¿Fin del desplazamiento infinito? Exigen a Meta retirar esta función adictiva

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Las redes sociales han transformado la manera en que las personas se informan, se entretienen y se relacionan. Sin embargo, el diseño detrás de estas plataformas también ha despertado cuestionamientos sobre su impacto en la salud mental y el bienestar digital. Hoy, la conversación ya no gira únicamente en torno al contenido, sino a la arquitectura tecnológica que mantiene a millones de usuarios conectados durante horas.

En este contexto, la Unión Europea ha puesto bajo la lupa a Meta, al considerar que varios elementos presentes en Facebook e Instagram incentivan un consumo excesivo de contenido. La investigación abre un nuevo capítulo en el debate sobre la responsabilidad de las grandes tecnológicas y el papel que deben asumir para proteger a usuarios vulnerables, especialmente menores de edad, frente a las funciones adictivas de Meta.

La Unión Europea pone en la mira las funciones adictivas de Meta

El más reciente movimiento regulatorio de la Comisión Europea representa uno de los desafíos más importantes para Meta desde la entrada en vigor de la Ley de Servicios Digitales (DSA). Tras una investigación, el organismo concluyó de manera preliminar que la empresa no evaluó correctamente los riesgos que el diseño de Facebook e Instagram representa para la salud física y mental de millones de personas.

Entre los elementos señalados destacan el desplazamiento infinito, la reproducción automática de videos y los sistemas de recomendaciones altamente personalizadas. Según la Comisión, estas herramientas están diseñadas para mantener la atención del usuario durante más tiempo, incentivando un consumo continuo de contenido casi sin interrupciones.

Para el regulador europeo, estas dinámicas favorecen que las personas entren en una especie de “piloto automático”, donde resulta difícil detener el uso de la plataforma. Este efecto sería especialmente preocupante entre adolescentes y otros grupos considerados vulnerables.

funciones adictivas de Meta

¿Por qué preocupa el diseño de Facebook e Instagram?

Más allá del tiempo que una persona permanece conectada, la Comisión Europea sostiene que el verdadero problema radica en la forma en que estas plataformas moldean el comportamiento de los usuarios. El algoritmo prioriza contenidos con mayor capacidad de generar interacción, alimentando un ciclo constante de consumo digital.

La investigación también señala que Meta habría pasado por alto información disponible sobre los hábitos nocturnos de menores de edad, quienes permanecen consumiendo reels e historias durante largos periodos. Esto ha reavivado el debate sobre la responsabilidad que tienen las plataformas para reducir riesgos asociados con el uso intensivo de redes sociales.

Otro de los puntos cuestionados son las herramientas actuales de bienestar digital. Para la Comisión, las alertas sobre tiempo de pantalla pueden ignorarse fácilmente y los controles parentales solo resultan eficaces cuando madres y padres cuentan con suficientes conocimientos tecnológicos para configurarlos correctamente.

Las funciones adictivas de Meta podrían cambiar por obligación legal

Como parte de sus exigencias, la Unión Europea pidió a Meta modificar aspectos centrales del funcionamiento de sus plataformas. La propuesta contempla que la reproducción automática y el desplazamiento infinito dejen de estar activados por defecto, permitiendo que el usuario tenga un mayor control sobre su experiencia.

Asimismo, el organismo plantea incorporar pausas realmente efectivas durante el uso continuo de las aplicaciones, así como revisar el algoritmo de recomendaciones para que deje de estar tan enfocado en maximizar el nivel de interacción y permanencia dentro de la plataforma.

Estas medidas reflejan un cambio de paradigma en la regulación tecnológica. Ya no solo se busca controlar el contenido que circula en internet, sino también cuestionar los mecanismos de diseño capaces de influir en la conducta de millones de personas de manera casi imperceptible.

Meta responde y enfrenta posibles sanciones millonarias

La compañía aún tiene la posibilidad de impugnar las conclusiones preliminares presentadas por la Comisión Europea. De acuerdo con declaraciones realizadas al The New York Times, Meta manifestó su desacuerdo con el informe y aseguró que este no refleja adecuadamente las acciones implementadas para proteger a los adolescentes.

No obstante, si la investigación concluye que existe un incumplimiento de la Ley de Servicios Digitales, la empresa podría enfrentar una sanción de hasta el 6% de su facturación anual global. Se trataría de una de las multas más significativas contempladas por la legislación europea para plataformas digitales.

Más allá del impacto económico, el caso podría sentar un precedente para otras compañías tecnológicas que utilizan estrategias similares de retención de usuarios. La discusión sobre las funciones adictivas de Meta podría extenderse rápidamente al resto de la industria digital.

El caso abierto por la Unión Europea marca un momento decisivo para el futuro de las plataformas digitales. La discusión ya no se limita a la moderación de contenidos o la privacidad de los datos, sino que pone el foco en la responsabilidad ética del diseño tecnológico y en cómo determinadas decisiones de producto pueden influir directamente en la salud y el bienestar de las personas.

Si las conclusiones de la investigación prosperan, las funciones adictivas de Meta podrían convertirse en el primer gran ejemplo de cómo la regulación obliga a replantear la experiencia digital desde una perspectiva de responsabilidad social. Más que restringir la innovación, el objetivo parece ser construir entornos tecnológicos donde captar la atención no implique comprometer el bienestar de quienes los utilizan.

Brecha de género en la religión: Generación Z podría reducirla

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Durante décadas, la religión ha reflejado una diferencia constante entre hombres y mujeres. Diversos estudios mostraban que ellas tendían a otorgar mayor importancia a la fe, asistir con más frecuencia a los servicios religiosos y participar activamente en la vida de sus congregaciones. Sin embargo, las generaciones más jóvenes están comenzando a modificar un patrón que parecía inamovible.

Hoy, la conversación ya no gira únicamente en torno a quién es más religioso, sino a las razones detrás de un cambio que despierta el interés de investigadores, líderes religiosos y especialistas en ciencias sociales. La Generación Z está transformando las dinámicas tradicionales y obligando a replantear cómo la religión dialoga con temas como la igualdad, la identidad y los valores contemporáneos.

La brecha de género en la religión comienza a cambiar

De acuerdo con un artículo de TIME, la brecha de género en la religión ha sido una constante en las encuestas durante décadas. Históricamente, las mujeres declaraban con mayor frecuencia que la religión ocupaba un lugar central en sus vidas, mientras que los hombres mostraban niveles menores de compromiso religioso. Sin embargo, los datos más recientes sugieren que esa distancia podría estar reduciéndose entre quienes hoy tienen entre 18 y 29 años.

Una encuesta de Gallup reveló que, durante 2024-2025, el 42% de los hombres jóvenes afirmó que la religión era “muy importante” en su vida, un incremento considerable respecto al 28% registrado apenas dos años antes. En contraste, únicamente el 29% de las mujeres del mismo grupo de edad expresó el mismo nivel de importancia, invirtiendo una tendencia que había predominado durante años.

