Nuestra jerarquía simplificada de las luces y sombras, de lo que todos hablan y lo que pocos saben en el mundo de la responsabilidad corporativa y la sostenibilidad.
Diversidad e inclusión en la industria de eventos: de la representación a la relevancia cultural
En un momento en que el 76% de las empresas multinacionales declara a la diversidad como prioridad, pero apenas el 5% logra convertirla en resultados reales (PwC), la industria de eventos enfrenta una pregunta urgente: ¿qué papel juegan los encuentros en vivo en la construcción de culturas organizacionales verdaderamente inclusivas? La respuesta está dejando de ser teórica ya que tanto desde el frente internacional como desde la operación cotidiana de organizadores en México, la diversidad está probando ser un activo estratégico que impacta la retención de talento, la reputación de marca y la generación de valor compartido.
En la edición más reciente del estudio: IBTM World Trends Report 2026, se documenta como la industria global de eventos está transitando de la representación hacia un enfoque más profundo de cultura y comunidad. Y es que hoy, los eventos son una de las mejores oportunidades que tienen las marcas para relacionarse con sus audiencias en la vida real, transformando la narrativa incluyente en momentos experienciales inmersivos que construyen conexiones genuinas que las plataformas digitales, por sí solas, no logran generar. Este movimiento implica co-creación con comunidades, infraestructura accesible y extensiones híbridas que amplían la participación de grupos hisdóricamente excluidos.
Desde nuestro país, RX México, organizador de eventos clave en distintos sectores del país comparte esta visión, al operar cinco ejes de diversidad e inclusión: Enable, Pride, Reach, Generations y Equity, a través de los cuales ha desplegado iniciativas de sensibilización, políticas de igualdad de oportunidades y la incorporación de la diversidad dentro de sus propios eventos. El ERG Mujeres Líderes impulsó espacios para marcas locales de emprendedoras dentro de Expo FAC Farmacias y Cuidado Personal, mientras que los Pabellones con Causa en su eventos, han dado visibilidad, voz y donaciones a organizaciones sociales y fundaciones en cada edición.
“La diversidad de pensamiento que aportan personas que han aprendido a navegar la vida desde identidades y experiencias distintas abre la puerta a la creatividad, la innovación y la empatía auténtica. La inclusión no solo es un valor: es un catalizador de mejores resultados”, señala Ana Serrano, líder del ERG All-In en RX México.

Los resultados son tangibles. Internamente, RX México documenta mayor participación en grupos de afinidad, incremento en la cohesión de sus equipos y un entorno laboral más abierto y seguro. Externamente, la inclusión se ha traducido en mejor retención de talento, mayor percepción positiva de marca y una capacidad de adaptación más sólida frente a un entorno en constante cambio. El camino no está exento de desafíos: la adaptación a un marco normativo en evolución, la visibilidad para grupos subrepresentados y la necesidad de construir alianzas que escalen la inclusión hacia todas las áreas del negocio siguen siendo frentes activos. “Cuando las personas pueden ser ellas mismas, las empresas crecen más rápido y con más fuerza. Eso no es solo un logro interno: es una señal de hacia dónde debe ir toda la industria”, añade Serrano.
La industria de eventos con su capacidad única para crear espacios de pertenencia, amplificar voces y conectar comunidades en tiempo real, tiene una responsabilidad particular: liderar con el ejemplo. Y junio, se convierte en el momento propicio para pasar del discurso a la acción. Puedes descubrir más sobre las acciones que RX México desarrolla en sus eventos entrando en: https://rxglobal.com/rx-mexico.
Más de 125 mil personas se suman a la formación de guardianes del medio ambiente en seis países de América Latina
En el marco del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, que se conmemora el 17 de junio, LTH, marca de baterías automotrices de Clarios, refrenda su compromiso con la sostenibilidad mediante las Eco Jornadas, su programa regional de educación ambiental orientado a promover la conservación y cuidado de las plantas, la recuperación de espacios verdes y el uso eficiente del agua en las comunidades donde tiene presencia.
La erosión de los suelos se ha convertido en uno de los principales desafíos ambientales de nuestro tiempo. De acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD), 40% de las tierras del planeta se encuentran degradadas, afectando directamente a más de 3,200 millones de personas. Asimismo, la ONU estima que cada año se pierden cerca de 100 millones de hectáreas de tierras productivas, una situación que compromete la biodiversidad, la seguridad alimentaria, la disponibilidad de agua y la capacidad de adaptación de las comunidades frente al cambio climático.
