La ITALIKA que quiso ser mexicana

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Hay marcas que se venden en México y hay marcas que deciden hacer de México una parte relevante de su historia. ITALIKA quiere colocarse en este segundo grupo. En septiembre, mes en el que tradicionalmente cobra fuerza la conversación sobre lo hecho en el país, la compañía presenta la nueva ITALIKA 300Z destacando un atributo que va más allá de sus características como motocicleta: de acuerdo con la empresa, fue diseñada y ensamblada 100% por talento mexicano.

La presentación llega, además, en un momento significativo para la compañía. ITALIKA informó que este año superó los 10 millones de motocicletas ensambladas en México, un hito que utiliza para mostrar la dimensión que ha alcanzado su operación en el país. El dato cobra especial relevancia cuando se observa no únicamente desde el producto terminado, sino desde lo que representa producir localmente: infraestructura, conocimiento, tecnología y personas que participan en hacer posible cada unidad.

El ensamblaje se realiza en las plantas de GS Motos ubicadas en Toluca, Estado de México, y Guadalajara, Jalisco. De acuerdo con el comunicado, en estos centros convergen tecnología, precisión y talento mexicano para producir las motocicletas de la marca. ITALIKA presenta estas instalaciones como una parte importante de su historia y de su apuesta por desarrollar productos dirigidos a las necesidades de las personas que se desplazan diariamente en México.

Pero quizá el elemento más interesante del anuncio está en la palabra diseñada. Ensamblar localmente ya representa una participación del país dentro de la cadena productiva; desarrollar capacidades de diseño, tecnología e ingeniería supone ir un paso más allá. Dirk Biehler, director general de GS Motos Global, señala que la evolución de la compañía refleja su capacidad para desarrollar tecnología e ingeniería 100% mexicana e incorporarlas a plataformas de nueva generación. El objetivo, según la empresa, es transformar la experiencia de movilidad urbana y responder a una demanda creciente de desempeño, comodidad y sofisticación.

La nueva ITALIKA 300Z es presentada como una materialización de esa evolución. Es la nueva y más grande integrante de la Línea Z y combina diseño, tecnología y desempeño. La compañía la describe como una motocicleta de imagen deportiva, preparada para desplazamientos tanto en ciudad como en vías rápidas y pensada para personas que buscan agilidad en sus recorridos cotidianos.

El contexto también ayuda a explicar por qué la apuesta importa. Según las cifras incluidas por ITALIKA en su comunicado, en aproximadamente una década el número de motocicletas en circulación en México pasó de poco más de 2.2 millones a cerca de 9 millones de unidades. Es decir, las motocicletas tienen una presencia cada vez mayor dentro de la movilidad cotidiana del país. Frente a ese crecimiento, ITALIKA busca posicionar la 300Z no solo como un nuevo producto, sino como resultado de capacidades desarrolladas en México para un mercado que también está transformándose.

Y es precisamente allí donde esta noticia adquiere una lectura distinta: la ITALIKA 300Z no quiere presumir únicamente potencia, diseño o capacidad para moverse entre el tráfico. Quiere presumir su origen.

¿Por qué es relevante que Italika haga esto?

Desde una perspectiva de responsabilidad empresarial, hay algo que vale la pena subrayar: producir en México y desarrollar talento mexicano puede convertirse en un atributo responsable de una marca cuando forma parte de una estrategia consistente de generación de capacidades locales.

Esta afirmación corresponde a un análisis de responsabilidad corporativa a partir de los hechos presentados por la compañía.

La conversación sobre responsabilidad corporativa suele concentrarse en temas ambientales, sociales y de gobernanza. Sin embargo, también es pertinente observar dónde se genera el valor de una compañía, qué capacidades desarrolla y qué papel desempeñan las personas y comunidades del país donde opera.

Por eso resulta especialmente interesante que el comunicado no se limite a decir que la 300Z se ensambla en México. La empresa sostiene que detrás de ella existe también tecnología e ingeniería desarrolladas en el país. Esa diferencia importa. Una organización puede tener presencia física en un territorio sin necesariamente construir conocimiento local. Cuando una empresa afirma que incorpora talento del país al diseño, la ingeniería y la evolución de sus productos, la conversación puede avanzar de “hecho en México” hacia algo más profundo: creado con capacidades mexicanas.

Este es un territorio con enorme potencial reputacional, pero también exige consistencia. El origen nacional no debería utilizarse únicamente como un recurso publicitario durante septiembre. Para convertirse en una cualidad responsable de marca, tendría que expresarse de manera sostenida en la estrategia empresarial y poder demostrarse a través de las decisiones de la organización.

El hito de los 10 millones de vehículos ensamblados en México ofrece a ITALIKA una oportunidad para construir precisamente esa narrativa. No se trata solamente de decir “somos mexicanos” o colocar símbolos patrios alrededor de un producto. Una narrativa responsable más poderosa es aquella que puede explicar qué significa concretamente producir en México y qué capacidades ha permitido desarrollar esa decisión.

Hay además otra lectura relevante. El crecimiento de las motocicletas que señala el comunicado —de poco más de 2.2 millones a cerca de 9 millones de unidades en circulación en aproximadamente una década— muestra que ITALIKA participa en un mercado estrechamente relacionado con la manera en que millones de personas resuelven sus desplazamientos. Por ello, hablar de innovación y talento nacional en este sector también significa hablar de soluciones pensadas para una realidad mexicana.

Esto convierte a la nueva 300Z en algo más interesante que un lanzamiento estacional ligado a las Fiestas Patrias. La motocicleta puede funcionar como símbolo de una idea empresarial mucho más valiosa: México no solo como mercado donde vender productos, sino como lugar desde donde diseñarlos, desarrollarlos y producirlos.

Esa es una narrativa de responsabilidad corporativa que vale la pena fortalecer.

Italika de corazón mexicano

Una motocicleta puede competir por diseño, tecnología o desempeño. Pero también puede contar una historia sobre el lugar donde fue concebida y las personas que hicieron posible que llegara a las calles.

La nueva ITALIKA 300Z tiene esa oportunidad. Ser diseñada y ensamblada con talento mexicano permite a la marca hablar de México no únicamente como mercado, sino como parte de su capacidad productiva y tecnológica. Y haber superado los 10 millones de motocicletas ensambladas en el país le da dimensión a esa historia.

Desde una perspectiva de responsabilidad corporativa, la oportunidad está en llevar esta narrativa más lejos: documentar las capacidades que se están desarrollando, dar visibilidad a las personas detrás de la ingeniería y la producción, y comunicar de manera consistente qué significa para la compañía generar valor desde México.

Porque el verdadero orgullo de lo hecho en México no debería estar únicamente en una etiqueta ni celebrarse solo en septiembre. Está en demostrar que aquí existen el talento, la tecnología y las capacidades para imaginar, desarrollar y producir.

