mismo marco puede adaptarse tanto a regiones con climas extremos como a sistemas agrícolas altamente industrializados o pequeños productores locales.

Los cuatro pasos que buscan redefinir la agricultura regenerativa

Más allá del discurso corporativo, el modelo propuesto por Regenerating Together plantea un proceso estructurado. Las empresas participantes siguen cuatro pasos: primero, analizar las características específicas del suelo y del ecosistema agrícola; segundo, definir objetivos prioritarios como biodiversidad o captura de carbono; tercero, seleccionar prácticas adaptadas al contexto; y finalmente medir resultados de forma continua.

La lógica detrás del esquema es sencilla, pero poderosa: evitar soluciones genéricas. No todos los cultivos enfrentan los mismos retos ambientales ni todas las regiones poseen iguales capacidades productivas. Lo regenerativo, según este enfoque, no significa copiar una fórmula universal, sino trabajar desde la realidad de cada territorio.

Dionys Forster, director general de SAI Platform, ha señalado que durante años las distintas interpretaciones sobre regeneración agrícola generaron confusión en el sector, provocando desde excesiva cautela hasta mensajes poco claros sobre impactos reales. El nuevo marco intenta reducir esa ambigüedad mediante estándares compartidos.

La colaboración como nuevo músculo competitivo

La sostenibilidad corporativa ha evolucionado de un modelo basado en ventajas competitivas aisladas hacia uno donde compartir aprendizajes puede acelerar resultados. El caso de Regenerating Together ilustra justamente ese cambio de paradigma.

Simon Boas Hoffmeyer, vicepresidente global de Sostenibilidad y ESG de Carlsberg, resumió el reto de forma contundente: la transición requiere alineación y colaboración, no esfuerzos fragmentados. La frase refleja un consenso creciente entre compañías que compiten en el mercado, pero entienden que ciertos problemas sistémicos —como el deterioro del suelo o la pérdida de biodiversidad— no distinguen entre marcas.

Desde Wildfarmed, Rob Bray describió el programa como una hoja de ruta práctica que ayuda a simplificar un concepto que históricamente ha sido complejo de aterrizar. La claridad metodológica, aseguran los participantes, será clave para escalar impactos medibles.

Tecnología y datos: el siguiente gran paso

La siguiente fase del proyecto apunta hacia un terreno donde sostenibilidad y tecnología convergen. SAI Platform anunció que el lanzamiento formal de la nueva etapa ocurrirá en junio de 2026, durante su encuentro anual en Saskatoon, Canadá.

Entre las prioridades destacan herramientas digitales como la teledetección, sistemas de monitoreo y mecanismos de medición y verificación. La meta es lograr que las prácticas regenerativas puedan documentarse con evidencia objetiva y trazable, algo cada vez más demandado por inversionistas, reguladores y consumidores.

Para líderes ESG, este componente tecnológico representa mucho más que eficiencia operativa: significa construir credibilidad en un contexto donde las afirmaciones ambientales están siendo examinadas con mayor rigor.

¿Puede la regeneración convertirse en el nuevo estándar?

La gran pregunta ya no es si la transición agrícola será necesaria, sino qué tan rápido podrá ocurrir. Sequías prolongadas, degradación del suelo y alteraciones climáticas están obligando a las empresas a repensar sus modelos productivos desde el origen mismo de las materias primas.

En ese contexto, la agricultura regenerativa comienza a posicionarse no como una tendencia temporal, sino como una estrategia de resiliencia empresarial. Para gigantes como Nestlé, Diageo y Unilever, restaurar ecosistemas agrícolas podría ser tan importante como reducir emisiones o innovar en empaques sostenibles.

El piloto impulsado por SAI Platform muestra que la transición hacia sistemas agrícolas más resilientes requiere algo más que compromisos públicos: necesita marcos compartidos, métricas claras y cooperación entre actores que tradicionalmente han trabajado de forma independiente. La magnitud del desafío climático parece estar empujando al sector hacia nuevas formas de colaboración.

Si la promesa de estos programas logra traducirse en resultados tangibles para productores, ecosistemas y cadenas de suministro, la agricultura del futuro podría dejar de centrarse únicamente en producir más y comenzar, finalmente, a regenerar aquello de lo que depende: la tierra misma.