Ante este escenario, la educación ambiental y la restauración de ecosistemas se han convertido en herramientas clave para generar cambios positivos y duraderos desde edades tempranas. A través de las Eco Jornadas, niñas, niños, jóvenes y familias participan en talleres participativos que les permiten comprender la importancia de proteger los recursos naturales, de la recuperación de espacios verdes y, el fortalecimiento de su vínculo con el entorno y adoptar hábitos más sostenibles en su vida cotidiana.
Los resultados reflejan el alcance que las Eco Jornadas han logrado en la región. De octubre de 2025 a abril de 2026, más de 125 mil personas participaron en actividades ambientales desarrolladas en América Latina. México concentró el mayor número de beneficiarios, con aproximadamente 112,000 personas impactadas, mientras que República Dominicana, Guatemala, Costa Rica y Honduras sumaron más de 12 mil participantes. Este alcance evidencia el creciente interés de las comunidades por involucrarse en iniciativas que contribuyan al cuidado del entorno y al fortalecimiento de una cultura ambiental.

Como parte de esta expansión regional, El Salvador se incorpora este año a la iniciativa, con el objetivo de sensibilizar a más de 5,000 niñas y niños sobre la importancia de conservar el suelo, proteger los recursos hídricos y recuperar espacios verdes. Con ello, el programa amplía su presencia a seis países de América Latina: México, Guatemala, Honduras, Costa Rica, República Dominicana y El Salvador.
Además de contribuir a la recuperación de espacios naturales, las acciones orientadas al uso eficiente y responsable del agua fortalecen la capacidad de las comunidades para adaptarse a desafíos ambientales como las sequías, la degradación de los ecosistemas y los efectos del cambio climático.
Con estas acciones, las Eco Jornadas reafirman que la sostenibilidad va más allá de una meta corporativa: es un compromiso permanente con el futuro de las comunidades y del planeta. A través de iniciativas que fomentan la educación ambiental, la participación activa y el cuidado de los recursos naturales, LTH impulsa la formación de nuevas generaciones capaces de transformar su entorno y multiplicar el impacto positivo en sus comunidades. De esta manera, fortalece una cultura de responsabilidad ambiental que trasciende fronteras, convierte la conciencia en acción y genera un impacto duradero en la construcción de comunidades más resilientes, participativas y comprometidas con el cuidado del planeta.
Nestlé nombra a Antonia Wanner como Directora de Comunicación y Sostenibilidad
El Consejo de Administración de Nestlé ha nombrado a Antonia Wanner, actual Directora de Sostenibilidad (Chief Sustainability Officer), como Directora de Comunicación y Sostenibilidad (Chief Communications and Sustainability Officer) y miembro del Consejo Ejecutivo del Grupo, con efecto a partir del 1 de septiembre de 2026.
Antonia Wanner se incorporó a Nestlé en Alemania en 1996 como abogada interna y, desde entonces, ha ocupado diversos puestos directivos de alto nivel en las áreas de Compras, Ventas y Sostenibilidad.
Philipp Navratil, director ejecutivo (CEO) de Nestlé, comentó: “Antonia hará que el área de Comunicación Corporativa sea un impulsor aún más sólido del impacto empresarial, estrechamente alineado con nuestras prioridades estratégicas y enfocado en una ejecución disciplinada. Acercar aún más las funciones de Comunicación Corporativa y Sostenibilidad fortalecerá una relación creíble con nuestros grupos de interés y respaldará la creación de valor a largo plazo. Lisa Gibby, Directora de Comunicación (Chief Communications Officer), ha decidido regresar a Estados Unidos después de seis años en el cargo. Le agradezco su liderazgo y sus importantes contribuciones”.
Antonia Wanner cuenta con un doctorado en Derecho y ha cursado programas de formación ejecutiva en IMD, en Lausana, y en la Universidad de Cambridge.
Nestlé integra comunicación corporativa y sostenibilidad bajo una misma posición, ¿qué significa?
Por Edgar López
Nestlé anunció la integración de Comunicación Corporativa y Sostenibilidad bajo una misma posición ejecutiva.

Más allá del nombramiento, me parece necesario observar el mensaje que acompaña la decisión.
Al explicar el cambio, Philipp Navratil, CEO de Nestlé, señaló que acercar ambas funciones fortalecerá un relacionamiento CREÍBLE con los grupos de interés y contribuirá a la creación de valor de largo plazo.
Quizá ahí está la clave.
Y es que cada vez más empresas parecen reconocer que la sostenibilidad no solo debe gestionarse; también debe ser comprendida, explicada y dialogada con quienes tienen expectativas sobre ella.