Y quizá esa sea la mejor historia detrás de esta motocicleta: la ITALIKA que quiso ser mexicana no se conformó con rodar en México. Quiso también ser pensada y hecha aquí.

Clarios y Fundación DEACERO impulsan el fortalecimiento del sector social en Guanajuato

Para fortalecer las capacidades institucionales de las organizaciones de la sociedad civil en Guanajuato y la región del Bajío, promover alianzas estratégicas con los sectores público y privado, y potenciar la colaboración intersectorial en favor de las comunidades, Clarios y Fundación DEACERO llevaron a cabo los días 8 y 9 de septiembre el Congreso para el Fortalecimiento del Sector Social de Guanajuato 2026, reuniendo a líderes de organizaciones, empresas e instituciones comprometidas con el desarrollo social de la región.

Más de 107 organizaciones de la sociedad civil y donatarias, representadas por más de 200 asistentes, participaron durante dos días en un espacio de fortalecimiento institucional, intercambio de experiencias y construcción de alianzas orientadas al desarrollo de un ecosistema social más sólido y colaborativo. La agenda abordó temas clave para la resiliencia e innovación social, incluyendo sostenibilidad, inteligencia artificial, cumplimiento fiscal y legal, y estrategias de movilización de recursos.

El evento gratuito, organizado por DEACERO, empresa mexicana líder en soluciones de acero para la construcción, la industria y el campo, en alianza con Clarios, líder mundial en tecnologías avanzadas de baterías de bajo voltaje para la movilidad, ambas con una sólida presencia industrial y comercial en Guanajuato, contó además con la participación de especialistas y líderes de opinión de organizaciones de referencia, entre ellas KPMG, quienes compartieron tendencias, herramientas y perspectivas para fortalecer el impacto y la sostenibilidad del sector social.

Clarios y Fundación DEACERO

“Ninguna organización puede transformar sola los desafíos sociales y ambientales que enfrentamos. Por eso valoramos profundamente nuestra alianza con Fundación DEACERO: compartimos la convicción de que el desarrollo sostenible requiere fortalecer a las organizaciones y profesionalizar al sector social”, expresó Octavio Salinas, Gerente de Asuntos Corporativos e Impacto Social Latam de Clarios.

A través de su estrategia de impacto social Clarios en Acción. Energía que transforma, la compañía impulsa comunidades que aprenden, se conectan y transforman su entorno. Durante el último año, sus programas vincularon a más de 46,800 personas, de las cuales 12,000 participaron de forma directa, con un alcance comunitario estimado de más de 35,000 beneficiarios indirectos.

“No podemos hablar de transformación social sostenible sin organizaciones de la sociedad civil fuertes, profesionales y conectadas entre sí. Desde Fundación DEACERO buscamos no solo apoyar su labor, sino articular alianzas, compartir capacidades y generar herramientas que les permitan fortalecer su operación y ampliar su impacto en las comunidades. Cuando fortalecemos a las organizaciones, fortalecemos todo el ecosistema social”, explicó Alicia Núñez Carreón, Gerente de Fundación DEACERO.

Clarios y Fundación DEACERO

Fundación DEACERO es el brazo social de Grupo DEACERO y opera bajo la premisa de construir “comunidades fuertes como el acero”. Durante 2025 sus programas alcanzaron a 70 mil beneficiarios directos y 720 mil indirectos, y en su historia acumula más de 390 millones de pesos donados a más de 700 organizaciones de la sociedad civil. Su trabajo se articula en cuatro líneas de acción: filantropía, colaboradores, atención social y voluntariado.

El programa estuvo dirigido a perfiles directivos, administrativos, contables, jurídicos, estrategas y responsables de procuración de fondos de organizaciones sociales en la región de Guanajuato y El Bajío.

Con esta iniciativa, Clarios y Fundación DEACERO reafirman su compromiso de seguir impulsando alianzas que fortalezcan al sector social, promuevan el desarrollo sostenible y contribuyan al bienestar de las comunidades a las que sirven.

Girls United reconocida como Mejor Iniciativa de Igualdad de Género por Women in Football y World Football Summit 

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Girls United fue distinguida con el reconocimiento Mejor Iniciativa de Equidad de Género (Best Gender Equality Initiative), otorgado por World Football Summit con el patrocinio de Women in Football (WIF) en colaboración con World Football Summit, en reconocimiento a su labor de transformar vidas de niñas y adolescentes a través del fútbol formativo. 

Desde su lanzamiento en Quintana Roo en 2017, Girls United ha trabajado para generar caminos de desarrollo a largo plazo para las niñas y adolescentes, a través de escuelas, espacios comunitarios y competitivos, forjando alianzas con gobiernos, iniciativa privada e instituciones internacionales. El objetivo es cerrar la brecha de género en el sistema deportivo y hacerlo más sostenible, transformando las condiciones para que las niñas puedan jugar, desarrollarse y liderar dentro y fuera de la cancha, sin importar su experiencia previa en el deporte o su contexto socioeconómico. 

“Este reconocimiento reafirma el compromiso de Girls United con la construcción de un futuro más equitativo para el fútbol femenil y con el uso del deporte como herramienta de cambio social para las niñas y mujeres del mundo”, afirmó Romina Calatayud, fundadora y CEO de la organización.  

Durante el último año, Girls United involucró a 1,832 niñas y jóvenes en México a través de programación semanal, mientras que sus festivales, actividades de liderazgo y eventos comunitarios alcanzaron a una comunidad de 4,644 participantes. Más del 80% de las participantes provienen de comunidades vulnerables. 

Girls United

Además, el 97% de las niñas afirma que Girls United es un espacio importante para ellas y su desarrollo, mientras que el 95% menciona haber desarrollado habilidades más allá del fútbol, y el 98% considera que su confianza ha aumentado desde su ingreso al programa. Para el 88% de las participantes, Girls United representó su primer acceso a un programa deportivo diseñado específicamente para niñas. Este impacto también es reconocido por las familias y el equipo detrás del programa: el 100% de las madres, padres y tutores califica con 5 de 5 la importancia de Girls United para el desarrollo de sus hijas, y el 100% de las coaches y miembros del staff considera que el programa genera un impacto positivo en su comunidad. 

El futbol femenil mexicano vive un momento de crecimiento sin precedentes en audiencia y relevancia. En este contexto, Girls United trabaja para transformar el futbol base, impulsando a la nueva generación de jugadoras, entrenadoras y directivas que serán protagonistas del futuro de este deporte. 

Women in Football es una red profesional integrada por 12,000 personas de todos los géneros que impulsan la igualdad en la industria del fútbol, reconociendo logros, combatiendo la discriminación y promoviendo el desarrollo profesional dentro y fuera de la cancha. Por su parte, World Football Summit es la plataforma global que conecta a los líderes de la industria del fútbol para expandir el negocio mientras honra la esencia del juego, a través de eventos de talla mundial e iniciativas que impulsan la innovación. 

Se presenta el iPhone plegable: ¿la innovación de Apple también representa un reto ambiental?