Para Frank Newport, científico sénior de Gallup, este cambio representa un hallazgo relevante porque, por primera vez en mucho tiempo, hombres y mujeres jóvenes presentan niveles estadísticamente similares en varias mediciones de religiosidad. Incluso, en algunos indicadores, los hombres aparecen ligeramente por encima.

¿Los hombres jóvenes realmente son más religiosos?

Aunque los resultados de Gallup han llamado la atención, no todos los especialistas coinciden en que exista un verdadero resurgimiento religioso entre los hombres jóvenes. Instituciones como el Instituto de Investigación de Religión Pública (PRRI) y el Centro de Investigación Pew no han encontrado evidencias igual de contundentes que respalden ese crecimiento.

Los expertos señalan que existe una diferencia importante entre considerar que la religión es relevante y participar activamente en una comunidad religiosa. Asistir regularmente a ceremonias, involucrarse en actividades de la congregación o mantener prácticas espirituales constantes son indicadores distintos que no muestran el mismo incremento observado en las respuestas sobre identidad religiosa.

Brecha de género en la religión

Por ello, algunos investigadores consideran que el fenómeno podría reflejar un cambio en la percepción o en la identidad cultural de los jóvenes, más que un aumento real de la práctica religiosa cotidiana.

Política, identidad y redes sociales: factores que influyen

Otra explicación que ha cobrado fuerza relaciona este fenómeno con la transformación del panorama político estadounidense. Diversos especialistas sostienen que parte del aumento observado entre los hombres jóvenes se concentra particularmente entre quienes se identifican con posiciones conservadoras.

Para algunos politólogos, la religión podría estar funcionando también como una expresión de identidad política. En ese contexto, el crecimiento de comunidades digitales vinculadas a discursos conservadores e incluso espacios conocidos como la “manosfera” podría estar reforzando el interés de algunos hombres por determinadas expresiones religiosas.

Sin embargo, varios líderes religiosos consultados sobre el tema aseguran que, desde la experiencia de sus congregaciones, no perciben un aumento motivado principalmente por afinidades partidistas. En cambio, consideran que algunos jóvenes buscan respuestas espirituales frente a la incertidumbre social y personal que caracteriza a esta generación.

La brecha de género en la religión también refleja el alejamiento de las mujeres

Mientras continúa el debate sobre el comportamiento de los hombres jóvenes, muchos investigadores consideran que la brecha de género en la religión se está reduciendo principalmente porque cada vez más mujeres se alejan de las instituciones religiosas.

Los datos respaldan esta hipótesis. Según PRRI, el porcentaje de mujeres jóvenes sin afiliación religiosa pasó del 29% en 2013 al 43% en 2025. De manera similar, Pew ha identificado que la disminución de la religiosidad femenina explica buena parte del cierre de la diferencia histórica entre ambos géneros.

Gallup también muestra una tendencia de largo plazo significativa. Si hace poco más de una década el 51% de las mujeres jóvenes afirmaba que la religión era muy importante en su vida, actualmente esa cifra se ha reducido hasta el 29%, reflejando un cambio generacional profundo.

El peso del sexismo dentro de algunas comunidades religiosas

Entre las razones que podrían explicar este alejamiento aparece con frecuencia la percepción de desigualdad de género dentro de algunas tradiciones religiosas. Diversas investigadoras sostienen que muchas mujeres cuestionan estructuras donde continúan predominando los liderazgos masculinos y los roles tradicionales.

Especialistas como Gina Zurlo, profesora de Cristianismo Mundial en Harvard, destacan que históricamente las mujeres han sostenido gran parte del trabajo cotidiano de las iglesias: enseñan, organizan actividades, acompañan comunidades y transmiten la fe entre generaciones. Sin embargo, su participación no siempre se traduce en espacios de liderazgo o toma de decisiones.

A ello se suma la permanencia de discursos que enfatizan la subordinación femenina o limitan el acceso de las mujeres a determinados cargos religiosos. Para muchas jóvenes, estas dinámicas resultan incompatibles con los valores de igualdad que hoy defienden en otros ámbitos de su vida.

Experiencias personales que impulsan nuevas decisiones

Más allá de las estadísticas, numerosas mujeres han compartido experiencias que explican por qué decidieron alejarse de sus comunidades religiosas. Historias relacionadas con relaciones abusivas, discriminación o interpretaciones rígidas de los roles de género aparecen con frecuencia en testimonios públicos y redes sociales.

La creadora de contenido Jubilee Dawn Huerta ha explicado que comenzó a cuestionar sus creencias después de vivir un matrimonio donde las enseñanzas religiosas eran utilizadas para justificar conductas abusivas y exigir sumisión. Su historia se ha convertido en un punto de encuentro para miles de mujeres que narran vivencias similares.

Estos relatos muestran que el debate ya no se limita a la práctica religiosa, sino que también involucra temas como los derechos de las mujeres, la autonomía personal y la construcción de relaciones igualitarias dentro de los espacios de fe.

Una transformación con implicaciones para la responsabilidad social

Los cambios que experimenta la Generación Z representan un desafío para las organizaciones religiosas, pero también ofrecen aprendizajes para cualquier institución interesada en fortalecer la inclusión y la equidad. Comprender por qué ciertos grupos se sienten representados mientras otros se distancian resulta clave para construir espacios más diversos.

Desde la perspectiva de la responsabilidad social, escuchar las inquietudes de las nuevas generaciones implica revisar prácticas, reconocer desigualdades y promover ambientes donde todas las personas puedan participar en condiciones de respeto e igualdad. La confianza institucional depende, cada vez más, de la capacidad para responder a esas expectativas.

La evolución de la religiosidad entre los jóvenes demuestra que las transformaciones sociales rara vez obedecen a una sola causa. Mientras algunas encuestas apuntan a un mayor interés religioso entre los hombres, otras evidencias indican que el cambio responde principalmente al alejamiento de las mujeres de instituciones que consideran poco alineadas con sus valores y expectativas.

Más allá de cuál explicación termine consolidándose, la discusión sobre la brecha de género en la religión refleja un fenómeno más amplio: las nuevas generaciones buscan coherencia entre sus convicciones y las organizaciones de las que forman parte. Para las comunidades religiosas, así como para cualquier institución comprometida con la responsabilidad social, el reto será construir espacios verdaderamente inclusivos, donde la igualdad deje de ser un ideal y se convierta en una práctica cotidiana.

¿Es posible tomar decisiones objetivas? El desafío de los sesgos en las empresas

Todos creemos que las mejores decisiones dentro de una organización se toman con base en datos, resultados y competencias. Sin embargo, la realidad es más compleja. Detrás de una contratación, una promoción o la asignación de un proyecto estratégico pueden intervenir factores invisibles que alteran la percepción de quienes toman decisiones, incluso cuando existe la intención de ser imparcial.

