Fundación Gigante fortalece el cuidado de niñas, niños y adolescentes que viven sin una red familiar

Cuando una niña, niño o adolescente llega a una Casa Hogar o a un Centro de Asistencia Social (CAS), el lugar donde vivirá puede convertirse también en el espacio desde el que reconstruya su confianza y encuentre nuevas herramientas para desarrollarse. Sin embargo, para acompañar estas historias no basta con contar con un lugar seguro: quienes están a cargo necesitan preparación, recursos y herramientas especializadas.

Con esa visión nació Sumar para Transformar, una alianza integrada por organizaciones que busca cambiar la forma de atender a las infancias que viven sin cuidados parentales en México. Fundación Gigante participa en esta iniciativa, que combina recursos, conocimientos y experiencia para fortalecer a los centros que acompañan a esta población.

¿Por qué transformar la atención a las infancias sin cuidados parentales?

Las niñas, niños y adolescentes que llegan a estos espacios pueden haber atravesado situaciones de violencia y vulnerabilidad. Por ello, el acompañamiento requiere considerar no solo sus necesidades cotidianas, sino también las experiencias que pueden afectar su desarrollo emocional.

Juan Manuel Rosas, director de Fundación Gigante, explica que esta realidad fue uno de los puntos de partida para plantear una nueva forma de atención:

“Un niño sin cuidados parentales es un niño que normalmente ya fue violentado, probablemente fue violentado por la gente que debería de cuidarlo, a veces su propia familia. El modelo incluye muchos temas y uno de ellos es la parte de terapia hacia los niños, que tiene que ver con trauma.”

A partir de esta perspectiva, Sumar para Transformar busca que los CAS y Casas Hogar cuenten con mejores capacidades institucionales, al tiempo que promueve prácticas de crianza con ternura y coloca los derechos de niñas, niños y adolescentes como una prioridad.

¿Qué puede cambiar cuando el cuidado también atiende el trauma?

Uno de los antecedentes de la alianza fue un programa piloto que incorporó terapia especializada para atender el trauma de las infancias. La experiencia permitió observar cambios en algunos de los participantes después de atravesar el proceso terapéutico.

Rosas relata que durante los primeros dos años del piloto se observaron avances relacionados con el aprendizaje y la autoestima:

“Lo que vimos en los primeros dos años de prueba piloto fueron cosas increíbles: después del proceso de terapia empezaron a aprender otra vez. Eran niños que ya no aprendían, niños que recuperaron su autoestima tremendamente, y de ahí lo llevamos o lo propusimos a esta alianza Sumar para Transformar.”

La experiencia fue uno de los elementos que impulsó la creación de una iniciativa más amplia. Así, la atención busca incorporar herramientas que permitan acompañar las historias de las infancias desde una perspectiva que considere tanto su bienestar como las capacidades de quienes están a cargo de ellas.

¿Quiénes están detrás de Sumar para Transformar?

La iniciativa reúne a organizaciones que aportan diferentes conocimientos, experiencias y capacidades:

  • Fundación Familia BOCAR: apoya a Organizaciones de la Sociedad Civil con modelos de intervención enfocados en impulsar el desarrollo y las oportunidades de sus comunidades, con énfasis en educación, Casa Hogar y respuesta a emergencias.
  • Fundación Dibujando un Mañana: impulsa el desarrollo social de niñas, niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad en México y Centroamérica mediante un modelo de inversión social basado en derechos humanos.
  • Fundación Gigante: organización sin fines de lucro que participa en actividades humanitarias, educativas, de salud y de recaudación de fondos mediante distintos programas de beneficio social.
  • Promotora Social México: busca generar un impacto integral y positivo en las condiciones de vida de las personas menos favorecidas mediante los proyectos en los que participa.
  • Conexiones de Byda: promueve el respeto, la protección, visibilización y ejercicio de los derechos de niñas, niños y adolescentes en México, con especial atención a quienes se encuentran en condición de vulnerabilidad.

La alianza parte de una idea que va más allá de reunir financiamiento. Para Fundación Gigante, el conocimiento y la experiencia de las organizaciones también son parte del valor de trabajar de manera conjunta.

“En Sumar para Transformar las organizaciones en alianza se suman no solamente recursos, sino que se suma conocimiento, se suma una experiencia, y el impacto cuando es en equipo es mucho más profundo.”

¿A cuántos centros llegó el apoyo de Sumar para Transformar en 2024?

En su convocatoria 2024, la alianza logró reunir un fondo de 27 millones 400 mil pesos para atender las necesidades de 14 Centros de Asistencia Social y Casas Hogar de Ciudad de México y Querétaro que resultaron ganadores.

Los recursos están destinados a mejorar procesos, profesionalizar servicios y generar mejores condiciones de vida para las niñas, niños y adolescentes que dependen del cuidado institucional para su bienestar y desarrollo.

De esta manera, la inversión no se concentra únicamente en una necesidad inmediata. Busca que los centros tengan mejores herramientas para desarrollar su trabajo y acompañar a las infancias desde modelos de atención que incorporen tanto la profesionalización como la crianza con ternura.

Fundación Gigante y una apuesta por la colaboración

La participación de Fundación Gigante en Sumar para Transformar forma parte de sus donaciones en efectivo con enfoque estratégico, mediante las cuales ha apoyado programas educativos, atención ante desastres naturales y alianzas dirigidas a personas en situaciones de alta vulnerabilidad.

En este caso, la apuesta se dirige a fortalecer las condiciones desde las que se acompaña a niñas, niños y adolescentes que viven sin una red familiar. El propósito es que quienes están a cargo de su atención tengan más herramientas para responder a sus necesidades y contribuir a su desarrollo.

Mientras la IA transforma empleos, Anthropic busca que también transforme la lucha contra enfermedades

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Anthropic, la empresa creadora de Claude, instaló un laboratorio húmedo en el Área de la Bahía de San Francisco para realizar investigaciones de biología física y ampliar el uso de inteligencia artificial en las ciencias de la vida. La compañía confirmó que ya realiza experimentos físicos, además de evaluaciones computacionales, aunque aclaró que sus instalaciones no están dedicadas específicamente al descubrimiento de fármacos.

La apuesta busca utilizar IA para acelerar procesos de investigación y explorar tratamientos para enfermedades que la industria farmacéutica podría considerar poco rentables o demasiado difíciles de abordar. Sin embargo, el proyecto también ocurre mientras Anthropic advierte sobre riesgos asociados con sistemas de IA cada vez más capaces, por lo que la empresa enfrenta el reto de avanzar en automatización científica sin perder de vista la supervisión y seguridad humanas.

¿Qué es el laboratorio de Anthropic y para qué sirve?

De acuerco con un artículo de Reuters, el laboratorio húmedo de Anthropic es un espacio físico para realizar experimentos de biología. Eric Kauderer-Abrams, director de ciencias biológicas de la compañía, confirmó su existencia y explicó que el trabajo de la empresa ya va más allá de utilizar modelos de IA para realizar evaluaciones computacionales.

La compañía combina investigación interna con colaboraciones externas. Según Kauderer-Abrams, algunas actividades pueden realizarse mucho más rápido dentro de sus propias instalaciones, mientras que otras pueden desarrollarse mediante socios especializados. El objetivo es aumentar la escala y velocidad de la investigación.

Anthropic no ha revelado qué enfermedades específicas está investigando ni cuáles son los resultados alcanzados hasta ahora. Un portavoz también precisó que el laboratorio no está dedicado específicamente al descubrimiento de medicamentos.

¿Cómo quiere Anthropic utilizar la IA en un laboratorio?

Uno de los siguientes pasos consiste en utilizar Claude para ayudar a dirigir unidades robóticas capaces de realizar experimentos científicos con una intervención humana mínima. Esta estrategia forma parte de una tendencia hacia la automatización física de los laboratorios, en la que la IA no solo analiza información, sino que también puede interactuar con equipos.