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Apple presentó este 9 de septiembre el iPhone Duo, su primer teléfono plegable y, en palabras de la compañía, el cambio más transformador en el iPhone desde el lanzamiento del modelo original. El dispositivo llega acompañado por los nuevos iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max, pero es el plegable el que concentra buena parte de la atención: tiene una pantalla interior de 7.6 pulgadas, una exterior de 5.4 y una bisagra de precisión diseñada para soportar el movimiento constante de apertura y cierre.

La novedad también abre una pregunta relevante: ¿qué ocurre cuando una innovación tecnológica introduce una arquitectura más compleja a un mercado que ya enfrenta el desafío de reducir sus residuos electrónicos? Apple llega a esta nueva categoría con avances ambientales importantes, como 35% de contenido reciclado en el iPhone Duo, cobalto y litio reciclados en su batería y 60% de electricidad renovable utilizada en su fabricación. 

Pero el impacto ambiental del iPhone plegable no puede medirse únicamente por el porcentaje de materiales reciclados: también depende de cuánto dura, qué tan reparable es y si su atractivo termina acelerando el reemplazo de dispositivos que todavía funcionan.

¿Qué presentó Apple con el primer iPhone plegable?

El iPhone Duo representa la entrada de Apple a una categoría en la que otros fabricantes llevan varios años compitiendo. Su propuesta combina un teléfono compacto con una pantalla interior de 7.6 pulgadas, que al abrirse ofrece un área 50% mayor que la del iPhone 18 Pro Max. La compañía también incorporó un sistema de bisagra de precisión, dos baterías y un sistema de gestión térmica con cámara de vapor.

El diseño utiliza titanio de grado 5 y una cubierta de bisagra fabricada mediante impresión 3D. Apple asegura que la estructura está pensada para resistir el uso cotidiano y que el dispositivo cuenta con certificación IP68 frente al polvo y el agua. Además, la pantalla exterior incorpora Ceramic Shield 2, con una resistencia a los arañazos tres veces superior a la generación anterior.

Desde una perspectiva de durabilidad, son señales positivas. Sin embargo, existe una diferencia importante entre hacer un producto resistente y demostrar que esa resistencia se traduce en una vida útil más larga. El segundo aspecto será particularmente relevante en un dispositivo cuya principal innovación depende precisamente de una pieza móvil.

¿Cuál es el impacto ambiental del iPhone plegable frente a los avances de Apple?

Apple llega al lanzamiento con una estrategia ambiental que merece reconocimiento. En abril de 2026, la compañía informó que 30% de los materiales presentes en todos sus productos enviados durante 2025 provenía de contenido reciclado. También señaló que utiliza cobalto 100% reciclado en sus baterías diseñadas por Apple y tierras raras 100% recicladas en sus imanes.

El propio iPhone Duo lleva varios de estos avances al producto:

  • 35% de contenido reciclado en total.
  • 100% de aluminio reciclado en el marco estructural interno.
  • 100% de cobalto reciclado en la batería.
  • 95% de litio reciclado en la batería.
  • 85% de titanio reciclado en la carcasa.
  • 100% de titanio reciclado en la cubierta de la bisagra.
  • Oro reciclado y estaño reciclado en las placas de circuito diseñadas por Apple.
  • Empaque fabricado con 100% de fibra.
  • 60% de la electricidad utilizada en su fabricación procede de fuentes renovables.

Estos datos muestran que la circularidad no fue ignorada en el desarrollo del plegable. De hecho, sería injusto analizar el impacto ambiental del iPhone plegable sin reconocer que Apple está intentando trasladar a esta nueva categoría parte de las mejoras que ya ha desarrollado en materiales y manufactura.

Pero los materiales reciclados son solo una parte de la ecuación.

¿La mayor complejidad del iPhone Duo puede aumentar su impacto ambiental?

Aquí aparece uno de los principales retos. Un smartphone convencional ya concentra una gran cantidad de materiales, componentes electrónicos, adhesivos, baterías y procesos industriales. El iPhone Duo añade una arquitectura diseñada para que el equipo pueda doblarse repetidamente sin comprometer la pantalla.

La bisagra, por ejemplo, está compuesta por más de 100 componentes destinados a controlar el movimiento de apertura y cierre y a sostener el centro de la pantalla. El display interior también incorpora varias capas: un recubrimiento resistente a los arañazos, una capa de polímero nano-texturizada, vidrio de alta resistencia, adhesivos especiales y una placa de titanio.

Esto no significa automáticamente que el dispositivo sea ambientalmente peor que un iPhone convencional. Para establecerlo sería necesario comparar su huella de carbono completa, desde la extracción y procesamiento de materiales hasta la fabricación, transporte, uso y final de vida. Pero sí plantea una cuestión de diseño responsable: cuanto más sofisticado es un producto, más importante resulta demostrar que esa complejidad se compensa con una vida útil suficientemente larga.

En otras palabras, la innovación puede ser parte de la solución ambiental, pero también puede convertirse en una nueva fuente de impacto si incrementa los recursos necesarios para fabricar, reparar o sustituir un producto.

¿Qué se sabe sobre la reparabilidad del iPhone Duo?

Aquí la información es más limitada y conviene no adelantarse. Apple cuenta con un programa de Self Service Repair que permite acceder a piezas originales, herramientas y manuales para determinadas reparaciones de iPhone y otros productos. La compañía también señala que las piezas sustituidas pueden devolverse para ser reacondicionadas o recicladas.

Sin embargo, el día del lanzamiento no aparece todavía información específica sobre la reparabilidad del iPhone Duo en sus especificaciones técnicas públicas, ni una puntuación de reparabilidad que permita determinar qué tan sencillo será intervenir su bisagra, pantalla interior, batería u otros componentes. La página técnica sí ofrece un enlace al informe ambiental específico del producto, pero no presenta ahí un apartado equivalente al que Apple ha incluido en informes ambientales de otros iPhone recientes.

Esto merece seguimiento. En el iPhone 17 Pro, por ejemplo, Apple destacó que rediseñó la fijación de la batería para facilitar reparaciones y que amplió las posibilidades de reparación de la placa lógica y la carcasa. En un dispositivo plegable, donde la pantalla y la bisagra son elementos centrales del producto, conocer estas posibilidades será todavía más importante.

impacto ambiental del iPhone plegable

Por ahora, por tanto, no sería correcto afirmar que el iPhone Duo es poco reparable; pero tampoco existen suficientes datos públicos para asegurar que su mayor complejidad no representará una barrera adicional para las reparaciones.

¿El problema ambiental podría estar en cambiar de teléfono antes de tiempo?

Existe otra dimensión que va más allá de la ingeniería: el comportamiento de consumo.

Apple ofrece Trade In para entregar un smartphone a cambio de crédito y, al mismo tiempo, presenta Apple Upgrade, mediante el cual los usuarios pueden pagar el dispositivo durante 12 o 24 meses y actualizarlo cuando termina el periodo.