Shakira transforma la canción del Mundial 2026 en educación junto a la FIFA Foundation

La relación entre el deporte, el entretenimiento y el impacto social está evolucionando. Hoy, los grandes escenarios ya no solo sirven para emocionar a millones de espectadores, sino también para movilizar recursos, impulsar causas y abrir conversaciones sobre problemáticas urgentes. En ese contexto, Shakira vuelve a colocar la educación en el centro de la conversación global con una decisión que trasciende lo musical y se acerca a la acción social tangible.

Tras un año marcado por hitos profesionales y una multitudinaria presentación en Copacabana frente a más de dos millones de personas, la artista colombiana anunció su participación en la Copa Mundial FIFA 2026. Pero lejos de limitarse a protagonizar uno de los eventos deportivos más importantes del planeta, decidió convertir su presencia en una oportunidad para impulsar el acceso educativo de niños en situación vulnerable mediante donaciones para FIFA Foundation.

La canción oficial del Mundial con un propósito mayor

La expectativa por el Mundial 2026 aumentó luego de que Shakira confirmara que interpretará el tema oficial del torneo, titulado “Dai Dai”. La noticia generó entusiasmo entre sus seguidores y aficionados del fútbol, especialmente porque la cantante ha estado ligada históricamente al evento deportivo a través de canciones que han marcado generaciones.

Sin embargo, esta vez la propuesta tiene un matiz distinto. Durante la conferencia de prensa sobre el primer show de medio tiempo de la final de la Copa Mundial FIFA 2026, la artista reveló que el 100% de las ganancias obtenidas por la canción será destinado al programa Education Fund, impulsado por la FIFA Foundation y Global Citizen. La decisión busca fortalecer las donaciones para FIFA Foundation destinadas a garantizar oportunidades educativas para niñas y niños alrededor del mundo.

Donaciones para FIFA Foundation: cuando la música impulsa educación

La apuesta detrás de esta iniciativa no es menor. La FIFA Foundation y Global Citizen han impulsado esfuerzos para acercar educación de calidad a comunidades vulnerables, utilizando el alcance del deporte como vehículo de transformación social. En este caso, la música se suma como un nuevo catalizador para movilizar recursos.

Más allá de una estrategia de recaudación, la propuesta también busca posicionar un mensaje simbólico: que los sueños son posibles incluso en contextos adversos. Shakira explicó que “Dai Dai” no es únicamente una canción mundialista, sino una narrativa de esperanza para quienes alguna vez escucharon que sus metas eran imposibles.

La cantante recordó historias emblemáticas del fútbol como las de Pelé, Ronaldo Nazário y Lionel Messi, cuyas trayectorias comenzaron en contextos complejos antes de convertirse en referentes mundiales. Para ella, la educación funciona como un puente que permite a millones de niños imaginar y construir futuros diferentes.

La educación como herramienta de transformación social

La visión de Shakira sobre el poder transformador de la educación no es nueva. A lo largo de su carrera, la colombiana ha impulsado proyectos enfocados en el aprendizaje infantil, convencida de que invertir en la niñez tiene un efecto multiplicador en las comunidades.

Durante el anuncio del Mundial 2026, insistió en que el acceso a oportunidades educativas representa una de las formas más tangibles de generar impacto social. “He visto con mis propios ojos cómo la educación transforma vidas”, afirmó, dejando claro que detrás de esta iniciativa existe una convicción personal construida durante años de trabajo filantrópico.

El dinero obtenido a través de las reproducciones y comercialización de “Dai Dai” será canalizado para apoyar programas de aprendizaje, infraestructura y acceso educativo para niños que viven en condiciones de vulnerabilidad, fortaleciendo las donaciones para FIFA Foundation con un objetivo concreto: reducir brechas de desigualdad.

Shakira hará historia en el primer show de medio tiempo del Mundial

La participación de Shakira en la Copa Mundial FIFA 2026 no se limitará al tema oficial. La cantante también será una de las protagonistas del primer espectáculo de medio tiempo en la historia de una final mundialista, programado para el 19 de julio de 2026 en el MetLife Stadium.