Anthropic se encuentra todavía en las primeras etapas de este proceso. Kauderer-Abrams explicó que la automatización del trabajo de laboratorio podría acelerar significativamente distintos procesos científicos, aunque la empresa considera que la supervisión y participación humanas siguen siendo esenciales para mantener la seguridad.

La propuesta cambia la función tradicional de un sistema de IA: en lugar de limitarse a generar información o sugerir hipótesis, podría participar en la ejecución de procedimientos experimentales. Esto abre posibilidades de mayor velocidad, pero también plantea nuevas preguntas sobre control y responsabilidad.

El laboratorio de Anthropic y el dilema de la seguridad

La expansión hacia la biología ocurre mientras Anthropic enfrenta una conversación interna y pública sobre los riesgos de la inteligencia artificial avanzada. Investigadores de la empresa han advertido que la IA podría generar escenarios de consecuencias extremas, mientras que la compañía también identificó ejemplos en los que sus sistemas podrían haber sido utilizados para contribuir al desarrollo de armas biológicas.

Por eso, el uso de IA en ciencias de la vida plantea una paradoja: la misma capacidad que puede ayudar a acelerar el desarrollo de tratamientos también puede aumentar determinadas posibilidades de uso indebido. Anthropic afirma que busca mantener un equilibrio entre mejorar sus modelos y limitar los riesgos derivados de su implementación.

La supervisión humana adquiere así un papel central. Para la empresa, automatizar determinados procesos no significa eliminar por completo la participación de las personas, particularmente cuando se trabaja con sistemas biológicos y tecnologías que pueden tener usos sensibles.

¿Por qué Anthropic está entrando en la investigación farmacéutica?

Anthropic hizo pública su intención de participar en investigación de fármacos durante un evento celebrado en San Francisco en junio. Kauderer-Abrams explicó entonces que la empresa realizaría trabajos preclínicos en áreas que las compañías tradicionales podrían no considerar suficientemente rentables.

La estrategia también incluye nuevas herramientas y adquisiciones. Anthropic lanzó Claude Science y adquirió Coefficient Bio, una startup relacionada con herramientas para la creación de fármacos. La compañía confirmó la operación, aunque no informó públicamente el precio de la transacción.

Además, Vas Narasimhan, CEO de Novartis, se incorporó a la junta directiva de Anthropic. Estos movimientos muestran que las ciencias de la vida ya forman parte de una de las principales áreas de inversión de la empresa en personal y recursos.

¿Puede la IA ayudar a desarrollar tratamientos para enfermedades difíciles?

Anthropic considera que la IA podría acelerar la investigación de enfermedades que anteriormente se consideraban demasiado difíciles de tratar o poco atractivas desde el punto de vista comercial. Una de las posibilidades señaladas es agilizar el descubrimiento de anticuerpos biespecíficos y triespecíficos, moléculas capaces de actuar sobre múltiples objetivos.

Sin embargo, encontrar una molécula prometedora es apenas una etapa del proceso. Después de identificar un posible candidato pueden pasar años antes de que un medicamento llegue al mercado, debido a las evaluaciones y ensayos clínicos necesarios para comprobar su seguridad y eficacia.

Anthropic todavía no realiza ensayos clínicos. Su estrategia actual consiste en concentrarse en necesidades que, según la empresa, la industria farmacéutica no estaría abordando. Por ello, el impacto de su modelo todavía dependerá de si logra convertir sus capacidades de IA y laboratorio en resultados científicos verificables.

¿Qué herramientas de IA está desarrollando Anthropic para la ciencia?

La estrategia científica de Anthropic no se limita a sus propias instalaciones. En agosto, la empresa lanzó el Estándar de Hardware Modelo, una herramienta diseñada para ayudar a los sistemas de IA a operar equipos. Antes, PyLabRobot, un proyecto académico independiente de Anthropic, había abordado necesidades relacionadas con la automatización de laboratorios.

Al mismo tiempo, Anthropic ofrece herramientas y servicios de IA a compañías farmacéuticas como Roche, Genentech, Bristol Myers Squibb y Novo Nordisk. Esto coloca a la empresa en una posición particular: desarrolla tecnología para compañías que investigan medicamentos mientras construye sus propias capacidades en ciencias de la vida.

Esta situación también genera un reto de confianza. Personas familiarizadas con el proyecto han señalado que algunos clientes podrían preocuparse por la posibilidad de que Anthropic obtenga conocimiento de programas de medicamentos de distintas compañías. La empresa sostiene que mantiene protegidos los datos de sus clientes y que, por ahora, no busca competir directamente con las farmacéuticas que comercializan medicamentos.

¿Qué significa esta apuesta para el futuro de la IA?

La incursión de Anthropic en la biología muestra cómo la evolución de la IA está trasladando la conversación desde el trabajo digital hacia actividades físicas y científicas. Un modelo como Claude podría pasar de analizar información a participar en procesos experimentales mediante sistemas robóticos, reduciendo parte del trabajo manual necesario para determinadas investigaciones.

El alcance de esta transformación todavía es incierto. La mayoría de los medicamentos no supera todas las etapas necesarias para demostrar seguridad y eficacia, por lo que una mayor velocidad en investigación no garantiza que aparezcan nuevos tratamientos. Además, Anthropic aún no ha asumido la fase de ensayos clínicos.

La apuesta también tiene una dimensión personal para Dario Amodei, CEO de la empresa. En un ensayo reciente contó que una enfermedad provocó la muerte de su padre pocos años antes de que se encontrara una cura. Para Kauderer-Abrams, las ciencias de la vida representan una de las mayores oportunidades para utilizar una IA potente con el objetivo de generar beneficios para la sociedad.

El laboratorio de Anthropic representa un paso de la inteligencia artificial desde el entorno digital hacia el mundo físico de la investigación científica. La empresa busca combinar modelos como Claude, automatización robótica, infraestructura propia y colaboraciones externas para acelerar procesos de biología y explorar enfermedades que considera desatendidas.

El reto será demostrar que esa velocidad puede convertirse en avances médicos reales sin reducir los controles necesarios. La investigación farmacéutica requiere años de validación y no todos los candidatos llegan a convertirse en tratamientos. En ese escenario, la promesa de Anthropic no dependerá únicamente de lo que su IA pueda hacer, sino de cómo consiga integrar automatización, ciencia, supervisión humana y seguridad.

Jets privados: hasta 14 veces más contaminación por vuelo que los aviones comerciales

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El número de jets privados ha aumentado considerablemente en los últimos años, impulsado por una población ultrarrica cada vez mayor y por nuevas modalidades como la propiedad fraccionada. Pero detrás de este crecimiento existe una discusión que va más allá del lujo: el impacto ambiental y el costo que representa para la infraestructura que sostiene sus operaciones. Un nuevo informe pone ambos temas sobre la mesa.

De acuerdo con High Flyers 2026, elaborado por el Instituto de Estudios Políticos, los vuelos privados generan entre 10 y 14 veces más emisiones directas de carbono por pasajero que la aviación comercial. Al mismo tiempo, las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas con este tipo de transporte han aumentado 50%, mientras que sus usuarios representan apenas una fracción de la población mundial.

Contaminación de los jets privados: un impacto que crece

El informe señala que los vuelos privados son actualmente la forma de transporte más contaminante en términos de emisiones directas de carbono por pasajero. Mientras los jets privados pueden generar entre 10 y 14 veces más emisiones que un vuelo comercial, el crecimiento de este sector ha llevado a un aumento de 50% en las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas con estas aeronaves.