Me parece igualmente relevante que la responsabilidad recaiga en quien hasta ahora encabezaba la estrategia de sostenibilidad de la compañía.
¿Será una señal de que las organizaciones comienzan a considerar que la comunicación de estos temas requiere un conocimiento profundo de la agenda ESG y no únicamente capacidades de difusión?
Será interesante observar si otras compañías siguen una ruta similar.
Enhorabuena, Antonia Wanner.

R con R, por Edgar López
Edgar López Pimentel, es actualmente Director en Expok, ejerciendo su liderazgo día a día con pasión por la responsabilidad social y el desarrollo sustentable. Su labor ha contribuido significativamente al posicionamiento de empresas líderes en materia de responsabilidad social.
Su formación académica, enriquecida por programas de Alta Dirección de Empresas en el IPADE e IE Business School, así como una maestría en Responsabilidad Social Empresarial en la Universidad Anáhuac Norte, respaldan su liderazgo.
Edgar López es un activo participante en diversos comités dedicados a promover la responsabilidad social en México.
¿Tu empresa es inclusiva? 6 de cada 10 trabajadores lo miden por su apoyo LGBTQ+
Durante años, las políticas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) fueron presentadas como una ventaja competitiva capaz de fortalecer la cultura organizacional, mejorar la atracción de talento y reforzar la reputación corporativa. Sin embargo, el contexto político y social de Estados Unidos ha puesto a prueba la convicción de muchas empresas, particularmente en lo relacionado con los derechos y la inclusión de las personas LGBTQ+. Lo que antes era una postura visible y celebrada hoy parece estar dando paso a estrategias más discretas, e incluso al silencio.
El problema es que los colaboradores están tomando nota. Nuevos datos muestran que el respaldo público a la diversidad no solo importa para quienes forman parte de la comunidad LGBTQ+, sino para la percepción general de justicia e inclusión dentro de las organizaciones. En otras palabras, el apoyo a la comunidad LGBTQ+ se ha convertido en una especie de termómetro que permite a los trabajadores evaluar si los valores corporativos son genuinos o simplemente una declaración institucional más.
El silencio corporativo envía mensajes más fuertes de lo que muchas empresas creen
Los constantes ataques políticos y sociales contra las iniciativas DEI han provocado que numerosas compañías adopten posiciones más cautelosas respecto a los temas LGBTQ+. Algunas empresas han dejado de participar en evaluaciones como el Índice de Igualdad Corporativa de la Campaña de Derechos Humanos, mientras que otras han reducido o suspendido temporalmente su apoyo a eventos relacionados con el Orgullo.
Sin embargo, los trabajadores perciben estos cambios con claridad. Según una encuesta realizada por Harris Poll entre más de 3,000 empleados estadounidenses, el 62% de los trabajadores LGBTQ+ afirma haber notado cambios significativos en la forma en que su empresa aborda los temas que afectan a esta comunidad. Más del 40% reporta una disminución en la comunicación interna y externa relacionada con asuntos LGBTQ+, mientras que el 16% observó que sus empleadores se retiraron de programas externos de evaluación y reconocimiento.

La situación resulta particularmente preocupante porque solo uno de cada tres empleados LGBTQ+ considera que su organización cuenta con una cultura visible de apoyo y políticas efectivas de inclusión. Esto sugiere que muchas compañías están respondiendo a las presiones externas minimizando su comunicación en lugar de fortalecer sus compromisos y abre paso a una pregunta incómoda: ¿las organizaciones están gestionando riesgos reputacionales o simplemente están trasladando esos riesgos hacia sus colaboradores?
El apoyo a la comunidad LGBTQ+ es visto como una señal de inclusión para todos
Uno de los hallazgos más reveladores del estudio es que la percepción de inclusión no depende exclusivamente de quienes pertenecen a la comunidad LGBTQ+. De hecho, casi la mitad de los trabajadores que no se identifican como LGBTQ+ asegura notar cuando su empresa reduce su visibilidad o compromiso respecto a estos temas.
Más aún, el 62% de estos colaboradores considera que la manera en que una empresa trata a los trabajadores LGBTQ+ refleja cómo trata al conjunto de su fuerza laboral. Paralelamente, el 60% afirma que el ambiente laboral resulta más solidario para todos cuando existe un apoyo a la comunidad LGBTQ+ explícito y consistente.
Incluso acciones aparentemente simbólicas tienen un peso importante. Una cuarta parte de los empleados señaló que el simple reconocimiento del Mes del Orgullo constituye una evidencia de que la organización se preocupa genuinamente por la inclusión.