El evento marcará un antes y un después en la evolución del torneo, siguiendo una lógica similar a los grandes espectáculos deportivos internacionales. De acuerdo con el anuncio oficial, compartirá escenario con Madonna y el grupo surcoreano BTS, en una producción desarrollada por Global Citizen y comisariada por Chris Martin, vocalista de Coldplay.

La decisión de integrar un espectáculo de esta magnitud no busca únicamente entretenimiento. También pretende ampliar el alcance de las campañas de recaudación vinculadas al Fondo de Educación Global Citizen de la FIFA, reforzando el vínculo entre cultura pop e impacto social.

Donaciones para FIFA Foundation y el nuevo rostro de la filantropía global

En un momento donde consumidores y audiencias exigen coherencia entre discurso e impacto, iniciativas como esta reflejan un cambio importante en la manera de financiar causas sociales. Hoy, el entretenimiento puede convertirse en una herramienta de movilización colectiva capaz de conectar emocionalmente con millones de personas.

Las donaciones para FIFA Foundation impulsadas por la canción oficial del Mundial muestran cómo las figuras públicas pueden traducir visibilidad en resultados concretos. No se trata únicamente de donar recursos, sino de aprovechar plataformas globales para sensibilizar, inspirar y activar participación.

La colaboración entre FIFA, Global Citizen y artistas internacionales también evidencia una tendencia creciente: las alianzas multisectoriales para resolver desafíos sociales complejos. Educación, deporte y música convergen aquí como vehículos complementarios de transformación.

El Mundial 2026 como plataforma de impacto social

El fútbol ha demostrado durante décadas su capacidad para unir culturas, romper barreras y generar identidad colectiva. Sin embargo, cada vez más organizaciones buscan que esa capacidad de convocatoria también se traduzca en soluciones para desafíos globales como la pobreza, la exclusión y la falta de acceso a educación.

La apuesta del Mundial 2026 parece alinearse con esta visión. Al convertir un espectáculo de alcance planetario en un mecanismo para recaudar recursos educativos, la FIFA busca ampliar el significado del torneo y conectar la emoción deportiva con un legado social más profundo.

La decisión de Shakira de donar el 100% de las ganancias de “Dai Dai” al programa Education Fund transforma lo que pudo haber sido únicamente un himno mundialista en una herramienta concreta de impacto. En un entorno donde las causas sociales compiten constantemente por atención y financiamiento, convertir una canción en un motor de oportunidades educativas representa un mensaje poderoso.

Más allá del espectáculo, el Mundial 2026 abre una conversación relevante sobre el papel de las grandes industrias culturales en la construcción de soluciones colectivas. Si deporte, música y filantropía logran alinearse con objetivos claros, el verdadero legado podría medirse no solo en goles o audiencias, sino en vidas transformadas a través de la educación y las donaciones para FIFA Foundation.

México busca acelerar soluciones frente a la pérdida y desperdicio de alimentos

Durante el foro “Pérdida y desperdicio de alimentos: de la conciencia a la acción”, impulsado por Tetra Pak®, Deloitte y la iniciativa Pacto por la Comida, representantes de gobierno, organismos internacionales, empresas, academia y sociedad civil coincidieron en la necesidad de construir una línea base nacional para medir la pérdida y desperdicio de alimentos (PDA) en México, mediante indicadores homologados, colaboración multisectorial y metas medibles que permitan fortalecer la toma de decisiones y acelerar políticas públicas de alto impacto rumbo a 2030.

En México se pierden entre 20 y 30 millones de toneladas de alimentos al año —cerca del 30% de la producción nacional—, con un impacto económico estimado en 2.5% del PIB. Al mismo tiempo, más de 44 millones de personas enfrentan inseguridad en el acceso a alimentos, reflejando la urgencia de avanzar hacia sistemas alimentarios más eficientes, resilientes y sostenibles.

Uno de los principales consensos del encuentro fue claro: “no se puede gestionar lo que no se mide”. Actualmente, México aún carece de un sistema nacional integral de medición de la PDA, lo que limita la implementación de estrategias coordinadas y el desarrollo de soluciones escalables.

“La pérdida y el desperdicio de alimentos no son únicamente un problema ambiental, representan una tensión estructural entre crecimiento, consumo, recursos y equidad social. Este foro nos invita a cambiar la lógica de reacción por una lógica de anticipación, donde el reto que enfrentamos exige algo más que intención o buena voluntad: requiere de acción coordinada entre industria, gobierno, academia y sociedad”, comentó Miguel Millán, Socio Director General México en Deloitte Spanish Latin America, como parte de la bienvenida al evento.