La magnitud del fenómeno resulta especialmente relevante al observar quiénes utilizan este medio de transporte. Según el reporte, aproximadamente 256 mil personas utilizan jets privados, lo que equivale apenas al 0.003% de la población mundial.

Para analizar este crecimiento, el Instituto de Estudios Políticos colaboró con una comunidad mundial de más de 20 mil sistemas de seguimiento de código abierto y desarrolló el Private Jet Emissions Tracker (PJET). Esta herramienta permite analizar los vuelos de jets privados que llegan y salen de determinados lugares durante acontecimientos como el Super Bowl, el Derby de Kentucky y los partidos de la Copa del Mundo.

Una industria impulsada por grandes patrimonios

El crecimiento de la aviación privada ocurre en paralelo con el aumento de la población ultrarrica. El informe estima que la riqueza media de una persona propietaria de un jet privado asciende a 190 millones de dólares. En el caso de quienes cuentan con una participación fraccionada en una aeronave, la cifra alcanza los 140 millones de dólares.

La propiedad fraccionada se ha convertido en otra vía para acceder a este tipo de transporte. El modelo consiste en adquirir una participación de una aeronave privada a cambio de un número garantizado de horas de vuelo cada año. Entre 2019 y 2025, este esquema aumentó 6%.

El crecimiento del sector también está modificando las necesidades de infraestructura. El auge de la aviación privada está impulsando una mayor demanda de hangares para aeronaves privadas y de capacidad en las pistas de aeropuertos locales y regionales.

Contaminación de los jets privados y recursos públicos

El impacto de los jets privados también alcanza a la infraestructura pública que hace posible sus operaciones. De acuerdo con el informe, los jets privados y los servicios de vuelos chárter representan actualmente alrededor de 16% de las operaciones de vuelo gestionadas por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA).

Sin embargo, existe una diferencia entre su participación en el espacio aéreo y su contribución fiscal. El Departamento de Transporte de Estados Unidos estima que los aviones privados no comerciales representan 7% de la actividad del espacio aéreo, pero aportan menos de 0.6% de los impuestos que ingresan al Fondo Fiduciario de Aeropuertos y Vías Aéreas, que contribuye a financiar las operaciones de la FAA.

Esta disparidad es uno de los puntos centrales del informe: mientras el número de vuelos privados continúa creciendo y requiere infraestructura adicional, su aportación a los recursos que financian el sistema no sería proporcional a su participación en la actividad aérea.

Cabildeo y beneficios fiscales

El reporte también analiza las políticas fiscales que benefician a los propietarios de aeronaves privadas y las actividades de cabildeo relacionadas con este sector. Según el Instituto de Estudios Políticos, la Asociación Nacional de Aviación Comercial destinó aproximadamente 2 millones de dólares a actividades de cabildeo durante 2025 para apoyar legislación que otorga importantes beneficios fiscales a los propietarios de jets privados.

Para Chuck Collins, coautor del informe, esta situación plantea una discusión sobre quién termina absorbiendo los costos de un modelo de transporte utilizado por una minoría con grandes patrimonios. El investigador sostiene que los impuestos de la población no deberían subsidiar los hábitos de viaje de quienes utilizan jets privados.

El planteamiento aparece en un contexto en el que la aviación privada continúa expandiéndose, al mismo tiempo que requiere más infraestructura y genera un impacto ambiental considerablemente mayor por pasajero que la aviación comercial.

¿Qué revela el crecimiento de los jets privados?

La contaminación de los jets privados muestra una contradicción entre la escala de quienes utilizan este medio de transporte y la magnitud de su impacto. Son alrededor de 256 mil personas frente a una población mundial mucho mayor, pero sus vuelos generan emisiones de carbono por pasajero que pueden multiplicar hasta 14 veces las de la aviación comercial.

El informe también coloca bajo la lupa la relación entre riqueza, infraestructura y responsabilidad ambiental. Mientras aumenta la propiedad de aeronaves y la demanda de espacios para operarlas, persiste la discusión sobre cuánto contribuyen sus usuarios al sistema que permite sus vuelos y sobre los beneficios fiscales disponibles para este sector.

La contaminación de los jets privados no es únicamente una cuestión relacionada con las emisiones de cada aeronave. El crecimiento de este modelo de transporte está conectado con una mayor demanda de infraestructura, una participación significativa dentro de las operaciones aéreas gestionadas por la FAA y una contribución fiscal que, según los datos citados por el informe, es menor que su participación en la actividad aérea.

El caso también pone sobre la mesa una pregunta más amplia sobre responsabilidad: cuando una actividad genera un impacto ambiental considerable y depende de infraestructura pública, ¿cómo deberían distribuirse sus costos? High Flyers 2026 plantea el debate a partir de una industria cuyo crecimiento continúa mientras la contaminación de los jets privados adquiere una dimensión cada vez más difícil de ignorar.

Convenio UNIVA y Un Día Para Dar Jalisco: El laboratorio de comunicación para el impacto social

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Por Fabián Muro

Se firmó el convenio de colaboración entre la Universidad del Valle de Atemajac UNIVA y Un Día Para Dar Jalisco, movimiento cuya misión es promover la generosidad y el voluntariado desde lo local, inspirado en el movimiento global de Giving Tuesday.

El propósito de esta alianza es el lanzamiento del “laboratorio de comunicación para el impacto social” mediante una colaboración recíproca para sumar recursos y factores humanos para fomentar el desarrollo social, la participación de las organizaciones civiles, así como el impulso de iniciativas culturales, académicas y artísticas para promover el valor de la generosidad, desde un enfoque de derechos humanos y de la cultura de la paz.

La alianza estratégica se desarrollará en las siguientes líneas de trabajo:

– Acordar una agenda de trabajo, donde se especifiquen aquellos proyectos de investigación y de aplicación profesional dentro de “Un Día para Dar Jalisco”, así como desde la red de organizaciones civiles, comunidades, grupos de voluntariado, instituciones gubernamentales, medios de comunicación, centros educativos y empresas, en los que puedan participar estudiantes, docentes y personal administrativo, considerando los procesos cuatrimestrales o semestrales de la institución, así como los lineamientos institucionales de ambas instancias. 

– Establecer procesos de prácticas profesionales, de servicio social y de voluntariado institucional para estudiantes, docentes y personal administrativo correspondiente, de conformidad con los lineamientos institucionales existentes para esos procesos. 

– Involucrar a la comunidad que participa en “Un Día para Dar Jalisco” en aquellas actividades académicas y de servicio a la comunidad que emprenden tanto las áreas académicas como aquellas encargadas de actividades para el desarrollo comunitario y la responsabilidad social como son bazares, colectas en especie y campañas de concientización en materia de Cultura de Paz. 

El convenio fue firmado por el Licenciado Francisco Ramírez Yáñez rector de UNIVA y actual presidente de la Federación Internacional de Universidades Católicas y por parte de Un Día Para Dar Jalisco Marcela Figueroa de la empresa Marsanto, actualmente productora de la campaña y líder comunitaria, fundadora del movimiento.

José Andrés Orendain De Obeso, líder empresarial fundador de Un Día Para Dar Jalisco y actualmente presidente de Expo Guadalajara, mencionó que los problemas se deben resolver desde las comunidades y que este movimiento -a 4 años de su fundación -invita a vencer la apatía.

El rector de UNIVA mencionó que esta iniciativa viene a reforzar una epistemología integral en los jóvenes universitarios, no sólo de saber sino de elevar las formas del conocimiento a las virtudes, a los principios, al valor de la generosidad; mencionó que se espera que esta colaboración “toque” la vida de los jóvenes, mediante una huella profunda y que tengan inquietud de ser parte de la respuesta a las problemáticas actuales.