Desde el punto de vista comercial, este modelo facilita el acceso a un producto de precio elevado. Desde la perspectiva ambiental, sin embargo, introduce una pregunta incómoda: ¿la innovación está haciendo que los consumidores quieran sustituir dispositivos que todavía cumplen adecuadamente su función?

El riesgo no es exclusivo de Apple ni del iPhone Duo. Cada nueva generación de smartphones puede incentivar la sustitución mediante mejores cámaras, procesadores, inteligencia artificial, pantallas o diseños. El plegable añade otro elemento: un cambio visual y funcional suficientemente distinto como para convertir al teléfono anterior en algo que puede percibirse como tecnológicamente superado aunque continúe siendo útil.

Por eso, el impacto ambiental del iPhone plegable también dependerá de qué ocurra con los equipos que sean sustituidos. Trade In y los programas de reciclaje pueden contribuir a recuperar materiales, pero reciclar un dispositivo no equivale a evitar el impacto ambiental de fabricar uno nuevo.

El reto de Apple no es solo fabricar un plegable, sino hacerlo circular

El iPhone Duo demuestra que innovación y sostenibilidad no necesariamente tienen que estar enfrentadas. Ss 35% de contenido reciclado, el uso de materiales reciclados en componentes clave, el empaque de fibra y el uso de electricidad renovable durante su fabricación son avances concretos que forman parte de una estrategia ambiental más amplia.

Pero la verdadera prueba de responsabilidad empresarial comenzará después del lanzamiento. La pregunta no será únicamente cuántos materiales reciclados contiene el teléfono, sino cuántos años puede permanecer en manos del mismo usuario, qué tan fácil será repararlo y cuántos de los dispositivos que sustituya conseguirán mantenerse en circulación.

El impacto ambiental del iPhone plegable, entonces, no puede reducirse a una cifra. La innovación será ambientalmente más sólida si consigue romper una lógica tradicional de la industria tecnológica: fabricar productos cada vez más sofisticados para sustituirlos cada vez más rápido. En un mercado que genera millones de dispositivos electrónicos cada año, quizá el verdadero avance no sea solo conseguir que un teléfono pueda doblarse, sino conseguir que pueda durar, repararse y volver a utilizarse durante mucho más tiempo.

¿Embarazarse puede costar el empleo? Demanda acusa a Amazon de discriminación

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El embarazo no debería convertirse en una desventaja laboral. Sin embargo, una nueva demanda colectiva presentada en Estados Unidos acusa a Amazon de aplicar prácticas que, de comprobarse, podrían representar una vulneración de los derechos de sus trabajadoras embarazadas y evidenciar los riesgos de una cultura laboral que no contempla adecuadamente sus necesidades.

Cuatro exempleadas de almacén señalan una práctica sistemática de discriminación en Amazon contra mujeres embarazadas. La denuncia, presentada ante un tribunal federal de Brooklyn, Nueva York, sostiene que la empresa negó adaptaciones básicas, exigió documentación médica de manera ilegal y llegó a amenazar o despedir a trabajadoras por ausentarse durante el embarazo.

¿Qué prácticas señala la demanda contra Amazon?

La demanda busca representar a miles de empleadas embarazadas en Estados Unidos y sostiene que Amazon incumple tanto la legislación federal como las normas laborales de Nueva York diseñadas para proteger a las trabajadoras durante el embarazo.

Entre las prácticas denunciadas se encuentran:

  • Negar o dificultar adaptaciones laborales básicas, como sillas para sentarse durante la jornada.
  • No conceder adecuadamente descansos para beber agua o utilizar el baño.
  • Obstaculizar el tiempo necesario para acudir a citas prenatales.
  • Amenazar o despedir a trabajadoras embarazadas por acumular ausencias.
  • Solicitar documentación médica a empleadas que pedían adaptaciones, algo que las demandantes consideran contrario a la legislación aplicable.

La denuncia afirma que estas prácticas no serían incidentes aislados, sino parte de un patrón habitual. “Amazon incumple la ley a cada paso”, sostiene el documento presentado ante el tribunal.

discriminación en Amazon

Las exempleadas argumentan que las prácticas señaladas violan la Ley Federal de Igualdad para las Trabajadoras Embarazadas y la legislación laboral de Nueva York. La primera busca garantizar que las trabajadoras embarazadas puedan obtener adaptaciones razonables cuando las necesiten para continuar desempeñando sus funciones.

Esto resulta especialmente relevante en empleos físicamente demandantes, como los de almacén. Una adaptación aparentemente sencilla —por ejemplo, permitir sentarse periódicamente, beber agua o acudir a una consulta prenatal— puede representar una diferencia importante entre poder continuar trabajando en condiciones adecuadas o enfrentar una situación de riesgo laboral.

¿Qué exigen las demandantes?

Las cuatro exempleadas solicitan que Amazon repare las consecuencias económicas de las prácticas que denuncian y que adopte medidas para evitar que vuelvan a ocurrir. Entre sus principales peticiones están:

  • El pago de salarios y prestaciones que habrían perdido.
  • Una indemnización por daños y perjuicios punitivos.
  • Una orden judicial que obligue a Amazon a detener las prácticas discriminatorias contra trabajadoras embarazadas.

En otras palabras, la demanda no sólo busca una compensación para las afectadas, sino también cambios que impidan que la discriminación en Amazon continúe afectando a otras empleadas.

¿Qué dice Amazon sobre las acusaciones?

Aunque Amazon no había realizado comentarios sobre la demanda al momento de su presentación, la compañía sostiene que cuenta con políticas amplias de adaptación para empleadas embarazadas y que aprueba la gran mayoría de las solicitudes.

Esta postura será relevante conforme avance el proceso judicial, pues una de las cuestiones centrales será determinar si las políticas establecidas por Amazon se aplican realmente de manera consistente en sus centros de trabajo.

La diferencia entre tener una política y garantizar su cumplimiento es precisamente uno de los aprendizajes empresariales que deja este caso. Una organización puede contar con procedimientos formales de inclusión, pero si los supervisores no los conocen, los trabajadores encuentran obstáculos para acceder a ellos o las metas operativas terminan imponiéndose sobre las adaptaciones, la política pierde buena parte de su efectividad.

discriminación en Amazon

¿Por qué este caso es importante para las empresas?

Amazon es el segundo mayor empleador privado de Estados Unidos, sólo detrás de Walmart. A finales de 2025 contaba con 1.58 millones de empleados de tiempo completo y parcial, por lo que cualquier política laboral aplicada a gran escala puede tener consecuencias para miles de personas.