Estos datos desafían una idea que algunas empresas parecen haber adoptado recientemente: que las iniciativas dirigidas a grupos específicos generan beneficios limitados. Por el contrario, los resultados indican que el apoyo a la comunidad LGBTQ+ funciona como una señal visible de los valores organizacionales y contribuye a fortalecer la confianza colectiva.
Para los responsables de sostenibilidad y capital humano, el mensaje es claro: cuando una empresa se distancia de estos temas, no solo afecta a una minoría específica; también puede debilitar la percepción general de equidad y coherencia institucional.
Lo que las empresas pueden perder cuando la inclusión deja de ser una prioridad
Las consecuencias de este fenómeno ya comienzan a reflejarse en el comportamiento de los trabajadores. Según la encuesta, el 64% de los empleados LGBTQ+ reconoce haber modificado su comportamiento o haberse autocensurado en el trabajo.
Algunos evitan hablar sobre su vida personal; otros prefieren no abordar temas relacionados con diversidad o incluso dejan pasar situaciones en las que compañeros utilizan pronombres incorrectos o hacen suposiciones sobre su identidad. En términos organizacionales, esto representa mucho más que una cuestión de bienestar individual: implica una reducción en la autenticidad, la participación y el sentido de pertenencia dentro de los equipos.
Las implicaciones para la retención de talento son aún más preocupantes. El 80% de los trabajadores LGBTQ+ afirma que perdería la confianza en una empresa que redujera su compromiso con estos temas. Además, el 68% asegura que abandonaría su empleo si percibiera que ya no hay apoyo para los empleados LGBTQ+ por parte de la organización.

La lealtad también se ve afectada. Cerca de tres cuartas partes de los encuestados indicaron que serían menos leales a una empresa que optara por guardar silencio sobre asuntos LGBTQ+.
Desde una perspectiva empresarial, estos resultados deberían encender alertas. En un contexto donde atraer y retener talento especializado es cada vez más complejo, debilitar las políticas de inclusión puede traducirse en mayores costos de rotación, pérdida de conocimiento organizacional y deterioro de la marca empleadora. El apoyo a la comunidad LGBTQ+ no es únicamente una cuestión ética; también es una decisión estratégica vinculada a la competitividad y la sostenibilidad del negocio.
La inclusión se demuestra en los momentos difíciles
Las organizaciones suelen comunicar sus valores cuando las circunstancias son favorables, pero es durante los periodos de presión cuando esos principios realmente se ponen a prueba. Los datos muestran que los trabajadores observan con atención cómo reaccionan las empresas frente a temas relacionados con diversidad e inclusión, y utilizan esas respuestas para evaluar la autenticidad de su cultura corporativa.
Para los líderes de RSE, sostenibilidad y gestión del talento, la lección es evidente: reducir la visibilidad o el apoyo a la comunidad LGBTQ+ puede parecer una estrategia de bajo riesgo en el corto plazo, pero sus consecuencias pueden manifestarse en la confianza, el compromiso y la permanencia de los colaboradores. En un entorno empresarial cada vez más orientado a los valores, el silencio también comunica, y no siempre el mensaje que las organizaciones desean transmitir.
El futuro del trabajo según Jeff Bezos: más oportunidades y menos falta de empleo
Cada nueva declaración de los líderes tecnológicos sobre inteligencia artificial suele alimentar dos narrativas opuestas: la promesa de una nueva era de prosperidad o el temor a una sustitución masiva de trabajadores. En medio de este debate, el fundador de Amazon, Jeff Bezos, lanzó una afirmación que contrasta con muchas de las preocupaciones actuales: la IA no provocará desempleo masivo, sino una escasez de mano de obra.
Durante su participación en la conferencia tecnológica VivaTech, celebrada en París, Bezos defendió una visión optimista sobre el papel de la inteligencia artificial en la economía. Según el empresario, las personas tienen una capacidad prácticamente ilimitada para generar nuevas actividades, proyectos y necesidades, mientras que las barreras tecnológicas son las que históricamente han limitado ese potencial. Bajo esta lógica, el futuro del trabajo estaría marcado por una expansión de oportunidades y no por una reducción de empleos.
El futuro del trabajo según Bezos: la IA como generadora de nuevas oportunidades
Bezos rechazó abiertamente la idea de que la inteligencia artificial vuelva obsoletos a los seres humanos. En su intervención afirmó que está “totalmente en desacuerdo” con quienes consideran que la automatización reducirá drásticamente la necesidad de trabajadores.