Experiencias globales para acelerar el avance de México

El primer panel, moderado por Zerene Kahan, directora de Asuntos Corporativos de Tetra Pak® México y presidenta del Pacto por la Comida, reunió a representantes de organismos internacionales para analizar estrategias y modelos implementados en distintos países.

Los especialistas coincidieron en que los países con mayores avances comparten tres elementos clave: marcos regulatorios claros, colaboración público-privada y metas medibles. En este contexto, destacaron que México tiene la oportunidad de acelerar el desarrollo de soluciones adaptando experiencias internacionales que ya han demostrado impacto.

Hacia una estrategia nacional coordinada

Por su parte, representantes del gobierno federal coincidieron en la necesidad de fortalecer la articulación institucional para convertir esta agenda en una política pública integral. Aunque México ha avanzado con iniciativas como la Ley de Economía Circular y la Ley de Alimentación Adecuada y Sostenible, señalaron que el siguiente paso será definir metas comunes, responsabilidades y mecanismos de implementación.

Escalar modelos que ya generan resultados

En el encuentro también se presentaron iniciativas impulsadas por empresas y organizaciones que ya generan resultados para reducir pérdidas y optimizar el aprovechamiento de alimentos. Sin embargo, los participantes coincidieron en que muchos de estos proyectos enfrentan barreras para crecer, principalmente por falta de financiamiento, coordinación y vinculación con política pública.

En este sentido, los próximos años serán decisivos para ampliar el alcance de estos modelos y acelerar su implementación a nivel nacional.

Un llamado a la acción colectiva

Los organizadores del foro coincidieron en que reducir la pérdida y desperdicio de alimentos no solo representa un reto ambiental, sino también una oportunidad estratégica para fortalecer la seguridad alimentaria, la competitividad y la resiliencia de los sistemas alimentarios en México.

“En México no partimos de cero, entendemos la gran oportunidad que representa la pérdida y desperdicio de alimentos. Desde Pacto por la Comida estamos fortaleciendo alianzas y aprovechando las oportunidades para convertir este problema en acciones que generen beneficios concretos para el país”, señaló Claudia Sánchez, directora de Pacto por la Comida.

Asimismo, señalaron que avanzar en esta agenda requerirá fortalecer cuatro elementos clave: política pública, alianzas multisectoriales, innovación y financiamiento.

En línea con este objetivo, Tetra Pak® destacó el papel de la tecnología y la innovación para fortalecer cadenas alimentarias más eficientes, mediante soluciones de procesamiento y envasado que ayudan a reducir pérdidas durante la producción, extender la vida útil de los alimentos y facilitar su disponibilidad a lo largo de la cadena de valor.

“Reducir la pérdida y desperdicio de alimentos no es solo un reto, es una oportunidad para transformar la manera en que producimos, distribuimos y consumimos alimentos. En Tetra Pak creemos que, a través de la innovación y la colaboración, podemos avanzar hacia un sistema alimentario donde más alimentos lleguen a más personas, de forma sostenible. El momento de actuar es ahora”, señaló Zerene Kahan, directora de Asuntos Corporativos de Tetra Pak® México. 

Casa Ronald McDonald llega a México para apoyar a las familias mexicanas 

En México, los niños con enfermedades crónicas complejas representan menos del 1% de la población infantil, pero concentran cerca del 30% del gasto en atención médica pediátrica y más del 80% del gasto hospitalario, evidenciando la intensidad y continuidad que requieren sus tratamientos. En este contexto, la llegada de Casa Ronald McDonald fortalece un modelo de cuidado centrado en la familia, al ofrecer un espacio cercano a los hospitales donde padres y cuidadores pueden permanecer junto a sus hijos, reduciendo barreras y acompañando cada etapa del proceso con mayor cercanía y dignidad.

Frente a este desafío, la organización se ha consolidado como una red de apoyo clave que permite a las familias mantenerse unidas en momentos críticos de salud, entendiendo que la cercanía emocional es parte esencial del proceso de recuperación. 