Estos mecanismos, conocidos como sesgos en las empresas, representan uno de los desafíos más importantes para construir culturas organizacionales más inclusivas, innovadoras y competitivas. Aunque forman parte del funcionamiento natural del cerebro humano, identificarlos y reducir su impacto se ha convertido en una prioridad para aquellas organizaciones que buscan colocar a las personas en el centro de sus decisiones.

¿Qué son los sesgos en las empresas y por qué afectan las decisiones?

Cuando un líder entrevista a un candidato, evalúa el desempeño de un colaborador o decide quién asumirá un nuevo reto, rara vez piensa que su criterio puede estar influenciado por prejuicios inconscientes. Sin embargo, esto ocurre con mucha más frecuencia de la que se imagina.

De acuerdo con el Economista, la especialista en liderazgo, comunicación y manejo de emociones, Tania Plasencia, explica que los sesgos son atajos mentales que utiliza el cerebro para procesar información con mayor rapidez. De acuerdo con el Códice de Sesgos Cognitivos, existen entre 180 y 200 tipos identificados. Entre los más frecuentes se encuentran el sesgo de confirmación, que impulsa a buscar información que respalde las propias creencias, y el efecto halo, donde una característica positiva o negativa termina definiendo la percepción completa sobre una persona.

Aunque estos procesos son naturales, cuando predominan sobre la evidencia pueden conducir a contrataciones poco objetivas, promociones basadas en afinidades personales o evaluaciones que dejan de lado las competencias reales del talento.

Cuando la afinidad pesa más que el talento

En muchas organizaciones existe una tendencia silenciosa a rodearse de personas que piensan igual. Sin proponérselo, algunos líderes terminan privilegiando perfiles que confirman sus ideas antes que aquellos capaces de cuestionarlas o aportar nuevas perspectivas.

Para Tania Plasencia, este comportamiento también responde a factores culturales. En contextos donde predomina una baja autoestima organizacional, es común que algunos mandos medios busquen colaboradores que no representen una amenaza para su posición, sino que validen constantemente sus decisiones. El problema es que esta práctica limita el desarrollo del talento sin importar su género, edad, religión o experiencia.

Las consecuencias van mucho más allá del clima laboral. Cuando las empresas favorecen la afinidad sobre las capacidades, disminuye la diversidad de pensamiento, se reducen las posibilidades de innovación y se desaprovechan perfiles que podrían fortalecer la competitividad del negocio.

Cómo reducir los sesgos en las empresas desde el liderazgo

Reconocer que los prejuicios existen es el primer paso para disminuir su influencia. Ningún líder está completamente libre de ellos, pero sí puede desarrollar herramientas que le permitan tomar decisiones más objetivas y justas.

Una de las estrategias más efectivas consiste en fortalecer la capacitación de quienes ocupan puestos de liderazgo y establecer procesos de evaluación sustentados en habilidades, competencias y resultados medibles, en lugar de percepciones personales. Esto permite disminuir la influencia de factores subjetivos durante la contratación, evaluación o promoción del talento.

Cada vez más organizaciones incorporan prácticas como los currículums sin fotografía o sin datos personales, así como matrices estandarizadas para evaluar candidatos. Si bien las grandes empresas han mostrado avances importantes en este ámbito, todavía existe una amplia oportunidad para que las pequeñas y medianas empresas profesionalicen sus procesos de gestión del talento.

Una cultura organizacional que aprende a cuestionarse

Construir organizaciones más equitativas no depende únicamente del área de Recursos Humanos. El cambio comienza cuando el liderazgo entiende que cada decisión impacta directamente en la experiencia de las personas y en la cultura de la empresa.

Esto implica definir criterios claros para reconocer el desempeño, ofrecer esquemas de flexibilidad cuando las circunstancias personales lo requieran y generar ambientes donde cada colaborador pueda desarrollarse sin temor a ser juzgado por aspectos ajenos a su trabajo. La corresponsabilidad en los cuidados familiares, por ejemplo, debe entenderse como una necesidad humana y no como una condición asociada al género.

Además, la creación de comités de ética fortalece los mecanismos para reportar situaciones que afecten el ambiente laboral, mientras que herramientas como la inteligencia artificial pueden ayudar a identificar patrones en las evaluaciones de desempeño y detectar posibles áreas de mejora antes de que se conviertan en problemas estructurales.

Eliminar por completo los sesgos probablemente sea imposible, porque forman parte de la manera en que funciona el cerebro humano. Sin embargo, aceptar su existencia permite diseñar procesos más transparentes, fortalecer la objetividad y construir organizaciones donde el talento tenga mayores oportunidades de desarrollarse por sus capacidades y no por percepciones subjetivas.

En un entorno donde la responsabilidad social también se refleja en la forma de liderar, revisar los criterios con los que se toman las decisiones representa una ventaja competitiva. Las empresas que cuestionan sus propios procesos no solo impulsan una cultura más justa, sino que también crean equipos diversos, innovadores y preparados para responder a los desafíos del futuro.

La RSE también se juega en la cancha: FIFA dona 1 MDD a Venezuela

En un momento en el que el fútbol concentra la atención mundial por la cuenta regresiva hacia la Copa Mundial de la FIFA 2026, el organismo rector del deporte recordó que su influencia también puede extenderse más allá de los estadios. La reciente donación de la FIFA de un millón de dólares para apoyar la respuesta humanitaria en Venezuela demuestra que el deporte también puede convertirse en una plataforma para movilizar recursos y generar esperanza en medio de una crisis.

La tragedia ocurrió tras un inusual doblete sísmico que sacudió el norte de Venezuela, dejando miles de personas fallecidas, heridas y desplazadas. Ante un desastre de esta magnitud, las acciones solidarias de organismos internacionales, empresas y fundaciones cobran especial relevancia. En este escenario, el respaldo de la FIFA reabre la conversación sobre el papel que las organizaciones deportivas desempeñan dentro de la agenda global de la responsabilidad social.

Donación de la FIFA: una respuesta ante la emergencia

La donación de la FIFA asciende a un millón de dólares y será canalizada mediante el Fondo Humanitario de la Fundación FIFA, mecanismo creado para responder a emergencias alrededor del mundo. Los recursos estarán destinados a fortalecer el trabajo de organizaciones humanitarias y aliados locales que ya operan en las comunidades afectadas por el terremoto.

El anuncio fue realizado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien expresó la solidaridad de la comunidad futbolística internacional con el pueblo venezolano. En su mensaje destacó que el fútbol posee una capacidad única para unir a las personas e inspirar esperanza, especialmente cuando las comunidades enfrentan momentos de profunda incertidumbre.

Más allá del monto económico, la decisión representa una intervención rápida que busca acelerar la atención de las necesidades más urgentes. En los primeros días posteriores a un desastre natural, el acceso a alimentos, agua potable, refugios temporales y atención médica suele marcar la diferencia entre una recuperación ordenada y una crisis prolongada.