La dimensión de la compañía también explica por qué el caso puede convertirse en una referencia para la gestión empresarial de la maternidad. Las empresas no sólo deben evitar preguntar si una trabajadora embarazada puede cumplir con sus responsabilidades; también tienen que evaluar qué ajustes razonables pueden permitirle continuar haciéndolo. Algunas medidas que pueden ayudar a las organizaciones a estar preparadas para esta etapa en la vida de las colaboradoras son:

  • Establecer protocolos claros para solicitar adaptaciones durante el embarazo.
  • Capacitar a líderes y supervisores para evitar decisiones arbitrarias.
  • Garantizar descansos y ajustes razonables cuando correspondan.
  • Proteger a las trabajadoras frente a represalias por solicitar sus derechos.
  • Evaluar las políticas de maternidad desde la experiencia real de las colaboradoras.
discriminación en Amazon

¿Embarazo y empleo son realmente compatibles?

La controversia alrededor de la discriminación en Amazon recuerda que la inclusión laboral no se mide únicamente por cuántas mujeres forman parte de una plantilla. También se refleja en las condiciones que encuentran cuando atraviesan distintas etapas de su vida.

El embarazo es uno de los momentos en los que esa cultura se pone a prueba. Una empresa que busca retener talento femenino debe contar con mecanismos que permitan a sus colaboradoras continuar desarrollándose profesionalmente sin tener que elegir entre conservar su empleo y atender necesidades relacionadas con su maternidad.

La demanda contra Amazon todavía tendrá que demostrar sus acusaciones ante los tribunales. Sin embargo, el caso deja desde ahora una lección para las organizaciones: cumplir la ley es el punto de partida, no el techo de una estrategia de inclusión. Evitar la discriminación en Amazon —o en cualquier otra empresa— requiere que las políticas de protección al embarazo sean conocidas, accesibles y aplicadas de forma efectiva en todos los niveles de la organización.

Trump ataca al medio ambiente, pero la realidad de EU dice otra cosa

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Hay una idea profundamente estadounidense que no pertenece a un partido político: la de que los grandes paisajes naturales del país forman parte de su identidad. Parques nacionales, bosques, ríos y tierras públicas no solo representan espacios de conservación, sino una herencia construida durante generaciones. Desde Theodore Roosevelt hasta Richard Nixon, distintas administraciones encontraron puntos de encuentro alrededor de su protección. Hoy, esa tradición enfrenta una nueva prueba bajo el segundo mandato de Donald Trump.

El contraste resulta especialmente llamativo porque la actual administración llegó con un discurso de “Estados Unidos primero”, mientras que sus decisiones sobre los recursos naturales parecen alejarse de aquello que millones de estadounidenses consideran parte esencial de su país. Los recortes, propuestas y desmantelamientos ambientales han provocado rechazo público, incluso entre sectores que no necesariamente se identifican con el movimiento ambientalista. La pregunta, entonces, no es únicamente qué está haciendo Trump con el medio ambiente, sino por qué sus decisiones parecen contradecir una preocupación que trasciende las divisiones partidistas.

¿Qué ataques de Trump contra el medio ambiente han generado mayor rechazo?

De acuerdo con un artículo de TIME, la protección ambiental en Estados Unidos no nació como una bandera exclusiva de los demócratas. Theodore Roosevelt impulsó una expansión histórica de la protección de tierras públicas, mientras que Richard Nixon firmó la Ley de Aire Limpio, demostrando que la conservación y la regulación ambiental también podían formar parte de agendas republicanas. Esa historia ayuda a entender por qué el deterioro actual genera una tensión que va más allá de la política partidista.

Incluso dentro de la administración Trump existen personas que, de acuerdo con el planteamiento, están comprometidas con la conservación. El problema sería que sus voces están perdiendo espacio frente a una visión que interpreta muchas políticas ambientales principalmente desde su oposición al Partido Demócrata. Así, una cuestión que podría funcionar como punto de encuentro nacional termina convertida en otro escenario de confrontación política.

ataques de Trump contra el medio ambiente

¿Qué pasó con la iniciativa “Hacer que Estados Unidos vuelva a ser bello”?

El contraste es todavía mayor porque la propia administración impulsó una iniciativa que parecía apuntar en una dirección distinta. “Hacer que Estados Unidos vuelva a ser bello” planteaba una inversión importante en tierras públicas, bosques, recursos hídricos y actividades recreativas al aire libre. La propuesta fue considerada una oportunidad para construir una agenda ambiental cercana a los valores conservadores y patrióticos.

Quien participó en las conversaciones para desarrollar aquella orden ejecutiva asegura que creyó en su potencial y que todavía lo considera valioso. Sin embargo, desde su perspectiva, lo ocurrido posteriormente representa prácticamente lo contrario de aquella promesa. El caso muestra cómo una iniciativa capaz de reunir apoyos alrededor de la conservación puede perder fuerza cuando las decisiones concretas del gobierno apuntan hacia la reducción de recursos y protecciones.

¿Cómo afectan las políticas de Trump a los parques nacionales de Estados Unidos?

Los parques nacionales representan quizá el ejemplo más claro de esta contradicción. La administración Trump ha reducido personal relacionado con estos espacios, mientras que cerca de 86% de los estadounidenses se opone a esos recortes. También se han planteado posibilidades de vender tierras públicas, una idea que enfrenta el rechazo de casi 90% de los votantes en los estados del oeste, donde se concentra una parte importante de estos territorios.

La discusión resulta relevante porque casi un tercio del territorio estadounidense es propiedad pública y está administrado por el gobierno federal. No se trata, por tanto, de un asunto marginal o limitado a unos cuantos parques. Son espacios que forman parte del patrimonio común y que, además, enfrentan problemas acumulados de financiamiento y gestión. Reducir su capacidad de cuidado podría profundizar dificultades que ya existen.

¿Por qué los ataques de Trump contra el medio ambiente contradicen la opinión pública?

El rechazo ciudadano aparece nuevamente cuando se observan otras políticas. La posible eliminación de protecciones relacionadas con especies en peligro de extinción enfrenta la oposición de alrededor de 85% de los estadounidenses. A esto se suman decisiones que afectan medidas vinculadas con el agua potable, el aire limpio, los bosques nacionales y otros recursos naturales, en muchos casos frente a una opinión pública mayoritariamente contraria.

La dimensión política de este fenómeno resulta difícil de ignorar. Algunas decisiones han encontrado resistencia suficiente para frenar o modificar sus alcances, pero nuevas controversias continúan apareciendo. El problema, desde esta perspectiva, no es una decisión aislada que pueda justificarse en términos de eficiencia gubernamental o crecimiento económico, sino el efecto acumulado de varias medidas que parecen colocar la conservación en un segundo plano.

¿Es posible proteger el medio ambiente sin frenar la economía de Estados Unidos?

Defender el medio ambiente no necesariamente implica ignorar las preocupaciones económicas de la población. De hecho, uno de los argumentos centrales del planteamiento es que ambas prioridades pueden coexistir. Un gobierno más eficiente o limitado no tendría por qué traducirse en la destrucción de recursos naturales, ni el impulso al crecimiento económico debería significar privilegiar a los contaminadores por encima de las comunidades.