Su argumento se basa en una premisa sencilla: conforme la tecnología elimina obstáculos, las personas encuentran nuevas formas de crear valor. Lo mismo ocurrió durante la Revolución Industrial y posteriormente con la digitalización de la economía. Desde esta perspectiva, la IA no reemplazaría el trabajo humano, sino que permitiría desarrollar actividades que hoy ni siquiera existen.
El empresario sostiene que la demanda de bienes, servicios y experiencias es prácticamente infinita. A medida que las herramientas inteligentes aumenten la productividad, surgirán nuevos sectores económicos que requerirán talento humano para diseñar, supervisar, gestionar y mejorar esos sistemas.
Esta visión también se refleja en sus inversiones empresariales. Además de Blue Origin, Bezos impulsa iniciativas relacionadas con inteligencia artificial aplicada a la manufactura física, apostando por tecnologías que incrementen la capacidad productiva sin eliminar necesariamente la participación humana.
¿Optimismo justificado o una visión incompleta del futuro del trabajo?
Aunque la postura de Bezos resulta atractiva, enfrenta cuestionamientos importantes. Diversos estudios muestran que la preocupación social por la automatización continúa creciendo. De hecho, una encuesta reciente de Reuters/Ipsos reveló que aproximadamente la mitad de los estadounidenses teme que la inteligencia artificial pueda dejar sin empleo a ellos o a algún integrante de su hogar.
El problema no radica únicamente en la cantidad de empleos disponibles, sino en la naturaleza de esos empleos. La historia demuestra que las transformaciones tecnológicas suelen generar nuevas oportunidades, pero también provocan períodos de disrupción que afectan de manera desigual a distintos grupos de trabajadores.
Aquí aparece uno de los grandes desafíos del futuro del trabajo: la creciente especialización. Mientras algunas personas podrán acceder a puestos relacionados con ciencia de datos, inteligencia artificial, ingeniería avanzada o supervisión tecnológica, millones de trabajadores podrían enfrentar dificultades para adaptarse a los nuevos requerimientos del mercado laboral.
La pregunta clave no es si habrá trabajo, sino para quién estará disponible. Si la transición tecnológica ocurre más rápido que los procesos de capacitación y reconversión profesional, la brecha entre trabajadores altamente calificados y mano de obra tradicional podría ampliarse considerablemente durante los próximos años.
El reto para empresas y gobiernos: evitar una nueva desigualdad laboral
Desde una perspectiva de responsabilidad social empresarial, las declaraciones de Bezos deberían interpretarse más como una invitación al debate que como una predicción garantizada. La creación de nuevas oportunidades laborales dependerá de múltiples factores económicos, educativos y regulatorios.
Las empresas que adopten inteligencia artificial tendrán una responsabilidad creciente en materia de capacitación. No bastará con implementar nuevas tecnologías; también será necesario invertir en programas de reskilling y upskilling que permitan a los trabajadores desarrollar competencias acordes con las nuevas demandas del mercado.
Los gobiernos, por su parte, enfrentarán el desafío de actualizar sistemas educativos diseñados para una economía muy diferente. Las habilidades técnicas seguirán siendo relevantes, pero también cobrarán importancia capacidades humanas difíciles de automatizar, como el pensamiento crítico, la creatividad, la inteligencia emocional y la resolución compleja de problemas.
Si estas inversiones no se realizan de manera oportuna, el futuro del trabajo podría derivar en una paradoja: abundancia de vacantes altamente especializadas coexistiendo con millones de personas incapaces de acceder a ellas. En ese escenario, la escasez de mano de obra que imagina Bezos podría coexistir simultáneamente con altos niveles de exclusión laboral.

Entre la promesa tecnológica y la realidad social
Las declaraciones de Jeff Bezos ofrecen una visión esperanzadora sobre el potencial transformador de la inteligencia artificial. Su planteamiento de que la tecnología generará más oportunidades que desempleo encuentra respaldo en experiencias históricas donde la innovación terminó creando industrias enteras que antes no existían.
Sin embargo, el verdadero desafío del futuro del trabajo no será únicamente tecnológico, sino social. La capacidad de empresas, gobiernos e instituciones educativas para preparar a las personas determinará si la IA se convierte en una herramienta de prosperidad compartida o en un factor que profundice las desigualdades laborales existentes. La tecnología puede abrir nuevas puertas, pero garantizar que todos tengan acceso a ellas seguirá siendo una responsabilidad humana.