“A través de nuestros programas, en la Casa Ronald McDonald México brindamos hospedaje digno y accesible en nuestras Casas, donde las familias pueden quedarse mientras sus hijos reciben tratamiento médico lejos de su lugar de origen. De esta forma, contribuimos a disminuir la carga económica y logística, y les permitimos enfocarse en lo más importante: acompañar a sus hijos durante su proceso de recuperación”, señaló Gabriela Gática, Directora Ejecutiva de Casa Ronald McDonald.

Actualmente, Casa Ronald McDonald México cuenta con 3 casas ubicadas en Ciudad de México, Estado de México y Puebla, así como Salas Familiares dentro de hospitales en distintos estados del país. A través de esta red, se brinda atención a familias provenientes de las 32 entidades federativas e incluso de cinco países de Latinoamérica, consolidándose como un punto de apoyo para quienes deben trasladarse en busca de atención médica especializada.

Casa Ronald McDonald

Su impacto es tangible. Tan solo en 2025, Casa Ronald McDonald ha brindado apoyo a más de 17,290 familias y beneficiado a 11,365 niñas, niños y adolescentes, impactando en total a más de 70,955 personas. Además, ha servido 173,717 raciones de comida como parte del acompañamiento integral que ofrece a familias con hijas e hijos en tratamiento médico. Desde su llegada a México, la organización ha beneficiado a más de 191,000 familias.

Como parte de esta evolución, la organización dio a conocer su nueva identidad global, con el objetivo de hacer más visible su labor y conectar con nuevas generaciones de donantes en un entorno donde millones de familias continúan enfrentando barreras para acceder a tratamientos médicos acompañados de sus seres queridos.

Asimismo, anunció la próxima apertura de una Sala Familiar en el Hospital Infantil de México Federico Gómez, lo que permitirá ampliar su alcance y brindar apoyo a más familias durante el tratamiento médico de sus hijos.

Aunque su imagen evoluciona, Casa Ronald McDonald México permanece fiel a su misión,  ofrecer un “hogar lejos de casa” que permita a las familias acompañar a sus hijos en momentos clave, contribuyendo no solo a su recuperación médica, sino también a su bienestar emocional.

Si desaparecen las abejas, ¿qué pasaría con nuestra comida?

El 20 de mayo, en el marco del Día Mundial de las Abejas, esta pregunta cobra especial relevancia y pone sobre la mesa una realidad urgente: la importancia de las abejas para la vida en el planeta. Estos polinizadores son responsables de la reproducción de cerca del 75 % de los cultivos alimentarios a nivel mundial, lo que las convierte en un pilar silencioso de la seguridad alimentaria y la biodiversidad.

Sin embargo, su relevancia no se limita al ámbito ambiental. En distintas regiones, particularmente en comunidades rurales, las abejas también representan una oportunidad concreta de desarrollo económico y social. Su cuidado y aprovechamiento responsable permiten generar ingresos, fortalecer capacidades locales y fomentar modelos de producción más sostenibles.

Un ejemplo de ello se observa en comunidades de Yucatán, donde Saber Nutrir, el programa de Responsabilidad Social de Grupo Herdez ha impulsado proyectos productivos que integran el uso responsable de los recursos naturales con el fortalecimiento de la economía familiar.

Tan solo en 2025 se instalaron 33 nuevos proyectos, entre los que destacan 2 extractores de miel. En este sentido, la producción de miel se ha consolidado como una actividad clave dentro de los esfuerzos productivos en comunidades de Yucatán. A través de proyectos de comercialización vinculados a este recurso, se han generado ingresos que contribuyen directamente a la economía familiar.

En el caso específico de la miel, este recurso se transforma en productos derivados como jabones artesanales, shampoos y otros artículos que combinan conocimiento tradicional con innovación. Estas prácticas diversifican las fuentes de ingreso y fortalecen el arraigo cultural y el sentido de comunidad.