La presión sobre esos recursos, además, está creciendo. La demanda energética, el desarrollo de la inteligencia artificial, la expansión de los centros de datos y el uso intensivo de dispositivos digitales están generando nuevas necesidades de infraestructura. Al mismo tiempo, las visitas a parques nacionales y tierras públicas se encuentran cerca de máximos históricos. Es decir, mientras más personas dependen de estos espacios para su bienestar y recreación, mayor es la necesidad de conservarlos.

¿Puede la conservación ambiental unir a republicanos y demócratas?

La discusión ambiental podría ofrecerle a la administración Trump algo que la política estadounidense necesita con urgencia: un tema capaz de reunir a personas con posiciones distintas. Durante su primer mandato, Trump firmó la Ley de Grandes Espacios Naturales de Estados Unidos, respaldada de manera bipartidista y considerada una de las mayores inversiones en parques nacionales de la historia del país. Ese antecedente demuestra que la conservación no está necesariamente peleada con una agenda republicana.

Los ataques de Trump contra el medio ambiente, en cambio, podrían terminar teniendo un costo político si continúan alejándose de lo que los propios votantes esperan. No porque el electorado haya abandonado sus preocupaciones económicas, sino porque para muchos estadounidenses cuidar los recursos naturales de su país también forma parte de lo que significa defender a Estados Unidos.

La conservación como parte de la identidad nacional

Existe, finalmente, una paradoja en el centro de todo este debate. Mientras la retórica política habla de poner a Estados Unidos en primer lugar, sus parques, bosques, ríos y tierras públicas representan precisamente algunos de los elementos que han construido la identidad nacional. Son lugares que no preguntan a sus visitantes por su afiliación política y que, en consecuencia, pueden convertirse en uno de los pocos terrenos verdaderamente compartidos en una sociedad profundamente polarizada.

Los ataques de Trump contra el medio ambiente no tendrían que ser el destino inevitable de la política ambiental estadounidense. La historia del país demuestra que es posible combinar conservación, crecimiento económico y liderazgo político de distintos partidos. La diferencia está en entender que proteger los recursos naturales no es una concesión a un sector político, sino una inversión en la salud, el bienestar y la economía de las generaciones presentes y futuras.

La discusión que enfrenta Estados Unidos no se reduce a si Trump es o no un presidente favorable al medio ambiente. El verdadero desafío consiste en decidir qué significa “Estados Unidos primero” cuando una parte considerable del territorio nacional pertenece a todos y cuando la ciudadanía sigue otorgando un enorme valor a sus espacios naturales. Si los parques nacionales son parte de la identidad estadounidense, su conservación debería ser una prioridad capaz de superar las divisiones partidistas.

A Trump todavía le queda tiempo para modificar el rumbo y demostrar que la conservación puede volver a ocupar un lugar central en su agenda. Hacerlo no significaría abandonar sus prioridades económicas ni adoptar las propuestas de sus adversarios políticos. Significaría reconocer algo mucho más sencillo: que la belleza natural de Estados Unidos también es una de sus mayores fortalezas y que protegerla puede ser, al mismo tiempo, una decisión ambiental, económica y profundamente estadounidense.

¿Por qué el calor extremo podría ser una de las mayores amenazas para la salud?

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Hay amenazas climáticas que llegan con estruendo: un huracán, una inundación, un incendio. Y hay otras que aparecen sin destruir edificios ni dejar imágenes espectaculares, pero pueden poner en riesgo la vida de miles de personas. El aumento sostenido de las temperaturas pertenece a esta segunda categoría. Su impacto puede comenzar con un dolor de cabeza y terminar agravando una enfermedad cardiovascular, respiratoria o renal.

Eso es lo que está experimentando Romuel Delos Santos, un trabajador de 27 años en Metro Manila, Filipinas. Después de cuatro años en la construcción, estaba acostumbrado a trabajar con acero bajo temperaturas elevadas; sin embargo, durante el último año comenzó a sufrir sarpullido y fuertes dolores de cabeza. Para él, el cambio climático dejó de ser una discusión sobre el futuro: se convirtió en una condición que determina cómo puede trabajar hoy.

¿Por qué el calor extremo representa un riesgo creciente para la salud?

La conversación sobre cambio climático suele concentrarse en los fenómenos más visibles. Pero mientras inundaciones y tifones pueden convertirse rápidamente en emergencias, las altas temperaturas tienen una capacidad distinta: permanecer, acumularse y desgastar.

Asia permite observar esta transformación con claridad. De acuerdo con un informe de la Organización Meteorológica Mundial publicado en junio, la región atravesó uno de sus años más cálidos registrados, mientras los océanos alcanzaron temperaturas extraordinarias y aumentaron los fenómenos meteorológicos severos.

El problema no se limita al termómetro. Cuando las temperaturas suben de forma sostenida, también aumenta la presión sobre los sistemas de salud, las redes eléctricas, los cultivos y las actividades laborales. La salud humana termina conectada con cada uno de esos factores.

¿Cómo afecta el calor extremo al cuerpo humano?

El organismo necesita mantener una temperatura relativamente estable para funcionar. Cuando la exposición al calor se prolonga, esa capacidad de regulación puede verse comprometida y generar desde síntomas aparentemente menores hasta complicaciones graves.

El riesgo aumenta para quienes trabajan al aire libre, las personas mayores y quienes viven con enfermedades preexistentes. En estos grupos, las altas temperaturas pueden agravar problemas cardiovasculares, respiratorios y renales, además de afectar la salud mental.

Lo más complejo es que no siempre existe una relación evidente entre el clima y el fallecimiento. Una persona puede morir de un infarto o sufrir un accidente cerebrovascular durante un periodo de temperaturas elevadas sin que las estadísticas registren necesariamente esa muerte como consecuencia del calor.

¿Por qué las muertes relacionadas con el calor pueden estar subestimadas?

Aquí aparece una de las grandes paradojas del problema. Un tifón puede dejar una cifra de fallecidos claramente identificable después de atravesar una región. El calor, en cambio, puede contribuir a decenas o cientos de muertes sin aparecer como causa principal en los registros de desastres.

Juthamard Surapongchai, investigador y profesor del Instituto de Ciencias del Deporte Gatorade de la Universidad Mahidol, en Tailandia, explica que muchas de estas muertes terminan clasificándose bajo causas médicas convencionales. El resultado es una estadística que puede ocultar parte de la verdadera dimensión del fenómeno.

Jemilah Mahmood, directora ejecutiva del Centro Sunway para la Salud Planetaria de la Universidad Sunway de Malasia, incluso advierte que las muertes asociadas a las altas temperaturas podrían alcanzar o superar las provocadas por los tifones. El problema es que, al no existir una destrucción visible, la amenaza permanece fuera del radar público.

Asia ya muestra las consecuencias del aumento de temperaturas

La experiencia asiática funciona como una advertencia sobre lo que ocurre cuando las olas de calor dejan de ser episodios excepcionales. Desde 2020, distintos países del sudeste asiático han enfrentado temporadas particularmente intensas.