Este año 2026, aunque Giving Tuesday se celebrará en el mundo el martes 1 de diciembre, la campaña Un Día para Dar Jalisco 2026 se realizará del 10 de noviembre al 5 de diciembre -día internacional del voluntariado- en el marco del Año Internacional de los Voluntarios para el Desarrollo Sostenible, proclamado por la ONU. 

Esta campaña promovida desde la Cámara de Comercio de Guadalajara actualmente cuenta con más de 70 activaciones de generosidad y voluntariado.

CBS, ABC, NBC y Fox suspenden cobertura de Trump en apoyo a CNN: una visión desde la RSE

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Las principales cadenas de televisión de Estados Unidos —CBS, ABC, NBC y Fox— anunciaron la suspensión de la cobertura conjunta de las actividades públicas del presidente Donald Trump. La decisión surgió como una acción de apoyo a CNN, después del veto impuesto por el mandatario a esta cadena.

Hasta ese momento, las cinco cadenas participaban en un sistema de cobertura por turnos de las actividades públicas presidenciales. Este mecanismo, conocido en inglés como pool, permite la asignación de un medio para la filmación de una actividad y la posterior distribución del material entre los demás medios de comunicación participantes. CBS, ABC, NBC y Fox decidieron dejar de participar en este esquema después de la exclusión de CNN.

La situación también involucra a la cadena televisiva MS NOW y al sitio de noticias Politico. De acuerdo con la información publicada, CNN, MS NOW y Politico recibieron el veto presidencial el viernes anterior. Trump acusa a los tres medios de difundir “noticias falsas”. El artículo también señala intentos anteriores del presidente por aplicar prohibiciones a diferentes medios de comunicación y periodistas, aunque sin éxito.

La controversia pasó además del terreno mediático al judicial. CNN, MS NOW y Politico cuestionaron ante la justicia la prohibición presidencial. Paralelamente, el veto generó críticas de asociaciones periodísticas dentro y fuera de Estados Unidos. En este contexto, la información recuerda la protección de la libertad de prensa mediante la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense.

Un elemento especialmente significativo desde la perspectiva corporativa aparece en la reacción de las otras cadenas. CBS, ABC, NBC y Fox no permanecieron únicamente como observadoras del conflicto entre la presidencia y los medios excluidos. La decisión anunciada implica una modificación de la dinámica habitual para la cobertura colectiva de las actividades presidenciales.

La información disponible no detalla la duración de la suspensión, las condiciones necesarias para la recuperación del esquema ni las posibles consecuencias comerciales o de audiencia. Tampoco presenta información sobre los procesos internos de cada una de las cuatro empresas para llegar a esta determinación. Por ello, cualquier planteamiento sobre efectos futuros corresponde al terreno del análisis y no a hechos establecidos por la noticia.

¿Por qué es relevante para la responsabilidad corporativa?

Para profesionales de responsabilidad social empresarial (RSE), sostenibilidad y reputación corporativa, el episodio plantea una cuestión central: la respuesta organizacional ante situaciones externas con potencial impacto sobre principios vinculados directamente con el funcionamiento de un sector o industria.

Las decisiones de responsabilidad corporativa no se limitan a asuntos ambientales, diversidad, inversión comunitaria o voluntariado. También abarcan las relaciones entre organizaciones, instituciones y grupos de interés, especialmente ante situaciones capaces de poner a prueba compromisos y principios corporativos.

En este caso existe un elemento relevante: CBS, ABC, NBC y Fox modificaron una práctica operativa compartida con CNN después del veto a esta última. La información no presenta esta decisión como parte de una estrategia formal de RSE o ESG. Tampoco proporciona elementos suficientes para atribuir motivaciones específicas a las empresas. Sin embargo, el episodio permite un análisis desde las dimensiones de gobernanza, gestión de riesgos y reputación corporativa.

Una primera reflexión corresponde a la relación entre valores corporativos y decisiones concretas. Los compromisos institucionales adquieren mayor peso ante circunstancias con implicaciones operativas. La existencia de principios públicos requiere mecanismos internos para su traducción en criterios de actuación.

Una segunda dimensión corresponde a la coherencia. Ante asuntos con potencial de controversia pública, claridad sobre el principio en cuestión, relación con la actividad empresarial y criterios aplicables ante situaciones similares. Esta definición cobra especial relevancia frente a interpretaciones distintas entre grupos de interés.

También aparece una dimensión de gestión de riesgos. Frente a una controversia pública, evaluación no solamente del impacto inmediato de una decisión, sino también de sus posibles implicaciones posteriores: precedentes, expectativas entre grupos de interés, riesgos reputacionales y mecanismos de gobernanza para situaciones futuras.

Desde la perspectiva de sostenibilidad, el caso también pone sobre la mesa el papel de la gobernanza dentro de la responsabilidad corporativa. La transformación de principios generales en decisiones requiere estructuras, responsabilidades y procesos internos. Según las circunstancias, esto puede involucrar perspectivas legales, reputacionales, comunicacionales y de gestión de riesgos.

Para la reflexión…

La suspensión anunciada por CBS, ABC, NBC y Fox ocurre después del veto impuesto a CNN, MS NOW y Politico y modifica, al menos por el momento, el mecanismo conjunto utilizado para la cobertura y distribución de imágenes de las actividades públicas del presidente Donald Trump. Paralelamente, los tres medios vetados cuestionaron la prohibición ante la justicia y el episodio generó críticas de asociaciones periodísticas.

Desde la perspectiva de responsabilidad corporativa, el caso permite una reflexión sobre coherencia, gobernanza, gestión de riesgos y reputación. Las organizaciones operan dentro de contextos sociales e institucionales y, en determinadas circunstancias, enfrentan decisiones relacionadas con las reglas, relaciones y principios vinculados con su actividad.

Entre las principales recomendaciones para equipos de RSE y sostenibilidad: definición anticipada de criterios para la toma de decisiones, responsabilidades internas claramente delimitadas, identificación de principios corporativos relevantes, evaluación de impactos y establecimiento de mecanismos de gobernanza para escenarios de controversia.

La responsabilidad corporativa adquiere mayor consistencia mediante la alineación entre compromisos institucionales, mecanismos de decisión, acciones concretas y comunicación hacia los grupos de interés.

El legado de Warren Buffett en responsabilidad corporativa a su retiro

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Hay una escena que resume seis décadas de historia empresarial: un hombre de 96 años, en Omaha, anunciando en una carta a los accionistas que “el tiempo siempre gana”. Con esa frase, Warren Buffett cerró este viernes el capítulo más largo de liderazgo corporativo en la historia de Wall Street. Pero lo que deja atrás no es solo un imperio de 1 billón de dólares: es un manual completo sobre cómo ejercer el poder corporativo con responsabilidad, transparencia y un sentido de propósito que trasciende el balance financiero.

El adiós que no es una sorpresa, sino un plan

Berkshire Hathaway confirmó este viernes que Buffett deja la presidencia del consejo de administración, ocho meses después de haber entregado las riendas ejecutivas a Greg Abel. Buffett pasa a ser presidente emérito y seguirá como director, mientras que su hijo, Howard G. Buffett, director de la compañía durante más de tres décadas, toma la presidencia del consejo. La empresa fue clara: esto no es una salida improvisada, sino la culminación de un plan de sucesión diseñado con años de antelación.

Esa distinción importa. En un mundo corporativo donde los relevos de liderazgo suelen ser reactivos —forzados por crisis, escándalos o presión de inversionistas—, Buffett construyó su salida como construyó su empresa: con paciencia, información completa para los accionistas y cero improvisación. Es, en sí mismo, un acto de gobernanza responsable.