¿Qué ocurrió en Venezuela y por qué fue un sismo fuera de lo común?

Los terremotos registrados en Venezuela llamaron la atención de la comunidad científica debido a una característica poco frecuente: se trató de un denominado “doblete sísmico”. En apenas 39 segundos ocurrieron dos terremotos principales con magnitudes de 7.2 y 7.5, cuyos epicentros estuvieron separados por apenas unos kilómetros.

A diferencia de una secuencia convencional de sismo principal y réplicas, ambos movimientos presentaron intensidades comparables. Especialistas del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) consideran probable que el primer terremoto haya desencadenado el segundo, configurando un fenómeno que ocurre en muy pocas ocasiones.

Las consecuencias fueron devastadoras. Miles de personas perdieron la vida, otras tantas resultaron heridas y numerosas comunidades quedaron con daños severos en infraestructura, viviendas y servicios básicos. La magnitud del desastre hizo necesaria la movilización de ayuda internacional para respaldar las labores de rescate y reconstrucción.

El Mundial 2026 también envía un mensaje de solidaridad

Mientras Estados Unidos, México y Canadá reciben la atención global como sedes del Mundial 2026, la FIFA decidió aprovechar la visibilidad del torneo para enviar un mensaje que trasciende el ámbito deportivo. Antes de los encuentros se ha guardado un minuto de silencio en memoria de las víctimas del terremoto venezolano.

Este gesto simbólico recuerda que los grandes eventos deportivos también pueden convertirse en espacios para sensibilizar a millones de personas sobre problemáticas sociales y humanitarias. La enorme audiencia del fútbol internacional permite visibilizar situaciones que, de otro modo, podrían perder presencia en la conversación pública.

La combinación entre acciones simbólicas y apoyo financiero fortalece el alcance de este tipo de iniciativas. La solidaridad no solo se comunica mediante discursos, sino también a través de decisiones concretas que movilizan recursos hacia quienes más los necesitan.

Donación de la FIFA y responsabilidad social: mucho más que filantropía

La responsabilidad social ha dejado de ser exclusiva del sector empresarial. Hoy también involucra a organizaciones deportivas, ligas, federaciones y clubes cuya capacidad de influencia alcanza prácticamente todos los continentes.

En este contexto, la donación de la FIFA refleja una visión donde el deporte asume un papel activo frente a desafíos sociales y humanitarios. Más allá de organizar competencias internacionales, la institución reconoce que su alcance puede contribuir a fortalecer procesos de recuperación cuando ocurren desastres naturales.

donación de la FIFA

Este tipo de acciones también responde a una expectativa creciente de la sociedad. Los grupos de interés esperan que organizaciones con alto nivel de exposición pública utilicen sus recursos, liderazgo y capacidad de convocatoria para generar un impacto positivo más allá de su actividad principal.

La Fundación FIFA y el poder del deporte para generar impacto

La Fundación FIFA nació con el propósito de utilizar el fútbol como herramienta para impulsar proyectos sociales, educativos y humanitarios alrededor del mundo. Entre sus principales líneas de acción se encuentran la protección infantil, el acceso al deporte, el desarrollo comunitario y la respuesta ante emergencias.

Su Fondo Humanitario permite canalizar recursos hacia organizaciones especializadas que ya trabajan sobre el terreno, facilitando que la ayuda llegue con mayor rapidez a las comunidades afectadas. Este modelo también favorece la colaboración con actores locales que conocen las necesidades específicas de cada región.

La experiencia acumulada por la Fundación demuestra que el deporte puede convertirse en un vehículo para promover resiliencia, inclusión y reconstrucción social, especialmente cuando las comunidades atraviesan situaciones de alta vulnerabilidad.

¿Qué deja esta decisión para el futuro de la responsabilidad social?

Las crisis humanitarias seguirán representando uno de los principales desafíos globales durante los próximos años. Frente a este panorama, resulta cada vez más evidente que ningún actor puede responder por sí solo. Gobiernos, organismos internacionales, empresas, organizaciones civiles y entidades deportivas necesitan construir respuestas conjuntas.

La actuación de la FIFA muestra cómo una institución cuya actividad principal gira en torno al entretenimiento también puede asumir un compromiso social tangible. Esta visión fortalece la idea de que la responsabilidad social no depende únicamente del giro de una organización, sino de la manera en que utiliza su capacidad de influencia para generar bienestar colectivo.

La tragedia que vive Venezuela vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la cooperación internacional frente a los desastres naturales. Cuando los recursos llegan de forma oportuna y se coordinan con organizaciones locales, aumentan las posibilidades de atender las necesidades inmediatas y acelerar la recuperación de las comunidades afectadas.

En un contexto donde el Mundial 2026 mantiene a la FIFA bajo los reflectores, la decisión de destinar recursos humanitarios recuerda que el impacto del deporte también puede medirse fuera de la cancha. Más allá de los resultados deportivos, iniciativas como esta evidencian que la solidaridad, la responsabilidad social y la capacidad de movilizar apoyo global también forman parte del legado que una organización puede construir.

CANIPEC y el Consejo Consultivo del Agua firman convenio para impulsar la gestión sustentable del agua en México

La Cámara Nacional de la Industria de Productos Cosméticos y la Asociación Nacional de la Industria de Productos del Cuidado Personal y del Hogar A.C. (CANIPEC) y el Consejo Consultivo del Agua, A.C. (CCA) firmaron un Convenio General de Colaboración, en el que ambas organizaciones formalizan una alianza estratégica orientada a promover la gestión sustentable del agua en México, a través de la investigación, la educación y la generación de una cultura responsable en torno a este recurso.

El convenio fue suscrito por el Lic. Carlos Berzunza Sánchez, presidente ejecutivo de CANIPEC y el Lic. Raúl Rodríguez Márquez, presidente del Consejo Directivo del CCA, durante una reunión realizada esta mañana en la Ciudad de México.

Con esta firma, las instituciones establecen las bases generales para desarrollar proyectos de investigación científica, programas de especialización y actualización profesional, así como campañas de comunicación y educación dirigidas a sensibilizar a la población sobre el uso, cuidado y la problemática actual del agua en el país. El convenio sienta las bases para futuros proyectos específicos conforme a las prioridades que se definan desde la CANIPEC y el CCA.

El Consejo Consultivo del Agua es un organismo ciudadano, plural e independiente, integrado por especialistas y representantes de los sectores académico, social y económico, reconocido por su capacidad de incidencia en la implementación de políticas públicas en materia hídrica.

