Checa cómo este curso de verano sustentable trasmite un mensaje valioso a las nuevas generaciones.

Las nuevas generaciones serán las responsables de cuidar el planeta Tierra y dar voz a las especies que habitan en él. Este curso de verano sustentable desea brindar las herramientas necesarias para lograr esta misión.

Un curso de verano sustentable

El curso de verano sustentable impulsado por La Cruz Azul, busca proveer información valiosa a las generaciones más jóvenes de una manera divertida, y al mismo tiempo, ayudar a crear conciencia sobre la importancia de cuidar el planeta que habitamos.

Otros objetivos de este tipo de propuestas son el de tener conocimientos respecto al tema y adquirir interés; de igual forma desarrollar aptitudes que ayuden a resolver problemas ambientales en un futuro no muy lejano.

Para lograrlo, las niñas y niños que son inscritos a este curso de verano sustentable, tienen la oportunidad de impulsar proyectos de cultura ecológica en las comunidades aledañas a la planta cementera, lo que crea una relación armónica con su sociedad y el medio ambiente.

Este curso es impulsado por los expertos del Club Ecológico Corazones Verdes y apoyado por los monitores, la comunidad y el respaldo de Cemento Cruz Azul.

También participa la Cooperativa La Cruz Azul y el Club Deportivo Social y Cultural Cruz Azul A.C. De acuerdo con educadores, en el último curso que se llevó a cabo, se vivieron actividades de campamento e interacción con la flora y la fauna para que las nuevas generaciones puedan ser conscientes sobre el cuidado del medio ambiente.

¿Cuál fue la dinámica?

Para esta edición del curso de verano sustentable, participaron cerca de 100 personas. Durante el primer día se realizó un trabajo de integración con juegos que permitieron la convivencia entre participantes.

Realizadores del curso de verano sustentable compartieron que este año existió gran respuesta por parte de la comunidad, y se agotaron las inscripciones rápidamente.

Esto demuestra el interés que se está despertando en la sociedad respecto a este tipo de temas. Involucrarse es vital para tener resultados perceptibles.

El segundo día del programa se visitaron las Lagunas, Oaxaca, también se realizó un picnic y actividades de pesca. Otra de las dinámicas que se llevaron a cabo fue la proyección de la película El Rey León.

La psicóloga Herlinda Juárez, docente, tallerista y psicóloga infantil egresada de la UNAM, piensa que los padres, responsables de la educación de sus hijos, deben procurar que durante el período vacacional, las niñas y los niños realicen actividades que impulsen un mejor desarrollo.

Los padres deben procurar que si el período vacacional es en casa, se pase lo mejor posible con actividades que involucren a padres e hijos, como jardinería, acampar en casa o practicar cocina y repostería con los menores. Sin embargo, si hay posibilidad de invertir en actividades en las que los niños puedan hacer nuevas amistades y además aprender, ¡vale la pena!”, mencionó.

Este es el valor del curso de verano sustentable

En la actualidad, en algunos hogares, ambos padres de familia se encuentran laboralmente activos, mientras que los menores se ocupan de asuntos escolares; por lo tanto se ha vuelto primordial aprovechar al máximo el tiempo libre de toda la familia para involucrarse en actividades divertidas, que además, representen un aprendizaje.

Desde hace varios años y aún cuando la configuración familiar mantenía el papel de la mujer como ama de casa, se acostumbra desarrollar actividades de verano para aprovechar el tiempo en que los niños no están en clases”, comparte la empresa.

Así que al impulsar un curso de verano sostenible, no solo se genera valor con las comunidades, también se refuerza la relación con éstas. Además, se impulsa la participación de padres y madres, lo que fomenta un sano desarrollo y crecimiento de sus hijos.

Por otra parte, las empresas que promueven este tipo de programas, cuidan la licencia social para laborar que les otorga las comunidades aledañas. La marca, por su parte, impulsa proyectos que le retribuyen un poco a la sociedad y al ambiente.

En este caso, La Cruz Azul cuenta con varios programas a favor del vínculo con la comunidad, como lo es este curso de verano sustentable, impulsado por Club Ecológico Corazones Verdes, y cuyo objetivo es formar a las nuevas generaciones y educarlas en materia ambiental.

¿Qué más aborda este club?

El Club Ecológico Corazones Verdes, se creó para impulsar la cultura ecológica, atraer la atención y enseñar a niños, jóvenes y adultos la importancia de cuidar y proteger nuestros espacios naturales.

La iniciativa trabaja bajo tres ejes que garantizan el éxito de la misma:

1. Acción social: con campañas de limpieza, reforestación, liberación de especies, etc.

2. Promoción ecológica: a través de expresiones artísticas, como el teatro, la música y la pintura.

3. Capacitación ecológica: por medio de conferencias y talleres.

Por otra parte, el club ecológico también trabaja en beneficio del cumplimiento de los siguientes Objetivos de Desarrollo Sostenible:

Objetivo 4: Educación de calidad.

Objetivo 12: Producción y Consumo Responsable.

Objetivo 13: Acción por el clima.

Estas metas realizan un llamado universal a la adopción de medidas para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y prosperidad.

Así que los programas de La Cruz Azul, integran estos objetivos y buscan garantizar el bienestar de las comunidades en donde la marca tiene presencia. Una marca que es realmente responsable no solo busca cubrir con sus necesidades, también se asegura que sus grupos de interés tengan acceso a una mejor calidad de vida.

Acerca del autor

Kenya Giovanini

Comunicóloga en formación por la UTEL. Melómana, cinéfila y amante de la cultura pop. Ha desarrollado contenido para Revista Kuadro y actualmente trabaja como Asistente Editorial en Expokews, donde se encarga de curar el contenido más relevante sobre responsabilidad social, diseñar la síntesis diaria y crear contenido entretenido acerca de estos temas.