Filantropía como estrategia, no como gesto

Si algo distingue a Buffett de otros magnates es que jamás trató la filantropía como un anexo opcional a su carrera de inversionista, sino como una extensión lógica de su filosofía de capital. La prueba más reciente llegó apenas hace un año: en junio de 2025, Buffett donó más de 12 millones de acciones clase B de Berkshire —valuadas en unos 60,000 millones de dólares— repartidas entre cinco fundaciones, incluyendo la Bill & Melinda Gates Foundation Trust y la Susan Thompson Buffett Foundation.

Ese donativo no fue un hecho aislado. Buffett formalizó su compromiso filantrópico en 2006, cuando su patrimonio rondaba los 43,000 millones de dólares y más del 98% de sus activos estaban concentrados en acciones clase A de Berkshire. Dos décadas después, sin haber comprado ni vendido una sola acción adicional, ese patrimonio creció hasta cerca de 145,000 millones de dólares gracias al efecto compuesto de sus inversiones. El resultado es paradójico y revelador: ha podido donar mucho más que su fortuna original y aun así conservar una riqueza considerable, una demostración práctica de que la paciencia y las decisiones prudentes multiplican también el impacto de dar.

Contra la dinastía: la riqueza como herramienta, no como herencia

Buffett ha insistido en que su fortuna es, en gran medida, producto de la suerte —haber nacido en el lugar y el momento correctos— y que ese capital debe regresar a la sociedad de la manera más útil posible. Por eso convirtió sistemáticamente sus acciones clase A en clase B antes de donarlas: una decisión técnica que garantiza liquidez inmediata a las fundaciones receptoras, en lugar de dejarlas atadas a activos difíciles de mover.

Su testamento profundiza esa misma lógica: casi la totalidad de su patrimonio, más del 99%, está destinado a causas filantrópicas. Es una postura que contrasta abiertamente con la tendencia de otras grandes fortunas familiares a preservarse intactas durante generaciones mediante fideicomisos y estructuras dinásticas. Buffett convirtió el rechazo a esa lógica hereditaria en un estándar ético que hoy incomoda —y desafía— a otros multimillonarios en tiempos de creciente desigualdad.

Gobernanza basada en confianza, no en burocracia

El otro pilar del legado de Buffett es menos visible que sus donativos, pero igual de influyente: la forma en que dirigió Berkshire durante décadas. En lugar de imponer capas de supervisión centralizada sobre cada filial, dejó que los directores de sus empresas operaran con autonomía casi total, mientras la oficina matriz en Omaha se concentraba en dos tareas: asignar capital de forma estratégica y elegir líderes con solidez moral e intelectual.

Ese modelo demostró algo que muchos manuales corporativos aún no asimilan: la cultura y la confianza compartida pueden ser mecanismos de control de riesgo más eficaces que cualquier comité de cumplimiento. Greg Abel, ahora al frente de la operación diaria de la compañía, reconoció públicamente que el legado de Buffett —y los valores que representa— seguirán siendo el eje de la cultura corporativa, con Howard Buffett como guardián de esa continuidad.

Transparencia como ventaja competitiva

Mucho antes de que los reportes de sostenibilidad y gobernanza (ESG) fueran una exigencia regulatoria, las cartas anuales de Buffett a los accionistas ya practicaban una transparencia poco común en el mundo corporativo: admitir errores con la misma claridad con la que se celebraban los aciertos. Esa honestidad sostenida durante décadas construyó algo que ningún departamento de relaciones con inversionistas puede fabricar artificialmente —confianza genuina y de largo plazo— y permitió a Berkshire cultivar una base de accionistas orientada a resultados duraderos, no a la especulación trimestral.

Un estándar que sobrevive a su creador

Bajo la gestión de Buffett desde los años sesenta, el valor de las acciones de Berkshire se multiplicó más de un 5,500,000%, frente a un retorno de apenas 39,000% del S&P 500 en el mismo periodo. Pero reducir su legado a esas cifras sería perder el punto central. Buffett deja un modelo replicable: es posible construir una de las compañías más valiosas del mundo sin renunciar a la austeridad personal, la comunicación honesta, la confianza como herramienta de gestión y el compromiso explícito de devolver la riqueza generada a la sociedad.

Al dar este paso al costado, con Greg Abel dirigiendo las operaciones y Howard Buffett custodiando la cultura corporativa, el “Oráculo de Omaha” deja una última lección de responsabilidad corporativa, quizás la más importante de todas: el verdadero éxito de un líder no se mide por cuánto tiempo se aferra al poder, sino por la solidez de la institución que es capaz de dejar atrás.

El precio invisible de ser mujer en el mercado laboral: ¿por qué la brecha salarial no cede?

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Imaginas trabajar la misma cantidad de horas, realizar exactamente las mismas tareas con el mismo nivel de responsabilidad y, al llegar la quincena, recibir un cheque significativamente menor al de tu compañero de al lado? Para millones de mujeres en el mundo no es una suposición ni un ejercicio conceptual: es su realidad cotidiana.

En el marco del Día Internacional de la Igualdad Salarial, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Coalición Internacional para la Igualdad Salarial (EPIC) recordaron una cifra que sintetiza esta disparidad: las mujeres perciben en promedio entre un 18 % y un 20 % menos ingresos que los hombres a nivel global por un trabajo de valor equivalente.

Dicho en términos simples y cotidianos, es como si a partir del mes de octubre de cada año, las mujeres trabajaran el resto del año completamente gratis. ¿Por qué ocurre esto en plena era de la transformación digital y la automatización? La respuesta va mucho más allá de un simple descuento en la nómina.

Detrás del 18 %: Los factores invisibles que achican el salario femenino

La brecha salarial de género rara vez es el resultado de una decisión arbitraria expuesta abiertamente en un tabulador de sueldos. Es, más bien, una suma de fricciones sociales y laborales que van erosionando el valor del trabajo femenino a lo largo de toda su trayectoria.

  • La penalización por la maternidad y el trabajo de cuidados:Las tareas del hogar y la atención de familiares dependientes recaen de manera desproporcionada sobre la fuerza laboral femenina. Esta carga limita la disponibilidad de tiempo para jornadas completas o viajes de negocios, empujando a muchas mujeres hacia empleos de medio tiempo o esquemas informales que ofrecen flexibilidad a costa de ingresos considerablemente menores.
  • Segregación ocupacional (el mito del «trabajo de mujeres»):Existe una tendencia estructural a remunerar con salarios más bajos a los sectores donde las mujeres representan la mayoría de la fuerza laboral, como la educación inicial, el trabajo social, la salud comunitaria y los servicios de cuidado. En contraste, sectores masculinizados como la ingeniería, la tecnología o las finanzas mantienen promedios salariales más elevados.
  • El techo de cristal en las posiciones de liderazgo:Aunque las mujeres ingresan en proporciones equitativas o incluso superiores a la educación universitaria, su representación cae drásticamente a medida que se asciende en la pirámide corporativa. Menos puestos en consejos de administración y direcciones generales se traducen en una brecha de ingresos sustancial en los niveles salariales más altos.

El impacto económico: Una factura que pagamos todos

Tratar la brecha salarial únicamente como un tema de equidad ética o laboral impide ver su impacto económico global. Cuando el ingreso de la fuerza laboral femenina se contrae, se reduce automáticamente la capacidad de consumo de los hogares, la inversión en salud y educación familiar, y el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de las naciones.

Estudios coordinados por el Foro Económico Mundial y la OIT coinciden en que cerrar las brechas de género en participación económica y remuneración podría inyectar billones de dólares a la economía global. La desigualdad de ingresos no solo empobrece a las trabajadoras; frena el dinamismo de los mercados locales y limita la recaudación fiscal de los gobiernos.

Transparencia salarial: La herramienta legal que está cambiando el juego

Frente a esta inercia, varios países y organismos internacionales han comenzado a pasar de la concienciación a la regulación directa. Una de las medidas más eficaces en años recientes ha sido la implementación de leyes de transparencia salarial.