Por su parte, CANIPEC representa a la industria del cuidado personal y del hogar en México como el puente de comunicación y cercanía entre industria, autoridad y consumidores para comprender y atender las necesidades de la sociedad actual y futura, garantizando ser una industria confiable, transparente, que se rige bajo un marco estricto de regulación y que brinda seguridad, accesibilidad y confiabilidad. Para las empresas afiliadas a CANIPEC, este convenio representa una oportunidad para:

  • Acceder a conocimiento técnico y especializado en gestión sustentable del agua, que podrá traducirse en mejores prácticas dentro de sus procesos y cadenas de valor.
  • Participar en campañas de comunicación y sensibilización de alcance nacional, fortaleciendo el compromiso ambiental y la reputación de la industria ante consumidores y autoridades.
  • Sumarse a programas de capacitación y actualización profesional en temas de sustentabilidad hídrica.
  • Contar con mayor cercanía e interlocución con un organismo con capacidad reconocida de incidencia en políticas públicas relacionadas con el agua.
  • Impulsar, de manera conjunta, proyectos de investigación e innovación orientados al uso responsable y eficiente del agua.
CANIPEC y el Consejo Consultivo del Agua

Carlos Berzunza Sánchez, presidente ejecutivo de CANIPEC, señaló que “Para la industria de Cuidado Personal y del Hogar el agua es un recurso estratégico, presente en procesos, productos y el uso cotidiano de los mismos, por lo que las empresas innovan para optimizar cada etapa. Este convenio representa una oportunidad para fortalecer la colaboración con un aliado técnico de primer nivel, con quien podemos sumar esfuerzos para impulsar una cultura del uso responsable del agua y desarrollar acciones concretas que contribuyan a la seguridad hídrica del país. Estamos convencidos de que es mediante el trabajo conjunto entre industria, autoridades y sociedad que podremos construir soluciones para uno de los mayores desafíos de México.”

Por su parte, Raúl Rodríguez, presidente del Consejo Consultivo del Agua, destacó que “México requiere de la suma de esfuerzos y de trabajar en colectivo por una mejor gestión del agua en todos los sectores, “los desafíos que atraviesa el país en materia hídrica demandan que autoridades, sector productivo, academia y la sociedad en general trabajemos en una agenda común que atienda retos y genere propuestas sólidas que garanticen la seguridad hídrica del país”.

A partir de la firma de este convenio general, CANIPEC y el Consejo Consultivo del Agua trabajarán en la definición de acciones específicas que detallarán las primeras iniciativas conjuntas, entre las que se contempla el desarrollo de campañas educativas y proyectos de investigación orientados a fortalecer la cultura del cuidado del agua entre la población y la industria.

Mitsubishi Motors de México y Zadrigman buscan superar las 7 toneladas de alimento para perritos

En el marco del Día Mundial del Perro que se celebra el 27 de julio, Mitsubishi Motors de México anuncia la segunda edición de “Operación Patitas 2026”, una iniciativa creada en alianza con el rescatista animal Zadrigman (@Zadrigman), con el objetivo de recaudar alimento para perritos en situación vulnerable y apoyar a refugios que diariamente trabajan por brindarles una segunda oportunidad a lomitos sin hogar.

Tras el éxito de la primera edición, en la que se lograron reunir más de 7 toneladas de alimento, este año la campaña busca superar esa cifra con el crecimiento de sus centros de acopio, ahora reforzados con la integración de ocho Distribuidores Mitsubishi Motors, que estarán recibiendo los donativos.

¿Cómo donar alimentos?

Cualquier persona podrá sumarse llevando donativos de croquetas a los distribuidores participantes del 6 al 21 de julio, de 9 a 18 horas. Los donativos podrán ser alimento de cualquier marca y tamaño, siempre en bolsa cerrada.

Distribuidores participantes:

  • Mitsubishi San Ángel 
  • Mitsubishi Insurgentes
  • Mitsubishi Coapa
  • Mitsubishi Tláhuac
  • Mitsubishi Satélite
  • Mitsubishi Vallejo
  • Mitsubishi Aeropuerto
  • Mitsubishi Cuautitlán

Además, quienes deseen conocer a Zadrigman podrán hacerlo en los Distribuidores seleccionados, donde habrá activaciones especiales y obsequios para los asistentes únicamente en estos días y horarios:

  • Viernes 10 julio
    • Mitsubishi San Ángel: 10:00- 13:00 hr
    • Mitsubishi  Insurgentes: 15:00- 18:00 hr
  • Domingo 12 julio
    • Mitsubishi  Coapa: 10:00- 13:00 hr
    • Mitsubishi  Tláhuac: 15:00- 18:00 hr
  • Viernes 17 julio
    • Mitsubishi Satélite: 10:00- 13:00 hr
    • Mitsubishi Vallejo: 15:00- 18:00 hr

alimento para perritos
 



Con esta firma, las instituciones establecen las bases generales para desarrollar proyectos de investigación científica, programas de especialización y actualización profesional, así como campañas de comunicación y educación dirigidas a sensibilizar a la población sobre el uso, cuidado y la problemática actual del agua en el país. El convenio sienta las bases para futuros proyectos específicos conforme a las prioridades que se definan desde la CANIPEC y el CCA.

El Consejo Consultivo del Agua es un organismo ciudadano, plural e independiente, integrado por especialistas y representantes de los sectores académico, social y económico, reconocido por su capacidad de incidencia en la implementación de políticas públicas en materia hídrica.


Acceder a conocimiento técnico y especializado en gestión sustentable del agua, que podrá traducirse en mejores prácticas dentro de sus procesos y cadenas de valor.
Participar en campañas de comunicación y sensibilización de alcance nacional, fortaleciendo el compromiso ambiental y la reputación de la industria ante consumidores y autoridades.
Sumarse a programas de capacitación y actualización profesional en temas de sustentabilidad hídrica.
Contar con mayor cercanía e interlocución con un organismo con capacidad reconocida de incidencia en políticas públicas relacionadas con el agua.
Impulsar, de manera conjunta, proyectos de investigación e innovación orientados al uso responsable y eficiente del agua.
Carlos Berzunza Sánchez, presidente ejecutivo de CANIPEC, señaló que “Para la industria de Cuidado Personal y del Hogar el agua es un recurso estratégico, presente en procesos, productos y el uso cotidiano de los mismos, por lo que las empresas innovan para optimizar cada etapa. Este convenio representa una oportunidad para fortalecer la colaboración con un aliado técnico de primer nivel, con quien podemos sumar esfuerzos para impulsar una cultura del uso responsable del agua y desarrollar acciones concretas que contribuyan a la seguridad hídrica del país. Estamos convencidos de que es mediante el trabajo conjunto entre industria, autoridades y sociedad que podremos construir soluciones para uno de los mayores desafíos de México.”

Por su parte, Raúl Rodríguez, presidente del Consejo Consultivo del Agua, destacó que “México requiere de la suma de esfuerzos y de trabajar en colectivo por una mejor gestión del agua en todos los sectores, “los desafíos que atraviesa el país en materia hídrica demandan que autoridades, sector productivo, academia y la sociedad en general trabajemos en una agenda común que atienda retos y genere propuestas sólidas que garanticen la seguridad hídrica del país”.