Este impacto también se refleja en las experiencias de quienes participan directamente en estos proyectos. Laura Yanelli Chan Ek, apicultora de la localidad de San Simón, Yucatán, comparte: “Gracias al apoyo recibido pude aumentar el número de mis colmenas y mejorar la calidad de la miel que producimos. Antes trabajábamos con materiales que no duraban mucho y la miel no tenía la misma pureza. Hoy contamos con mejores herramientas y eso también nos ha ayudado a apoyar la economía de nuestras familias”.

polinizadores

En la comunidad maya de Choyob, José Arturo Negrón López destaca cómo estas colaboraciones han fortalecido la actividad apícola en su comunidad: “las cajas de madera y el extractor de acero inoxidable nos han permitido cuidar mejor el proceso de extracción y conservar la pureza de la miel. Además, este proyecto ha tenido un impacto positivo en la economía familiar de varias personas de la comunidad”.

Hoy, frente a los desafíos ambientales que enfrentan los polinizadores, reconocer el papel de las abejas implica también visibilizar las acciones locales que promueven su cuidado y el aprovechamiento responsable de los recursos naturales. Más allá de la producción de miel, iniciativas como estas muestran cómo el trabajo comunitario puede contribuir al bienestar de las familias, fortalecer conocimientos tradicionales y fomentar prácticas productivas con un enfoque sostenible.

Día Mundial del Reciclaje: química limpia, la fórmula con la que Lafayette redefine la innovación textil

En el marco del Día Mundial del Reciclaje la industria textil enfrenta una transformación estructural impulsada por la presión regulatoria, la evolución de los estándares internacionales y la creciente demanda de trazabilidad en la cadena de suministro. De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el sector genera cerca del 10% de las emisiones globales de carbono y enfrenta el desafío de reducir significativamente su huella ambiental mediante modelos de economía circular.

En este contexto, el reciclaje y la gestión responsable de insumos químicos se han consolidado, en el Siglo XXI, como dos de los principales ejes para la transición hacia una industria más sostenible y responsable. Ya no se trata únicamente de incorporar materiales reciclados, sino de rediseñar los procesos productivos desde su origen, integrando criterios de seguridad química, eficiencia de recursos y transparencia.

Lafayette, con 30 años de presencia en México y más de ocho décadas siendo líderes textiles en Latinoamérica, ha desarrollado un modelo de innovación responsable que articula ambos enfoques. Por un lado, impulsa el uso de materias primas recicladas —como el poliéster proveniente de botellas PET— que permiten reducir residuos y disminuir la dependencia de recursos vírgenes. Por otro lado, ha fortalecido sus procesos de química limpia, en el marco del Chemical Management System (CMS), alineado con iniciativas globales de la industria.

innovación textil

Este sistema permite gestionar los insumos químicos bajo un enfoque preventivo y sistémico, evaluando cada sustancia desde su composición, función técnica y cumplimiento frente a estándares internacionales. A diferencia de modelos tradicionales centrados en listas de sustancias restringidas en el producto final, éste sistema de Lafayette, prioriza el control desde el origen, integrando procesos de evaluación técnica, trazabilidad, documentación y monitoreo continuo.

Como parte de este enfoque, la compañía trabaja en colaboración con proveedores químicos para asegurar la alineación con estándares globales y avanzar en la eliminación progresiva de sustancias nocivas. Asimismo, ha incorporado herramientas que permiten fortalecer la transparencia en la cadena de suministro y garantizar el cumplimiento de criterios ambientales y de salud humana.

“Hoy, la sostenibilidad en la industria textil ya no admite enfoques parciales. Exige integrar ciencia, tecnología y responsabilidad en cada decisión del proceso productivo. La gestión química dejó de ser reactiva: hoy debe ser preventiva, completamente trazable y alineada con estándares internacionales desde el origen del diseño, porque es ahí donde realmente se define el impacto del producto”, señaló Naydú Serrato, directora de Comunicaciones y Sostenibilidad de Textiles Lafayette.

Este modelo se complementa con una estrategia de innovación que evalúa de manera integral el impacto de cada desarrollo textil, considerando variables como el comportamiento de las fibras, la compatibilidad de los procesos químicos, la reproducibilidad industrial y el impacto ambiental de los insumos utilizados.

innovación textil

La compañía también participa en iniciativas internacionales que promueven la gestión responsable de químicos en la industria, enfocadas en la eliminación de sustancias nocivas, la transparencia en las formulaciones y la adopción de plataformas de evaluación y seguimiento.