Estas normativas obligan a las empresas de cierto tamaño a auditar sus nóminas, publicar sus bandas salariales y justificar técnicamente cualquier diferencia de ingresos entre puestos de categoría equivalente. Países de la Unión Europea y diversas jurisdicciones en América Latina han comenzado a aplicar inspecciones laborales enfocadas específicamente en detectar y sancionar la disparidad salarial injustificada.

Cuando las bandas salariales son públicas y transparentes desde la oferta de empleo, se neutraliza el sesgo de negociación y se reduce de manera medible la brecha en las contrataciones iniciales.

¿Cuánto tiempo tomará cerrar la brecha?

De acuerdo con las proyecciones más recientes sobre brecha de género, al ritmo de progreso actual tomaría más de un siglo alcanzar la paridad económica total a nivel mundial. Sin embargo, los informes de la OIT subrayan que este plazo no es un destino inevitable, sino una consecuencia de la inacción.

Acelerarlo requiere un compromiso coordinado entre tres actores principales:

  1. Gobiernos: Fortaleciendo la legislación de igualdad salarial, impulsando servicios públicos de cuidado infantil accesible y sancionando el incumplimiento en el sector privado.
  2. Empresas: Realizando auditorías salariales internas, eliminando los sesgos en los procesos de promoción y diseñando políticas de conciliación de la vida laboral y familiar para todos los empleados.
  3. Sindicatos y trabajadores: Utilizando la negociación colectiva para visibilizar las disparidades y exigir la valoración justa de las tareas de igual valor.

La igualdad salarial no es una concesión ni un beneficio extraordinario; es un principio de justicia social y un requisito indispensable para un crecimiento económico sostenible global.

Menos horas, más sobrecarga laboral: el riesgo que enfrenta la jornada de 40 horas

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La reducción de la jornada laboral en México parte de una promesa concreta: trabajar menos horas sin perder salario ni derechos. Pero mientras las organizaciones se preparan para este cambio, aparece una pregunta menos visible: ¿qué ocurrirá con todo el trabajo que actualmente ocupa esas horas? Si las tareas, los clientes y las metas permanecen intactos, reducir el tiempo disponible no necesariamente significa reducir la carga laboral.

Ese escenario ya comienza a generar preocupación entre especialistas en Recursos Humanos. Algunas empresas están optando por reducir turnos, congelar vacantes o distribuir entre la plantilla las responsabilidades de puestos que quedan libres. El problema es que una operación puede seguir funcionando durante meses mientras el costo de ese ajuste se acumula en las personas. Ahí es donde aparecen algunos de los principales riesgos de la jornada de 40 horas.

¿Cuándo comienza la reducción de la jornada laboral en México?

México estableció constitucionalmente la reducción gradual de la jornada laboral semanal para las personas trabajadoras comprendidas en el Apartado A del artículo 123. El cambio será progresivo: 48 horas en 2026, 46 en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y 40 en 2030. La reforma también establece que la reducción no podrá utilizarse para disminuir salarios, prestaciones o derechos adquiridos.

Esto significa que las empresas tienen un periodo para rediseñar su operación, y no únicamente para recortar horas en el calendario. La implementación requiere revisar cómo se organizan los puestos, los turnos, las actividades y la cobertura necesaria para mantener la continuidad operativa.

La diferencia es importante: una reducción de horas puede convertirse en una transformación de la forma de trabajar, o simplemente en una presión para hacer lo mismo en menos tiempo.

¿Qué pasa cuando una empresa elimina un puesto o un turno?

Una de las decisiones que puede parecer más sencilla ante una reducción de jornada es no cubrir una vacante cuando alguien deja la organización. Otra es eliminar un turno y repartir sus actividades entre quienes permanecen. Sobre el papel, la operación continúa y los costos de personal pueden mantenerse contenidos; en la práctica, las responsabilidades simplemente cambian de manos.

De acuerdo con El Economista, Teresa López Pelcastre, directora de Operaciones de Brivé Soluciones, identifica esta práctica como una de las soluciones que pueden generar una falsa sensación de eficiencia. Cuando una posición deja de existir y sus tareas se distribuyen entre dos o tres personas, el equipo puede conseguir que la operación continúe, pero eso no significa necesariamente que el puesto fuera prescindible.

Con el paso de los meses, el ajuste puede normalizarse y hacer parecer que la plantilla funciona adecuadamente. Sin embargo, la carga laboral que antes correspondía a una persona ahora forma parte de las responsabilidades de otras, con un impacto que puede permanecer oculto en los indicadores financieros.

¿Cómo puede la jornada de 40 horas aumentar la intensidad laboral?

Arleth Leal, cofundadora del Colegio de Innovación en Recursos Humanos (CORH), señala que reducir el límite de horas no disminuye automáticamente el volumen de trabajo. Si la organización mantiene las mismas metas, clientes y entregables, pero dispone de menos tiempo para alcanzarlos, puede producirse una mayor intensidad laboral.

El problema aparece cuando la jornada más corta se convierte en una jornada más acelerada. Más tareas por hora, menos pausas, mayor presión por resultados y pendientes que terminan fuera del horario pueden convertir una medida pensada para mejorar el bienestar en una nueva fuente de desgaste.

Teresa López también señala que en México y Latinoamérica existe una cultura laboral en la que aceptar responsabilidades adicionales puede presentarse como una solución inmediata. Pero cuando esa disposición se vuelve permanente, la organización deja de resolver una necesidad operativa y comienza a trasladarla al trabajador.

¿El trabajo fuera de horario puede convertirse en un problema?

Hay una señal especialmente reveladora: cuando las horas disponibles disminuyen, pero las actividades permanecen intactas. El correo que se responde desde casa, el pendiente que se termina por la noche o la reunión que invade el tiempo personal pueden parecer excepciones, pero su repetición modifica en la práctica la jornada.

Arleth Leal advierte que uno de los principales problemas sería sustituir las jornadas largas por jornadas más intensas. Si las personas deben atender al mismo número de clientes, cumplir los mismos objetivos o absorber nuevas tareas en un periodo menor, el descanso efectivo puede comenzar a desaparecer.

Desde una perspectiva de responsabilidad social, esto también cambia la conversación. No basta con contabilizar las horas registradas si una parte del trabajo se desplaza hacia espacios que ya no aparecen en el reloj: casa, fines de semana, mensajes fuera de horario o disponibilidad permanente.

¿Cuáles son las señales de sobrecarga laboral en una empresa?

La sobrecarga no siempre aparece primero como una queja formal. Puede comenzar con pequeños cambios en el funcionamiento cotidiano: más retardos, ausentismo, solicitudes de cambio de turno, horas extra inesperadas, desmotivación, menor productividad o una mayor rotación del talento.

Por eso, la implementación de la nueva jornada requiere mirar más allá del número de horas. Las organizaciones tendrán que revisar cobertura, turnos, plantilla disponible, distribución de actividades y volumen real de trabajo. De acuerdo con la estimación compartida por Arleth Leal a partir de estudios en organizaciones con turnos rotativos, mantener la continuidad operativa sin sobrecargar a las personas podría requerir, en promedio, alrededor de 20% más de personal en determinados modelos.

Estos indicadores también pueden funcionar como un sistema de alerta temprana. Si una reducción de jornada coincide con un aumento sostenido de horas extra, rotación o ausentismo, quizá el problema no sea que las personas estén trabajando menos, sino que están intentando concentrar demasiado trabajo en menos tiempo.

¿Qué pueden hacer las empresas para evitar la sobrecarga?

La transición hacia las 40 horas abre una oportunidad para revisar procesos que durante años se han sostenido por inercia. Las expertas plantean alternativas como automatizar tareas administrativas repetitivas, utilizar herramientas tecnológicas e inteligencia artificial para actividades de bajo valor, redistribuir cargas hacia áreas con menor presión y rediseñar flujos de trabajo.