A partir de la firma de este convenio general, CANIPEC y el Consejo Consultivo del Agua trabajarán en la definición de acciones específicas que detallarán las primeras iniciativas conjuntas, entre las que se contempla el desarrollo de campañas educativas y proyectos de investigación orientados a fortalecer la cultura del cuidado del agua entre la población y la industria.

Al término de la colecta, Zadrigman y Mitsubishi Motors realizarán la entrega del alimento recaudado a los refugios beneficiados, reafirmando su compromiso de generar un impacto positivo en favor del bienestar animal.

Para el traslado y entrega de alimento a los refugios, Mitsubishi transportará todos los donativos recaudados en los siete Distribuidores en varias pickup L200 GSR,  gracias a su capacidad de carga de 1 tonelada y arrastre de 3.5 kg, así como los 4 modos de manejo 4×4 y su sistema 4WD que le permiten accesar en terrenos irregulares en cualquier parte de la Ciudad.

Amazon facilitará siete vuelos semanales de ayuda para Venezuela

Tras los devastadores sismos que afectaron al norte de Venezuela el pasado 24 de junio, dejando a más de 650,000 personas en situación de vulnerabilidad, Amazon anunció que apoyará una operación de siete vuelos humanitarios hacia Caracas, Venezuela, para transportar suministros esenciales desinados a organizaciones humanitarias que atienden a las comunidades afectadas.

Esta operación es posible gracias a una colaboración entre Amazon, Airlink, el Departamento de Estado de Estados Unidos y el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas. El Departamento de Estado coordinará el acceso con las autoridades locales; Amazon donará la aeronave y el combustible sin costo para las organizaciones humanitarias; Airlink determinará la carga de cada vuelo con base en las necesidades de las organizaciones sin fines de lucro; y el Programa Mundial de Alimentos gestionará la logística en Venezuela.

Desde hace casi una década, Amazon lanzó su programa de respuesta ante desastres con el objetivo de aprovechar su red logística y colaborar con organizaciones a nivel global para hacer llegar suministros de emergencia a las personas que más los necesitan. Desde entonces, ha donado y entregado más de 26 millones de suministros de emergencia y tecnología en respuesta a más de 200 desastres alrededor del mundo.

El puente aéreo forma parte de un esfuerzo más amplio de Amazon para apoyar las labores de respuesta tras los terremotos en Venezuela. A la fecha, el trabajo conjunto con diversas organizaciones ha permitido canalizar más de 663,000 suministros de emergencia para las familias afectadas, incluyendo lonas, filtros de agua, bolsas para dormir, kits de higiene, pañales y otros insumos esenciales.

La iniciativa también contempla jornadas de voluntariado encabezadas por empleados de Amazon en distintas ciudades y el despliegue de sistemas de tecnología de respuesta rápida en La Guaira, cerca del epicentro de los sismos. Estas unidades autónomas proporcionan conectividad Wi-Fi crítica para que hospitales y refugios puedan mantenerse comunicados durante la emergencia.

Amazon continuará trabajando de cerca con las organizaciones presentes en el terreno conforme evolucionen las necesidades y reafirma su compromiso con las comunidades afectadas por esta catástrofe.

¿Cómo están logrando las empresas de bebidas acelerar sus metas ESG?

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La industria de bebidas atraviesa una transformación que rebasa el sabor, la frescura o la conveniencia de sus productos. Consumidores, inversionistas, reguladores y comunidades demandan opciones con beneficios funcionales, menor contenido de azúcar, ingredientes más responsables y una huella ambiental reducida. 

En este escenario, las empresas enfrentan el reto de responder a nuevas expectativas sin perder eficiencia, calidad ni capacidad de crecimiento y lo están logrando mediante el uso de la tecnología, misma que se ha convertido en una pieza central para acelerar metas ESG en un sector intensivo en agua, energía, materias primas, envases y transporte. 

Hoy, las herramientas digitales fungen como un aliado indispensable para las compañías de bebidas que buscan disminuir su impacto al medio ambiente, ya que les permiten medir consumos, anticipar riesgos, reducir desperdicios y mejorar la trazabilidad de las cadenas de suministro. 

IA, IoT y gestión de recursos para acelerar metas ESG

La dependencia de la industria de bebidas del agua, las tierras agrícolas, la energía y las materias primas la expone de forma directa a la variabilidad climática, la escasez de recursos y regulaciones ambientales cada vez más exigentes. En este contexto, las prácticas tradicionales de monitoreo resultan insuficientes para identificar riesgos a tiempo y tomar decisiones con precisión.

Las plataformas de gestión de recursos basadas en inteligencia artificial permiten a los fabricantes monitorear el consumo en tiempo real, detectar ineficiencias a nivel granular y modelar el uso de recursos de acuerdo con límites regulatorios o metas internas. Esta capacidad es especialmente relevante para el agua, un insumo crítico para la producción de bebidas y un recurso cada vez más vulnerable en distintas regiones del mundo.

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Las redes de sensores y las soluciones de Internet de las Cosas (IoT) también ayudan a identificar anomalías antes de que se conviertan en desperdicio. Una fuga, un consumo energético fuera de parámetros o una desviación en un proceso industrial pueden detectarse y corregirse con mayor rapidez, evitando pérdidas económicas y ambientales.

La conectividad con redes inteligentes, por su parte, permite reducir la intensidad energética de las operaciones y mejorar la precisión en el seguimiento de emisiones. A ello se suman herramientas como la teledetección, las imágenes satelitales y el aprendizaje automático, que ayudan a tomar decisiones más sostenibles en el abastecimiento agrícola, anticipar afectaciones climáticas y reducir desperdicios de materias primas desde el origen.

Para acelerar metas ESG, estas tecnologías ofrecen un cambio relevante: permiten pasar de una gestión reactiva a una administración preventiva de los recursos. Esto fortalece la resiliencia operativa y facilita que las compañías respondan con mayor rapidez a escenarios de escasez, volatilidad de precios o nuevas exigencias regulatorias.

Fabricación inteligente y trazabilidad para reducir la huella de valor

La manufactura representa una parte importante de la huella de carbono de las empresas de bebidas. Por ello, la innovación tecnológica en los procesos de producción puede contribuir a mejorar la calidad del producto, prolongar su vida útil y disminuir el consumo de recursos.

Tecnologías como el procesamiento a alta presión, los campos eléctricos pulsados, la sonicación y los sistemas modernos de fermentación permiten optimizar procesos y reducir el uso de conservadores. Estas soluciones también pueden disminuir el consumo de energía y agua, al tiempo que responden a una demanda creciente de productos con perfiles más saludables y etiquetas más simples.

El mantenimiento predictivo basado en inteligencia artificial es otra herramienta relevante. Al anticipar fallas en maquinaria y equipos, las compañías pueden evitar paros no planeados, reducir pérdidas de producción y limitar el consumo energético asociado con reinicios, reparaciones urgentes o procesos ineficientes. Los gemelos digitales complementan esta estrategia al permitir simular escenarios y probar mejoras de eficiencia antes de aplicarlas en una planta.