En 2024, Filipinas registró 77 casos de enfermedades relacionadas con las altas temperaturas. En Tailandia se confirmaron al menos 30 muertes vinculadas con el calor y posteriormente las autoridades emitieron alertas para recomendar a la población permanecer en casa. Vietnam, por su parte, declaró un estado de emergencia frente a temperaturas anormalmente elevadas que también contribuyeron a una fuerte sequía y afectaron actividades agrícolas.

Los efectos tampoco terminan en la salud. Las olas de calor han obligado a interrumpir actividades escolares y laborales, incrementado la demanda de electricidad y afectado cultivos y ecosistemas. Un análisis publicado por The Lancet en 2025 encontró que Asia presentó el segundo mayor incremento en la exposición a olas de calor asociado con el cambio climático durante el periodo estudiado, solo por debajo de los pequeños estados insulares.

¿Quiénes son más vulnerables ante las altas temperaturas?

El caso de Delos Santos ayuda a entender que la exposición al calor también tiene una dimensión económica. Cuando los síntomas persisten, acudir al médico puede significar perder un día de salario y, además, asumir gastos de atención. En su caso, la cobertura médica no forma parte de sus prestaciones laborales.

No todas las personas cuentan con las mismas posibilidades para protegerse. Un trabajador que debe permanecer al aire libre, una persona mayor que vive sola o alguien con una enfermedad crónica enfrenta condiciones distintas frente a una misma temperatura.

Por ello, la conversación sobre adaptación climática también debería incorporar las desigualdades sociales. Contar con agua, sombra, descansos, atención médica y mecanismos de protección laboral puede marcar la diferencia entre una exposición manejable y una emergencia sanitaria.

¿Qué pueden hacer las aseguradoras frente al riesgo climático?

El vínculo entre clima y salud también está modificando la conversación dentro de la industria aseguradora. Un informe de Forum for the Future patrocinado por AIA analiza precisamente cómo están evolucionando los riesgos sanitarios asociados con el clima en Asia y qué pueden hacer distintos actores para fortalecer su capacidad de respuesta.

La propuesta parte de una idea sencilla: esperar a que aparezca la enfermedad puede ser mucho más costoso que trabajar en prevención. Para las aseguradoras, esto abre oportunidades en materia de educación sanitaria, promoción de hábitos saludables, acceso a servicios médicos y programas de bienestar.

También existe un papel potencial fuera de la relación directa con los asegurados. Las compañías pueden colaborar con proveedores de salud, gobiernos, comunidades y organizaciones para investigar los efectos del clima, mejorar la coordinación de atención y desarrollar estrategias que permitan identificar riesgos antes de que se conviertan en problemas graves.

¿Qué necesita cambiar para proteger la salud en un clima más cálido?

El desafío es que todavía existen preguntas sin resolver. Se conoce cada vez mejor la relación entre temperaturas elevadas y determinados resultados de salud, pero todavía falta información sobre cómo varía el impacto entre regiones, grupos de población y sistemas sanitarios.

También es necesario comprender mejor qué ocurre cuando la exposición al calor no dura unas horas, sino semanas o temporadas completas. Para las personas que viven con enfermedades crónicas, esta diferencia puede ser determinante y obliga a pensar la adaptación climática desde una perspectiva de prevención y no únicamente de respuesta ante emergencias.

La responsabilidad, por tanto, es compartida. Las empresas pueden revisar las condiciones de trabajo; los gobiernos pueden fortalecer sistemas de alerta y atención; las aseguradoras pueden impulsar prevención; y las comunidades pueden desarrollar redes de protección para quienes enfrentan mayores riesgos.

Lo que ocurre con Romuel Delos Santos parece, a primera vista, una historia individual: un trabajador que necesita beber más agua y descansar bajo la sombra para poder terminar su jornada. Pero su experiencia revela algo mucho más grande. Cuando una persona acostumbrada a trabajar bajo el sol comienza a sentir que el calor atraviesa incluso su ropa, el cambio climático deja de ser una estadística y se convierte en una experiencia cotidiana.

El verdadero reto será reconocer esa amenaza antes de que se traduzca en más enfermedades, ausencias laborales, gastos médicos y muertes que ni siquiera quedan registradas como relacionadas con el clima. La salud pública tendrá que prepararse para un escenario en el que proteger a las personas no significará únicamente responder a desastres visibles, sino anticiparse también a aquellos riesgos que avanzan silenciosamente.

¿Qué hay detrás de la compra de 1 millón de créditos de carbono de Google?

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Cuando se habla de créditos de carbono, la conversación suele llevarnos a bosques, reforestación o tecnologías capaces de retirar dióxido de carbono de la atmósfera. Sin embargo, una nueva operación de Google pone el foco en un escenario mucho más cotidiano: los arrozales. La compañía acordó comprar 1 millón de créditos de carbono a Mitti Labs, empresa de tecnología climática que trabaja con pequeños agricultores en India.

El acuerdo, vigente hasta 2030, busca reducir las emisiones de metano asociadas con el cultivo de arroz mediante una práctica que también puede disminuir el consumo de agua. La iniciativa abarcará plantaciones de Karnataka, Andhra Pradesh y Telangana y, en su punto de mayor actividad, podría cubrir más de 100,000 hectáreas. Así, los créditos de carbono de Google colocan al metano agrícola en el centro de una estrategia climática corporativa que va más allá de la eliminación de CO₂.

¿Por qué Google comprará créditos de carbono de Google vinculados al cultivo de arroz?

De acuerdo con ESG News, el punto de partida está debajo del agua. En el cultivo tradicional de arroz, los campos suelen permanecer inundados de manera continua, una condición que favorece la actividad de microorganismos productores de metano. Aunque este gas permanece menos tiempo en la atmósfera que el dióxido de carbono, tiene un efecto de calentamiento considerablemente mayor durante periodos más cortos.

Por ello, reducir las emisiones de metano puede tener un efecto relevante sobre el calentamiento global a corto plazo. Mitti Labs estima que su programa podría eliminar el equivalente a 3 millones de toneladas de impacto de calentamiento durante 20 años. En una medición a 100 años, la cifra sería de aproximadamente 1 millón de toneladas.

La apuesta de Google también responde a un problema que trasciende el carbono: el agua. El programa pretende generar ahorros importantes en algunas de las cuencas agrícolas más afectadas de India, vinculando la acción climática con la gestión de un recurso cada vez más presionado.

Riego alterno: la práctica detrás de los créditos de carbono de Google

La solución propuesta por Mitti Labs tiene una premisa relativamente sencilla: no mantener los arrozales inundados de manera permanente. La empresa trabaja con pequeños agricultores para implementar el riego alterno, conocido como AWD, que consiste en drenar periódicamente los campos antes de volver a inundarlos.