También resulta necesario incorporar la gestión de los factores de riesgo psicosocial como parte de la planeación. La NOM-035 puede contribuir a identificar señales relacionadas con agotamiento, estrés, desmotivación y condiciones organizacionales que requieren atención.

Teresa López propone evaluar cualquier ajuste desde tres dimensiones: cumplimiento legal, necesidad real de la operación y sostenibilidad para las personas. Si una decisión funciona porque alguien está absorbiendo silenciosamente el trabajo que dejó de cubrirse, la eficiencia puede ser solamente aparente.

Una jornada más corta necesita una organización distinta

La reducción de la jornada laboral representa un cambio relevante en la relación entre tiempo de trabajo, productividad y bienestar. Sin embargo, sus resultados no dependerán únicamente de cuántas horas marque el calendario, sino de lo que ocurra dentro de ellas. La reducción será gradual hasta llegar a las 40 horas en 2030 y no podrá utilizarse para disminuir los ingresos ni los derechos adquiridos de las personas trabajadoras.

El verdadero reto para las empresas será evitar que el tiempo que sale del horario laboral reaparezca convertido en presión, pendientes o trabajo invisible. Una organización que reduce horas pero conserva intactas las cargas, los objetivos y las expectativas puede terminar trasladando el costo del cambio a su plantilla. La pregunta, entonces, no es solamente cómo trabajar menos horas, sino cómo rediseñar el trabajo para que esas horas realmente sean suficientes.

Embarazadas detenidas por ICE: abortos espontáneos sin registro y una cifra récord de detenciones

La detención migratoria no termina en la puerta de un centro de ICE. Para una mujer embarazada, puede significar además enfrentar un sistema en el que una consulta prenatal, una emergencia obstétrica o incluso un aborto espontáneo dependen de mecanismos de atención que hoy presentan importantes cuestionamientos. Una investigación de The Guardian, basada en documentos gubernamentales obtenidos mediante una solicitud de información y una demanda judicial, encontró que ICE llegó a tener 101 mujeres y adolescentes embarazadas detenidas en noviembre de 2025, la cifra más alta registrada durante el periodo analizado.

El mismo conjunto de documentos revela otro problema: ICE registró 18 abortos espontáneos entre enero y septiembre de 2025, pero no cuenta con información actualizada sobre estos casos desde el 3 de octubre de ese año. Al mismo tiempo, mujeres detenidas han denunciado dificultades para acceder a atención prenatal, especialistas y tratamiento ante complicaciones del embarazo. El resultado abre una discusión que trasciende la política migratoria: qué ocurre cuando una institución que tiene bajo su custodia a personas en una condición médica vulnerable no puede garantizar —o siquiera contabilizar adecuadamente— su atención y sus resultados de salud.

Embarazadas detenidas por ICE: ¿qué muestran los datos?

Los registros entregados por la agencia permiten observar un aumento en la detención de mujeres embarazadas durante el otoño e invierno de 2025. En octubre había al menos 87 mujeres y adolescentes embarazadas bajo custodia; en noviembre, la cifra llegó a 101. Los datos abarcan a personas embarazadas, puérperas y lactantes y fueron entregados después de que The Guardian solicitara la información mediante la Freedom of Information Act y posteriormente emprendiera acciones legales.

Pero los propios registros tienen una limitación relevante. ICE indicó que no dispone de información sobre abortos espontáneos después del 3 de octubre de 2025, debido a cambios en su sistema de procesamiento de reclamaciones médicas. La agencia había terminado su contrato con el Veterans Affairs Financial Services Center, mientras que Acentra Health asumió posteriormente el procesamiento de las reclamaciones, con retrasos durante la implementación del nuevo sistema.

Esto significa que las 18 pérdidas registradas no deben interpretarse como el número total de abortos espontáneos ocurridos durante el periodo, sino como los casos que aparecen en los registros disponibles. Expertos consultados por The Guardian consideran además probable que algunos abortos tempranos no lleguen a registrarse si no generan síntomas importantes o atención médica de emergencia.

embarazadas detenidas por ICE

¿Por qué importa que ICE haya perdido este registro?

Porque la ausencia de datos no es únicamente un problema estadístico. Impide conocer con precisión:

  • cuántas mujeres experimentaron una pérdida del embarazo bajo custodia;
  • cuántas recibieron atención médica posterior;
  • cuántas fueron trasladadas a hospitales;
  • qué complicaciones se presentaron;
  • y si existen patrones asociados con determinados centros de detención.

La propia estructura de información también genera interrogantes de gobernanza. Abogados de inmigración y exfuncionarios del DHS consultados por The Guardian cuestionaron que el registro de abortos espontáneos dependiera de un sistema de facturación médica.

Embarazadas detenidas por ICE denuncian barreras para recibir atención

Los testimonios recopilados muestran que el problema no se limita a la disponibilidad de un médico. En algunos casos, las mujeres describieron retrasos, dificultades para acceder a especialistas, barreras lingüísticas y falta de seguimiento después de acudir a servicios de emergencia.

Uno de los casos documentados es el de Anabell, una solicitante de asilo nicaragüense de 35 años. Tras ser detenida, descubrió mediante dos pruebas que estaba embarazada. Según su testimonio, no recibió una ecografía ni vitaminas prenatales. Semanas después comenzó a sangrar abundantemente y tuvo que ser trasladada a un hospital, donde le comunicaron que había perdido el embarazo.

El caso adquiere otra dimensión porque, de acuerdo con los registros médicos compartidos con The Guardian, el hospital recomendó seguimiento en una clínica de salud femenina. Anabell afirmó que posteriormente continuó con sangrado, vómitos y otros síntomas sin recibir esa revisión en el centro de detención. Su abogada tampoco pudo obtener inicialmente los registros médicos directamente de ICE.

Otro caso es el de Laura, de 21 años, quien permanece detenida en Texas durante un embarazo de alto riesgo. De acuerdo con su declaración legal, un médico del centro determinó que necesitaba atención especializada, pero la consulta con un obstetra-ginecólogo no había sido autorizada o programada.

Estos testimonios no permiten establecer que las condiciones de detención hayan provocado los abortos espontáneos. De hecho, especialistas consultados por The Guardian advierten que determinar la causa de una pérdida gestacional puede ser complejo. Lo que sí permite analizar la evidencia disponible es si una mujer que presenta síntomas de una complicación recibe atención oportuna, seguimiento y tratamiento adecuados.

embarazadas detenidas por ICE

La propia política de ICE establece obligaciones de atención

La situación resulta particularmente relevante porque ICE cuenta con una directiva de 2021 sobre la identificación y monitoreo de personas embarazadas, en posparto o lactantes. La política establece que, salvo que la liberación esté prohibida por ley o existan circunstancias excepcionales, la agencia debe evitar su detención. Cuando la detención ocurre, establece obligaciones de monitoreo y reevaluación médica.

La documentación de ICE también establece que las pacientes embarazadas deben tener acceso continuo a atención obstétrica, incluidas citas oportunas y transporte para acudir con proveedores médicos.

El DHS sostiene que la directiva de 2021 continúa vigente y que las mujeres embarazadas reciben atención prenatal, servicios de salud mental, apoyo nutricional y alojamiento conforme a estándares comunitarios. Sin embargo, el departamento no respondió específicamente a las denuncias recogidas por The Guardian sobre falta de atención prenatal, posparto o después de abortos espontáneos.

La brecha entre lo que establece el protocolo y lo que algunas mujeres denuncian experimentar es, por ello, uno de los puntos centrales del caso.