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Sin embargo, una parte importante del impacto ambiental del sector se encuentra fuera de sus instalaciones. Ingredientes, envases, transporte y actividades de proveedores pueden representar la mayor proporción de las emisiones totales, particularmente las de Alcance 3. Por esta razón, las plataformas de trazabilidad basadas en blockchain, las herramientas de evaluación de riesgos con IA y los sistemas de gestión de proveedores se vuelven fundamentales para conocer el desempeño ambiental, social y laboral a lo largo de la cadena de valor.

Los envases inteligentes también tienen un papel creciente. Los códigos QR, sistemas RFID e indicadores de frescura pueden mejorar la trazabilidad, facilitar la separación y recuperación de materiales, reducir pérdidas por caducidad y ofrecer al consumidor información más clara sobre el origen, uso y disposición final del producto. Con estas soluciones, acelerar metas ESG implica también fortalecer la transparencia y la circularidad.

La inteligencia artificial como motor de una gestión ESG predictiva

La inteligencia artificial se está posicionando como uno de los principales aceleradores de la transformación ESG en la industria de bebidas. Su aplicación abarca desde la previsión de la demanda energética hasta la optimización de rutas logísticas, la planeación de la producción y la reducción de emisiones vinculadas al transporte.

En un sector con operaciones complejas y cadenas de suministro extensas, la IA permite analizar grandes volúmenes de datos para identificar patrones, anticipar riesgos y asignar recursos de manera más eficiente. Por ejemplo, puede ayudar a ajustar programas de producción para evitar sobreinventarios, reducir mermas y mejorar la disponibilidad de productos sin aumentar innecesariamente el consumo de energía o materias primas.

Las plataformas de contabilidad de carbono representan otro avance clave. Estas herramientas permiten dar seguimiento a las emisiones de Alcance 1, Alcance 2 y Alcance 3 con mayor precisión, sustituyendo estimaciones generales por datos más verificables. Para las áreas de sostenibilidad, finanzas y cumplimiento, esto facilita la definición de metas, el seguimiento de avances y la respuesta ante el escrutinio de inversionistas, clientes y autoridades.

La oportunidad está en utilizar estos datos no solo para reportar, sino para tomar decisiones. Una gestión ESG predictiva permite modelar escenarios, anticipar impactos y aplicar medidas antes de que los problemas se traduzcan en pérdidas operativas, sanciones regulatorias o riesgos reputacionales. En ese sentido, acelerar metas ESG depende tanto de contar con tecnología como de integrarla en los procesos de gobierno corporativo y planeación estratégica.

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Tecnología y sostenibilidad: una ventaja que redefine al sector

Los avances tecnológicos están cambiando la forma en que las empresas de bebidas entienden su desempeño ambiental, social y de gobernanza. La reducción en el consumo de recursos puede disminuir costos; la trazabilidad puede mitigar riesgos de abastecimiento; los datos ESG verificados fortalecen la relación con inversionistas y reguladores; y los envases más sostenibles pueden diferenciar a una marca frente a consumidores cada vez más informados.

Para un sector con una huella de carbono elevada, asociada al uso intensivo de agua y energía, la producción de ingredientes, los materiales de empaque y la distribución, estas herramientas representan una oportunidad para transformar los compromisos en resultados medibles. No obstante, la tecnología no sustituye una estrategia ESG sólida: requiere metas claras, inversión, capacidades internas, colaboración con proveedores y mecanismos de rendición de cuentas.

La industria de bebidas puede acelerar metas ESG si convierte la innovación digital en una capacidad transversal y no en una iniciativa aislada. El futuro competitivo del sector dependerá de su capacidad para usar inteligencia artificial, IoT, manufactura inteligente y trazabilidad no solo para producir más, sino para operar con mayor eficiencia, resiliencia y responsabilidad.

¿Flexibilidad laboral? Mundial 2026 evidencia falta de ella en las empresas

El Mundial de Fútbol 2026 y los decretos para suspender clases en días de partidos pusieron sobre la mesa una tensión que miles de familias enfrentan de forma cotidiana: la dificultad para conciliar las jornadas laborales con las responsabilidades de cuidado. Cuando las escuelas cierran, madres, padres y otras personas cuidadoras deben resolver en pocas horas quién acompañará a niñas, niños y adolescentes mientras cumplen con sus obligaciones profesionales.

La coyuntura deportiva hizo visible una desconexión estructural entre las políticas laborales, la organización escolar y la disponibilidad de servicios de cuidado. En México, las jornadas rígidas y la limitada apertura de muchas empresas al teletrabajo o a los permisos flexibles dejan a las familias con pocas alternativas para garantizar un cuidado digno, seguro y compatible con el empleo formal.

Flexibilidad laboral en México: una deuda que el Mundial hizo visible

Tal como explicó Fátima Masse, cofundadora de Noubi Advisors, para El Economista, “El Mundial es una situación más, en esta ocasión de coyuntura, que te evidencia que no hay una buena coordinación entre cómo funciona el mundo laboral y cómo funcionan los cuidados que hoy tenemos disponibles en México”. La especialista advierte que, cuando las políticas laborales están desalineadas de las necesidades de cuidado, se genera un problema directo para quienes trabajan y cuidan.

Los decretos emitidos durante las primeras semanas de la Copa Mundial de Fútbol ejemplificaron esta falta de coordinación. El gobierno suspendió clases e implementó trabajo remoto en áreas no esenciales del sector público durante los partidos de la Selección Mexicana y en las ciudades sede; para el sector privado, en cambio, solo se emitió un llamado a implementar medidas de flexibilidad.

flexibilidad laboral en México

Esta diferencia dejó a muchas personas frente a un dilema concreto: resolver el cuidado de sus hijas e hijos sin clases y, al mismo tiempo, asistir al centro de trabajo. Para Maya Dadoo, CEO y cofundadora de Worky, la medida afectó de manera particular a madres y padres, pues el cierre escolar tuvo efectos dobles: alteró la continuidad educativa y trasladó a los hogares una responsabilidad de cuidado sin que existiera una obligación equivalente para que las empresas habilitaran trabajo remoto o permisos.

“A menos que tengas una red de apoyo muy sólida, es difícil saber qué hacer con eso para poder ejecutar las tareas que te tocan, digamos en lo profesional”, señala Masse. El problema, por tanto, no es exclusivo de los días de partido. El Mundial solo expuso una realidad cotidiana: para muchas familias, la falta de flexibilidad laboral en México convierte cualquier cierre escolar, enfermedad o emergencia familiar en una decisión entre cuidar o cumplir con el empleo.

Escuelas cerradas, empleos rígidos y una carga que recae en las familias

En México viven 25.8 millones de niñas, niños y adolescentes de 6 a 17 años, es decir, en edad escolar, de acuerdo con la Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados (ENASIC). Detrás de esa cifra hay millones de hogares que dependen de la escuela no solo como espacio de aprendizaje, sino también como una pieza esencial de la organización diaria del cuidado.