De acuerdo con Mitti Labs, esta práctica puede reducir alrededor de 50% las emisiones de metano de los arrozales. Al mismo tiempo, podría disminuir casi 40% el agua utilizada para riego sin afectar el rendimiento de los cultivos. El valor del proyecto, por tanto, no está únicamente en generar créditos, sino en modificar una práctica agrícola con impactos ambientales y productivos.

En su máxima expansión, el programa podría alcanzar más de 100,000 hectáreas. Mitti Labs señala además que actualmente trabaja con más de 100,000 agricultores y tiene planes de llevar este modelo a Filipinas, Indonesia y otros mercados del sudeste asiático.

Satélites para medir lo que ocurre en cada parcela

Uno de los desafíos de cualquier proyecto de carbono es demostrar que las reducciones de emisiones realmente ocurrieron. En este caso, la tecnología juega un papel central. Mitti Labs utiliza su plataforma GeoAI, desarrollada con apoyo de la NASA, para monitorear las condiciones de los cultivos mediante información satelital.

El sistema combina imágenes de radar de alta resolución con datos recopilados directamente en campo. De esta manera, puede seguir variables como el estado de los cultivos, la humedad del suelo y las condiciones de inundación en parcelas individuales pertenecientes a pequeños agricultores.

Esta capacidad de medición es especialmente relevante para la contabilidad de carbono. Según la empresa, los créditos adquiridos por Google pueden emitirse bajo los estándares Gold Standard o Isometric y los proyectos deben pasar por una verificación independiente de terceros antes de que los créditos sean emitidos.

Agua y carbono: dos impactos que se encuentran en los arrozales

El proyecto también permite observar cómo las estrategias climáticas corporativas comienzan a buscar beneficios que no se limitan a contabilizar toneladas de gases de efecto invernadero. Según Mitti Labs, sus proyectos ya han permitido ahorrar más de 500,000 millones de litros de agua.

Con la colaboración de Google, la compañía estima que el ahorro acumulado podría llegar a 1.5 billones de litros para 2030. La magnitud de la cifra muestra por qué los proyectos agrícolas pueden resultar atractivos para las empresas: una misma intervención puede abordar emisiones, disponibilidad de agua y prácticas productivas.

Además, el riego alterno puede reducir el tiempo que los agricultores dedican a la gestión del agua. Esto convierte al proyecto en una iniciativa que busca combinar mitigación climática con beneficios para las comunidades que producen uno de los alimentos básicos más importantes del mundo.

¿Qué significa la apuesta de Google por el metano agrícola?

La compra representa una ampliación de la actividad de Google en el mercado de carbono, más allá de los proyectos convencionales de eliminación de CO₂. La compañía trabaja para alcanzar cero emisiones netas en 2030 mientras continúa expandiendo su infraestructura, incluida aquella necesaria para el crecimiento de la inteligencia artificial.

En ese contexto, los proyectos de metano agrícola ofrecen una vía diferente. No buscan retirar de la atmósfera un gas que ya fue emitido, sino evitar que una parte de esas emisiones llegue a ella. Para las estrategias corporativas, esto convierte a la reducción de metano en un complemento potencial de las iniciativas de eliminación de carbono.

La operación también pone sobre la mesa una pregunta importante para el mercado: qué tan escalables pueden ser este tipo de proyectos y qué tan sólida será su medición cuando se implementen a gran escala. Sylvera otorgó una calificación A a los créditos basados en metano de Mitti Labs, destacando sus protocolos de implementación y medición. El desempeño futuro del programa será clave para determinar hasta dónde puede crecer este modelo.

Los créditos de carbono vinculados al cultivo de arroz muestran que la transición climática corporativa está explorando terrenos cada vez más diversos. En este caso, una práctica agrícola aparentemente cotidiana —decidir cuándo inundar un arrozal— puede convertirse en una herramienta para reducir metano, ahorrar agua y generar créditos climáticos verificables.

Para Google, la apuesta también refleja un cambio de perspectiva: enfrentar el calentamiento global no implica únicamente retirar CO₂, sino actuar sobre gases de efecto invernadero que pueden acelerar el calentamiento en el corto plazo. Si el modelo de Mitti Labs logra demostrar que puede crecer manteniendo la integridad de sus mediciones y beneficios para los agricultores, el arroz podría convertirse en un componente cada vez más relevante de las estrategias climáticas corporativas en Asia.

Grupo Restaurantero Gigante participa en el Encuentro Nacional ENACTUS 2026

Grupo Restaurantero Gigante (GRG) refrendó su compromiso con el emprendimiento, la innovación y el desarrollo sostenible mediante su participación en el Encuentro Nacional ENACTUS 2026, celebrado durante el mes de agosto en el Centro Banamex de la Ciudad de México.

En representación de GRG participó Gustavo Pérez Berlanga, Director de Responsabilidad Social y Sostenibilidad, quien formó parte de las actividades del encuentro como moderador de un panel dedicado a la inteligencia artificial y la educación, espacio en el que se analizaron los retos y oportunidades que las nuevas tecnologías representan para la formación de las nuevas generaciones y para el desarrollo de soluciones innovadoras con impacto social.

Asimismo, Pérez Berlanga participó como integrante del jurado encargado de evaluar y seleccionar la iniciativa ganadora del Premio ENACTUS 2026, reconociendo el talento, la creatividad y la capacidad emprendedora de jóvenes universitarios que desarrollan proyectos orientados a resolver problemáticas sociales, económicas y ambientales.

El Encuentro Nacional ENACTUS constituye un espacio de vinculación entre universidades, estudiantes, empresas y organizaciones, en el que los jóvenes presentan iniciativas de emprendimiento e innovación capaces de generar soluciones sostenibles y oportunidades de desarrollo en sus comunidades.

Para Grupo Restaurantero Gigante, participar en este tipo de encuentros forma parte de una visión empresarial que reconoce la importancia de establecer alianzas con la academia y con organizaciones de la sociedad civil para impulsar el talento joven, fortalecer el emprendimiento responsable y contribuir al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La participación de GRG en ENACTUS 2026 también permitió compartir la experiencia de la compañía en materia de responsabilidad social, sostenibilidad, innovación y vinculación con comunidades, ámbitos en los que la empresa ha desarrollado diversas iniciativas a lo largo de los últimos años.

“Las empresas tenemos la oportunidad de acompañar a las nuevas generaciones, compartir nuestra experiencia y, al mismo tiempo, aprender de su capacidad para innovar y encontrar nuevas respuestas a los grandes desafíos sociales y ambientales. La inteligencia artificial, utilizada con responsabilidad y sentido ético, puede convertirse en una extraordinaria herramienta para acelerar ese proceso”, señaló Gustavo Pérez Berlanga.

Con su presencia en el Encuentro Nacional ENACTUS 2026, Grupo Restaurantero Gigante fortalece su compromiso con la formación de nuevas generaciones de líderes y emprendedores, convencido de que la colaboración entre empresas, universidades, sociedad civil y jóvenes constituye un elemento fundamental para construir modelos de desarrollo más incluyentes, innovadores y sostenibles.