Una cuestión de derechos y de violencia institucional

El acceso a la salud no desaparece porque una persona se encuentre bajo custodia migratoria. El Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha señalado que las personas migrantes detenidas deben tener acceso a servicios de salud física y mental, incluida la atención sexual y reproductiva, y que los Estados deben garantizar atención médica adecuada cuando las condiciones del centro no puedan proporcionarla.

En Estados Unidos, el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) también sostiene que las personas embarazadas detenidas deben recibir atención obstétrica y ginecológica basada en evidencia y estar protegidas frente al abuso y la coerción. Su guía de 2026 señala que la detención puede exacerbar riesgos físicos y psicológicos y documenta problemas como retrasos en la atención, barreras lingüísticas, falta de atención especializada y dificultades para acceder a servicios de emergencia.

Por eso, hablar de violencia contra mujeres embarazadas detenidas requiere distinguir entre una agresión directa y formas institucionales de vulnerabilidad. Una demora médica, la imposibilidad de acceder a un especialista, la falta de seguimiento después de una emergencia o la ausencia de mecanismos adecuados para documentar una pérdida gestacional pueden convertirse en factores de riesgo cuando ocurren dentro de un sistema donde la persona no tiene libertad para buscar atención por sus propios medios.

La propia ACOG señala que las personas detenidas durante el embarazo enfrentan mayores riesgos y que la atención debe seguir las mismas guías clínicas que para quienes no están detenidas.

embarazadas detenidas por ICE

El reto no termina con contar a las embarazadas detenidas por ICE

La discusión sobre las embarazadas detenidas por ICE no debería reducirse a una cifra récord. El problema también está en qué sucede después de que una mujer entra bajo custodia: si recibe controles prenatales, si puede acceder a un especialista cuando existe un embarazo de alto riesgo, si una emergencia es atendida a tiempo y qué seguimiento recibe después de una pérdida gestacional.

Los datos disponibles muestran una paradoja difícil de ignorar: mientras ICE registró un máximo de 101 mujeres y adolescentes embarazadas detenidas en noviembre de 2025, la propia agencia dejó de disponer de información sobre abortos espontáneos después del 3 de octubre de ese año.

Para cualquier sistema de gobernanza responsable, esa combinación debería activar mecanismos de supervisión, trazabilidad y rendición de cuentas. No porque cada pérdida gestacional pueda atribuirse automáticamente a la detención —algo que la evidencia no permite afirmar—, sino porque una persona embarazada bajo custodia depende de la institución para acceder a una atención que, fuera de ella, podría buscar directamente.

El lado oculto de los microplásticos: contaminantes, bacterias y resistencia a antibióticos

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Los microplásticos ya no son únicamente una preocupación por su presencia en océanos, ríos o alimentos. Una investigación multinacional de cinco años encontró que estas partículas también pueden transformar el suelo agrícola en un espacio donde interactúan contaminantes, microorganismos y sustancias químicas. El hallazgo abre una nueva dimensión sobre los efectos de la contaminación plástica.

El proyecto Minagris, financiado por la Unión Europea, identificó microplásticos en los 227 campos agrícolas analizados en 11 países europeos. Los resultados, reunidos hasta ahora en 22 estudios revisados por pares, muestran además que esta contaminación puede permanecer durante años y reflejar tanto las prácticas agrícolas actuales como el uso histórico de los terrenos.

Microplásticos: un vehículo para la resistencia a antibióticos

Una de las principales preocupaciones está en lo que ocurre sobre la superficie de estas partículas. Los microplásticos pueden convertirse en nuevos hábitats para microorganismos, conocidos como plastisferas, donde confluyen plásticos, microbios y agroquímicos. En ellas, los investigadores observaron un aumento de genes asociados con resistencia a antibióticos frente a los controles.

El fenómeno podría intensificarse cuando los microplásticos interactúan con otros contaminantes. Los pesticidas, por ejemplo, parecieron amplificar el aumento de estos genes, mientras que el tamaño de las partículas también importa: cuanto más pequeñas son, mayor es su capacidad para adsorber contaminantes, microorganismos y ADN.

Para Edoardo Puglisi, profesor de microbiología en la Universidad Católica del Sagrado Corazón, en Italia, esta combinación puede producir un efecto de “caballo de Troya” capaz de favorecer la dispersión de patógenos y genes vinculados con la resistencia a antibióticos.

Cuando la contaminación no llega sola

El proyecto encontró evidencia de que los microplásticos no actúan de manera aislada dentro de los ecosistemas agrícolas. En Suiza, los campos que presentaban mayores concentraciones de partículas provenientes del desgaste de neumáticos también registraban los niveles más altos de otros químicos tóxicos y metales.

Esto resulta relevante porque las evaluaciones ambientales suelen analizar los contaminantes uno por uno. Sin embargo, los resultados de Minagris apuntan a que sus efectos pueden cambiar cuando varias sustancias están presentes al mismo tiempo, generando interacciones que no necesariamente aparecen al estudiar cada contaminante por separado.

El suelo, por tanto, funciona como un sistema conectado: una partícula de plástico puede transportar o concentrar otras sustancias y entrar en contacto con organismos que cumplen funciones esenciales. El problema deja de ser únicamente cuánto plástico existe y pasa a ser qué transporta, con qué interactúa y durante cuánto tiempo permanece.

Lombrices, plantas y un suelo bajo presión

Uno de los estudios del proyecto encontró que el efecto “caballo de Troya” de los microplásticos puede afectar a las lombrices de tierra y a otros organismos del suelo, alterando procesos críticos como los ciclos de nutrientes. Esto es especialmente relevante porque las lombrices contribuyen a configurar el microbioma del suelo y participan en diversas funciones ecológicas.

La contaminación también puede alcanzar directamente a las plantas. Una investigación encontró que concentraciones elevadas de microplásticos redujeron la superficie foliar, el contenido de clorofila, la eficiencia fotosintética y la biomasa de plantas de lechuga.

Cuando las plantas fueron sometidas además a condiciones de sequía, los efectos fueron más pronunciados. Su desempeño fue inferior al observado cuando enfrentaban cualquiera de los dos factores de estrés por separado, una señal de que la combinación de presiones ambientales puede agravar sus consecuencias.

El reto de medir el problema completo

La investigación también pone en cuestión una solución que suele presentarse como alternativa frente a los plásticos convencionales: los materiales biodegradables. De acuerdo con el proyecto, estos no son automáticamente inocuos, ya que también pueden fragmentarse y generar microplásticos capaces de permanecer en el suelo y provocar efectos ecológicos.

La Dra. Esperanza Huerta Lwanga, investigadora asociada en física del suelo en la Universidad de Wageningen, señaló que, una vez fragmentados, estos materiales son prácticamente imposibles de retirar del suelo y pueden funcionar como vectores de agroquímicos, además de alterar ecosistemas esenciales.

Desde esta perspectiva, reducir la contaminación plástica requiere mirar más allá del material utilizado. Los investigadores plantean la necesidad de un sistema estandarizado para monitorear plásticos en el suelo, mayor transparencia de los fabricantes y evaluaciones de riesgo que consideren cómo interactúan los microplásticos con otros contaminantes y con distintas especies.

El hallazgo central de Minagris cambia la manera de observar los microplásticos en los sistemas agrícolas: no necesariamente son solo partículas que se acumulan en el suelo, sino posibles plataformas de interacción entre contaminantes, microorganismos, plantas y fauna edáfica. En ese entramado, la resistencia a antibióticos representa una de las señales que requieren mayor atención, particularmente cuando pesticidas y otros factores de estrés están presentes.

Para la responsabilidad social y ambiental, el desafío consiste en incorporar esta complejidad a la conversación sobre contaminación, producción de alimentos y salud de los ecosistemas. La evidencia apunta a que proteger el suelo no depende únicamente de retirar un contaminante, sino de comprender las interacciones que ocurren cuando varios factores se encuentran en el mismo territorio.