En este escenario, el reciclaje se posiciona como un habilitador clave, pero su impacto depende de su integración con procesos técnicamente robustos. Para Lafayette, el verdadero avance hacia la sostenibilidad radica en la capacidad de articular materiales reciclados con sistemas de química limpia que garanticen productos seguros, trazables y alineados con las exigencias del mercado global.

El futuro de la industria textil no se definirá únicamente por lo que es capaz de producir, sino por la forma en que decide hacerlo. Bajo esa premisa, Lafayette impulsa un modelo donde la innovación, la ciencia y la responsabilidad convergen para elevar los estándares del sector, consolidando una operación más transparente, eficiente y alineada con los desafíos ambientales y sociales de nuestro tiempo.

Ya son 1093 empresas grandes comprometidas con la responsabilidad social empresarial

Cemefi entregará el Distintivo ESR a 1093 empresas grandes durante la décimo novena edición del Encuentro Latinoamericano Empresas Socialmente Responsables, que se realizará el 19 de mayo en el WTC de la ciudad de México.

Con poco más de 400 empresas, el sector económico de Servicios es el más representativo dentro de las empresas de la convocatoria de empresas grandes 2026. El segundo sector con más empresas es la industria manufacturera, con más de 320 compañías; lo cual es relevante pues este sector suele generar un impacto ambiental considerable debido a su consumo de recursos y su generación de residuos, lo que implica una mayor responsabilidad social en términos de sustentabilidad, eficiencia energética y gestión de desechos.

El proceso para obtener el Distintivo ESR les permite a las empresas evaluar el nivel de desarrollo de sus programas de responsabilidad social de manera objetiva, su desempeño en áreas clave como medio ambiente, contexto global, gobernanza y responsabilidad social. Esto ayuda a identificar fortalezas y áreas de mejora, y facilita la toma de decisiones informadas para implementar políticas y acciones concretas.

En esta convocatoria, el indicador con mayor desarrollo es el de Impacto de emisiones (perteneciente al criterio ambiental). Este rubro consolidó un nivel de desarrollo de 2.93, un crecimiento promedio anual de 8.8% en las últimas dos convocatorias.

Y en la distribución por estado, Nuevo León está a la cabeza, con 110 empresas; seguido de Jalisco, con 97 y el Estado de México, con 89 empresas grandes. Les siguen Chihuahua, con 42 y Guanajuato, con 38.

Cada vez son más empresas que se comprometen con la responsabilidad social. Este año son 102 compañías que recibirán la acreditación por primera vez y suman 52 aquellas que la han obtenido por 21 o hasta por 26 años consecutivos.

“Vivimos tiempos de enormes contrastes. Tenemos avances tecnológicos extraordinarios  y una gran capacidad de generar riqueza. Pero también enfrentamos pobreza,  desigualdad, deterioro ambiental  y desconfianza social. Y frente a ello, la pregunta ya no es si las empresas deben involucrarse, o no. La pregunta es cómo ampliar y acelerar  su contribución  al desarrollo sostenible”; afirma Javier de la Calle Pardo, Presidente del Consejo Directivo de Cemefi.

“En Cemefi estamos impulsando una cultura empresarial cada vez más responsable a través del Distintivo ESR, de tal modo que los indicadores relacionados con derechos humanos y la aplicación ética de la inteligencia artificial en los negocios cobrarán más relevancia en la evaluación 2027- 2030”, señala Evodio Sánchez Rodríguez.

El Encuentro Latinoamericano de Empresas Socialmente Responsables 2026 tiene por tema Negocios Sostenibles: entienden, atienden y transforman. El evento será inaugurado por Alicia Bárcena Ibarra, Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México; Zoé Robledo Aburto, Director General del Instituto Mexicano del Seguro Social; Mario López Roldán, Representante de la OCDE en México; y Ana María Aguilar Argáez, Directora Ejecutiva del Consejo Mexicano de Negocios.

El programa del Encuentro incluye paneles y conversatorios, como:

  • El liderazgo empresarial frente a los retos del desarrollo sostenibleLey de economía circular: ¿reír, llorar o prepararse?
  • Programas sociales del IMSS en beneficio de trabajadores y sus familias.
  • Tecnologías críticas, emergentes y estratégicas para la transformación 2025–2035
  • Cuando la inversión social suma al modelo de negocio.

Ver programa completo aquí.