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House of Cards: 5 increíbles lecciones de liderazgo

House of Cards

Si Frank Underwood pudiera echar un vistazo a tu computadora ahora mismo, probablemente diría que si necesitas que un artículo te de buenos consejos sobre liderazgo, no perteneces a la silla de un líder en absoluto. Sin embargo, también es cierto que los grandes líderes de la historia y en el mundo de la ficción pueden convertirse en excelentes fuentes de aprendizaje para quienes buscan navegar por los pasillos del poder tanto en la política como en el mundo de los negocios.

El intrigante político protagonista de House of Cards está obsesionado con mantener su puesto en la Oficina Oval y en el proceso se ha encontrado con muy pocos amigos, muchos enemigos y un sin número de frenemies entre los que la traición se ha convertido en algo tan continuo, que valores como la lealtad y la transparencia se transforman en un elixir verdaderamente invaluable.

La revista Fortune ha identificado cinco importantes lecciones que esta popular serie de Netlix puede dejar en materia de liderazgo. ¿Quieres descubrirlas?

1. Nunca abandones a tu compañero

Uno de los argumentos centrales de House of Cards es la relación amor-odio entre Frank y su esposa Claire, que representan el ying y el yang de una poderosa sociedad, dos almas extravagantes que hacen eco de la neurosis y el potencial de cada uno para alcanzar grandes objetivos. Sin embargo, cuando alguno de los dos se siente abandonado, su glorioso matrimonio parece convertirse en una danza destructiva en un abrir y cerrar de ojos.

En la temporada actual Frank empuja a Claire a relacionarse con un embajador de la ONU para su propio beneficio, una situación que siembra desconfianza y los pone en riesgo de perder su mayor fuente de fuerza moral: la compañía del otro.

Esta experiencia del popular líder político nos recuerda que volar en solitario puede resultar muy satisfactorio para el ego, pero el trabajo en equipo puede contribuir a realizar un mejor trabajo y a resolver una crisis de forma mucho más eficiente.

2. Ten cuidado con lo que revelas, incluso a tus amigos

En las dos primeras temporadas, Frank confía información confidencial a una periodista de investigación que está dispuesta a ayudar a destruir a sus oponentes en el Capitolio, pero cuando la reportera se convierte en una amenaza para sus propios intereses, él se ve forzado tomar medidas drásticas para silenciarla. Posteriormente un antiguo hombre de confianza se convierte en un riesgo para la reputación de Claire, ya que podría revelar información incriminatoria a un rival político. Dos acontecimientos que alertan sobre la importancia de la confidencialidad en los juegos de poder.

Desde luego esto no quiere decir que sea valido en términos de liderazgo dañar a alguien en ninguna circunstancia, pero si constituye una advertencia sobre la importancia de la discreción con el fin de proteger los intereses de una organización y de tus propios colaboradores. Un buen líder sabe cómo debe comunicarse con sus stakeholders, pero también cuál es la información que debe reservar para cuidar el bienestar común.

3. Respeta a tus colaboradores

Probablemente uno de los más grandes atractivos de la serie norteamericana es la tiranía de Frank y la forma en que éste mantiene a sus colaboradores bajo un estricto control. Sin embargo es en sus límites donde se encuentran los matices que abordan una valiosa lección de liderazgo, una que el líder tuvo que aprender de la forma difícil.

Cuando su antiguo protegido y un candidato a la vicepresidencia se vuelven contra él de forma espectacular, Frank aprende que humillar a sus colaboradores de forma constante es una conducta que puede volverse contra sus intereses de forma sumamente sencilla, por lo que en el futuro necesitará respetar la dignidad de sus colaboradores .

4. Resuelve problemas

Frank Underwood no pierde mucho tiempo lamentándose por contratiempos y una muestra de esta habilidad imprescindible en los buenos líderes es cuando su partido se niega a apoyarlo para la contienda presidencial en 2016; Frank da la vuelta al problema y concentra toda su energía en un ambicioso plan para crear puestos de trabajo para todos los estadounidenses. Su calculo es simple: caminar alrededor del obstáculo y cortejar a los votantes de forma directa en lugar de gastar energía en una batalla inútil.

5. Nada es para siempre

Uno de los grandes problemas de Frank es que no ha entendido que nada puede vivir para siempre. Dedica toda su energía a su carrera sin ser capaz de encontrar el equilibrio y comete errores innecesarios porque en algún nivel mantiene la ilusión de la inmortalidad. Los mejores líderes se dan cuenta de que la arrogancia es un defecto fatal y trabajan en crear alianzas con personas capaces que puedan continuar con su trabajo cuando el momento del retiro llegue.

Acerca del autor

Corinna Acosta

Comunicóloga, Mercadóloga y Especialista en Marcas Humanas. Colabora en este espacio desde 2012.

Generadora de estrategias y contenidos digitales. Defensora de la comunicación corporativa con enfoque humano. @coryacr en Twitter.

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