Cuando ese espacio se suspende, las alternativas públicas suelen ser insuficientes. No existen redes de atención temporal ampliamente disponibles para acompañar a menores durante cierres escolares extraordinarios, y las familias que no cuentan con abuelas, abuelos, otros parientes o recursos para contratar cuidados privados enfrentan una presión inmediata. La situación puede ser aún más compleja para hogares monoparentales, personas con trabajos presenciales o quienes tienen jornadas extendidas.

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El comportamiento de las empresas tampoco compensó esta falta de opciones. Según el Sondeo del Mundial 2026 de KPMG, solo 18% de las compañías en México permitió teletrabajo durante los partidos de la Selección Mexicana y apenas dos de cada diez empleadores contempló pausas para seguir los encuentros. Aunque las decisiones organizacionales no pueden basarse únicamente en eventos deportivos, estos datos reflejan el margen limitado que muchas plantillas tienen para reorganizar su tiempo ante necesidades familiares imprevistas.

El jueves 11 de junio, la asistencia a los centros de trabajo disminuyó 13%, principalmente porque las personas solicitaron vacaciones para ver la inauguración del Mundial. Sin embargo, Dadoo matiza que las ausencias no pueden explicarse solo por el interés deportivo: muchas personas pidieron el día porque sus hijas e hijos no tendrían clases y no había con quién dejarlos.

Esta realidad exige que las empresas comprendan que las personas trabajadoras no llegan al empleo desligadas de su vida familiar. La flexibilidad laboral en México no debe limitarse a una concesión excepcional, sino entenderse como una herramienta de productividad, retención de talento, igualdad de oportunidades y bienestar.

La escuela no puede sustituir un sistema de cuidados

El problema de fondo no se resuelve únicamente con pedir a las empresas que permitan home office. La falta de opciones de cuidado coloca a la escuela en una función que rebasa su objetivo principal: garantizar el aprendizaje, la socialización y el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes.

Cuando las familias dependen de la escuela como la única respuesta disponible durante la jornada laboral, cualquier suspensión de actividades genera una crisis doméstica. Esto no significa que los centros educativos no cumplan una función social relevante, sino que el país requiere una infraestructura complementaria que permita a madres, padres y personas cuidadoras trabajar sin trasladar toda la responsabilidad a las instituciones escolares.

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Maya Dadoo plantea que las decisiones públicas deben acompañarse de alternativas concretas. “Si vas a cerrar las escuelas tres días al mes, cómo quieres que trabajemos. Genera alternativas, centros donde podamos llevar a los hijos que estén con cuidadores certificados”, recomienda. Este tipo de medidas puede incluir centros de cuidado temporal, programas comunitarios, apoyos para familias y servicios accesibles en zonas cercanas a los centros de trabajo.

Además, una política de cuidados integral debe reconocer que no todas las responsabilidades se relacionan con la infancia. Hay personas que cuidan a adultos mayores, familiares con discapacidad temporal o permanente o integrantes del hogar con necesidades de salud. Por ello, las soluciones uniformes suelen ser insuficientes: cada necesidad demanda esquemas distintos de tiempo, presencialidad, permisos y acompañamiento.

¿Cómo impulsar una flexibilidad laboral en México que responda a las familias?

La flexibilidad no consiste en aplicar una única medida para toda la plantilla. Fátima Masse advierte que uno de los errores más frecuentes de los empleadores es implementar soluciones generalizadas sin conocer las condiciones de sus colaboradores. Antes de definir una política, las organizaciones deben escuchar, segmentar necesidades y evaluar qué ajustes son viables según cada función.

Las empresas pueden avanzar hacia entornos más corresponsables mediante acciones como las siguientes:

  • Realizar diagnósticos de necesidades de cuidado. Encuestas confidenciales, grupos de escucha y análisis de datos internos pueden ayudar a identificar cuántas personas tienen responsabilidades de cuidado, qué situaciones enfrentan y qué medidas serían más útiles para cada área.
  • Implementar esquemas de flexibilidad por objetivos. Cuando la naturaleza del puesto lo permita, sustituir el control rígido de horarios por metas, entregables y acuerdos claros puede facilitar la organización del tiempo sin afectar los resultados.
  • Ofrecer trabajo remoto o híbrido con criterios transparentes. El home office no aplica para todas las actividades, pero debe evaluarse como una alternativa real para los puestos que sí pueden desempeñarse a distancia, especialmente ante cierres escolares, emergencias o contingencias.
  • Crear permisos de cuidado y bancos de horas. Las empresas pueden habilitar permisos pagados, jornadas comprimidas, entrada y salida escalonadas o mecanismos para recuperar horas, evitando que las personas tengan que recurrir siempre a vacaciones o ausencias no remuneradas.
  • Diseñar protocolos para cierres escolares y contingencias. Contar con lineamientos previos permite responder con rapidez cuando se suspenden clases, hay fenómenos climáticos, problemas de movilidad o situaciones de salud pública.
  • Capacitar a liderazgos y mandos medios. Una política corporativa pierde eficacia si las jefaturas penalizan a quienes la utilizan. Es necesario formar a líderes para gestionar equipos por resultados, evitar sesgos y comprender la corresponsabilidad de los cuidados.
  • Impulsar alianzas para ampliar servicios de cuidado. Las compañías pueden colaborar con gobiernos locales, organizaciones civiles, proveedores especializados y otras empresas para acercar servicios de cuidado certificados, temporales y asequibles a sus plantillas.
  • Medir el impacto de las medidas. Indicadores de rotación, ausentismo, uso de permisos, satisfacción laboral, promoción interna y brechas de género permiten evaluar si las políticas están reduciendo cargas desiguales y mejorando las condiciones de trabajo.

La flexibilidad laboral en México debe partir de una premisa básica: las necesidades de cuidado no son excepciones individuales, sino una realidad social que atraviesa a las organizaciones. Atenderlas con políticas claras permite reducir riesgos de rotación, ausentismo y desgaste, pero también fortalece una cultura laboral más justa y sostenible.

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El Mundial en México terminó, pero el reto de cuidar continúa

La Copa Mundial de Futbol funcionó como una tarjeta amarilla para autoridades y empleadores. La suspensión de clases y las recomendaciones no vinculantes para el sector privado mostraron que las decisiones públicas y laborales siguen operando de forma desconectada, mientras las familias absorben los costos de esa falta de coordinación.

Construir condiciones de trabajo más humanas exige reconocer que el cuidado sostiene la economía y que las empresas forman parte de la solución. Avanzar en flexibilidad laboral en México, fortalecer los sistemas públicos y comunitarios de cuidado y promover una corresponsabilidad real entre Estado, empresas, familias y comunidades son pasos necesarios para que madres, padres y personas cuidadoras no tengan que elegir entre cumplir con su empleo y cuidar con dignidad.