Al Gore dice que el mundo está al borde de la ‘revolución de la sustentabilidad’. ¿Qué significa eso?

Al Gore dice que el mundo está al borde de la «revolución de la sostenibilidad». ¿Qué significa eso?

Revolución de sustentabilidad

La revolución de la sostenibilidad ha despegado pero aún queda mucho trabajo por hacer. El ex vicepresidente de los Estados Unidos, Al Gore, y el veterano inversionista, David Blood, explican por qué defienden a las empresas inteligentes.

Su activismo sobre el cambio climático le valió un Premio Nobel de la Paz, mientras que su libro y documental An Inconvenient Truth ganó dos premios Oscar y un Grammy.

Hace 14 años, Gore cofundó la empresa de gestión de fondos centrada en la sostenibilidad con Blood, ex director de Goldman Sachs Asset Management.

Al Gore

Para Financial Times, Gore declaró que la inversión sostenible, que él define como la mejora de la calidad de vida sin tomar prestado del futuro, es la oportunidad de inversión más grande en la historia. Según él, tiene la magnitud de la revolución industrial pero la velocidad de la revolución digital.

Existe una percepción creciente en los mercados de las naciones desarrolladas de que el modelo económico actual ya no es adecuado para su propósito. Por una serie de razones relacionadas con el desempeño económico, las divisiones sociales y políticas se han expandido más que nunca y grandes sectores de la población se sienten excluidos. Mientras tanto, la crisis climática global empeora más rápido de lo que se implementan las soluciones, y el daño ambiental continúa. 16 de los 17 años más calientes de la historia se han dado desde el 2001. Los eventos climáticos extremos ahora se discuten como «la nueva normalidad», aunque pueden ser solo una vista previa de lo que está por llegar.


El Informe de Tendencias de Sostenibilidad demuestra que el mundo está al comienzo de un cambio sísmico.

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Reporte de Tendencias de Sustentabilidad

El reciente «Informe de Tendencias de Sostenibilidad» de Generation Investment Management (GIM) es una muestra de que el mundo está al inicio de un cambio sísmico. Más empresas están implementando un enfoque sostenible, ya que puede beneficiar tanto al planeta como a la sociedad en general. Tomando como referencia el análisis, existen indicadores claros de que estamos en las primeras etapas de una «revolución de la sostenibilidad» global.

Fortalecida por nuevas herramientas digitales, incluido el internet de las cosas y el aprendizaje automático, esta revolución de la sostenibilidad le brinda a muchas compañías la capacidad de manipular electrones, átomos y moléculas con la misma precisión que utilizan las empresas informáticas y de redes para manipular fragmentos de información.

El informe identifica tres tendencias:

  1. Los corporativos están adoptando la tecnología para producir los mismos o mejores productos y servicios de manera más sostenible. Las personas están familiarizadas con las ganancias en la eficiencia de costos causadas por el uso de energía renovable, como la eólica y la solar. Las renovables tuvieron niveles récord de instalaciones en 2016, de acuerdo a la Agencia Internacional de la Energía.

Las empresas están adoptando la tecnología para producir los mismos o mejores productos y servicios de manera más sostenible.

Otras industrias han logrado grandes avances. Los vehículos eléctricos son más ecológicos que los que funcionan con gas. Hay un progreso similar en la industria alimentaria. Las compañías están elaborando productos «lácteos» de alta calidad a base de plantas: al eliminar las vacas se reducen las emisiones.

  1. Las compañías están animando a los consumidores a usar productos de una manera más sostenible. Los millennials tienen poco interés en poseer activos directamente, prefieren alquilarlos por intervalos cortos o compartirlos con otros. Hace una década, menos de medio millón de personas eran miembros de esquemas de automóvil compartido; ahora hay seis millones. Compartir bicicletas también está consiguiendo más resultados. La economía colaborativa no solo significa que los recursos se utilizan de manera más eficiente: ha mejorado el acceso a los productos y servicios para las personas que en el pasado consideraron demasiado costoso su uso.
  2. La creciente inversión de las empresas en tipos de productos completamente nuevos. Por ejemplo, por primera vez, los consumidores reciben herramientas para controlar su propia salud con el uso de nuevas tecnologías. En septiembre de 2017, se lanzó un piloto gubernamental en los Estados Unidos, que contó con la ayuda de nueve compañías tecnológicas, para introducir funciones de salud más innovadoras en los dispositivos inteligentes. A medida que este fenómeno despega, debe reducir la presión aguda sobre los sistemas de atención de la salud.

Mientras tanto, con el crecimiento del número de microsatélites, sensores y drones, las empresas son cada vez más capaces de monitorear y reaccionar a los datos en tiempo real sobre el medio ambiente. Esto es especialmente beneficioso para el sector agrícola, cuyas empresas pueden aplicar agua y tratamiento a los cultivos de forma más sostenible.

Estas no son tendencias aisladas. Muchas compañías públicas y privadas están comprometiendo recursos para la sostenibilidad: el número de «Corporaciones B certificadas» que aceptan el deber de tener un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente al tiempo que persiguen ganancias, ha crecido a más de dos mil en la última década. Del mismo modo, el número de empresas que utilizan un precio interno sobre el carbono como herramienta para reducir las emisiones se ha multiplicado por ocho desde 2014, según CDP, una organización sin fines de lucro.

La revolucion de la sustentabilidad es un hecho segun Gore

El futuro de la sustentabilidad

Aún queda mucho por hacer. La revolución de la sostenibilidad está en una etapa temprana. Se requieren niveles mucho mayores de inversión, así como productos y servicios que aún tienen que ser rediseñados de una manera más sostenible. El cambio requerirá no solo el liderazgo empresarial, sino la participación de otras partes de la sociedad también.

No obstante, hay un gran impulso detrás de la sostenibilidad: una nueva generación de consumidores exigentes y conscientes. Las empresas e inversores que estén alertas a las nuevas tendencias y sepan que los consumidores demandan productos más ecológicos y más éticos, cosecharán los beneficios y serán los agentes del cambio.

Acerca del autor

Daniela Lazovska