Melissa Kieling

Un divorcio en el 2008 dejó a Melissa Kieling, madre de tres hijos, quebrada y desesperada. Lo que sí tenía era una idea para una mejor bolsa de almuerzo. Y ahora PackIt es un éxito comercial.

Ésta es su historia contada por ella misma:

Inventé PackIt por necesidad. Yo era una madre soltera y después de una década de quedarme en casa para criar a mis hijos no tenía experiencia profesional . Vi al banco llevarse mi auto y a veces tenía sólo 13 dólares en mi cuenta de banco.

La idea surgió de escuchar a mis hijos quejarse de que sus arándanos llegaran calientes y blandos a la escuela, a pesar de usar enfriadores de gel. Pensé: ¿qué pasaría si los enfriadores estuvieran dentro de las paredes de las loncheras? Es una de esas cosas que uno se pregunta, ¿por qué nadie las ha inventado?

Para hacer la primera muestra corté una cortina de ducha e introduje enfriadores de gel para hacer una improvisada lonchera fría y le rogué al de la tintorería que los cosiera porque yo no sé.

Me convertí en una experta en gel, investigué los distintos componentes de los geles congelantes. Yo quería algo ecológico y seguro para los alimentos y que mantuviera su forma para mantenerse en las paredes de las loncheras y no aplastara la comida.

Necesitaba, además, que fuera lo suficientemente delgada para que la bolsa se metiera en el congelador. Pedí todo tipo de muestras de gel y realicé mis propias pruebas de temperatura para determinar cuáles se mantenían más fríos y por más tiempo. Finalmente encontré un gel que cambiaba la temperatura de los alimentos y los mantenía a veinte grados.

Le mostré a un par de amigos mi prototipo y ellos pusieron 200 mil dólares detrás de mi idea, eso me bastaba para producir un primer lote de cinco mil bolsas en una fábrica local. Entonces me puse en camino a una serie de ferias comerciales. En mi primer show en Las Vegas los compradores llegaron, miraron el producto y pidieron una reunión.

Fue un gran problema para mí, pues la preparación de la reunión la sentía fuera de mi alcance. Nunca me había preparado para una presentación de ventas en mi vida y sentía diversión al poner CEO en mi tarjeta de presentación. Decidí poner en ella CEO/Madre, pues yo era una madre que vio una necesidad insatisfecha.

Ellos pensaban que el concepto era genial, pero no estaban convencidos de que el consumidor entendiera cómo funcionaba PackIt y por qué era tan diferente de cualquier otra bolsa. Teníamos que educar al consumidor.

Llegué a casa paralizada por el miedo de todo lo que había que hacer: la fabricación, el financiamiento, producción, comercialización… Algunas mañanas, ni siquiera podía caminar sin tener un dolor de estómago. No tenía experiencia en nada de esto y tenía que seguir aprendiendo con el fin de realizar los elementos de la lista.

Unos meses más tarde me las arreglé para recaudar dos millones de dólares de un grupo de inversores privados y conocer a una persona que nos ayudó a crear un infomercial. Ante las cámaras, pudimos contar nuestra historia y mostrar la innovación detrás PackIt. Decidí que era a lo grande o ir a casa.

La apuesta en el infomercial dio sus frutos. Nuestras ventas anuales fueron de 150 mil a 6 millones de dólares entre 2010 y 2011. Esta tracción nos ayudó a conseguir distribución en tiendas como Walmart.

Hoy en día todavía estoy impresionada por nuestro crecimiento: estamos proyectando 16 mdd en ventas este año. Pero, en cierto modo, siempre supe que esta idea iba a funcionar. Tenía sentido: un refrigerador que en realidad enfría. Además, mi idea tenía que funcionar porque no tenía un plan alternativo. Era una cuestión de supervivencia.

Fuente: Mundo Ejecutivo Express

Acerca del autor

ExpokNews